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El 24 de agosto de 097 M41 Dotar Sojat al frente de un puñado de navegantes y buscadores de fortuna emprende una travesía rumbo a los confines de la galaxia, al otro lado del espacio les esperaba un sistema desconocido, rico e inexplorado, un paraíso por conquistar, sin embargo muy pronto descubrieron que no estaban solos eran numerosos los xenos nativos que se extendían a lo largo y ancho del nuevo sector. Eldars, orkos, rebeldes, la llegada de los Imperiales despertó el ardor guerrero de las civilizaciones autóctonas dispuestas a pelear por cada palmo de terreno. Años más tarde los adeptus del imperio atraídos por los cantos de adamantio y riqueza que llegaban de Cardel vuelven su mirada hacia el sector agria, la lucha por el territorio se amplía hasta el último rincón del sector. Tau, tyranidos, fuerzas del caos, los xenomorfos desafían a guardias y hermanas de batalla, mientras Inquisidores y cardelianos protagonizan una guerra civil que culmina en el año de 966 M41 con la firma del tratado Agria. La conquista de un sector que todos consideraban suyo se extendió de norte a sur y de este a oeste durante más de 900 años. Parte I - origenes Unificación y Purga de Aria II Un dios azul tomo por esposa a una loba blanca, se asentaron en nacimiento del rio Onon para criar a su prole y así nacieron los Arios, así empieza el trabajo de mi vida, he sido elegido para narrar esta hazaña, porque están a punto de producirse acontecimientos importantes nos vamos de Benab, siempre he vivido en esta yerma, seca e interminable estepa, aquí los estados luchan como buitres por el cuerpo desecado de algún infortunado, se combate por que los recursos naturales son limitados: agua escaza, pocos árboles, campos fértiles insuficientes para el ganado y la agricultura. Un hombre inteligente y peligroso llamado Veron quiere cambiar todo esto, dice que para quela lucha entre los estados termine, los arios solo necesitamos dos cosas: la primera: recursos para nuestro progreso, si tuviéramos más recursos para repartir la competencia disminuiría, en segundo lugar: como somos una nación de guerreros dice que necesitamos un enemigo común contra quien batirnos. Para cubrir ambas necesidades Veron ha ideado el más modesto de los planes: unirnos y declararle la guerra a cualquiera que se cruce en nuestro camino. ¿Pero cómo? –Le hemos preguntado-¿Cómo pueden unos campesinos que apenas sobreviven en chozas de madera y piel, embarcarse en una campaña de conquista del mundo?- Veron ha respondido que no lucharemos como guerreros sino como un ejército unificado, no lucharemos para tener gloria, sino por la gloria del emperador. Y con esas palabras el nombre de Veron ha pasado casi al olvido, su nombre ha sido remplazado por un titulo: Jedak, el gran Jedak.


Casi todos los estados del norte de Aria II se han unido a nuestro Jedak, los jefes que rechazaron la unión fueron hervidos vivos, cada día hay nuevos rostros que toman el fusil, manos hasta ahora desconocidas que toman la bandera verde-roja que se ha convertido en el emblema del Jedak, hay más hombres reunidos en el campamento de los que nunca imagine que pudieran existir, carabineros y fusileros, hombres con corazas de hierro y uniforme de tela, todos levantan la mirada hacia la plataforma desde donde el Jedak habla. El Jedak se llama a sí mismo el azote del emperador, los hombres sonríen como calots hambrientos, es el amanecer del primer día del imperio humano. El invierno ha llegado a Aria II, la tierra esta dura y fría como el hueso, y el único movimiento que se observa es la respiración que sale de hombres y caballos, solo la promesa de una batalla les da calor, prácticamente todo el norte de Aria II sigue a nuestro Jedak, pero con el éxito también llegan los enemigos. Un hombre llamado Iván, ha puesto en duda el derecho del Jedak a gobernar, Iván siembra la discordia en el reino de Khitan y pretende ser proclamado como un Jedak rival, nosotros no podemos permitir que esta desobediencia quede impune, el Jedak necesita que cunda el ejemplo, así que nos dirigimos al sur para encontrar y matar a Iván, si los Khitan le protegen también sus vidas serán sacrificadas. El Jedak sabe que existen otras armas además del fusil y la espada, es un maestro de la guerra psicológica, por la misma razón que ha acabado con Iván para qué cunda el ejemplo arrasa las tierras de sus enemigos, cuando encontramos un nuevo adversario el Jedak no perdona vida alguna, vamos hasta la ciudad más próxima arrasamos todo lo que se mueve, sembramos los campos con sal y hacemos una montaña con los cráneos de nuestro enemigos. Después de eso el resto de las ciudades se apresuran a envíanos sus emisarios ansiosos por aplacar a los voraces regimientos arios. Ya, todo el norte de Aria II está bajo el control del Jedak mas allá hay dos vastos imperios, los tau rebeldes al este y los eldars al oeste, los eldars seria la siguiente opción lógica de batalla pues nos separan de los ricos pastos de Ariadna, pero antes de eso el Jedak tiene otros planes. Después de ser testigos de nuestros hombres en acción los tau solo querían hablar de paz, nos prometieron incluso que nos apoyarían en nuestra campaña del oeste, pero una vez que nos alejamos, decidieron no enviar las armas y los hombres que nos habían prometido. Es el momento de otra demostración, los eldars pueden esperar, mientras tanto, nos dirigimos nuevamente hacia el este y nos preparamos para invadir Cart’dul, el imperio más grande y más avanzado del sector.


Fue una gloriosa carnicería, durante años los visitantes tau quedaran asombrados por la montaña de esqueletos que hemos erigido, los regimientos lograron una gran recompensa por su invasión: la tecnología, ahora poseemos los conocimientos y el quipo necesario para construir armas de asalto, haremos reventar las fortalezas eldars y ariadnas para alcanzar las partes más debilitadas de su interior. El Jedak está satisfecho de nuestro progreso y de la herencia que deja tras él, su madre tuvo que comer reptiles para no morir de hambre pero nuestros hijos y nietos comerán en platos de oro eldars. Dormir recargado en el fusil, beber agua de lluvia, comer carne seca y leche desecada así es la vida de un ario en guerra, por la noche nos recompensan con pastas hervidas y la promesa de los tesoros eldars. Impulsados por las palabras del Jedak hemos cruzado kilómetros de continente, frente a nosotros se encuentran los vastos dominios eldars, le daremos a la vidente Amaya una última oportunidad de someterse y luego sus ciudades serán destruidas piedra a piedra. Pero no todos atacaremos a los eldars, el Jedak ha enviado a al coronel Coz del 3 regimiento hacia Kalinks, esos territorios están desorganizados y el Jedak espera que Coz pueda someterlos uno a uno y entonces los límites del imperio abarcaran todo el continente. Los eldars contaban con un ejército de casi medio millón de soldados pero fueron batidos por la guardia imperial que tenía menos de la mitad, los gobernadores de las ciudades periféricas fueron ejecutados derramándoles sus armaduras fundidas en ojos y gargantas. La ciudad capitalina de Chiat que se suponía que soportaría nuestro asedio durante un año, cayó en 5 días. Hacíamos montañas diferentes con los cráneos de hombres, mujeres y niños, vagamos por las calles asombrados de la opulencia de los eldars, bebiendo en sus fuentes y regalándonos con sumos y frutas. Para hombres que habían nacido en una choza, era como si el Jedak les hubiera abierto las puertas del mismísimo cielo. Kalinks y Hart estaban ya a nuestras órdenes, el imperio abarcaba entonces más de trescientos mil kilómetros, desde el océano negro hasta el mar central, estábamos a punto de entrar en Ariadna cuando ocurrió la tragedia. Los calots viejos no tienen una muerte fácil, tras una vida de lucha no saben cómo vivir cuando envejecen y pierden los colmillos, lo mismo ocurre con los arios, nuestro Jedak tenía ya ochenta años, la noche que supimos que nuestra gloriosa conquista iba a llegar a su fin, el Jedak llamo a sus hijos a su tienda, ahí encontraron a su padre frente al fuego agonizando y temblando de dolor.


¡Mis descendientes de adornaran con oro!-decía-¡Comerán las mejores carnes, montaran los mejores caballos y olvidaran a quien se lo deben todo…… Una hazaña no es gloriosa hasta que se ha completado - y se negó a morir hasta que Kadmir su tercer hijo le prometió continuar la guerra. Kadmir salió de la tienda llevando el fusil de su padre y dijo: Esta tormenta no ha acabado, aun oigo el ruido de los rayos y caen sobre Lida. En Ariadna todas las campanas tañeron cuando vieron bajar a nuestros regimientos de las montañas, los ejércitos de Bohemia y Ostroda se apresuraron a venir en ayuda de Lida, para ellos nuestro ejército venia del mismísimo infierno, guiados todavía por la sombra del gran Jedak. Los guerreros Ariadnos luchan individualmente, pero los arios lo hacen como parte de un ejército unido, abrumados por sus armaduras los Lidos y Bohemios no podían alcanzar a nuestros rápidos guerreros. Una y otra vez disparamos contra ellos retirándonos después, cuando sus tanques y jinetes nos perseguían los llevábamos a una emboscada, la emboscada siempre es anunciada por el nakara un enorme tambor llevado a la batalla sobre un caballo. En este día el nakara se escucho cientos de veces, se nos ordeno cortar una oreja a cada víctima, diez sacos de orejas fueron llevados a Jed Kadmir. Solo un enemigo se opone a nuestro paso, Bellac y las naciones cercanas son derrotadas desde las décadas de Dotar sojat, si conseguimos entrar en Ariadna del este es probable que toda Ariadna del oeste se rinda, pero para entrar en el este tenemos que vencer a los rebeldes de cardel. Los cardelianos poseen la caballería más formidable de Ariadna, no solo tienen la fuerza de las armaduras ariadnas si no que sus caballos están emparentados con los nuestros, pues llegaron ahí cruzando los bosques de Kalinks. El rio sajó que nos separa del ejército de cardel está congelado, así que no podremos utilizar barcos, por lo tanto quien consiga controlar el puente ganara la batalla, el coronel Coz se dirige hacia aquí con refuerzos, si logramos aguantar el ataque de los guerreros cardelianos hasta que llegue tendremos esperanzas de controlar el puente, muchas cosas dependen de este puente, si nos hacemos con el cruce del sajó capturaremos la colonia cardeliana, si los cardelianos sucumben, sucumbirá Ariadna, con Ariadna y Hart bajo las ordenes arias nuestra conquista del mundo será total y definitiva. Nada se opone entre nosotros y el océano negro, el imperio humano abarca 2 continentes enteros, Ariadna y Hart pertenecen a los arios, cada lugar que hemos conquistado ha cambiado definitivamente desde nuestra llegada, Kalinks que estaba formado por belicosas ciudades estado igual que la antigua Benab se fundirá en una sola y gigantesca nación.


El Jedak, retorno Aria II, al imperio humano, su cuerpo fue llevado al rio Onon donde vivieron el legendario dios y la loba, fue enterrado y después todos los jinetes y fusileros marcharon sobre la zona para ocultar el emplazamiento exacto, el lugar del último descanso de nuestro Jedak fue devorado por el tiempo. Mi pueblo alimenta la leyenda de que su gran líder volverá algún día para guiar a los regimientos hacia otra sangrienta victoria.


Alejandro ¡Basta! Me llevas molestando un trecho forastero, si aceptas desistir de esta tenas persecución y dejarme luego a solas con mis recuerdos, responderé a tus implacables preguntas, te contare por que un hombre muerto cabalga por las calles de Elista, ¿ves aquella fortaleza sobre la colina?, es el hogar de Alejandro Xart, a quien cardelianos y arios reconocieron como su señor, es el mejor hombre que haya existido jamás. Alejandro era un comandante y vasallo leal de uno de los antiguos gobernadores de Aria IV, cuando el anciano líder murió sus dominios de dividieron entre los hijos que le sobrevivieron, Alfonso y Santiago, el gobernador Santiago se quedo con Simav una tierra árida y azotada por el viento, que además cuenta con numerosos fortines fronterizos, Alejandro continuo sirviendo a Simav y a su nuevo señor como era su deber. El astuto gobernador Alfonso gobernaba Tiro pero conspiraba abiertamente para convertirse en gobernador de toda Aria IV, pronto se inicio una guerra entre Simav y Tiro, la lucha tuvo su punto culminante en la batalla de Nasdur, donde Alejandro intento capturar al malvado Alfonso. Aunque Alejandro derroto al ejército de Alfonso, el astuto gobernador sabía que había otras maneras tortuosas de ganar una guerra, Alfonso convenció mediante engaños a su hermano Santiago de celebrar una conferencia secreta al amparo de las murallas de la ciudad de Kabal, y le mando asesinar por la noche, con la muerte de su hermano, Alfonso paso a gobernar Simav y tiro y por ende se convirtió en el señor más poderoso de toda Aria IV. Alejandro no podía confiar en Alfonso, pero había jurado servir a su señor y ese hombre era ahora Alfonso, obligo al gobernador Alfonso a prestar juramento sobre las sagradas escrituras imperiales exculpándose de la muerte de Santiago, nervioso Alfonso lo declaro así frente a su corte y sus tropas, con esto Alejandro le ayudo a consolidar su derecho a gobernar ante pueblo, pues este confiaba en Alejandro. Pero Alfonso no supo apreciar el gesto, en vez de ello comenzó a sentir rencor contra el hombre que era el mejor de sus soldados por haber dudado de él, Alfonso también sentía envidia y rencor de la popularidad de Alejandro en el pueblo y las tropas, una y otra vez lo envió a batallas peligrosas de las que siempre regresaba victorioso.

¿Qué cómo se tanto sobre Alejandro el grande? , Soy Sarah Oropesa la dueña de esta fortaleza, en el año 820 Alejandro y yo nos casamos en Simav, aquellos fueron los días más felices de mi vida, al menos cuando no enviaban a mi marido a luchar contra los cardelianos, en Aria II solo hablan de una incursión, la de los tau pero aquí en Aria IV nos referimos a otra la de los cardelianos, habían gobernado el sur de Aria IV por tanto tiempo que a menudo arios y cardelianos vivían juntos sin animosidad.


Así sucedía en la ciudad de Parga que estaba en territorio cardeliano pero que estaba habitada también por arios, un asesinato político había sumido a la ciudad en una guerra civil, viendo una posibilidad de expandir sus dominios Alfonso ataco la ciudad de Parga con el pretexto de restaurar el orden, dio a Alejandro el mando del ejército, aunque una vez más cabe preguntarse si lo que quería no era ponerle en peligro. Una vez más Alejandro salió victorioso y entrego la ciudad al gobernador Alfonso, cardelianos y arios juntos gritaban su nombre desde las murallas de la ciudad llamándole nuestro señor conquistador, tras casi cuatrocientos años de dominio cardeliano la ciudad de Parga tenía por fin un gobernador ario. Pero Alfonso no estaba satisfecho, acuso a Alejandro de buscar la gloria personal a expensas del gobernador, cuando oía a los ciudadanos gritar el nombre de Alejandro en lugar del suyo se enfadaba aun mas, supe entonces que nuestra pacifica existencia en Simav estaba a punto de terminar. Alfonso envió al exilio al más leal y capaz de sus servidores, Alejandro Xart con tan solo su caballo bucéfalo, mis dos hijas y yo nos quedamos en un monasterio en Simav, cuando Alejandro y yo nos separamos sentí como si me arrancaran una uña del dedo. Solo, Alejandro se alejo en el invierno ario, pero no estuvo solo mucho tiempo donde quiera que fuera encontraba mercenarios y soldados deseosos de seguirlo, pronto tuvo un pequeño ejército propio, pero Alejandro no deseaba quedarse vagando por los desiertos paramos de Aria IV, necesitaba una ciudad y un señor al que servir, también lo encontró aunque en el mas insospechado de los lugares. Karmir señor de Lumar, era un gobernante carismático además de poeta y artista como muchos otros cardelianos, los logros culturales de los cardelianos hacia que el resto del imperio pareciera bárbaro en comparación, mientras Alejandro conversaba con el señor Karmir en su suntuoso palacio este comía platos que le llegaban flotando sobre un canal interior. Karmir le otorgo grandes regalos y lo convirtió en un hombre rico pero Alejandro siempre leal a Simav le convenció para que ratificara un tratado por el que Lumar se convertía en parte de Simav, aun desde el exilio seguía expandiendo el gobierno de Alfonso, Alejandro nunca lucho abiertamente contra el gobernador Alfonso pero si lo hizo contra el conde Vlad y otros señores arios que de los cardelianos solo buscaban tributos en oro y no estaban interesados en hacer alianzas con ellos. El conde Vlad sería el enemigo de Alejandro durante muchos años. Alfonso observaba alarmado como las fuerzas combinadas de arios y cardelianos al mando de Alejandro ganaban poder y prestigio, finalmente cuando no lo pudo soportar mas envió a su propio ejército ha Lumar a luchar contra los cardelianos de Karmir, por más que le hubiera gustado acudir en ayuda de su amigo, Alejandro no podía desenvainar su espada contra Alfonso pues seguía siendo su legitimo señor.


Como Alejandro no podía ayudarlo, Karmir se vio obligado a buscar ayuda en otra parte, contacto con los cardelianos leales al imperio que vivían en cardelia, pero recibió más de lo que había pedido, estos fusileros fanáticos del imperio libraban una guerra permanente entre ellos y contra los rebeldes en su planeta natal, su líder el capitán Guillermo se preparo inmediatamente para cruzar el espacio hasta aria IV con miles de fusileros, el ejercito de Alfonso sucumbiría sin duda ante esta nueva oleada de invasores. Alfonso solo hubiera necesitado decir que aria estaba en peligro y Alejandro hubiera respondido, cuando acudió finalmente en ayuda de Alfonso aplasto a los cardelianos y obligo a su líder Guillermo a volver a cardel. Alejandro se inclino ante Alfonso listo para regresar a su legítima posición como general de Simav, pero Alfonso enfadado por la tardanza de Alejandro en acudir en su ayuda lo envió de nuevo al exilio, esta vez se llevo consigo a su mujer y sus hijas ya me había consumido demasiados años en las mazmorras de Simav. Alejandro estaba de nuevo en el exilio pero esta vez no había cardelianos que le dieran la bienvenida, vago por desolados parajes rocosos de aria IV preguntándose si su leyenda había por fin termiando, entonces sucedió algo verdaderamente extraordinario, muchos mercenarios y soldados conocían la leyenda de Alejandro estaban listos para seguirlo incluso aunque no tuviera fortaleza, conforme avanzo al sur más hombres se fueron uniendo a su causa, tanto cardelianos como arios, con el tiempo había creado un ejército lo bastante grande como para conseguir su propia provincia. Alfonso había puesto su mirada sobre la bella Elista, la joya de la costa cardeliana, pero Alejandro estaba más cerca y podía llegar antes, si conquistaba Elista no solo estaría protegido contra las maquinaciones de Alfonso, también contaría con un baluarte contra la segunda e inevitable invasión de Guillermo y los cardelianos. Todo se habría desarrollado de manera sencilla si no fuera porque nuestro antiguo enemigo el conde Vlad eligió ese momento para atacarnos. Que abundantes les parecían los naranjales y olivares a los conquistadores que habían venido de la yerma Simav, Elista era un paraíso tropical lleno de palmeras con un mercado de seda y abundantes peces y aves acuáticas, una vez asegurada la fortaleza y dispuestas las defensas de la ciudad, Alejandro mando a buscarnos a mí y a sus hijas.

Nuestro reencuentro tuvo lugar en la torre más alta de la fortaleza frente a un mar que ocupaba todo el horizonte convertimos Elista en nuestra propia provincia, reuniendo ocho mil soldados arios y dos mil cardelianos bajo nuestro mando, era el logro más grande de Alejandro hasta el momento, estábamos fuera del alcance de Alfonso y el conde Vlad estaba preso en las mazmorras de la fortaleza, con el tiempo sería liberado a cambio de una rescate y firmaría un pacto para evitar futuros conflictos.


Ojala que la leyenda de Alejandro hubiera terminado ahí con las puestas de sol de Elista pero no sería así, Elista se encontraba justo en el camino de la horda cardeliana del capitán Guillermo. Estábamos atrapados y solos en nuestra bella Elista, Alejandro envió inmediatamente mensajeros a los posibles aliados, pero encontró muy pocos, la provincia aria de Corum estaba demasiado lejos y Alfonso no parecía tener prisa en acudir en ayuda de Alejandro, ni siquiera podía contar con Karmir el cardeliano su antiguo aliado, Guillermo lo había exiliado al desierto donde paso sus últimos tristes días escribiendo poemas. Durante diez días y diez noches los cardelianos sitiaron la ciudad disparando sus fusiles y cañones sobre nosotros, Alejandro arengo a sus tropas, rezo al emperador y preparo un contraataque, entonces ocurrió lo impensable: durante un genial ataque sorpresa al campamento principal, Guillermo disparo al pecho de Alejandro derribándolo de su caballo, el ataque sorpresa se convirtió en una fuga desordenada y los hombres regresaron a duras penas a la ciudad con su cuerpo herido, Alejandro y yo sabíamos que no sobreviviría a la noche, pero también sabíamos que sin su general para dirigirlos los hombres no se sentirían lo bastante fuertes para enfrentarse a los cardelianos. Y aunque acababa de morir ate a mi marido sobre bucéfalo y le puse en la mano la espada de mando, bucéfalo era bien visible en lo alto de la ciudad de Elista, mi única esperanza era que los soldados no se dieran cuenta del engaño, que no enteraran de que Alejandro estaba ya muerto. Fue el crepúsculo del dominio cardeliano, los fusileros fueron derrotados y Elista resistió el cerco, Alfonso no nos permitió enterrar a Alejandro hasta que pudiera asistir personalmente al funeral, cuando llego no quiso que lo enterráramos, en su lugar el cuerpo fue embalsamado y colocado cerca del altar de la iglesia del emperador, acostado en un taburete de marfil que había arrebatado a los cardelianos, cubierto de lujosa seda y sujetando en la mano su espada. ¿Y quién quedo gobernando Elista? ¿El conde Vlad o el gobernador Alfonso de Simav? No, Elista es mía, soy yo Sarah Oropesa quien reclama el puesto de mi marido fallecido y si los cardelianos vuelven a Elista es a mí a quien encontraran al mando de los soldados de Alejandro el grande.


Helena de Cardel No tenemos un líder, el gobernador de Cracia ha muerto y no tiene herederos, la guerra se acerca por el sur desde donde Césare Altaráz , el avaricioso rey de Cardel, ha vuelto de sus victoriosas campañas en las que ha conquistado Vades y Aria II, ahora que dirige su atención hacia Cracia la sombra del miedo atraviesa las montañas de las tierras altas de Cracia, las tropas rebeldes cuentan con miles de fusileros, cientos de guerreros a caballo y docenas de armas de asalto, nosotros los cracios solo tenemos, un grupo de soldados sin entrenamiento que ni siquiera saben desfilar en línea recta. Debemos actuar rápidamente, si tenemos alguna oportunidad de resistencia debemos formar un ejército cueste lo que cueste. Cracia ya cuenta con algunos soldados, pero si queremos hacer frente a las ambiciones de Césare, necesitaremos muchas más tropas y mucho mas oro en nuestros cofres, los ancianos robles y piedras que nos rodean estarán pronto manchados por la sangre de nuestros hombres. Un ejército avanza al ritmo de su estomago o eso dice un viejo refrán, los hombres de cracia se han dedicado a la agricultura y al pastoreo durante años, pero conseguir suficiente comida para alimentar un ejército es mucho más complicado, sin una economía fuerte las magras tropas que hemos reunido se desintegraran otra vez. Césare Altaráz, a pesar de su mala reputación, ha demostrado en Vades, Aria II y Cardel, que sus tácticas militares son muy efectivas aunque también crueles y despiadadas, es un enemigo a quien debemos temer. Los rebeldes han saqueado la ciudad de Wickt, podría llamarlo batalla pero fue más bien una masacre, hasta que no organicemos nuestro ejército continuaran estas derrotas, rezo al emperador para que estemos preparados cuando llegue Altaráz. En las tierras altas se habla con preocupación de las escaramuzas entre los rebeldes y los imperiales, esta semana hemos perdido la ciudad de Dumbar, los defensores cracios rompieron filas y huyeron. Los rebeldes tienen un ejército más numeroso y mejor preparado, para enfrentarnos a ellos necesitamos reclutar a mucha más gente que aprenda a usar el fusil, la espada o el cañón, debemos convertir a estos pastores en guardias imperiales. Ahora que tenemos milicias estacionadas en las fronteras, los rebeldes han disminuido el número de sus ataques, pero enfrentarnos al ejército de Altaráz es una cosa muy distinta, el malvado rey cardeliano, todavía no ha hecho uso de sus famosos basilisk tormentus, nuestras milicias no podrán hacer nada frente a ellos, vamos a necesitar armas más avanzadas.


Desde el sur llegan rumores de una dama que comanda los ejércitos imperiales, si esta mítica señora puede detener durante algún tiempo el ataque de los rebeldes tendremos tiempo de fabricar las armas que necesitamos, nuestros herreros están forjando espadas y las forjas construyen fusiles y balas. Altaráz ha invadido y saqueado la ciudad de Pert y lo que es peor aun ha capturado la legendaria espada de la coronación y se ha auto proclamado rey de Cracia si no podemos conseguir una victoria pronto los guardias imperiales cracios estarán demasiado desmoralizados para oponer alguna resistencia. Si esa mítica dama cardeliana existe espero venga con sus tropas hasta Sterling donde tendrá lugar la próxima batalla. Ya hemos dejado atrás las pequeñas escaramuzas ahora nos preparamos para la guerra, el villano, Césare Altaráz, está preparado para cruzar el rio ferris y amenaza la ciudad de Sterling con un ejército de hombres de infantería, caballería pesada y una docena de basilisk tormentus, nuestro ejército, recientemente formado, se dirige hacia el sur para fijar nuestra base y atacar a los rebeldes antes de que puedan preparar sus tropas. Sterling fue nuestra primera gran victoria, mientras defendíamos la orilla, llego a nosotros la noticia de que el puente de Sterling estaba en manos de tropas cardelianas lideradas por la mítica dama de quien tantos han hablado, ahora conocemos su nombre: Helena de Cardel. Césare Altaráz dice que Helena es una traidora y una criminal pero Helena responde que no puede ser una traidora porque nunca ha jurado lealtad a un rey rebelde. Con Helena al mando de nuestros ejércitos los hombres luchan con un vigor renovado, quizá vaya a cambiar la suerte. Tras la batalla de Sterling nuestras arcas vuelven a estar vacías, por lo que necesitamos fortalecer nuevamente nuestra economía antes de marchar al sur a las tierras tomadas por los rebeldes, necesitamos solidificar nuestras rutas de comercio con los pueblos y ciudades amigas. Una vieja leyenda local cuenta que hay una reliquia sagrada escondida al este de Sterling, si obtuviéramos este objeto para el ejército de Helena la moral cracia y cardeliana mejoraría mucho. Una vez que la lanza de la inquisición está a salvo en el templo del emperador, los hombres afirman que hemos sido bendecidos por el emperador, ahora nuestro ejército cuenta con una oportunidad y nos preparamos para enfrentarnos nuevamente a los rebeldes, Cracia ya tiene basilisk tormentus y coraceros para hacer frente a los de Altaráz. Nos dirigimos al sur, hacia Pert donde nos reencontraremos con el ejército de Helena y planearemos nuestro ataque conjunto al fuerte rebelde.


La única manera de atacar las pantanosas tierras bajas de los alrededores de Pert es levantar un fortín y construir todas las trincheras que podamos en poco tiempo, estas defensas protegerán nuestro campamento mientras llegan las armas de asalto con las que atacar el fuerte rebelde, cuando todo esté listo Helena ha prometido unirse a nuestras tropas para atacar juntos al rey rebelde y sus tropas. Parecía seguro que seriamos derrotados en Pert, sin embargo de alguna manera y a pesar de ser diezmados por los basilisk tormentus, salimos victoriosos. Se destruyo el fuerte rebelde y fue erigido uno imperial en su lugar, Helena nos ha mostrado el camino de la victoria aunque ella es solo una mujer, inspira en los demás grandes acciones y muchos de los nobles cracios y cardelianos leales al imperio han unido sus espadas a la suya. Helena ha jurado que no descansara hasta cortar la cabeza de Césare Altarás, la lucha continua pero hemos aprendido las tácticas de la guerra, le han llegado a los rebeldes el momento de temblar.


Hamford Vuelven las lluvias, hasta no dejas más que lodo en los caminos bosques y campos, los soldados cardelianos agotados, levantan el fusil por encima de la cabeza para proteger sus amados cargadores. Los carros apenas pueden rodar, aunque están vacios porque hace tiempo que se han acabado las provisiones, por detrás resuena un galope aterrador, llegan los caballeros rebeldes. Los cardelianos han estado retirándose lentamente desde el desastre de Hamford donde el glorioso asedio del general Enrique se alargo interminablemente costando la vida a 3000 cardelianos. Ahora Enrique ha olvidado su sueño de recuperar Hamford para el imperio, al igual que sus hombres solo desea ver los barcos que lo llevaran de vuelta a casa, a territorio imperial. Pero de regreso a la costa, el ejército rebelde alcanza a Enrique, los rebeldes no están interesados en negociar, porque saben que los cardelianos están cansados y hambrientos y además los exceden en número de tres a uno, los cardelianos se han detenido en la cima de una colina arbolada. Los fusileros cavan trincheras en la tierra para ofrecer algún tipo de barrera, contra la mortal caballería rebelde. La única esperanza de Enrique es que su infantería ligera demuestre ser mas ágil que la impetuosa caballeria rebelde y el radio de acción de los fusileros, iguale las cosas antes de tener a los caballos encima. No se recuerda a la batalla de Hamford, por haber sido un triunfo inevitable, sino porque fue un vuelco a la situación esperada, los fusileros cardelianos inferiores en número obtuvieron la victoria sobre los rebeldes porque estos se vieron obligados a cargar pendiente arriba en una colina enlodada y a través de un bosque espeso. Los cardelianos usaban poca armadura por lo que siendo más ligeros alcanzaron a los rebeldes que se movían con dificultad en medio de su retirada, una carga de Enrique con lo que quedaba de sus tropas abrió una brecha entre los maltrechos rebeldes que le dejo libre el camino a la costa. A pesar de esa victoria Enrique no continúo el ataque sino que se retiro a territorio imperial.


La guerra de liberación Esta mañana me despertaron visiones de fuego y acero, las pesadillas se repiten más a menudo ahora que he visto a mi amado Cardel devorado por años de guerra civil. Hace 100 años Subotai Baatur gobernador de Cardel se rebeló y se separo del imperio, años más tarde murió y mi padre tomo su lugar, prosiguió con la guerra en lugar restaurar el mando imperial, por más que le roge no cambio su parecer y fue entonces cuando hui y me enliste con lo que restaba de las fuerzas leales al emperador. Deambulaba por el campamento, ignorando la nieve que caía, observando las heridas y el cansancio de cada uno de mis soldados, viendo la desesperación en sus ojos. Fue entonces cuando vi a la chica por primera vez, nos dijo que se llamaba Monserrat, que solo era una campesina que no sabía luchar ni montar a caballo, pero afirmo que tenía la intención de liberar Cardel, la obscuridad brotaba de las almas de los hombres, su voz vibraba con convicción y nos bebíamos cada una de sus palabras, puedo haber perdido mi fe pero Monserrat no ha perdido la suya y eso es suficiente para mi, Monserrat ha pedido a nuestra abatida tropa de soldados que la lleve a Daliar donde se esconde de sus enemigos el último miembro del alto mando: el Comandante Coz. Las tierras que tenemos que atravesar están arrasadas por la guerra y plagadas de bandidos, perderemos muchos hombres, para nosotros la muerte es ya una vieja compañera, pero por Monserrat nos enfrentaremos una vez más a ella. Mientras el eco de las pisadas de Monserrat era lo único que se oía sobre el vestíbulo de mármol de la fortaleza los obesos señores no hacían otra cosa que mirar, hasta el propio comandante parecía asustado cuando Monserrat se arrodillo a besar sus pies -Mi querido Señor- le pregunto¿Por qué los Rebeldes reclaman lo que nos pertenece?, ¿Por qué no volvemos a formar parte del imperio?-, los Señores empezaron a murmurar, el ayuda de cámara susurro unas mentiras al oído del comandante, pero este aparto a su ayudante para encontrarse con la mirada de Monserrat, es más pequeña que el más bajo de entre nosotros, pero todos tenemos que levantar la mirada para hablar con ella, no sé qué conversación silenciosa se produjo entre el comandante y la que sería su salvadora, pero estaba claro que el estaba tan apresado por ella como nosotros. Una cosa es que una banda de soldados desesperados ponga su confianza en una joven, otra muy diferente que a esa joven se le otorgue el mando de un regimiento completo, cuando oímos proclamar a los heraldos que Monserrat había sido nombrada comandante en jefe de regimiento 426, nos llenamos de orgullo, el comandante ofreció a Monserrat un uniforme blanco y un magnifico corcel para que tuviera el porte de un coronel, Monserrat me ordeno buscar una vieja espada enterrada bajo un altar imperial de los alrededores, a pesar de mi escepticismo, mis hombres desenterraron una vieja espada oxidada, que además resulto haber pertenecido a Dotar Sojat el descubridor de todo el sector, no volveré a dudar de su palabra, en la empuñadura todavía era visible la antorcha de Cardel.


Monserrat la adopto como emblema y mando que la grabaran en su estandarte de batalla, el estandarte va con ella a todas partes, lo llevamos con nosotros a Carrion La ciudad de Carrion es una de las principales de Cardel, pero esta peligrosamente amenazada por el ejército rebelde y está a punto de ser tomada, esta guerra se ha prolongado durante 100 años, con contadas victorias cardelianas, el pueblo de Carrion necesita un salvador, necesita la ayuda de Monserrat. Monserrat profetizo que sería herida en Carrion, en plena batalla un disparo la derribo de su caballo, no podíamos creer nuestra mala suerte, pero mientras retirábamos a Monserrat de esa carnicería, ganábamos la batalla, la ciudad de Carrion había sido liberada, cuando entramos la población entera nos aclamaba desde las ventanas, tejados y calles, disparaban su artillería hacia el obscuro cielo, mientras gritaban el nombre de Monserrat a todo pulmón. La reconquista de Carrion por parte de nuestro ejército ha significado un retroceso para nuestros enemigos, pero no de gran importancia, los rebeldes de mi padre aun poseen la mitad de Cardel, desafortunadamente hemos perdido el tiempo durante semanas mientras los consejeros y señores discuten, Monserrat se irrito por el retraso y reunió al regimiento, no habla de otra cosa que de su misión de liberar a Cardel y unirlo de nuevo al imperio. La Fuerza de voluntad de Monserrat es titánica, ha reunido a bajo su estandarte a bandidos y charlatanes y los ha convertido en patriotas y héroes, entre ellos hay un hombre llamado Guillermo, un soldado de uniforme negro que anima a los hombres con sus actos y su espada, en Cov, Guillermo podrá asesinar a montones de rebeldes. Cov es el camino de acceso al valle del rio Ferris, los rebeldes mantienen el valle en un puño de acero pues está lleno de ricas tierras de cultivo, pero recientemente los granjeros han dicho que sus cultivos no serán para traidores sino para el imperio, ahora un enorme ejército mandado por Sir Herman Von Korren devasta los campos, Monserrat nos guía hasta Cov, para tomar los fortines rebeldes, pero debemos evitar enfrentarnos al ejercito de Herman, hasta que lleguen los refuerzos y seamos lo bastante fuertes como para encarar a sus veteranos soldados. Después de Cov se rompió el mito de la invulnerabilidad rebelde, ahora nuestro ejército sabe que puede ganar, pero solo si somos hábiles y audaces, los rebeldes son un enemigo realmente mortífero, pues la velocidad y puntería de sus tiradores ha diezmado muchos ataques de nuestros guerreros, para empeorar las cosas sabemos que nos enfrentamos a enemigos por ambos frentes, los consejeros del Comandante, dedican cada vez más tiempo a sus confabulaciones celosos de la influencia de Monserrat en el ejercito. Rezo porque Monserrat pueda completar su misión divina antes de que los envidiosos consejeros de comandante la traicionen.


El moribundo Cardel está volviendo a la vida, nuestro ejército crece con los nuevos reclutamientos, antes los hombres solo juraban lealtad a sus señores, ahora no luchamos por señores ni damas insolentes si no por Cardel, para todos nosotros Monserrat es Cardel no hay diferencia entre ambas. El comandante en persona ha llegado a Carrion, nunca había visto una celebración parecida, Cardel necesita un gobernante por lo que debemos escoltar al Comandante hasta Reims, donde será ascendido pero la ciudad de Reims esta peligrosamente amenazada por los rebeldes, además los fuertes de Zaragoza y Bolívar bloquean el camino, Monserrat ordena la liberación de la ciudad y los fuertes antes de la ceremonia de ascensión, y nosotros esperamos ansiosamente la lucha. Cuando entramos en Reims, una multitud de campesinos y nobles se arrodillaron ante Monserrat, algunos incluso se arrodillaban para besar las huellas que iba dejando su caballo, los basilisk tronaban y miles de banderas ondeaban al viento, en el enorme palacio el comandante se postro ante el arzobispo y se levanto convertido en gobernador planetario, el inmenso palacio resonaba de oraciones, himnos y sermones, los andrajosos soldados de nuestro ejército, muchos de ellos todavía heridos, se mezclaban con los perfumados señores y sus damas, Monserrat estaba al lado del gobernador, al igual que su ajado estandarte de batalla. A pesar de tanta celebración, en mi interior todavía se que falta mucho para que termine esta guerra, los padres y abuelos de mis soldados murieron luchando contra los rebeldes, Monserrat nos da esperanzas, pero no sé si la esperanza bastara para alcanzar la victoria. Cardel vuelve a tener gobernador, sin embargo a medida que crece la influencia de Monserrat en el pueblo, crecen los celos en la corte del gobernador, los malvados consejeros quieren acabar con Monserrat, es solo cuestión de tiempo que consigan envenenar la mente del monarca, Monserrat debe darse prisa en cumplir su misión. Cardel, la ex capital del planeta es la joya del sistema, ha estado bajo la tiranía de mi padre desde hace décadas y los patriotas imperiales encerrados en la ciudad están ansiosos por escapar, avanzamos ahora hacia Cardel con la esperanza de que los refuerzos que nos prometieron lleguen a tiempo. Tragedia, mientras los refugiados entraban en la fortaleza de Danur, Monserrat quedo atrapada fuera, los soldados rebeldes la derribaron de su caballo y desfilaron exhibiendo a su prisionera, ninguno de nosotros puede dormir sabiendo que nuestra amada Monserrat languidece en una prisión rebelde, los soldados se quedan viendo el cielo amenazador, culpándose de no haber podido salvarla, de no haber podido salvar a Cardel. Cardel fue la primera gran derrota de nuestro ejército, si el soberano hubiese enviado los refuerzos prometidos habríamos tomado la colmena, nos enfrentamos a la hora más obscura de Cardel.


Monserrat ya no existe, el mundo que estaba lleno de cosas preciosas, está ahora vacio y es miserable, los rebeldes la juzgaron por traición en un tribunal dirigido por mi padre, pero la mente de Monserrat estaba tan afilada como su espada y supo defenderse de todas las trampas de sus acusadores, Monserrat no renuncio a su misión ni siquiera en sus últimos momentos, pero los rebeldes la declararon culpable y la quemaron la hoguera. Mas su muerte no ha sido inútil, Monserrat es el grito de guerra unánime que campesinos y nobles claman al tomar las armas, mi ejercito es un ejército de valientes e incluso sin el gobernador estamos decididos a atacar la fortaleza capitalina de mi padre, la fortaleza de Vadion, una victoria en Vadion, terminaría con las ambiciones rebeldes en Cardel, fracturaría todo el mando rebelde y tendríamos por fin la victoria. Yo soy Helena de Cardel, soy la comandante del regimiento 426 y he jurado matar a mi padre, si muero en esta batalla lo hare por Monserrat , moriré como una patriota de Cardel. En poco más de un año, una joven puso fin a un siglo de esfuerzos, sangre y victorias rebeldes, la guerra de liberación ha terminado y lo que es más importante las acciones de Monserrat avivaron la llama del nacionalismo Cardeliano. Campesinos, obreros y soldados ya no pertenecen a señores y nobles sino a Cardel. No dejaremos que se olvide a Monserrat cientos de ciudades y pueblos de todo Cardel han encargado su estatua o un vitral con su imagen, poetas y bardos componen loas y alabanzas, canciones e himnos a Monserrat, su veredicto de culpabilidad fue debidamente rectificado y con posterioridad Monserrat fue beatificada. Unas veces el desenlace de una historia está determinado por la fuerza de los combatientes, otras por las circunstancias. Pero en el año 903 M41 la historia de Cardel cambio por la voluntad de una joven, la única persona en toda la historia imperial que ha dirigido el regimiento de un planeta a la edad de 17 años.


Parte II – La unificación Guerras Tau-Imperiales Año 904 M41, La ciudad de Cart’dul es la mayor potencia del sector agria, su dominio abarca el norte Aria II, Malakal, Fobos y Cracia, y sus rutas comerciales se extienden por todo el sector, los tau tienen un gran imperio y Cardel es solo una ciudad con ansias de grandeza. 6 años más tarde, la primera guerra contra Cardel ha borrado cualquier rastro de ese esplendor, la humillante capitulación que Kais sha’s el, líder del ejercito tau se ve obligado a firmar comporta el pago de una desmesurada indemnización y la retirada inmediata de Fobos, poco después Cardel se apropia de Malakal y Cracia, débiles endeudados y sin recursos los tau vuelven la mirada hacia Aria IV un planeta rico y virgen, un planeta por conquistar. Tras la toma de Kabal, Kais sha’s el emprendió la conquista Aria IV a golpe de espada se apodero de las minas de plata, oro y hierro de la provincia de Alanya y se abrió paso hacia Elista, donde fundó varios asentamientos, pero cuando más grande era su leyenda la muerte le sorprendió una fría noche de 919 M41. Le sucedió Sirv’vas, quien creó un nuevo imperio comercial que culmino con la fundación de Baltim, para frenar su avance Cardel forzó la firma del tratado del Tut, por lo que los tau se comprometían a no cruzar este rio hacia el este, a cambio Cardel reconocía la soberanía Tau al oeste de sus aguas. Tras el asesinato de Sirv’vas, el ejercito tau recibió entre aclamaciones al líder que esperaba: Asran Shas’ui. Asran había demostrado, que era un genial estratega con la visión táctica propia de los elegidos, un líder fuerte respetado por sus tropas y temido por sus enemigos, tras las conquistas de Corum, Simav y Tiro en la primavera de 920 M41 emprendió la marcha hacia Parga. La ciudad fortaleza estaba dividía en dos facciones: una fiel a Cardel otra leal a los tau, los proimperiales habían asesinado cruelmente a sus enemigos y se habían hecho con el poder, Asran puso sitio a Parga para lavar la afrenta, la ciudad pidió ayuda a Cardel y exigió a los tau la retirada, pero Asran jamás dio un paso atrás. Cardel respondió a la toma de Parga con una declaración de guerra, pero Asran no se arredro en escasos meses reunió una fuerza 50 mil guerreros de fuego, 9 mil kroots y 32 destructores mobula, y cruzo el Tut dirigiéndose hacia el este, Cardel encomendó a Guillermo Alatriste la tarea de detener al general tau, el Capitán Cardeliano fortifico Mardin y espero en vano, en un alarde de temeridad Asran abandonaba Aria IV y se disponía a desembarcar en el norte de Cardel en pleno invierno, evitando a las fuerzas imperiales, una decisión arriesgada, una apuesta valiente, un desafío al poder de Cardel. Tras la épica victoria de Daliar, Asran camino hasta las Murallas de Cardel y contemplo la ciudad pensativo, sus defensas eran muy poderosas, por una vez el general tau obro con prudencia y se retiro a la campiña para recomponer su diezmado ejército.


Cardel aprovecho para rearmarse y contraatacar sus regimientos se apoderaron del oeste de Aria IV y desembarcaron en Aria II, después de 15 años luchando en Cardel, Asran se vio obligado a regresar a Arai II para defender Cart’dul, había ganado todas las batallas pero estaba perdiendo la guerra. Nunca sabremos qué rumbo habría tomado la historia de la humanidad si Asran hubiera decidido marchar sobre Cardel, pero fue el propio general quien no mucho después comprendió que quizás había tomado la decisión equivocada. Tras los reveses sufridos Cardel encomienda a Helena II la tarea de reconquistar Aria IV, la general más brillante pone rumbo a Baltim la capital enemiga en Aria IV. Tras el asedio de Baltim y con Asran aislado en Cardel, Helena prosigue su avance hacia el oeste y finaliza la reconquista de Aria IV con la toma de Kabal en el año 935 M41, investida de gloria la militar Cardeliana planea su siguiente objetivo: desembarcar en Aria II y desafiar a los tau en su propio territorio. La batalla de Cart’dul puso fin a la segunda guerra tau-imperial, el ejercito tau al mando de Asran sucumbió al empuje de los 10 regimientos comandados por Helena, el senado de Cardel pidió la cabeza de Asran pero Helena en un gesto de nobleza se opuso. Cart’dul quedo reducida a cenizas, presos de la desesperación sus habitantes se arrojaron a las llamas y los escasos supervivientes fueron ejecutados. Tras 4 siglos de existencia, la destrucción de Cart’dul puso fin a una de las civilizaciones más prosperas del sector agria, comenzaba así una nueva era de dominación cardeliana, el embrión de los reformadores e innovadores imperiales, pero esa será otra historia.


Manzirquert Al golpear la tierra agrietada las botas de los fusileros levantan pequeñas nubes de polvo serpenteantes. Miles de fusileros cardelianos atraviesan los páramos centrales de Aria IV para reunirse frente a la ciudad amurallada de Manzinquert recientemente conquistada por los tau de O’shova. Estos tau son los rebeldes de un imperio más grande y con sus tanques Hammerhead y sus legiones de disciplinados tiradores pueden hacer pedazos a los fusileros de la infantería ligera cardeliana. Pero un giro imprevisto de la situación ha mejorado mucho las posibilidades de victoria de los cardelianos. La traición y el engaño minan por dentro al ejército tau. Un día deserta una banda de Mercenarios Kroot. Otro día el segundo comandante del ejército dirige una conspiración contra el comandante general. Si los cardelianos logran que las divididas facciones se enfrenten al ejército tau podrán vencer a un enemigo mejor entrenado y equipado. Mientras era de noche el ejército tau podía hacer retroceder a los cardelianos hasta sus campamentos, pero cuando amanecía sobre Aria IV los cardelianos hostigaban a las tropas pesadas tau cuando se retiraban a Manzinquert. Cuando ya no pudieron resistir más esta tormenta los flancos tau huyeron en desbandada y los carabineros cardelianos se aprestaron a lanzar un ataque mortal. La batalla de Manzinquert no se perdió porque los soldados o jefes lucharan mal, sino porque la traición habitaba entre ellos, el engaño desbarato la cadena de mando del ejército tau, mientras las facciones se disputaban el mando de la flota, traicionando a las fuerzas que luchaban en el frente. Los tau prosiguieron en Aria IV otros cuatro años pero solo como una sombra de su fuerza anterior.


Xara Según el relato de Xara guerrera espada de Malakal: Apareció un presagio sobre el bosque en forma de mazorca de maíz que resplandecía como el amanecer, parecía sangrar fuego gota a gota, como si fuera una herida en el cielo, soy una guerrera no un sacerdote y no sabía cómo interpretar este signo, ¿se habían enojado los dioses?, consulte con los adivinos y magos para ver si se acercaba otra gran guerra pero solo me respondieron vaguedades- ¡los dioses quieren más sacrificios!-dijeron, era siempre la misma respuesta, los sacrificios nos han llevado a conquistar gran parte de nuestro imperio de junglas y volcanes, siempre estamos guerreando derrotando a un número cada vez mayor de enemigos, para poder ofrecer sacrificios a nuestros dioses los magos afirman que debemos hacer un sacrificio diario para que el sol siga saliendo. Los equipos de mensajeros tardaron dos días en recorrer más de trescientos kilómetros hasta nuestra ciudad de Malakal, dos días después mi tío Coruma envió su respuesta, sus sacerdotes había predicho el inminente regreso de su largo exilio del poderoso Tiktaq’to dios de la sabiduría y el viento de que otra forma se podría explicar el presagio, Coruma ordenaba a mis guerreros que se esforzaran para consolidar el control de la jungla que separaba nuestro territorio del de nuestros enemigos, debemos lograr el control de los cuatro santuarios consagrados a Tictaq’to el jinete de dragón. Como el imperio malaka es poderoso y se expande constantemente nos hemos creado muchos enemigos, debemos defender estos santuarios para prepararnos para el regreso de Tiktaq’to. Cuando mis soldados tomaron los santuarios y derrotaron a los gurumas y tlatilucos, regresamos a malakal cargados de regalos para el emperador Coruma: jade, plumas y prisioneros por supuesto después de haber pasado tantos días en la jungla el reflejo de nuestra inmensa ciudad en el lago nos parecía algo extraordinario, el emperador Coruma vivía en las habitaciones mas suntuosas del palacio con sus esposas y concubinas mientras hablábamos bebía ajil espumoso de una copa de oro, los músicos tocaban tambores y flautas a cuyo son bailaban mujeres enmascaradas, cuando hace muchos años mi tío Coruma subió por primera vez a la gran pirámide para convertirse en emperador hubo una gran celebración, pero ahora algunos cuestionan su poder a veces tarda demasiado en tomar decisiones y casi nunca dirige a sus guerreros en el combate, los sacerdotes de Coruma nos informaron que Tiktaq’to regresaría pronto a malakal, para reclamar el trono, como había ayudado a preparar su llegada me dieron una nueva espada de obsidiana y me ascendieron al rango de guerrera cráneo. Aquella noche hubo más fiestas y danzas el aire olía a perfume, pero mientras bajaba las escalinatas del palacio del emperador vi que el presagio seguía sobre el lago lanzando chispas en el medio de la noche. Así hablo Xara, guerrera cráneo de malakal.


Según el relato de Xara, guerrera cráneo de malakal: Los dioses debían seguir intranquilos pues ese mismo año apareció otro presagio el templo del demonio Xlanax se vio envuelto en llamas a pesar de ser de piedra y ardió aun con más violencia cuando la gente llego con agua para apagar el fuego, le pregunte a nuestro emperador Coruma que debíamos hacer para apaciguar a los dioses, los altivos sacerdotes dieron la respuesta habitual, el imperio malaka necesitaba más prisioneros, el dios sol, el dios de la lluvia incluso el jinete de dragón eran divinidades encolerizadas y exigían sacrificios. Nuestra ciudad-estado de malakal esta aliada con otras 2 formando la triple alianza, Coruma esperaba que esta atacara a nuestros viejos enemigos los gurumas, como manda la tradición les envié el escudo y flechas como señal de que pronto los atacaríamos, luego nos adentramos en la jungla con las enseñas de cráneo y espada listas para el enfrentamiento con las enseñas de garza de los gurumas, los pájaros elevaron su vuelo hacia las alturas impacientes por huir de la violencia que se avecinaba. Los primeros mensajeros que llegaron a malakal, nos hablaron de montañas y torres que bajaron al mar, las historias que le contaban a Coruma eran cada vez mas fantásticas, disparaban meteoros, que lanzaban chispas y una lluvia de fuego que destrozaba las armas, estos dioses andaban sobre inmensos seres de 4 patas, sus espadas, armas y escudos estaban hechos de oro blanco, estaba claro se trataba del regreso de Tiktaq’to. Coruma oía estas noticias con creciente preocupación, mientras se movía nervioso en el impayi su trono sin patas, mando llevar caros regalos a los recién llegados, con la esperanza de que Tiktaq’to le perdonaría cuando llegara a malakal,-ha regresado-susurro Coruma-ha venido a recuperar su trono como prometió al marcharse-sujete firmemente mis armas pero no dije nada, como podía contradecir la palabra de nuestro emperador. Así hablo Xara, guerrera cráneo de Malakal.


Según el relato de Xara, guerrera cráneo de Malakal: Otro presagio: el lago que rodea la gran ciudad de malakal se elevo aunque no hacia viento e hirvió como si lo hubieran calentado espumo hasta que se abalanzo sobre las casas de la ciudad y arrastrándolas con él. Acompañe a nuestros dignatarios al encuentro con los recién llegados, viajamos hacia la costa atravesando los territorios de nuestros enemigos gurumas, cuando salimos de la jungla, los extranjeros nos dieron la bienvenida aunque mantenían sus armas al alcance, les dije que éramos los malakales representantes del gran Coruma su jefe dijo que eran cardelianos y que él se llamaba Guillermo Alatriste, aunque pareció complacerle que nos refiriéramos a él cómo Tiktaq’to, no me parecieron dioses aunque sus armas y animales parecían de otro mundo, le ofrecimos a Guillermo regalos del mejor algodón y penachos de plumas de pájaros, pero parecía más interesado en los adornos de oro pregunto una y otra vez si había más oro en malakal. Guillermo ya se había adentrado en el territorio de los gurumas, en un principio hubo escaramuzas entre gurumas y cardelianos pero cuando Guillermo se entero del tamaño de Malakal y del número de nuestros valientes guerreros, les propuso a los gurumas una alianza para atacar a los malakales. Aunque mis guerreros lucharon bien ese día, las bestias que los cardelianos montaban en el combate y el ruido de sus armas atemorizaron a mis hombres, aunque sobrevivimos al ataque, pensé que lo mejor era retirarse hacia malakal y contarle a nuestro emperador todo lo que habíamos visto. No sé si mi tío Coruma lo hizo por cobardía o simplemente trataba de protegernos de la ira de los dioses, pero envió más regalos a Guillermo junto con una invitación para que visitara nuestra gran ciudad como su huésped. Estaba presente cuando Coruma se encontró con Guillermo en una de las calzadas que llevaban a nuestra gran ciudad, era evidente que los cardelianos nunca habían visto nada como Malakal, miraban atónitos, los mercados de brillantes colores y las pirámides que se elevaban en el centro del gigantesco lago Karanak, algunos soldados cardelianos preguntaban si todo aquello era un sueño deslumbrados por cosas que nunca habían visto, oído ni imaginado. Coruma llevo a Guillermo a la parte superior de la gran pirámide desde donde le mostro los distintos barrios y canales de la ciudad, pero Guillermo solo parecía interesado por los adornos de oro apoderándose de los que encontraba, ya estaba convencido de que aquel hombre no eran Tiktaq’to ¿Qué necesidad tenía un dios de oro? Así hablo Xara, guerrera cráneo de Malakal


Según el relato de Xara, prisionera de Malakal: El siguiente presagio no lo vimos pero escuchamos en la noche los gritos de una mujer que lloraba por que no podía esconder a sus hijos. La indecisión atormentaba al emperador Coruma, ¿ese hombre era Tiktaq’to? o un simple mortal, mientras el emperador meditaba la respuesta los ciudadanos se sentían cada vez más inquietos, Guillermo vigilaba de cerca al emperador y al poco tiempo Coruma era prisionero en su propio palacio, así tomaron los cardelianos malakal sin tan siquiera asediarla, los cardelianos recogían todo el oro que encontraban pero no les interesaba nuestro arte ni los adornos se limitaban a fundirlo para llevárselo a cardel, también prohibieron los sacrificios a los dioses cuando los sacerdotes protestaron los asesinaron. Los ciudadanos y sacerdotes estaban enfurecidos aunque nuestro emperador no lo supiera nosotros si sabíamos que esos hombres no eran dioses, estallaron disturbios en los mercados y calles, cuando el propio Coruma apareció en la terraza del palacio para pedir a los malakales que mantuvieran la paz el pueblo le lanzo piedras había llegado el momento de expulsar de malakal a esos falsos dioses. Los cardelianos lo llamaron la noche triste, al principio se hicieron fuertes en nuestras casas y palacios, pero nosotros les asediamos constantemente con piedras lanzas y flechas, hicimos retroceder a los cardelianos y gurumas que se retiraron cruzando los tres puentes o saltando por encima de las murallas al lago Karanak, murieron miles de ellos, los que no murieron por las espadas y las jabalinas se ahogaron por el peso del peso del tesoro que no quisieron abandonar. Malakal estaba en ruinas pero la ciudad volvía a ser nuestra, muchos valientes guerreros malakales murieron también aquella noche incluido el noble Coruma, los cardelianos dijeron que su propio pueblo lo había matado arrojándole piedras, por eso fue también una noche triste para nosotros Así hablo Xara, defensora de Malakal


Según el relato de Xara, emperatriz de Malakal: La muerte de Coruma sirvió solo para acrecentar más la ira de mi pueblo, decidí dirigir personalmente el ataque contra los cardelianos, -así debe ser Xara- me dijeron los sacerdotesPorque tú eres ahora nuestra emperatriz-me senté en el trono impayi y me colocaron el tocado del emperador, nunca resulta cómodo llevar una corona, Guillermo no se había alejado mucho de malakal, porque los cardelianos iban lastrados con el peso del oro que nos habían robado, mientras huían por la orilla del lago mis guerreros los perseguían con canoas, envíe mas guerreros por tierra porque me pareció obvio que Guillermo trataba de reunirse con sus aliados los gurumas. Finalmente los alcanzamos en la rivera norte del lago karanak. Espero que los supervivientes cardelianos de la orilla del lago pudieran ver como sus compañeros capturados eran arrastrados por las escaleras de la gran pirámide, tal vez así entenderían la razón de que temiéramos la cólera del jinete de dragón Tiktaq’to, quizás así conocerían el miedo. Había mucho que hacer tras la batalla, nuestra ciudad había sufrido mucho con la ocupación cardeliana y la lucha en las calles, los sacerdotes comenzaron a reparar los templos porque los cardelianos habían derribados los ídolos que habían colocado en ellos, cuando comenzamos la celebración en agradecimiento a los dioses una gran plaga asolo malakal, muchos de los nuestros quedaron incapacitados y yacían indefensos en su cama otros muchos murieron. No sabíamos si los dioses seguían descontentos o era un arma de los cardelianos, a pesar de todo si Guillermo regresaba encontraría una ciudad muy debilitada, no podía dejar que esto ocurriera. Así hablo Xara, emperatriz de malakal


Según el relato de Xara, emperatriz de malakal: Pronto regresaron los cardelianos, había tenido la esperanza de que Guillermo se hubiera ido por donde había venido, pero se detuvo para reagruparse en guruma, me imagino que no podía soportar la idea de volver a cardel mientras siguiéramos teniendo tesoros de oro escondidos, los cardelianos que persistían en sus sueños de oro y gloria se prepararon para atacar malakal, en guruma Guillermo construyo barcos de guerra luego los desmonto atravesó la jungla y volvió a armarlos en el lago karanak. Sabía que mis guerreros podían defender los puentes que llevaban a la ciudad, pero que también éramos vulnerables desde el agua. Reuní a los guerreros para una última batalla, los sacerdotes trataron de alentar a los malakales para que defendieran a sus dioses y su gloriosa ciudad, mientras yo ascendía las escalinatas del gran templo y hacía sonar la concha de guerra, los sacerdotes hicieron señales de humo para anunciar que los malakales se habían aprestado para la guerra. Pronto estará sitiada malakal pero los valientes malakales moriremos antes de verla sometida. No hace mucho unas 500mil personas consideraban malakal su hogar, es difícil imaginar que estas ruinas humeantes fueran alguna vez una enorme ciudad, pero la reconstruiremos, creamos esta isla donde se alzaban nuestros palacios y templos y volveremos a hacerlo, el imperio malaka ha soportado su reto más difícil, pero en el futuro pueden venir mas cardelianos pues Guillermo ha escapado, no estoy seguro de que haya una lugar para nosotros en este nuevo mundo. Podría pedirle a los dioses que me dejaran entre ver el futuro, pero seguro pedirían más sacrificios y creo que ya hemos tenido suficientes bajas. Mi pueblo compuso un poema para conmemorar esta gran guerra a la que hemos sobrevivido pero que quizás no hayamos ganado. QUEDAN LAS LANZAS ROTAS SOBRE LOS CAMINOS NOS HEMOS ARRANCADO LOS CABELLOS DE DOLOR LAS CASAS YA NO TIENEN TECHO Y SUS MUROS ESTAN TEÑIDOS DE SANGRE Así hablo Xara, emperatriz de Malakal.


La guerra de unificación ¿Así que quieres oír la leyenda de Helena de Cardel?, pues más vale que nos invites una ronda puede que incluso a dos, porque veras es una gran historia, pero bueno todo en esa mujer era grandioso, Helena fue una mujer de grandes apetitos, grandes ambiciones y una gran Belleza pero la pregunta, lo que tú te preguntas es: ¿basto con eso?¿basta la voluntad de una mujer para reconstruir un imperio?, porque en esa época no existía aun en el sector agria el imperio humano, solo había un montón de belicosas ciudades estado, estos “principados” dudosamente leales estaban más interesados por una confederación libre que por un imperio unificado, pero Helena creía que ella era gobernadora por voluntad divina y tenía la intención de devolver su antigua gloria al imperio humano y si eso significaba acabar con todos los príncipes cardelianos pues que así fuera. Helena era llamada el azote de cardelia, pero era tan buena diplomática como guerrera, unifico cardel con algo más que su espada, creo un código legal llamado LEX HUMANITAS, ayudo a los necesitados fijando un precio oficial para todos los víveres y suministros básicos, las provincias y lunas de Cardel se convirtieron pronto en las mas prosperas y poderosas del sector, el imperio humano tuvo tanto éxito que amplio enseguida sus fronteras. El imperio estaba en pleno apogeo y su población crecía rápidamente, los cardelianos talaron bosques, desecaron pantanos y hasta le arrebataron tierra al mar, pero ni siquiera así tenían suficiente espacio, si ocupaban la vasta Cracia la presión en las fronteras del imperio disminuiría, para negociar con Cracia Helena recurrió a uno de sus más poderosos vasallos: Okthar Nahont. Okthar era un poderoso príncipe de Vades y sus decadentes palacios eclipsaban a los de la propia Helena, aunque juro lealtad a Helena muchos se cuestionaron si su intención no era la de hacerse con el poder del imperio, al ordenar a Okthar Nahont que ayudara en la dominación de Cracia, Helena pretendía poner a prueba de una vez por todas su voto de obediencia. Okthar esperaba ser descuartizado, el castigo usual para los traidores en esa época, pero Helena tal vez por amor o por reconocer el potencial de un poderoso aliado y le perdono oficialmente a condición de que jurara apoyarla desde ese momento. Sorprendentemente Okthar acepto, Cardel fue unificado y Okthar Nahont pacificado, pero el imperio humano aun no estaba completo desde la época de Dotar Sojat el imperio reclamaba la posesión de Aria IV y especialmente de Alanya. En Alanya, el pontífice, creía que era la iglesia y no la gobernadora quien tenía la máxima autoridad en el sector, Helena no lograba convencer al pontífice para que viera las cosas bajo su punto de vista, así que nombro su propio pontífice, por si eso no bastara el pontífice y el anti pontífice se apresuraron a excomulgarse mutuamente, al final Helena decidió recurrir a la política de las armas, si el pontífice no escuchaba razones puede que lo hiciera cuando veinte mil fusileros, tomaran Aria IV, la más grande de las ciudades del norte, la capital virtual de Ludar era Corum.


Los señores de Corum eran tan orgullosos como belicosos, Helena estaba decidida a arrasar Corum como advertencia al resto de ciudades Arias y en particular al pontífice de Alanya, el mensaje estaba claro: la única y verdadera gobernadora era ella, Helena de Cardel. Helena no fue compasiva con los habitantes y soldados de Corum, como respuesta a un intento de negociación, durante el asedio, envió de vuelta a los 6 emisarios a la ciudad. A cinco los había dejado ciegos, pero al sexto solo le había cortado la nariz para que pudiera guiar a los otros. Aria del norte fue conquistada sin piedad y puesta bajo el mando imperial, pero Aria IV no quería someterse, la destrucción de Corum solo sirvió, en todo caso para aumentar la furia de las ciudades arias contra la que sería su gobernadora. Mientras los soldados de Helena estaban presentes la paz se mantenía, pero Helena no podía estar en todos lados al mismo tiempo, cuando iba a Aria IV, cardel se inflamaba, cuando volvía a cardel, los arios volvían a conspirar. Corum había sido tomada, pero el resto de ciudades arias se unió en una confederación llamada la liga aria que tenía como propósito la destrucción de Helena, Si Helena pretendía que Aria IV formara parte del imperio humano debía vencer a cada una de las ciudades de la liga aria, pero Helena todavía tenía un arma secreta: Okthar Nahont y sus mercenarios. Pero una vez más Okthar la traiciono y fue desterrado inmediatamente al segmentum tempestus, lejos de su fortuna y su ejército era poco lo que podía hacer contra Helena. Tras seis campañas en Aria IV, Helena estaba cansada de cruzar el sistema, la lucha llego a su fin con la firma del tratado de Constanza, que afirmaba que el pontífice y la gobernadora tenían el mismo poder, era una paz muy frágil que no parecía durar pero en esos momentos el pontífice murió. Al nuevo pontífice le interesaba más lo que sucedía en Aria II que las discusiones con la gobernadora, porque en esos momentos los imperiales estaban siendo expulsados del planeta, había llegado el momento de una intervención. El imperio humano estaba culminado y por el momento cardelia y aria juraban fidelidad a Helena pero la paz no perduraría, las colonias imperiales en aria II se estaban desmoronando, un comandante tau llamado Asran Shas’ui, estaba expulsando a los colonos y destruyendo las ciudades. El pontífice propuso una intervención antes de que Aria II cayera en manos de los Tau, increíblemente Helena acepto a llevara a cabo esta intervención para el pontífice contra quien había luchado tan duramente.


Los lideres Sarah de Aria IV y el Capitán Guillermo de Malakal, estaban ya a bordo de las naves que los llevaría a Aria II, pero el ejercito de Helena era mucho más grande y no había una flota en el sector capaz de transpórtalo, Helena tendría que hacer cientos de viajes, desembarcar en Benab y a través de las tierra arias llegar a Say, la ultima fortaleza imperial en Aria II, Benab era la capital de Aria II y una de las gloriosas ciudades del sector, el ejercito de Helena podría descansar y reabastecerse en Benab, antes de iniciar la gran marcha. El agotado ejercito de Helena, había andado durante cientos de kilómetros a través de abruptas montañas, bajo el ardiente sol, así pues al tropezarse con las rápidas aguas del rio cocxu, los hombres se sintieron sorprendidos y agradecidos, ni siquiera Helena pudo resistirse a meterse en el frio y refrescante rio sin detenerse siquiera a quitarse la armadura. Ante la incrédula mirada de las tropas supervivientes Helena se ahogo, algunos afirman que no pudo nadar por causa de su armadura de metal, otros dicen que su corazón de 67 años no pudo más. Independientemente de la causa de su muerte, la campaña de Helena termino ahí en el año 920 M41, ese fue el final de Helena de Cardel. Los fusileros de Helena estaban destrozados algunos se suicidaron otros se convirtieron y se unieron a los tau convencidos de que el emperador los había abandonado, de todas maneras aun quedaba un puñado de guerreros que no quería tomar una nave y volver a Cardel, el cuerpo de la poderosa Helena fue sacado del rio y puesto en un sarcófago de vidrio los regimientos de Cardel no se unirían a la intervención. Pero todavía tenían la oportunidad de obtener una pequeña victoria: los fusileros supervivientes hicieron el voto de llevar el cuerpo de Helena a Say, aunque muerta Helena cumpliría su promesa. Todo gran líder tiene su leyenda desde el emperador hasta Helena de Cardel que afirman que volverá un día cuando su pueblo la necesite, los mitos y leyendas de la hija del emperador se han transmitido en las historias populares Cardelianas. Pero el imperio humano perduro pues su hija se encargo de fortalecer el gobierno sector y vencer a los tau, algunos dirán que el liderazgo de Helena fue un fracaso por su poco ejemplar forma de morir, pero no hay mejor testamento de esta mujer que el hecho de que su voluntad fuera suficiente para mantener el imperio unificado. ¿Y qué paso con Okthar Nahont? Tras la muerte de Helena no había nada que le impidiera volver al sector agria, pero ahora soy solo un viejo, ¿Qué daño podría hacer?


Abriñon Era imposible imaginar que el mundo pudiera terminar en una tarde tan preciosa de otoño, sin embargo la tormenta de los eldars seguía asolando Aria II, dejando a su paso ciudades conquistadas y ejércitos destrozados y aturdidos, los eldar atacando con la velocidad del rayo, irrumpieron en la ciudad de Nimia y luego en Bádel, por lo que era muy poco lo que quedaba de defender del territorio cardeliano. Sin embargo Helena reunió al desalentado ejercito cardeliano para ofrecer una última resistencia en la ciudad de Abriñon. Las tropas eldars las más bellas y veloces empezaron a chapotear por el rio Vien, Los carabineros y fusileros de Helena, que caminaban penosamente bajo el peso de sus armas y corazas de acero, se esforzaban por interponerse entre los eldars y la ciudad de Abriñon. Las aves de carroña anticipando la carnicería trazaban círculos en el aire, el resto del imperio observaba con inquietud, pues era el punto culminante de la invasión eldar y la ultima defensa de imperio humano. El alma del ejercito de Helena eran sus carabineros pero Helena sabia que bajo el peso de sus armas y armaduras, la caballería no podría competir contra con la rapidez de los eldar, por lo tanto ordeno a sus carabineros que desmontaran y se unieran a sus filas de fusileros para formar una apretada barrera humana tras solidas trincheras. Los eldar siempre habían vencido gracias a sus ataques rápidos y no estaban preparados para hacer frente a la estrategia defensiva de los cardelianos, los disparos de shuriquen rebotaban inofensivos en las pesadas trincheras de los cardelianos y las tropas ligeras eldar no pudieron romper la cadena humana. Maltrechos y heridos los eldar rompieron filas y huyeron, cruzaron las montañas para encontrar protección en Ariadna, lejos de las tropas cardelianas.


Parte III – la guerra de secesión La invasión tyranida La nube de escombros queda en suspensión en el espacio, en cuanto la gravedad despeje esa nube los tyranidos regresaran disparando sus armas a las defensas planetarias y a lo que quede de la flota cardeliana, aunque el ejército ha conseguido repeler a cualquier tyranido que haya llegado a tierra la victoria tyranida es solo cuestión de tiempo. La última esperanza para la flota cardeliana es un jefe innovador llamado Abraham Ruiz, el almirante Ruiz está construyendo un arma secreta, un acorazado con un blindaje más denso capaz de resistir al cañón acido tyranido y suficientes cañones como para repeler cualquier ataque, si el almirante Ruiz puede preparar su flota a tiempo los cardelianos tendrán una oportunidad de derrotar a los tyranidos, pero si llega demasiado tarde……. Los tyranidos fueron incapaces de establecer una base en Cardel o Fobos, por lo tanto todos los refuerzos y suministros tenían que venir desde la flota enjambre, cuando el almirante Ruiz destruyo la flota enjambre los tyranidos quedaron aislados y termino la invasión. El almirante Ruiz murió en la batalla, pero la mente enjambre murió poco después y con ella todos los tyranidos. La posibilidad de que en el año 939 M41 hubiera un mundo tyranido en Cardel desapareció bajo los lentos y pesados acorazados cardelianos.


El asedio de Ferris En otoño de 937 M41 un gigantesco ejercito inquisitorial sitio Ferris, Eduardo el inquisidor había proclamado una inquisición, la guerra santa, diez mil ciudadanos cardelianos estaban atrapados, dentro de los muros de la ciudad se habían extendido el miedo y la desesperación, se pensaba que si Ferris caía el resto de cardel tampoco estaría a salvo. A principios de 920 M41 Ferris era una de las grandes colmenas cardelianas era la principal productora de armas y suministros no orgánicos, tenía la mayor fundición y fabrica de todo el sector y estaba situada a tan solo 500km de la capital, en mayo de 936 un mensajero comunico la derrota de Serina y el avance del gigantesco ejército enemigo para sitiar y conquistar la ciudad. Entre sus asustados habitantes estaba Artheus Zala, el secretario cardeliano de guerra. “Si hay una batalla, no podre luchar mis ojos son bastante débiles y mis huesos demasiado frágiles, así que día tras día cumpliré con mi deber y relatare el destino de Ferris con el mayor de los detalles”- Artheus Zala Ferris es una ciudad ubicada en el centro del planeta, y debe su riqueza a la tierra y al rio que lleva su nombre, aquel tuviera el dominio de la ciudad tendría también el dominio de las rutas comerciales y de suministros. El administratum comenzaba a subyugar al sector agria, el encargado de esta empresa era Eduardo el inquisidor, un antiguo y ambicioso comandante que siguió las instrucciones del administratum a cambio de todo un sistema para su uso personal. Como secretario de guerra al servicio de Helena, Artheus Zala redacto la crónica oficial de la defensa de Ferris. “en el año de terra de 937 M41 el inquisidor Eduardo, cruel tirano y enemigo de los cardelianos, partió hacia Ferris con todas sus fuerzas, para vencer y subyugar al sector agria”-Artheus Zala En esta crónica describió la amenaza que emanaba de la inquisición y el administratum, el administratum no tenía una fuerza bélica destinada a invadir u ocupar planetas por ello el administraum contrataba regimientos y capítulos para cumplir su voluntad, con la excusa de estar haciendo un bien, pero esta vez ningún regimiento accedería a invadir un planeta por dinero por lo que esta vez manipulo a la inquisición para que accediera a atacar el sector y luego darle el control a gobernadores marionetas y poder sobreexplotar a la población y sus recursos. A principios de 937 M41 el ejercito inquisitorial compuesto por mas cien mil hombres partió hacia Ferris, su mayor campamento se estableció en Carrion, pero la marcha fue dura, las fuertes lluvias habían ablandado el suelo y tuvieron que abandonar las armas, el ejercito inquisitorial se hundía en el lodo, en la mayoría de las regiones la lluvia había destruido las cosechas por completo por lo que no podían suministrarse conforme avanzaban, mientras uno de los ayudantes del inquisidor registraba los acontecimientos en un diario.


“Llovía tanto que muchos se ahogaron en el rio, el agua se llevo algunos tanques y transportes, los hombres se subieron a los arboles y pasaron ahí dos días y dos noches”-anónimo El relato del ayudante es el único testigo ocular de la campaña contra Ferris, pero autor prefirió permanecer anónimo, pero debió ser alguien que experimento la campaña con gran cercanía al inquisidor por lo que se intuye que debió ser ayudante de este. Describió las penurias del avance de las tropas con gran detalle, los ríos tendían a desbordarse en aquella zona por lo que estaba llena de ciénagas y pantanos, así que los inquisitoriales tenían que bordearlos, lograr su avance fue una proeza logística, tras avanzar la distancia de dos mil kilómetros en cuatro meses los inquisitoriales avistaron Ferris y el miedo les había precedido. En el último momento los habitantes intentaron huir, no podían creer que la ciudad fuera a ser ocupada, solo dos mil habitantes capaces de portar armas se quedaron. Enfrente del ejercito inquisitorial estaban los Jinetes de Talarn, pequeñas tropas a caballo encargadas de hostigar al enemigo y hacer que cunda el pánico, aparecen afuera de la ciudad por primera vez en septiembre, violaban, saqueaban y arrasaron todo a su paso, muchos refugiados de Ferris cayeron en sus manos, capturaron a las mujeres y niños y se los entregaron al ejercito inquisitorial para ser convertidos en esclavos, las mayoría de los hombres fueron ejecutados. “Nuestros guerreros entraban a la fuerza en granjas, haciendo sonar el grito de guerra imperial desenvainaban sus espadas y mataban a los herejes, perseguían a muchachas y muchachos, se aseguraban un rico botín, esto también era prueba de la gracia del emperador”-anónimo La gente de Ferris necesitaba ayuda pero Helena no podía acudir en persona pues en aquel momento estaba defendiendo Aria II, sin embargo en el último momento envió 3 regimientos de fusileros a defender la ciudad, esto supuso que hubiera más soldados que ciudadanos en Ferris. Los fusileros eran soldados profesionales, que arriesgaban su vida por el imperio, eran disciplinados y austeros, sus uniformes eran preciosos acordes al color de su bandera nacional, gustaban de la guerra y muchos eran veteranos de la segunda guerra tau-imperial. Tres días después de la aparición de los Jinetes de Talarn, el principal contingente inquisitorial llego a Ferris, rodeada por ciento cincuenta mil marines y guardias imperiales la ciudad estaba sitiada, Eduardo esperaba que su demostración de cultura y poder intimidaran a la gente de Ferris y les persuadiera a rendirse sin luchar. “al comandante y otros habitantes de Ferris, hago constar que: si se entregan a nosotros y atacan a los cardelianos nada les sucederá, pero si ofrecen resistencia, por el emperador que su ciudad será reducida a cenizas y jóvenes, ancianos, mujeres y niños serán masacrados” Se envió a cuatro prisioneros a la ciudad, el mensaje era una petición para que se entregaran, solo a si la ciudad seria indultada.


“Eduardo está intentando llegar a un acuerdo con los líderes de nuestra la ciudad ha hecho el voto de no dejar entrar a ninguno de sus hombres, para no hacer daño a nuestras gentes, pero si no nos rendimos no cesara hasta haber conquistado Ferris y masacrado a todos nosotros”-Artheus Zala Pero para los cardelianos rendirse no es una opción. El asedio comenzó con una demostración de sus armas, cuando se hablaba de disciplina y habilidad con las armas no existía una fuerza en todo cardel que se comparara con los inquisitoriales, durante todo el viaje al sector agria habían sido entrenados para usar los basilisk como profesionales, de esta forma pasaron de ser un grupo desorganizado a una fuerza de artillería de elite. Los cardelianos tenían otro modelo de basilisk: el tormentus que era capaz de disparar 4 tipos de munición y tenía más alcance aun así con estas mejoras los cardelianos hacían un tiro por minuto, mientras que los inquisitoriales lograban hacer dos o tres en el mismo tiempo, pero lo que igualo la batalla entre artillerías fue el alcance. La artillería inquisitorial sin saberlo se situó en un punto dentro del alcance de las defensas de la ciudad y estas solo con suerte podían alcanzar a los cañones que defendían la colmena. Durante horas intercambiaron disparos hasta que se decidió mover la artillería fuera del rango de acción de los cardelianos. Pero seguían estando completamente rodeados, el vasto campo de invasores solo podía ser contemplado en su totalidad desde el punto más alto del palacio principal y fue allí donde un artista se sentó y dibujo, lo que Artheus Zala registraba con palabras este lo hacía con dibujos. Los esbozos del artista formaron un documento único que registró los horrores del asedio. Los ataques y saqueos fuera de sus puertas así como los acontecimientos ocurridos dentro las murallas capturados en una sola imagen. Todos los relojes de las iglesias y recintos públicos se detuvieron, y con excepción de una pequeña capilla todas las campanas dejaron de repicar durante el asedio, el tiempo se había parado, la decisión de luchar fue retratada por Artheus Zala como una especie de juramento de Ferris. “compañeros de armas, nobles y rasos, juraron quedarse en la ciudad con sus magnificas armas, mientras aun hubiera vida en sus cuerpos para morir unos junto a otros por cardel”-Artheus Zala La batalla continuó, a medida que avanzaban los inquisitoriales se habían visto obligados a dejar atrás sus piezas de artillería más poderosas y pesadas por lo que tuvieron que continuar el asedio con cañones más pequeños, superados por los cardelianos estos cañones apenas y hacían daño a las murallas y la ciudad. Pero Eduardo tenía experiencia en asedios de colmenas como la de Ferris, los cañones estaban pensados únicamente para propagar el caos y el terror y evitar que los defensores de ferris tuvieran un momento de respiro, mientras los inquisitoriales se centraban en sus verdaderas armas: cavaban zanjas y túneles por los cuales se introducirían a la ciudad. Al principio la gente de


Ferris pensaban que el enemigo cavaba trincheras, se quedaron esperando un ataque, sin sospechar que el ataque ya había comenzado bajo tierra.

La idea era cavar enormes túneles con enormes cámaras al final y luego retacarlos con explosivos para derrumbar las murallas, cada cámara se sellaría después para lograr la máxima compresión y proteger a sus propias tropas del impacto de las explosiones, lenta e inexorablemente los inquisitoriales se acercaban a la ciudad, cada hora de cada día la amenaza crecía. Mientras los excavadores se acercaban mas a la ciudad con sus conductos, en los alrededores de Ferris se producía una tragedia, los jinetes de Talarn propagaban el miedo, usando la escopeta mientras cabalgaban eran capaces de masacrar a cualquier infantería ligera, eran tiradores expertos que de un solo tiro bastaba para acabar con su enemigo, aunque los cardelianos también contaban con tropas a caballo no se comparaban con la habilidad de los jinetes de Talarn. Los jinetes saqueaban los alrededores de la colmena en un radio de casi 100 kilómetros, el destino de los granjeros y campesinos fue un presagio para los habitantes de Ferris, solo unos cuantos supervivientes encontraron refugio en la colmena, protegidos por la obscuridad. En su crónica Artheus Zala escribió: “se masacro y secuestro a miles de personas, los niños eran arrancados de sus madres y enlistados o ejecutados, las mujeres eran violadas hasta la muerte, que el emperador se apiade de ellos y que se castigue a estos malditos” Lo que Artheus escribió formo la imagen que tendrían los cardelianos y arios sobre los inquisidores durante el resto de la guerra. Las atrocidades que se cometieron a las afueras de Ferris fueron confirmadas después en informes inquisitoriales. “los jinetes de Talarn hacen bien su trabajo, propagan el miedo mejor que un insecto la enfermedad, su paga es cara pero valen cada centavo”-anónimo La situación para la gente de Ferris era de penuria y desamparo, entonces empezó a llover. “llovía sin parar todo el día, esperábamos que los crueles enemigos murieran congelados, pero mala hierba nunca muere”-Artheus Zala Debido a la lluvia atacar no era una opción, las trincheras y canales quedaron enlodados junto con los túneles, mientras siguiera lloviendo Ferris estaba a salvo, el espíritu de las filas Inquisitoriales se hundió hasta el fondo, llovió durante dos días y el campamento de Eduardo se hundió en el lodo. “días y noches de frio intenso, había tanto lodo que los tanques quedaron hundidos hasta las orugas, es imposible describir cuanta lluvia cayó”-anónimo


El tiempo se acababa para el asedio inquisitorial, pronto llegaría el invierno y con el llegarían también las fuerzas del capitán Guillermo y las tropas arias de Isabela. Por fin la lluvia paro, la gracia de Ferris se había acabado, la agotadora guerra subterránea continuaba. Para entonces la gente de Ferris ya había descubierto las galerías subterráneas y ocultos bajo la luz del alba dos mil hombres se preparaban para atacar, era una operación muy arriesgada si los fusileros fracasaban en encontrar las cargas, Ferris estaría perdida. Como llegados de la nada, los fusileros aparecieron en las trincheras de la inquisición, estos sorprendidos intentaron huir y muchos fueron asesinados, sin embargo también hubo severas bajas entre los fusileros, que no pudieron encontrar las cargas pero al volver a Ferris se llevaron un prisionero para interrogarlo, una palabra que más bien significaba torturarlo. Los cardelianos necesitaban saber cuanto antes donde se encontraban las cargas, así que torturaron al hombre de la peor manera posible, sometido reveló los planes de la inquisición. “Cuando fue interrogado, el hombre por fin admitió que se habían colocado cargas a la derecha e izquierda de la puerta corintia, nadie tenía conocimiento de esto, cuando se informo a nuestras tropas, prepararon barriles con agua y sonares además de preparar los fusiles y bayonetas”Artheus Zala La información obtenida del prisionero no era lo suficientemente detallada, los sonares fueron colocados pero eran insuficientes así que los cardelianos se encerraron en sus sótanos mirando los barriles llenos de agua, el agua revela cualquier movimiento en la tierra antes de que el oído humano pudiera detectarlo, si se formaban ondas en la superficie los soldados cavaban en ese lugar. Para poder asaltar la ciudad, los inquisitoriales querían accionar las cargas para derribar las murallas, trabajaban en varios puntos a la vez para despistar a los cardelianos, pero los cardelianos detectaron las cargas, entonces se reunieron en las secciones amenazadas de las murallas. Los inquisidores hicieron los últimos preparativos, el ataque general era inminente. La tierra tembló y estruendo de la piedra y metal derribándose dejo sordos a todos, la brecha que se abrió tenia cuarenta metros de largo, pero los cardelianos estaban listos, los fusileros estaban situados en la brecha y los inquisitoriales fueron derechos a sus bayonetas. Derrotados los angeles sangrientos y guardias imperiales se retiraron a su campamento, donde Eduardo, Jung meng y Carlos recibieron consternados la noticia de su derrota. “tras la comida de la tarde se detono una carga explosiva, muchos cardelianos lucharon en la brecha que se creó y dio comienzo una encarnizada lucha, pero como la brecha no era lo suficientemente ancha no pudimos ocupar la ciudad”-anonimo


Los oficiales inquisitoriales discutieron el modo de proceder, su ejército no podía aguantar más, las tropas estaban desmoralizadas y apenas tenían que comer. La escases de comida era asunto de máxima importancia, los comandantes decidieron preparar un ataque final, si la fortaleza no sucumbía, el ejercito se retiraría. Los heraldos anunciaron la decisión final, para revitalizar el espíritu de las tropas a luchar el administratum envió enormes cantidades de dinero y el inquisidor prometió al primer hombre que pisara Ferris seria ascendido a coronel junto con treinta mil monedas de oro, una recompensa muy esplendida. El ataque final: Eduardo planeaba asaltar la colmena en tres columnas, pero de nuevo los marines y guardias se dirigieron hacia los fusiles de los cardelianos. La carnicería duro dos horas, después los soldados de la inquisición decidieron por unanimidad retirarse, ya no tenían ganas de luchar ya no creían poder ganar la batalla. Sin embargo los cardelianos aun no se creían su victoria, no tenían ni idea de que el asedio se hubiera terminado. “el enemigo preparo un ataque violento, pero esta tormenta amaino pronto, las bajas del enemigo ascendieron a treinta mil, de nuestro lado solo hubo cincuenta muertos y varios cientos más fueron heridos, agradecemos al emperador haber sobrevivido”- Artheus Zala El peligro había terminado, pero el miedo aun se extendía por la ciudad, al día siguiente del ataque final tres hombres fueron capturados, sometidos a tortura confesaron ser espías de la inquisición, confesaron su misión de sabotear los polvorines e incendiar la colmena, los tres espías que entraron en la colmena fueron descuartizados en público y las partes sus cuerpos se colgaron en las puertas de la ciudad. Pero los hombres probablemente eran inocentes, su ejecución pura histeria. El descuartizamiento era un castigo brutal y efectivo, a veces al separar los miembros la victima aun permanecía con vida y se dejaba que muriera desangrada. La campaña del ejército inquisitorial término de la misma forma que había comenzado, en medio de la lluvia y el barro, el relato del cronista de Eduardo no da indicios de cuantos guardias y marines habían muerto en la batalla y el camino de regreso a sus bases, el destino del mismo autor es desconocido. “llovía sin cesar desde el alba hasta el atardecer, algunos de los soldados perdieron todo su equipo en el diluvio y algunos de los tanques terminaron hundiéndose en el lodo, el frio y el miedo eran insoportables sabíamos que Isabela había llegado a cardel y sus fuerzas estaba próximas”-anónimo Aquello que los invasores dejaban atrás pasaba ahora a manos de los cardelianos, pero la euforia de su triunfo no duro mucho, la periferia había sido arrasada había cadáveres y excrementos por todos lados, el hambre y la miseria eran omnipresentes.


“apenas y era posible caminar la distancia de un disparo sin tropezarse con varios cadáveres”Artheus Zala

La batalla por Ferris se había ganado, sin embargo la guerra persistió, como un puesto de avanzada en el centro del continente Ferris viviría bajo un miedo constante, no fue hasta que los regimientos arios y cardelianos llegaron que la ciudad se sintió a salvo, no sería hasta 960 que comenzaría el declive de la fuerza de la inquisición. El invierno inmediatamente después del asedio fue de hambruna, el tiempo fue más frio de lo normal, un proyectil había dañado el sistema eléctrico y no había forma de calentarse, ni de comer, el asedio hizo imposible recolectar la cosecha de otoño y el tren de suministros estaba destruido. Los ciudadanos que habían huido volvieron solo para acrecentar el problema, muchos fusileros se encontraban todavía en la ciudad y necesitaban comer, en medio de esta situación apareció un dibujante de Cracia: Taleus, Taleus quería publicar un relato sobre el asedio de Ferris, este conoció a Artheus Zala cronista del asedio quien le proporciono una copia de este relato, también recibió los esbozos del artista anónimo del palacio principal. De vuelta en su taller de Cracia, Teleus los unió en una imagen panorámica, pero solo menciono a Artheus Zala como autor en la primera versión, mas tarde publico una versión enriquecida por si mismo bajo su nombre, como resultado los dos testigos oculares de la batalla fueron olvidados muy pronto, ya no hay datos de su vida tras el asedio. Ese invierno Teleus volvió a Cracia, su relato proporciono al imperio la imagen de la resistencia cardeliana frente al peligro que representaba el administratum, esto le dio una imagen brutal y poco heroica a la inquisición y consolido a Cardel como bastión imperial.


Sarah Los páramos centrales, hace ya un mes que llegue a Aria IV, estaba en tierras extrajeras a punto de morir, vague por los fríos paramos durante 4 noches antes de que los carabineros me encontraran, había abandonado mis armas y mi armadura con la esperanza de ir más rápido, como adversario no les suponía ninguna amenaza, pensé que eran bestias que venían a jugar con su presa pero cuando pude distinguirlos de la borrosa imagen me di cuenta de que eran cardelianos los dueños de Aria IV, había llegado a Aria IV con las fuerzas inquisidoras de Mordia y Cadia, por lo que era su enemigo de pleno derecho, me dieron agua y un caballo escuálido y me llevaron ante su jefe así conocí a Sarah. La inquisición describe a Sarah y sus tropas como seres demoniacos y barbaros pero ella es mas cortes que todos los guerreros que he conocido hasta ahora y prefiere estar en sus palacios de Elista que matando Cadianos en los páramos, no esperaba hospitalidad por parte de los cardelianos, los cadianos ejecutamos a cualquier cardeliano armado que capturamos, pero Sarah me dejo libre en su campamento, quizás desee la presencia de un observador objetivo que narre la prodigiosa carnicería que se avecina. El ejército de Sarah se dirige al sur hacia Baltim para reforzar la ciudad, Baltim es una tentadora presa para las tropas inquisidoras, es increíblemente rico y su gobierno es poco eficaz antes de ser capturado iba a unirme al ataque de los cadianos a Baltim, la ciudad es débil militarmente y probablemente traicione a Sarah, es una amarga ironía que vea ahora el enfrentamiento desde el campo enemigo, así fue como me encontré a menos de 160 Km del mar de Marmara en compañía de mis enemigos. Los cadianos se han dispersado y el ejército de Baltim está acabado, Sarah ha tomado su lugar como gobernadora de la ciudad, cualquier líder de las fuerzas de la inquisición hubiera aprovechado esta oportunidad para eliminar a sus enemigos políticos, sin embargo Sarah ha permitido que dejen la ciudad desarmados todos los que se oponen a su mandato. Sarah se ha propuesto ganarse a la población, construye templos y palacios, universidades y hospitales, los hijos de Cadia en lo único que se interesaban era en el pillaje pero los cardelianos trabajan para dignificar su civilización es una situación turbadora que me dificulta el sueño. La ciudad fortaleza de Parga, año 15 de mi captura, he llenado fatigosamente volúmenes con mi escritura, Sarah los lee raramente habla de acontecimientos mas importantes que están por llegar las fronteras políticas de esta interminable tierra han cambiado como consecuencia de la intervención de la inquisición ahora existen en Aria IV 4 estados de la inquisición tras la victoria cardeliana en Baltim los lideres enemigos se dieron cuenta de que Sarah era un motivo de preocupación y se apresuraron a proponerle un pacto.


Esperaba que ahora que la paz ya está entre nosotros sería devuelto a los míos, pero esta paz que ha sido demasiado corta ya se ha roto y no han sido los cardelianos sino los inquisidores los que han roto su palabra de honor, Reynaldo de Mordia, un malvado guerrero de la inquisición ha seguido invadiendo territorios cardelianos a pesar del pacto, ataca las caravanas de comerciantes y sus barcos piratas amenazan las ciudades de Parga y Coen. Sarah furibunda ha jurado matar a Reynaldo con sus propias manos. Aunque todavía soy un prisionero Sarah y sus subordinados cenan conmigo, durante las comidas hablamos de matemáticas y astronomía, nunca imagine que esta raza de hombres pudiera ser tan sabia, Elista la colmena capitán de Aria IV es la ciudad más civilizada del imperio que he conocido con hospitales gratuitos, baños públicos, un servicio postal y bancos con sucursales por todo el sector, pero cuando hablamos terminamos hablando inevitablemente de la guerra, los barcos piratas de Reynaldo se oxidan en el fondo del mar de marmara, sus ataques sorpresa se han terminado, Reynaldo ha escapado pero sospecho que Sarah no perdonara ni olvidara. De nuevo en los páramos, año 20 de mi captura, anoche nos sorprendió una dura tormenta, los hombres no se atrevían a abrir la boca para hablar, nos aferramos a las armas y al cuello de nuestros caballos, mientras el viento y la lluvia se movían a nuestro alrededor. Los cardelianos han perseguido a un gran destacamento Mordiano hasta aquí, el enemigo lleva una reliquia: una lanza sagrada de los caballeros grises si nos hacemos con este objeto seria un duro golpe a la moral de nuestros enemigos, le pregunte a Sarah por qué estábamos aquí a kilómetros de la civilización y el agua, y respondió: para traer una muerte roja a nuestros enemigos de uniforme azul. El enorme ejército inquisidor se ha detenido detrás de dos picos llamados los cuernos de Vrak, en los cuernos solo hay una fuente de agua que controla Sarah, por la noche los cardelianos salen y derraman enormes cantidades de agua en el pasto a la vista de los Mordianos que enloquecen de sed, es una crueldad digna…….de un inquisidor. La lucha fue terrible, los Mordianos tenían que vencer o morir, la mayoría murió, Sarah ha tratado bien a sus prisioneros proporcionándoles agua helada de las montañas y tiendas cómodas, por primera vez en años he tenido la oportunidad de hablar con mis compatriotas, pero no sabía que decirle a estos….invasores. No todos los prisioneros han sido tratados tan dignamente, Reynaldo de Mordia ha sido capturado aquí y cumpliendo su promesa Sarah lo decapito con su propia espada, es irónico que después de que las tropas inquisidoras llegaran aquí los cardelianos se transformaran en el pueblo digno de destrucción.


Alanya, ya llevo con los cardelianos 20 años el objetivo de Sarah es Alanya, la antigua gran colmena es sagrada para los cardelianos, la inquisición y el administratum y es prácticamente la capitán de los páramos, si alguien puede terminar como vencedor en este conflicto interminable será el que tome Alanya, para empeorar las cosas Sarah ha decidido no dañar la ciudad si una simple urna es destruida el pueblo podría ver a Sarah como una conquistadora mas no como su libertadora. La última vez que entre en Alanya como cadiano de la inquisicion, tuve que vadear la sangre de las víctimas, esta vez ningún edificio fue dañado y ninguno de sus habitantes fue lastimado, Sarah libero a casi todos sus prisioneros y los habitantes de Alanya aclamaron a Sarah como su libertadora, me ha ofrecido mi libertad pero después de haber estado 20 años a su servicio prefiero quedarme hasta el final. Corum, veinte años y medio de derramamiento de sangre, nos encontramos lejos del mar por lo que los cardelianos interpretan la aparición de aves marinas y el olor a sal como señales divinas, estoy sentado cerca de la tienda de Sarah observando la carnicería que tiene lugar más abajo, los fusileros cardelianos arrasan una desorganizada banda de soldados Mordianos. Las grandes posesiones de los seguidores de la inquisición han sido reducidas a endebles ciudades solo Corum, Simav y la isla de Tiro siguen en su poder, pero estas tres ciudades están muy bien fortificadas y podrían aguantar cualquier asedio, Sarah a obtenido muchas victorias en los páramos, pero las fortalezas enemigas son imponentes, si consigue la victoria ahora Aria IV volverá a pertenecer a los cardelianos, una derrota podría significar interminables décadas de matanza. En otra época me sorprendía la nobleza de los cardelianos, iban a la guerra como caballeros llevando tesoros, colecciones y a veces sirvientes, todo eso se acabo, como consecuencia del fanatismo y la hostilidad de los invasores de la inquisición los cardelianos se ha vuelto duros y están mas sedientos de sangre, su amor por el arte ha sido sustituido por el amor a la guerra, el efecto ha sido devastador para los invasores. La presencia de las fuerzas de la inquisición en Aria IV había llegado a su fin o eso creía todo el mundo. La colmena de Elista, llevo al lado de Sarah casi 21 años, cuando las noticias de la victoria cardeliana en Alanya, llegaron a la flota que estaba sobre Cardel se inicio otra intervención, los planetas que apoyaban a la inquisición: Cadia, Mordia, y Valhalla enviaron a Aria IV cientos de miles de soldados. Sarah sabe que su enemigo más peligroso es el Vostroyano Iván corazón frio, un brillante estratega que aprendió el arte de la guerra luchando contra el caos, construye fortalezas colosales y siempre lucha en primera línea, el ideal de un guerrero romántico.


El ejercito de Iván ha desembarcado cerca de Elista, muchos de los hombres de Sarah están atrapados en la ciudad, cuyas murallas son golpeadas por dos monstruosos cañones balsilisk, si Iván vence aquí a nuestro ejército no encontrara resistencia para tomar Alanya. Sarah sabe que está en el momento culminante de su campaña, todos los estados de Aria IV han sido recuperados, si los Cardelianos consiguen defender Elista, los invasores se verán obligados a salir de Aria IV, si toman Elista, comenzara una vez más la pesadilla de siglos de eterna guerra, de ataques y contraataques, las victorias de Sarah habrán sido en vano. El primer año de mi libertad, la lucha ha terminado, el fuego de conquista de Iván se ha apagado, los dos respetados adversarios ha empezado a hablar finalmente de paz, la guerra no es propicia para la salud de los hombres, Iván enfermo con fiebre, como Sarah respeta a su enemigo le envió fruta y nieve de las montañas para fortalecerle. Al poco tiempo Iván se fue con rumbo a Valhalla, la segunda intervención había llegado a su fin, el acuerdo final fue firmado en el año 966 M41, según sus términos el imperio reconocía la soberanía cardeliana en el sector y lo mantenía libre del control del administratum, pero tenían que pagar el impuesto de suministros y responderían al llamado imperial cuando fuera necesario, era un compromiso adecuado para una guerra librada por la ambición y la venganza. La guerra ha terminado pero creo que nunca volveré a Cadia, quiero ver las fundiciones de armamento de Cardel y los jardines exóticos de Aria II, aun no he visto el poderoso recinto de Dussar, que es la fortaleza de las hermanas de batalla, hay lugares extraordinarios en el sector Agria y puedo pasar aquí toda una vida. La paz reina en el sector de momento, desafortunadamente en un sector tan pequeño que alberga tantos recursos y que es la patria de esta feroz raza de guerreros cardelianos, sospecho que la sangre volverá a derramarse.


La batalla de Cardel Los fusileros y coraceros cardelianos miran con reticencia los barcos que se mecen en un obscuro mar cubierto de niebla, ¿Qué clase de hombre es ese tal capitán Guillermo que mete tantos hombres en barcos en los que se filtra el agua?, Guillermo ignora sus gestos inquisitivos y vuelve la mirada hacia Cardel. Eduardo el inquisidor ha muerto y ahora es tiempo de recuperar el trono de Cardel para Helena, Harold el sangriento ocupa el trono de cardel y se apresura a fortificar sus orillas contra dos invasiones. Isabela Hardrada, general de las fuerzas de choque, envía fusileros desde el norte mientras que Guillermo invade desde el sur, el resultado de este conflicto es tan incierto como la niebla que envuelve el mar. Los marines de Harold el sangriento son soldados profesionales, no mercenarios, la única oportunidad que tiene Guillermo de vencer, es usar la caballería pesada, pero para ello debe meter todos los caballos en esos barcos tan poco seguros. El futuro de Cardel está a punto de decidirse. Los marines de Harold el sangriento parecían seguros defender su mandato, cuando detuvieron a los fusileros de Isabela en una sangrienta lucha en el puente de Ferris. A pesar de sus pérdidas Harold marcho con sus agotadas tropas hacia el sur para encontrarse con el capitán Guillermo lejos de Cardel. Los fusileros y granaderos de Guillermo no igualaban a los veteranos marines de Harold el sangriento, estos incluso rompieron la carga de los coraceros de Guillermo, el propio Guillermo cayó en la lucha y cuando los rumores de su muerte se extendieron los cardelianos empezaron a huir. Pero Guillermo no estaba muerto e infundio animo a sus tropas quitándose el casco para que pudieran ver su cara afeitada y supieran que estaba vivo, Guillermo y sus coraceros arrollaron a los marines rompiendo la fuerza inquisidora y marcharon hasta Cardel, Helena fue coronada el día de ascensión del emperador, terminando así con la guerra de secesión y se firmo el tratado Agria. El liderazgo de Helena llevo al sector Agria a una posición de liderazgo comparable con la del emperador por lo que el año 966 M41 se convirtió en la fecha más famosa de la historia cardeliana.


Parte IV- La invasión de Malal Ricardo La catedral parece vacía en la obscuridad, pero la llena el olor a oxido, brea y piel del animal, así como el ronquido de los demonios. El guerrero que habla Ricardo chasquea los dedos para dar más énfasis mientras el vapor de su aliento se mezcla con el humo del metal ardiendo, llena la cabeza de los hijos de la malicia con leyendas de exploraciones e invasiones, de una tormenta que se traga las naves y de un sistema desconocido que está listo para la ocupación del caos. Les dice a los guerreros que pueden dejar sus arrasadas tierras y viajar con sus planetas atreves de la interminable tormenta disforme hacia un nuevo sistema lleno de minerales, energía y vidas humanas. Para los soldados es como si les hablaran del paraíso, sin contar con que esos guerreros de armadura plata y negra están siempre en busca de aventuras, cuando pide voluntarios los hombres guerreros golpean sus armas y gritan su nombre en el aire frio, Ricardo sonríe. Gran parte de las historias del caos están registradas en cuentos orales llamados sagas que se transmiten de generación en generación, las más recientes narran la historia de Ricardo y sus hijos de la malicia que cruzaron la gran tormenta en sus planetas con la intención de obtener más recursos para su ejército y forjar una nueva soberanía del caos. Vracadia como llamaron al nuevo sistema no fue fácil para los guerreros del caos, aunque carecían de las armas disformes de los caóticos, los cardelianos nativos eran fieros guerreros que luchaban implacablemente para defender sus tierras de los invasores de la disformidad, la inmensidad y ferocidad de la tormenta disforme aisló a los caóticos en Vracadia y pasaron años de lucha tratando de establecer su nueva colonia.


La batalla de Poltava La batalla de Poltava, el día que perdimos 4 regimientos, se suponía que detendríamos a los hijos de la malicia, superábamos al enemigo diez a uno, nosotros los cardelianos habíamos reunido 23 mil soldados todos listos para enfrentarse contra los dos mil guerreros del caos, debíamos detenerlos antes de que llegaran a la ciudad. Nos encontramos a las afueras de Poltava, el enemigo estaba saliendo del espeso bosque supuse que temieron al ver nuestro gran ejercito pero no fue así, avanzaron con paso firme por lo que también avanzamos nosotros, cuando las líneas chocaron rodaron cabezas, los cardelianos tratábamos de mantener una línea organizada pero nunca pasamos de la mitad del campo, mis soldados lucharon bien pero no lo suficiente, pronto el caos rompió la línea y tuvimos que retirarnos. El plan de helena era que si no podíamos imponernos como lo habíamos hecho antes debíamos hacer que el enemigo se estrellara contra las trincheras, corrimos en retirada, el nuevo frente estaba defendido por dos regimientos lleno de nidos de bolters y granaderos y por supuesto apoyado por las baterías de basilisk ubicadas un kilometro detrás de las trincheras. Los primeros ataques fueron repelidos pero siempre llevamos la peor parte, la artillería era nuestra principal ventaja, pero cuando oímos sonar el cuerno de guerra supimos que llegaba el asalto final, el caos ataco con una fuerza descomunal iniciándose una furiosa lucha cuerpo a cuerpo, para empeorar la cosas en el horizonte emergieron 3 titanes del caos, pero estaban demasiado lejos para usar sus armas. Pronto hubo brechas por toda la línea, Helena supo que su plan había fracasado el caos era demasiado poderoso, los titanes no tardaron mucho en alcanzar la batalla con sus cañones de energía disforme aplastaron nuestra ventaja artillera, nos retiramos con el 70% de bajas, mientras huíamos a la ciudad los hijos de la malicia nos hostigaban montados en horribles bestias que solo se recuerdan como aplastadores. La batalla fue una catástrofe una de las más grandes y sangrientas que el imperio ha contemplado CADAVERA VERO INNUMERA, la tranquila corriente del arrollo se convirtió en torrente por la sangre derramada, dicen que los fantasmas de los muertos siguieron luchando durante días, murieron en la batalla más de 20 mil hombres, el caos había perdido toda su vanguardia pero el ejército imperial estaba acabado, y de esta manera Helena se retiro para siempre de la vida militar creyó que el resultado de la batalla detendría los hijos de la malicia esperaba también haber hecho lo suficiente para salvar al imperio pero no fue así. Ahora nos hemos refugiado en la ciudad, hemos reunido 1200 hombres entre milicianos y sobrevivientes de la ciudad, Helena ya ha sido evacuada, pronto estará sitiada Poltava pero los valientes cardelianos moriremos antes de verla sometida.


Batalla naval de Aria II El continuo andar de los motores de 137 cruceros cardelianos podría ahogar cualquier otro sonido si no fuera porque están en el espacio, la flota más grande jamás vista reunida por Helena de Cardel y sus aliados Cadianos se mueve a través de la luz del alba hacia su encuentro final con sus enemigos del caos. El ejercito del caos ha extendido mucho su imperio anexionando el norte de Aria II y las lunas de Cardel a sus dos planetas creados para alojarlos, pero han sido finalmente rechazados por la dura defensa cardeliana. Si desanimarse el caos desvió su atención a Aria IV donde intentaran acabar con la potencia naval cardeliana. Ahora 137 cruceros y 3 acorazados cardelianos se dirigen lentamente hacia Aria II para encontrarse con los 204 cruceros de la flota caótica, las naves se preparan cuando solo las separan unos kilómetros, los disparos de largo alcance obscurecen la atmosfera y finalmente el estruendo de los cañones ahoga el sonido de los motores. Los pesados acorazados cardelianos rompieron las líneas del caos y arrollaron a sus naves más pequeñas, pero eran muy pocos los acorazados imperiales para ganar solos la batalla, los cadianos y cardelianos intentaron alcanzar y abordar las naves del caos para poner a prueba la superioridad y la experiencia de las armas imperiales. En el transcurso del día el gigante caótico empezó a tambalearse docenas de cruceros del caos se estrellaron en el cinturón de asteroides, otras explotaron en medio de la batalla. No llegaron a 40 las naves del caos que sobrevivieron a la contienda. La batalla naval de Aria II no fue el punto culminante del conflicto entre el imperio y el caos en el sector, pero si un momento decisivo. Al caos le costó mucho trabajo volver a construir una flota tan grande como la anterior, mientras que los imperiales siguieron mejorando la suya con los avances tecnológicos cardelianos asegurándose así una ventaja militar para futuros encuentros en el espacio.


El Gloria sangrienta Primer año del nuevo milenio, los cazas Thunderbolt y Lighting avanzan en una misión decisiva, encontrar y destruir la fuerza central de Malal, la flota más poderosa del caos, la fuerza central tiene un objetivo: eliminar a las fuerzas imperiales de tierra que ahora están invadiendo su planeta. El teniente Felner de 23 años piloto de Thunderbolt descubre incrédulo a su presa. El objetivo de Felner es de hecho el mayor y mejor armado navio que ha surcado el sector agria, la nave insignia del caos: el gloria sangrienta, esta mole posee los cañones más poderosos del sector, su batería principal montada en cubierta puede lanzar tonelada y media de explosivos a casi 40 kilómetros, el gloria sangrienta fue construido para derrotar a los sólidos y letales acorazados cardelianos. El gloria sangrienta, su gemelo el agora y las otras 27 naves de la flota central se dirigían en busca de las fuerzas de tierra imperiales, Felner sabe que debe actuar, entran en formación de ataque con el sol a sus espaldas, el gloria sangrienta activa sus 2500 cañones anti cazas, Felner prepara su torpedo cinético y entra en picado sobre el gloria sangrienta, para tener éxito Felner debe acercarse lo más posible y volar entre el fuego enemigo, deberá avanzar unos 3000 metros en vertical con su máquina a tope, en el último momento Felner suelta el torpedo y tira de la palanca ascendiendo en retirada y mira hacia atrás, hacia su objetivo. El torpedo impacta en una de las zonas con poco blindaje, atraviesa la cubierta y explota en el interior abriendo dos enormes agujeros, la nave se escora pero su casco está construido en forma de panal con diez mil compartimientos estancos, enderezan la nave rápidamente, pero el ataque daña gravemente a otros 3 acorazados y el agora explota en el trayecto a casa, de los 2590 cazas que participaron en el ataque solo 180 han sido destruidos. El almirante Zamar comandante de la fuerza central ordena a sus naves virar en redondo, lo que parece ser una escaramuza de las fuerzas imperiales es en realidad el principio de una de las mas gloriosas batallas navales de la historia cardeliana. El final de la guerra se acerca los hijos de la malicia necesitan desesperadamente frenar el avance imperial, la general Sofía ha desembarcado en Vracadia con una fuerza de 200mil hombres, la invasión amenaza con cortar líneas de abastecimiento del caos, malal no puede permitirse la derrota. Al caos apenas le quedan transportes, su única esperanza reside en sus grandes acorazados y desarrollan una arriesgada estrategia a la que llaman plan de victoria, el objetivo es alcanzar vracadia y destrozar la fuerza de invasión con un bombardeo orbital.


El plan de victoria divide la flota del caos en dos fuerzas: la central dirigida por el almirante Zamar, se dirige a vracadia desde cardel, mientras la fuerza sur avanza desde aria IV, de esta forma caerán sobre los imperiales cerrando la pinza sobre el enemigo, la estrategia del caos consiste en el engaño, una fuerza de apoyo compuesta por los pocos transportes que le quedan al caos hará de cebo esperando atraer a la 1ra flota del almirante Korren. Tras el exitoso ataque sobre la fuerza central, Korren muerde el anzuelo, cree que Zamar se está retirando, y parte en busca los transportes del caos, entonces apenas dos horas después de haber dado la vuelta el almirante Zamar ordena invertir el rumbo, 2 días después aparecen cerca de Vracadia. A las 4:20 distinguen siluetas en el horizonte y suponen que las naves que tienen al frente son una parte de la 1ra flota de korren, no podían estar más equivocados, es el wolfpack 12, pequeñas naves que prestan apoyo a las tropas de tierra y protegen contra las naves patrulla. El wolfpack 12 está compuesto de 13 Naves: 6 transportes de escolta, 3 destructores modelo cardel, y 4 destructores de escolta, las naves imperiales están armadas con torretas de 30cm. La fuerza central cuenta con 23 naves: 4 acorazados, 6 cruceros pesados, 2 cruceros ligeros y 11 destructores, solo el gloria sangrienta cuenta con 12 cañones de 3 metros y pesa lo mismo que todos los buques del wolfpack 12 juntos. Los hombres a bordo del wolfpack 12 están relajados creen que la fuerza central ha abandonado la zona, pero de repente aparece en la pantalla del radar la mole del caos, los capitanes gritan: ¡todos a sus puestos!, ¡nos atacan! El escenario está listo para una batalla muy descompensada, David y Goliat se enfrentan en el espacio. La fuerza central avanza en una formación estándar de crucero, una serie de columnas, normalmente cuando se avista al enemigo las naves maniobran para formar una sola línea de batalla, se agrupan para apuntar todos los cañones hacia el mismo objetivo, pero Zamar está ansioso de atacar y en lugar de formar una poderosa columna de batalla ordena un ataque general, sus fuerzas permanecen divididas, una decisión que resultara errónea. La comandante del wolfpack 12 la vicealmirante Natalia sabe que la superan en número y armamento y reacciona rápidamente, los 6 transportes se sitúan en una esfera defensiva formada por los destructores, la prioridad es proteger a los transportes y les ordena virar para alejarse de la flota del caos, al mismo tiempo hace despegar a todos sus cazas, rápidamente despegan unos 500 thunderbolt y lightning. Los destructores lanzan una pantalla de humo protectora y aunque esta maniobra oculta la retirada de los transportes descubre la posición de los destructores.


La nave más cercana al enemigo es el destructor U-647, su comandante el capitán de fragata Miguel Romano no está dispuesto a dejar que el enemigo les arrolle sin presentar batalla, sin esperar la orden Romano lanza la ofensiva. En lo que parece una misión suicida Romano ordena poner máxima velocidad y virar hacia el enemigo, el U-647 rompe la esfera defensiva y va directo a atacar al enemigo, para realizar un ataque efectivo deben acercarse al menos a 5 kilómetros del enemigo, pero la artillería del caos puede alcanzar 5 o 6 veces más esa distancia, una sola andanada del gloria sangrienta puede destruir al U-647 fácilmente. Los hijos de la malicia abren fuego desde una distancia inalcanzable para los imperiales, el U-647 avanza sin miedo zigzagueando entre el fuego enemigo, y logra acercarse a 5 kilómetros la distancia suficiente para el ataque con sus cañones de 30 cm y abre fuego sobre el crucero pesado que va a la cabeza: el Kranan, no podían destruir al crucero pero esperaban dañarlo, en 5 minutos su batería principal hace 200 disparos, los proyectiles de 30 kilos estallan en la cubierta principal del Kranan, el U-647 avanza hacia la nave enemiga, sus torpedos están listos, y se sitúa a la distancia adecuada, sorprendentemente los artilleros enemigos son incapaces de hacer un solo impacto. Los torpederos apuntan, tras la orden del capitán Romano las explosiones liberan los torpedos, cada uno de ellos lleva una potente carga 375 kilos de explosivos, tras disparar el U-647 maniobra para alejarse, sus torpedos avanzan velozmente y se produce una violenta explosión. El Kranan ha sido alcanzado y su proa ha sido reventada partiéndola por la mitad, la nave debe de retirarse y un segundo crucero lo sigue para apoyarlo en su retirada, gracias a la audacia y liderazgo del capitán Romano dos de los 6 cruceros del enemigo quedan fuera de combate en los primeros diez minutos. Pero el triunfo del U-647 tiene su precio, ahora se encuentra a solo 7 kilómetros del acorazado noche, una distancia optima para el disparo, y abre fuego, sus proyectiles de 680 kilos vuelan rápidamente e impactan al U-647 en la sala de maquinas, su velocidad se ve reducida a la mitad, es una presa fácil, segundos después 3 proyectiles provenientes del gloria sangrienta destrozan el puente. Los proyectiles del caos paralizan las torretas de popa y cortan las comunicaciones internas, el puente está cubierto de sangre el capitán Romano ha sufrido heridas graves pero se niega a ceder el mando, increíblemente los equipos de reparaciones logran recuperar 2 de las 5 torretas, el capitán Romano está decidido a seguir luchando y el U-647 sigue en pie, los otros barcos de wolfpack 12 se disponen a entrar en combate mientras los cazas se lanzan contra las fortalezas acorazadas del caos. Los diminutos cazas del wolfpack 12 despegan en un intento por impedir que la fuerza central aniquile sus transportes, estos cazas están armados para ataques a tierra y combates aéreos, sus armas son virtualmente inútiles contra las naves de la fuerza central.


Pero aun así avanzan entre la tormenta de fuego anti caza disparando sus bolters pesadas y cañones automáticos, cientos de cazas llenan el espacio y se dedican a hostigar al enemigo, obligando a los hijos de la malicia a adoptar medidas defensivas. Esta pausa en el ataque del caos permite que los destructores U-120 y U-939 lancen sus torpedos, los del U-120 se desvían de su objetivo pero avanzan hacia el gloria sangrienta, la nave insignia debe maniobrar bruscamente para evitarlos y los escuadrones de cazas se aprestan a lanzar su ataque, disparan a las baterías anti cazas en la cubierta esperando hacer explotar sus municiones y cuando ya no podían hacerlo disparaban hacia el puente. Increíblemente tras el ataque imperial el gloria sangrienta no vuelve a entrar en combate, pero la fuerza central de Zamar todavía conserva un terrible poder bélico. El diminuto destructor de escolta U-45 se une a la batalla y lanza sus torpedos contra el acorazado Burla de Khorne, solo cuenta con 30 torpedos y dos torretas de 30 cm, el destructor de escolta no había sido construido para eso, su tripulación no había sido entrenada para enfrentarse a lo que tenían enfrente y aun si avanzaron. En su camino divisan al U-647 dañado tras el combate, la visión del capitán Romano a través de las ventanas es una visión inspiradora hace un rápido saludo y sigue con su deber, el U-45 se sitúa a 5 kilómetros del Burla de khorne y lanza todos sus torpedos, todos consiguen un impacto directo y la tripulación celebra como si hubiera terminado la guerra, entonces el U-45 dispara con las únicas armas que le quedan, apuntan a las partes superiores menos blindadas de la nave. Durante 60 minutos el U-45 se bate en igualdad con enemigos que son de 10 a 30 veces más grandes que el ,hacen más de 600 disparos con sus cañones de 30 cm pero luego el U-45 se hace pedazos tras varios impactos devastadores, pero logran un par de disparos afortunados y destruyen el puente del crucero muerte de slaneesh y su torreta numero 3, minutos después 3 proyectiles provenientes del crucero Deriva abren agujeros en el casco del U-45, las maquinas por fin se detienen y se da la orden de abandonar la nave, 30 minutos después el U-45 que sería recordado como el pequeño acorazado explota, la nave se lleva a 200 tripulantes, los destructores del wolfpack 12 están sucumbiendo ante el poder del caos. La batalla para proteger la fuerza de invasión de Sofía dura ya más de 2 horas, a pesar de los heroicos ataques con torpedos de los imperiales, 3 de los transportes han sido severamente dañados por el enemigo. Ahora el crucero ligero Cabeza de helena lidera a 4 destructores hacia los transportes para atacarlos con torpedos, la única nave en posición para hacerles frente es el maltrecho U-647, que abre fuego con los pocos cañones operativos que le quedan, el capitán Romano ordena avanzar a toda máquina para cruzar la T de la columna.


Pero inesperadamente antes de que puedan cruzar la T, el Cabeza de helena vira a estribor y los destructores le siguen, los hijos de la malicia disparan sus torpedos, pero estos no han sido programados correctamente debido a la rapidez de las circunstancias y no alcanzan su objetivo, el U-647 ha vuelto a salvar a los transportes y paga el precio: las 5 naves del caos aplastan al solitario destructor, el U-647 dispara en un inútil intento por demorar lo inevitable, pero una sola descarga enemiga arrasa la nave. El U-647 por fin se detiene y queda inmóvil, las naves enemigas rodean al maltrecho destructor disparando despiadadamente, tras casi 3 horas de combate el capitán Romano da la orden de abandonar la nave, 25 minutos después el U-647 explota, se han perdido 1806 miembros de su tripulación. Pero el U-647, el U-45 y el wolfpack 12 han logrado lo imposible, el almirante Zamar ordena a las 20 naves restantes que vuelvan a casa, gracias a la determinación de los pilotos y marinos cardelianos la fuerza de invasión de Sofía se ha salvado, la batalla ha terminado, David ha vencido a Goliat. La decisión del almirante Zamar pudo deberse a que considero que había sufrido demasiadas bajas y el plan de victoria no era viable, su decisión fue muy extraña y en cuanto puso un pie en tierra fue asesinado, el éxito del wolfpack 12 al conseguir que la fuerza central retroceda supone un gran sacrificio 2 destructores, 2 transportes y un destructor de escota han sido destruidos casi un millar de supervivientes pasan 70 horas en el espacio antes de ser rescatados más de 3000 pilotos y marinos han muerto, el wolfpack 12 recibe una condecoración imperial y la mención de honor cardeliana por su extraordinaria valentía en combate. El capitán Romano muere con la explosión del U-647 y recibe la medalla de la vuelta a casa póstumamente. El gloria sangrienta no recibe ningún honor, el acorazado más poderoso del sector ha demostrado ser solo un elemento decorativo de la flota, había desperdiciado la oportunidad de hacer lo que se esperaba de él: usar sus gigantescos cañones para aplastar a la flota cardeliana. Por eso cuando Zamar ordeno dar la vuelta traiciono al espíritu del gloria sangrienta.


El final de Ricardo Para finales de 027 M42, era ya evidente que Craw iba a ser pronto un campo de batalla, Ricardo dicto ordenes para la defensa de la capital de Malal, pero estaban llenas de retorica y vacías de detalle. Para empeorar las cosas, la arrolladora fe de Ricardo hizo que no se intentara convertir Craw totalmente en una fortaleza: de hecho, muchas partes de la ciudad brillaban por la ausencia de posiciones defensivas solidas. A pesar de estas dificultades, en la segunda semana de noviembre ya se había hecho un plan de defensa de Craw, aunque la realidad de la situación de los hijos de la malicia estaba clara. Las unidades tenían poca munición, espacialmente para la artillería, y el movimiento estaba dificultado por la escasez de combustible. Los suministros no se podían transportar por falta de vehículos que los llevaran, no se podían mover los tanques y las fuerza aérea había casi desaparecido, sin poder despegar los cazas por falta de combustible. Para terminar, aunque la guarnición de Craw era de un millón de guerreros, muchos de los defensores eran renegados sin entrenamiento militar o demonios demasiado viejos e inútiles para el combate, aunque todos estaban dispuestos a defenderse de los Cardelianos. El propio Ricardo se había trasladado al bunker del palacio principal, haciendo planes hiperoptimistas para expulsar a los invasores. Sus ánimos aumentaron cuando llego la noticia de que Sofía había muerto. Ricardo lo vio como un augurio positivo y pensó que después de todo podría negociar un acuerdo, ahora que la principal comandante había muerto. A los dos días Ricardo comenzó a pensar en que todavía podía conseguir la victoria, al llegar la noticia que los hijos de la malicia habían infringido un serio revés a las cabezas de puente Cadianas sobre el rio Fell. Todo esto era ilusorio: la muerte de Sofía y un revés táctico no iban a disuadir a los imperiales de continuar la guerra hasta el final. El optimismo de Ricardo ignoraba también que los ejércitos cardelianos estaban muy cerca de iniciar su ataque. Los cardelianos habían organizado una masiva acumulación desde mediados de año, haciendo el mayor y más completo despliegue de fuerzas de la historia del sector, por lo que estaban en las condiciones más favorables para atacar la capital enemiga. Se habían reunido más de dos millones y medio de hombres, seis mil tanques y vehículos blindados de combate, cuarenta y cinco mil cañones y lanzacohetes, junto con toda clase de suministros, desde alimentos hasta proyectiles de artillería. Para ponérselo más difícil a los defensores, las fuerzas de cadia y mordia estaban penetrando cada vez más hacia el interior por el oeste de vracadia demostrando lo peligroso que es hacer una guerra con dos frentes. A Guillermo, el nuevo comandante y señor de los cardelianos, le preocupaba que los cadianos pudieran tratar de robarle parte de su gloria, tomando ellos Craw, aunque aseguraban que no pensaban hacer tal cosa. Guillermo no tuvo que esperar mucho: el 16 de noviembre empezó el ataque contra la propia Craw.


El plan de ataque contra Craw era una concepción brutalmente sencilla: las fuerzas cardelianas lanzarían una serie de ataques a lo largo de una frente ancho, con intención de cercar a las fuerzas del caos y, a continuación aniquilarlas. El 1er frente vracadio de Guillermo, que era el más próximo a la capital, atacaría desde sus posiciones cercanas a Krustrin, yendo directamente hacia Craw. Ariadna usaría su 2do frente vracadio para atravesar el sistema de trincheras y atacar los accesos al suroeste de la capital enemiga, mientras que Koniev atacaría en la zona de los alrededores de Craw para asegurarse de que los restos de la 3ra compañía blindada no pudieran reforzar a los exhaustos defensores de Craw. Este plan hizo que Ariadna se irritase mucho. Su rivalidad con Guillermo se había intensificado y estaba muy celosa por privársele de la oportunidad de tomar Craw, aunque parecía evidente que tal misión debía caer sobre el comandante general. A las 3:00 las fuerzas de Guillermo lanzaron su ataque, que se proponía tomar los bunkers exteriores. Una gigantesca preparación de artillería hizo caer más de un millón de proyectiles sobre las posiciones de los hijos de la malicia y estuvo acompañada por un fuerte bombardeo aéreo. En la operación Cielo negro, esta potencia de fuego tan enorme había ensordecido y afectado al enemigo hasta el punto de dejarle casi pasivo, pero esta vez no ocurrió lo mismo. Las fuerzas de Guillermo no rompieron el frente ese día, mientras que Ariadna conseguía algún éxito, después del segundo día de combates Ariadna gano más terreno, por lo que el senado amenazo con permitir a Ariadna tomar Craw si Guillermo no tomaba los búnkeres exteriores. Esta amenaza enfureció a Guillermo que amenazo a sus coroneles con enviarlos a luchar como guardias imperiales sino conseguían romper el frente. Aunque se hicieron pocos progresos la presión sobre las líneas del caos empezó a notarse y las fuerzas de Guillermo rompieron el frente al día siguiente. El 20 de noviembre los regimientos de fusileros 3ro y 5to de Guillermo penetraron las murallas y avanzaron hacia el centro. Las tropas de Ariadna llegaron a la forja al final del día siguiente, avanzando hacia las fuerzas de Guillermo. El 24 de noviembre los frentes 1ro y 2do vracadios se encontraron el bastión Havel, cercando Craw. Empezó entonces una metódica batalla calle por calle, con los hijos de la malicia retrocediendo cada vez más. Su última línea de resistencia quedo rota el 28 de noviembre. Dos días más tarde Ricardo fue ejecutado por sus subordinados y fue ocupado el palacio principal. La guarnición de Craw fue aniquilada el 2 de diciembre, aunque las operaciones de limpieza duraron algunos días más. El 8 de diciembre Malal fue derrotado por completo. La guerra en el sector agria, por fin, había terminado.


Historia de Cardel