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Rumores de tristeza Javier Castro

ISSN 1989 - 3493

Rumores de tristeza Javier Castro

Asociaci贸n Cultural Myrtos Gramma Al manar


Rumores de tristeza Javier Castro


A la RDB


PROLOGUITO

El libro de poemas de Javier Castro muestra la tristeza de la vida, porque la vida debe ser triste si se vive intensamente. Y nada más alejado de la vida aquel que piense que Rumor de tristeza es un canto espurio al uso cual desagradable libro de autoayuda. Porque lo mejor para crecer son las cicatrices, tal y como nos enseña este joven poeta granadino. Con candor y delicadeza, como cuando uno se deja atrapar por las canciones de Leonard Cohen. Y es que la tristeza, tal y como refleja el autor, es un estado que rezuma belleza, verdad, honestidad. Y así nos va guiando el poeta a lo largo de las páginas de su libro, sin dejar de lado ninguno de los universales que la literatura en general y, la


poesía en particular, se han planteado sin hallar certezas, sólo más dudas, y que, como nos enseñaron otros maestros, se resumen en tres: la vida, el amor y la muerte. Miguel Ángel Madrid


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1 Parafernalia

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CÓMPUTO las calles + el hedor + la oscuridad las farolas + las sábanas + las noches las estrellas + las lámparas + los coches la luna + los susurros + la ciudad la carne + los atascos + las legañas el sol + el humo negro + las aceras los cuerpos de metal + las carreteras el claxon + el reloj + las alimañas el ruido + los motores + los zapatos las tardes + los semáforos + el frío los ojos + el sudor + las represalias el sexo + las mandíbulas + los gatos los gemidos + la lluvia o el hastío = son parte de esta gran parafernalia.

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Rumores de tristeza

TRรNSITO Pasa el grito de un motor que recorre la ciudad. Pasa otro. Luego otro. Uno mรกs. Otro y otro. Un minuto. Dos. Tres. Cuatro. Frena uno. Luego otro...

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LATITUDES Desde el cielo... los luceros caen al charco que ha parido un calcetín en la cuerda de tender. Desde el suelo... mi mirada está narrando la presencia de los gatos que hacen guardia en las aceras. Desde el aire... mi nariz se compadece del hedor que han vomitado los camiones de basura. Desde el ruido... mis oídos sólo escuchan el gruñido escandaloso que susurra la tristeza. Desde mí... 15


Rumores de tristeza

nace un t铆tere que escribe maniatado por las reglas que le dicta el coraz贸n.

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BORRACHO EXTRATERRESTRE Si vuelves, no me pidas que te preste la piel para saciar tu sed fogosa. Tus ojos me verán como una cosa rara. Seré un borracho extraterrestre. Habré bebido mucho. Habré puesto varios discos de blues. Habré fumado. Habré comido sólo un bocado de la cena. Habré vomitado el resto. Tendré un cuerpo adiestrado por donetes y hamburguesas. Tendré el colesterol alto. Tendré hasta ganas de morir. Si vuelves, trae contigo dos paquetes de tabaco, una china, algo de alcohol, coge la puerta y... vuelve a irte de aquí.

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Rumores de tristeza

LLUVIA Las nubes aporrean con sus gotas mi zarzal de abundante podredumbre. Y después de tanta lluvia: las aceras se ahogarán en el craso goterón que babean los tejados; y las alas de la tarde morirán sobre los charcos que proyectan el repliego de los grandes nubarrones; y la luz caerá de bruces tras los altos edificios; y mi voz se quebrará 18


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cuando grite como un loco que me duele el coraz贸n de buscarte entre las sombras.

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FAUNA CIUDADAuNA Los gatos se escabullen de la muerte. Las ratas buscan ro単a. Con prudencia, los perros dictaminan la presencia de un cambio en la burbuja de lo inerte. Los coches forman parte del dise単o. La luna afronta el cargo de guardiana, y el resto de la fauna ciudadana cultiva en su letargo un vano sue単o. La noche, es una selva artificial que esconde el alambrado aparatoso de un mundo que no dejo que me atrape. Mi cuerpo, tiende a ser otro animal comiendo del reguero nebuloso que deja el paso de un tubo de escape.

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SOLEDAD Hierve la hojarasca que acumula el negro asfalto enfrentado a un paisaje de tristeza. Los ratones sin aspecto de temor se divierten desnudando la basura. Los burdeles siguen vivos pero nadie se suscribe al calor invertebrado de espumosas felaciones. Esta noche ya no espero que la noche vuelva a ser aquella NOCHE que fuiste la mejor de tantas noches. Esta vez 21


Rumores de tristeza

me enfrento solo al rumor que la tristeza distribuye en largos tramos de excedente material.

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SIN ESTRELLAS Te marchaste como un grito que se escapa por la puerta. Te perdiste como un pelo que se mezcla con el aire. Me quedĂŠ sin la magia que rebosa tu belleza. Me quedĂŠ machacando tu recuerdo por los bares. 23


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Me quedĂŠ como un perro abandonado en la cuneta. Te marchaste y me quedĂŠ... naufragando por las calles. Te marchaste y me quedĂŠ... como un cielo sin estrellas.

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PAJITAS La imagen de un pezón resiste el paso del tiempo. Su recuerdo nos ayuda a no ser en la cama carne cruda, cuando el sexo comienza a ser escaso. La pasión se disfraza de otra piel, los dedos forman parte de otra mano... Surge ir, y regresar de un país lejano, es pensar en aquélla, ése, ésa, aquél. Masturbarse es un acto voluntario, es hacer el amor con unas tetas que no existen, es ser otro y tú mismo. Masturbarse es un mágico escenario que improvisa la mente con viñetas donde anda dibujado el erotismo.

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LA MECHA DE UN BOSTEZO Duerme el sol... se oye el tardo chapoteo de los pies... una nube petrifica la quietud. La serpiente de neumáticos sin rumbo, perfila el hilo conductor de inmensas vías aplastadas por la calma. Con la mecha de un bostezo se desmayan las pupilas tras los párpados cansados de barrer charcos de lágrimas. No me quedan más pelusas que buscar en el ombligo y a las tantas estaré atacado por las nauseas. 26


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Mientras tanto... tĂş estarĂĄs enamorada y durmiendo junto a un tipo que ha sabido dibujarte en la cara una sonrisa.

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2 Morral de cicatrices

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NADIE Nadie corre. Nadie escribe con sus huellas en el suelo. Nadie grita. Nadie arrulla con sus pasos el corral. Nadie al frente. Nadie a un lado. Nadie al otro. Nadie atrรกs...

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ELIXIR DE AMOR* Remedios, fue un bombón, un caramelo, una chuche con forma de mujer. Yo, en cambio, sólo fui como cualquier chicle pisoteado por el suelo. Remedios, fue carnaza de poema, fue carne de estribillo de canción. Remedios, fue un lugar de inspiración al que mi corazón, en sangre, aún rema. Remedios, fue la musa, y se olvidó de mentirme una vez más y decir que mis caricias eran las mejores. Remedios, fue la noche y se marchó dejando en mi recuerdo el elixir*... que no dejaron otros desamores.

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VIÑETAS En mi cuarto los espectros se despiertan y me invitan al desvelo de sentir cómo llueve tras los muros. A lo lejos tiemblan luces alumbrando el gris silencio que atavía el casco urbano de esta inválida ciudad. Si estuvieras a mi lado no estaría siendo un terco que se empeña en ordeñar su redil de musas tristes. De momento leo a lápiz las viñetas que mi vida va impregnando con pasajes de aburrido testimonio. 33


Rumores de tristeza

Y en el folio encuentro escrito que a lo lejos tiemblan luces... alumbrando el gris silencio... ...de esta invรกlida ciudad...

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MAQUILLAJE Matan de placer, las pestañas que brillan como espadas y estocan corazón de un parpadeo, los guiños que conducen con deseo y chocan en un cruce de miradas. Benditos sean los labios de mujer, los que crean adicción y los que enganchan, los que te vuelven loco, los que manchan de carmín, los que saben besar bien. La noche es un exceso maquillaje de lunas y de estrellas. Su bagaje de erotismo es un cielo despejado. Los pezones se ocultan en la excusa de un escote que quiere ser la musa de una erección y un polvo bien echado.

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Rumores de tristeza

EN OTRA PARTE Luce el trémulo rail de motores que regresan al petate donde ocurre cada noche taciturna. Dentro de unas horas todo será parte del silencio los cafés las oficinas los andamios los portales... Un telón de lluvia fina golpeará el escaparate de las tiendas que han sellado su mandíbula de calma. Y una ninfa, no será la ocurrencia femenina que a esas horas me regale 36


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su calor ni tĂş tampoco. Cuando vuelvo de regreso siempre afronto que te fuiste y me temo que hoy tambiĂŠn vas a estar en otra parte.

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DE CINE Los directores de cine se han perdido tus caderas. Y también... los guiones que no hablaban de tus ojos. Y también... las pantallas. Y también... las escenas. Jolliwód se ha perdido la dulzura de tu rostro. Y también... 38


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tu mirada. Y tambiĂŠn... tu belleza.

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Rumores de tristeza

AL FRÍO... Al frío toso, el gatto cacarea. La muerte se pasea en ambulancia. Los ojos corroboran la distancia que existe entre el pijama y las aceras. Los niños corren tristes al penal, los dedos rascan nidos de legañas... y un claxon busca tregua en la maraña que forman los caballos de metal. La rígida verdad es este abismo de calles inundadas por la histeria que muerde como un pájaro rabioso. Gruñir es el pactado mecanismo que lleva aparejado la materia. Y al frío rimo un verso mientras... toso.

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PRISIÓN DE AGUA “Por entre los barrotes de la lluvia veo un mundo confuso y sin historia gracias a esta prisión meteorológica...” Mario Benedetti

En el cielo espera el sol insistiendo que las nubes hagan cosas como preludiar un lúgubre aguacero. La espesura material que conforma el cuerpo urbano se disfraza con barrotes de prisión meteorológica. Siento como el aire frío se retrepa por el suelo que confisca cada gramo de altitud y de distancia. Oigo como vociferan los jugosos goterones 41


Rumores de tristeza

que se rompen al caer sobre un pรกramo asfaltado. Llueve tanto que la luz no saldrรก de su escondite para ser el vivo fuego que rebaje mi condena.

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MANITAS CON LA LUNA Despu茅s de tantos bises... y lo nuestro, se acab贸. Desde entonces, bebo el ron, que ha mantenido en pie mi coraz贸n, y ha hecho de batuta y de maestro. Desde entonces, no lidio con ninguna que tenga en la mirada el mismo bronce, de sus enormes ojos. Desde entonces, prefiero hacer manitas con la luna. Desde entonces, me abrazo a la entrepierna. Desde entonces, no duermo maniatado al calor de una cama transitoria. Desde entonces, no falto en la taberna. "Desde que te marchaste sigo atado, al olor que dejaste en mi memoria".

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DESPERTAR Cada pierna escribe los renglones del masivo pentagrama. En sus líneas se gestiona el basto cupo de dinámicos objetos. Te has marchado y las farolas ya no siguen caldeando con sus ojos la antesala del horario matinal. Te has marchado y basta eso para ser un tipo más al que besaste una vez como si fuese la última.

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3 Gatillazos de papel

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WAU Se oyen cohetes en lontananza, y ahora también... el ladrido de los perros. ¡guau, guau! mi chucho, ¡wau! Sube uno. Sube otro. Cuatro mas. ¡Seis explotan! Los cohetes, ¡pum! mi chucho, ¡wau!

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EL MORBO

El sexo está curándose en la UVI del morbo. La pasión viva es un fuego, prendido en cada diente que entra al juego de acariciar los párpados de un pubis. Y comienza a subir la adrenalina, y los besos superan el nivel de excitación en sangre, y toda piel se pone como carne de gallina. Los cuerpos se separan de la mente y lubrican la cama con el jugo de los labios, el semen y el sudor. El morbo es un placer efervescente, es deseo, es aliño de mendrugos de carne, es un resquicio del amor.

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TU IMAGEN El silencio es un rapsoda que recita el paso intenso de los coches... y en la tele, las actrices porno fingen sus or gas mos... y de fondo un blues araĂąa esta helada soledad. Al mirar por la ventana, puedo ver como tu imagen se desvive por huir a los brazos de otra imagen. Y despuĂŠs de estrellar la botella a la pared, no me siento mĂĄs feliz.

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MARCO DE LA TARDE Los párpados bostezan de apatía, el frío atiza al marco de la tarde, el sol se abrocha un sayo de cobarde y escapa hacia la senda de otro día. Los ojos lloran presos de fracaso, los pájaros emigran a sus nidos, y al hoyo caen los rayos descosidos de un cielo azul que muere en el ocaso. La carne está vendada de dolor y quiere desprenderse de las botas, y quiere hundir el hueco de la cama, y quiere desnudarse del sudor, y quiere calentarse con la gotas que llora el grifo envuelto en una llama.

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UN BESO Hace un beso que te has ido por la puerta y ya me ha dado por echarte de menos y gritar que te necesito. Ojalรก no tuvieras que enfrentarte al fragor de los gritos que explotan en mitad de las calles. Ojalรก volvieras al calor que hace casi un beso encendimos en la piel de esta cama medio llena. Ojalรก...

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ESTEPA DE ASFALTO El sol desnuda al aire su reverso. El cielo afronta el rol de su retorno. Las nubes desestiman el adorno de estrellas remendando el universo. Los autos son un muro sucesivo, las ruedas acordonan su agresión. Mis piernas trotan tristes el renglón que exhibe la matanza de lo vivo. Los cuerpos de la rúbrica nocturna no tienen más raíles que esta estepa de asfalto y maloliente soledad. Mis ojos ya no encuentran luz diurna y a falta de una luna que no trepa me tuesto al resplandor de la ciudad.

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TELÓN DE OSCURIDAD Las farolas hacen señas al telón que amenaza con vestir de oscuridad el cadáver de la tarde. Los planetas quedan altos para hozar con sus hilos de candor el velo gris que vomitan los fogones. Y las luces apagadas de los coches no cobijan al paisaje de rotura que han dejado los portazos. Sólo un fuerte taconeo se desvive por paliar el silencio que amontona cada voz quieta en su drama. Son mis huellas las que escriben 53


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el jaleo de buscarte por renglones de alquitrรกn nauseabundos y maltrechos.

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6:00 AM Son las 6:00 de la mañana. Tardas corren las agujas del reloj. Ladra un perro que se queja de las hélices del frío. Los muñecos se relevan en semáforos que ignoran la llegada del tumulto. Y la bruma se despide de los altos edificios que se extienden como grandes hormigueros. Cada vez que miro el mundo 55


Rumores de tristeza

descansando en el borrón de otro día que se escapa, me pregunto por la vida. Estas horas me recuerdan que mañana te amaré y al final, por fin, sonrío.

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(como) POETA EN NUEVA YORK Los caballos de metal se retiran del asfalto. Mientras tanto alguno sigue vomitando niebla insana. Las lib茅lulas se posan sobre el rostro amarillento de los charcos que reflejan el paisaje vespertino. Ya no hay lobos apresando la tristeza de las liebres que se mueren por saciar la intuici贸n de sed y hambre. S贸lo hay ratas que vigilan el olor contaminado de los cubos de basura. S贸lo hay ecos asumiendo que las lenguas tienen algo 57


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de asesinas cuando gritan todo un mapa de silencio.

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Rumores de tristeza Prólogo Parafernalia Cómputo Tránsito Latitudes Borracho extraterrestre Lluvia Fauna ciudadauna Soledad Sin estrellas Pajitas La mecha de un bostezo Morral de cicatrices Nadie Elixir de amor Viñetas Maquillaje En otra parte De cine Al frío… Prisión de agua Manitas con la luna Despertar Gatillazos de papel Wau El morbo Tu imagen

9 11 13 14 15 17 18 20 21 23 25 26 28 31 32 33 35 36 38 40 41 43 44 45 47 48 49


Marco de la tarde Un beso Estepa de asfalto Tel贸n de oscuridad 6:00 am (como) poeta en nueva Cork

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© de Rumores de tristeza, Javier Castro. © de la edición: Asociación Cultural Myrtos Gramma Al manar y Antonio Ramírez Fernández © del prólogo: Miguel Ángel Madrid © del dibujo de la portada: Alexis R. ISSN: 1989-3493 Edición digital. 3D3 Revista de creación. Libros. “… Las instituciones o entidades culturales de base asociativa que actúen como editores podrán fijar libremente un precio especial para los ejemplares destinados a sus miembros o asociados…” artículo 10.1.f de la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas [B.O.E. del 23] Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista en la ley. Diríjase a CEDRO [Centro Español de Derechos Reprográficos, [www.cedro.org] si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.


Rumores de tristeza de Javier Castro Edici贸n digital. Octubre 2010


Rumores de tristeza Javier Castro

ISSN 1989 - 3493

Rumores de tristeza Javier Castro

Asociaci贸n Cultural Myrtos Gramma Al manar


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