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Los abajo firmantes, ante los hechos ocurridos en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Chile, declaramos: ●

Que durante las semanas de vacaciones de invierno correspondientes al año 2012, y sin previo aviso a los estudiantes como tampoco a sus dirigentes y representantes, se dio comienzo a la ampliación de la biblioteca, proceso que implica el cierre transitorio y la destrucción de las áreas verdes situadas frente a las instalaciones originales de la misma, y por consecuencia la intervención en el espacio que diariamente ocupan no tan solo estudiantes sino que también funcionarios y profesores, tanto de la facultad como de otras unidades académicas.

Que en base a esto, condenamos un proceso que ha sido ejecutado de manera total y completamente unilateral, no considerando la opinión de los estudiantes ni de la comunidad universitaria en la decisión de modificar y transformar la infraestructura de nuestra facultad. No suficiente con esto, ni siquiera ha existido la intención de informar con la debida anticipación las intervenciones que se ejecutan en el espacio común a toda la comunidad.

Que la preocupación principal recae en que esta falta de participación estudiantil en las tomas de decisiones ha sido desde siempre una práctica generalizada por parte de la universidad, haciendo creer que es natural que el estudiante no tenga poder de decisión en el mismo lugar donde pasa una gran parte de su día.

Que es preocupante la poca coherencia que muestran nuestras autoridades, que por un lado se encuentran inmersas en procesos de transformación y reforma del gobierno universitario, apuntando a un mayor respeto entre los miembros de la comunidad y a la generación de un diálogo sincero en igualdad. Pero que, por otro lado, siguen manteniendo actitudes por lo menos negligentes con los estudiantes a la hora de tomar decisiones y hacer intervenciones tan profundas como estas.

Que si la UC pretende dar un salto sustentable en su plan de desarrollo, englobando una política que se relacione armónicamente tanto con el ambiente como con el desarrollo social y económico de nuestra universidad, debe dar el ejemplo con todas las acciones que tome dentro de su propio espacio. Por ello es que la realización de esta construcción no hace más que restar a la coherencia del plan sustentable que en un principio se había trazado nuestra casa de estudios.

Que repudiamos completamente no sólo el hecho en particular de la destrucción, sino que el accionar generalizado de la universidad en cada proceso que implica una toma de decisión, ya que creemos firmemente que la comunidad universitaria no sólo está compuesta por aquellos que están arriba sino que también se debe considerar a todos los que efectivamente la componen: Estudiantes, profesores y funcionarios.

Que por todo lo anteriormente declarado, interpelamos tanto a las autoridades locales, como a las autoridades universitarias, a dar explicaciones públicas respecto de este proceso, los llamamos a transparentar la información del proyecto y a ponernos en conocimiento de las proyecciones que existen respecto de nuestra facultad en términos de infraestructura, y por sobre todo, a tomar medidas efectivas para evitar situaciones similares a estas. Creemos que es necesario y urgente generar cambios profundos en la integración efectiva de toda la comunidad universitaria a estos procesos.

Firmantes: Rodrigo Silva Consejero Territorial Sociales y Teología.

Alondra Carrillo Consejera Territorial Psicología.


Declaración ciencias sociales