Page 1

Fco. Javier Molina

Diseño e ilustración

Muchos de los ejemplares de fauna que tienen su hogar en el Zoológico Miguel Álvarez del Toro llegaron casi por casualidad, hoy nos cuentan su historia

Zoomat Zoomat Zoomat Martes 28 de diciembre de 2009

PORPatricia Guillén

S

Tuxtla Gutiérrez

C M Y K

in lugar a dudas, uno de los lugares favoritos de las familias es el Zoológico Miguel Alvares del Toro (Zoomat), que en sus siglas lleva el nombre del naturista quien diera inicio con la construcción, en ese lugar habitan una infinidad de especies donde cada animal tiene su historia de cómo llegó a habitar en el zoológico, sea por algún servicio de recepción de donaciones o por decomisos de fauna silvestre. El director del Zoomat, Federico Álvarez del Toro, hijo del fundador del zoológico, cuenta que este espacio inició sus actividades en 1942, fecha en que se abren al público sus primeras instalaciones en un pequeño terreno al poniente de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, contando con apenas una veintena de especies y un pequeño museo de historia natural, siendo animales disecados en ese momento. En 1949 el zoológico cambió su ubicación, trasladándose a la parte oriente de la ciudad, donde se construyó sobre una superficie de cinco hectáreas, donde permaneció poco más de 30 años, reunió una importante colección de fauna de Chiapas y fue empezando a adquirir el renombre por lo original de su diseño y las exhibiciones de Miguel Álvarez del Toro como investigador y defensor de los recursos naturales del estado. En 1980 fue traslado a sus instalaciones actuales, en El Zapotal, reserva poblada de distintas especies de zapotes, fruto originario de la región, ubicada al sur de la ciudad, además de que por decreto gubernamental adoptó el nombre de Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro, en reconocimiento a la gran trayectoria y méritos de don Miguel como científico y conservacionista.

La Voz del Sureste

17

un mundo lleno de “bichos raros”

Paquita

En el Zoomat el visitante podrá recorrer aproximadamente 2.5 kilómetros, donde podrá apreciar no sólo animales en espacios cerrados.

Paquita es una tapir que vino de una comunidad llamada La Fortaleza, ubicada por la reserva de Los Chimalapas, en los límites entre Oaxaca y Chiapas, al parecer la tapir vivía en una escuela y la gente del pueblo la tenían engordando para después comérselo con motivo de celebración de la fiesta del pueblo. Por medio de un decomiso que hizo La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con el Ejército Mexicano, se hizo un acuerdo con la gente para que fuera llevada al Zoomat y fuera puesta en buenas condiciones. Al llegar al Zoomat fue revisada por los biólogos, desparasitada y se empezó alimentar de manera adecuada, ahora come 35 plantas diferentes, alimento para caballos y frutas, además de que ya tiene un hijo, que hoy se encuentra en Mérida debido a un intercambio que se hizo para traer a un jaguar amarillo.

Tzuki

El tapir Tzuki nació en el zoológico un 22 de octubre, es hijo de la tapir Paquita y cuando nació tuvo como partero a Juan Gabriel Gutiérrez Hernández, mantenedor de los mamíferos, quien cuenta que por algunos

problemas de Paquita por no saber qué hacer al momento de dar a luz, por ser madre primeriza, él tuvo que ordeñarla, pasar la leche en un recipiente y dárselo a Tzuki en las primeras horas de su nacimiento, ya que si no hubiera muerto.

Yok

Es un jaguar que cuando tenía un mes y tres semanas de nacido se realizó un concurso con el público con el objetivo de llamar la atención de los niños y le pudieran poner un nombre, el cual le quedó Yok, que en chol significa “negro”. Yok vino del zoológico de Puebla bajo el programa de intercambio por otro ejemplar. Actualmente pesa alrededor de 60 kilos, come -de lunes a sábadocarnes de pollo, conejo, caballo y codornices, especiales criadas para alimentación de varios animales del Zoomat, y el día domingo le aplican una dieta en donde no come nada. Yok cumple años el 22 de enero, y por ser uno de los favoritos del público que la visita, le festejan su cumpleaños con un pastel para los niños que asistan, además de que se recaudan juguetes, mientras que a Yok se le da un trato más especial, un poco de carne congelada y de regalo unos peces en su agua, ya que le encantan.

Mon Sergio

La Viejita

Gruñón

Yadyra

Mon- Sergio es un mono saraguato de pelaje color negro, según su especie. Su cola es prensil, con una zona desnuda en la parte inferior de la punta. Sus manos y sus pies son grandes. MonSergio fue alimentado desde pequeño con una mamila, le gusta comer frutas, huevos cocidos, danonino y yakult, principalmente le encanta el apio y perejil. Es un venado con cola blanca donado hace varios años ya que ya se encontraba muy grande y no sabían cómo cuidarlo, por lo que había probabilidades de que falleciera. Se llama Gruñón porque, según su comportamiento, parecía que estuviera siempre enojado, ahora se encuentra en buen estado de salud, le gusta comer frutas, principalmente, la papaya, zanahoria, papas, tomates, maíz molido, y apio.

El Güero

El Güero fue donado de una colonia de Tuxtla Gutiérrez, llegó al zoológico en estado de salud raquítico, conforme fue pasando el tiempo se fue integrando a la flota de exhibición, le gusta comer plátanos, sandía e insectos.

Se le dice La Viejita porque es un tejón que ya se encuentra en edad adulta, se encuentra toda despelucada, “es muy cariñosa, le gusta que le hagan piojitos, no se qué haría cuando ya no esté con nosotros”, dijo el mantenedor de mamíferos, “ellos son mi primera familia, con ellos me la paso todo el día, es como tener un perro o varias mascotas”. Tiene como siete años de habitar en el Zoomat, luego de venir de la Selva Lacandona de un decomiso hecho por la Profepa en carretera.

Coralillos

El Zapotal tiene poco más de 100 hectáreas, donde se encuentran serpientes muy venenosas, potencialmente peligrosas para el ser humano, pero su conducta no es agresiva si la gente no las molesta, llegan a medir más de un metro, es una especie muy abundante, “estamos haciendo un monitoreo donde cada dos años recolectamos entre 50 y 80 coralillos”, dijo el curador del Área de Anfibios Y Reptiles.

Nauyaca real

Uno de los reptiles que habi-

tan en el Zoomat es la nauyaca real, el cual tiene una importancia en términos culturales y sanitarios, es muy venenosa, cuando la gente viene conoce algo grande en esos términos. El curador del Área de anfibios y reptiles del Zoológico Miguel Álvarez del Toro, Antonio Ramírez Velázquez, comenta que como curador de anfibios y reptiles realiza actividades extramuros, como es el rescate de vidas silvestres, esta actividad se realiza en un predio aproximado de dos hectáreas, donde hay matorrales y cuencas, donde desembocan aguas de lluvias o pluviales y se formen canales de agua temporal. Actualmente se han rescatado un poco más de 230 animales que han salido de sitios, entre ellas, especies como la iguana negra, especie considera como sujeta a cuidados especiales, culebras como el falso coral, ejemplares que han sido trasladados al zoológico y otros tan sólo para integrarlos a su naturaleza, la mayoría de estos anfibios se alimentan de ranas. La iguana negra, que todavía es frecuente en sitios, y es muy importante para la gente de la región, es una especie considerada como parte cultural, como las lagartijeras. “Hemos puesto unas láminas como barreras para ahuyentar

a los animales y pusimos como trampas unos tambos, donde caen los animales, gracias a eso hemos logrado el rescate de estos animales” comenta el curador del Área de Anfibios y Reptiles del Zoomat. Más del 90 por ciento de anfibios y reptiles en exhibición provienen de ésta actividad de rescate de algunas zonas urbanas y de poblados en procesos de urbanziación, donde se han recurrido para rescatarlas, aunque deben cumplir con una serie de requisitos dentro del plan de colección del Zoomat para poderse integrar en la exhibición. Las especies provienen de todas partes del estado, región, Norte, Selva Lacandona, Ocozocoautla, además de la Depresión Central y Sierra Madre de Chiapas, por eso en el Zoomat hay una representatividad de más de 330 especies. También se puede apreciar bichos en espacios cerrados, ya sea dentro del Museo del Cocodrilo, el cual es el primero en su tipo en Latinoamérica, donde además de ilustrar al visitante en todo lo que se relaciona con estos grandes saurios, presenta ejemplares vivos de las tres especies que habitan en México. El Herpetario es otro de los

espacios cerrados en donde se exhiben diferentes especies de serpientes y lagartijas, tanto de zonas tropicales como de montañas. El vivario es un lugar donde se presenta una gran variedad de insectos vivos, arañas y otros invertebrados del estado. La Casa Nocturna es el lugar donde se exhiben especies con hábitos nocturnos a través de un sistema de iluminación artificial que permite ver a las especies en actividades durante el día simulando la noche. Por último, en este recorrido está el Museo Zoológico Ing. César Domínguez, dedicado a la memoria de quien compartió con el doctor Miguel Álvarez del Toro. El director del Zoomat, Federico Álvarez del Toro, enfatiza que este es un santuario donde siempre ocurren nacimientos, es el único con un centro reproductor del tapir, el cual espera que para el próximo año cuente con crías hembras para hacer intercambios. “Ya estamos de vacaciones y les recomendamos a la gente que acuda al Zoomat y que nos ayude a no tirar basura en los espacios de los animales, no les den de comer, que sean vistos con respeto, ya que el paseo es totalmente educativo y se debe respetar”, dijo.

C M Y K

Reportaje especial  

Reportajeespecial

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you