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MÚSICOS ENTRAÑABLES

JORGE ANDÚJAR ESCOBAR


2 MÚSICOS ENTRAÑABLES

Ciertamente, han sido los mundos de la música y de la canción, (además del Torneo de ajedrez), los que han hecho que Linares sea una ciudad universalmente conocida. La relación de artistas de los diferentes géneros musicales es muy amplia e importante, de manera que se pueda afirmar sin ningún rubor, que nuestra ciudad es una referencia en dichas disciplinas artísticas a nivel de España y del mundo. Hablar de la música en Linares, es hacerlo del guitarrista Andrés Segovia, de los cantantes Rhapael y Carmen Linares, de la pianista Marisa Montiel o del director de orquesta Ángel Pérez Garrido, pero también lo es por otros artistas nacidos en nuestra ciudad o que se han dado a conocer en ella y que continúan la “saga” de las grandes figuras que he mencionado anteriormente. Entre ellos podemos citar al guitarrista y profesor Ricardo Gallén, el dúo de piano y guitarra “Hermanos Cuenca”, compositores y profesores en el los Conservatorios de Linares y Úbeda, nacidos en Puente Genil (Córdoba), pero linarenses de adopción, los directores y compositores José Luis Vilchez, granadino de nacimiento, Enrique Moya y Jesús Viedma, el violinista Rubén Gallardo, el guitarrista Jesús Lliteras, el pianista y compositor Esteban Ocaña, el director y pianista Manuel Coves, su hermano el guitarrista Vicente Coves, el saxofonista y compositor Marcos López Vergara, etc. La relación podría ser mucho más amplia, aunque no obstante quiero a continuación, exponer la semblanza de algunos otros a los que no he mencionado anteriormente y que son el motivo de mi escrito de hoy; personajes ya fallecidos, unos casi olvidados y otros no tanto, pero que todos con su trabajo supieron dar renombre a nuestra ciudad. El primero de ellos Alfredo Martos Gener, fue un director de banda y compositor, nacido en Martos el 7 de Octubre de 1878 y fallecido en Linares en 1951. Estudió música con Emulio Gurpegui en Jaén, ingresando al poco como cornetín en la Banda de Música de Jaén. Con 14 años se alistó como voluntario en el Ejército, entrando en la Banda del Batallón de Cazadores de Cataluña. Más tarde estudia en Córdoba piano, armonía y composición con el maestro de capilla de la catedral. En el año 1900 obtiene la plaza de Director de la Banda de Música de Linares. Ya en esta ciudad funda el “Fígaro Linarense”. Aunque en el Pueblo Católico de 23 de Marzo de 1906 se dice que en La Carolina se había constituido una Sociedad para la formación de una Banda de Música, que se cree dirigiría Alfredo Martos, no sabemos el final de la historia aunque conocemos, sin embargo, que dirigió la de Valdepeñas. En 1911, a petición del alcalde don Yanguas Jiménez, vuelve a Linares, retomando la dirección de la Banda Municipal, llegando a convertirla en una de las mejores Bandas de Música de España. Además de innumerables conciertos ofrecidos en Linares y en otras muchas ciudades españolas, destaca también su labor como profesor y compositor. Aunque en esta época la zarzuela iniciaba cierta decadencia, Alfredo Martos escribió sin embargo diversas obras para este género como: “Amor de gigante”, “El gran artista”, “El tipitipi”, “Flores y espinas”, “La libertaria”, “Voluntarios en Melilla”, y composiciones para banda como “El sentir de mi tierra” o “Andalucía”, esta última es una serie de pasodobles. En Linares cuenta con una calle “Maestro Alfredo Martos”, situada entre las de “Rector Muñoz Fernández” y “Obispo Álvarez Lara”, junto al Instituto de Enseñanza Secundaria “Huarte de San Juan”.


3 Alberto Escámez López. Nació en Linares en 1896. De su infancia se sabe poco. Por motivos familiares se trasladó a Málaga, donde fijó su residencia y vivió hasta los años cincuenta. Militar de profesión del Arma de Artillería y músico, comienza en esta ciudad a componer marchas procesionales para la Banda del Real Cuerpo de Bomberos allá por los años 20, siendo el primer autor en componer marchas procesionales para el género de las Bandas de Cornetas y Tambores y provocando una auténtica revolución que aún hoy en día sigue vigente. Reconocido por la sociedad malagueña de la época, publica en una prestigiosa revista varias de sus obras musicales. Marchas como "Cristo del Amor", "Soleá", "Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas", "Virgen de la Paloma", etc. que aun se conservan y se interpretan en una amplia geografía española, son consideradas popularmente como "clásicas". También compuso obras de otros estilos (muchas de ellas publicadas en una prestigiosa revista de la época) como es el caso de "Saeta para piano", dedicada a la revista "Vida Gráfica" o marchas de paso ordinario, varias zarzuelas, y algunos cuplés. Tras su estancia en Málaga (hasta 1950), cambió él mundo de las cornetas y tambores por el de las bandas de música, marchándose a la localidad almeriense de Adra, donde fue director de su Banda Municipal. Hay que indicar que aún así su vinculación con Málaga fue siendo patente como muestra la realización de varias marchas para su Banda de los Bomberos, como son El Cristo del Rescate (1951) o La Virgen de la Esperanza (1952) firmadas ambas en Adra. Por otro lado, su faceta directora la compaginó con la dirección a su vez con otra banda alicantina, la de la "Unión Musical Torrevejense" (Torrevieja, Alicante), donde estuvo al frente hasta 1963. Alberto Escámez López murió en 1970. Federico Reparaz Chamorro. Adaptador musical, periodista y compositor, nacido en Linares, Jaén, el 16 de Noviembre de 1889. Perteneció al cuerpo de telégrafos, donde ingresó en 1895, obteniendo en las oposiciones el número uno de España. Estuvo destinado en la secretaría del Senado, y durante 15 años fue el responsable de la biblioteca. Pertenecía a una familia de notables músicos, (era sobrino del músico vizcaino Antonio Reparaz), y estaba dotado de una amplia cultura; hablaba varios idiomas, lo que le valió para realizar numerosas adaptaciones de obras extranjeras al teatro español. Es autor de diversas comedias, dramas y juguetes líricos, entre los que destacan “Tortosa Soler”, “Los Hijos artificiales”, “Veinte Días a la sombra” y La Pimpinela Escarlata. También escribió y estrenó varias zarzuelas en colaboración con otros autores: “El novillero”, “Jugar con dos barajas”, “Guerra franca”, “La casa del abuelo” y “Las alegres comadres”. Federico Reparaz falleció en Madrid el 9 de Febrero de 1924. Enrique Escobar Sotés. Compositor, pianista y director de orquesta español nacido en Linares el 2 de Agosto de 1921 y fallecido en Barcelona el año 2004. Estudió piano y Derecho en Granada, aunque desde el primer momento se decidió por la música. Trabajó como pianista Madrid y Barcelona, dirigiendo además diferentes orquestas de zarzuelas y revistas. Tras varias giras por países hispanoamericanos con una de ellas, viajó a Barcelona, ciudad en la que finalmente se estableció, dedicándose hasta el final de su vida a escribir obras musicales para obras escénicas y a componer las bandas musicales para varias películas de los años sesenta y setenta. Recordamos entre ellas: “Tu mujer es cosa mía”, “Las alegres chicas de Portofino”, “Un marido en la higuera”, “Ay que rico Federico”,”Un lío de faldas”, “Una mujer de bandera”, “La liga no es cosa de hombres”, y otras varias del género “espaghetti western”, bajo el seudónimo de “Henry Escobar”.


4 Francisco Guerrero Marín. Compositor nacido el 7 de Julio de 1951 en Linares y fallecido el 19 de Octubre de 1997 en Madrid. A los seis años de edad inició sus estudios musicales con su padre y recibió después las enseñanzas del compositor Juan-Alfonso García, organista de la catedral de Granada. En 1970, su obra Facturas para conjunto instrumental (1969) obtuvo el Premio de Composición ‘Manuel de Falla’ concedido por la Universidad de Granada. En 1975, junto a Alfredo Aracil, Tomás Garrido y Pablo Riviere, fundó el Grupo Glosa dedicado a la interpretación de músicas abiertas. En 1985 fundó el departamento de música informática de la Universidad Politécnica de Las Palmas. Su muerte súbita no le permitió terminar la orquestación de la totalidad de las piezas que integran Iberia de Isaac Albéniz, la obra española del siglo XX que más admiraba y de la que decía: “Es una música fastuosa, fabulosa, una extraordinaria obra maestra, de una riqueza casi inagotable”. La obra de Guerrero constituye una de las aportaciones más originales de España a la música de la segunda mitad del siglo XX. Sus composiciones, de escritura muy compleja y elaborada, poseen una gran tensión expresiva, pero siempre sometida al control de un pensamiento riguroso, en particular en lo relativo a la forma, considerada no como sucesión de secciones sino como proceso de expansión del material sonoro en el tiempo, como un organismo biológico. Desde mediados de los años ochenta, en obras como Rhea’para doce saxofones (1988), Zayin II para trío de cuerda (1989) y Nûr para coro mixto (1990), desarrolló una técnica compositiva basada en los procedimientos de la geometría fractal, rama de las matemáticas que construye modelos que permiten estudiar sistemas tales como la forma de las cadenas montañosas y de las costas, las estructuras vegetales, la ramificación de los bronquios o las redes neuronales, sistemas aparentemente irregulares y fragmentados pero formados por la repetición de un mismo fenómeno a diferentes escalas. Así, con la ayuda de un programa informático, el elemento generador, que Guerrero llama “semilla”, se reproduce a diferentes escalas mediante reglas de transformación establecidas por el compositor, quien consigue de este modo una gran coherencia entre la macroforma y la microforma de la obra, entre las partes y el todo. Obtuvo con su obra Facturas, el premio Manuel de Falla en 1970 y el premio Italia en 1974, con Jondo, para tres trompetas, trombones y diez voces. Otros trabajos destacados suyos son Noa, 1972, Ecce Opus, 1973, Xenias pacatas I, 1973, Anemos A y C, 1976, Concierto de cámara, 1978, para clarinete y cuerda, Erótica, 1979 y Antar-Atman, 1980. Una de los nombres que figuran en el callejero actual de Linares lleva por nombre “Hidalgo el Decano”; esta calle se encuentra situada entre las de “Gladiolo” y “Escultor Pablo Serrano”. Es una paralela a la calle “Úbeda” y está situada cerca del nuevo Pabellón cubierto en el Polideportivo Municipal “Julián Jiménez”. Tengo que reconocer que desde el primer momento me llamó la atención dicho nombre, aunque de los pocos datos que he podido obtener sobre la identidad del mismo, la mayoría se los debo a mi amigo José María Medina, quien conoció personalmente a este personaje linarense. Francisco Hidalgo, mas conocido como Hidalgo el Decano, nació en Linares a finales del siglo XIX. Ingresó siendo muy niño en la “Agrupación Musical de Linares”, y que posteriormente sería la “Banda Municipal de Música de Linares”. Tocó la trompeta en la misma durante muchos años, y aunque ya mayor no podía hacerlo, permaneció en la Banda ayudando y enseñando a los músicos noveles hasta pocos años de su muerte en los años ochenta. Fue fundador y director de la Banda Infantil de Música a principio de siglo. El maestro y compositor Manuel Vilches


5 Martínez, director durante varios años de la Banda Municipal de Jaén, y hermano del también director José Luis Vilches, (cuya vida musical la ha realizado en su mayor parte en Linares), le dedicó el pasodoble titulado “Hidalgo el Decano”, que era como se le conocía a Francisco Hidalgo dentro del ambiente musical de Linares. Este pasodoble figura en el repertorio de la mayoría de las Bandas de Jaén y Andalucía, y es el que da nombre a la calle citada de nuestra ciudad.

FUENTES: www.juntadeandalucia.es/averroes/iessantacatalina Brenes Cofrade – Autores: Alberto Escaméz López. Las Marchas Federico Reparaz Chamorro: Auñamendi Entziklopedia:: Euskomedia www.coit.es/foro/pub/ficheros/librostelegrafos Lista de compositores de cine catalanes Hermandad del Rescate de Linares WIKIPEDIA. La enciclopedia libre ANDALUCÍA – Tertulia Andaluza

Linares 4 de Diciembre del 2010. Jorge Andujar Escobar


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