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ANTONIO EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA En el año 1931 había un rey que se llamaba Alfonso XIII y le expulsaron de España. En el año 1936 hubo unas votaciones y perdieron los de la derecha. Entonces compraron armas y empezaron con la Guerra Civil española. Antonio era un hombre de 41 años, tenía los ojos verdes y un bigote. Vivía en un caserío que se encontraba en Bilbao. Antonio vivía con sus padres y con sus siete hermanos: cinco hombres y dos mujeres. En el caserío tenían pocos animales: cinco vacas, treinta ovejas, tres cerdos, diez gallinas y un perro. También tenían una huerta. En casa hacían pan y vendían un poco de verdura en el mercado de Guernica para ganar dinero. Tenían que dar comida al ejército Español y Vasco. Quedaba poca comida. Antonio y su padre iban a robar comida a otros caseríos de Bilbao. En 17 de marzo de 1937 el padre de Antonio se enteró de que a Antonio querían matarle porque era muy vasco y luchaba por el euskera y por el País Vasco. Entonces Antonio fue a Santander y empezó a trabajar con José en un caserío, con animales. A José le quitaron todos los animales. Antonio fue a otro caserío de Ajo. Empezó a trabajar en el caserío de José Miguel. Trabajaba con José Mari haciendo y vendiendo pan. Antonio compró una escopeta porque robaban la comida del caserio. Antonio se quedaba vigilando por la noche con su escopeta por si venían ladrones. Antonio iba a vender pan con José Mari al mercado de Noja con el caballo y el carro, Antonio llevaba su escopeta, como era habitual. Iban a pasar por una calle del pueblo Somo y allí estaban los soldados de Franco, el dictador español. Los soldados tenían todoterrenos y metralletas. Antonio y José Mari se asustaron y volvieron a casa. José Miguel, el dueño del caserío, escuchó en la radio que en una calle de Somo estaban los soldados de Franco. Estaba


preocupado porque Antonio era vasco y si le identificaban le podían matar. José Mari y Antonio se escondieron en otra calle, pero el caballo y el carro se quedaron donde estaban los soldados de Franco. Un soldado disparó al carro, les resultó sospechoso ver un caballo con un carro abandonado porque los caballos valían mucho y cogieron el caballo y el carro, cogieron todo el pan, el caballo y el carro. Cuando los soldados de Franco fueron de Somo, Antonio y José Mari volvieron a la casa pasando por un bosque que era muy grande, que se terminaba a lado del caserío de José Miguel. José Miguel estaba en su dormitorio a lado de la cama muy preocupado. Antonio y José Mari volvieron a casa y empezaron a buscar a José Miguel. Vieron a José Miguel en su dormitorio. - ¿Qué haces aquí?- preguntó Antonio. - Estaba preocupado por ti.- dijo José Miguel. Nos han robado el pan, el caballo y el carro.- dijo Antonio. - Por lo menos estas vivo, vamos a trabajar.- dijo José Miguel. José Miguel ordeñó las vacas y José Mari fue a cortar la hierba para los animales. Antonio empezó a hacer un nuevo carro para el caballo. José Miguel tenía un potro pero era más pequeño y tenía poca fuerza. Los soldados de Franco vinieron al caserío del José Miguel, Antonio se escondió en la cuadra entre paja y hierba. A José Miguel un soldado le pidió 15 quesos de oveja y 5 kilos de verduras. José Miguel le dió todo lo que les pidió el soldado. Cuando los soldados de Franco se marcharon, José Miguel volvió a la cuadra y empezó a ordeñar las ovejas, y Antonio siguió montando el carro para el caballo. José Mari volvió con la hierba para los animales. José Miguel les dio la hierba a los animales y le ayudó a Antonio a montar el carro. Terminaron el carro y lo cargaron con pan, verduras, queso, leche para llevar a la feria de Guernica. Antonio cogió su escopeta por si alguien venía a robar. José Miguel se quedó en el caserío haciendo pan para vender en otra feria.


Llegaron a la feria y prepararon el puesto. No había mucha gente. José Mari fue a comprar unos sacos de pienso para sus animales. Cuando menos lo esperaba, se acercó un ladrón al puesto e intentó robar la comida que había. Antonio empezó a disparar hacia el ladrón para asustarle. José Mari volvió con los sacos y vio que Antonio estaba sin aliento. -¿Qué ha pasado aquí? - preguntó José Mari. - ¡Ha venido un ladrón para robar la comida!- suspiró Antonio. - ¿Ha robado algo? - preguntó José Mari. - No ha robado nada porque he disparado con la escopeta. – dijo Antonio. Cuando empezaron a recoger el puesto, Antonio vio unos aviones en el cielo, a los pocos minutos, empezaron a tirar bombas. Los que pudieron entraron en un bunker, Antonio y José Miguel fueron corriendo al caserío. Llegaron cansados, Antonio le contó lo que paso en Guernica. Murió toda la gente que estaba en la calle. El 1 de abril de 1939, José Miguel oyó que la Guerra civil española había terminado. En seguida Antonio cogió sus cosas, saludó a José Miguel y a José Mari y fue a casa muy contento porque se terminó la Guerra. El caserío de Antonio estaba destrozado. Su familia tenía poco dinero, Antonio vendió su escopeta y arreglo su casa y preparo una huerta para plantar unas semillas. Vendió verduras y compro unos animales. Desde ese día la familia de Antonio vivió feliz.


BERTRAM, ZELIG Y AMARA EN LA II GUERRA MUNDIAL En 1934 eran tiempos de guerra, estaban en la II guerra mundial. Hitler quería conquistar Europa y los alrededores. Los alemanes mataban a los judíos porque querían la pureza de la raza alemana, es decir la raza Aria. Era lunes y había feria en Falkensee. La feria era muy importante porque venía mucha gente de los alrededores y compraban comida para toda la semana. Compraban verdura, lechugas, tomate huevos… Bertram, Zelig y Amara eran amigos, vivían en Alemania en Falkensee. Bertram y Zelig eran niños de 9 años y Amara tenía 8 años. No tenían familia y vivían solos, en una casa pequeña. No tenían mucho dinero. Empezó la guerra, tiraban bombas pero eran pequeñas. La ropa de Bertram quedó desgarrada por la bomba que le cayó cerca. Asustados, se fueron a casa a coger mantas, comida, dinero, cuerdas y todo lo que pudieran, para escapar al monte, porque las bombas explotaban en los pueblos. En el monte buscaron madera para hacer una cabaña pequeña para dormir. Les costó mucho pero al final se arreglaron y consiguieron construir algo asequible para dormir. Bertram fue a pasear porque estaba aburrido. Encontró un balón pero estaba pinchado y decidió llevar a la caballa. -Amara, Zelig, he encontrado un balón, está pinchado pero jugaremos. Pusieron jerséis como porterías y empezaron a jugar. Leo el amigo de Bertram y Zelig, de 9 años, vivía con sus padres en Falkensee. Casi todo el pueblo quedó deshabitado por el miedo a los bombardeos -¿Mamá, papa, podemos ir al monte? Allí estaremos más seguros y mis amigos están allí.-Dijo Leo. - De acuerdo, aquí no tenemos nada que hacer.-Dijo la madre. Leo y sus padres, cogieron mantas y comida y fueron al monte para estar más seguros. Amara y Zelig fueron a ver como estaba el pueblo. Zelig vio a Leo y a sus padres subiendo la cuesta.


Leo les preguntó a Amara y a Zelig. -¿Dónde está Bertram? -Está en la cabaña que hemos hecho.-le respondió Amara. -¿Nos vamos a la cabaña y comemos algo? Yo tengo hambre. – dijo Leo Comieron y jugaron a veo-veo dentro de la cabaña. Se aburrieron y fueron a dar una vuelta. Los cuatro niños fueron corriendo y Leo se tropezó con una piedra y se ensució con barro. Tenía un moratón, fueron a la cabaña y la madre le puso crema. Estuvieron hablando hasta que la crema se secó y luego se fueron al río a limpiar. Cuando se limpiaron fueron a ver el pueblo. La gente estaba por las calles. Las bombas acabaron de caer, por el momento. Las bombas no habían destruido mucho. Fueron a sus casas y cogieron más comida, mantas, dinero… No tenían intención de volver al pueblo, porque ya sabían que tirarían más bombas. Cuando iban al monte encontraron una radio y la cogieron. En la cabaña hicieron unos arreglillos y al final la radio funcionaba. Intentaron encender la radio para oír las noticias, pero no tenían pilas. El padre de Leo cuando iba al pueblo para encontrar pilas, vio a la gente subiendo al monte y el padre de Leo le pregunto a un hombre: - ¿Tienes pilas? - Si.-le respondió. - ¿Me puede dar una?- dijo el padre. - De acuerdo pero a cambio de un poco de pan.- le dijo el desconocido. Cambiaron los productos y los dos quedaron de acuerdo. Cuando se fue a la cabaña les puso las pilas a la radio. Encendieron la radio y la gente que estaba al lado escuchó las noticias. Decían que estaban preparando bombas para tirar pero que no sabían cuándo. Ya se hacía de noche, comieron un poco de lo que tenían, que no era mucho. Estaban muy cansados y enseguida se quedaron dormidos.


A la mañana siguiente, encendieron la radio y escucharon que tirarían más bombas ese mismo día al mediodía. Todos se pusieron nerviosos y los niños llorando. Llegó el mediodía, empezaron a llegar tanques y aviones y empezaron a echar bombas, todo quedó destrozado y la gente murió. Uxue.


BRAD EN LA MARINA REAL Brad era un chico inglés de 10 años que vivía en Francia en el año 1964. Era muy listo y atrevido. Desde pequeño le entusiasmaron los marines. A Brad se le ocurrió una idea: hacer algo parecido a la metralleta L85A2 pero que en vez de balas disparara bolas. Como era tan listo lo consiguió, y así hizo bastantes armas, hasta consiguió hacer una pistola-metralleta. Cuando ya se hizo mayor dejó las armas de bolas de plástico y fue a la Marina real inglesa. Como no tenía suficientes estudios, no le aceptaron en la marina inglesa y se fue a la marina francesa donde consiguió reclutarse. Brad consiguió un puesto en el avión Rafale en la FF.AA. (Marina Francesa). Le dieron un avión Rafale, y empezó a hacer las prácticas de pilotaje. Brad ya estaba preparado para la guerra. Aunque Brad sabía pilotar un helicóptero, como faltaban pilotos de avión, decidió ponerse piloto de avión. En el año 1972, la marina real estaba conquistando Argentina, mientras los franceses estaban en calma. En el 1973 consiguió irse a la marina real porque mostraba un increíble desempeño en los entrenamientos y le mandaron a Argentina en un portaaviones con su nuevo Rafale. A la mañana siguiente Brad se despertó a las 5:00 a.m. para empezar su primer día de batalla a las 6:00 a.m. Después se fue a la batalla con su portaaviones Rafale. Su primer día en la marina fue satisfactorio, aunque se le hizo un poco molesto estar lejos de su casa. Por eso le preguntó a su general si podía llamar a su madre porque estaba molesto: La conversación fue de unos quince minutos de madre a hijo. Comentaron cómo estaban, que hacían y que cosas por el estilo. Brad se fue acostumbrando a la vida en la marina, aunque le faltaba un amigo. Cuando pasando el tiempo consiguió hacerse


amigo del ayudante del general, que se llamaba Jack. Jack era muy simpático, tenia cuerpo musculoso, era alto rubio y de ojos claros como el agua. Brad era el mejor amigo de Jack. Un día, a Brad, le destruyeron su avión. … cuando abrió el paracaídas, le dispararon un tiro en la pierna. Jack lo vio descender sangrando y fue a ayudarle. Jack le llevo a un médico para curar la herida. El doctor le dijo que no podría mover esa pierna en su vida. Por lo tanto, tuvo que dejar la marina. Brad y Jack lo entendieron enseguida aunque Brad estaba triste por ir a casa, le dio un fuerte abrazo a su madre y estuvieron charlando un buen rato. No perdió contacto con Jack. Los fines de semana charlaban por teléfono y así vivió Brad, cumpliendo su sueño.


JUAN Y BONGO EN LA I GUERRA MUNDIAL Corría el año 1914 en Austria. Juan era un chico que tenía 19 años. Su madre murió de hambre cuando Juan tenía 9 años. Desde entonces, Juan vivía con su padre, eran pobres porque su padre no tenía trabajo. Para conseguir dinero Juan inventaba armas, por ejemplo: Un misil hecho de yerba, madera y dos rocas para encender el fuego. Vivían en un caserío en el monte. Eran 5 hermanos y Juan era el más pequeño. Los hermanos mayores se fueron del caserío porque no tenían ni comida ni ropa. El padre de Juan media 2m, era muy trabajador y tenía los músculos muy potentes. Cuando murió la madre, el padre de Juan decidió irse a la armada para conseguir dinero. Su padre con el tiempo se hizo líder de la armada austriaca que estaba en la guerra. Bongo, tenía 18 años. Los padres de Bongo y Juan eran amigos y compañeros de la armada austriaca. Bongo era de África, y su padre trabajando en la armada, tuvo un final fatal porque le tiraron de un barranco. Desde ese día Juan y Bongo, decidieron unirse a la armada para luchar por su pueblo y por sus padres. Era el 1 de julio y todavía no había estallado la guerra, así que Juan y Bongo decidieron irse a casa juntos y vivir juntos . A los pocos días, en cambio, el 28 de julio de 1914 un amigo del armada vino corriendo y preocupado y les aviso : -Ha empezado la guerra. Vamos a atacar a los alemanes. -¿Por qué vamos a atacar a los alemanes?-dijo Bongo-Porque han matado al duque de Austria!!! -Vámonos –dijeron los dos a la vez!! Juan y Bongo se fueron a la guerra como sus padres hubieran hecho. Fueron a la base militar de Austria para prepararse. Les dieron unos rifles , cartuchos, granadas y los uniformes de guerra: -Vamos a hacer una muralla para esconder detrás de ella.-dijo el capitán de Juan y Bongo. -¿Con qué lo vamos a hacer?-dijo un soldado -Con piedras muy duras y grandes, tenemos que organizar para poder entrar y salir de la muralla y atacarles a los alemanes por la noche. Cuando terminaron la pared de piedra, los alemanes no estaban allí. A la mañana siguiente, empezaron a planear unas trampas como: Hacer unas trincheras para que los alemanes cayeran en las trincheras, y les echaran granadas para así matarlos. Era la hora de la comida y comieron unos patatas con pan. Cuando estaban esperando a los alemanes, de repente los Alemanes les tiraron una bomba, pero no les hicieron mucho daño a los soldados Austriacos, porque


tenían una gran muralla de protección. Juan estaba rabioso porque le tiraron una bomba. …. -Dispara en mi señal -dijo Juan- espera, hasta que vengan más cerca!!!!!! - Ban, Ban, Ban. – Los rifles sacaron un ruido tenebroso. Los alemanes empezaron tirando muchas bombas. Juan eligió a cinco soldados para ayudarle a atacar a los aviones militares. Sus nombres eran: Joxemari, Pedro, Eduardo, Gabriel y Juan. Se metieron en grupos de dos en los aviones bombarderos: Joxemari con Eduardo, Pedro con Gabriel y Juan se metió solo. Empezaron a atacar a los alemanes tirando granadas, bombas de fuego y para terminar les dispararon con las metralletas del avión. Los austriacos les estaban ganando por mucha ventaja porque ellos tenían aviones. Mientras tanto, Bongo estaba dentro de la muralla disparando a las tropas alemanas que estaban en tierra. Un alemán infiltrado consiguió entrar por el agujero que hicieron los austriacos para entrar y salir dentro de la muralla. Bongo que estaba ocupado disparando a los alemanes, el alemán infiltrado disparó a la pierna de Bongo. Juan que estaba en el avión, se encontraba vigilando a la muralla, vio como le dispararon a Bongo en la pierna. Juan rápidamente cogió un paracaídas y saltó de su avión para ayudar a su amigo Bongo. Juan cogió el arma de Bongo y disparó al enemigo que había herido a muchos soldados austriacos. Levaron a Bongo a una cabaña dentro de la muralla y cuando estaba allí, Bongo envío una telegrama a otros soldados que llegaron a unas horas. Cuando llegaron, Juan y Bongo comentaron el plan a los otros soldados. Todos los soldados Austriacos de la muralla salieron y empezaron a disparar. Al fina los alemanes se rindieron. Bongo fue hospitalizado por dos meses. Cuando salieron del hospital, Juan y Bongo fueron al caserío y vivieron muy felices sin ninguna guerra.


KIKE EN EL BOMBARDEO DE GUERNICA

Este cuento esta situado en el año 1936 cuando empezó la guerra civil española. La guerra empezó porque en las votaciones nacionales ganó la izquierda por poco y los de la derecha no estaban de acuerdo. Los de la derecha enseñaron mal comportamiento ante el resultado, compraron armas y empezó la guerra. Kike vivía en un caserío de Guernica, vivía con sus padres, con su hijo y con sus hermanos. Su hijo se llamaba Andoni y tenia 4 años. Kike tenía 37 años, tenía ojos azules, un cuerpo fuerte y pelo corto. En el caserío tenían vacas, cabras, gallinas, caballos y perros. También tenían una huerta muy grande con tomates, lechugas, patatas, trigo… Kike hacia pan con trigo y queso con leche. Cada lunes Kike iba a la feria de Guernica para vender verduras leche, huevos, etc. Vendía todo lo que llevaba porque la comida era para toda la semana. Era domingo 25 de abril, Kike estaba preparando el carro del caballo con verduras, huevos, leche, pan, queso… para ir el día siguiente a la famosa feria de Guernica. Al día siguiente, lunes, Kike preparó sus caballos, enganchó el carro y fue a la feria. Tenía un amigo que se llamaba José Mari que vivía en Durango e iba a la feria de Guernica para vender gallinas, vacas, ovejas y cabras. Cuando Kike estaba preparando el puesto con verduras, huevos, leche, pan, queso… vino un cliente de Guernica, amigo de Kike, que se llamaba José Miguel. Quería intercambiar tres botellas de leche por unas manzanas. José Miguel le pregunto a Kike si cambiara 3 botellas de leche por unas manzanas suyas. Kike le dio 3 botellas de leche y José Miguel unas manzanas de su caserío. Cuando terminó la


feria Kike preparó el carro del caballo y empezó a caminar hacia el caserío. Camino al caserío, Kike se encontró otra vez con su amigo José Mari. José Mari dijo muy nervioso que un lunes, el día de la feria iba a bombardear Guernica los aviones de Franco, el dictador español. Primero fueron a decirle a Patxi, el amigo de José Mari, acerca del bombardeo. Patxi le creyó porque Kike no mentía. A continuación fueron donde estaba el alcalde porque el alcalde era el amigo de Kike y de José Mari, el alcalde se llamaba José Ramón: - ¡Alcalde, van a Bombardear Guernica en un día de la feria! – dijo José Mari muy nervioso. - ¿Cómo?- pregunto el alcalde sorprendido. - Puede que Bombardean hoy.- respondió José Mari. - No creo que bombardean hoy.- dijo Kike. Cuando fueron al caserío cogieron palas, picas azadas y empezaron a hacer un agujero para esconderse cuando tiraran las bombas. Fueron a avisar a José Miguel para ayudar a hacer el agujero. . Hicieron un agujero grande para esconderse Kike, su hijo Andoni, José Mari y José Miguel. José Mari preguntó a Kike si en ese agujero cabían todas y Kike le respondió que si hicieran un agujero más grande también escondieran un poco de comida. Hicieron un agujero bastante grande pero apareció José Ramón, para preguntar también si el podría esconderse en el agujero. José Ramón podía esconderse pero con una condición: si ayudara hacer el agujero. El alcalde aceptó la condición y empezó a hacer el agujero.


Terminaron de hacer el agujero a las 15:30 y fueron al caserío de Kike para coger la comida. La comida lo cargaron en el carro del caballo. Cuando llegaron al agujero, los aviones empezaron a echar bombas de fuego para que los caseríos se quemaran. Todos los habitantes estaban gritando, corriendo de un sitio para otro y con mucho miedo. Es normal que se asustaran porque tiraron 40.000 kilos de bomba. Todos estaban escondiendo la comida. Todos se escondieron en el agujero, pero no había sitio para el caballo y el caballo murió entre el fuego y entre bombas. El agujero no era muy grande, pero había que esconderse allí. Andoni estaba asustado y preguntó a su padre: - ¿Cuándo acabaran de echar bombas? - Pronto dejaran.- respondió Kike. Kike salió a fuera para ver cómo quedaron los alrededores. Pero no tuvo suerte, porque un soldado le disparó y le alcanzó en el corazón. Se murió en el acto. El soldado se escapó con el cuerpo de Kike. Andoni salió y al ver sangre, avisó a sus compañeros. Todos sus amigos tenían muchísima pena, sobre todo Andoni, su hijo. Nadie lo sabía dónde estaba el cuerpo de Kike. Andoni se quedó en casa y el alcalde preguntó a Andoni si quería vivir en su casa, porque la casa de su padre estaba destrozada. Andoni respondió que si. Todo el pueblo estaba destrozado, de 4 casas 3 estaban quemados y destrozados. Murieron 297 personas, casi todo el pueblo. Había poca comida, las casas estaban quemadas. Hicieron nuevas casas, caseríos, parques… Desde entonces Andoni vivió en la casa del alcalde. Andoni tenía bastante comida para comer y lo más importante vivió feliz en un hogar, en compañía de una familia. Unai Goikoetxea.


LA FAMILIA ITURRIA

Era el año 1938 en esa época no había dinero y las familias eran muy grandes, en esta vivían dieciséis personas, eran los Iturrias y vivía en el caserío Iturria enea. Ellos eran el abuelo Joxe la abuela Joxepa, la hija Maria y su marido Pedro y sus doce hijos. Era la época en que avía mucha hambre y tenían que trabajar mucho para luego pagar rentas, alimentarse y sacar dinero para comprar las cosas más necesarias como aceite o tela para hacer ropa. Un día vinieron los militares a casa de los Iturria y les dijeron que avía poca gente para luchar y algunos de ellos tendrían que ir a la guerra. El padre Pedro, dijo que iría el a la guerra pero que dejara a los niños en paz, y le hicieron caso. Al día siguiente, vinieron los militares a llevárselo, según ellos era por una buena causa y decían así: - No lloréis por vuestro padre, el ya es un héroe porque va a luchar por la patria, deberíais de estar orgullosos por él. No les dejaron ni despedirse de el y además les quitaron la poca harina que tenían en casa para hacer pan. Fue una época muy triste, la señora María, tenía que hacer frente a la vida ella sola, los padres eran mayores y los hijos podían ayudarle un poco, pero la pérdida de el padre era muy grande. Hicieron frente a la cosecha y además por fortuna el tiempo les ayudo bastante, pudieron recoger hierba seca para los animales para el invierno, maíz y alubias y una gran cantidad de patatas para todo el año, y en otoño recogieron mucho trigo para hacer pan. Habían cortado y guardado mucha leña porque el invierno se esperaba muy duro.


Los Iturri, tenían la gran suerte de que tenían tierras y animales para trabajar con ellas pero había otra mucha gente que no tenían nada, era una familia grande pero tenían un caserío grande también. Los militares venían cada dos por tres y les entraban a casa pidiendo comida y bebida, sino les daban les amenazaban con dar fuego a la casa o con matar a alguien de la familia. La señora de Iturria les preguntaba siempre por su marido y los militares les decían que estaba muy bien y que de allí a poco se terminaría la guerra y su marido vendría a casa. La gente estaba muy asustada y por si fuera poco tenían que ser criados de los militares. Se acostumbraron a ver escopetas, granadas, fusiles y metralletas, cuando bebían un poco Iván por las casas tocando puertas y amenazando a la gente. El hijo mayor de los Iturria, se enfrento con los militares y ellos le cogieron y le dieron una paliza enorme y le pusieron un trabajo, tenia que limpiar los fusiles de todos los militares que venían y darles agua y comida a los caballos. La madre de los Iturria lo paso muy mal, el marido en la guerra los padres mayores y doce hijos que cuidar, además gente de fuera que venia a casa de ellos para aprovecharse de lo poco que tenían. Eran tiempos muy difíciles pero las familias y vecinos se apoyaban unos a otros más que nunca por que sólo se tenían los unos a los otros y nada más. Llego la Navidad, eran las navidades más tristes que se avían vivido en el caserío Iturri-enea. Se acordaban mucho de Pedro y en estos días más todavía. Era la víspera de los reyes magos cuando un vecino llegó al caserío Iturri-enea con todo el vecindario y gritando: - Maria, María !! Maria, asustada salio a la calle con toda la familia. - Que pasa Antonio, dijo asustada. -No estoy seguro pero me han parado los militares y me han dado esta carta para ti, dicen que es de Pedro.


Maria cogió la carta y lo aplasto contra el pecho, lloraba y lloraba no quería abrir la carta por que le daba miedo el pensar lo que podía poner. El hijo mayor de Maria, Joxe, le dijo a su madre que le diera la carta así para poder leerla. María le dio la carta y ponía así: A 27 de octubre de 1938 Hola familia, ¿Qué tal estáis? Espero que bien, yo no voy a deciros como estoy, porque creo que ya os imaginareis. Maria, que sepas que eres lo que más quiero en la vida y se que harías cualquier cosa por mí, por eso te digo que tengas un par de gallinas viejas guardadas porque la guerra ha terminado y voy para casa. Al leer esto, Maria no sabía si llorar o reir, estaba loca de alegría y los vecinos igual. La guerra había terminado y la alegría se apodero de toda esa gente, hasta que llegó de repente una tropa del ejercito, por lo menos eran cincuenta. Todos se asustaron y se acurrucaron en el caserío. - Buenos días, dijo el señor bigotudo y bien vestido. Señora María, le prometí que le traería a su marido y aquí esta. En medio de aquella tropa estaba Pedro que salto de su caballo y fue a donde su esposa a abrazarla. Se monto un escándalo enorme, todo el pueblo estaba en ese caserío, parecía un gallinero. De allí a un buen rato, el señor bigotudo dijo: - Señor Pedro, ha sido un honor para mi traerlo con su familia, es usted muy valiente y por ello se le concederá una medalla del honor a la patria y tendrá un sueldo para toda la vida por pertenecer a las tropas del señor caudillo. ¡Viva Franco y Viva España! - Dijo el general -¡Viva! Dijeron todos, y se marcharon del caserío.


Se junto todo el pueblo y cada vecino trajo lo que podĂ­a y hicieron una gran comida, Pedro se encargo de matar unas cuantas gallinas viejas y Maria hizo un caldo para todo el pueblo. El cura dio una misa por todos los que no vinieron a sus casas y por los que volvieron tambiĂŠn. Creo que fue el mejor regalo que trajeron los reyes magos al caserĂ­o Iturri-enea, seguro que no se abran olvidado nunca. Joseba Egia.


JOSÉ Y JUANTXO EN EL BOMBARDEO DE GUERNICA En 1936 hubo votaciones, los de derechas y los de izquierdas. Ganaron los de la izquierda, que eran los trabajadores, por muy poco y los de la derecha, que eran los ricos, se enfadaron por la pérdida del poder. Entonces, los de la derecha compraron armas y empezó la guerra. La guerra se extendió por toda España. Muchos se quedaron sin casas, sin familia… En el País Vasco la gente tenía miedo de que la guerra llegara hasta ellos. Una mañana como todos los lunes, la feria de Guernica estaba abarrotada de gente. José y Joantxo estaban jugando en la plaza a futbol. Hacían porterías con dos árboles y jugaban muy a gusto. José y Joantxo como tenían poco dinero tenían abarcas y quitaban para jugar al futbol. José era huérfano, solo tenía un tío se llamaba Iñaki. Los padres murieron. Vivían en una casa de madera. Porque la piedra era muy cara… En esa mañana la gente de los alrededores estaba comprando en la famosa feria para toda la semana: harina, pan, verduras, leche, carne… El lunes, 26 de abril de 1937, cuando eran las 12:00 de la mañana, José, Joantxo e Iñaki fueron a casa a comer. Comieron un poco de lo que compró Iñaki en la feria. Iñaki y José comieron un poco de verdura y Joantxo como un poco de carne. Cuando estaban jugando a fútbol, José miró al cielo y vio unos aviones, eran aviones italianos. José y Joantxo fueron corriendo a casa y gritaron los dos a la vez : -

¡Iñaki, hay aviones Italianos en el cielo y son de guerra!

¿Cómo van a ser de guerra? Serán aviones comerciales Italianos.dijo convencido. -

¡No, No son de guerra! - dijeron los dos a la vez.

-

¡Vamos a ver! - dijo Iñaki asustado. Cuando llegaron al pueblo, Iñaki vio que era verdad lo que decían José y Joantxo. Entonces los aviones Italianos empezaron a bombardear.

-

¡Socorro, Socorro, Socorro! Empezó la a gritar la gente de la calle. Entonces José tuvo una idea y dijo:

-

Ya lo sé, nos vamos lejos de aquí.


¿Cómo vamos a ir de aquí ? -Nos caerá alguna bomba y nos moriremos. - dijo Iñaki. Como no valía la idea de José, otra vez empezaron a pensar mientras tiraban cientos de bombas. Iñaki tuvo una idea: Hacemos unos agujeros para escondernos y para dormir. Como de noche no bombardearan, saldremos del agujero para conseguir comida. Entonces los tres empezaron a hacer agujeros en el suelo. Hicieron tres agujeros uno para cada uno. De noche, antes de ir a conseguir comida, descansaron un poco. Iñaki pensó que sería mejor alejarse de Guernica:- ¿Qué os parece si nos alejamos de Guernica y nos vamos a Madrid? Preguntó Iñaki a los dos amigos y estaban de acuerdo. Durante el camino no tuvieron ningún problema. Vieron niños en el suelo casi muertos, casa destrozadas... -

Iremos a Francia ,allí no hay ningún problema. -dijo Iñaki.

-

Vale, vale, nos iremos a Francia. ¿Pero a qué sitio? preguntó José. Nos iremos a Marsella. Respondió Iñaki.

-

Vale. - dijeron José y Joantxo a la vez. Cuando llegaron durmieron de bajo de un puente y allí Joantxo encontró un mapa y dijo.

Iñaki, José, aquí hay un mapa y creo que pone que en esa montaña hay dinero escondido. -

Seguro que no habrá dinero. - dijo José.

-

Bueno, mañana iremos a ver si hay dinero como tu dices Joantxo.

Vale y verás como habrá dinero y vamos a hacer un trato con Franco para que nos deje en paz. dijo Joantxo. A la mañana siguiente como dijo Iñaki, fueron a la montaña donde supuestamente se encontraba el dinero. Siguieron los pasos del mapa, pero parecía que estaban perdidos. Pero de repente vieron un cartel que ponía: Dentro de esa cueva hay dinero escondido. -¡Bueno, pues vamos a dentro! -dijeron todos a la vez.


Cuando entraron había un oso escondido, pero estaba dormido. Iñaki pensó y dijo: - Ya lo se le mataré con el cuchillo que he traido. - !Buena idea! -dijo José. Iñaki hizo eso y lo mato.

Siguieron caminando por el bosque hasta que se encontraron el dinero. -¡Mira, está allí el dinero dentro de ese agujero! -dijo José muy alterado. Los tres fueron corriendo hacia el dinero. ¡Somos ricos, somos ricos! -dijeron saltando los tres a la vez. Consiguieron llamar a Franco y quedaron en el despacho de él. El dinero le llevaron a Franco e hicieron un trato: -Franco, hacemos un trato: Nosotros te damos la mitad del dinero que hemos encontrado y tu nos vas a dejar en paz a nosotros. -Vale, pero darme el dinero. Franco dejo de tirar bombas en el País Vasco y fueron lejos de allí . Con el dinero que les quedaba hicieron casas, caseríos, iglesias… Así todos vivieron muy felices y Franco y sus soldados no molestaron más.

Cuentos con historia. LH 5  
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