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El monte sagrado de La Candamia

EL MONTE SAGRADO DE LA CANDAMIA Miguel Ángel González, 2011

Resumen Hay algunos indicios arqueológicos, toponímicos, históricos y astronómicos que apuntan al antiguo carácter sagrado del monte de La Candamia, localizado al Este de la ciudad de León. Su significado seguramente influyó en el carácter del culto romano desarrollado en el recinto del campamento legionario fundado en la confluencia del los ríos Torío y Bernesga. Allí, en La Candamia, buscaremos las Fuentes Amevi de las Ninfas y el santuario de Diana cuyo culto conocemos a partir de inscripciones latinas halladas principalmente en la muralla de la ciudad.

El Monte de La Candamia es un escarpe en el margen izquierdo del río Torío, al Este de la Ciudad de León. A partir de la documentación de la Catedral de León sabemos que en la Edad Media fue denominado “Monte Aureo/Aurio/Orio”1 a partir de “Monte Aureum”. Los topónimos de fuentes, montes o valles asociados a Aurea/Auria/Oria han sido explicadas por su color amarillento, por estar relacionados con la explotación del oro o por ser muy valiosos2. Sin embargo, 1

SAEZ, E., Colección documental del archivo de la Catedral de León, Tomo I (775-952), CSIC-CECEL, 1987, p. 69, 71, 178, 257, 267, 269; RUIZ ASENCIO, J.M., Colección documental del archivo de la Catedral de León, Tomo III, CSIC-CECEL, 1987, pp. 65, 245, 279, 297, 305, 407-408, 409, 442, 450, 451; citados en LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 148 2 MENÉNDEZ PIDAL, R., Orígenes del Español, Ed. Espasa-Calpe, 1972 (7ª ed.), pp. 95, 223, 226; MORALEJO LASSO, A., Toponimia leonesa y gallega, Ed. Pico Sacro, 1977, 32, 105, 129, 287; GARCÍA ARIAS, X.LL., Pueblos asturianos. El porqué de sus nombres, Ayalga Ed., 1977, pp. 104; ZAMORA VICENTE, A., Dialectología española, Ed, Gredos, 1967 (2ª ed.), p. 58; ROHLFS, G.,

Llamazares Sanjuan señala su estrecha relación con fuentes, arroyos y valles, por lo que propone una derivación a partir de la raíz hidronómica *Au-, *Auque señala un curso de agua con un sufijo -rformando la base *au-r-3

Figura 1. La Candamia Por otra parte, tanto el epíteto Candamius de Júpiter en la inscripción recogida por Ambrosio de Morales entre Asturias y León4 o la cántabra señalada por Antrotoponimia e Toponamastica nelle lingue neolatine, Gunter Narr Verlag, 1985, p. 39, citados en LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 145 3 LLAMAZARES SANJUÁN, A., Lo 'aureo' en la toponimia de León, Lletres asturianes, nº 60, 1996 , p. 148-149 4 CIL, II, 2695; «También me dió el Señor Don Diego otra dedicación de otra calzada, por donde se entraba desde lo llano de León á las Asturias de Oviedo. Está en el puerto que agora llaman de Candanedo, como tambien se llama el lugar pequeño allí cerca, y antiguamente se llamaba Monte Candamio. La dedicación dice en piedra: IOVI. CANDAMIO. Y dice en castellano: Esta calzada se dedicó al Dios Júpiter, Presidente deste monte llamado Candamio. Yo he pasado po aquel lugar, y por no saberme dar allí razón de la piedra, no la vide» DE MORALES, A. Las antigüedades de las ciudades de España que

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Utermann5, como los topónimos “Candamo” proceden del céltico *kandamius o *kandamos, adjetivo en grado superlativo de *kando-, con significado de “blanco, claro, luminoso”6 o “brillar, arder, resplandecer”7, aunque también se han hecho proceder de –kant- “piedra”8. En mi opinión, ambas denominaciones responden a la misma cualidad observada en este lugar, la de “resplandeciente”, acepción común para un derivado del latino “aureus”9 o del céltico “kandamos”, la cual tendría origen en su estrecha relación con la observación de un cuerpo celeste, el Sol o la Luna, con la consiguiente condición de lugar santo que se pone de manifiesto en la recurrente presencia de epítetos derivados de *kando- en teónimos. Probablemente concurriera la misma circunstancia en el lugar donde el Papa Cornelio trasladó y enterró el cuerpo del apóstol Pedro “cerca del lugar donde fue crucificado, en el templo de Apolo, Monte Áureo, en el Vaticano, en el palacio de Nerón”10.

van nombradas en la corónica con las averiguaciones de sus sitios y nombres antiguos, Tómo IX, 1792, p. 53 5 Epígrafe cántabro del s. II IOVI DEO / CANDAMO /PRIMULA REBVRRINI LIB(ERTA). L. M., UNTERMANN, J., Namenkundliche Anmerkungen zu lateinischen Inschriften aus Kantabrien. Beiträge zur Namenforschung, 15, 1980, pp. 374-375 6 SEVILLA RODRÍGUEZ, M., Posibles vestigios toponímicos de cultos célticos en el norte de la península ibérica, Memorias de historia antigua, Nº 3, 1979 , pp. 262 7 ALBERTOS, M.L., El culto a los montes entre los galaicos, astures y berones y algunas de las deidades más significativas, Estudios de Arqueología Alavesa 6, 1974, pp. 152-153, citado en OLIVARES PEDREÑO, J.C., Tesis doctoral Divinidades indígenas de la Hispania romana, Universidad de Alicante, 2000, p. 252 8 BERTOLDI, V., Problémes de substrat, Bulletin de la Societé de Linguistique de París 32, 1932, pp. 166, 154-156 9 AUREUS, A, UM : áureo, de oro; dorado; parecido al oro; excelente, resplandeciente, VALBUENA, M., Diccionario universal latino-español, (5ª ed.), 1826, p. 87 10 «beati Petri accepit corpus beatus Cornelius episcopus et posuit iuxta locum ubi crucifixus est, inter corpora sanctorum episcoporum, in templum Apollinis, in monte Aureum, in Vaticanum palatii Neronis», Cornelius: Liber Pontificalis, I, XXII, par.

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El Monte de la Candamia interrumpe la planicie del páramo convirtiéndose en un práctico mirador del relieve montañoso que rodea por el Oeste y el Norte a la región: al Suroeste los Montes de León encabezados por el sagrado Monte Teleno; al Oeste los altos de la Veiga de del Buey Mayor; al Noroeste la Sierra de Gistredo en la que destaca el Pico de Arcos de Agua seguida por un grupo montañoso que comienza con Los Arcos, seguido por la Sierra de Villabandín y la Sierra de la Filera; al Norte la Peña Los Machaos y los Amargones, San Mateo, Alto de Salguerón y Polvareda; al otro lado de La Candamia, hacia el Noreste los Picos Valcerrao y Mediodía más Peña Brava, Pico Soberón, las gemelas puntiagudas Peña Rionda y Pico Moro, seguidas por Peña Corada y Peña Mayor.

Figura 2. Santa Cruz de Cigoñola Desde el Paleolítico La Candamia ya tuvo interés para el ser humano, particularmente en el paraje de Las Lomas11 colindante con una urbanización, y lugar también próximo al lugar del hallazgo, en 1986, de un enterramiento colectivo en fosa con un ajuar formado por dos hojas de silex, dos hachas pulidas y una punta de flecha romboidal, próximo al límite entre los ayuntamientos de León y Valdefresno12. Hacia Puente Castro, en el Cerro de la Mota o Mota del Castro se localiza un castro prerromano que Luengo denominó “Castro de la Candamia”13 asiento de un castillo medieval y del Castro de los Judíos o Castrum Iudaeorum hasta que fue destruido por el

IV, http://www.thelatinlibrary.com/liberpontificalis1.htm l 11 CASTELLANOS, P., El Paleolítico Inferior de la Submeseta Norte (León). Diputación de León, 1986 12 VIDAL ENCINAS, J.M.: La Candamia. Numantia III. Arqueologia en Castilla y León. Valladolid. 1990 13 LUENGO MARTÍNEZ, J. M., Castros leoneses: Revilla, Sacaojos, Ardón, La Candamia, Villafañe y Valderas, VI Congreso Arqueológico Nacional, 1961


El monte sagrado de La Candamia

que la historiografía española conoce como Alfonso VIII de Castilla14. Entre las poblaciones de Villavente, Tendal y Golpejar de la Sobarriba se localiza el teso de la Santa Cruz sobre el que se construyó el monasterio de Santa Cruz de Cigoñola, cuyas primeras noticias de actividad proceden del rey Alfonso III15. Hay asimismo constancia documental de tres cuevas artificiales, ermitas rupestres o “peñas cavadas” localizadas en la margen izquierda del río Torío denominadas de San Martín, San Miguel y San Torcuato16, de las que dice Luengo «El castro [de Puente Castro] presenta en la parte media de sus laderas O. y S. fehacientes restos de tres grupos de cuevas, cavadas unas y otras en el terreno, en todo similares a las de Lancia, Villacontilde, Valle de Mansilla y Rueda del Almirante, dadas a conocer por Sanz Martínez»17 haciendo referencia a las Cuevas Menudas y de El Castro de Villasabariego, las de la Cuesta de Santa Marina de Villacontilde y las de Valle de Mansilla cuyos grabados fueron estudiados por Julián Sanz Martínez en 192018. Alguna de estas

14

CASTAÑO, J., AVELLO, J.L., TASCÓN, M., Dos nuevos epitafios hebreos de la necrópolis del Castro de los Judíos (Puente del Castro, León), Sefarad: revista de estudios hebraicos, sefardíes y de Oriente Próximo, Vol. 61, Nº 2, 2001 , pp. 299-318; AVELLÓ ÁLVAREZ, J.L., SÁNCHEZ-LAFUENTE PÉREZ, J., El Castro de los Judíos de Puente Castro (León), en VV.AA., Juderías y Sinagogas de la Sefarad Medieval, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Colección Humanidades, nº 73, pp. 533-556 15 RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, J., Monasterio de Santa Cruz de Cigoñuela, Archivos Leoneses: revista de estudios y documentación de los Reinos HispanoOccidentales, nº 93-94, 1993, pp. 311-320 16 AVELLÓ ÁLVAREZ, J.L., CAMPOS SÁNCHEZBORDONA, M.D., La ermita rupestre de Villademoros de las Regueras, Diario de León, 14/6/1992; RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, Justiniano: Tres cuevas o “peñas cavadas” en la margen del Torío, Archivos Leoneses 97- 98, 1995, pp. 121-133 17 LUENGO MARTÍNEZ, J. M., Castros leoneses: Revilla, Sacaojos, Ardón, La Candamia, Villafañe y Valderas, VI Congreso Arqueológico Nacional, 1961, p.103 18 SANZ MARTÍNEZ, J., El arte rupestre en la provincia de León, V. H. Sanz Calleja, 1920; GANCEDO, E., León condena al olvido el singular

tres cuevas podría corresponderse con la Cueva del Moro de Puente Castro, ya desaparecida, pero cuyo recuerdo aún perdura en esta localidad.

Figura 3. Planta y perfil de la Cueva de San Martín La única que se conserva, más mal que bien, es la de San Martín, en Villamoros. De ella dice Gómez Moreno: «Es pueblo [Villamoros] a media legua de León, sobre el Torío, hacia NE, y la cueva está en la cuesta de la Candamia, debiéndose su conocimeinto a D. Inocencio Redondo, que la exploró en 1887. Yo no pude verla. «Constituye, con toda probabilidad, un oratorio de hacia el siglo X, una de aquellas grutas monásticas, a que aluden con frecuencia los documentos de entonces. «Excavada en la roca, forma una nave rectangular y a su cabeza un ábside con planta de herradura, mediando un arquillo semicircular entre ambos. la entrada cayó deshecha; la nave tiene techo casi plano, y la capilla resulta como abovedada en redondo. Tamaño total, 6 por 3 metros, y de altura no puede juzgarse, por estar muy soterrada. Su parecido mayor es con la de San Juan de Socueva, en Santander»19

arte rupestre de los valles del Esla y Porma, Diario de León 1/8/2010 19 GÓMEZ MORENO, M., Catálogo Monumental de españa: Provincia de León (1906-1908), Ed. Intituto Leonés de Cultura, p. 137

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Pues bien, esta cueva-ermita, cuyas coordenadas son 42º37'24''N, 5º31'36''O, 886 m.20 está precisamente orientada con el Monte Teleno en la puesta del Sol en las fechas de las fiestas de media estación de Imbolc y Samain, lo cual es congruente con su advocación San Martín, uno de los santos herederos de la antigua celebración de la fiesta de media estación que daba comienzo al invierno21. Esta circunstancia invita a la reflexión sobre un posible origen mucho más antiguo que el supuesto hasta ahora –altomedieval– y sobre su carácter como lugar de culto precristiano y prehistórico.

Fontis Amevi en la Candamia, en relación con su antigua ocupación judía.

Existe una tradición sobre una fuente en la Candamia en la que habita un ser femenino sobrenatural, una judía en este caso, que custodia un tesoro y que se deja ver un día determinado, el día de la pascua judía. Lo relata así J. Javier Fernández Gómez:

Esta fuente gozaba de gran fama por sus aguas medicinales y fue analizada por el licenciado farmacéutico Antonio Chalanzón en 1821 en un trabajo que tuvo gran repercusión24. Sin embargo, ahora yace desmantelada y sus restos abandonados en las dependencias de la Diputación en San Cayetano25.

«Entre los árboles, con sus ramas majestuosas de nuestra querida Candamia, flota una leyenda semita. El pueblo hebreo dejó a una doncella al cuidado del tesoro de la aljama, cuando ellos fueron expulsados. Ella creía de buena fe, de que con los años tornarían al castro judío o a su barrio en León, pero pasaba el tiempo y la espera era infructuosa y teniendo miedo de perder su juventud y lozanía, se fue a la bruja del Abadengo, quien le dio a beber su pócima y de esta forma conservó el frescor de su cuerpo y su hermosura. La doncella judía tiene enterrado el tesoro junto a una fuente en la Candamia, y sale todos los años en la Pascua Judía, esperando ansiosa el requiebro de amores de un guapo leonés que la desencante con ternuras y ella le dará a cambio su belleza y el tesoro»22. Esta tradición tan próxima a la ciudad de León parece guardar relación con las fuentes de las ninfas que fueron objeto de culto por parte de los legionarios romanos, manantial que, como vimos en el capítulo anterior, era probablemente un lugar de culto indígena. Por lo tanto, parece razonable buscar las 20

Plan General de Ordenación Urbana del Municipio de Villaquilambre, Libro V. Catálogo, Parte II, Catálogo arqueológico, Febrero de 2009, pp. 97-101 21 GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia, Editorial Lobo Sapiens, 2011, p. 177 22 FERNÁNDEZ GÓMEZ, J. Javier: El legado histórico cultural de Puente Castro, 1998, p. 42, citado en MARTÍNEZ ANGEL, L. La base histórica y filológica de una leyenda: el tesoro judío de La Candamia (León), Folklore, nº 288, 2004, pp. 214216

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Apuntaba Maximiliano González Flórez en un artículo sobre la Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León: «¿Tendrían virtudes medicinales esas aguas de la fuente de AMEUCNI? En la margen derecha del Torío, en una pradera que se llamaba “El Tremedal” frente a Puente Castro, existió antaño LA FUENTE SUBLANTINA, que hoy ha desaparecido bajo los terrenos de aluvión»23.

En ella concurren circunstancias bien interesantes que apoyan su posible identidad con las Fontis Amevi. Al parecer, Estudios geológicos han revelado que se trata de un manantial que apunta carácter termal al fluir el agua acompañado de gases, como también sucede en San Marcos y en Aguas Fermosinas bajo el Albéitar del Pabellón de Gobierno de la Universidad26. Además está localizada justo en la confluencia de los ríos Bernesga y Torío, y sabemos que estos puntos eran especialmente sagrados en la Antigüedad. El culto a la confluencia de los ríos está documentado, por ejemplo, en el epígrafe dedicado a REVE ANA BARAECO (cf. V.VI.I.I.D., 13.D.),

23

GONZÁLEZ FLÓREZ, M., Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León (I), Tierras de León, nº 40, 1980, pp. 20-22 24 CHALANZÓN, A., Historia natural, análisis y virtudes del agua mineral ferruginosa de la Fuente Sublantina, descubierta en el presente año por el Coronel D. Luis de Sosa, Imprenta de D. Pablo Miñón, 1821; RUBIO, P.M., Tratado completo de las fuentes minerales de España, Establecimiento tipográfico de D.R.R. de Rivera, 1853, p. 540; JIMÉNEZ, M., Tratado de materia farmacéutica, Imprenta de D.N. Sanchiz, 1838, p. 460; FOIX Y GUAL, J.B., Noticia de las aguas minerales más principales de España: apéndice al curso de materia médica o farmacología, 1840; etc. 25 GANCEDO, E., La famosa «fuente sublantina» yace hoy, abandonada, en San Cayetano, Diario de León 3/9/2008 26 MORILLO CERDÁN, A., Cultos militares y espacios sagrados en el campamento de la "Legio VII Gemina" en León, Gerión, nº 1, 2008, Nota 29, p. 386


El monte sagrado de La Candamia

referido al río español Guadi-ana y su afluente el Albarregas. Muchas poblaciones, como sucede con el propio campamento romano de León, están emplazadas en zonas elevadas rodeadas por ríos27. Además, está muy bien alineada con Picos de Arcos de Agua en la puesta del Sol de los fechas de media estación de Beltaine y Lugnasad, uno de los puntos más destacados del horizonte hacia el Noroeste. Sin embargo, tengo serias dudas que este pico fuera visible desde aquí28. Otro inconveniente: la fuente sublantina no estaba en La Candamia.

Oro, o alguna ya desaparecida relacionada con ella, cuyas aguas eran bañadas por el sol del ocaso del solsticio estival, es una firme candidata a ser aquella fuente de las ninfas adoradas por los romanos y después habitada por una judía inmortal y recipiente de un tesoro escondido.

El paraje de Las Lomas es otro punto astronómicamente muy interesante pues presenta un doble alineamiento en el solsticio de verano, válido en un entorno amplio de La Candamia dada la lejanía de los puntos conspicuos referentes en el horizonte, Los Arcos hacia poniente –al que haremos frecuente referencia junto con la cadena montañosa que encabeza– y Peña Corada a oriente. Posiblemente sea este doble alineamiento el que confirió un importante papel sagrado y simbólico a la Candamia. Al pie, a unos 850 m., se encuentra la Fuente del Oro, que comparte con el monte su carácter “aúreo” y probablemente también sagrado. La fuente de la ninfa judía era especialmente mágica un día al año, una fecha que la tradición relaciona con la Pascua judía. Probablemente esta leyenda tiene origen precristiano en la adquisición por parte del agua de propiedades curativas y milagrosas al ser bañada por el sol del amanecer o del ocaso en la fiesta de media estación de primeros de mayo o en el solsticio de verano29. Por lo tanto, esta Fuente del

27

CANTO, A.M., Epigrafía romana de la Beturia, Universidad Autónoma de Madrid, 1997, p. 277, citada por PRÓSPER, B.M., Lenguas y religiones prerromanas del occidente de la Península Ibérica, Ediciones Universidad de Salamanca, 2002, p. 251 28 Aunque en la actualidad los árboles lo ocultan, es posible que hace tres o cuatro miles de años el monte bajo no lo impìdiera. He tomado algunas muestras de puntos en la dirección de 293º y no he obtenido inclinaciones desde el emplazamiento de la fuente superiores a la obtenida para los Picos de Arcos de Agua lo cual indicaría más allá de toda duda una ocultación. Con todo, creo bastante improbable que fuera visible. 29 Sobre la relación de la Pascua cristiana con la fiesta de media estación que da comienzo al verano o con su solsticio ver GONZÁLEZ GONZÁLEZ, M.A., Teleno, Señor del Laberinto, del Rayo y la Muerte. Un enfoque etnoarqueoastronómico para el estudio de los santuarios antiguos del corazón de la Asturia,

Figura 4. Fuente del Oro Existe otra referencia a una fuente con propiedades curativas en la ciudad de León, en esta ocasión relacionada con una corriente herética albigense propalada en el s. XIII. Arnaldo fue un cátaro y copista que abanderó un importante movimiento contra las jerarquías católicas legionenses que finalizó cuando fue ajusticiado junto a otros de sus compañeros. El lugar donde yacían sus restos, próximo a una fuente milagrosa, se convirtió en meta de peregrinación e incluso se llegó a construir un santuario. Algunos lo sitúan en La Candamia30. El episodio es descrito por Lucas de Tuy:

Editorial Lobo Sapiens, 2011, , pp. 133-137; pp. 140154; pp. 245-256 30 DE LA CRUZ, J.V.A., El paso por León del ‘pueblo’ más enigmático: los cátaros, La Crónica de León 24/4/2011; DÍAZ ALOSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, pp. 189-190

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«Después de la muerte del Obispo de esta ciudad D. Rodrigo, habiendo discordia acerca de la elección, se aprovecharon de esto los hereges y huyeron de varias partes á la ciudad de León, mirada entonces como capital del reino. Principiaron por fingir y propalar que se hacían milagros en un muladar ó basurero, donde habían sido enterrados un herege y un asesino, que habia matado á un tio suyo. Habia cerca de aquel parage una fuentecilla, donde por la noche arrojaban algunas materias colorantes, do modo que el agua pareciese sangre. Acudían de los pueblos inmediatos á ver los milagros, y á vista de ellos bebian del agua varios malvados que se fingian ciegos, cojos y endemoniados, y que aparentaban quedar curados en el acto, representando una farsa infame, pagada y ensayada por los albigenses. Llegaron estos al extremo de querer desenterrar los huesos del herege Arnaldo, diciendo que era un santo abad que habia muerto como mártir de sus opiniones religiosas, y ya habian construido en aquel parage y cabe la fuente una gran capilla en que darle culto»31

sobre los restos de un insigne cátaro? ¿La apropiación por parte de estos de un culto pagano? Por último, si yo tuviera que elegir un lugar donde los indígenas astures adorasen a la Gran Diosa en su aspecto de madre exhausta y moribunda después de brindar sus frutos a los hombres, una divinidad que los romanos habrían traducido en Diana, buscaría un lugar próximo y elevado32, como por ejemplo próximo al Portillo, en el alto del Valenciano33. Hay una tradición erudita que afirma que aquí fueron trasladados los restos de un fabuloso monumento megalítico emplazado en Camposagrado34 y allí cerca se localiza una fuente, hoy seca, construida en 178935. Pues bien, el lugar es astronómicamente relevante en cuanto a la festividad prehistórica que dio origen a la Fiesta de Diana al estar alineado con la puesta del Sol sobre el Pico de Arcos de Agua en las fechas correspondientes a las fiestas de media estación de Beltaine y Lugnasad ‒aunque este alineamiento mejora hacia el Sur, sobre el nacimiento del Arroyo de los Niños hacia Santa Olaja de la Ribera‒, como también lo está al nacimiento del sol en el solsticio de verano sobre Peña Corada.

Créditos de las figuras Figura 1. Miguel Ángel González, 2011 Figura 2. Miguel Ángel González, 2011 Figura 3. Plan General de Ordenación Urbana del Municipio de Villaquilambre, Libro V. Catálogo, Parte II, Catálogo arqueológico, Febrero de 2009, p. 101 Figura 5. Vista a Noroeste desde la Fuente del Oro. El primer pico, y el más aislado es Los Arcos Es sugerente la referencia a la proximidad de esta fuente santa a un enterramiento colectivo, medieval según esta tradición, que recuerda inmediatamente a la Fuente del Oro y el cercano enterramiento colectivo megalítico de La Candamia. ¿Se trata de una narración maravillosa que explicaba la vigencia de un lugar de culto prehistórico en el s. XIII como lugar de reunión y celebración de una secta herética

31

LUCAS DE TUY, De Altera Vita, Fidei que Controversiis Adversus Albigensium Errores, cap. 9, libro III, citado por DE LA FUENTE, V., Historia de las sociedades secretas antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc-masonería, Imprenta de Soto Freire, 1870, pp. 28-29. Este autor señala que pueden verse los fragmentos relativos á este asunto en el tomo 22 de la España Sagrada, apéndice 17

8

Figura 4. Miguel Ángel González, 2011 Figura 5. Miguel Ángel González, 2011 Figura 6. Miguel Ángel González, 2011

32

Diana suele presidir montañas cubiertas de robles, FRAZER, J.G., La rama dorada. Magía y religión, Fondo de cultura económica, 1981 (1ª ed. 1890), p. 202 33 Seguro que este topónimo no guarda relación con esta región española bañada por el Mediterráneo 34 DÍAZ ALOSO, M., Mitos y Leyendas de la Tierra Leonesa, 1982, p. 33 35 RISCO, M., Historia de la ciudad y corte de León, y de sus reyes, Impresor Blas Román, 1792, pp. 136137; GONZÁLEZ FLÓREZ, M., Historia del abastecimiento de aguas a la ciudad de León (I), Tierras de León, nº 40, 1980, p. 15


El monte sagrado de La Candamia

Tabla . Codificación y emplazamiento de puntos de observación y referencias Código CSM NT LLC LA PC FOC FS PAA V

Lugar Cueva de San Martín El Nicho del Teleno Las Lomas de La Candamia Los Arcos Peña Corada Fuente del Oro de la Candamia Fuente Sublantina (*) Picos de Arcos de Agua Valenciano

Latitud 42°37'24"N 42°20'45"N 42°35'38"N 42°51'35"N 42°48'53"N 42°35'44"N 42°34'48"N 42°47'16"N 42°34'48"N

Longitud 5°31'36"O 6°23'37"O 5°32'01"O 6°04'22"O 5°03'25"O 5°32'37"O 5°33'56"O 6°14'33"O 5°32'11"O

Altitud (m) 886 2183 942 1967 1831 850 817 2062 938

(*) Coordenadas aproximadas

Tabla. Resultados astronómicos relativos a La Candamia Hora

Fecha

Astro

Lugar

Ref.

δ (º)

h (º)

h' (º)

A (º)

A' (º)

∆A (º)

Ocaso

Imbolc/Samain -1999

Sol

CSM

NT

-16,85

0,61

-0,12

246,9

246,8

0,1

Ocaso

Solsticio verano -1999

Sol

LLC

LA

24,00

0,87

0,18

303,3

304,1

0,7

Amanecer

Solsticio verano -1999

Sol

LLC

PC

24,00

0,90

0,21

56,7

57,6

0,9

Ocaso

Solsticio verano -1999

Sol

FOC

LA

24,00

0,99

0,31

303,2

304,4

1,2

Ocaso

Beltaine/Lugnasad -1999

Sol

FS

PAA

16,85

0,92

0,50

292,9

292,9

0,1

Ocaso

Beltaine/Lugnasad -1999

Sol

V

PAA

16,85

0,75

0,05

293,1

292,1

1,1

Amanecer

Solsticio verano -1999

Sol

V

PC

24,00

0,87

0,18

56,7

56,2

0,5

Leyenda δ h h’

A

A' ∆A Mv

Declinación del cuerpo celeste Ángulo de altitud aparente de la referencia del horizonte respecto al lugar de observación considerando la esfericidad de la Tierra Ángulo de altitud del cuerpo celeste visto en la referencia del horizonte respecto al lugar de observación considerando los efectos de la refracción atmosférica, el paralaje (sólo con la Luna), y el semidiámetro del cuerpo celeste considerado Acimut calculado del evento astronómico habiendo corregido la altitud del cuerpo celeste de los efectos de la refracción atmosférica, el paralaje, y el semidiámetro del cuerpo celeste considerado. Acimut calculado geodésicamente Diferencia de acimutes geográfico y astronómico Magnitud visual del cuerpo celeste

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