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MUJERES PARA LA HISTORIA (I)

JORGE ANDÚJAR ESCOBAR


2 MUJERES PARA LA HISTORIA (I)

Repasando las Enciclopedias, los libros de Historia, o la relación de personajes eminentes que figuran en las publicaciones de cualquier género, se puede observar que la mayor parte de los mismos son hombres. Si exceptuamos a reinas, princesas, santas, mártires o algunas que han destacado en las artes, prácticamente la mujer apenas aparece en la inmensa lista de personas relevantes que han existido desde el principio de la Humanidad. Es a partir del siglo XIX cuando poco a poco las mujeres empiezan a destacar en casi todos los campos, logrando muchas de ellas el merecido privilegio de que sus nombres aparezcan en los libros. En el caso de Linares he querido traer aquí una pequeña semblanza de algunas de mis “paisanas”, mujeres que fueron en su día o son actualmente figuras de importancia en diferentes actividades. Aunque hace más de dos mil años que desapareció, Himilce es bastante conocida en nuestra ciudad, y todo el mundo la relaciona lógicamente con Aníbal y la ciudad de Cástulo. El poeta Silio Itálico en su obra “Púnica” (Libro III) relata la boda de Himilce con Aníbal, con quien más tarde tendría un hijo llamado Aspar. Su padre era el rey Mucro de Cástulo, capital de Oretania. Tras la muerte del general Asdrúbal, fundador de Qart Hadast, Aníbal, su sobrino, es nombrado estratega de las tropas cartaginesas. Los líderes de las distintas tribus asentadas en el sur de la península acuden a pedir protección a Mucro. Sus temores eran que, nombrado el nuevo líder cartaginés, la época de paz de la que disfrutaban mientras Asdrúbal vivía, se tornase en un período de conquista y pillaje. En ese debate se encontraban los jefes de las tribus y el monarca cuando el propio Aníbal se presentó ante las puertas del palacio pidiendo audiencia a Mucro. El joven general púnico se muestra ofendido cuando el rey de Cástulo le expresa sus inquietudes, alegando que ya conocía que habían firmado un tratado con Asdrúbal y que su intención era respetarlo, por tanto no iba a ser él quien rompiese el acuerdo suscrito. Para ratificar la paz y evitar un enfrentamiento con los cartagineses, la hija de Mucro, la princesa Himilce, acepta desposarse con Aníbal. El estratega cartaginés unía de esa manera su destino al de los pueblos íberos, ya que Amilcar Barca también estaba casado con la hija de un rey ibero. Luego, declaradas las hostilidades con Roma, Himilce, que se oponía a que su esposo declarase la guerra a Roma, y ante lo inevitable del conflicto, quiso acompañar a su marido, a lo que este se negó, dejándola en Cartago, en donde se supone que murió la joven, víctima de una epidemia. Himilce cuenta con una plaza en Linares en la que su nombre figura con su esposo Aníbal, en la Avenida de Andalucía de nuestra ciudad. Carlota Remfry de Kidd, nació en Linares en 1874. Era hija de Charles Remfry, un ilustre ingeniero inglés que vino a Linares a mediados del siglo XIX, al laboreo de las minas de plomo. Charlotte, de joven, frecuentaba un club social donde la colonia inglesa asistía y en ella compartía sus inquietudes con amistades y otros miembros de la comunidad. Allí conoció a Thomas Kidd con el cual contrajo matrimonio. Thomas como Charlotte eran personas muy cultas y refinadas. Thomas era muy querido por todo el mundo pues a su corrección de gentleman británico se unía la gracia y la llaneza del señorío andaluz. Ambos eran protestantes como casi todos los ingleses que habitaban aquí. Charlotte Remfry, Carlota Remfry, que es su nombre traducido y como se le conoce, conservaba vivas las tradiciones británicas al mismo tiempo que se sentía una linarense de cultura y nacimiento.


3 Dominaba perfectamente varios idiomas, lo que le valió para traducir muchos libros del castellano al inglés y francés y viceversa; entre ellos destacan “Marie Claire”, de Margarita Avdoux, “The Vagrant” de Colette Wylly, “El mayor amor”, “Las armas de los iberos” o “Joyas ibero-romanas halladas en la provincia de Jaén”, de Horace Sandars, así como “Los ojos que se abren”, del francés Henri Bordeaux. Asimismo es autora de varias obras centradas en el papel de la mujer en la sociedad, al igual que numerosos artículos que se publicaron en diarios y revistas como: “El Mundo Latino y Los Quijotes”, “Mesa Revuelta”, “La Voz de la Mujer” y en la revista literaria “Cervantes” de Madrid. Recientemente se ha publicado un pequeño libro de relatos titulado “Linarejos y otros cuentos”. Carlota Remfry falleció en Linares en 1957, siendo enterrada en el cementerio inglés de nuestra ciudad. El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía en su Orden de 5 de Julio de 2007, aprueba la denominación específica de “Carlota Remfry” para la Escuela Oficial de Idiomas de Linares. Nacida en Málaga a finales del siglo XIX, Áurea Galindo y Ortega, siempre se le ha considerado en los ambientes literarios de nuestra ciudad como linarense de adopción, aunque es cierto que su residencia la tuvo durante algún tiempo en Baeza. Profesora, escritora y poeta, comenzó colaborando en varias revistas de su ciudad natal como “Ecos de Juventud”, 1877-1880, “Málaga”, 1879, “El Mundo y La Ilustración Andaluza”, 1880, entre otras; también presentó trabajos en publicaciones sevillanas como “La Prensa”, 1881-1883, y “El Bético”. En Linares trabaja en la “Academia de Santa Teresa de Jesús” fundada por Pedro Poveda en 1913, y publica diversos poemas en la revista literaria “Juventud”, años más tarde, al igual que Carlota Remfry escribiría en la revista de Madrid “Cervantes”, 1919. También parece ser que Áurea Galindo escribió un drama en tres actos y en verso que presentó en la Exposición de Jaén en 1878, aunque se desconoce su título. Asimismo en Baeza publicó un libro de poemas titulado “Ensayos poéticos”, 1883, y colaboró en la obra colectiva “Instituto de Segunda Enseñanza de Baeza”, 1881, con un poema titulado “A la memoria del Príncipe de los poetas españoles don pedro de Calderón de la Barca, en su centenario”. El 17 de Marzo de 1915 estrenó en Linares la comedia titulada “Cabeza y corazón”, dedicada al compositor y director alicantino Manuel Mira. No he podido encontrar datos sobre su fallecimiento. La ciudad de Linares le honró con una vía con su nombre sita en la calle prolongación Tetuan hasta Plaza del Minero, (rotonda La Cabria). No se puede hablar o escribir sobre la vida de la linarense Antonia López Arista sin nombrar al ya venerable San Pedro Poveda Castroverde. Aparte de los lazos familiares, (era prima de Pedro Poveda), la encomiable labor que realizó en su corta vida para lograr el desarrollo y afianzamiento de la Institución Teresiana, hace que su nombre merezca ser recordado a lo largo de los años. Antonia nació el 1 de Mayo de 1887, en el seno de una familia acomodada, ya que su padre era un respetable ingeniero. Sus primeros años transcurrieron felices en un ambiente familiar modélico y religioso, contando a menudo con las visitas de su primo Pedro Poveda, quien con el transcurrir de los años le iría exponiendo las ideas innovadoras y los proyectos que tenía en cuanto a la enseñanza cristiana. Pedro Poveda profundiza en la dirección espiritual de algunas mujeres, en especial de Antonia López Arista e Isabel del Castillo, a las que desde 1905 había iniciado en la lectura de Santa Teresa, y a las que en 1908 comienza a proponer la


4 necesidad de prepararse para “un plan de acción renovadora educativa y social, inspirada en el pensamiento cristiano”, tras un nuevo plan frustrado de acción social en Cantarranas. Años más tarde, cuando era canónigo en el Santuario de Covadonga, Poveda se dirige a Linares, y el 10 de Marzo de 1912, con la ayuda de su prima Antonia, abre una segunda Academia de Santa Teresa, tras la primera que ya había creado en Oviedo. Antonia López Arista y Josefa Segovia son las colaboradoras eficaces que llevan adelante la idea de Pedro Poveda en Andalucía en estos primeros momentos. Enseguida, desarrollan una gran actividad que se expande a otras AcademiasInternados: Madrid, Málaga, Cádiz, etc. En Linares Antonia es además la secretaria de la Junta de Damas de la Cruz Roja, organizando en el internado teresiano numerosas veladas literarias. Como motor de la Institución Teresiana forma parte del Consejo Consultivo y posteriormente del Directorio como máximo responsable. Lamentablemente el 6 de Noviembre de 1918, Antonia López Arista, fallece en la ciudad de Linares, víctima de la epidemia de gripe que asoló España y el resto de Europa; también morirían de esta enfermedad su madre, un hermano, un primo y dos doncellas. Pocos días después el Ayuntamiento de Linares, decide rotular con su nombre la popular calle conocida como “Baeza” y en la que había nacido Antonia. Además la Escuela Universitaria de Formación de Profesorado en Linares, pasó a llamarse también “Antonia López Arista”, centro que en el 2005, fue trasladado al Campus Universitario de las Lagunillas de Jaén. En otro apartado, hablamos ahora de una artista linarense de la que apenas se tienen datos de sus primeros años de vida e incluso de las circunstancias de su fallecimiento. Se trata de la cupletista Salud Ruiz, figura importantísima de dicho género en los años diez y veinte y que aparecería en los escenarios junto a otras famosas cupletistas como Raquel Meller, Candelaria Molina, Pastora Imperio y Estrellita Castro, entre otras. En 1926 durante una de las giras por España del famoso cantante de tangos argentino Carlos Gardel, compartió cartel con él en varias actuaciones en teatros del país vasco y Cantabria. Alcanzó su máxima popularidad entre los años 1915 y 1920. Sus actuaciones eran anunciadas en los grandes periódicos de la época, como se puede ver, por ejemplo, en el ABC del 14 de Diciembre de 1918, en el que se dice: “Hoy sábado tendrá lugar el debut de la bella cupletista Salud Ruiz, que ofrecerá al público un nuevo y original repertorio en el que destacan “La canción de Pierrot” y “Cartuchera”, números en los que la hermosa voz de la artista luce extraordinariamente. Salud Ruiz que su fama como cantante de gran voz, la primera hoy en este género es merecidísima” Salud Ruiz dio a conocer aquel cuplé inolvidable de la época titulado "Nena", del que tantas y tan buenas versiones se han realizado. Pero, aparte de aquella importantísima creación, y de haber sido la gran difusora, (la creadora fue Lola Montes), de "El novio de la muerte", Himno de la Legión, no queremos olvidarnos de otras muchas creaciones como "La joya del harén" y "Muñeca de amor" que, con letra de "Martinillo" y música de Bertrán Reyna, estrenó en 1919. A esta composición le siguió en 1920, con letra y música del incansable Álvaro Retana, la titulada "Santa Rita" que, como todas sus creaciones, Salud Ruiz bordaba en el escenario. En 1919 la revista “Blanco y Negro” publicó un reportaje sobre nuestra cupletista, en el que además de las letras de algunos de sus cuplés aparece una fotografía de la misma que remito a continuación.


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FUENTES: Guerracivil.forumup.es Aníbal e Himilce, una historia de amor, guerra y diplomacia. Archivo Histórico de las AA.HH. Madrid: Biografias del ayer….. Mujeres escritoras en la prensa andaluza del siglo XX (1900-1950) Diccionario de escritores de Málaga y su provincia. www.institucionteresiana.org/ Desde mi torre cobalto: canciones por nuestras vidas ABC Hemeroteca LITERATURA EN LINARES (SIGLOS XV-XX). Lorenzo Martínez Aguilar

15 de Noviembre del 2010. Jorge Andujar Escobar


MUJERES PARA LA HISTORIA _I_