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EDUCERE

Centre de recursos pedagogics, Josefa Martín Luengo Ateneu llibertari Poble Sec escola.autogestionada@gmail.com

Núm 2 Any 2011

Debemos ponernos a pensar Josefa Martín Luengo Una sociedad poco educada se manifiesta a golpes emocionales y lamentablemente poco lógicos y racionales. Para que la persona sea feliz debe poder eligir aquello que la hace sentir placenteramente estable y satisfecha, por lo que necesita de la libertad para poder ponerse en camino en la busca de su felicidad

Interior Experiencia de educación libertaria en Fregenal de la Sierra. Realizado por Josefa Martín Luengo (1976-77)

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Contigo aprendí

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No me acostumbro…

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Acampadas en mi vida!

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Paideia vista por Nala, la perra. Pepa siempre estaba ahí. Poema de Lizano, para Pepa.

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Debemos ponernos a pensar, que, tal vez, nuestro mayor enemigo se encuentra dentro de nosotras mismas y que si no lo combatimos poco o nada podremos hacer; en lugar de pensar que nuestros enemigos se encuentran fuera, porque acabaremos viendo enemigos por todas partes y el defendernos de ellos, inutilizará nuestras vidas y nuestros proyectos personales. No merece la pena gastar tantas energías en luchar “contra”, es más positivo construir “dentro…”.

Acampadas autogestionarias, Paideia

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Descubrir la Anarquía

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Josefa Martín Luengo, Pepita

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Josefa Martín Luengo “Pepa”

Valores éticos.

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La fuerza del colectivo.

LA ANARQUÍA NO ES UNA UTOPÍA.


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EXPERIENCIA DE EDUCACIÓN EN LIBERTAD EN FREGENAL DE LA SIERRA. (CURSO 1976-77) Lena Tomás En el libro Fregenal de la Sierra de Josefa Martín Luengo se describe en forma de diario de abordo la experiencia educativa de la propia Pepita en una escuela-hogar. Esta escuela-hogar llamada Nertóbriga en la localidad de Fregenal de la Sierra, provincia de Badajoz, fue el escenario donde Josefa Martín Luengo intentó llevar a cabo sus experiencias de educación en y para la libertad. Aunque lejana en el tiempo, ésta es la experiencia de una educadora que detectó como el sistema educativo se encargaba de crear “productos” para el beneficio de su propio sistema e intentó durante dos años de duro trabajo derribar muros desde dentro del propio sistema. El resultado fue que la experiencia, por supuesto, se vio abortada por la Administración al final del curso 1976-77. Pero más allá del final de la historia lo verdaderamente meritorio de esta experiencia fue, por un lado la reacción de los chicos y chicas ante la educación libertaria, y por otro lado como a partir de esta experiencia, se creó la Escuela Libre Paideia en Mérida. Durante el curso anterior (1975-76), primer año en el que Pepita ejerció como profesional en Extremadura, ya inició algunas prácticas que sembrarían el terreno para la ejecución del proyecto en el siguiente curso escolar comenzando a crear grupos de autogobierno. Pero no sería hasta 1976-77 cuando se apostara en la escuela por la experiencia de educación en libertad en sí, funcionando con un sistema horizontal asambleario. Es decir cuando los métodos utilizados empiezan a tener resultados efectivos y por lo tanto la Administración comienza a ver la escuela como una amenaza al sistema establecido. Como toda experiencia libre en la que no es el propio sistema ni las personas adultas dentro de una escuela las que deciden qué, cómo y dónde se realiza cada actividad, el principio fue duro. No sólo ya por ese motivo sinó por las mentes de las chicas y chicos de base autoritaria. En el diario se relata paso a paso la puesta en práctica de cada una de las propuestas de Josefa y su equipo educativo y cómo las propias criaturas van

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creando su concepto propio de libertad individual y de libertad responsable hacia el colectivo del que forman parte. Pero partiendo de la no autoridad y de la racionalización, los nuevos conceptos expuestos tardan en ser compartidos por las criaturas que actuando en libertad se rebelan, reclaman y cuestionan cada uno de los nuevos pasos emprendidos por las personas que forman parte del equipo educativo de esta experiencia. Respetar los procesos naturales e individuales es ardua tarea, lenta y complicada. Además de ser una tarea que se rehace a sí misma continuamente ya que no se basa en verdades absolutas. Por todo esto en Fregenal de la Sierra la lucha es continua por intentar crear un espacio de libertad y no de opresión, un espacio horizontal donde la palabra de cada persona vale lo mismo, y no uno de autoridad vertical donde la palabra de una persona vale más que el resto de voces. Cada avance día a día era un paso más hacia la autogestión de la escuela, hacia la libertad responsable de elección individual, el compromiso grupal y el apoyo mutuo. No sólo la Administración no entendió este proyecto, sinó que tampoco lo hicieron la inmensa mayoría de familias de los alumnos y alumnas de la escuela. Los resultados no se veían a corto plazo. No se satisfacía su necesidad inmediata de resultados cuantitativos que no cualitativos. Fue un proyecto abortado no sólo por la Administración sinó también por la desconcientización de las personas sometidas a lo establecido, a la cantidad, al placer inmediato, al conformismo. Somos muchas las personas que aprendemos de las experiencias de compañeras y compañeros que lucharon antes que nosotras. No dejemos que este legado se diluya en el olvido. La lectura de este libro es, desde mi punto de vista, lectura indispensable para toda aquella persona que, más allá de su ideología, quiera acercarse al mundo de la educación desde el punto de vista de la igualdad como base imprescindible para alcanzar en nuestras vidas las máximas cuotas posibles de libertad. Lena Tomás


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Contigo aprendí Noemí Valero

Josefa Martín Luengo, Pepita, Pepa era mujer, compañera, amiga, buscadora incansable del máximo de libertad. Josefa, Petita, Pepa . . . Contigo aprendí que nada es para siempre, que nada es estático, que la vida se mueve y hace falta evolucionar, desde el conflicto, hacia cotas mayores de libertad. Contigo aprendí que la mejor forma de luchar es crear. Contigo aprendí que no hay cambio sin trabajo. Contigo aprendí la importancia de decir las cosas. Contigo aprendí que el anarquismo no es una utopía. Contigo aprendí que es necesario aprovechar todos los segundos de la vida para practicar nuestra forma de ver y sentir el mundo. Contigo aprendí que la afectividad es básica para ser feliz. Contigo aprendí que para ser libre debo desarrollar por igual el intelecto y las habilidades manuales. Contigo aprendí a aceptar a las personas tal y como son sin juzgarlas. Contigo aprendí que la justicia no es aquello que administra un/a magistrad@ Contigo aprendí que la mierda no es alternativa. Contigo aprendí que la creatividad es la mejor arma. Contigo aprendí que la asamblea es algo más que un círculo. Contigo aprendí que la educación es una bomba. Contigo aprendí que la libertad es aquello en lo que es necesario educar. Contigo aprendí que la igualdad, la solidaridad y la responsabilidad nos hacen más libres y más felices. Contigo aprendí que el único camino de la felicidad, es conseguir cada día mayor grado de libertad colectiva e individual. Contigo aprendí que un colectivo sin personas únicas e irrepetibles, no es un colectivo rico. Contigo aprendí que la palabra sin acción no tiene sentido. Contigo aprendí que la violencia genera más violencia Contigo aprendí la importancia de escribir y difundir aquello que se piensa. Contigo aprendí que no es lo mismo asentir con la cabeza que escuchar. Contigo aprendí a saber apreciar los beneficios de un colectivo autogestionado.

Contigo aprendí a perder el miedo a ser y sentir lo que pienso. Contigo aprendí el significado del color rojo, del negro y del morado. Contigo aprendí que no es lo mismo un diálogo que un diálogo razonado. Contigo aprendí que la educación es un arte, y que es imprescindible conocer las ciencias de la educación. Contigo aprendí que la historia no hay que repetirla, pero para no hacerlo es necesario conocerla. Contigo aprendí que la libertad es el objetivo de la vida por el que hay que luchar y que la libertad hay que conquistarla y ganarla; ninguna persona te la regalará. Contigo he aprendido que no hay nada más lejano de la libertad, que una vida programada, previsible, y donde todo esté organizado, y donde no se deje espacio para lo desconocido, para lo que ignoramos, para lo que está por venir. Contigo aprendí la importancia de saber amar a las personas, a la naturaleza, a la cultura, al saber. Contigo aprendí la importancia de ser mujer y así lo dejas escrito (2007); “ yo, mujer, soy un ser humano, potencialmente libre y expresamente único. No comparable a ningún otro con unas características personales que únicamente a mí pertenecen, que camino por la vida con único objetivo, desprenderme de toda influencia que pretende distorsionarme, asemejarme, concretizarme o someterme, porque en mi ambigüedad se encuentra la esencia de mi propia identidad. Posiblemente en ese espacio inconcreto, inconsciente y etéreo, yo mujer, me siento libre”, realmente esta eras tu, esta era tu forma de vida, y así nos lo hacías llegar. Pepa...Contigo aprendí que no hay otro camino para una maestra libertaria que continuar el legado que nos dejas, y en eso trabajaremos y para eso viviremos, un fuerte y caluroso abrazo libertario, compañera, siempre juntas... Noemí Valero

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EDURERE – NÚM.2 - 2011

No me acostumbro…

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ace ya unos días recibí un correo de una amiga, en el pedía la colaboración con algún escrito para esta revista dedicada a Pepa y la difusión de tal correo a aquellas personas que pensásemos que querrían participar. No lo pensé, fue leer que iría dedicada a ella y decir <<No puedo, yo no escribo>>. Mandé el correo a varias personas pensando que así ayudaría y haría lo que estaba en mi mano, sin pararme a pensar más, sin poner mas esfuerzo por mi parte, cogiendo el camino mas fácil. Hoy tuve el privilegio, la suerte, de leer uno de los artículos aquí escritos antes de la publicación. Agradecí que la persona que lo escribió lo compartiese conmigo, no hacía falta que me diera motivos del porque lo hacia, yo ya lo sabía. Le contesté agradecida, como bien he mencionado, e intentando volver a justificar mi decisión de no escribir, de nuevo con un <<No puedo>> pero no quedo ahí mi mensaje, continué diciendo que más bien ni siquiera lo había intentado. Aquel o aquella que lea esto podrá pensar que por qué tanta explicación de esa idea de no escribir si al final si que lo estoy haciendo, que por qué tanto rollo. Pues bien, sí, al final me decidí a escribir, porque por un momento me puse a reflexionar sobre mis actos, mis ideas y pensamientos (como Pepita me enseño), me di cuenta, como ella me hizo ver muchas veces, de que soy capaz de hacer muchas cosas por trabajo que cuesten, por difícil que las vea, por esfuerzo que me lleven. Que el que algo quiere, algo le cuesta y que escoger lo más fácil por comodidad, por no esforzarse, el pretender engañarme a mi misma con ese <<No puedo>> sin ni siquiera haberlo intentado, no me hará más libre ni responsable, sino todo lo contrario. Y en definitiva no estaría actuando acorde a mi forma de pensar.

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Laura Aranda Exalumna de Paideia

Así pues, qué mejor que en este momento, que en esta revista dedicada a ella que poner en práctica algunas de las tantas cosas que me enseñó y que con ella aprendí rectificando mi primera decisión de no esforzarme en escribir estas líneas. Me siento afortunada, agradecida, feliz por haberla conocido, por haber formado parte de su vida y que ella forme parte de la mía, por haber compartido tantos momentos y experiencias, por haber disfrutado del cariño, conocimiento, de la complicidad, la ayuda… de una gran mujer, de una gran compañera. Aún así, no me acostumbro… no me acostumbro a que todo esto ya solo sean recuerdos, a que Pepa ya no esté. Siempre imaginé volver a la escuela siendo yo adulta, en lo que a edad se refiere, y que estaría ahí, tras la mesa del despacho con los brazos abiertos con los que me daría ese abrazo tan característico, tan grande y especial, tan único. Que éste iría seguido de un sincero interés por saber cómo estaba, qué era de mí desde que no me veía, de una calurosa conversación en la que no faltarían las sonrisas, la comprensión ni los consejos como nunca habían faltado. Y aún sin irme tan lejos, me imaginé comentando con ella muchas de las cosas que ahora vivo, de las que ahora aprendo, de las que pienso. Os aseguro, y aquellos que la conocieron compartirán esta idea conmigo y lo entenderán mejor que nadie, que no es nada fácil, tras haber imaginado todo esto, tras haber vivido tanto a su lado, tanto con ella, volver como lo hago y no encontrarla, estar alegre por ver al resto del colectivo pero sentir que te falta algo, que necesitas ese abrazo, esa mirada, a esa persona que tanto te dio y que tan importante es en tu vida. No me acostumbro… Yo, una de las “criaturas” por las que se desvivió, a la que no se limitó a ver crecer, sino a la que ayudó a crecer, a madurar, a llegar a ser quien hoy soy y quien seré mañana. Yo que, al igual que tant@s otr@s, siempre podía contar con ella, que hoy lo sigue haciendo leyendo sus palabras, recordando tantas cosas que dijo, que me dijo, preguntando el que me diría, el como sin dudarlo ayudaría ahí donde me hiciera falta. Que tan agradecida está por todo esto, que tanto lo valora. Yo, que tanto viví con ella y tanto de ella aprendí, me veo incapaz de describirla; todo lo que diga me parecerá poco, no encuentro las suficientes palabras para todo lo que hizo, para todo lo que significa y significó, para todo aquello por lo que lucho, por lo que creyó y creo, para todo aquello que me trasmite y me trasmitió. Por mucho que escriba, por mucho que diga; será poco… No paso un día sin recordarla, sin valorar y dar las gracias por esos años a su lado, sin darle las gracias por tanto que hizo por mí, por esa entrega a todas y cada una de las “criaturas” que por Paideia hemos pasado, por estar siempre ahí, por transmitir tanto, por su lucha y hacer que ésta se convirtiese en la mía sin ningún tipo de imposición, por enseñarme a querer y a quererme, a respetar y respetarme, a enseñar y aprender, a observar pero no juzgar, a valorar esas pequeñas cosas del día a día, a creer en un mundo y en un camino diferente; libre, a soñar, a rectificar, a luchar por lo que creo y a defender lo que pienso, por que sin ti yo no seria quien hoy soy; gracias. Pepa si podía, si puedo, costo esfuerzo, tiempo y hasta lágrimas que siguen empeñándose en recorrer mi cara cuando topo con la realidad de que ya no estás… aún así pude, por quien me pidió que lo hiciera, por quien lo lea, por ti, por mí, porque aún sin estar sigues aquí pude escribir estas líneas. Pero no me acostumbro… Laura Aranda


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ACAMAPADAS EN MI VIDA Me llamo Rita, tengo 24 años y conocí Paideia en el año 2004, en una de las acampadas autogestionarias que realizan cada verano. Tenía 14 años cuando una buena amiga me habló de ella. Charlando sobre las ideas de cada una, terminó

explicándome cómo funcionaban esas acampadas: las asambleas, el trabajo colectivo, los talleres, me habló de las amistades que había hecho allí… y desde ese momento me entró el gusanillo de conocer más, de ir yo también ese verano. Supongo que por el entorno en el que me he criado, siempre he sentido simpatía y afinidad con los movimientos de izquierdas (especialmente con el movimiento libertario), pero la verdad es que con 14 añitos todo eran conjeturas y suposiciones bastante confusas, basadas en lo que había oído hablar a otras personas y no en mi propia experiencia. Al convivir 15 días, año tras año, en una dinámica libertaria, cobraron sentido muchas de esas ideas; otras, lo perdieron, puesto que, al experimentar por mí misma esa forma de vivir y racionalizarla después, comprendí que se contradecían, y elegí las que me parecieron mejores, más justas, y que, desde mi propio criterio más me acercarían a la felicidad. Cuando empecé, adolescente, bastante atolondrada, el aprendizaje era prácticamente inconsciente, instintivo. Me preocupaba más qué les pasaba a mis amigas o qué chico me gustaba esa semana. A medida que iba madurando también iba siendo más consciente de otros aspectos, como la responsabilidad de descansar por las noches para rendir al día siguiente, la elección de los talleres, la importancia de relacionarse con todo el colectivo y la satisfacción que ello me aportaba… Todos estos aspectos poco a poco fueron conformando una idea global: en Paideia se trabaja colectivamente, todas las personas que forman parte del colectivo deciden en asamblea (es decir, en igualdad) cómo quieren vivir esos 15 días y cómo organizarse para ello (con las reformulaciones necesarias que se detecten en la práctica, también decididas en asamblea). Así, la acumulación de experiencias me hizo asimilar una forma de trabajar y de vivir que entendía, compartía y, además, me hacía feliz. Si algo he aprendido es que llenarse la boca hablando de valores que no se han llevado a la práctica por una misma no tiene sentido, ya que es la praxis la que conforma nuestra experiencia, y ésta es la base de nuestra propia realidad. Si hacemos todo este proceso de forma consciente, además, estamos eligiendo cuál queremos que sea esa (nuestra) realidad. Rita Figueras

Paideia vista por Nala (la perra) Joan Bardella Nací en extremeñas tierras de verde oliva i aromas de vera, entre curiosos ojos vivaces, propiedad de una infancia atenta, libre y no sesgada. Nací en una escuelita a la que sus generosas gentes, llaman Paideia. Excelente comida y mejor compañía se degusta aquí entre ladridos, paseos y perruna siestecilla… perruna siestecilla, hay que decir – y ahora que se me permiten éstas líneas, aprovecho para protestar-, en ocasiones truncada por vitales escarceos de libre jolgorio y alegría. Raras gentes éstas que habitan la Paideia, que hasta mi nombre consensuaron en humana asamblea -y no sin infinidad de creativas propuestas -. Y es que aquí hasta colectivo es el trabajo propuesto; pues venga tod@s a cavar la huerta! Venga a tender la ropa antes que llueva, o a cocer garbanzos con oreja! Ale, ale! Que yo vigilo el potaje y ya aviso cuando cueza! Porque aquí cada cual hace según pueda y luego… ay, de mí luego! A saciar el buche según se pueda! Aquí se vive y se lucha, pues no hay dos sin una, ya Tula, mi madre, me lo había contado, siempre hay quien … cada noche, cuando no gusta de la cae el sol, tras otro día alegría al en libertad lado…Que si compartido, saboreo valla por aquí, intensamente su piel que si glorieta en el colectivo que ella por allá, que si forjó para dar a la vida ahora urbanizo otro sentido ... cuanto me das?… pero qué se han creído, que los dienten solo son pal cepillo? Yo solo echo de menos a una luchadora, a Pepa, a esa mujer de rojo teñido que por las mañanas creía engañarme lanzando pan por encima del tendido. En ocasiones sueño despierta en darle un lametón canino, un lametón húmedo y sentido, y lo más curioso, sabéis qué? es que cada noche, cuando cae el sol, tras otro día en libertad compartido, saboreo intensamente su piel en el colectivo que ella forjó para dar a la vida otro sentido. Joan Bardella

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PEPA, SIEMPRE ESTABA AHÍ

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EDURERE – NÚM.2 - 2011

Por Fer lo largo de la vida conoces a muchas personas, algunas dejan

una huella profunda, otros te acompañan gran parte de tu recorrido. En mi caso tiene un poco de ambas. No soy alumna del colegio Paideia, así que no estuve con ella tanto como muchas otras personas, pero tuve la suerte de compartir una parte de mi vida con ella.

RECORDANDO A PEPITA MARTÍN LUENGO

Me enseñó muchas cosas, en su momento les pude dar más o menos valor, incluso no recordar todas ellas, pero por encima de todo me enseñó a respetarme a mi misma y a l@s demás. Parece una tarea fácil, pero no lo es. En ella siempre vi determinación, valentía, seguridad y mil adjetivos más pero una de las cosas que más me quedó en mi memoria es como ella era el día a día. Las personas luchamos diariamente, a veces más activamente otras no tanto, y ella era uniforme en eso. Me explicaré, le ponía pasión hacer el desayuno, hablar de anarquía o de la mujer, al tomar algo después de la cena e incluso en el beso de buenas noches. Era una mujer observadora, se quedaba con todos los detalles y los guardaba. Le servían para enseñarte donde te equivocabas o señalarte donde lo estabas haciendo bien. En el ciertos momentos no pude ver lo importancia de esta cualidad. Como todo el mundo, habré tenido mis desacuerdos con su metodología, pero al pensar en frío, ves muchos porqués que en su momento no ves. A veces, con personas ( pero creo que sobretodo mujeres) con un carácter tan fuerte tienes dos opciones: amarla u odiarla. Para una adolescente, todo es rebeldía pero al crecer ves muchas cosas que antes no veías y aprecias los “sermones” o que te enseñara ciertas cosas en ciertos momentos y por muy adolescente y mucha rebeldía siempre la quise mucho. Ella decía que cada persona es diferente, con sus cualidades y sus defectos, pero sobretodo que era única. Nos enseñó a no dejar a nadie de lado, ni por el sexo, ni la edad, ni el color, ni nada. Hay muchas maneras de excluir una persona, la manera de hablar, la manera de relacionarse (lenguaje corporal)…

Tenías fe en lo humano. Veías a nuestra especie sin dominantes y dominados. Era el mundo tu patria, tu familia todos los seres humanos. Unías tu sentimiento ácrata con lo poético, no con lo autoritario, con lo político. Era tu Escuela un horizonte, no un jardín carcelario. Y yo inolvidable compañera, sigo los mismos pasos, con Ana, con Javier, con todos los compañeros libertarios, con todos los compañeros humanos… ¡Paideia y Lizania En un abrazo!

Jesús Lizano, agosto 2009

Frases de Pepa a

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Placer y Libertad van mucho más unidos que cualquiera de los otros derechos naturales, porque para poder tener placer debemos ser libres de elegirlo y cuanto menos libres seamos, menos posibilidades de placer tendremos. Pepa

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No merece la pena gastar tantas energías en luchar “contra”, es más positivo construir “dentro…”.

Pero lo que valoro, ahora, es que en mi recuerdos ella siempre estaba ahí. Al entrar en una sala, a la hora de preparar material para cualquier tipo de actividad, para dar la bienvenida, para darte un abrazo, un pote de miel, para un adiós. Muchas persona le debemos mucho, y esas cosas quedan grabadas en la memoria, así que solo añadiré una cosa más . GRACIAS Fernanda Mosquera

Una vez más quieren jugar con nosotras. No le hagamos el juego y luchemos por un mundo más amable, más comprensivo y más pacífico. Pepita

La anarquía no es una utopía!

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Josefa Martín Luengo


EDUCERE

por Jonás Palacios

ACAMPADAS AUTOGESTIONARIAS, PAIDEIA Me parece interesante comenzar mí escrito con una mención especial a Josefa Martín Luengo, coordinadora de las acampadas, y su frase “Los seres humanos podemos elegir muchas cosas y otras muchas no; pero indudablemente sí podemos elegir cómo queremos vivir y por ello vamos realizando elecciones desde que nacemos. El ser humano debe mantener una lucha constante entre lo que quiere, lo que puede y lo que debe; es decir, entre su libertad, la libertad de los demás y las coacciones que constantemente le presionan.” (Educación en valores). Esta frase da un reflejo de cómo fue mi primera experiencia en relación a la acampada autogestionaria, pues como todos sabemos a cierta edad por mucha autonomía que queramos tener dependemos de nuestros padres en ciertas decisiones. Desde pequeñito, mis padres me mandaban a campamentos de verano, de todo tipo, desde campamentos de carácter cultural, deportivos o granja escuela. El año de su creación en la localidad de Cuadros (León -1996), mis padres me lo sugirieron, y la idea me pareció muy atractiva ya que era un tipo de acampada diferente a las que estaba acostumbrado a ir. Esa primera vez fue tan beneficiosa y satisfactoria que tuve que repetirla varias veces, hasta que llego un momento que se me pasó la oportunidad de ir por diferentes circunstancias de la vida (estudios, trabajos, u otros proyectos que quería llevar a cabo en mi vida como disfrutar de una beca erasmus...). Pero siempre me queda el recuerdo, la experiencia y el desarrollo personal que me han aportado las diferentes acampadas autogestionarias a las que he ido, y a las que todavía intento ir de vez en cuando, aunque solo sea un par de días, para recordar mi continua formación como persona. En su origen las instalaciones eran pequeñas y quizá poco aptas para la organización de la acampada, pero esto nunca fue un problema para su desarrollo ya que gracias al trabajo de todos salio muy bien y dicho problema casi ni se noto (excepto en determinados momentos en que todos queríamos ir al baño, o cuando nos duchábamos algun@s con agua fría :-) ). Hoy en día este problema esta solucionado y la ubicación de las acampadas, a las que fui posteriormente estaban totalmente preparadas y fueron sitios bastante bonitos ( aunque algunos un poco alejados de la civilización, para mi gusto). A la acampada iba gente de toda España (por citar a algun@s Laura Aranda, Jose Antonio...(Merida), Laura Oller, Fernanda, Rita...(Barcelona), Lucia (Valencia), Candela (Asturias) Jose, Emma, Jesus...(Madrid)) algo muy útil, sobre todo cuando se es joven, pues nos enriquece enormemente al conocer a otras personas que quizá tienen otros modos de vida (son niñ@s con una mentalidad muy abierta). Luego, de adulto, uno se da cuenta de lo bueno que resulta una experiencia de ese tipo, sobre todo la primera vez, que suele ser la más especial de todas. No conozco a nadie que se haya arrepentido de ello, ni que no desee volver a ser adolescente para repetir la experiencia. Contar que en esta acampada no hay monitor@s, sino personas adult@s, que actúan como un@ compañer@ mas y que se encargan de enseñarte muchas cosas con gran entusiasmo, sin obtener ningún beneficio nada mas que el placer de que aprendas a formarte como persona autónoma y libre. El eje principal de la acampada es la asamblea. Pues ya desde el primer día todo se decide de forma común por medio de la asamblea general, en la que se deciden los grupos de trabajo, los horarios, los talleres que se realizaran por la tarde, se resuelven las dudas que tienes sobre el funcionamiento de la acampada... A lo largo de la misma se realizan otra serie de asamblea de grupo o generales, para resolver conflictos, propuestas, toma de decisiones, etc por medio del consenso.

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(Continuación, acampada autogestionada) Conocimientos Asamblearios (que en estos momentos se han puesto tan de moda con el movimiento 15M): al principio resulta un proceso largo al que no estas acostumbrado y se te hace un poco pesado pues se lleva a debate todas las propuestas e ideas, lo que exige muchas horas de escucha y atención, pero que luego te resulta gratificante ya que te das cuenta de que l@s demás niñ@s te escuchan y tienen en cuenta tus propuestas. “La asamblea es la piedra angular de la educación libertaria ya que en ella surge la espontaneidad, la libertad y la comunicación libre entre las personas. Sí bien estas son algunas ideas para poner en práctica formas libertarias en la educación, el camino es largo y continuo, siendo muchos los problemas a los que tendremos que enfrentarnos si queremos crear prácticas pedagógicas libertarias. Cada asamblea, cada decisión, cada discusión, y cada intento son un paso más a valorar positivamente." (extraído de la pagina web de paideia.org). Así que tras estos puntos de vista, definamos un día completo de la acampada: El día comienza con el grupo al que le toca el turno de desayuno, que se levanta un poco antes para prepararlo, mientras el resto de la acampada se va levantando poco a poco para lavarse y desayunar. Después de desayunar los grupos se preparan para el taller troncal, de por la mañana, mientras que el grupo que se encarga de la comida realiza los preliminares para que a la hora de la comida este todo listo para que pueda comer toda la acampada. A partir de ese momento comienza el taller troncal en el que se tratan temas como la solidaridad, la igualdad, la violencia, educación en valores o la educación libertaria. Tras tratar los temas se realiza un pequeño debate o una actividad en la cual se exponen los diferentes puntos de vista a los que ha llegado cada uno. Una vez terminado el taller, los grupos de comida y limpieza realizan sus funciones, mientras que el resto tiene tiempo libre, hasta la hora de comer. Posteriormente, se establece un tiempo de relax, en la que pueden ir a dormir la siesta aquellas personas que quieren descansar. Por la tarde, tras merendar comienzan los talleres que se escogieron en la asamblea general y al que cada un@ se ha apuntado, al menos a uno para realizar esa tarde. En seguida llega el turno del grupo encargado de preparar la cena, y tras la misma, se tiene un tiempo (diferente para cada grupo según lo acordado en la asamblea general), para ver una película, jugar o acercarse al pueblo (dependiendo de la ubicación de la acampada de ese año) hasta la hora de irse a dormir. lo que nos consto convencer a los adult@s que nos llevaran a la playa en la asamblea Decir sin dudarlo que las acampadas se hacen muy cortas y que cuesta irse a dormir durante la acampada pues a mi modo de ver es siempre uno de los mejores momentos del día, cuando te quedas tu sol@ con tus amig@s, y piensas que para dormir ya tienes el resto del verano (dejando de lado las consecuencias que eso trae para el día siguiente en la practica de las actividades y los diferentes talleres que se realizan).

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(Continuación, acampada autogestionada) ¿Mi valoración final? Evolución en la autonomía moral con criterios propios para juzgar Aprender a reflexionar que ya no están y nunca mas las veras, siempre se quedaran con nosotr@s) formando parte de esa gran familia en la que nos convertimos en estos campamentos. Me quedo con la gente que conocí (todas esas amistades que se hacen, que pueden perderse pero nunca se las olvidan (algunas con el tiempo se recuperan), ni se borran de la memoria, y aunque a veces te duela pensar Destacar el buen ambiente de convivencia con las personas que aunque sean diferentes, te respetan a ti y a todas las cosas que se hacen y se dicen . La verdad es que me encantaría volver atrás en el tiempo y volver a disfrutar de los maravillosos momentos, aunque en estos instantes de mi vida, me encuentro en la etapa laboral y no dispongo de tanto tiempo libre, pero si quiero recalcar una vez mas esos instantes vividos, y que para nuestra alegría o desgracia la vida continua y por ello tenemos que abordarlo con espíritu critico basado en el saber que me a dado cada una de las diferentes acampadas a las que he asistido, aportando en mis capacidades cognitivas, de equilibrio personal (responsabilidad, autoaceptación, autonomía...), relación e inserción social (sentido critico, participación, tolerancia, cooperación, solidaridad,...), valores sociales, etc. Para concluir y a modo de resumen voy a exponer un decálogo de porque al menos todo el mundo debería pasar una vez por esta maravillosa experiencia: 0.

Mejora tu formación como persona

1.

Nos ayuda a saber como queremos vivir nuestra vida

2.

Adquisición de valores importantes (solidaridad, igualdad...)

3.

Desarrollo de un aprendizaje cooperativo y grupal

4.

Autogestión

5.

Tiempo libre: a parte de los talleres y tus responsabilidades de grupo tienes muchos tiempo libre para hablar y jugar con l@s demás compañer@s

6.

Los lazos de amistad que surgen entre compañer@s Un abrazo y muchos besos Jonás Palacios (compañero de las acampadas autogestionarias)

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DESCUBRIR LA ANARQUIA Mi recorrido, por la educación libertaria ha sido todo un viaje teórico en el que no hay día que descubras nuevos conceptos y conocimientos que giran entorno al tipo de escuela que, estoy convencida, harían de nuestra sociedad un espacio mucho más justo y libre. Pero tal y como fielmente defiende la educación libertaria no hay manera de realizar aprendizaj es significativ os si éstos no se basan en la experiencia. Y así es como a través de la Jornada de Educación Libertaria realizada por el Grupo Nono en Noviembre de 2010 (creado desde el Ateneu de Poble Sec) y del Curso Pedagógico que Paideia (Escuela libertaria en Mérida con 33 años de experiencia) ofrece cada mes de septiembre, pude comprobar, aplicar y experimentar la verdadera esencia de la Educación Libertaria.

Este análisis hace que trabaje día a día, codo con codo, con compañeras que como yo creen que otro tipo de educación es posible dentro del Grup de Pedagogia Llibertaria Josefa Martín Luengo perteneciente al Ateneu de Poble Sec. El objetivo: la creación de escuelas libertarias. Es un trayecto lento y dificultoso pero precisamente por eso lo que se disfruta es el camino, a diferencia de otras experiencias que lo que buscan es un placer inmediato que no nos deja nada más que eso. Si creamos espacios en donde se parta de la igualdad y construimos una nueva opción donde todas las personas puedan dar en la medida de sus posibilidades y recibir en la medida de sus necesidades estaremos pariendo un mundo más justo. Y porque así lo creo y así lo pienso me complace sobremanera ver todas las experiencias y proyectos libertarios que se mueven a mi alrededor y que siguen adelante con muchísimo esfuerzo y tesón de las personas que los forman.

En un entorno asambleario de base, es decir, partiendo de la igualdad, por lo tanto de la única garantía de que se pueda dar un espacio justo, se crearon en ambos espacios situaciones de real libertad. Fragmentos de tiempo en los que las personas se comprometían, colaboraban y participaban para crear un clima de libertad responsable. Estas experiencias más allá del interés que despertaron en el momento en sí lo que me hicieron fue plantearme la idea de seguir ese método de aprendizaje y de vida como la manera de acercarme a lo que la educación ha de ser. Esas experiencias significativas me acercaron a la anarquía. Estoy segura que si ese concepto hubiese llegado a mi vida sin base experimental mi interpretación del mismo hubiese sido totalmente diferente. Pero el hecho de vivir la utopía y vivir la anarquía hizo que realmente sintiese la satisfacción de funcionar de otra manera y comprobar que además es totalmente posible.

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El mío es un punto de vista bastante neófito y quizá por eso ilusionado. La satisfacción de la anarquía ya la tenemos. Lo vivimos cada día en nuestra asambleas y en nuestros proyectos. SALUD Y ANARQUÍA.

Lena Tomás


JOSEFA MARTÍN LUENGO (PEPITA)

EDURERE – NÚM.2 - 2011

Pepa, va néixer a Salamanca el dia 19 de setembre del 1944, i va estudiar a la mateixa ciutat. Des d’aquesta data ha treballat incansablement en el camp educatiu, fins que la seva mort, l’ 1 de Juliol 2009 a la ciutat on va néixer. Pepita va passar la seva infància a una escola de monges d’Alacant. Va estudiar magisteri en las “Josefinas de Salamanca” i Pedagogia a la universitat Pontifícia de la mateixa ciutat fins el 1972, amb el temps va ampliar els seus coneixements en aquest terreny (mestre d’educació general bàsica, l’any 1975, llicenciada en ciències de l’educació, cursos de doctorats, estudis de psicologia pedagògica). Acabats els seus estudis va treballar en una escola religiosa de protecció de menors de Zamora (d’on l’expulsen) també, va treballar de mestre dos anys mes a Toro (es suma a les protestes contra la precarietat laboral i és destituïda) participa en una campanya d’alfabetització d’adults i adultes a la localitat de Zamora, abans d’aconseguir una plaça en propietat a l’ensenyament públic (1975). Ensenya durant dos anys a Fregenal de la Sierra(Badajoz) el curs 1975-76, dirigint la llar escola Nertóbriga de 200 alumnes interns/es de 6 a 15 anys, va fer que l’alumnat tingués una educació integral on la formació de la persona i l’adquisició de valors fos una pauta a seguir. Allà coneix l’esclavisme regnant en aquells ambients socials de l’Extremadura profunda i crea la idea d’un sistema educatiu llibertari, però les seves innovacions d’escola en llibertat, absència d’autoritat … xoquen amb el sistema establert i és denunciada per l’administració franquista. El dia 14 d’abril 1977 rep una comunicació en la que l’expulsen com a directora, pel fet de dur a terme aquest tipus d’educació, i la traslladen obligada el mateix dia a l’escola unitària de Mixta de Bazana (Jerez de los Caballeros), per fer-se càrrec d’uns 15 alumnes, Pepita s’oposà amb força a la injustícia i poc temps la traslladen a una escola de Montijo i alhora treballa d’asesora en un altre centre d’educació especial. Com sempre que Pepa iniciava una tasca educativa, la traslladaven de poble, ciutat, escola… Així que aquesta vegada l’envien a Mérida, al barri de la Paz (barri més deprimit de la ciutat) i de nou desprès d’un temps la tornen a traslladar a una altra escola de la mateixa ciutat. Cansada de que no la deixessin treballar, ja està convençuda que dins l’ensenyament oficial no s’admeten canvis reals, i poc desprès en companyia de les pedagogues i companyes, Concha Castaño Casaseca i Mª Jesús Checa Simó, van decidir fundar una escola a Mérida (Badajoz), que obra les seves portes el 9 gener de 1978, la “Escuela Libre Paideia” amb 8-9 alumnes, per promoure la pedagogia llibertaria i fer front a la situació escolar i política de la època. Des del 2002 es comença a impartir un curs d’educació llibertària amb la finalitat de projectar la ideologia i la pedadogia llibertària que en a l’actualitat es continua realitzant. Inicialment l’escola es trovaba a prop de “EL Arco de Trajano” al centre de la ciutat i actualmente es trova a les afores (prado viejo), Mérida . Paral∙lelament a l’escola Paideia, Pepita i sempre amb col∙laboració de la resta del col∙lectiu, i com a complement, intervé en una campanya d’alfabetització de dones durant tres anys a la provincia de Badajoz. Organitza el Primer Congrés d’Educació Antitautoritària a Mèrida, i participa en l’exposició internacional d’anarquisme a Barcelona (enseñar o aprender 1993) i en una trobada de pedagogia llibertària a Brasil (Santa María, 1999), l’any 1995 inicien els primers campaments d’estiu fins l’actualitat 2011. A principis del anys 90 funda amb les companyes de l’escola Paideia el col∙lectiu Mujeres por la Anarquía. Credores de la revista Igualancia. Col∙labora en A Rachas de Mérida, Cenit, CNT (2005), Ekintza zuzena, Igualancia, Mujeres Libertarias, Palante, Revuelta, La samblea i en nombroses revistes de tot el món de caire feminista, politic i pedagògic. Durant tots aquests anys ha continuat enfrontant-se al sistema i demostrant que es possible un altre tipus d’educació, però també es possible viure d’una altra manera, on la llibertat i els valors de l’ètica de l’anarquia son possibles de practicar i de transmetre. Ella no va perdre mai un sol segón, va viure segons la seva ideologia tant com va poder, Pepa va ser responsable del seus actes i ens va ensenyar en la pràctica que sí era possible viure decidint com volíem viure. Pepita era dona, era pedagoga, era anarquista, era companya. Va lluitar tota la seva vida per una llibertat col∙lectiva, si les persones que l’envoltaven no eren lliures no podia haber llibertat. Va estimar apasionadamente la seva escola llibertaria paideia, però la seva gran dedicació i preocupació va ser crear col∙lectiu. Deia que cap persona dins d’un col∙lectiu pot ser imprescindible; per tant hores d’ara i després de anys, el col∙lectiu i l’escola pot continuar la feina, amb el seu record viu i amb el buit que ens ha deixat.


EDURERE – NÚM.2 - 2011

VALORES ETICOS Los valores éticos son los que señalan a la persona qué es lo que ha de hacer con su vida. Son valores éticos aquellos que cumplen las siguientes características: AUTOOBLIGACIÓN: La persona siente que tienen que cumplir ese valor o esa norma por respeto a sí mism@, para satisfacer esa necesidad de cumplimiento que hace de su forma de ser, de valorar y sentir la realidad. UNIVERSALIDAD: Porque la persona piensa que esa norma debería ser la que rigiese el comportamiento de todas las personas. INCONDICIONALIDAD: La persona piensa que son valiosas para sí, las más valiosas y por las realiza, porque a la hora de elegir esa norma o ese valor es el que considera mejor entre todos los demás. El ser humano puede elegir ciertas cosas y otras no, pero lo que sí puede elegir es: “COMO QUIERE VIVIR”, en ello radica su más elemental puesta en práctica de la libertad. Las personas, solemos elegir unas cosas, unas actitudes entre otras, porque: Nos parecen preferibles Las juzgamos más convenientes Las estimamos más y mejor Pensamos que es más valiosa Las personas, lo queramos o no, valoramos más algunas de las diversas posibilidades de actuación que se nos expresan habitualmente, y a la hora de elegir, nos guiamos por esas valoraciones, lo hagamos de forma consciente o no. Los VALORES ETICOS, guían nuestra conducta y nos dicen qué es lo más conveniente para nosotr@s. Los VALORES ETICOS son las cualidades que pueden poseer las relaciones de los seres humanos entre sí, que consideradas por ell@s mism@s como las más adecuadas, las más convenientes contribuyen a su realización. Los valores éticos que cada persona posee le dicen qué es lo más conveniente, qué es lo mejor, y por lo mismo, qué es lo que tienen que hacer en las diversas situaciones en las que se pueda encontrar a lo largo de su vida.

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Josefa Martín Luengo Los valores éticos , son guías de conducta guías que le indican al ser humano, cuando se le ofrecen diversas posibilidades de actuación cuál es la más valiosa, la que más le conviene, y, por lo mismo, aquella por la que debe optar. Los auténticos valores éticos de una persona, son aquellos que se traducen en la vida práctica en un comportamiento continuo, habitual. Los actos aislados no definen a una personalidad ética, son actos aislados, no significan nada.

LA FUERZA DEL COLECTIVO Paideia seguramente sin la fuerza de 3 mujeres como Mª Jesús, Concha y Pepa, no se hubiera realizado jamás. Con Pepita la escuela fue un gran hogar y un único espacio de libertad y de aprendizaje. Pero no hay que olvidar que Pepita formaba parte de un colectivo, al cual dedico buena parte de su vida. Ese colectivo sigue ahí, con Pepita muy presente, y con una personalidad propia. Ellas y ellos siguen luchando día a día por un mundo más solidario, más justo, más igualitario, más libre y por tanto, más Feliz. Paideia es y será realidad gracias al esfuerzo de un colectivo. Y ese colectivo tan especial para mi, sois vosotr@s; Concha, Lali, Lidia, Jose Luís, Rebeca, Olalla, Fernando, Teresa, Gloria, Mabel, Toni. Y desde otro plano, pero no menos importante; Alberto, Ana y Lola. A tod@s vosotr@s gracias por seguir creando la opción de otro tipo de personas, para este mundo. Gracias por enseñarme que la libertad es algo que se conquista cada día al levantarse y que nunca NADIE, me la va a regalar. Salud y anarquia compañer@s. Noe


Educere 2  

Revista deducació llibertària

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