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Propuestas para construir una política de capacitación del movimiento sindical Como primer paso de este proceso, parece necesario definir con el máximo rigor posible, dónde estamos parados y cuál es la meta estratégica que nos proponemos alcanzar. 1. Dónde estamos parados: •

Dos modelos de país en disputa: avance de la penetración del gran capital, avanza presencia y lucha del movimiento popular, tanto en instancias de gobierno como en forma autónoma

La penetración del gran capital, en forma de enclaves, coexiste con un sistema productivo de muy baja calidad, con escasa agregación de valor.

En este terreno, la calidad de la capacitación acompaña como sombra al cuerpo a la calidad actualmente predominante del sistema productivo, donde las empresas privadas están movidas más por la búsqueda de ganancias por la competitividad a la baja, que por la agregación de valor y las instituciones han querido responder a la “demanda” de ese “mercado”, más que al diseño e implementación de ejes estratégicos. Se trata, pues, de iniciativas dispersas, de escasa calidad, no coordinadas, ajenas a las necesidades del desarrollo productivo, porque éstas no se habían formulado-

Asimismo, es seguidora de una tendencia proveniente de los países capitalistas desarrollados y la organizaciones internacionales, que se centra en lo institucional (el empleo) que en lo productivo (el trabajo).

Por tanto, ha estado cerrada a las nuevas tendencias que buscan la competitividad desde la transformación del proceso de trabajo, en que se multiplican los llamados “workplace studies” que se llevan a cabo in situ, con activa participación bipartita y tripartita, lo que los diferencia de los estudios tradicionales.

Con todo, la presencia activa del movimiento sindical y recientes tendencias industrialistas del MIEM, están abriendo la posibilidad de referir la capacitación al mejoramiento de la calidad de la fuerza de trabajo, en una perspectiva de agregación de valor a la producción.

Esto, a su vez, se ve posibilitado por la existencia del INEFOP, y de la representación de los trabajadores en él, así como por la evolución de la UTU hacia estrategias de desarrollo, con la activa representación de los trabajadores en ella.

Por lo tanto, estamos en condiciones de hacer un mapa de instituciones vinculadas a la capacitación, ya sea como formuladores de “demanda” (Comités Sectoriales del Gabinete Productivo, MIDES…..), ya sea como proveedores de “oferta” (entidades oficiales y privadas) y, en fin, como generadores de políticas

2. Metas estratégicas que nos proponemos alcanzar: 1


Desarrollar actividades de elaboración de estrategias en el marco del Convenio UTU/PITCNT

Establecer el tema en los organismos formuladores de políticas públicas y legitimar el protagonismo del movimiento sindical en la construcción de políticas de capacitación en el marco de estrategias de desarrollo

Elaborar un primer esquema de racionalización de los entes públicos que se ocupan del tema, en el que la UTU ocupa un lugar central.

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XI Congreso PIT-CNT | Construir una política de capacitación del movimiento sindical