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Crónica trimestral de la ciudad de Jlaldepeñas de Jaén

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~ . - ....."...--..- ~ --

Asociación Cultural "lUCIA" .I AÑO IV

-

N.o 14

-

Julio - Agosto - Septiembre 1988


Caja de Ahorros de Ronda Fundada en 1909

¿Qué le of rece /8. Cuenta de AHORRO- VIVIENDA?

- Un a remuneracion adecuada para sus ahorros. - La posibilidad de que su ahorro se beneficie de in m e di a to de la desgravación fiscal por inversiones. - La fina n ci a ci ón completa del co s te de su vivien d a med iante un cr édi to personal comp lem en ta rio del hipotecario por el valor de su vivienda.

~

Rentabilida d .

~

Desgravació n fiscal.

• Pr efer en cia y fa cilidad c r ed itici a s.

Oficinas en Valdepeñas de Jaén

CALLE RE AL, 10 Teléfono

31 05 25


pág ED I TO R I AL ••• •• •• • • • • • . •• ••• .•. .• . ••••• • •• . • •. • • • • • . . . . .•. . . RECU ERDO S VALDEP E ÑERO S - Bandas Y Guerrillas . (José L . Padi lla y José J . Anrenteros ) • . . . . . . . - crónica de un año (1.988) . (Ser a fín Parra Delgado) • • • • • • .••••• . • .•.

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NUE STRA PATR IA CHICA - Alrededor de la gastronanía: "Con pan Y vino se anda el camino" . kTo

sefina Ruiz

Peña) •••• •••• ••••• • ••• • •• •• •• • • • •• • •••• •••••••••••••••-:-

- Orígenes de la Ranería.

(Guadalupe Niero Acei:tuno ) " • • • • • • • • • . . . . . .

- Tradiciones populares' "Mujer haciendo ganchillo·. (Rafa e l Rivilla) Arri~. (Serafín Parra De lgado) . . •. .• ••.••••••. ... • • • • • . • • . . .• .• • .- Valdepeñeros con his toria: "Los Crisant" , (J uan Inf ante Martínez ) . .

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21 22

LA ACT UAL IDAD - Deuografía. (Lug i a). . . ...... . . .... . ... •• . •• . . . • • • • • . . . . . • • . . • . . . . . . - El hcnbre que fue engull ido por una ·tragapen:-cS". (Emiliano P . Herrera Redondo) • • • • • • • • • • . • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • . • • • • • . . . . - Noticias b reves . (Lugia ). . .. .. .... . . . .... .... . .. ... .. ..... . ... .... . - Resumen pluviométrico. (F r unc i s co Martínez rres) • . • • •••• • •• • •• . . . - Acuerdos municipales. (Lugia ) . •. •• • .••• •••.•• •• • • •• • . . . .•. . . . . . ...• CON NOMBRE PROPIO - Desde mi rincón ... (Antonio Ga llego Estepa)...... .. .. . . . ... .. ... .. . - Árboles con his toria. (Anton i o Ga llego Estepa) • • • • • • • • . • • . • • . • . . . . . - Fantasmas de Valdepeñas. {J uan Martínez Rojas) •.• • • • • . •• • • . • • . . • . . . - La vida es sueño •• • (Luis Luna Ruiz) •• •• • • . • . • • • • • • •• • • • • • ; . • •..... - Col o rina . (Pedro A. Marchal Lendíriez) •••• ••••• • •• •••• • • • .•• ••• • • •.• - Los ~tes. (Ángel Luque Pardo) •••••• ••• • •••••••• •• •••••• • • • • • P ÁG I NAS ABI ERTAS - Algunos rasgos de l a j ubilación. (Manuel Garrido Va l div ia) - Historia de Radio "Sierra Sur" . <J osé ~ Rodríguez LLaner as ) . . . • . . . - Página de rebotica . (Pedro Ba r r anco Extremera) . • . • . • • • • . ; - c r6nica viaje ra . (Jacobo Quero Garrido} ••• •• • •• •. ..... ... ... . . . . . . . - Biblioteca Pública Municipal . (J uan M. lOmare Molina) • • • • • • . . . . . . . . .

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GUÍ A COMERCIAL Y DEL OC I O •••. .. • • . • • •• • • • • • . • . • . • • • (pá g s . interiores )

.. LUG lA n

.

CRÓNICA 'IRIMESTRAL DE IA CIUDAD DE VAIDEPEr1 As DE JAÉN .

Ñb: IV. NÚ'olm) XIV . JULIo-A!DS'IO-~ (1. 988) DIRECTOR : Juan Infante Martínez . DISEÑO Y COMPOSICIÓN: Ángel Infante Mart:Ífiez . CONSEJO DE RE DACCIÓN:

Emiliano P. Hen:era ReCicndo , Jo~ l ina , lX:lilaingo ~ li­ na Fuentes , J osé Luis Padi lla Ex tremera y Rafae l RiviHa J o rrlán-:-

s é Marcha l

IMPRIME: Copi - S e r vi c

( J AÉ N) .

DEPÓSI TO L EGAL : J - 2 1 9- 1 . 9 85 .

EDITA: Asociació n Cultural "UX;I.l\". Bahcndillo , 41. - Valdepeñas de J a é n. PRESIDENT E: Serafín Parra De lgado . (LUGIA no h ace necesariamente suyos los criter ios y o p .í.n i.on> de l o s a rtícul o s finnados ).


Hay dos cosas intocables en Valdepeñas: su Cristo de Chircales y su agua,

patrimonios de una e s p i r i t ua l i d a d sencilla, pero

enra~

gada y ·d e l d o n más prec iado que la natura leza ha concedido al valle del Susana. El valdepeñero, consc iente de esta última riqueza , sobre todo cuando el e s t í o o la pe rtin az s e q u ía c a l c i na l o s pueb las de l a cam piña, ha b rindad o d es inte r e s a d a men t e el frut o d e s us fu en te s a lu gares que , de s de ha ce d écadas, p uede n paliar de a l g u na manera s u escasez secular. Entendernos el fin que se debe dar a l a s aguas "sobrantes"; pe-

ro no a costa de ribereños que mantenían sus cultivos

~ ' ganados gr~

cias a ellas, y con pleno derecho. Comprendernos la neces idad , pero no e l lu jo. Nos gusta la clari dad del día y no la nocturn idad, en la que sendos alcaldes y ediles se mueven par;: desviar cauces, a espaldas de un pueblo que se ~

levanta para hacer valer, por lo menos, el derecho a ser

consult~

do. Aplaudirnos al entonces alcalde en funciones, quien supo afron tar con toda. dignidad un abuso caciquil que hollaba tierras que no comprendían su jurisdicción municipal. Debemos y podemos compartir nuestras aguas; respetamos la nueva ley de aguas ... Y esperamos que también se respete el sentir de un pueblo que pretende defender una de l a s escasas riquezas que

p~

s ee . Muchos op inan qu e, al s er aguas "sobrantes", Valdepeñas ha roto una p ica en ba lde, que ha de fend ido i n t e r e s e s de otros. Pero, por l o anterio rmente e xpues t o, creernos que es sufic iente para salir

v~

ledo re s de a lgo que nos c o n c i e r ne entrañab lemente, y la falta inicia l d e d i á l o go dolió a un pueblo qu e , t o d av í a, t iene a l g o de "Qu! j o te" . -

4 -


~~.~

l\QEc!cmQEl\1ae~

lJ~I1aQEJtQE~QEl\e~

"Hay una costumbre muy prop ia de los iberos,

~á s

sobre todo

los lusitanos, y es que cuando alcanzan la edad adulta, aquello que se encuentran más apurados de recursos, pero destacan por e vigor de sus cuerpos y su denu edo, proveyéndose de valor y de a mas van a reunirse en las asperezas de los montes; allí forman bar. das

conside~ables

que recorren Iberia acumulando riquezas con e

robo, y ello lo hacen con el má s completo desprec io- por todo . . . Para ellos, las asperezas de las montañas y sus fragosidades so como su patria, y en éstas van a buscar refugio por ser impracti cables para ejércitos grandes y pesados". (Oi o d o r o Sículo, V, 34-6)

-

5 -


Entre los iberos fue frecuente que los pobres carentes de tierra se agruparan en bandas y se dedicaran sistemáticamente al ban didaje. Los romanos llamaron a los miembros de estas bandas "l atrones" (ladrones) y s610 tardíamente comprendieron que la raíz de esta con ducta era la carencia de tiepras. Hubo cabecillas que llegaron a formar bandas de varios cientos de hombres y que repartían copiosos botines. En diferentes ocasiones, cuando caudillos extranjeros

necesit~

ron formar buenos ejércitos, no descuidaron la oportunidad de ganarse a su causa a tan bravas gentes. Así lo hizo el cartaginés Aníbal, quien prometi6 tierras y riquezas a quienes se incorporaran a sus tropas. Así, muchos de los que componían aquellas bandas se convirtieron en fieles soldados y alcanzaron fama y b ienes . Los generales romanos reaccionaron con dureza, ya que sabían que la colonizaci6n sería imposible si las bandas seguían en los montes. Pero esta dura reacc i6n y la traic i6n de Galba , pretor romano que con falsas promesas se atrajo a un buen número de lusitanos para luego hacerlos acuchillar, no hicieron otra cosa que sus citar entre aqqellas gentes nuevos caudillos que dirigiusen la de fensa de sus territorios. Este es el caso del primer guerrillero del que se tienen noticias que pasara por las tierras de Valdepeñas de Jaén, Martas, e! cétera: VIRIATO, que acab6 convirtiéndose en el guerrillero más mible de Hispania¡ su objetivo ya no fue el robo sustento,

si~o

p~ra

~

procurarse

acabar con su enemigo: Roma.

Viriato venci6 en Tríbola al general Vetilio con más de 4.000 legionarios, campe6 con toda libertad por Andalucía y sojuzg6 la Carpetania, adueñándose de Seg6briga (cerca ca) •.

d~

Saelices, en Cuen-

Las victorias de Viriato alarmaron a Roma y el Senado envi6 a la provincia Ulterior cónsules como Fabio Máximo y Serviliano. Na da c o n sig u i e r o n ; s6 10 la traici6n acabó con Viriato. A Roma no le cost6 mucho convencer a tres emisarios de Viriato para que lo asesinaran. Los nombres de quienes clavaron sus puñal es en el cu e r p o de Viri ato mientras dormía eran Ditalcon, Audax

y Min u r o . Cu a nd o fu er o n a co b r a r <l a paga que Roma les había -

prom~

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t i do , tuvieron q u e e sc uc ha r

u na fra s e que es f amo s a desd e enton-

c e s : " ¡ROma no pag a a tra ido res ! " . Hemos d e des t acar el v a l o r de lo s i b ero s . Los r oma nos, bID asom brados c o rno Aníba l,

l l e g a r o n a c omentar : " Ni el ji nete ndmi d a , ni

el l an c ero mau r i t a n o , ni n in gdn o t r o pu ed e n compa rarse al ibero en r ap ide z y li ger e za " . An t es del com b a te , el s o l d a da i bé ri co p r epa r a b a co n s umo cu i da do sus a r mas p e rs o na l es , s e pro te gía con su casco de cuero, tornaba el pequeño e s c u d o redondo c o n su mano i z q u i e r d a y empuñaba l a f al c ~t a

c o n l a d erech a . Lo s guer re ros más d i s t i ngu idos se a j us t a-

ban sus p e c tor a les d e pl a ta u o tro me tal , ado r n ados c on feroces cabezas d e an im al . Llegado el momento d e l c ombate, l o s soldados j b é r i c o s , agru p a dos por pueblas y est irpes, s e lanzaban contra e L enemigo ag ita n do sus melenas y dando f e r oc e s g r i t o s de guerra. En la l uc h a cuer po a c u e r po , la falca t a s e r e velaba corno el arma más temible. Pero también l o s j i ne t e s , v e s ti d o s con t ú ni c a s cortas'y 'ármados c on lanzas,

de~ ¡straban

su efic ac i a , su v a l o r y su res istencia.

Su ingen io l e s p roporc i o n a ba muy var iados medios de ataque: en Baleares eran diestros c o n l a honda; en Sagunto arro jaban la~as con l a s p un t a s empapadas en pe z a r d i e n do , que, al rozar a un s o ldado enemigo, se adher í an a él e i n c e n di a b a n sus ropas :' cuanto más corr ía, co n má s fuerz a a r d í a l a d e s g r a ci a da v í c tima .

..

~ -

7 -


Tamp oc o q u e remo s o l v i dar e l he roísmo de l o s c án t ab r o s , últ imo pu eb lo d e Esp añ a domi n ado por Roma. Lo s c á ntabros .h a b i t a b a n

~~

ños pob lado s fort if icados con casas d e t r onc o s y r ama s . Como el su e l o e r a po c o apto para el cu lti vo , apen a s traba j a b a n la tierra, aunq u e rec ogía n sus frutos. Cu a ndo el hambre l o s a c u cia b a, ho mbr e s , mu jer e s y j 6 v e n e s , a pi e y a c a b a l l o , con grand e s pa los c o mo arma s, de s c end í a n a las t ie rra s del Duero, r i c a s en trigo y cebada , y saqueaban l o s campos . Los pobres labriegos v a c c e o s temb laban y se asombraban al ver ent re sus atacantes mujeres a caba l lo gritando y blandiendo las lan z a s de ' fresno. Las mujeres cántabras d i r igían l a s tribus, ilxm a la guerra y al pillaje con sus maridos , t raba jaban l a tierra y c u i d a b a n el ganado. ¡Fuertes y va l ientes

u j e r e s cántabras! Su au

to r i d a d no se discutía, y, como a l a d iosa luna r po d í a c itarse)

l o s h o mbr e s respeta ban a s u s

( c u y o nombre no

uj e r e s •

Se c u e n t a de un caudillo cántabro, llamad o Corocotta, que durante var ios años trajo en jaque a l a s l e gio n e s romanas. Incapaces de capturarlo, los romanos pusieron precio a su cabeza y

ofr~

cieron una gran recompensa a quien lo presentara, vivo o muerto, en presencia del emperador Augusto. La sorpresa del emperador fue - 8 -


eno r me cua n d o , a l o s poco s dí a s , fue Coro cot ta en per son a q u i e n se p r es e n t ó a c o b ra r la r e compen sa . Augu sto, a sombrado por la

os~

día de l caudil l o cámtab ro , y admi rado d el de s p re c i o a la muerte q u e mo straba , le regaló l a rec ompe nsa y lo dej ó mar c h ar en p a z . Des d e l os al t os risco s de la fortalez a de Boba s t ro, e n e l c o ra zón d e la Serr a nía d e Ronda, Ornar b en Ha f sú n , hombre d e te mperame nto i nq ui e t o , ine stab le y viol e nto , q u e d u r a n t e o c ho a ño s ha bía ater ror izado a tres e mi r e s c o n se cu t í.v o s ., es p e r a b a noticias de l cu a r t o , Ab de r ramán I I I . Ornar r i ñó u n dí a , por u na c ues t i ón t r i via l , con un a mig o y lo ma t ó . At emori z a do, h u yó d e cas a y s e re fugi ó c o n otros c ompa ñero : e n l a Sierra de Ro n d a. Ha b í an t r an sc u r r ido v e i n t i o c ho años de l r e :.nado d e l e mi r Muharrr ma d y l a poblac i ó n e s tab a desc ontenta : l o s mul a d í e s , o musul maneE r e cién convert idos , s e v e í a n desp re ciado s po r lo s musu lmanes de t i g u o,

~

l o s be réberes t a mpo c o e s t a b a n co n forme s co n l a s t i er r as qu

l e s daban los árab es . En t o d a s l a s mo nta ñ as entre Mál ag a y Gr a na d a s e esp~ra ba l a r e vu e l t a, que e s tall ó a l f i nal . Ornar b en Ha f sún p r on t o se c onvi rt ió e n e l cab e c i l la d e l a r e b e l i ó n c ontra e l emi r ome y a ¡ s e h iz o p r ác ti camen t e el d u e ño de t od as l a s ti er r as des de Al g e cira s a Mu rc i a. Era ex plicab l e, pue s, la d e s e s p e r a c i ó n de l o s e mi r e s cordo b e ses . Ornar , el r ebelde que t uvo duran t e más de trein t a años en j a q u e a l o s ej ércitos mu s u l ma ne s, f ue d errotado por Ab d erramán I I I

ce r -

c a d e Bobast r o y , a p arti r d e ento nce s , Ornar se e n c erró en l a

igl~

si a d e l a f o r t ale z a, d o nd e pa saba su s dí a s orando. Po r fi n, mu ri ó e n e l mes d e s e p ti emb re d el a ño 917. La n o t i cia de su mue r t e f ue c o n o ci d a e n Có rdo b a c o n al e g r í a . S in emb argo, aún r e s i s tiría Boba s tro d u rant e di e z años a l man do de l o s h ij o s d e l r ebelde. Cuando p o r fin onde a ron en l a s t o r r e s de l a for ta l ez a l as b a n d e r a s b la nc a s de l o s o me y a s , Ab d e r r a mán ma n dó ex humar el cadáver de Ornar ben Hafsún y l o l l e v ó a Có rdoba , exp o n i én d o l o e n la pi c ota pa r a ho r ro r de la mu l tit ud . De sd e en t o n ce s, e l e mir p udo i mponer s u vol un t a d s i n problema s y , poco más t a r d e , se procl amó c a l i f a , con e l t ít u l o d e Al -Na sir : e l Vi c t o r i a so.

- 9 -


Otro e j empl o son los a

gávares , que eran ague rridas

trop~

s e mi merc e n a r i a s de i nfantería l igera , al s ervicio principa l e nt e de l a Co rona

ae

Aragón .

Ha ci a 1 . 3 1 0 fu eron llamad o s por Gua lteriode Brienne , duque de At e n a s. Fi n ali z a d a l a c-~a , qULsi e ron r ecibir l a s reco pensas que l es h a b í a n sido pro e t i das . El du q ue ine speradamente , fa ltó a su pa l a b r a . Repart i ó ti.erra y f a v o r e s e ntr e doscientos d e e l l os y e xpu lsó a

l o s r e stantes , amena z ánd ol e s con ' l a

o rca si insistían

e n su s peticione s. No s a b í a Gu al terio c on q u i é nes trataba. Las dos c i e n t o s a grac iados r enunciaron a su f ,:or t una y s e r eunie ron con sus c omp a ñe r o s . La batalla fue e s p ant osa _ La fi erez a d e l o s al1Jll.oqávares no pe.!: donaba sanos n i h e r idos. En l o s primeros mome n tos cayó en tie r r a e 1 duque Gua 1 ter i o . Con

na

i r a da an'gUErtiosa p idió a un e nemigo

que l e perdonase l a vid a . Con u n a sonrisa c ruel, e l a lmogávar l e cortó l a c a b e z a. ' Al fina l d el

día ~

1 ,0 5

restos

e l as tropas duc a -

le s c o rr í a n por e l campo e nsangrentado .. 'b11lSc and o l a salvación en la h u i da . A l o s po c os días los a l

ogáva~e s

se a p o de r aron de

a c i udad d e

Ate nas. Des de entonces, l o s r e ye s de Arag ón lleva r o n el t í t u l o d e -

10 -


d uq u e s de Atenas, tí t u lo q u e p a s ó a lo s r e y es d e España.

Escr i b i r e mo s tamb i é n es te d o c umen t o pro cedente d e " La Esp a ñ a musul mana " d e c. Sá n che z Al bo rn o z: " En l a é poca de AI -Mutamid vivi ó e l f a moso l a d ró n conocido por Bazi al Axhab (e l Ha lcón Gri s) , e n c u yo arte de hu r t a r todo era extraordinario. La gente del despoblado lo había tomado por cau· dillo. Cuéntase (en la historial de sus latroc in ios que una vez, a causa de un robo, fue atado en l a c r u z por orden de Ben Abbad, qu ien dispuso que l o c olo c a r an e n un s i t i o tra n s i t a do por la ge! te del pob lado pa ra qu e lo v iera n . Mientras se hal laba en su madero, en tal situación, llegaron su mu jer y sus hijas, qu i e n es se pusieron a ll o ra r a su alrededar, dic iendo: "¿En qu é ma nos nos de jas

p ar a q ue perezcamos

pués de ti? Entonces a pa r e ció u n be duin o s obre un mul o,

de :

ll e v a n dc -

11

-


d eb aj o un atado de ropa y provisiones. "¡ Señor!,

(El bandolero)

le gritó:

¡ mí rame c ó mo estoy! Por ello necesito de ti a lgo que

n o s re p or t a r á provecho a ambos". -¿Qué es?",

l e c o n t e s t ó . Dí jo-

le: "Mir a aque l po zo; c uando me echaron mano los guardias arroj é e n é l c i en d i n a r e s . Qu izá te l a s arregles tú para sacarlos . Es t án aquí mi esposa y mis hijas para tenerte tu mulo mientras ex trae s l o s dinares". De spué s de conv e ni r con e l bando lero que tomaría para sí la mi tad d el dinero, consiguió el beduino una soga y se descolgó en e l po z o;

(p e r o ) . c u a n d o l l e g ó al fondo,

la mu jer del ladrón cor-

t ó l a so ga. Quedó e l bedu ino sorprend ido y se puso a dar voces (mi e n t r a s . que ) la muj e r t o rnó con sus hijas lo que había sobre el mu l o y hu y e r o n , llevándoselo. En momentos q ue e s t o sucedía h a cí a mucho c alor y

(he aquí) que

Al á movió a alguien a que ac udiera en ayuda del beduino cuando l as mujeres se habían perdido de v i s t a y se habían puesto a salv o . Esa persona (que acudió en su aux ilio) se ingeni6 con otra par a s a c a r l o; Entonces l e preguntaron l o que había pasado; y j o : " Es e mal h e cho r me h a engafiado , dand o

le~_

di-

(o p o r t u n i d a d ) y ti e mp o

p a r a que su mu j esr y sus h.í.j a s se f u e r a n con mis ropas y p rov í.s o í

ne s ". Es t a querella f ue l l evada a Ben Ab b a d , quien qued6 sorprendido a n te ella , mand6 que s e hi ci e r a c o mp a r e c e r a Bazi a l-Axhab, y l e d ij o : "¿Có mo h a s he cho esto , e n c o n t r á n d o t e ya en las garras de l a muerte ?"

Co nte s t ól e : "Mi se fio r : s i

experimentar~s

l a ma g n i t u d

d e l placer que hallo en r o b a r d ej a r í a s tu reino y te dedicarías a e l lo".

(E l príncipe)

l o maldijo y se rió. Enseguida le expres6:

" Si te p u sie r a en l i b e r t a d ,

t e ayud a s e y t e diera para vivir , ¿ t e

arrepentirías de t u vi t u p e r a b l e ocu p a c i ó n ? " Lecontestó:

¡Oh, mi se

fiar! ¿ Cómo no h a b r é de aceptar t u of e r t a y de arrepentimiento si me s alv a s .d e l a muer te?" En to n c e s

( Be n Ab b a d )

l o p actado y l o p uso a l a cabe za d e

l o tom6 c o n f o r me a

(u n grupo) de v a li e n t e s , que-

d a n do (a s í ) conver t ido (Ba z i a l-Axhab) e n uno de l o s guardianes de l o s a lf oc e s d e l a ciuda d" . Por : J o sé L. PADILLA EXTREMERA y Jo sé J . ARMENTEROS JI MÉNEZ.

-

12 -


({tónica be un año ... JUL IO

J

AGOS TO

SEPTIEMBRE

(1.8 8 8)

U L I O

* En el p leno ce lebra d o el 12 de j u li o se aprobó el presupuesto municipal para dicho me s , y que ascendió a 3.773'66 ptas.

* Se d io el visto bueno por la Corporac ión al amillaramiento de. la r iqueza rúst ica y urbana y se env ió a l a Delegación de Hacienda .

* Visto e l deter ior o de l a expende d u r í a de

efec ~os

de consumo,

el Ayuntam iento -e n pleno d e l día 8 de julio- encomendó su vi lancia a los señores Me s a Ex tr e me r a y Lendínez.

* La factura de papel y e fect os d e escritorio del primer semes tre de 1 . 8 8 8 ascend ió a 7 4 p e s e t a s; fueron servidos por don Anto n io }Onzález, de . Jaén .

* El 1 5 de julio f ueron aprobada s po r l a Corpo r a ció n las cuen t a s g e n e r a l e s d el e j erci ci o d e 1 . 8 8 6 a 1 .88 7, así c omo l a oorn pra por 127 '7 6 p t as . d e los l i b r o s p a r a contab i lidad d el

Ayu~

tamie nto para el p ró ximo ejerci c i o .

*

En ses i ón d e l 22 d e j u li o,

l a Corpor ac i ó n - en v i s t a d e l a ban

dono e n qu e s e en cuentran l a s fue nte s púb l i cas y e l servic io domi ci l ia r io d e a gua s, a c u e r d a nombrar u n fontanero mu n i c i p a l para dicho s mene stere s. Po r un a nimida d , se a cue rda n ombra r a Juan Serrano Ma rc h al p ara di cho me n e s t e r.

A G O S T O

* El día 5 d e agost o s e a p robó el p resu puesto para d icho me s por u n i mp o r t e d e 3 . 6 23 ' 6 6 p t a s .

* En la sesión del 19 d e a g osto fue pr e se nt a d a l a cue n t a sobre e l Co nsumo de Cer e ale s y Sal q u e e n el e jercicio an te r i o r tu v a déf ic it.

* Se otorgó a don BIas Me de l Cani s el a rb it rio s o br e pe s a s y d idas para e l e jercic io 1. 888 - 1. 889 . -

13 -

~


* Fu e p r es entad a una cue nta d e 54 ' 5 0 pe se t a s, importe d e l a t e l a y he c hu r a de do s tra jes c o mpl e t os d e v erano '.:e s mun i c i p a l e s .

p~ r a

l os

ag e~

* Se d io c uen t a a l a Co r poración d e l a publ i c a c i ó n e n e l Bolet í n de l a Pr o v i n c i a de l a subas t a d e

o s p a stos de l a De hesa

de los Ve n t i s q u e r o s p ara e l día 22 d e sep t iembre pró x i mo, con l a s cond i c i o n e s que son c o s tumb r e por e s tos l u g a r e s .

*

En la s e s i ó n del día 26 se a c uer da r ea lizar obra s mayo r e s en l a Casa Ca p itu lar , y, en espec ia l , e n l a s dependencia s de l a Carn ice r í a Púb li ca , p a r a a dec u a r las a l a s no rma s higié nic a s y s anitari a s má s avanzad as.

* Se nomb r ó a don José Chamarra Serrano p ara rec aud a r l a contri bución te rritorial e industria l d e l p resen te e jercicio. S E P T I E MB R E

* El día ' 2 fu e p r e s e n t a d o y ap r o bado por l a Corpor a ción e l

o p r~

s u pu e s t o para e l pre s ente me s, por un iIllporte d e 3.373' 66 ptas .

* Se pre s e n t a n• l a s cuen tas de l a s obras d e l Ayunt ami ento

por un

impo r t e de 1 63' 7 5 pta s.

*

En sesión d el 16 d e sep t iembre , e l Ayunt ami ent o e lev ó s u p r~ testa a n te l a Admin i stración d e I mp ue s t o s por l o s cargo s con q u e se grava a nue s tra pobl ac ión , creyendo que son exce siv o s p a r a e l pue b l o .

* Se decla ra "pobre de so lemnidad " pa r a su ingre s o e n e l manic o mi o de San Ba u d i lio de L lobregat a l v e c ino d e Val d e p e ñ a s, Luis Es c a b i a s Fuentes , ing r e s a do e n e l Hospital

~ i a l,

en

l a sección de alienados.

* En sesión del día 23 la Corporación d ecide n omb r a r a don José Chamarra Serrano para e l cob r o d e los apr emio s que esta Ayuntamiento tiene pendientes.

Po r : Serafín PARRA DELGADO .

- 14 -

0 '-


<f. . , . . .

,~ l reb ebor

be la c!@a5tronomia

"CON'PAN y VINO SE ANDA EL CAMINO"

(I I )

Como les prometí en la anterior revista de

nu~stra

Cr6nica Tri

mestral, y ateniéndome a la frase que encabeza e3te y el anterior artículo que sobre nuestra gastronomía he venido recopilando de a . gunos paisanos, hoy me toca hablarles del vino casero que se hací¡ y se hace aún en Valdepeñas. Según he comprobado, aquí no ha tenido 1 a importancia queien otros lugares (a Lqunoe muy pr6ximos, como Frailes)

la elaboraci6n del tan

apetecido y agradable l í q u i d o, obtenido del fruto que, apretado y

un í.do s r f o rrna los bellos racimos de esa pequeña y modesta planta que es la vid. La explicación es b ien senc illa. Aquí, debido al clima y a l o montañoso de nuestros suelos , pocas plantaciones de vides existen, y las que hay son pequeñas y de no muy buena calidad, excepto en el paraje denominado "Las viñas ". De aquí que este vino casero de nuestro pueblo se hacía y se ha ce para consumirlo entre l o s miembros de la propia familia. Vendían, tanto vino como vinagre y zumo, dos o tres cosecheros. De ellos les cito a "Palito" y José, el del "Hoyo", que tenían gares, y que hoy sigue vendiendo l a fam ilia, aunque menos,

l~

¡claro!

Estos tres productos d er iv a do s d e la vid se fabri caban en muchas casas. Las uvas son de tres tipos:

la negra, la v e r d e normal y una muy

pequeña, llamada "albilla". Y he aquí c6mo se fabricaba este vino llamado "del país". - 15 -


Traía n l a s uvas e n u n o s capachos de v a r eta na l me n t e ) y s e de jaban tres o cuatro

día s

( f abrica do s a r t e s a -

am o n~o n a d a s

en la casa.

Se "me r c a b a n " u no s "a lpargates" n u e v o s ¡claro está !, y con los p i e s recién l a v ado s pisaban l a s uva s e n el l a g a r c a s e r o , que tenía

.

u n d e s a g ü e po r donde iba a pa ra r el líqui do obten ido a u n ti n a j 6 n . De a quí se c ol a ba y p asaba a l as g a r r a f a s o t inajas. Una ve z a ll í , s e de jaba hasta q ue h e r v í a

(lo que se llama fer -

me n t a c i 6 n ) . Después se trasegaba a los toneles. Había quien metía en l o s toneles " u n j a r r e t e " , o h ueso d e cerdo . Se dejaba pasar un cierto ti emp o a ntes de po der l o c onsumir , lo q u e so l ía hacerse a l llegar l a s prime r as helada s d el año .

~~

_ ..

f __

""1 .. ~ ;

.. , .\.~

L

De l o s restos de l a s uv a s p is a das , u holle jos, met idos en un saco y prensados, se volv í a a obtener e l zumo, o mosto, que se guaE daba, bien con polvos o herv ido. El vinagre casero lo fabricaban con el resto de las uvas prensadas, añadiéndoles agua y dejándolo fermentar. Otras veces, se sa caba (y se sigue sacando ) de l mismo vino, cuando se estropeaba. Hace ya bas tantes años se empe zó a t raer al pueb lo vi n o manchego e n tone les, que se c ompraba a gra n e k y en pequeñas cantidades, y, sobre todo, para ser consumido en las tabernas, en las que era normal pedirlo por "chatos" o "campanas"

(los más bebedores. Hace

unos 4 0 años su precio era de unos 2 reales. S i por un lado era no r mal q ue los mu y bebedores cogiesen u n a s -

16 -


b uenas b o r r a cher a s , por otro lado, no e x is t í a el p eligro que a h r a h a y a l me zcla r bebida s di s tintas , c a r ga das de a lc oho l, y que ñan ba s ta nte, tan t o el híga d o c omo l a men te de nue st ro s jóvene s n o tan jóvene s . Po n g a mo s po r c as o,

l o s f a mo s o s " cub a tas " , por n

c i tar o tra s mode rn a s mezcl as . Este v ino "del pa í s " no h ací a t an t o da ño, al ser más puro y ; no se beb ía con exceso . Hoy lo consumen e n mucha s c asa s , a l t e r n ándo l o con el v ino eml te l lado q ue vi ene de o t ro s punto s de España . Como dato cur ioso diré que Anda lu cía produ c e muy bu enos caldo s . Los más f a mo s o s s ( como todos ustede s sa brán, lo s de "Jerez " y " Má laga" . Ahora se está fab r i ca n d o e n algun a s ca sas o t r o v ino o beb ida , llamada "pacharán ", fab ri c ado co n e l fruto s il'estre de las " e ndr inas", y q ue s e v a con s umiendo cada v e z má s . y termino con u n consejo:

"Beber, sí; pe ro co n mesu ra" . Sin 1:

gar a l a e mbri a g u ez, si n q u e nos pa se como a Noé , que e s qu i z á e p rime r hombre que se c o no c e a .quien l e o cur ri e s e e sto, y fu e pOI s er i gnor,mte d e l efecto q u e este jug o p r o duc í a. Y, s o bre t o do , bebamos y comamos a l a ve z; en e sto cons iste 1 "buena me s a" , el arte de l a g astronom í a, que tan e n boga es t á ah ra. Si os gusta b e b e r . ..

¡ Qu e os aproveche, a mi g o s I

Por : Jo s e f i n a RUI Z PEÑA.

-

17 -


~),

¿¿,~

-~----

La Romería en honor del Cristo de Chircales se celebró por pr! me r a vez al año siguiente de terminar la guerra. El promotor de esta fiesta popular fue el sacerdote don José Ortiz L6pez, quien, durante la guerra civil, estuvo en el Santuario de la Virgen de la Cabeza, y es posible que de allí sacara la idea de celebrarla. Acabada la guerra, este sacerdote volvi6 a Valdepeñas, y el día 18 de mayo de 1.939, en medio de una gran fiesta, la sagrada imagen (que había ~stado guardada en el Ayuntamiento para ev itar ser destruida) fue devuelta a su ermita de Chircales. El día 3 de mayo del año siguiente, coincidiendo con la festiv i d a d de la Santa Cruz, y siendo Hermano Mayor de la Cofradía don Cris tóbal Amate Santiago, se celebr6 la romería por primera vez; un o s año s más tarde se tra s l a d ó al u no de mayo, para pasarla poster i o rme n t e a l pr imer domi ng o de mayo, f e c h a en la que se siSUe ce l e b r a n d o en la actual idad. Dura n t e el mandato d e este He rmano -jaa y o r t a mbi é n se hizo el mar c a que el lienzp tiene e n l a actual idad , y que es copia del que se h a b í a destru ido durante l a guerra. La romería se inic iaba temprano; con los tradicionales cohetes l o s romeros se trasladaban a continuación hasta el Santuario (la mayoría , a pie, porque l a s caballerías entonces eran s610 privilegio de una minoría). Pe r o los que l a s tenían las eqjaezaban con, los mejores aparejos y las t ípicas mantas de rayas, que, entonces, eran tejidas aquí mismo por algunos artesanos que se dedicaban a esto. Para llegar al Santuario se utilizaban l o s dos caminos, porque dado lo estrechos y tortuosos que eran entonces, el uso de ambos activaba la llegada de los romeros a la ermita. Los primeros años se celebraba la misa en el mismo santuario , para después trasladar al Cristo en procesión h a s t a una era que h~ bía en tonces a La derecha y al pasar el arroyo que hay antes de llegar al santuario por el camino de arr iba. Allí, el sacerdote pron~nciaba

un sermón y, a continuación, volvía el Cristo hasta la er

mita e n procesi6n, acompañado por los romeros. En cuanto al atuendo de l a s mujeres, l o que no faltaba nunca eran l as alpargatas y un pañuelo lis o o estampado de colores vivos - 18 -


y muy vistoso, que cada romera lle vaba sobre los hombros para p a sarlo después a la cabeza cuando el sol apretaba. Tampoco falta b c al cuello de muchos romeros los estadales que la Cofradía empezó " vender en los años siguientes. La comida se llevaba en las t í ·· picas mochilas, tejidas también e ~ el pueblo; consistía, básicamente en matanza, y como bebida, vino de l terreno. En contraposición con lo que

~

rre ahora, qU( nos pasamos el d í a comiendo y bébiendo, entonces se hacía sin demora porque enseguida , y en la misma era

en ~que

había te -

n i do lugar el sermón, la banda de mú s i c a empezaba a tocar, y l o s mozos y mozas, a bailar. El baile s e prolongaba hasta el atardecer porque, de nuevo, los romeros tenían que volver andando hasta el pueblo. El Ayuntamiento organizaba una comida para l o s pobres, que consistía en un arroz con habas, que se hacía en una caldera, en el molino que había cerca de la ermita, y que los municipales se encargaban de repartir entre los más necesitados.

Por: Guadalupe NIETO ACEITUNO.

• • • ~----*----~

-

19 -


'I'R A D ICION E S POPULARES

MUJER HACIENDO "G A N C H 1 L L O"

- 20 -


~)) El p rog r eso h a h e c h o que mucho s o ficio s se moderniz a r a n y q ue o t ros h a yan tenido q ue des aparece r. En e l t ran s por t e , e n l o s ú l t i mo s años, el hombr e h a e x pe r i men tado un c o n s ide rab le a v a nc e , y de r eal iza r l o en dos d ías - e i n c l u s o en s e manas- hoy se r eal iz a en ho ra s . Re f irié ndose al tr an sporte má s

i nmediato~

que pue de abarcar lo

q ue va de s ig lo (au nque es mucho más ant igu o) n o s e n contramos c o n u n of ic io, ho y de sa p are c i do , que es el d e "arri ero " , o sea, l a "pe.;: s a na q u e r eal i z a b a su t rabaj o de t r a n s p o r te c o n bestia s de ca r ga " .

La mayo r í a h e mos o ído de n u est r o s may ore s el "acarreo " de l a aceituna , de l a a rena , d el t ri go , etc . El ar r ie ro y s u ofic i o ha s i do nombrado e n l a poe s ía y cantado . por muchos i n té r pre te s ; e s t o no s c on firma q ue e r a un o fic io naci do de l pueb la y a s u s erv i cio. Como o ficio e ra d u r o y pe no s o , y temp lab a a lo s hombr e s c on s u quehacer y s a c ri f ic io , co n su s la r ga s cami n a t a s y s u mucho ti e mpo e n so ledad y pe ns a mi e n t o . Por n u es t ro s a n ci a no s t e ne mo s c onoc i mi ento de l o s úl t imo s arrie ros de n uest ro pue bl o , q ue han sido muchos, pu es e l aca r re o a ba r caba toda s la s f a ce t as d e la v i d a c ome r c i a l; s e a carreab a n materi a les para l a c o n s trú cc i6 n , c omo p i edra s y lo sas de La Loma, arena - 21 -


de las cuevas del Bosque, vigas de madera desde las choperas al c a l p i n t e r o para su labrado, yeso de los Yesares, en Ranera, etc. La l e ñ a y el carbón han sido otras de las actividades de los arri e r o s de nuestro pueblo, y este artículo (del que ha sido tan r i c o nuestro pueblo ) los ha llevado hasta los pueblos vecinos, la c api t a l de la provincia, Jaén, y la vecina Granada. Los arrieros surtían a Valdepeñas de los artículos que aquí no se producían. Hasta en nuestros días hemos visto el reparto de artículos de primera necesidad por la calle, desde la leche al pan,

pas~

por

l a s gaseosas. Dos épocas al año eran las principales para este negocio: una, el "acarreto" de la aceituna a los molinos y el del trigo, en el . "Agosto". Las caballerías más usadas eran los mulos y los asnos por su menor valor en relación con el caballo. El progreso que ha hecho desaparecer tantas costumbres, y que ha mejorado el nivel de vida de los pueblas se ha cobrado el ofi cio de "ARRIERO". Nos rendimos al prO'1resO y aceptamos al Land-Ro ver y al motocultor, pero guardamos en nuestro recuerdo otros qu~ haceres que el hombre ha realizado y los valoramos en su justo va lar. Por: Serafín PARRA DELGADO.

En octubre de 1.972, después del paréntesis forzado po~ el cumplimiento del servicio militar de Mano'¡o y Wenceslao"Los Crisant se vuelven a reunir de nuevo, qu edando el grupo formado por: Wenceslao (voz y sol ista), Juan Sánchez (bajo), Benito (órgano) y Ma nolo (batería). Diego Martínez no se incorporó por su marcha a Ma d r i d por motivos iaborales . Una de sus primeras actuac iones la re alizaron en el Hotel "Pez Espada", de Torremol inos, con motivo de - 22 -


l .a s -fi e s t as de Nochevi e ja . .L a ± a ma ·d e Lo s Crisant e s y a u n a r ealidad e n nu e stra p r o v i n c i a y l as ~im í tro f e s ; se hace n má s p rofe s ional e s y s u co tiza c i6n sube cons i derableme nte . Poc o a poco, a qu ellos s u eño s juveni les d e grabar disco s s e v a d e svane ciendo; s u n uev o obje ti vo es sac a r e l mayor re n d i mie nto econ6mi co a la c o rt a v i d a d e esta p r o fes i 6 n . Duran te es tos a ños , y ha sta la desa pari ci6n de l g r upo , viven casi exclus i vamente del dinero qu e les p r opo r ci on a n sus actuac iones.

E l trabajo de Los Cr isa nt no se c e n t r a e x c lus iv a men t e en s us actuac iones ; t enían tamb i é n . q u e t r an spor ta r in s tr umento s , mon taE l o s , ha ce r las pruebas , c o n d u c ir . ,. To do e sto , u ni do a la sep a r a c i 6 n de s u s familias , hac í an que la v i d a f u e r a bastan t e d u r a . En sus pr imeros des p la z a mi e n t o s b ast aba u n ta x i pa ra t r a ns p o r t a! los a e llos y a s us instrumentos ; más ta r de nece sitaría n un a f u r ga ne ta , l legando e n oc asio nes a t e ner u no de p r opiedad, como o c u r r i 6 con Sánc he z y We n c es l a o .

.

Pa r a c o ntr atar su s a ctu aci ones t oma n c o n t a c t o c o n r e p r es e n t a ~ t es de Madrid y Grana d a, a un q u e l a mayorí a de l o s c o nt r a t o s (al men os el 80 %) los r ea l iza n el l o s d i r e c t a men t e . An t es d e i n i ci a r s e la temp orada v i s i ta ban ca s i t o d o s l o s p ue b l o s d e

nue st~ a

pro -

vinc i a y much os d e o t ra s , b u sc ando emp re s a r io s y peg a n do ca r te les


y propaganda en los bares. De esta forma se ahorraban ellO % que se llevaban los representantes. Al cabo de dos o tres años, Benito abandona el grupo y es sustituido en el teclado por Pepe Sánchez, de Fuensanta de Martas. Pepe se desplazaba casi a diario a Va l d e p e ñ a s para ensayar; los ensayos eran -en esta época- en la casa de Plácido Caballero. Más tarde, Pepe se marchó a la mili y Manolo se cas6; fueron sustituidos por Antonio Aguilera -el "Pelo~"-, de Alcalá la Real (6rgano) y Curro, de Castillo de Locubín (batería). Curro ayudaba a Wenceslao a cantar y hacía los solos de rumbas y sevillanas. Durante un breve período de tiempo continúan estos dos,

Wence~ fa ~

lao y Sánchez; pero este último dejó Los Crisant por motivos

miliares, y fue sustituido en el bajo por otro paisano, Juan Acei tuno. No pasó mucho tiempo cuando Juan Aceituno y Curro se marchan del grupo y son sustituidos por Juan y Ambrosio lá) que se encargan del bajo y de la batería,

(~os

dos de Alea

respectiv~te.

Más

tarde entró también Miguel, paisano de los anteriores (voz y s i n tetizador) . A pesar de que s610 quedaba un v a l d e p e ñe r o (Wenceslao), el

g~

po seguía considerándose de Valdepeñas, y es aquí, en nuestro pueblo donde siguen ensayando. Pero, casi

d~sde

el principio, los alcalaínos presionan para

que los ensayo: . se hicieran en su pueblo, y hay tirantez en el grupo. Así continúan durante un tiempo. La última actuación de Wenceslao fue en una aldea de Alcalá, en 1.984, al finalizar la temporada. Los Crisant se despidieron sin saber si continuarían al año siguiente. Cuando a otro año se reunieron no llegaron a un acuerdo y

We~

ceslao abandonó el grupo definitivamente. Los otros componentes, ninguno de ellos valdepeñero, c ont inuaron con el nombre de Los Cri sant durante un año más. Wenc eslao, pese a tener registrado este n omb r e , no quiso querel larse c ontra ellos. Wenceslao, al d eja r el gr u po , se hizo c a r g o del negocio famili a r y pud o ded icar má s ti e mpo a s u mujer e hijos. -

24 -


Durante dos o tres años, Wenceslao guard6 sus dos gu itarras, que en ningún momento quiso vender, y apag6 s u voz. En la actualidad, tras dos o tr es años ol v idado de la mús ica , ha "desempolvado" sus dos guitarr as y las ha i n s t a l a d o junto a un amplificador y un micro en un rinc6n de su trastienda, y es difícil que pase un día sin recordar viejos temas de antes (en muchas ocasiones, acompañado de su hija, Ana, que ha heredado la voz de su padre) . En las úl timas ferias de sept iembre, l o s que fuim:>s fans de Los Crisant, y también los más j6venes, h e mo s disfrutado de nuevo, en alguna Caseta de Baile, de sus fugaces actuaciones, propiciadas por las presiones de un públ ico que l o s ha forzado; improvisando y sin ensayos previos, han hecho e i e rto aque 110 de que

"los viejos roeke-

ros nunca mueren". Gracias a Cr is t6ba l Melgarejo, Ju an sánc hez , Manolo

M a r t o s ,Di~

g o Martínez , Di e g o Aceituno, We n c e s l a o To r r ebej a n o, Be n ito Ortega y Juan Ac ei t un o (v a ldepeñero s c o n h i s t o r i a ) y a Pepe , Curro , ni o, Amb r o sio, J u a n y Mi g ue l

A n t~

(componente s d e Lo s Cr isa nt e n otra s

l o c a l i d a d e s ) por lo s r a t o s de f el i c id a d que h ab éi s d ado a cuantos o s hemos e s cuchado y por haber l lev a d o en vues tro s ac ordes - d u r a n t e ca si v ein te año s - el no mbre d e Val d e p e ñ a s a d i s tinto s punto s de l a geo gr a fí a e spañol a.

Po r: Ju an INFANTE MARTfNEZ .

- 25 -


Relaci6n de "nacimientos", "bodas" y "defunciones" correspondientes al tercer trimestre

(julio-agosta-septiembre) de 1.988,

según consta en los correspond ientes Libros de Registro de Valdepeñas de Jaén.

NACIMIENTOS 1.- Alfonso-Gallardo Nieto .•....••..•.••• 02.07.88 2. - Úrsula Lendínez Te 110 .....•••••.•..•• 11.07.88 3.- _Roger Soto Mesa .•...•..•..•.•••••••.• 03.08.88 4. - Ana Jordán Malina .••.•••.••.•.••••••• 08. OS. 88 5.- Esperanza Huertas Peinado ...••••••••. 11.08.88 6.- Virginia Marchal Infante .....•••..••. 22.US.88 7.- Pedro Carlos Abril Jordán ...••.•....• 24.08.88 8.- Jessica G6mez Castro ••.•.•••••••••••. 25.08.88 9.- Antonio Jesús Malina Espinosa •••••••• 30.08.88 10.- María Luisa Prieto Guerrero •••••••••• 01.09.88 11.- Elisa Isabel Escabias García •.

~

•.•••• 10.09.88

12.- Manuel Jamilena Osuna . . . . . • . . . . . • . . . . 14.09.88 13.- María del Pilar Chica Cano

16.09.88

14.- María Elena Tello Espinosa . ••.•••..•. 21.09.88

B O O A S 1.- Pedro Extremera Delgado y Juana Cabrera Escabias

.

02.07.88

2.- ,Juan FRancisco Cueto Guerrero y Juana Milla Tello

.

03.07.88

3.- José J aé n Te llo y Ana Extremera Abril ....... .......•.....

03.07.88 - 26 -


4.- Manuel Milla Valdivia y Sacramento Peinado Martínez

.

5.- Juan Martínez Torres y María A. Rodríguez Marchal

.

6.- Vicente Ortega Estepa y Juliana Ortega Peinado

09.07.88 10.07.88

.

24.07.88

7.- Juan Milla Marchal y Teresa Torres Jinénez .......•.•.••.•

30.07.88

8. - Jos~ Mi1Í.a Marchal y Juana García García

.

9. - Francisco Cano Torres y María Molina castillo

.

31.07.88 31.07.88 06.08.88 07.08.88 07.08.88 15.08 .88 13 .08.88 14.08.88

10.- Manuel Valderas Jaenes y Ml:l de los Ángeles Extrerrera Nieto 11.- Antonio Marchal Padilla y Concepción Sansaloni Pacheco ... 12.- Antonio Soto Muro y MIil Dolores Estepa Mena .......•..••... 13 . - Juan Chica Huertas y Antonia cabrera Torres ........•••...

14. 15.16.17.-

Manuel Nieto Martínez y Encarnación Valderas Dávila .....• Andrés Tello Tello y Ana Estepa Torres

.

Luis Montes Milla y Francisca Te l lo Torres

.

Pedro Montes Liébana y MIil Ángeles Nieto Becerra

.

15.08.88 20.08.88

18.- Juan Alinagro Martínez y Josefa Párraga Jiménez .........•. 19 .- Jesús Rarrón Amate Díaz y Ml:l Ánge les Jiménez Torres ...... •

21.08.88 21.08.88

20 . - Antonio Jaenes Medel y Antonia Montes Tello .•........•...

27.08.88

21.- Fr an c i s co Castro Marchal y Mª Josefa Nieto Milla 22.- Manuel Martínez López y Encarnación Milla Cabrera

28.08.88 17 .09.88

. .

DEFUNCIONES 1. -

Antonio Cenit J iménez

2.3.4.5.6.7.8.-

José Luis Machuca Barrero . . . . . . . . . . . • Pedro Sánchez Gallego .....•..•....... Ml:l Encarnación García Puerna ....••... Matilde Malag6n Aguilera .•..•........ Manuela Marchal Gutiérrez · • . . . . . . . . . . . Isabel Amate Santiago : Juan Rojas Sánchez

06.07.88 05.08.88 22.08.88 22.08.88 30.08.88 11.09.88 14.09.88 20.09.88

- 27 -


<fl bombre que fue mguUibo por una "tragaperras" - ¡Tiritití, tiritití, tirititán! - ¡Tiritití, tiritití, tirititán! - Pero, ¿qué te pasa? -

d~jo

la mujer incorporáncose en la ca-

ma. - ¡Que están a punto de salir las especiales! - farfulló el ma rido, adormilado. -

¡Qué especiales ni qué ocho cuartos!

- ¡Las de la máquina, mujer! ¡Las de la máquina! -

¡Ay! ¡Que lo tuyo es grave!

¡Que te han trastornado esos ca-

charros!

A la mañana siguiente, nuestro hombre observó cómo su mujer y s u s hijos salían para el mercado y l a escuela , respectivamente. Y l a n z á nd o s e de manera febri l a registrar cajones, bolsos , batas y v e s t i d o s , en busca de alguna mo neda ex t r a v i a d a, tenía el presentl mi en t o de que le "tragape r ras " del bar de l a plaza iba a soltar su má x i mo premio esa mañana , p u e s l a no che anterior había . sido receba da a conciencia. No encontró ni u n chavo¡ su muj e r -desde que a él le dio por ' jugar incontinentemente- escondía, o llevaba consigo, el dinero de la casa. Al banco no podía recurrir, pues tenían orden expresa de que l e comunicasen a ella los reintegros que hiciera.

Además, las

cuentas estaban en precario estado, ya que acudía al trabajo de tarde en tarde y los encargos se acumulaban en· su taller de carpintería. ¿Y las huchas de los niños? -

¡No, eso no! -

¡Hasta ahí i b a a l l e g a r su desvergüenza !

En los pocos momentos que recapacitaba,

l e entraba una angus-

tia tremenda. ¿Hasta dónde había llegado? ¿Qué era ahora su vida? Un c o n ti nu o pe regrinar de ba r en ba r , husmeando, para averiguar q ué máqu i n a po d í a e s t a r a p u n t o " s i

la e s t a b a n a t iborrando de d u -

ros , s i ya había n sa l i do las es pe c i a l es, si a lgún parroqu iano - ya ha rto d e e cha r mo ne d a s - a b andonaba el e mpeño ... Y, entonces, caer - 28 -


I

él como ave de presa, viendo de reojo los cuchicheos de sus amigos y convecinos, con los que ya guardaba porehuye~

ca relación. Estos,

do los posibles sablazos, y él avergonzado. Además, una

.~

_-=

i¡¡¡¡

-_ . ca-

convidada le privaba de alqurras jugadas. Tampoco chateaba; todo era poco para s~ ciar al hambriento artilugio. Su ilus ión se cifraba en oír la

O;"

musi~uilla,

preludio

de la cas c ada metálica de me nedas que harían rebosar el ca jetín de la máquina.

Cuando volvió a la realidad, manoseaba nerviosamente las huchas de los niños, pero las depositó en su mesilla. ¡La abuelal ... Su madre, su anciana madre, llevaba varios meses en casa de su hermana de Madrid; y él sabía dónde solía 'guardar al gunos dinerillos.

¡Cuántas veces -valiéndose de mil excusas- le ha

bía sacado algol Para salir corriendo, como si el tiempo se

esca~

se, a pulsar el botón de jugada que -pestañeando, cual furcia de burdel- reclamaba a su cliente. El cajón de la 'c ó mo d a olía a manzana. No tardó en encontrar en el "liote" de un pañuelo de hierbas unos cuantos billetes,

cuida~

dosamente doblados. Le zumbaban los oídos, y los latidos precipitados de su corazón martilleaban sus sienes; pero, un lejano "tiritití, tirití, tiritán", le reclamaba.

De nuevo con las huchas de los niños en la man o. La máquina del bar de la plaza, la del bar de . . . , la del bar de ... , después de algunos premi os i n s i g n i f i c a n t e s -que habían vuel to a sus arcas- no se habían dign ado agraciarle con sus grandes -

29 -


de po si c i o n e s. El d ine r o de las huchas l e q uemaba en e l bols illo.

¡Qué dirían

c ua ndo s e e n t e r a s e n! Pero no ; é l sqc a ría l a s "espec iales" y

repo~

d r í a e l d i ne r o en su l ugar . Lo había c o nta do minuciosamente y sab í a c u á n t o co r r e s po nd í a a c ada " una. d i do s cha v a l e s !

¡ Cu á n t o habían ahorrado los

Otra vez en la calle, con las manos en los bolsillos. res i s t í a la condenada! ¡Ten ían q ue ser suyas!

j~

¡Cómo se

¡Y antes de que

ll~

ga r a o t rot El bar estaba a p unto de cerrar ... , y necesitaba dinero.

Lo s últimos trasnochadores se ret iraban a sus casas, y el borr~ c ho de t urno farfullaba incoherentemente sentado en un tranquillo.

No me lleves a mi casa , -suplicaba el beodo •

- No, no te llevo. - Entonces, ¿qué haces? Estaba registrando prec ipitadamente l o s bo lsil los del ebrio per s o naje , mirando de continuo a un l a d o y a otro para no ser sorpreg dido . Con ún manojo de mugrientos bil letes salió hacia su santuario me c á n i c o . El bar ya había cerrado sus puertas. ¡ Es t a noche no!

¡No puede

ser! ¡No puedo esperar hasta mañana! Se vio en su cajón de carpin tero bus c a n do l a s herramientas cisas pa r a d escerra jar l a puerta de l e s tablecimi e n t o .

pr~

Ta mbién ab rió l a máquina y de sco nectó e l s iste ma sonoro p a r a no de l atar su p re se n ci a . . . E l c uc urucho ll en o de monedas no le lla maba l a ate nc i ó n ; él só l o que ría ganar una a b s u r d a batalla con su entra ñab l e enem iga ... ,

¡ Pe r o j u g a nd o!

Se q u edó pe t r if ica do cua ndo - con l o s bo ls i l l os vacíos y los bra

-

30 -


zos caídos, totalmente derrotado, c r e y6 oír una voz entrecortada de robot de película que le pedía: -

¡Quiero más!

- Ya no tengo más, -respondi6 i di ot izado. -

¡Te quiero a ti!

Y el cajetín de la máquina se abri6 cual fauces metálicas, d~ jando ver en sus entrañas un entres ijo de cables multicolores.

l

. ti ;'r

r I ¡JlJi .í'.

l, r 1 ~ fJ fl ._ ¡~~ ) _ .-L_ ,

I (

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"

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-

_ _ .._ 0.

El primer jugador, al día s iguiente , v io espantado c6mo recibía un premi o de t r oc i t o s de carne sanguinolen ta .

Por : Emiliano P. HERRERA REDONDO.

- 31 -


N OT I CI A S

BREVES

TRANQUI LI DAD EN LA PLAZA Muy acertada fue la decisión de prohibir e s te verano el tráfico rodado en l a Plaza de la COnstitución desde la~ 9 de l a noche hasta las 3 de "la madrugada , para que pudieran disfrutar de e s te luga r tan acogedor chicos y grandes con cie rta t r anqui lidad . Y decírros ci e r ta tranquilidad porque sierrpre hay al-

gún inc ívico listillo que se s alta a la torer a cua í quí.e r disposición, y que, de ve z en cuando, alguna sanción ejemplar recorda r á a todos que la conviveno

cia s e basa tamb ién en el estricto cumpl imiento de las normas que van en bene fic i o de todos . El período en que estuvo v igente esta regulación canprendió desde el 23 de j ulio hasta pasada l a feria. Muchos vecinos op i na ron que el plazo podría ser más l a rgo, abarcando prác ticanente todo el ve rano . Desde aquí envianos la sugerencia a qu ien corresponda.

-----+* +* +*+----EL SILENCIO DEL

~ELOJ

Muchos, muchísilros vecinos (más de l os que algunos se creen) aplaudieron y vie ron caro un gran acierto que durante las horas de descanso nocturno se sil enc i a r a el sistema sonoro de nue s tro fl amante r e l oj municipal. En verano, y con las ventanas y balcones abi ertos para recoger la " f r es c a "

de la noche , era un verdadero suplic io para los lige ros de sueño , y para los no tan ligeros, oír l as horas, l as Ired.i as y l os cuartos. Y, haciendo mención a estos últirros, nos haceros eco de l as palabras de un eximio escritor que

d~

cía: "No qu iero v ivir al lado de un reloj que da la hora en tan ruin rroneda". Pero la dicha duro poco, y la plaus ib le ordenanza f ue revocada por alguien que vive lejos de l a plaza , o es tá sor do . ¡señor e s , más respeto a los c i udadanos , po r f avo r !

-----+*+* +* +-----

-

32 -


DISOLUCIÓN

Después de diversos avatares, quedó dis ue l ta la Soci e dad Recrea tiva "Strco. Cristo de Chircales ". Lamentarros la desaparició n de dicha asoci a c ión , por lo que todas ellas tie nen de positivo en el fomento de las rela ciones socia les . -----+* +* + * +--- - -

PRIMER F EST I VAL DE BANDAS DE . MÚSI CA

El día 14 de agosto, la Canis i ón de Cul tura de l Ayuntamiento de Valdepeñ~s de Jaén organizó e l Prirrer Fest i val de Bandas de Música , en e l que partic i paron entusiasta y desinteresadamen te l a s Agrupaci ones Mus i ca l es: "Mae s tro Soler", de Martos; "Amigos de la Música", de Pega la jar ; "Vi llanuey a de l Arzob is po" y "Valdepeñas de Jaén". A las 8 I 30 de la tarde hubo un Gr an Desfile Musica l por l a s c a lle s de Va ldepeñas, con participación también de la Banda de Co rne tas y Tambores de nues tro pueblo. A las 9'30 de la noche, "Conc i e rto " en 'l a Plaza de l a Const i t uc ión , en e l que intervinieron todas las Ban das

co~

un s e lecto y bien orquestado reperto-

r io, brindándose tarnbi~n un . senc illo y enotivo hanenaje a la figura de l desa parecido autor de "LAS VALDEPEÑERAS ", don Alejandro Martínez Moutón,

in te rpr~

t a ción que corrió a cargo de l a Banda Muni c i pal de Mú s ica, de Va l de peña s , d i rigida por don Benito Ortega Castro. La presentación de las d i sti ntas intervenciones y e l glosario de l mae s t ro

-

33 -


Martínez Moután lo realiz6 -de manera elocuente- don José Luis Ureña Calle. Estos actos dicen mucho en pro de la cultura de un pueblo, y todo el mundo espera que se repitan, pues sierrpre saben a poco todas aquellas cosas que

pu~

den incentivar el sentir artístico de una canunidad.

-----+*+*+*+----ENLACE MATRIMONIAL El día de 17 de septiembre contrajo matrilronio nuestro amigo y asiduo colaborador Manuel Martínez USpez con la señorita Encarnita Milla cabrera. Deseanos a la feliz pareja toda clase de venturas.

-----+*+*+*+----APERTURA DEL CURSO ESCOLAR EN EL INSTITUTO CaIO Extensi6n del Instituto de Enseñanzas Medias "Fuente de la Peña", de

Jaén, iniciaron el curso en nuestra localidad, el día 3 de octubre, tres CUE sos: dos de pz.ímero y uno de segundo, con una matrícula total de 100 alumnos. Las

clases serán inpartidas por siete profesores que, provisionalmente, uti

lizarán las dependencias del COlegio Público "Santiago Ap6sto ." . Esperarros que pronto se inicien las obras del edificio que albergará estas enseñanzas e instarros a las autoridades canpetentes a que aceleren su construc ci6n para que

estf"~

logro se vea def.íru t í.vemerrte conseguido.

-----+*+*+*+-----

... . LA ANDALUCISlMA CALLE CARRERA

se

han efectuado obras de mejora en la calle carrera Alta. Una acera arrplia,

fuentecilla de copa, rerrozo del pretil y baranda con los colores de la enseña andaluza han hecho de este rinc6n un grato lugar de tertulia y cc.medido paseo. Se debería ir pensando en otras calles qu e ya ofrecen un Iamerrtab l e estado, sobre todo en el firme de su calzada.

-----+*+*+*+-----

-

34 -


GUARDERÍA TEMPORERA Durante la temporada de la vendimia ha venido funcionando una guardería

~

ra asistir a los niños cuyos padres han tenido que desplazarse a las faenas recolección. Alojados en el Centro Social de la calle Bahondillo, canían en las instala ciones del canedor escolar de la Escuela Hogar "IDs Jilgueros".

-----+*+*+*+----PREMIO A UN COLABORADOR El jurado del PRIMER PREMIO DE INVESTIGACIÓN, convocado por la revista cul tural "Saudar", de J6dar, concedió un accésit a nuestro colal::x:lrador Miguel reno Jara, de Jaén, al trabajo "Privilegio de los Reyes católicos a Bedmar", por su originalidad. Enhorabuena, Mi'JUel, y esperanos seguir contando con tu valiosa aportación

-----+*+*+*+----LOS "CHORIZOS" NOS VISITAN Desgraciadamente, Valdepeñas tanpoco escapa a los planes de .los rateros que v i s i t a r o n dos establecimientos públicos e hicieron de las suyas . Es larrentable que el rendimiento del trabajo de unos honrados productores se lo lleven unos desaprensivos. ¿Podría intensificarse la vigilancia por las noches?

-----+*+*+* +----ROMERíA DEL PARRIZOSO Si hay que ponerle c a lifica tivos a esta rarería del Parrizoso (que todos l os años s e ce l ebra e l prirre r daningo de j ulio) tal ve z sean lo s de e nt r aña b le y acogedora l os que mej or la definan, a unque para los l ugare ño s tendrá otras muchas s ignificaciones. Y es que e s ta ranería no es i gual para e l que la v i s i ta por prirrera o segunda vez, que para e l que tiene all í sus raíces . Actualmente, los cortijos e s tán de s habitados , pero siguen e s tando en el r e -

35 -


cuer do de todos l os que all í vi v i e r on , con l o cua l e s te día supone para ellos una vue lta al pasado , un reencuentro con sus r a í c e s y c on las gentes que canpartieron l a s mismas t i erras. Ta l ve z sea por e s o por' l o que s iguen r esistié.!!. dose a que e l agua l e s a rrebate todo aquello que, con tanto esfuerzo, consiguier on . La gent e que a cude allí por primera ve z , a=stumbr ada a r omer ías multitudi

nari as y bu ll i ciosas, queda fascinada por el lugar y por l os r cmeros , La imagen de l a Vi r gen de las Mercedes , donada por l a propietar ia de los terrenos, doña Raimunda J uárez, de spué s de l a -Gue r r a Civil (en l a qu e fue destruida l a anterior ) e s llevada en corta procesió n desde una pequeña e nni ta hasta un altar de piedra , situado debajo de una gran noguera . Una vez allí , s e celebr a l a San ta Mis a , con un r ecogimiento poco canún a l de o tra s rcrrerías. Despué s , l as gentes s encil l as del lugar se reúnen caro en una familia y ofrecen al v i sitant e todo aquello que tien para canpartir . y

así discur re el día entre bellos parajes, palmas y baile. Al f ina l , t o-

do s s e despiden con el propós ito de vo l ver a l año siguiente , pero c on el t e mor de que esa s e a la úl tima vez .

-----+* +* +* +- - ---

OBRAS DE " LA SEVILLANA" Entre el 15 de junio y el 15 de agosto, aproximadamente , se realizó el c ie r re de l c ircuito de A. T. en un nuevo trazado subter ráneo de casi un kiláretro y medio de l ong i t ud . Además, están en fase de r ealización o ejecución l a l í ne a desde Martas has ta Riofrío y desde Fuensanta al trans f o rmador del Ejido . Estas l íne a s son de un trazado s imi lar a las existentes , pero nuevas en su totalidad. Con estas reformas, más las que l a Ccrnpañía sevillana de Electricidad está exigiendo a los abonados en sus redes de A.T. , se e s per a conseguir unas mejoras en e l servi c i o eléctrico, tanto en ca lidad caro en e s tabi lidad . También existe un proyecto para hacer un nuevo centro de transformación e n las " t r e s erillas", denanina do "El Bosque " , pero - po r causas ajena s a la Canpañía- está pendie n te de reso l ución jud i c i al su ejecución , salvo que se llegue a un convenio amistos o ent re l a empresa d i s t r ibuido r a y los afectados . Mientra~

no se soluciones es t e prob lema no se l e podrá dar s ervicio eléctri

-

36 -


ca a numerosas peticiones en la zona del Bosque , ya que no existen l í neas de B.T., ni las distancias desde l a I g lesia y e l Chorrillo (los trans f ormado r es más cercanos ) lo permiten.

ESQUEMA DE lAS OBRAS REALI ZADAS

A N T E S

Línea de 2 5 KV, de Subestac ión de Mar tos a Va l depeñas, por Los Vi ll a re s .

Línea de 25 KV, de Sube stac i 6 n de Martos a Valdepe~as, por Fuensanta.

E jido

Ea n Jua n

.I g les a

'I'o r L í e s

í

AT BT

Cho rril lo

Alta tens ión/25 .000 V. tens ión/125-220 .

= Baja

Línea aérea. Línea subterránea . Transformado r.

-1/--

Interruptor don de e s t á abierto normalmente e l circuito.

A H O R A

A Los Villares

A Fuen s ant a ~

lq l f- -:"'1 ' "

C h c r n 110

-

37 -


CON POCAS PALABRAS

~~/a:rz./~éi2l4-1!~ )

--- -

'

/

-----+*+*+*+-----

VI SITA DEL OBISPO Mons e ño r Santiago García Arac il , nuevo ob i.s po t itular de l a Diócesis de

J aén , visitó nuestra localidad los días 15 de j u lio , 18 de j ulio y 3 de septiembre. En su primer encuentro con nuestro pueb lo después de su tona de posesión:

c e l ebro la Eucaristía, sa ludó a l os colaboradores de la parroquia, mantuvo una convive nc i a con l os j óvene s y o fició y predic ó e n la

sol~e

Fiesta de

l a Cofradía de J aén al stno , Cristo de Chirca les . canentó que Valdepeñas es un pueblo muy acogedor y conserva, en gran parte, los auténticos valores religiosos, praretió nuevos encuentros con los

j2

venes, por los que demuestra especial predilección y fonnuló su deseo de heE manar espiritual.Irente Valdepeñas con su l uga r de r es idencia, J a é n , ya que se s iente slllTlaIleIlte agusto en nuestro pueb l O. -----+*+*+*+-----

TEJADO DE LA I GLESI A Las ob r as de restauración de l t e i a do de la i glesia parroqu i al comenza r on el día 29 de septiembre, con un pr e s upue s t o a proximado de sei s mi llone s de pe setas . -

38 -


Una aportación ini cia l por parte de l obispado de 600 . 000 pe tetas y la

col e~

ta popular puesta e n marcha con más de t r e s mi llones de r e caudación (hasta l a fecha) intentarán sufragar los gastos.

La duración de las obras está prevista en algo más de dos meses , si el tiem

po lo permite y el dinero alcanza. Anirnarros a l os valdepeñeros a que presten su ayuda en el marco de sus posibilidades y podamos mostrar orgullosos nuestro templo a los visitantes, como ejemplo del compromiso y esfuerzo desinteresado de una comunidad. -----+*+*+*+*+-----

CONFLICTO DE AGUAS A partir del 22 de julio, y durante varios días, hubo un enfrentamiento entre regantes de Valdepeñas de Jaén y Fuensanta de Martas con rmmícipes de Torredonjimeno y Martas, localidades que se nutren (más Jamilena y Torredelcam-

po) del río Víboras. Los regantes, apoyados por vecinos de las localidades afe tadas, denunc í.ar on e l corte del abastecimiento de agua a unas 250 huertas, ade más de a sus ganados. Este hecho es negado por el alcalde de Torredonjimeno, a quien se atribuye que, junto con un concejal de Martas, de noche (y con ayuda de maquinaria pesada) desviaron el cauce del río vívoras hacia el canal por el que va el agua que abastece a las localidades antes mencionadas. Tras barajarse numerosas razones por ambas partes, como la i ns uf i c i e nc ia de caudal y riegos ilegales e incontrolados, abuso de autoridad, nocturnidad, y falta de diálogo, los regantes, vecinos de Va l de peña s y algunos de Fuensanta, desescanbraron los obstáculos que impedían la caída natural del agua al cauce del río.

- 39 -


Vuel to a taponar, y con un retén de la Gua r di a Civil para evitar manipulaciones , la medi ación de aut o ridades pr ovincia les , l oca l es y miembros de la

Co~

fede r ac ión Hidrográf ica del Guada lquivi r , decidi e ron -cual juicio salamónicodesvi ar a pa r t es i gua l es el agua , hacia el cauce del r·í o y al canal. rroneda sigue en el aire, y WGIA se hace eco del suceso en su Editorial.

La

Con datos de "JAÉN" e "IDEAL".

-----+*+*+*+*+-----

l\esumen plubiometrico Datos pluviométricos referidos a Valdepeñas de Jaén y correspondientes al tr imestre "jul io-agosta-septiembre de 1.988". J

U L I O

mm.

(Lluvia, por la noche).

Día

4.-

1

"

5.-

3 mm. (L l uv i a , por la tarde).

Precipitaciones totales del mes:

4 mm.

A G O S T O

Durante este mes de agosto no se registró precipitaci6n alguna.

S E P T I E MB R E Día 31.- 37 mm.

(Tormenta por l a tarde y noche )

Prec ip ita c i o ne s tot al es d e l tr i mestre: 41 mm.

Por: Fra n ci s c o MARTiNEZ TORRES. - 40 -


Acuerdos Municipales Resumen de los acuer dos adoptados por el Pleno del Ilmo. Ayuntamiento de Va l d e p e ñ a s de J a é n en las sesi on es c e l e b r a d a s durante el tr imest re "jul i o- ago sto-s e pt i e mbr e / 8 8". SESIÓN EXTRAORDINARIA DEL DÍA 21 DE JUL IO * Se aprueba el proyecto de c ontrato de crédito con la Diputación Provincial , por un importe de 2.000.000 ptas., con destino a la adq uis ic ión de s ue lo urbano para construcción del Instituto de Enseñanzas Med ias. El interés de demora será d el 10 % anual ; a part ir de la fecha del vencimiento. El plazo de amortiz2ción será de cin ca anualidades, mediante pagos semestrales.

*

Se decide sol icita r de l a Co n sej e r í a de l a Presidencia de l a Junta de Andalucía la c oncesión del servicio de una emisora de Fre :uencia Modulada para Valdepeñas, según instancia remit ida por don José María Rodríguez LLaneras.

* Se remite a la Delegación de Gobernación solicitud de rrobilia rio para el

nu~vo

edificio del Ayuntamiento.

* Se solicita de la Ca j a de Ahorros de Ronda un vehí9ulo turis mo para serv ic io del Ayuntamiento y Pol icía Múnicipal.

* Se da cuenta de la resolución de Presidencia por la que don Juan AntQ Jiménez Tello sustituye al alcalde desde el día 10 de julio hasta el 3 0 del mismo mes.

*

Se solicita una subvención para financiar los ' gastos de persa nal de la Guardería Temporera de la Vendimia a la Dirección Gral. de Emigración.

SESIÓN EXTRAORDINARI A DEL DÍ A 12 DE SEPT I EMBRE

* Se a do p ta u n a cue r d o sob re e l Ba r e mo Específi c o pa r a e l co n c u r so d e t ra s lado s de l o s f un ciona rio s de Admón . Local.

* Se debate la adquisición de terren o p a ra el Inst ituto de Ens eñ anzrl.s Med i a s . ---- -+* +*+*+ *+ - - - - -

41 -


. .

,

JDtsbt mi nncon E S T A M P A

(y

IV)

Es octubre. El sol se inclina en dirección del ocaso. Va el labriego recog iendo l a s cosas que le da el campo, en pago de su sudor y fruto de su traba jo.

La vid le dio su racimo, la dio su poma

el manzano,

su seca nuez el nogal, dulce granada el granado. De los árboles,

l a s hojas,

que eran verdes, van cambiando la color y, po licromas, o : recen hermoso cuadro. Una labor de cohecho a l a tierra le va dando el labrador con dos mulas,

y, de herramienta, un arado. Ya sólo falta la lluvia,

y, s i esta vi ene t e mprano, s e r á una buena s e ña l p a r a comenz ar e l año . En l a lad era del mon te , l a s esquilas d el gana do tañen du lces me lodía s , que tra e n e c o s l e j a no s. -

42 -


Otoño, belleza pura, es la belleza del campo. ¡Qu~

lástima que en mi cuerpo

otoño sea, pasado! Empieza a llover. La tarde el aire la va enfriando. ¡Ay! ¡Cuán lejos están mis meses de abril y mayo!

Por: Antonio GALLEGO ESTEPA.

(Octubre/S7)

Árboles con historia LAS NOGUERAS DEL EJIDO De siempre ha habido en esta tierra nuestra lrboles corpulentos, entre los que cabe citar enc inas y quejigos, y, sobre todo, nogales, que son de los que nos vamos a ocupar

~oy.

Hace ya muchos años, siendo yo niño, venían los turrilleros, que eran hombres que traían carros de dos ruedas, tirados por bue yes y toros amaestrados, para transportar los grandes troncos de nogal hasta la estaci6n de ferrocarril de Jaén. Aún parece que estoy viendo a los nobles animales tirando de los carros (algunas veces, hasta cinco yuntas tirando de un solo carro) sudando a más no poder, con la boca llena de baba y de espuma, y estimulados por las aguijadas de los turrilleros. Acabo de decir que del carro, a veces, tiraban cinco yuntas de toros o bueyes, pero no he dicho que la carga del carro la componía un solo tronco de nogal, sin ramas ni raíces. Piense el lector, calcule e imagine el tamaño de tal~s troncos para precisar de una fuerza de arrastre semejante. Pero de todos los árboles corpulentos que ha habido en esta tie rra, los mayores, que yo sepa, son los dos nogales conoc idos como "las nogueras del Ejido", y que dan título a este escrito. Hará unos tre inta o treinta y cinco años que las arrancaron, y -

43 -


estaba n e n e l sitio c o nocido en t onces corno " E l Moli no de l Batán" . No sé s i tend rí an d o s c i en t o s , t r e s c i e n t o s o más a ños. Lo que sí s é es que a s u sombra desca nsaba n , d u r a n te el e s t í o y en l o s días de tr il l a , hast a v e i n t e pares d e b e s t i as de l a s que h abí a t ri llando en las e ras d e l ejido. Su s ombra también d ab a c o b i jo a gitanos trashumantes, q u i n ca l leros , tit iriteros , f e ri a nte s y forasteros de toda índole que no tenían s i tio d on de cobij a r s e cuando pasaban por aquí y se les echaba la noche enc im a .

Pasaba j u n t o a ellas el agua procede n te del manantia l de la Fuen t e de los Chorros, s iempre cla ra y cri s t a li n a , en l a que, a a mbas o ril l a s de l cauce, y s ob re p i e d r as naturale s, las mu j eres lavaban y , de s p u é s ,

te rid ~ an

al s o l la ropa d e su ca sa , en tre l a q u e desta-

cab an las sábanas, a lmoh a d as , cami sas y demás p r e n d a s i n t e r i o r e s, siempre blancas corno la n ie ve. Ya he dicho anteriormente que estos nogales, hará treinta O treÍ!!. t a y ci n c o años, apro ximadamente, qu e los a r r a n c a r o n , y quiero deci r q u e hub o mu c ho s com pradores q u e qui sieron l lev á r s el o s . Pero e l que más me l lam6 la ate n c i6n fue un muchac ho j o v e n , de unos vei nte años , poco má s o me nos , ve nido d e la pa rte del No r t e , no sé s i de Sa nta nder o Bi lbao, el cua l, d es p u é s de o bserva rlos y ver la clase de árbo l e s, p id i6 pre c io a lo s d u e ño s . Estos se lo dieron, y el mu chacho le s d ijo q u e é l no estaba autorizado par a aqu e l la cantidad, pero que hablaría con s u pad re a ve r qué le decía . - 44 -


El muchacho habló con su padre por teléfono;

le dijo l a clase

y tamaño de los nogales, u s ó de compara c i one s para convencer a su

padre, pero éste creía que e r a n fant asías de la j uv e n t u d y que los nogales no eran, ni mu c ho menos, lo q ue el h i jo d e c í a ; por lo que éste tuvo que regresar a su casa s in poder hacer la compra de tales árboles. De lo que el hijo dijera al padre sobre los nogales no lo sabemos, pero sí sabemos que a los pocos días de su marcha, una mañana, un avión pasó y d io dos vueltas sobre el pueblo . ¡Era el padre del j?ven comprador que había venido a ver los árboles! Dos días después, el joven comprador se presentó a comprar los nogales. ¡Ya era tarde! Se habían vendido el comprador.

d ~a

anterior a otro

Al saber esto, el j o v e n se puso s erio y dijo a los antiguos du~ ños: "Lo siento, pero ¡ q u é le vamos a hacer! Ahora bien, ¿tienen ustedes

al .~n

inconveniente en que me haga una fotografía junto a

los árboles? Es para demostrarle a mi padre que cuanto le decía era verdad ; Ellos dijeron que no había inconveniente alguno por su parte y, entonces, el muchacho preparó su máquina, que era de efecto retardado, la puso sobre unas maderas que había allí cerca y se hizo la fotografía. Entonces los antiguos dueños, algo extrañados, dijeron al muchacho: Bueno, pero ¿es que

~o

hay más árboles como estos? A lo que

el muchacho contestó: Miren ustedes, que yo sepa, en todo el terri torio español no hay n inguno como estos. Ellos se quedaron perplejos al oír lo. Y yo también, cuando me lo contaron. Y me sentí orgulloso de haber nacido en un sitio donde se habían criado unos árboles que no tenían parangón en toda Es paña. Desgraciadamente, ya no h a y árb o l e s como aque llo s , ni creo que los vuelva a haber o t r a v e z . ¡Qué lás ti ma !

Por : Antonio GALLEGO ESTEPA.

- 45 -


s o N E T O Rui s eño r escondido en l a enramada, e n t r e el verde color de la ribera, ce r c a del nido q ue tu. pico hiciera, d o nd e da calor tu dulce amada. Dices tu canto tiernamente y cada trino que echa tu garganta fuera, es por s iempre la muestra verdadera de criatura feliz y enamorada . . Vigilante cantor, calla tu canto, porque en la sombra, ·o c u l t o , un ser aleve, con gui jarro morta l quiere tu lloro. Vete, no cantes, h u y e; mas en cuanto é l se h a y a ido, tú, retorna en breve, y d a me, entonc es , tu caudal sono ro .

Por: An t oni o GALLEGO EST EPA.

_ _ _ _ _ _...... 0• • ....-

(J uli o/ 8 8 )

_

.WfI.

jfantasmas bt l1albtptñas En las décadas de los años treinta y cuarente era muy corrient e la existencia de rumores sobre l a aparici6n, en detenrumadas calles, de UN FANTASMA, al que el vulgo solía llamar "PANTASMA" . Es tos rumores no carecían de ve r d a d , ya que las cir cunstancias de aquellos años, las restricciones de fl u i d o e léctr ico (ya que éste se cortaba a las 12 de la noche ), la poca cultura existente y la

situ~

ci6n soc ioecon6m ica eran ma te ri a más que propic ia para algunos aventureros d el amor, qu ienes aprove c hánd ose .d e e s a s ituaci6n, concertaban sus citas en esas horas de os c u ri d a d , para poder entrar p. n casa de l a mujer que les convocaba a pasar j u n t o s la noche. -

46 -


Para llevar a efecto estas e n t revi s t a s , n ada mejo r que cre ar una s ituación de miedo en la z ona e n q u e e s t a ba enc lav ad a la c a sa que se iba a v i s i t a r ; para e l lo , e l hombre se v e s t í a envuelto en una sábana o trapo blanco de pies a cabeza, portando en un palo, y sobre la cabeza, un farol con una luz encendida; otros, en vez de farol,

llevaban una calabaza a la que habían destripado,

haciéndole unas rajas que simulaban las cuencas de los ojos y una boca desdentada. Así, cuando se encontraban en su recorrido con alguna persona, le hacían aspavientos para amedrentarla e iniciase la huida, lleno de pavor.

Esta persona, atemorizada, era la que, al día sigu iente, daba a conocer tal aparición a los v e c i n o s y am igos; y estos, a su vez , la comentaban, ampliando matices i n s x i s t e n t e s sobre tal aparición, causa por la que el pueblo sencillo, muy creyente de apariciones de ánimas, se acobardase, procurando encerrarse en sus casas antes de que se apagasen l a s luces, con lo cual, el " PANTASMA" , o vivales enamorado, podía entrar en la casa de la mu jer con la que se traía entre manos sus trap icheos amorosos, y así evitar que

p~

diera ser identificada. También había fantasmas de pega, o de c a cho n de o , que no eran tan chalados como para hacer u s o d e disfraces, p e r o que algunas veces, en broma,

lograron ate mor i z a r a l p ue blo , tal como hiz o un

buen amigo mío, que con un a boquilla d e una t r o mpet a s o lía d a r en algunas esquinas unos toqu e s que parecía n l amentos de alma s d e u l tratumba;

logró su fi n a l i d a d de as ustar , p ero fue co g ido i n

fraga~

ti y sancionado. Claro está qu e esto e s pura a néc dota s o bre los - 47 -


f a n t a s mas v a l d e pe ñe r o s , para que la gente se diera cuenta que las apa r i c i on e s fantasmales eran cosa de mortales que, con más mundol o g ía , l ogra b a n amedrentarles, y no era nada sobrenatural. En u n a de estas últimas apariciones fantasmales, un grupo de a mi go s trataron de averiguar quién era el vivales de turno, .q u e luc ie n d o sus dotes de actor fantasmal quería atemorizar la zona de l pueblo comprendida entre las calles Retumbo, Peche te de Estepa, Encinilla y Armona. Para ello decidieron montar unos puestos de vigilancia; y tal como lo pensaron lo llevaron a la práctica. Uno se escondería en el Pechete de Estepa; otro, en la Encinilla; o t r o , en la parte baja de la calle Armona, bajo un carro que los Paes tenían para transportar el yeso, y otro lo haría en el calle j6n del cine de la calle Retumbo. Una vez montada esta guardia, s6 10 quedaba esperar pacientemente la aparici6n fantasmal, para t r a t a r de desenmascararla. Pas6 el tiempo, y sobre las dos de la mañ a n a , el que estaba en el callej6n del cine sinti6 que por la e s q u i n a de la calle Ánimas se acercaba una persona, quien -quizás para combatir el miedo- venía silbando. Pas6 muy cerca del puesto d e l cine, sin que se diera cuenta de la presenc ia del vigilante, a c au s a de la oscuridad reinante. Este .observ6 que se trataba de un

mu c ha c ho joven, que quizás viniese de hablar con la novia y fuese a su domicilio . Tir6 en direcci6n a la calle Armona, por donde con t i n u6 con sus pitidos, con la mala fortuna de que cuando

es~

cer

c a del carro donde se encontraba Pedro, el Inspector Municipal, a é s t e , que padecía una fuerte bronquitis de fumador, golpe de tos, que al ser oída por el transeúnte,

le diese un

que~iba

lleno de

miedo, hizo que éste -dando media vuelta- saliera de estampida. Pedro, al verlo correr, dio voces para alentar a los otros vigilantes, quienes le salieron al encuentro. Lo asieron por el bra zo, pero jc6mo iría el gach61 que dej6 en poder de los vigilantes la manga de su chaqueta, sin que pudieran darle alcance. Como este suceso se coment6 al día s í. qu í.errtie , el "PANTASMA" dej6 de hacer sus apariciones, con lo que no se pudo averiguar quién era el vivales fantasmal . Hablando de estos asuntos con Pedro Estepa (alias, Celemín), que era una de las personas más graciosas de este pueblo, con su caracte r ística tartamudez de contaba que una noche que se encontra ba hablando con su novia, vio que venía una persona corriendo, y

- 48 -


que al llegar a su altura le dijo:

¡corre ! Y el amedrentado sali6

corriendo, hasta que se .encontr6 con don Antonio Quesada, el méd! ca, quien -al verlo tan agitado- le preguntó que por qué corría. A lo que le contest6 diciéndole lo ocurrido y manifestando: ¡Ya no corro másl

¡Si me pilla lo . que sea, que me piile; pero ya no corro

más! Con esto quería explicarme que en nuestro pueblo, el asunto de los fantasmas siempre fue una cosa muy corriente y que surtía sus efectos en una población en que la

mayorí~

era analfabeta.

Hoy, al cambiar de situaci6n educativa, ya no se dan estos

ca~

sos fantasmales, porque si alguno se atreviese a lucir esas dotes, rapidamente sería desenmascarado; aparte de que los escarceos amo rosos son tan corrientes, que no hay que buscar 'a complicidad de la noche para llevarlos a efecto.

Por : Juan MARTfNEZ ROJAS.

~a

biba eS'

5U eño ...

Lo que aquí refiero responde a la más estricta realidad; su fe cha se remonta a los últimos años de l primer decenio de este siglo en que vivimos, ya en trance de finar. Fue protagon izado por un matrimonio de labradores, cincuentones, sin hijos y bien acomodados econ6micamente. Tenían su domicilio en la ya desaparecida calle Hortelanos, en casa contigua o cercana a la que yo habito en la

est~

ci6n de los calurosos veranos, cuyas altas temperaturas nos obligan

a abandonar nuestro hoga r de l a capital. Vivían desahogadamente, sin a go b i o s , ya que disponían .d e

haci~

da con variados cult ivos, que les permitía llenar la casa de todo cuanto pudieran necesitar para s u alimentación, sin tener que tocar a sus buenosah~rril los, pues só l o tenían que ras carse el bolsillo para adqu ir ir p e scado, azúca r y al g ú n sayo, o tela para re- 49 -


mendar al que estaba deteriorado. No recuerdo exactamente sus nombres, pe r o me parece que él se llamaba Pedro, y ella, María. Pe r o c omo la felicidad no siempre es completa, en esta pareja tambi é n ha b í a su contrariedad, ya que el marido padecía la llamad a v u l g a r me n t e "enfermedad del suefio", o sea, algo así como la en c e fali t i s l e tá r g i c a ,

patológica~ente

hablando. Nuestro hombre, si

no h a b l a b a con nadie, h a s t a de ' pie, se quedaba sumido' en el

másp~

f undo sopor; así que podríamos decir de éi que se quedaba dormido ha s t a en una pelea. Pero, como aparte de esa tara, los dos disfrut a b a n de salud y se conservaban bien, no le concedían la mayor im po r t a n c i a . Tr a b a j a d o r e s i n c ans a b l e s

(la esposa, con los primeros rayos de

sol apuntando, dejaba el lecho e i n i ci a b a su trajineo hogareño dia riol. Así es que cuando e l marido, a eso de las nueve, bajaba a la coc in a - po r t a l , ya estaba el almuer zo sobre la mesa, esperando su con sum i c i ó n . Cub i er ta, p u es , esta n e c e s i d a d , y sa t i s f e c ho e l ape t i t o , Per i q u i t o (q u e por l o refer e n t e a su en fermedad habí a sido b a u t i z a d o c o n el se udónimo de " E l Dormilón" ) se d irigía a l a cuadr a y, apa r ej a d a l a b ó r ri c a, la sacaba a la puerta, donde -para qu e e l viaje fuera má s remunerador- le p o n í a un serón que llenaba

d e estiércol. Este, u n a vez bien colmado, y colocada la espuerta c omo cómodo as iento, se encaramaba en su jumento, cogía su pesado s u e ño , del que no salía hasta que l a pollina se paraba. Entonces abría los ojos, y, comprobando que había llegado a sus tierras, se apeaba, descargaba el j ume n t o , le quitaba el aparejo y la jáquima, y, bien trabado, lo dejaba marchar a su albedrío, buscando herbaje fresco.

tI se sentaba para descansar de l esfuerzo, e inmediatamente el sueño se apoderaba de él y lo transportaba a los brazos de Morfeo; , pero cuando hacía punto en su estado, por ocasional despertar, se ponía a trabajar en tareas de poco esfuerzo, tales como deschuponar, cortar secos de los frutales,

regar las hortalizas, y cosas

de este orden. Al llegar el mediodía sacaba de las mochilas lo ne cesario para la merienda, y una vez consumida, tras otras cabezadillas y dar una vuelta por lo que tenía entre manos, montado en su borriquita, regresaba al pueblo, antes de la anochecida. Pero u n buen día, este cronométrico vivir se vio truncado accidentalmente por algo imprevisto, o c a si o n a d o porque la rucia, en - 50 -


el camino de su diario viaje, emparejó en el camino con otro labrador q~e cabalgaba sobre un borriquete de su edad, que motivó que se enredaran macho y hembra en un mu d o id ilio, que fue roto -con disgusto de ambos semov ientes- cuando el del macho se i n t e r -

nó en su olivar; y como la novia, . en su abstracción, perdió la

m~

maria, habiéndose dejado muy atrás la vereda por la que había de desviarse para alcanzar el inmueble del Dormilón, el animalito, con su natural tole, tole (que amplificaba el suef'io de su . jinete) no hizo alto hasta que se vio interceptada por un coche de caballos. Entonces fren6, y al recibir Periquito la brusca sacudida de aquella parada inoportuna, se despertó, y abriendo los ojos ca mo platos, se dio cuenta de que se encontraba junto a la verja de la lonja de la Catedral de Jaén . Nuestro buen paisano, tras una sonrisa, emprendió el retorno, y, dando media vuelta, tomó el camino del pueblo, donde -tras haber descargado a la bestia del estiércol para aligerar peso y paso- Ileg6 a su casa. Cuando la mujer, toda alarmada y rodeada de vecinos, se disponía a salir hacia el predio en busca del hombre esperado. fl les contó el lance, que s irvió de a legre chacota y motivo para tornarse unos vasos de vino, celebrando la vuelta del Dormi16n descarriado, al que se le podría aplicar la conocida

qui~

tilla poética que dice: Despertaban con empeño a un famoso dormilón, que repetía con cef'io: Dejadme; la vida es suef'io, como dijo Calderón.

Por: Luis LUNA RUIZ.

~

t.

•.,

- 51 -


~ )) Por: Pedro A. MARCHAL. A mis nietos, con cariño. (Jaén, verano del 88). Co n s t e que no es fábula lo

q ~e

La de "Calorina",

vaya contaros,

la grata avecilla

sino historia pura,

que, con su conducta,

qu e ha de entusi asmaros.

dio nombre a una villa:

V a l d e p e ~ a s

trase que se era

d e

los

J

i

1 g u e

r o s

Di c e n que un barbero

el sastre del pueblo,

tenía una jilguera

que a los pajaritos

d e n t r o de una jaula;

les daba alimento.

c o mo no cantaba

Ba ltasar

Inf~nte ,

que así se llamaba, como San Francisco, con ellos hablaba; y

lo s j il g u e r i l lo s

cre o qu e l e e s cu c hab a n . . .

pensó eliminarla. Y, acto seguido, pese a que nevaba, l a arrojó a la calle .. . El sastre pasaba cua n d o , Ca lorina, - 52 -


que era nuestra dama, se moría de frío, ¡casi congelada! El gran Baltasar, para calentarla, la meti6 en su pecho, la llev6 a su casa, y la coloc6 bajo la almohada .•. Volviendo a la vida empez6 .a piar , pidiendo alimento

Y, para aliv iarse, dij o a u na of ic ia la: "Es 'la pr i mavera, época de celo: estará anidando. Yo, pronto, l a . espero". Y se presentó, seguida de un macho de pecho encendido que la cortejaba . •. Y con su aleteo

que el sastre, pendiente ,

ll a m6 a l o s cristales , p ues c errado e s t a b a:

se lo dio al momento :

pe ne tró 'e n l a casa

¡ se recuperó .. . ! ¡P lena libertad ! Por el aposento e mpezó a vo lar a ba lcón abierto : se s a l i ó a la calle ,

con al garabía de l a s oficialas , mientra s q ue e n la ca l l e e l ga lán q ued a ba f i r me y

c i rcu ~sp ect o .

y v o lvió a ausen ta r s e

cerca de la Plaza ,

por mu cho más ti e mp o . . .

regresando pronto para merendar

E l sastre , entendi do , a t o d o s de c f a e "

en una perchita

"Es t ar á incuban do ,

que en la sastrería

n o me cabe d uda .. . "

él le colocaba. Al vecino bosque nuestra Calor ina se iba y venía , con gran regocijo de l g ran Baltasar . y las of icia las que con él cosían-.. . Él l o d i v ulgaba , lleno de a legría , hast a que un ma l d ía le cambi6 la cara porque Col or.ína ya n o regr esaba .. ,


Ba l t a s a r I n f a nte ,

de l coche c orreo

en ca r i c a t u r a

qu~ ,

por don Mar iano,

de la sastrerÍ'a ,

aquí l o pre s e n t o .

Ba ltasar vendía .

Pensativo e s t á

en

l a 'p l a n t a :h a j -a

Se -informó de t odo

porque Col o r i n a

c u a n to acontecí a,

aún no ha llegado.

y, c on emoción,

Tal vez se son r í a

se quedó unos d ías .

porque hace "s u s cuentas ", y si éstas s on cie r t a s, muy pron t o v endría . . • y as í

f ue, e n efe c t o ;

a l os t rei n t a d ía s de nuevo apare c e . Pe r o,

¡ oh , p r odigio! ,

le s iguen e n vuelo cinco jilguerito s ,

En _cu anto lle gó a Madrid, un aía , e n e l ".A B C" publicó u n a rtículo qu e lo difun d ía ; y cons ignó e l pu eb lo , mas no l a provinc ia • . . Ento n ce s , " Al f o r j a s p a r a la Poesía " ,

q ue son sus "hijitos" ,

gru p o de poeta s

y el pájaro p a d res,

que Co n ra d o Bl an co

qu e los esco lta b a .• .

muy b ie n p re si dí a,

Todos, menos és t e , entran e n l a c a s a , y l a Col o rin a l o s va pres e nta n Go en s u pr im er vUElo , como ante s s e h ac ía l l e v a n d o a l o s hi jos , p rimero , al temp l o . .. En d ías suces i v os s igui e r on vin iend o casa Balt a sar , quien se emocionaba y lo

propagaba

c on la s of ic ial a s po r n ue st r a ciuda d . . . y

l l e gó un v i a j a n t e

a por un asie nto

con se n das poe sías, r e al izó u na g ira, y para e nsalza r a l a Co l orina, f u eron a l a Ma n c h a , pues el Val d e p eñas qu e s e c o n ocía era e l del vi no ... Pe r o l os manchegos, ge n t e genu i n a c omo d o n Quijote , aquí l os t r a jeron con bo tas de vi n o par a Bal ta sar, que gus t ó e n ext remo. De pa so , e n Jaé n, al Gob erna d or - 54 -


también visitaron,

que hubo de quedarse

y se les sum6,

por enfermedad.

con autoridades, la Banda de Música, la Prensa y giennenses,

Los demás poetas leyeron sus versos o los recitaron.

que les avisaron. Todos son muy bellos: Con el vecindario que los recibi6 la Plaza llenaron: y _.la Calorina, como de costumbre, · con toda su corte

el diario "JA~N", que los public6 e hizo gran campafia, los originales debiera de darnos para un museo.

hizo aparici6n. A LUGIA le brindo La Banda de Música

esta gra'.! empresa .•.

toc6 el "Cara al Sol", que muchos cantaron con el brazo en alto. S:n duda asustada con tanto ruido, _ i de s a pa r e c i 6 !

Mas, sigue la fiesta: Hubo un gran banquete: no había sal6n para tanta gente: y se habi 11 t6 en el gran molino

El acto sigui6: García de Quesada, poeta loca 1, . dio la bienvenida a los visitantes: ley6 su poesía a la Calorina, y solicit6 que arreglaran bien nuestra carretera,

de los Caballeros. La Banda de Música del Ayuntamiento de la Capital, un concierto dio: las autoridades e ilustres huéspedes lucieron sus dotes. Don Con rada dijo:

que si hoyes mala,

"Habrá carretera,

antes pera pésima:

y traeré a mis hijos".

y que el te-le-fo-no pronto nos pusieran .

y otros dijeron:

"Pronto, muy pronto,

Don Conrado Blanco

por el "te-Ie-fo-no

ley6 su poesía,

y a os llamaremos".

y la de Pemán,

y así suced i6 ..

don José María, - 55 -


J n g rupo d e b aile,

y

l le gó e l i n vie r n o ;

c o n t í p ic o s t raje s

en l a No c h e Bue na

de v a l de pe ñe r o s

t o d os e s p e r a b an

canta ron y b a i l a r o n

q ue a cantar a l Niño

n u estro gra n fanda ngo . ..

de n u evo vol vi era . ..

Un b u en ganad ero e x h i b i ó sus macho s, g a n a d o cab r í o

En l o s I nocent es, cu and o Baltasa r , a l a c asa i ba,

d e t orc i d o s c uerno s,

baj o l a almohada

qu e no s re c ord a b a

estaba me t i d a .

a l a "ca p r a hi s p ana " que ante s e xi stía ¡corno muc h a s c osas !

ll evó a s u pecho

La

p ar a ca lentarla, p ero ,

¡ya hab ía muerto! ...

en nue st r a s montaña s . .• y

Todo s muy c o n ten t os a Ma d r i d se fu e ron , ce l e b r a n d o ante s, e n e l San t o Re i n o, un a gran 'vel a d a

fu e emba lsama d a

en l a Cap i tal; muc ho l a exhi b ie ron y l e f u e de vuelta, p a r a s u custod ia, a l gran Balta sa r .• •

q ue , en t ra je d e fr a c, p r e s i d i ó org ull o s o

¿En dón d e se en c u e n t r a ? . •

el gran Bal t a s ar. Reg r esando al pueblo s e iba a mo r i r

*+*+ *+* +*+*+*+*

de mel a n c o l í a , p o r q u e Ca lor ina aquí no volvía ••.

" Sin án irro de criticar , sino de construir" . El autor. Me s e s de j ulio y agosto de l os años 40 . Jaén, en plena canícula , e s un cocedero . El cer ro del castillo no tenía ni un pino ni una hi e rba . Era una peña -

56 -


desnuda que acumulaba durante el día toda la energía calorífica que , en abundancia, le enviaba el padre sol, y que durante la noche iba despidiendo las calorías acumuladas y, caro un terrrostato, mantenía constante la terrperatura durante el día y la noche. ¡Caro si la energía solar fuera un invento de estos días! Jaén se parecía entonces más a un infierno que a un paraíso. IDs pobres giennenses tiraban de colchón y pasaban las noches en las azoteas, hasta que los primeros rayos de sol de la amanecida los hacían volver a los calientes aposentos que no dio tiempo a refrescarse · en la corta velada. Para coírro de desdichas, Jaén sufría sed. El agua de IDs Villares que les llegaba, si bien conservaba en gran parte su frescor de origen, tuvieron que compartirla con los propios v il l a riegos , qu e sufrían en sus campos y en sus casas la escasez del agua que, delante de sus narices, iba a calmar la sed de Jaén. Así pues, en principio a rredia tarde y después a me dí.a maflana, se corta ba el agua y no existía, por tanto, ni el ca s e r o remedio de la ducha para can batir el calor asfixiante de las tardes-noches jaener as . Sin duda a lguna , eran años difíciles de l a pos guer ra , pero había michas

f~

milias que, por una u otra causa, podían pennitir s e el lujo de buscar cobijo en algún sitio que , al menos , l e ofreciera noches frescas para descansar y nos calores de los que se padecían en l a capital.

- 57 -

~


Aún no habían descubierto los vecinos de estas tierras Torrenueva ni Torredelmar , ni se les había ocurrido repoblar de "chaleres" los ríos y puentes de l os al r ededo r es ; y sólo algunos pocos, descendientes de familias tradicionalment e ac cm:xiadas , disponían de casa de campo con escasas carodidades, y otros influyentes a lcanzaban a alquilar alguna de las casitas de Jabalcuz, el balne a r i o centro veraniego de la burguesía, ya venido a nenas en aquellas fechas. Errtonces , alguien descubrió Valdepeñas. Un pueblo serrano que disponía de

lo que ellos necesitaban de roodo más innediato: varios grados nenas de diferencia en la temperatura, agua abundante y noches frescas para dormir con pI!::. no rend.imi.ento, y sólo a poco más de treinta i nf e rna l e s kilánetros de Jaén. Yo creo que fueron los del Frente de Juventudes, que, por entonces,

plan~

r on sus tiendas de acampada en el Estanquillo, y las visitas de autoridades y padres de acampados se prodigaron con frecuencia. La realidad es que los primer os en aparecer fu eron políticos provinciales; después, empresarios y caneE ciant e s aventaj ados de J aén, funcionarios de él ite y profesionales de prestigio con sus fami lias pa s aron por e l pueb lo. La fl o r y nata del Jaén de entonces de s cubrió Valdepe ña s, pero no l o colonizó . Así aparecie ron aque llos nuevos visitantes que llenaron nuestras casas y di e ron ambiente y colorido a nue s tras ca lles. Los valdepeñe ros s e estrechabéin en sus vi v i e ndas y a lquilaban l o nej o r de ella a l os ve r ane antes , que tenían G

que conf o nnarse con l o que había , que no era micho , por lo que a carodi.dades se refería . Va l depeñas era un hervidero de forasteros los meses de julio y agosto. Las señoras traían las m:x:1as y l os chismes de l a capital. Los señores aportaban su dinero y contribuían a reducir aceleradanente el censo de animales de corral carestibles . Los bares hacían su "a gos to" y especialnente con~rrida era la te rraza de Manuel Martínez, en l a plaza del Ayuntamiento, que Juan, el camarero, r egaba con esmero todos l os días y sacaba todos los blancos sillones de mimbre disponibles, donde hacían tertulia paisanos y forasteros, para canentar las úl:timas incidencias de la Guerra Mundial, los chismes de la política, conocidos de "buena tinta" por los que acababan de llegar de la capital, o la última

00-

v i da del "Cencerro " y sus adláteres, dueños e nt once s de la sierra va l depeñe r a . Sólo e l relente de la noche fresca les obligaba a poner fin a sus discusiones y carentarios para 'r e s gua rdar s e entre l as sábanas y en sus cerradas alcobas. No había discotecas ni salas de baile para ofrecer a los ve r aneantes alguna

expansión para aquel derroche de ocio. No había piscinas ni parques. Sólo el más que rrodesto paseo de "El Chorrillo", que só lo disponía de un caño de agua f r esquís ima que daba nanbre al lugar, y que "Matasiete" y otros funcionarios -

58 -


numicipales regaban los daningos a cubetadas, que esparcían con sapiencia y eficacia, porque todavía no había llegado al pueblo la manga-riega que "Pepino" utilizaba entonces .en la capital. "M:Jrcillica-junior", pionero de la industria hostelera ya, instaló un bonito bar al aire libre (precursor de los "Platas"), que hoy sería un precioso "PUB", en el llamado Chalet de Víboras, en pleno paseo, que tuvo bastante éxito porque utilizaba caro frigorífico el caz de agua que atravesaba la fin ca, y, entre el fresco ambiente y la cerveza con aquel frío natural, era una delicia pasar allí la tarde-noche, que sólo se podía aguantar hasta cierta ho ra.

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Las industrias heladeras eran más bien escasas. Una era propiedad de "Luc~

ma", que fabricaba sus productos a mano, en una garrafa de latón que hacía g.!. rar a brazo en una salmuera con hielo, y que después vendía por las esquinas, engañándonos a los nenes con su rrolde de muelle que parecía iba a llenar por canpleto y que después se quedaba en casi nada entre dos galletas. Claro, que

caro él decía: ¡Por una perra gorda, qué nos iba a dar! El rrolde entero valía una peseta, yeso sólo podían costearlo los hijos de los veraneantes. y para los veraneantes era tamb i én e l magnífico helado que hacía Filo, la

hija de Manuel Martínez, algunos daningos y días de fiesta, que servía en unas hennosas copas de cristal y que su padre era el primero en degustar, acanpañado de media docena de biscotelas de la confitería de Ángeles, que era la envidia de los mirones, que, muy de tarde en tarde, podíarros saborear aquel manjar. No sé si será por la escasez de entonces o porque los recuerdos de niño son in

delebles, la verdad es· que la impresión que yo guardo de aquellos helados arte -

59 -


¿= Filo es que fueron l os más exquisitos que yo he probado jamás.

Apar t e de estos pequeños lujos , l a bebida más refrescante que se podía temar (además , na t uralmente, del a gua f r e s ca de los nUlIErosos p ilares públicos) e r a una ga s eos a de bola, de Tanás Pe inado, o l os refrescos de j arabe de zarza par r i lla o l im:5n con agua del boti jo, que bebían sobre todo las señoras cuando s us esposos , en solemnes días de

~iesta

de guardar, las invitaban a un re-

f res co en l a terraza de un bar, ya que beber cerveza aún no estaba bien visto. Los ve r ane ant e s , en pandas y por f amilias , r ara ve z repetían t:enpJrada, y los que lo hacían, un buen día dejaron de i r y aquel personal desapareció caITO

había aparecido. En la actualidad, casi todos los veraneantes son hijos del

pueblo , que, afincados en otros l ugares , vuelven con l os suyos de vacaciones. ¿Qué ocurr i ó? .. ¿Dónde fueron l os ~ntiel, l os Álvarez de ~rales, l os T! radas , l os Cañones, los Carrp:>s Lucha, l os Tellos, l os del capricho, los Pérez Aranda , l os Dcrnínguez, l os Teolinélos, l os Dolset, l os Aguirre, l os García 5egavi a, los Marín y otros nucbos que harían muy l arga la relación? ¿ID mejor de la sociedad giennense de entonces que buscó y encontró paz y tranquilidad e n Va l de peñas? . . y no diganos de f amilias ilustres nacidas y criadas en el C~

puebl o, que no han vuelto caro solían: Lunas , Fantonys, García de Quesada, t ro, Ga r cía de Que s ada y Gregario . . • Mi opinión, que ~pongo nuchos no

c::mpartirán, fue que en este asunto f alla

r on l os valdepeñe ros : vecinos y autoridades. No se e s f o rzaron ni se rrolestaron e n mejor az l o qu e tenían, o quizás no pudie ron : pero , en l o que dependía

de

ellos , ni l o intentaron. Es verdad que l a carre tera es un hándicap, pero no es l a ún ica culpab l e de espantar a aquellos visitantes . IDs ve raneantes iban

n~

s i tando otros atractivos para inc l inarlos a vo lver, o tras pr estac i one s y serv! ~

cios que les hubiesen animado incluso a afincarse aquí. Nada se hizo sobre el particular: y aquellas fami lias que dejaban sus casas con todas l as carodidade s que entonces existían, llegaban a l pueblo y se encontraban que carecían de todo aquello que ellos disfrutaban en l a capital : y e l primer año aguantaban caro podían todas aquellas incarodidade s , y a l año siguient e no volvían: porque lo único que había vari ado era e l precio del alquiler, que, inexo r ablemen te, subía por enc ima de l índice de l a inflac i ón . En aquellas f echas de l as que hablarros se podían contar con l os dedos de l a

mano l a s c a s a s que di s ponían de cuarto de baño. y es a s , naturalmen t e , no se al quilaban . Pe ro los propi etarios de viviendas que s í l o hacían j amis pensaron inverti r parte de l a renta obtenida en mejorar el asel de s u casa, que

pennan~

cía i na l t e rable t emporada tras te!Ip)rada. No exi stían en el pueblo más piscinas

- 60 -


que las albercas de riego de algunas caser ías o l os "c hi lancos" de l os ríos . ¿Cuántos chalés o apartamentos s e han construi do pa r a alquila r po r t empor ada o farentar la i nve r s i ón de posib l e s ve r anean t e s de la c l a s e rredia acarodada , que es la que puede disponer de una s egunda vivie nda para sus vacaciones? .. En resurren, mi conclusión es que Valdepeñas perdió ent once s , y con todos

los pronunciamientos a su favor, la oportunidad de convertirse en un

~~

te centro turístico o ve r an iego , que se desplazó a o t ros lugares colindantes, y que después buscó los atractivos de las playas de Granada o Málaga, como si fuese rrejor el clima de Los Villares o del Puente de la Sierra, de Jabalcuz o del Puente de Jontoya o del Puente Tablas que el que se disfruta en Valdepeñas y lo malo no es que perdió aquella oportunidad; es que está perdiendo todos

los trenes para actualizarse. En Va ldepe ña s , en la actualidad, no hay ni un

~

tel, hostal, parador, fonda o pos ada donde una fami lia ( un viajero, no s 610 desee pasar unos días de vacac iones ,

~ i s iquiera

para pas a r una noche entre 2

días de trabajo en el pueblo, a no s e r que recurra , caro entonces, a que le a l quilen en una cas a parti cu lar una habitación con de recho a aseo , donde -además de pagar su importe- tiene s que agradecer e l favor. Y an t e esta s ituaci6n , e l v i aj e ro no vue lve y l a f ami lia s e lo piens a do s veces antes de r e inci di r . y es una lás tima , po rque Va l de pe ña s cue nta co n un exce lente c l ima en los me

ses de mayo a septi embr e . Una tradici ón gastronánica de ca lidad y va r i edad, y hasta una exce l en te repos t e r í a que ofrecer, y todo ello a una distancia r a zona b l e para que l os ca p i ta l inos pud i eran refugiars e de nuevo de los r i gores de l a canícu l a gi ennense . Sólo fa l ta qu e algu ien o a lgunos se de c idan a construi r es e hos tal o r e sidencia que Valde peñas necesita , y donde los enarrorados de es e pr e c ioso pueblo podarros acudi r con libe r tad y garan tía de pa s a r unas de liciosas caciones y unos días de descanso y paz aseguradas, sin tener que recurrir a

v~ l~

gares parecidos, pero donde la distancia ya es un serio obstáculo para nuestra tranquilidad cuando tenaros que dejar a parte de la familia aparcada en la capital. y unas vacaciones que se recuerdan con agrado y nostalgia es el rrejor incen

tivo para volver, y los reincidentes, l os rrejores propagandistas del lugar do!! de lo han pasado bien.

Por: Ánge l LUQUE PARDO.

- 61 -


~Á~1fj}~~ ~JliIf(fl\~§~

Zllguno~ ra~go~

be la jubilación

Se h a bl a d e q ue está s u r g iendo una nue v a sociedad, la de los

j~

bi l a d o s . En España , hoy, e l número de l o s que rebasan la docena de a ño s como j u b i l a d o s , es mayo r que e l d e los que no llegan a esa ci fra . A medida que a ume nta l a esperanza de vida y se rebaja la edad de jubil a ci6 n , cada vez s o n más l o s a ños para disfrutar, después del pe r i o do de act i v i dad l aboral . Ha c e u n

muy l e j a no s e trabajab a h a s t a que l a en fer med a d o l a mue r t e ac abab an con e l tra b a j a do r ; la s v a c a c i o n e s e ran i m ti e mp ~ no

p e n s a b l e s y no h a b í a tiempo l i b r e . Hoy , l a e d a d de j ub ilac i 6 n se sl túa en l o s 6 0 o ~ 5 a ñ o s, s egún p r of e sio n e s , p o r l o que a muc~ pe rsona s , en el momen to de jubila r s e , aún l e quedan bas ta n tes a ños d e vi d a , qu e h a n de l l e n a r no 'con un sen t imien t o depres i vo o de i n u tl lida d, s i no con j úbi l o , p ue s no debemo s olvidar que, prec isamente , l a p a l a b r a "j u bi l ac ión" v i e ne de " j ú b ilo" . Para muc h a s personas , e s ta e tapa ll e g a casi de repente, cuando, e n realidad, no es así ; s i n embargo, absortas en l o s problemas cotidianos y en la r u tin a dia r i a, apenas se dan cuenta de ello, s in perc ibir que las c ircuns tancias s o n ot r a s . Se da como ejemplo el caso de padres que siguen ahorrando y sacrificándose por rutina, cuando ya sus necesidades son menores. Los jubilados deben prepararse pa r a viv i r su jubi lación. Es pr~ ciso que prevean con t iempo l o q u e v a n a h a c e r cuando l l e g u e esa edad. Se puede detectar f ác ilmente cóm o qu ienes d u r a n t e mucho tie~ po se que jaron de no poder hacer l o q u e l e s g u s t a b a , llegado el mo mento, no saben qué hacer, y se abur ren o desesperan . Es o bv i o señalar que no todos los jubi l a d o s viven una misma rea lida d c u a ndo llega su j u b ila ció n . Ha y d ist intas maneras de ser ju-

62 -


b il a d o s , q ue s o n el r e s ul ta do de l a v i d a l a bo r a l , s ocia l , c u l t ura l , e t c . q u e h ay an t e nido ; s e g ú n e l lo , hay un a s e r i e d e r as gos q ue v an a def in ir al jub i l a do . Nos v amo s a f i ja r en a lgu no s. En c u a n t o a l medi o so c ia l , no e s i gu a l j u b ilar s e en e l me d i o ru ral que en e l med i o u r ba n o. Quie nes l o h a c e n en el p rime ro s e en c u en t r a n, por l o g e n e r a l , más i n t egr a d o s y , en ba s t a n t e s c asos , no dejan d e r e a l i z a r algu n a a cti v id a d . Otro r a s go s er í a e l p od e r adq ui s i t i v o . La s de s ig u ald a d e s e x is tentes en la cuant ía de l a s p e n s ion e s dete r mina fre c uentemen te l a actitud del j u bil ado an te es ta fase de su vida. Corno tercer r a sgo po d e rno s c i t ar e l e stado d e salud. Jub ilars e enfermo o en buenas co n d icione s f í s i ca s e s algo que, necesariamente, repercute en el jubilado y , a su v ez , en el entorno famil iar y social. Corno último rasgo a señalar está la act itud ance el trabajo. Quien haya ejerc ido una prof es ión q ue le resulta desagradable, la jubilación será una l iberac i ó n; mi entras q ue quienes han ten ido u n trabajo que les apas i ona , n u n c a s e des vi ncu lan totalmente de él. Se g ú n t o d o l o a n te r io r , no s e nco ntramo s ·con d ist i ntos j u bi l a d o s q u e v a n desde l o s que se j u b il a n e n u n me d i o acogedor, c o n pe rf e ct o estado de sa lud , bu e n a pe ns i ó n , buen niv el de i nte g r a ció n social , e tc . , has ta l o s que v en l a j u b i l a c i ó n corno un cas tigo . . Pero l o s j u b i l a d o s no viven ai sl ado s , s i n o q ue están

- o deben

estar- forma ndo p a rte de l a soci edad; de una soc ieda d q ue d e b e s eg t ir Ios corno s u yos . En e s te se nt ido , se podr ían h a c e r mu c h a s c o n si deraciones ; pero , pa r a no ser mu y ex te n s o , c r e o que l a c o n c l u sió n a que nos ll evar ían es a qu e l a soci e d a d t ie ne u n a po stu r a a nte l a jubilación que v a desde q ui en es l e .da n el máx i mo de p r e s t i g i o, has ta la marginación. Por su parte, el colectivo de j ubi l a d o s n o se pu e d e dec ir que su grado de part icipación soc ial s ea e l ó p timo; se limi t a n a ser más espectadores que protago n ista s , s i endo e s t a c a r a c t e r í s t i c a más acusada en l a s muj e r e s q u e en lo s ho mbr e s . La p a r ti ci p a c i ó n en aso c iaciones es muy es casa, a ex cepc i ón de l o s Hog ar es d e Pensionistas. Son estos, centros en t o rno a lo s c u al e s se desar rol l a l a v i d a de gran número de jubilados, hasta tal pun t o que, cuan do a lguno de ellos, por cualquier mot i vo, ci e r r a s u s pue r t a s algún d ía , el jubl -

63 -


~au O

se siente desor ien ta do y no sabe adónde ir ni qué hacer.

Es , en mi opin ión , este un problema que el jubilado debe resolv er , e n e l sentido d e organizarse él mismo su tiempo libre, sin ne c e si da d de d e p e n de r de forma tan abso luta de estos Centros, y dedi ca rl e má s t i e mpo a l a vi d a fa mi liar, entendiendo por ello relación c o n h i j os , ni e t o s , etc . Pues e t j u bil a do , de ninguna manera debe ai s l a r s e en Ce nt r o s creados para él, sino que -como parte de una s o c i e dad- h a de estar i n t e g r a d o en ella.

Por: Manuel GARRIDO VALDIVIA.

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"LA CONSTANCI A Y LA TENACID AD ESTÁN DANDO SUS FRUTOS" .

Desee siempre existió e n mí l a ide a d e realizar d cre a r una radi o p ar a l a c omunida d . Es ta i de a empezó a tomar cuerpo a llá por el año 1.9 8 2- 8 3, cu and o hi ce el p r i me r mon ta j e de un emisor que sólo a l c an z a b a un par de c ientos de me tro s; a este l e siguió otro yo~ cada vez más perfeccionados. En e l 84 se realizaron los primeros pasos como emisora l o c a l, con algún q ue otro programa de música, algo caduca, y a lgunos p rogramas grabados en la discoteca " El Almendra" . Así e mp e z ó todo , y h aci a úl timos d e e s te a ñ o 1 . 984 mo n t é e l c o d if i c a dor e s tére o q ue s e e strenó e n l a s e mi sion e s de l 85 , que fueron - en real i dad- e l p rime r gran a ño c omo emisora estable; en e l 86 se pu d i e r o n comp ra r con la propaganda unos cincuenta discos, ademá s d e un a me s a de me z c l a y un mi crófono . - 64 -


En el 87 se es tren6 u n emisor de 4 Ws a c a mb i o de la propaganda de los Hermanos Te l l o , y c on el r esto de la propaganda se compraron u nos setenta y c in co di s c o s, ot ra me s a d e mezc la de mejor cal idad y otro mic r 6 f on o .

Ahora estoy en el empeĂąo de hacer un conven io c on v a ri o s comer ci an t e s para poder adquirir e l equipo def initi vo que co n s t a de: Emisor es tĂŠ reo de 80 v ati os , e q uipo d e a n te n a s , u n compresorlimitador (p a r a q ue todo s ald a a l mismo nivel) , un rad ioenlace de 10 v a ti o s , un equipo m6v i l de 15 v a t i o s , d o s g ir a dis c o s de buena c a lida d , me s a d e me zcl a, sintonizador y ple tin a . To d o esto e s t ĂĄ v a lo r a d o e n 1 . 20 0 . 0 0 0 pe se t a s; por este mot ivo, - 65 -


_

q~e

as e gurar e l p a g o d e e ste equ ipo , ya qu e la emi s o r a d e b e

d e auto ge s t i o n a r s e so la. Es to no q uier e d e ci r q u e el Ayu n t a mi e n to se des en ti e nd a ; no . La De legac i ón de Cul t u r a tiene q ue a poy a r eco nó mi c amen t e . Aun q ue esta e misora es ya muni c i pal , t i en e que ma n t e ne r un ser v ic i o púb l i c o constante a s u

~omu n i dad

y una in de p e n d e n c i a total

en l o ref e r en t e a l a pol íti ca , porque no se debe olvidar que es mu ni ci p a l y se debe a todos l o s v e cino s de Valdepeñas, sean de la ideo l o g í a que sean. Con es to q u ie ro advert ir a los que están y estarán al f r e n t e de l a Corporac ión que, e n e l estr icto cumpl imiento de

e~

t a im pa rci a li d a d e i n d e pend enci a p o lític a , se e n c u e n t r a el futuro y l a supervivenc ia de es ta e misora. Te ne mo s que rendir ho me n aj e y dar l a s grac ias por la gran ayuda p r e s t a d a por todos aquel los que es t uvieron frente a los micrófonos d e u n a f o r ma desinteresada, y , ¡cómo no! , a los que están ahora dan d o el c a ll o dí a t r a s día . Desde a quí , q u is ie r a que todos l os

le ct~

re s d e e s t a g r an r ev ista l o c a l y t o d o e l gran pu eblo de Va l d e p e ñ a s de Jaén no s u nié semo s p ara recono c e r e l g r a n esfuerzo que están ha c ie ndo, y a n i ma r le s con nue stro r e c ono cimie n t o y a yu d a, y aSLpoder d e c i r q u e l a creac ión de e sta radio l o c a l e s ob ra d e l e sf u e r z o d e tod o un pueb lo

~ue

qu iere es ta r a l a ca beza, utilizando t odo s lo s

me d i o s q u e l a téc n i ca a ctual no s b r ind a.

Po r: J o s é Ma ría RODRíGUEZ LLANERAS.

Pág ina de Rebotica

L

o

S

A C CID E N T E S

1 N F A N T 1 L E S

Se habla mucho d e l o s acc i dentes de t rá f ico , labora les, etc., pero nunca de l o s acc iden tes i n f a n t il e s. Son mu c ho s los productos que están obligados en sus etiquetas a advertir el riesgo previs~ b le, prohib iendo la venta de productos de apariencia engañosa. No obstante, para evitar esta c lase de acc identes es fundamental una correcta información sobre todos los r iesgos que existen en el ha gar, y para

el~o

se neces i ta que e l n iño sea su p r o p i o "agente d e - 66 -


segu rid a d " . Los acc identes infant iles má s fre c ue n t e s son lo s enven en ami e nt os ,

l a s c aídas,

l a s quema d ur a s ,

l o s a t r a g a n t amien t os y l as est.r an-

gu lac iones mecánicas y asfix i as. Algunas de las medi das que d e ben seguirse para ev itar los son l a s siguientes: E l ni ñ o , d u r a n t e una eta p a de su v i d a , se l levará todas l a s

c~

s a s a l a boca ; p a r a é l e s u na fo rm a de c o n o ce rl a s . Todos los obj ~ t os pe q ue ños

(monedas, b o to n e s , pu n ta s , etc. ) que el niño pueda

tr~

g ar d e b e r á n estar fuera de su alcan ce. Los j u gue t e s grandes pu ed e n tener partes que se desprendan f áci l me n te y que e l n i ñ o p ue d e ll e v a r s e a la boca.

r

¡Cuidado con el los!

;»:

.

••

.- ~

--

¡

:'oo!

Lo s c a r ame l o s que l e s d a n a lo s n i ñ o s puede n h a c e r también que se atragan ten si su tamaño e s excesivo . También son pel igrosos l os garbanzos,

judías u otras sem illas que puedan aumentar su volumen

a l permanecer en la boca o en la nariz y producir asf ixia. Debemos tener mucho c ui d a d o a l d a r al niño p equeño su alimento. Incluso las papillas o líquidos pu e den pasar a las v í a s

respirat~

rias y sofocarle . E l niño puede sofocarse también jugando con bols as de plástico, metiendo la cabeza en ellas. No dejen que el niño l as u ti l i ce como j u g u ete . Las ropas de l a cuna, s o b re to d o lo s tirante s co n los que se su- 67 -


J c ~a

a l niño, pu eden se r

causa de e strang u l a mi e n t o s i n o

~

b ien

inst alado s . La s c int a s o p añuel o s a l r ede o o r d el cu e ll o p ueden se r c aus a de u n co l gam i e n t o ac ci d e n ta l . . .

[ Co n t i n u a r á ) .

UN CONSEJO: ¡NO SE AUTOMEDIQOE! üOO. CULTE A SU MÉDI CO O FA.~

CÉO-

TI CO!

r: P e d ro BARRANCO

EX TRR~RA.

~~-----------------':f

~.

-

1

• cuando me he l evantado, desde mi vem:.ana he mi rado el trozo de c i e lo que , a modo de veladur a a zul, sirve de fondo al casti llo de Santa catalina y a c r e s tas r ocos a s con afilados dientes

~LJe

quisi eran rroráe r l as b.lanquecfnas

as ~

bes que fuga zmente pasan por s u entorno . Son l as pr imera s ho r as de l a mañana: s e zaspí.ra un a ire fres co y su-J l ; por a l gunos trarros, el c i e l o estaba e.""lCapO'taoo con nubes grises y blancas ,

CD:I)

toisón de cor dero . Desde mi a tala ya, yo dudaba de ir o no a la sierra, po rque allá e l c i e l o se veía enrevesado y amenazante . Decidido, he c ruzado las calles s emide sie rtas de l a ciudad y he enfilado el camino de l a s i erra. J abal cuz e s taba s ilencioso y , a la r ant e vege tación, sus rocas cárOenas,

VEZ , SlllS

mel ancólic o . He observado su exuDea ltas c imas , sus val l es y sus caña-

das sus v i e j a s v ivi endas enjalbegadas y :de paredes ventrudas , sus teehmiJres repletas de ruindad- y de abandono; Y en

o más recóndit o y abstruso del l ugar,

el ba l neari o de aguas temales que drn::mita e l sueño eterno de l a mis incalific able desidia que la mente humana cabe .fumaginar _ He dejado e l pinto resco l ugar de .Ja'ballOAZ . Mi coche sube rampeando l a torcida carre t e ra y darros vis ta a l pc:ibllado> de Los Vil l ares. La villa está s i tua-

- 68 -


da en medio de un henroso valle bañado por los ríos /Elic he y Ri ofrío, cuyas aguas fertilizan gran parte de s u término. Pa s a do e l poblado comienza l a empinada cuesta: a la i zqui e r da , la sierra de Otiñar y , más ai fondo, la Pand~ ra yla sierra del Trigo. A Valdepeñas de Jaén no se la puede ver hasta bien entrado en su enclave . La ciudad, oculta entre abruptas rrontañas, no permite ser vista de lejos: no deja que nadie pueda deslustrar en su rrente el suntuo so retrato que de cerca pueda hacer el visitante. Con mi equipaje he llegado al pueblo a rredia mañana. Las alineadas calles y las placitas recoletas ya empezaban a despabilarse a la llegada del nuevo día. Valdepeñas tiene un profundo encanto en sus calles; nada turba su sil~ cio: a esas horas, de tarde en tarde, pasa un transeúnte 'qu e hace un sonoro ruidO con sus pasos. Las casas están jaharradas de rrortero o de cal viva, y se pierden en un laberinto inextricable .. He preguntado por David y Juan, dos buenos amigos y t uenos conocedores de los aconteceres valdepeñeros; me han i nvitado a visitar la ermita de Chircales. La calle por donde abandonarros el pueblo es pendiente y rampeada. Al final de ella, un huerto cuajado de árboles fruta les y de arbustos semiescondidos en la frond(sidad de su arboleda, nos ha r e f r escado e impregnado el rostro con la humedad y con l os efluvios aranáticos que de allí manan. El camino hasta la e rmí.ta es polvoriento, y mi coche se ha teñido de un polvo finísirro que se co!! funde inverosÍInilrrente con su gris p lateado. A pocos kilánetros está la ermita del Santísirro Cristo de Chirca les; para l l ega r a ella e s muy penoso. La senda está lle na de r amblizos con piedras y r amas secas ; l uego va subiendo por una serrezue la pedregosa, erizada de ca r dos , y , despué s , s e hun de en una torrentera. Por fin , treparros por la ú l t ima costana hasta situarnos en la explanada de la ermita, que posa sobre una ladera.

- 69 -


El l l ane te e s pequeño: a un l ado , e l precipicio con p l antas de olivos de smedrados que s e cobi j an a l a sanbra de l barranco , y que se cont entan con l os mírros y pr irro r e s que otras plantas desdeñarían. Y es que l a s i e rra no a-ª mite en su t e r r i tor i o vege tac i ón intrusa . A otro l ado , la pequeña e nnita nos a pa r ece al f ondo de un arco de rredio punto que hay a su e ntrada . Pero, antes de ade ntra m os en e lla , l a natarraleza nos ha qu erido ob sequiar con ·una casca da de agua f ría y c r i s ta l .u:a que corre y s e precipita por l os milenarios sU!". cos de la roca, y que llegan hasta nuestros p i e s para, .desplés , de s aparecer s e rpenteando ha sta perderse en e l infini to valle de l a ennita. Es caro un don celes tia l que nos envía e l Todop:xleroso para saciar nuestra sed y purificar nue s tra mente con l a unción del bíblico l í qui do . Bajo e l fresco to l do de la vege tac i ón humedecida por e l agua que zigzaguea po r l a s barrancadas , nuestro espolique nos muestra las altas c:unbres de esta sierra , sus cañadas; nos habla del Chozón de Mangas, de la cañada Gallego, del Cor tijo La Beata y Nava lengua, del Pilar de la lot:>ntesina, del cerro de la Piedra y de l a Fuente Gota a Gota , de l a s ierra de Chircales y de La Chirina (en l a que, en 1.808, el "lot:>zo de Porras" dio muerte al afrancesado corregidor de J aé n , don Antonio María de Lemas , así caro de otros lugares no menos atractivos e i nt e res an t e s , mentados por Al f onso X, "e l sabio", en su libro "Las

~n­

t e rías " , en donde e l viento -aún en p leno estío- es dueño y señor , Si es inter e s ant e; ciertamente, la vista panorámica de Valde peñas , no menos lo es el relato y la l e yenda de su ennita y de su Cristo de Chircales. Al santuario se entra a l cruzar un pequeño patio que, a ITDdo de atrio, hay entre el arco y la fachada del sagrado recinto . Lo primero que llama la atención del vis i tante es el cuadro del Santísirro Cristo de Chircales, que pende colgado

s~

bre la pared del ábside de la iglesia. La pintura tiene un gran" fulgor, valor y ternura en su CCIllpOsición pictórica, y el marco que la encuadra, con sus caprichosos adornos de folla je y figuras, al contarplarlo, podenos aseverar que escames ante una preciosa joya plateresca, o sea, ante una obra del estilo más representativo del arte español. La pintura de Cristo agónico se la puede atr,!. buir a cualquiera de los maestros de la renatilrada escuela de Juan de Bolonia (siglo XVI) que m::xieló, entre otras michas, l a estatua de Felipe Irr (Plaza

~

yor de Madrid). otro not.ívo interesante que hay en el interior de la ennita es la baranda que se apoya al pie de las gradas del presbiterio, considerada caro un auténtico logro de l a artesanía valdepeñera.

- 70 -


-II-

Cuando ya se perfilaban las altas SClIbras de los chopos y de las nogueras que por allí abundan,

regresanDS

a la ciÚdad.

He paseado un largo rato por la maraña de sus calles: me he detenido en la iglesia parroquial. Al entrar en ella me he topado con una santera

desgalic~

da y, llena de énfasis, me ha invitado a visitar Valdepeñas en días feriales, y también me ha dicho que me haga cofrade del santísi.nÓ Cristo de Chircales y que don José, el párroco, necesita nucho dinero para restaurar su viejo templo. A mi salida de la casa de Dios, pacientemente, he recorrido el dédalo de sus ramblas rectas. La ciudad había despertado ya. El pueblo fue fundado por el eriperador Carlos 1, en el año 1.539, en el lugar de Osarios, entre Ranera y Susana, y su ubicación fue señalada por Jerónim::> de Bustamante de Herrera. La placita que está sentada en la altiplanicie del pueblo es boní.ta y pin-

toresca. En ella había hanbres dialogando y niños corriendo en torno al rronumento de Santiago cortés, quien, caro e l nozo

de Porras, fue otro héroe va l -

depeñero que dio su vida por la patria. Frente a la iglesia, el

Ayuntamiento~

Es un edificio rrodemo, de poca sa-

zón y donaire y que dista IlIldx:l de l a arnonía y esti~o arquitectónico que l e circunda. La calle Tercia es pendiente y angosta, Y en ella estaba la casa en donde

se depositaban los dí.ezmoa y primicias, que nos conduce a la plaza del Bosque, para, después, desarbxar en la Avda. de Granada. La a.rnvn.iosa .música de una discoteca que por allí hay me recuerda a otras w:bes viejas españolas, en do!! de no hay nada más típico, más original ni más consustancial con la raza y con el medio. La casa de víboras es, caro el rrojón silrb5lico que nos señala dónde acaba el pueblo y dónde canienza la belleza inconmensurable del campo valdepeñero. Contiguo a esta casa está el Parque del Chorrillo, o Parque -del Obispo, que también se ,llama así en recuerOO del Obispo Fray Diego Mela de Portugal. A estas horas de la taroe parece que toda la intimidad, toda la sonoridad de estas calles se intensifica y se redobla. El barrio pobre y el barrio noble se confunden y se abrazan. Ya no están separados los más linajudos y l os más andrajosos porque unos y otros han mezclado sus vidas y sus vi vi endas. Los

v i~

jos caserones van cediendo sus piedras a una ciudad nueva, novís ima , ti r ada a cordel. Valdepeñas es un pueblo bien aseado. Pero sus casas son un tanto discordantes: igualdad gearetrica, desigualdad , anarquía cranática. En l os t e j ados , l a s -

71 -


" '.E"

mnticolores de plástico que cubren l as terrazas tienen todos l os ca-

l o r es del iris, caro en los muros de Ecbatana, robando a l os edificios la esbe l tez que podían suponérseles.

La vo racidad de los hcnt>res

-catO

en otros lugares- va trocando l os viejos

edif i c i os llenos de historias de aroor , de celos y de gloria, por los nuevos b l oques de viv i endas inoportunas , de dudosa solidez y de luj o vicinglero,én donde e l encargado urbanístico no ha puesto todo su celo y empeño de conservar l os edificios

coñ

todo e l misterio de sus piedras , con l a mística de su

tristeza, el silencio y l a soledad que "hay entre l as sanbras del grandioso pa! saje valdepeñero. Al anochecer he abandonado el pueblo. La henIDsura ranántica del paisaje se dibuja Sobre el c ielo transparente que refleja la regia y ITDnumental perspectiva de la ciudad. He pranetido volver porque deseo saber qué fue de su histor ia, de sus representaciones religiosas a l o "vivo" que en ella se celebraban en el siglo XIX, de ese Valdepeñas de l os Jilgueros que los poetas pretendieron apellidar, de su

farooso"plChero electoral n que debe custodiar las llaves

rrnmicipales, de sus gentes, de sus artistas ... El sol ya ha recogido sus tonos agresivos . Es tarde . Me voy.

Por: Jacobo QUERa GARR IDO.

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Biblioteca Pública MuniciPal Vamos a comenzar con lo que la Biblioteca logró encauzar en las fiestas: Consiguió, una vez Dás, organizar con b uen resultado el III cam · peonato de ajedrez, ya jugado este año por el sistema suizo, como la Federación exige. El de damas no se pudo celebrar por falta de jugadores, ya que s610 estaba interesado en este campeonato un jugador. También logramos la representación de teatro el día 3, a cargo de la

~ompañía

de teatro municipal TICANA, de dos sainetes: uno de

Miguel de Cervantes, titulado -El Juez de los Divorcios", y otro de los Hermanos Álvarez Qu intero, -Carta a Juan", cuyos arreglos los hizo un componente de l a compañía , Arto Rosa Jaenes. Ese mismo día los niños t uv ieron una n o che entretenida con las entrev istas y paro d ias que prepararo n l o s más peques; pero no ac a bó la noche infanti l e l día 3. El día 5 vino a Valde p€ña s e l grupo ll ama d o "La funámbula

fáb~

la", un grupo de títe r e s y marionetas que logró sacar una sonrisa a niños y mayores con su obra ·Chiquil icuarto el Bufón". Hubo má s teatro el día 4: nos visit ó e l teatro Empatía, con unos sainetes bastante graciosos, a unque l o s espectadores preferían ver a las chi ./

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cas de Encarni y de otra paisana nuestra bailar sevi llanas y...· e n t r~ tenernos con sus montajes coreográficos de la mejor música del momento. Hubo más baile, y ya -de un modo más profesional- el día 2, con el grupo "Marisa Sarriá-, que nos de leitó con sus bailes regionales, todo un arte que en España, y sobre todo en Andalucía, no de be perderse jamás. Bueno, pues todo esto creo que es lo más importante en cuanto a actividades cultura les se refiere. Además, recordemos que e l d e po r te no f a ltó durante todas las fiestas; y no

o l v ~demos

aque lla formidable exhibición de c a bal lo s

que tuvimos en el Chap a r r a l ; i n c l u so, un año má s , conseguimos t o rear una vaquilla: Qu izás a lgún día es t e marav illoso puebl o t eng a un torero.

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-. ~-

Para acabar este pequeño recorr ido no podemos olv idar la mús ic a , y a que tambi én f o rma pa r te d e la c u l t u r a . No s610 h a y q ue reordar a l o s g ru pos de músi ca pop d e l a Caseta Mun i ci p al , s ino a l o s g rupos roc ieros "Los pe r egrinos" y "Sabo r Anda l u z " l q u e tocar o n con arte l a mús i ca de nue s t r a t ie r r a . A tod o s l o s pro tagon istas de e sta nove la t i t u l a da " F e r i a 1. 988" 1 e n mi nombr e , y

~n

el de t odo s , c reo qu e debe mo s dar les l ¡ .s gra-

c i a s por su ayuda y co laboraci6n , para pode r pone r le d I "Fin ", ca ~o

t o d a obra importante se merec e .

Por: Juan M. AMATE MOLINA.

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