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Título: El Despertar de la Reina Serie: En Tierra de Vampiros Primera Edición: Agosto de 2013 Del Texto: Astrid E. Méndez 2012© Edición y Corrección: Venome Celeste 2013© Ilustración de Portada: Luis Sarmiento 2012© No. de Registro: 1304305031165 Fecha de registro: 30-abr-2013 20:14 UTC La reproducción total o parcial de este libro, no autorizada por el autor, viola derechos reservados. Cualquier utilización debe ser previamente solicitada. Categoría: eBook Licencia: Todos los derechos reservados.


Gracias a mis padres por creer en m铆, a mi editora Venome Celeste por encontrarme y creer en mis novelas, y a mis fans por su apoyo y consideraci贸n.


Prefacio

“Mamá, papá lo siento… pero amo a esta vampiresa” Jonathan Carson

No recuerdo con precisión el día exacto en que decidí convertirme en cazador. Mis escasos fragmentos de la memoria me lanzaba una y otra vez la escena turbia de la última noche buena que disfrute en compañía de mis padres. Hacía más frío de lo normal y estaba oscuro como una caverna. Cada víspera de navidad –antes de esta que aún me persigue en los rincones oscuros de mi memoria– parecía cálida mientras preparábamos la cena. Pero esa vez sentí que era diferente. Como cada año estaba con mi madre, ella preparaba la cena frente a la estufa, revolviendo con una larga cuchara de madera la espesa salsa que batía desde hacía horas. La probaba cada cierto tiempo y me dejaba ayudarla. El sabor aún prevalece en mi cerebro: era picante en mi lengua, salada y especiada hasta quedar en una consistencia aterciopelada. Era el sabor más exquisito que había probado, y sin embargo la sombra brumosa que se extendía por mi cuerpo en medio de escalofríos me invadía la mente con un mal presentimiento. Acudía a mí la presencia extraña de un aire gélido que provenía desde algún lugar lejano y que intentaba arrastrarme con sus vientos retorcidos, me parecía una locura en ese tiempo, algo tan confuso e irreal...


Me deshice de aquellos pensamientos siniestros y me propuse acompañar a mi madre a servir la mesa. El cariño de sus roces se refleja aun fríos sobre mi frente cuando me acaricio aquella vez que le ayude a servir los platones. Me excusé para ir al sanitario apenas terminamos de preparar la mesa porque aquel gélido pensamiento de antes volvió más fuerte, aprisionándome las muñecas y haciendo que casi derramara la comida por el suelo. Enjugué mi rostro con agua fría y evite verme en el espejo esperando que eso fuera suficiente para retirar de mi mente el horrible sentimiento que empezaba a oprimirme el pecho. No sabía que no había sido suficiente, momentáneamente había funcionado. Me alejé del baño y encerré aquellos pensamientos siniestros bajo llave, estaba ya dispuesto a regresar a la mesa para deleitarme con los platillos de mamá, pero las voces desde su habitación me hicieron frenar. Creí que mis padres discutían, no me pareció extraño, constantemente los escuchaba hacerlo. Me acerqué sigilosamente y eché una mirada furtiva por el espacio bajo la puerta fingiendo indiferencia, no había nada, solo eran voces que se lanzaban las sombras que nadaban entre la oscuridad. Ahogué un grito y corrí por el pasillo cuando una sonrisa brillante apareció frente a una de las sombras. Puedo recordar lo inocente que era, solo tenía unos cuántos años y jamás había tenido que soportar una sonrisa sombría. Era un crío que se asustaba por cualquier cosa.

Llegué al comedor en medio de un tropiezo y me di de bruces contra el delantal de mi madre que me sujetó de manera protectora y tomó mi rostro entre sus suaves y delicadas manos. Se agachó frente a mí y me regalo una acaricia en la cabeza seguida de un beso frío que me hacía daño. Ese fue el peor dolor que pude haber sentido nunca.


Intente alejarme de su abrazo carcelero y mirarle el rostro pero me sujetaba con fuerza y comenzó a sollozar en mi hombro, tuve que usar la fuerza para que mi madre soltara mi brazo y me dejara consolarle. La fuerza que use fue demasiada y no ella no pudo evitar que girara completamente y me enfrentara a la vista de mi padre a punto de desfallecer. Mi padre, con su cara de rasgos burdos y simétricos miraba hacia nosotros con las pupilas dilatadas y enrojecidas. Su camisa de botones mostraba un gran tajo en forma diagonal que le atravesaba todo el estómago desde las costillas a la cadera. La tela estaba tan ennegrecida y húmeda que era difícil diferenciar el antiguo tono azul que la había tintado antes que la sangre. Pero no estaba solo. Una sombra con forma de hombre estaba erguida frente a nosotros y sujetaba a mi padre por el cuello de la camisa. Era alto, lo suficiente para sentir como si un solo paso suyo fuera capaz de aplastarme sin el menor problema. El hombre arrojó a mi padre al suelo y su sangre comenzó a esparcirse por la alfombra al mismo tiempo que la sombra se acercaba hacia nosotros. Mi madre me empujó a un lado y se enfrentó al hombre a sabiendas de lo que pasaría. Fue rápido, es lo único que recuerdo. Un movimiento rápido de una mano pálida, fuerte. El aire entero se había movido al son del golpe. Entonces, ella cayó frente a mí en medio de un grito agonizante que no llego a salir de sus brazos. Luego, el sujeto poso sus ojos en mí, fríos, negros como las sombras que lo vestían. Me moví sin que lo quisiera, recorrí el pequeño espacio que me distanciaba de la mesa y me escabullí bajo de ella, pensando en que nada de lo que sucedía era real.


Me estremecí entre sollozos cuando el hombre lanzó la mesa por los aires y todo lo que traía encima se estrelló contra la pared con un estruendoso chasquido cristalino. Cerré los ojos y esperé a que el hombre me matara. No lo hizo. Lo encontré de pie frente a mi completamente inmóvil, me miro con sus oscuros ojos y lanzó un último suspiro antes de comenzar a convulsionarse. Intente alejarme y me encontré atrapado entre las piernas de alguien más. Un hombre parecido al monstruo que acababa de asesinar a mis padres, con una extraña presencia que aunque fuera fría, parecía protectora. El sujeto me ayudo a ponerme de pie y me sujetó de los hombros para entretenerme con el macabro espectáculo del oscuro hombre muriendo, y también, así evitando que pudiera verle el rostro. —No soy un vampiro —dijo, con una lúgubre voz que descendió a mis oídos como un gélido bostezo—, estoy de tu lado. Esas últimas palabras acogieron mi mente y derrotaron al miedo que empezaba a paralizarme el cuerpo. Posteriormente, una bruma lo acogió todo, mi memoria dio un último esfuerzo y me recordó el rostro de quien instantes después se convertiría en mi mentor. Ese día, entre los destrozos de un vampiro decidí convertirme en la peor pesadilla que los vampiros pudieran imaginar. Un Cazador.


Capítulo Uno Había pasado casi seis años desde la última vez que vine a México. Era invierno y hacía un frío de locos, normalmente estaba acostumbrado a los climas cálidos. El frío no era uno de mis mejores amigos. Siempre lo evitaba si podía, pero en esta ocasión, era diferente. Frank me hizo viajar a la ciudad de México en un importante viaje de negocios como lo decía él. Aunque ambos sabíamos que eso era solo una fachada. El importante viaje de negocios resultaba ser “ir de caza”. Pero no cazar animales como cualquier persona normal pensaría, más bien algo más terrorífico. Cazar vampiros. Sí, era un cazador de vampiros. Pertenecía a un clan. Mis padres, mis abuelos y mis tátara abuelos también formaban parte de él. Así que, yo no era una excepción. Aunque eso no lo sabía hasta hace once años atrás, cuando un vampiro decidió meterse en mi casa y matar a mis padres cuando solo tenía cinco años. Aún sigo teniendo pesadillas a causa de eso.


Nota de la Autora: ¡Hola! Mucho gusto en conocerte querido lector. Soy la autora de la novela “El Despertar de la Reina” la primera parte de “En Tierra de Vampiros” una saga juvenil romántica paranormal. Es la primera novela que escribo con temática de vampiros, así que espero hacerlo bien. Gracias a todas las personas que me siguen en twitter, facebook y ask.fm. Por ahora, sólo te puedo ofrecer los primeros capítulos, ya que, no quiere que se filtre más páginas de la obra y porque deseo que mi obra sea publicada por una editorial, y de no ser así, me autopublicaré como siempre lo he hecho. Quiero que sepan que estoy muy agradecida con todas aquellas personitas que me han estado apoyando con las novelas y relatos que he escrito. Por favor, si te ha gustado lo que has leído y deseas ayudarme a que la novela sea conocida, envía este pdf a otros amigos y recomiendan la novela. También apoyándome con un “me gusta” a la fanpage oficial del libro. https://www.facebook.com/entierradevampiros Si tienes wattpad vota y recomienda la novela: http://www.wattpad.com/story/8055792-en-tierra-de-vampiros-de-astride-mendez Si quieres charlar conmigo estoy en facebook como “Astrid E. Méndez” y dale “me gusta“a mi fanpage: https://www.facebook.com/AstridMendez89


Sobre la Autora: Astrid E. Méndez es una joven escritora mexicana que empezó a escribir desde que era muy pequeña. Ha escrito su primera novela a los dieciséis años, y continúa escribiendo libros sobre géneros juveniles y fantásticos. Uno de sus pasatiempos preferidos son la lectura y la escritura, además de ser una fanática de los animes y mangas. Su interés por la literatura apareció cuando descubrió que la película Harry Potter era un libro, y desde ese entonces comenzó leyendo libros para niños y adultos. También se dedica a escribir novelas cortas, consideradas para un público específico «Los no lectores». Actualmente, se dedica a escribir en sus ratos libres y a estudiar para pasar sus exámenes en la universidad.


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