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Newsletter Nº

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ACSRM ::    Noviembre 2016

Escriben: Fabián Bravo Vega :: Luis Bahamondes González :: Grupo de Trabajo Nº14 «Sociología de la Religión» :: Nelsón Marin :: Javier Romero Ocampo & Luis Bahamondes González (Coords.) :: Juan Cruz Esquivel (Editorial)

:: Asociación de Cientistas Sociales de la Religión del Mercosur ::


Newsletter Nº 34 :: Noviembre 2016 Índice

Editorial :: Juan Cruz Esquivel

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Presentación :: Javier Romero (Coord.)

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Artículo :: “Religiosidad y formas de poder desde la perspectiva de la New Age y la ‘espiritualidad contemporánea’: una sociología del individuo” :: Fabián Bravo Vega

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Artículo :: “Aproximaciones al estudios de la mercantilización de lo sagrado en la ciudad de Santiago de Chile” :: Luis Andrés Bahamondes González

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Reseña :: “Religión y espacio público. Perspectivas y debates” :: Luis Andrés Bahamondes González & Nelson Marín Alarcón (Eds.) 26 IX Congreso Chileno de Sociología :: Grupo de Trabajo Nº 14 Sociología de la Religión 29 Novedades Editoriales 42 Eventos

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Editorial Estimados/as colegas de la ACSRM, Retomamos el contacto con la comunidad de nuestra Asociación para compartir un nuevo número del Newsletter. En esta oportunidad, nuestros colegas de Chile nos presentan sus reflexiones sobre diversas manifestaciones del fenómeno religioso en la sociedad chilena contemporánea. Una recorrida por el resto de las secciones nos permitirá advertir, como ellos mismos lo describen, la vigorosidad de los estudios académicos sobre religión en ese país. Valga el reconocimiento para Javier Romero y Luis Bahamondes por la organización del Newsletter y para Mari-Sol García Somoza por la coordinación editorial del mismo. En otro orden, les recordamos que seguimos recepcionando propuestas de conformación de Grupos de Trabajo Virtuales. En el siguiente enlace, encontrarán la información correspondiente y las bases de presentación. [Ir a GT Virtual] Por último, tengan también presente que el Boletín está abierto para la divulgación de las actividades académicas y de investigación que deseen compartir. Reciban un saludo cordial,

Juan Cruz Esquivel Presidente de la Asociación de Cientistas Sociales de la Religión del Mercosur

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Universidad Central de Chile y Luis Bahamondes González (Miembro del Consejo Directivo de la ACSRM a nombre de Chile) de la Universidad Alberto Hurtado y Universidad de Chile. El grupo convo La presente edición de nuestro newsletter có 26 ponencias que se desarrollaron entre los días contiene un conjunto de noticias y eventos “loca- 11 y 14 de octubre de 2016 en la ciudad de Talca, de les” que muestran la vigorosidad creciente que en ellas presenta un resumen de lo presentado para Chile tienen las diversas formas de abordar el tema así compartir el panorama de investigaciones y reflexiones del conjunto de académicos e investigade la presencia y mutación de lo religioso. dores que participaron del Grupo de Trabajo.

Presentación

Hemos querido reunir una muestra de algunos esfuerzos por mantener vigente la reflexión académica y científica sobre lo religioso. En primer lugar destacamos dos artículos, una reflexión realizada por Fabián Bravo Vega en el artículo «Religiosidad y formas de poder desde la perspectiva de la New Age y la “espiritualidad contemporánea”: una sociología del individuo». Dicho artículo analiza la espiritualidad contemporánea a propósito de la expansión de la new age y el correlato entre este tipo de movimiento religioso y las formas de creer que tienden a privilegiar espiritualidades con altos componentes de autonormatividad individual. En segundo término Luis Bahamondes González nos sitúa en medio de la ciudad en su artículo “Aproximaciones al estudio de la mercantilización de lo sagrado en la ciudad de Santiago de Chile”, nos muestra la proliferación de ofertas religiosas como caminos alternativos a las propuestas de religiones históricas, esto en el escenario de grandes cambios en las prácticas religiosas y las diversas ofertas y demandas religiosas en medio de la ciudad, el artículo da cuenta de un meticuloso trabajo de campo que va develando los principales significados que articulan las nuevas ofertas religiosas y sus eventuales consumidores. Luego damos una mirada a lo que reportó como producción académica el IX Congreso Chileno de Sociología, en particular en el desarrollo del Grupo de Trabajo N° 14 “Sociología de la Religión” coordinado por dos miembros de la ACSRM, Javier Romero Ocampo (Secretario General de la ACSRM) de la

En la sección Eventos Destacados en Chile se hace una panorámica de lo que se llevará a cabo durante el año 2017 en lo relativo a discusiones académicas acerca del fenómeno religioso. Hemos querido destacar el esfuerzo editorial en dos publicaciones que reseñan algunos debates actuales sobre el fenómeno religioso. “Religión y espacio público. Perspectivas y debates” de Luis Bahamondes y Nelson Marín (editores) y la publicación académica Revista Cultura y Religión de la Universidad Arturo Prat. Javier Romero Coordinador del Newsletter

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Religiosidad y formas de poder desde la perspectiva de la New Age y la “espiritualidad contemporánea”: una sociología del individuo

Artículos

Fabián Bravo Vega Magíster en Ciencias Sociales Sociedad Chilena de Ciencias de las Religiones

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a religión como sistema de obligación y unión ha estado vinculado tradicionalmente al control disciplinario y a distintas formas de dominación. Desde la dimensión corporal del individuo, principalmente en el cristianismo, se hace referencia al problema hobbesiano en la administración de los cuerpos humanos, los cuales ha sido objeto de contención, representación, registro y reproducción (Turner, 2005). Sin embargo, las profundas transformaciones de los modelos societales occidentales, han modificado la forma en cómo se manifiestan estas dinámicas. En las últimas décadas han proliferado nuevas formas de religiosidad, las cuales ponen el acento en la experiencia subjetiva del individuo por sobre los dogmas impartido por un grupo de especialistas. De allí que muchas personas hoy por hoy se consideren espirituales sin estar afiliadas a ninguno de los grandes credos (Pániker, 2011). En este contexto, es curioso reflexionar que la noción de lo sagrado descansa sobre dos significados aunque distintos, complementarios: el poder y lo prohibido para el ser humano. Solari (2010) señala que desde su matriz lingüística expresada tanto en griego, como en latín y en avéstico, es posible evidenciar esta característica. Ya que precisamente el objetivo de este trabajo se desarrolla en función de estos dos aspectos a partir del contraste (el poder y lo prohibido) que opera en dichas espiritualidades y religiosidades contemporáneas que suponen una serie de nuevas problemáticas a la hora de analizar el hecho religioso. El presente artículo se organiza, fundamentalmente, en torno a las siguientes interrogantes: ¿de qué forma la New Age y la “espiritualidad contemporánea” representan una alternativa


ción da paso a la cuestión de la representación. Esta última se manifiesta en las distintas formas del ego y símbolos exteriores que otorgan estatus y construyen personalidad (Ibíd.). Esta transformación termina consolidándose con la hegemonía neoliberal que caracteriza el actual siglo, que va imponiendo lógicas de consumo y produciendo un proceso progresivo de mercantilización de los espacios de la vida.

de resistencia frente a la ortodoxia tradicional? ¿Cómo opera el poder religioso en estas nuevas religiosidades propias de una sociedad neoliberal? ¿De qué manera una sociología del individuo puede contribuir al análisis de estos nuevos fenómenos y dinámicas? Para responder a dichas interrogantes, el trabajo se estructura presentando algunos antecedentes de las forma de poder y dispositivos disciplinarios en el cristianismo, luego hace mención a la religiosidad como posición política de resistencia y rebelión, introduciendo en la conceptualización a la New Age y la “espiritualidad contemporánea”, para después hacer mención a sus dinámicas de poder y al proceso de individualización de lo religioso en occidente. Por último, presenta una reflexión acerca del aporte de cómo una sociología del individuo puede favorecer su estudio.

Dispositivos disciplinarios desde la religión En un intento por trazar una genealogía de la sociedad disciplinaria moderna, Foucault define disciplina como: “conjunto de técnicas y procedimientos con los cuales se busca producir cuerpos políticamente dóciles y económicamente rentables” (Foucault, 2008 citado en Castro, p. 82). En esta historia política del cuerpo se destaca la transición del sistema de castigo penal, el cual pasa del espectáculo punitivo público al espacio de la conciencia abstracta, es decir, del alma. Dicho modelo societal se fundamenta en la normalización y control de los individuos a través de las instituciones (fábricas, cuarteles, hospitales, sanatorios, escuelas, etc.). Principalmente, dicho modelo consolidó su fisonomía en el siglo XIX de la mano del capitalismo (Ibíd.). Sin embargo, en el funcionamiento de este sistema es necesario notar la convergencia de elementos de naturaleza secular pero también cristianos. Específicamente, la conjunción de una pena de orden judicial y otra de culpabilización moral que comprende al criminal como un pecador (Ibíd.). En efecto, una de las fuentes de control disciplinario más efectivas gestadas en el cristianismo se encuentra en la cristiandad medieval, puntualmente en el IV Concilio de Letrán en 1215, donde se instauró la confesión como una exigencia universal (MacCulloch, 2011). Dicho examen de conciencia constituye la génesis de uno de los rasgos más relevantes de la modernidad: la capacidad de introspección. Resulta interesante advertir la presencia del poder pastoral ya los primeros siglos del cristianismo y tomando una reactivación significativa a partir de la Reforma Protestante, estableciéndose como una “técnica política de individualización”. La dirección de conciencia, comprendida como obediencia total, se desenvuelve a través de los

Religión y formas de poder desde la oficialidad Las formas de poder y control religioso en el cristianismo occidental se han manifestado de forma latente a través de distintos dispositivos en la historia: en la Edad Media, el catolicismo tuvo importancia a nivel ideológico para mantener la estabilidad de las uniones monógamas contractuales. Desde su dimensión corporal, por ejemplo, es posible evidenciar prácticas alimentarias orientadas al ascetismo como forma de mística, las cuales son apreciables desde la Iglesia primitiva y posteriormente sistematizadas como en los Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola. De esta manera, es posible tratar el régimen alimentario como parte del origen de las disciplinas que orientaron los cuerpos a convertirse en organismos productivos (Turner, op. cit.). Bajo la modernidad, se siguen apreciando algunos patrones vinculados al control de la corporalidad. La llamada ascética wesleyana, propuso una dieta a la clase obrera que instaló un método para contener aquellas pasiones que implicaran una distorsión en la organización racional de la vida y que significaran un riesgo en la vocación religiosa. Es decir, la configuración de cuerpos laborales dóciles y un sentido de experiencia religiosa que mitigaba, en parte, las duras condiciones de la vida urbana de la época. Siguiendo con esta lógica, ya en el siglo XX se aprecia un cambio de paradigma en el problema hobbesiano, que desde la conten-

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principios de sumisión, paciencia, pasividad y humildad (Foucault, 2014). En otras palabras, significa la búsqueda de una verdad ubicada en sí mismo la cual debe ser expresada de manera analítica a un otro en forma de confesión.

mecanismos de represión, persecución y control a iglesias originadas desde su mismo seno. La razón de este fenómeno se debió a que los anabaptistas elaboraron una teología que proponía una iglesia fuera de cualquier influencia por parte del Estado (Caner & Caner, 2005). De tal manera que esta relación dialéctica entre poder y resistencia se encuentra enraizada en la matriz de los sistemas religiosos. Teniendo en consideración lo anterior, la religiosidad popular ocupa un lugar especial en esta dinámica de resistencia ya que además de ofrecer una instancia de resistencia al poder religioso oficial: “(…) opera como referente simbólico, que ofrece un sentido capaz de producir sentimientos compartidos de arraigo colectivo [en lo espacial], y continuidad con la tradición [en lo temporal]” (Díaz, 2013, pp. 60-61). Esta resistencia, “desde abajo”, ya es posible observarla como estrategia simbólica en la permanencia de mitos indígenas y su sincretismo con el catolicismo español en la época de la Conquista en América Latina, pero, por sobre todo, las fiestas religiosas populares constituyen el espacio propicio para esta lógica: “La fiesta popular es contracultura con la modernidad, espacio de resistencia a la lógica racionalista e instrumental, ámbito simbólico profundamente libre, regenerador y liberador.” (Parker, 1993, p. 191). De allí que la resistencia sea un concepto coextensivo al poder, un proceso de creación y transformación (Giraldo, 2006).

La religiosidad como posición política de resistencia y rebelión La confesión comenzó a operar como un dispositivo disciplinario de individualización el cual direcciona la conciencia a través del poder pastoral. Dicho dispositivo adquiere una significancia especial en el siglo XVI durante la Reforma y Contrarreforma. En especial, en lo que concierne al cuerpo y la sexualidad. Allí, el poder pastoral despliega una serie de mecanismos orientados al control del deseo libidinoso. Para Michel de Certeau, una forma de resistencia corporal al poder de la carne se encuentra en el caso de las posesiones demoníacas de Loudun, en el siglo XVII (Castro, óp.cit.). Esta perspectiva representa uno de los más grandes aportes para la comprensión de movimientos disidentes y contraculturales que adquirirán mayor visibilidad conforme la modernidad despliegue sus modos de vida. Como forma de contraconducta a este tipo de poder, surgen movimientos como el ascetismo, el cual tiende a rechazar

“La presencia autoritaria del otro en relación consigo mismo; las experiencias comunitarias, que niegan la división binaria entre quienes dirigen y quienes son dirigidos, es decir, la autoridad del pastor; la mística, cuyas experiencias no pueden encuadrarse en los mecanismos del poder pastoral; la interpretación personal de la Biblia, sin mediación doctrinal; y los movimientos esperanzados en la venida escatológica de un verdadero pastor. (Ibíd.: 125)”

Religiosidades contemporáneas de resistencia: New Age y “espiritualidades contemporáneas” La New Age o Nueva Era se enmarca en el paradigma de los llamados Nuevos Movimientos Religiosos (NMR), el cual puede ser definido como sistemas religiosos que, surgidos desde la matriz de los grandes credos religiosos, se constituyen en alternativas de sentido que exigen, necesariamente, una resocialización por parte de sus adeptos. Estos movimientos surgirían como consecuencias del contacto entre dichos sistemas con las condiciones socioculturales de la modernidad (Merlo, 2007; Díaz, 2013). A partir de esta lógica, la New Age se propone como parte de un movimiento contracultural, observable principalmente a partir de los años sesenta, que se erige como una forma política de resistencia a las grandes instituciones religiosas.

Un caso emblemático dentro de la historia del cristianismo se encuentra en la persecución del movimiento anabaptista en el siglo XVI, quienes fueron acusados de herejes y rebeldes por los mismos protestantes. De esta manera, la Reforma, la cual se planteó como una de las expresiones de posición política de resistencia frente a la hegemonía de la Iglesia Católica Romana más relevantes de occidente, terminó generando sus propios

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Asimismo, como proceso histórico y socio-psi- a Dios como un ser absolutamente santo y justo cológico puede entenderse de la siguiente forma: frente al Hombre, totalmente depravado y caído. Debido a su heterogeneidad, en la revisión “a) rechazo de –o rebelión contra- la propia cultura bibliográfica sobre la New Age se encuentran difey la propia sociedad; b) formación de –e identifica- rentes tipologizaciones e intentos de taxonomización con- ideas e ideales que representan el opues- ción, por ejemplo, Díaz (óp.cit.) las categoriza en to polar del objeto de la rebelión; c) proyección las siguientes expresiones: “esotérica, ambientalisde los propios ideales polarizados en una cultura, ta y psicológica” (p. 59). Sin embargo, el presente movimiento o figura muy alejado en el tiempo y el artículo considera que la propuesta de Merlo (óp. espacio de la propia cultura, y finalmente d) utiliza- cit.) es la mejor lograda en el análisis del fenómeno. ción de la propia imagen proyectada –en un disfraz El autor, establece tres dimensiones para su clasitomado en préstamo a otra cultura- en cuanto legi- ficación: oriental, psico-terapéutica y esotérica. timación, tanto de las propias ideas contracultura- Asimismo, un concepto fundamenles, como de los ataques a la cultura rechazada (Gra- tal para comprender este desarrollo interior ce & Lewis, 1992 citado en Merlo, óp.cit., p. 109).” subjetivado se encuentra en lo que Renée de la Torre (2008) plantea como espiritualidad: De allí que es fundamental tomar en consideración que esta posición de rebelión forma “La espiritualidad es la búsqueda de un estado parte de una oleada de colectivos contracultura- interior de paz que produzca la armonía con el les en oposición a la hegemonía occidental, en- universo, esto se logra mediante ejercicios de retre los cuales se puede mencionar la Generación lajación [por ejemplo, yoga o la danza], introsBeat, el hippismo o el Rock, incluso en estas ma- pección y terapias de reconciliación [ejemplo, nifestaciones es posible apreciar elementos de re- constelaciones familiares, meditación e hipnosis], ligiosidad/espiritualidad asociadas a la New Age. técnicas para equilibrar o armonizar las energías La New Age responde a una lógica de experiencia [feng Shui o reiki], nutrición natural [para manteespiritual que desdibuja la clásica relación entre ner el cuerpo sano], medicina alternativa [natural, religión institucionalizada y poder, ya que funda- vegetariana y holística]; contacto con seres de luz mentalmente no cuenta con una estructura orga- [channeling y contacto angelical], etc. (p. 60).” nizativa ni un código doctrinario definido (Rivera, 1996). Asimismo, establece una crítica drástica del Siguiendo esta misma lógica, se propone pasado en el sentido que promueve una des-tradi- una noción denominada “espiritualidades concionalización de los grandes sistemas religiosos en temporáneas”, la cual es definida -según el autor cuanto a su carácter ortodoxo y jerárquico (Mer- de la misma- como al conjunto de formas y exprelo, 2007). En este contexto, conviene mencionar siones de religiosidad que derivan principalmente al movimiento norteamericano del siglo XIX deno- de la matriz New Age, pero se diferencian de ésta minado New Thougth (“Nuevo Pensamiento”), el en tanto se encuentran orientadas a la realización cual ejerció gran influencia en lo que sería poste- y transformación espiritual individual por sobre las riormente la New Age. Dicho antecedente fomentó colectivas. Tales religiosidades emergen desde la la instalación de una cosmovisión en donde tanto propia autoridad personal, por ende, no represenel ser humano como Dios compartían los atributos tan un proyecto religioso de carácter global. Adede seres espirituales, dotados de una mente, por más, son capaces de configurar diversas mixturas lo que ambos eran parte de una sola gran entidad entre creencias como, por un lado, la adopción universal, una “Mente Única” (Ehrenreich, 2012). de prácticas meditativas como una dimensión de Esta noción de la divinidad concebida como una la oración en el catolicismo y, por otro, prácticas conciencia ubicua también puede ser entendida propias del budismo zen operando en espacios alcomo una emergencia y posición de resistencia a la tamente secularizados como el mundo empresarial matriz teológica calvinista puritana que influenció (la llamada “mística empresarial”). De esta forma, a los fundadores de Norteamérica, la cual presenta constituyen un fenómeno en donde es posible

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visualizar una imbricación entre elementos completamente disímiles como lo son la sabiduría y filosofía oriental con el individualismo posmoderno.

individual. Una de las principales consecuencias de la ruptura del monopolio católico fue la secularización de la sociedad pero principalmente el impacto producido por una “crisis de credibilidad” de los sistemas religiosos, en donde desde una dimensión subjetiva, el hombre se siente preso de inseguridad frente a la pluralidad de opciones de salvación que compiten en un campo religioso. La competencia religiosa relativiza su realidad sustancial. Como consecuencia de lo anterior, las interpretaciones y legitimaciones del mundo desde una mirada religiosa se han vuelto casi inadmisibles, produciendo soteriologías secularizadas individuales, anomia y gran ansiedad existencial. Esto se expresa en dos grandes problemas de la modernidad en cuanto a la validez de la creencia religiosa, a saber, el problema de la plausibilidad: en donde se produce un espacio en que coexisten por un lado, un juego de libre empresa religiosa en una lógica de mercado entre productores y consumidores, y por otro lado, individuos que se amurallan bajo las tradicionales estructuras religiosas. Existe por cierto matices que complejizan esta realidad en puntos intermedios con diferentes niveles de adaptación y resistencia. Segundo, el problema de la legitimidad: es decir, la tensión producida entre adaptación y resistencia. En el caso de la ortodoxia protestante (dogma objetivo) la aparición del pietismo y el metodismo significaron una crisis de legitimidad de las estructuras: Un proceso de subjetivación que cristalizó en la conformación de una teología liberal y su posterior reacción en la teología neoortodoxa (Berger, 2006). En síntesis, el cristianismo generando sus propios mecanismos de resistencia pero a partir de fuentes seculares, a modo de negociación y regateo entre razón y dogma. A partir de la mejora en las condiciones de vida del periodo de posguerra y con mayor presencia en la década de los sesenta, se han configurado nuevas formas de búsqueda de la felicidad y autorrealización, amparado en altos niveles seguridad material social, los que han ampliado los horizontes de prosperidad tangible e intangible. El individualismo, entendido como uno de los rasgos principales de la modernidad entra en una nueva fase caracterizada por la búsqueda de una nueva configuración de subjetivación ya no supeditado a la gestión

El proceso de individualización de lo religioso en el individuo contemporáneo Llegados a este punto, es necesario constatar cómo el individuo contemporáneo consigue consolidar sus propios patrones de religiosidad. Este proceso ocurre, en las sociedades occidentales, con la ruptura del monopolio de la cosmovisión cristiana católica y que constituye uno de los puntos de arranque de la modernidad. En este sentido, la conexión entre cristianismo y modernidad se hace latente al observar rasgos como el individualismo protestante que apela a una desmonopolización de la religión hegemónica. Es así como entonces, la ruptura luterana es el primer gran paso para la desinstitucionalización de lo religioso, oponiendo la fe subjetiva frente a la ortodoxia eclesiástica oficial (Beck, 2009). Esto conlleva al establecimiento de la existencia de un Dios personal pero único para todos a la vez como forma socialmente vinculante. Dicha noción se encuentra anidada en la raíz misma del protestantismo, que sitúa la conciencia individual en directa relación con Dios, configurando así una sociedad de sujetos atomizados en los que cada cual debe enfrentar la problemática de la salvación y la condenación eterna (Monares, 2012). Estos planteamientos fueron cobrando cada vez mayor relevancia y complejidad, ya que el desarrollo de la teología reformada fue generando distintos dos modelos teológicos contrapuestos como el arminianismo y el calvinismo, lo que indicó el comienzo de un proceso sostenido de pluralización progresivo. El proceso de individualización de lo religioso transforma la actitud del creyente frente a Dios, resitúa la dimensión subjetiva como fuente de certeza de la fe dejando de estar supeditada a una estructura eclesiástica y al control y fiscalización por parte de una autoridad de especialistas. Esto significa una revalorización de la experiencia, la conciencia, del interés y la necesidad humana (Beck, op. cit.). Además, reubica la lucha espiritual hacia el interior del individuo, una disputa que no forma parte de una entidad colectiva, es decir, el pecado y la redención como un fenómeno netamente

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del sujeto. Constituía por cierto, una clara respuesta al fuerte ambiente dominado por la razón que posicionó al positivismo con su idea de progreso científico especialmente durante el siglo XIX. De allí que este aspecto de la relación subjetiva con lo sagrado se trasmitirá desde los movimientos pietistas, luego al metodismo y posteriormente al pentecostalismo, no sin tener amplias tensiones por su institucionalización y lo que se conoce como rutinización del carisma. Es por ello que son propias de la época posdurkheimiana las expresiones como la New Age y las “espritualidades contemporáneas” ya que ambos apelan al desarrollo espiritual personal de cada individuo, por lo mismo se encuentran desterritorializados y desintitucionalizados, es decir, no se adscriben a ningún modelo cultural, social o proyecto político, sus mensajes son presentados como principios universales (Ibíd.). Este nuevo orden ha generado un panorama ampliamente desregulado y heterogéneo, en donde se aprecia claramente el principio de pluralidad en las sociedades contemporáneas. De esta manera, cada vez son más las deserciones de las grandes instituciones tradicionales como el catolicismo y las iglesias del protestantismo histórico, en cambio se aprecia un aumento sostenido de los niveles de secularización relativa y el crecimiento de formas de religiosidad sincréticas que mezclan el crecimiento interior, las terapias orientales, formas occidentales de budismo e hinduismo, e incluso apoyados en muchos paradigmas científicos.

ni directriz de una institución o tradición, un reposicionamiento del individuo orientado hacia la búsqueda de la felicidad inmediata, no conformista y personal, mediante la expresión de sus gustos y preferencias. Esto es lo que Taylor (2003) denomina como individualismo “expresivo”, aunque ya presente en el movimiento del romanticismo, adquiere una resignificación gracias a la revolución del consumo y la llamada “cultura de la autenticidad”. Esta pretensión de la felicidad se encuentra basada en una ética de libertad, tolerancia y beneficio mutuo en la medida que no se critique la forma de vivir de nadie y que se aboca a una búsqueda del Yo apoyado en las filosofías y religiosidades orientales, las que han resultado un muy buen vehículo de difusión debido al componente contracultural que sostienen. El individualismo “expresivo” representa una ruptura con la clásica concepción durkheimiana de la relación que se establece entre el individuo y lo sagrado. Para comprender dicha ruptura es necesario diferenciar un modelo paleodurkheimiano (Antiguo Régimen), en donde la vinculación con lo sagrado quedaba figurada en la pertenencia a una iglesia oficial, la cual extendía su influencia incluso al estado y el resto de la sociedad. En cambio, en el modelo neodurkheimiano el individuo puede elegir una gama más amplia de denominaciones e iglesias, las que sin embargo, siguen relacionadas con un estado y con un proyecto político providencial. Dicho paradigma representa una progresión significativa en el proceso de individualización propio de la modernidad. Ahora bien, en la forma del vigente individualismo, la elección religiosa se adscribe en una pretensión directa al desarrollo espiritual del sujeto por sobre la mera elección a una iglesia o congregación que al final supone un intento de generar también un sentido de pertenencia: “En el nuevo modelo expresivista, no hay necesidad de que nuestra relación con lo sagrado se integre en ningún marco más amplio, sea una “Iglesia” o en Estado.” (Ibíd., p. 104). Como se mencionó anteriormente, el carácter de expresividad propia de esta nueva fase de individualismo se encuentra marcadamente influenciado por el romanticismo, lo que significó un desprecio por la ortodoxia intelectual y una revalorización de la dimensión sentimental y emocional

El individuo como agente autonormativo Las instituciones sociales forman parte de la dimensión sistémica que, junto al sujeto, componen el equilibrio del orden social articulado por la modernidad, su concepto alude a “conjuntos relativamente permanentes de reglas y de recursos que los hombres pueden tomar como punto de referencia de sus acciones” (Wagner, 1997, p. 56). Sin embargo, en las últimas décadas, producto de un profundo proceso de individualización -característica de esta fase de la modernidad- se instala en el individuo la necesidad de autodefinición, el imperativo de autenticidad (de ser uno mismo) y, como corolario, conduce a la sobrevaloración de la dimensión subjetiva. (Giddens, 2011). Significa, entonces, la emergencia de la reflexividad, la cual

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hace alusión a la capacidad de los individuos para pensarse a sí mismos y su sentido de pertenencia a determinados grupos, en contraposición a la clásica definición durkheimiana entendida como fuerzas condicionantes y coercitivas. (Baert, P. & Carreira, F., 2011). En otras palabras, un estado constante de reflexión sobre prácticas, creencias y su validez por sobre fuerzas exteriores. Si bien se ha indicado que el actual modelo societal tiende a una desinstitucionalización de lo religioso (Touraine, 2004), es necesario precisar que más bien ocurre un reposicionamiento institucional, en donde la institución se traslada e instaura en el mismo individuo, es en él donde perfila sus dominios de acción. El cuadro se complejiza si se toma en consideración el tipo de individuo que ha generado el capitalismo neoliberal, el que se encuentra en un asedio permanente por la hiperproducción y una obsesión por la falta de tiempo, trastornando la experiencia temporal y generando una serie de patologías neuronales como la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el trastorno límite de la personalidad y el síndrome de desgaste ocupacional. De esta manera, se atestigua un escenario donde el individuo va produciendo sus propias fuerzas coercitivas, una libertad paradójica. Esta es la llamada “sociedad del rendimiento” (Han, 2012; Leccardi, 2014). Para comprender cómo se articula esta “sociedad del rendimiento” es pertinente distinguir dos modelos societales: primero, la sociedad disciplinaria del siglo XX, donde se enfatizó la delimitación de lo normal y lo anormal, a través del funcionamiento de distintas instituciones normativas como la cárcel, la fábrica, la escuela, hospitales psiquiátricos, entre otras. En suma, una sociedad definida por la negatividad, la obligación. Posteriormente, la sociedad del siglo XXI, caracterizada por la positividad y el “poder hacer” sin límites. El sujeto de rendimiento se encuentra en una fase de la modernidad en que puede ser soberano de su propia individualidad, pero paradójicamente, se explota a sí mismo sin coacción externa (Ibíd.). Es importante señalar aquí que este tránsito no constituye una ruptura sino una continuidad y progresión producto de las transformaciones estructurales de los procesos de modernización que han modificado los sistemas valóricos de occidente.

Profundizando en esta condición paradójica de libertad, es posible asumir entonces al sujeto contemporáneo como un “proyecto libre” el cual se presenta como “forma eficiente de subjetivación y sometimiento”. El autoexplotado se enfrenta a coacciones internas producto de las lógicas del rendimiento y la optimización, responsabilizándose a sí mismo, a diferencia del régimen de explotación externa, donde los trabajadores pueden solidarizar por una causa común como resistencia al sistema. De esta manera, el capital genera nuevas formas de subjetivización, una trascendencia que se superpone a nuestras propias necesidades (Han, 2014). Bajo esta lógica, cuando Walter Benjamin (2008) escribió sobre el capitalismo como una religión mencionó el origen “parásito” del capitalismo en el cristianismo que terminó por engullirlo, secularizándolo completamente, produciendo un sistema que no tiene mecanismos de expiación ni redención para los individuos a raíz de las lógicas de consumo. Las formas de poder de los grandes credos ya no tienen la efectividad que tuvieron por siglos, el individuo contemporáneo es amo y señor de sí mismo, no obstante, deambula en una condición contradictoria de libertad plena y endeudamiento permanente, (Han, óp.cit.). Este es el escenario donde la New Age y la “espiritualidad contemporánea” se presentan como alternativas de sentido tanto para la institucionalidad religiosa como también para el mismo modelo neoliberal en el sentido de mitigar sus consecuencias, sin embargo, aún no es posible establecer un grado sustancial en la construcción de certidumbres sedimentadas, ya que muchas de estas expresiones de religiosidad terminan cayendo en la volatilidad de la “existencia a la carta” (Lipovetsky, 2014), donde quedan reducidos a meras mercancías simbólicas desechables. La reubicación de las formas de poder religioso Un elemento que subyace tanto a la New Age como a las “espiritualidades contemporáneas” que permite esta transformación de las formas de poder, consiste en la revalorización del ser humano, como poseedor de lo divino e incluso como fuente de revelación (“la verdad está en tu interior”). Dicha revalorización le permite perfilar un “Kerygma individualizado” (Pániker, 2008). Por

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que, según la espiritualidad New Age, el hombre occidental adolece de una necesidad de “reencontrarse con sí mismo” y requiere buscar técnicas que le permitan orientarse hacia una “libertad interior”. El individuo occidental se encuentra sumido en un estado de ignorancia producto de su estilo de vida centrado en el materialismo, urge entonces una transformación interna. Para ello, apela a imaginarios alquímicos que relatan el proceso de transmutación desde la imperfección a la perfección (Calle 2009). La responsabilidad de concretar este camino hacia la iluminación y el despertar de la conciencia recae exclusivamente en el mismo individuo, allí es donde mejor se manifiesta la condición paradójica de libertad/autocoercción. Y a diferencia de lo que ocurre en las dinámicas de las sociedades secretas y herméticas, donde la sabiduría se encuentra reservada sólo para algunos, aquí todos pueden potencialmente, optar a este camino espiritual. En este sentido, estos conocimientos, se democratizan y globalizan, instalando al individuo en una posición en la que puede tener a disposición de una gran cantidad de oferta espiritual, una infinidad de opciones que dan cuenta de un nivel social de diferenciación y pluralización altísima. Por todo lo anterior, es necesario enfatizar en la imbricación acaecida entre estos elementos heteróclitos, la clave, se encuentra en el desarrollo de los llamados valores posmateriales, que apelan a la autonomía, elección y creatividad (Inglehart, 2000). En este sentido, la New Age y las “espiritualidades contemporáneas” constituirían la sacralización de dichos valores, que dan testimonio de un individuo intrínsecamente bueno (Heelas, 1996 citado en Merlo, óp.cit.). Habitar un territorio de creencia desde una sociología del individuo Estas religiosidades contemporáneas constituyen nuevas formas de enfrentar el hecho religioso, para comprender esto es necesario mencionar una aproximación conceptual de lo que significa creer:

“Creer es convalidar la visión de la realidad de un grupo desde una posición específica . Esta posición se construye en el punto de encuentro entre: a) los espacios o maneras de habitar que propone [y en

el mismo acto legitima] esa sociedad de personas, y b) el modo en que los individuos se apropian, recrean y erigen zonas muchas veces sui generis de pertenencia, negociando los lugares y, por lo tanto, las reglas, los sentidos pautados por la organización. (Algranti, 2015, p. 84).” Entre creyente y estructura institucional religiosa se proyecta una tensión compuesta por un “quantum de atadura y un quantum de libertad” (Simmel, 2012, p. 76). En ambas dimensiones se configura la creencia. Está cuestión representa una inquietud que se anida en la misma génesis de la sociología como ciencia y que se expresa en el debate entre agencia y estructura en la constitución del orden social. Además, constituye un elemento central a la hora de comprender la religiosidad en las sociedades contemporáneas, en donde la figura del individuo/creyente adquiere una relevancia especial como punto de partida. Es por esto que las propuestas desde una sociología del individuo no implican un reduccionismo que sitúa al actor como único nivel válido de análisis, sino el eje desde donde se organiza la comprensión de la vida social y este caso, la construcción social de las creencias (Martucelli, 2013). El proceso de individuación, tal como el concepto de creer implica posicionarse en un determinado espacio. Una propuesta de aproximación al hecho religioso consiste en analizar los modos de permanencia, negociación, distanciamiento y retorno que caracterizan estas formas de referenciación a través de tres registros: El primero de ellos, corresponde a la dimensión ética de la creencia, la cual remite a “lo verdadero”, es decir, racionalizaciones prácticas que fundamentan motivacionalmente la acción. Luego, en segundo lugar, la dimensión técnica, “lo útil”, la cual se entiende como esquemas rituales de acción, de gestos que siguen una secuencia específica, o bien de sincronías o procedimientos que se suceden para obtener una finalidad precisa. Por último, la dimensión estética, es decir, “lo bello” los consumos de prácticas y objetos espiritualmente marcados. El sentido de la moda, el estatus y la sofisticación puede ser un fundamento motivacional lo suficientemente poderoso como para producir el acercamiento a un cuerpo

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de creencias (Algranti, óp.cit.). Cada uno de estos dominios permite el análisis sobre la producción social de las creencias de este tipo de religiosidades y espiritualidades, así a modo de ejemplo, es posible abordar la corriente psico-terapéutica de la New Age que encuentra en la dimensión técnica una perspectiva pertinente: en la psicología transpersonal y diversas terapias alternativas como las vidas pasadas se busca enfatizar la eficacia práctica de las intervenciones del cuerpo y la emoción, una forma extensiva de entender la relación entre religión y cuerpo, ya no sólo como control disciplinario. En este contexto, también es posible mencionar, en las dimensiones esotéricas y oriental, una construcción de creencias a partir de mercancías rituales elaboradas en base a criterios estéticos, vinculados con la lógica de la moda, el estatus y el esnobismo (Algranti, 2016), como ejemplo el consumo cultural de best sellers, del género, entre los que se pueden mencionar El monje y el científico de Matthieu Ricard o Hacia la paz interior de Thích Nhất Hạnh. Asimismo, la dimensión ética de la creencia puede encontrar en las “espiritualidades contemporáneas” una muestra donde es posible sondear cómo las diferentes prácticas sincréticas e individuales se encuentran supeditadas a enunciados jerarquizados en determinados razonamientos y juicios sobre una cosmovisión. Estos son sólo algunas evidencias en donde es posible comprender la creencia más allá de una mera elección individual o una imposición externa por parte de una institución (Algranti, 2013), sino con una sociología del individuo religioso que pueda superar estos enfoques reduccionistas. Estos nuevos posicionamientos del poder religioso exigen planteamientos que sean capaces de abordar el fenómeno desde enfoques teóricos que no se limiten a la dinámica institución/individuo. En este sentido, uno de los propósitos de este estudio es proponer una perspectiva epistemológica que emerja desde el individuo, es decir, una sociología del individuo que tome en cuenta el hecho religioso en base al estudio de las trayectorias biográficas. Tomando en consideración, un modelo normativo caracterizado por los valores de la responsabilidad y la iniciativa, donde los individuos se encuentran permanentemente sometidos a la consecución del éxito y deben dar cuenta de un alto

nivel de flexibilidad y disponibilidad, enfrentándose a cuadros crónicos de fatiga, ansiedad y estrés psicofísico (Martucelli & Singly, 2012), considerando las tensiones suscitadas entre las formas convencionales del poder religioso: desde las instituciones hacia los individuos; también, las formas de posiciones políticas de resistencia generadas hacia la ortodoxia oficial, pero además, se añadiría la atención hacia los mecanismos de poder religioso originados desde el mismo individuo consigo mismo. Conclusiones Las nuevas formas de religiosidad New Age y “espiritualidades contemporáneas” constituyen una ruptura con la lógica de imposición disciplinar “desde arriba”, es decir, desde la institucionalidad hacia el individuo. Asimismo, representan una posición política de resistencia en tanto cuestionan la ortodoxia y la jerarquía de los grandes credos tradicionales. Un aspecto que llama profundamente la atención es el fenómeno producido por la imbricación entre estas espiritualidades/religiosidades, las cuales se fundamentan en una revalorización de la concepción humana, con elementos de la matriz del capitalismo neoliberal que caracteriza a las sociedades occidentales. De esta manera, el actual modelo societal ha generado un individuo entendido como “proyecto libre”, el cual genera sus propias pautas de sentido y acción, el que termina produciendo consigo mismo una serie de mecanismos de coerción. Esto genera una condición paradójica en donde las posiciones de resistencias comienzan y son dirigidas hacia el mismo individuo. Queda pendiente evaluar el nivel sustancial de estas “espiritualidades contemporáneas” en el sentido de si corresponden a formas de experiencias religiosas que apelan a alguna realidad ontológica o si, por el contrario, son solamente epifenómenos de un comportamiento que pone al consumo como un fin en sí mismo. Este es quizás el elemento más controversial a la hora de establecer un criterio que caracterice esta fase de la modernidad neoliberal. Cuando el Mundo de la Vida se organiza en función de las lógicas de mercado, la religión puede perfectamente caer en este dominio, cosificándose o instrumentalizándose con la

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finalidad de obtener beneficios de satisfacción personal o un bienestar individual sobrevalorado que exalta el hedonismo y el placer pasajero. Una sociología del individuo puede ser una alternativa a considerar siempre y cuando sea capaz de proponer una perspectiva epistemológica que lo aleje de los reduccionismos que implican la construcción social de la creencia sólo como una elección individual o un proceso externo gestado en la institución, sino más bien que tome en cuenta el posicionamiento del individuo en un determinado territorio social. Bibliografía Algranti, J. (2013). ¿Qué significa creer? Aproximaciones al estudio de la cultura material de los grupos religiosos. Conferencia llevada a cabo en la X Jornadas de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina. Encontrado en http://cdsa.aacademica.org/000-038/71 -------------- (2015). El locus de las creencias. Reflexiones sobre las formas de adhesión al Evangelio. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales/ UBA, 88, 84-87. Recuperado de http://www.sociales.uba.ar/wp-content/uploads/15.-ALGRANTI_ DOSSIER-CREENCIAS-88.pdf -------------- (2016). Modelos de orden, modelos de juego. “Notas para una sociología del gusto religioso”. Estudos de Religião, 30 (1), 145164. Recuperado de https://www.metodista.br/ revistas/revistas-ims/index.php/ER/article/download/6488/5135 Baert, P. & Carreira, F. (2011). La teoría social contemporánea. Madrid, España: Alianza. Benjamin, W. (2008). El capitalismo como Religión (Omar Rosas Trad.). (Trabajo original publicado en 1921). Encontrado en https://www. academia.edu/attachments/2695689/download_ file?st=MTQ2OTAzMTM2NSwyMDAuMjguMTU3LjQxLDQ4MDU0MDU5&s=swp-toolbar Berger, P. (2006). El dosel sagrado. Para una teoría sociológica de la religión. Barcelona, España: Kairós. Calle, R. (2009). Guía de Mística Oriental para occidentales. España: Arcopress. Caner, E. & Caner, E. (2005). Yijad Cristiana. Una mirada a las cruzadas hechas en el nombre de

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Aproximaciones al estudio de la mercantilización de lo sagrado en la ciudad de Santiago de Chile (1)

2015). Pues las transformaciones de la sociedad, tanto a nivel individual como institucional, han impactado directamente en la forma de relación de los sujetos con lo sagrado.

Luis Andrés Bahamondes González Dichos cambios han significado que: CISOC, Universidad Alberto Hurtado CEJ, Universidad de Chile “La unanimidad católica de hace unas décadas

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a presente investigación indaga de manera exploratoria la proliferación de la oferta religiosa/ espiritual en diversas zonas del radio de Santiago centro en Chile. Nuestro principal objetivo radica en comprender las motivaciones tanto de oferentes y demandantes por objetos y servicios religioso/ espirituales como una alternativa a las propuestas de las religiones históricas. Dicho fenómeno sería parte del proceso de transformación del campo religioso en Chile, que generaría una nueva forma de vinculación de los individuos con lo sagrado, pues la hegemonía religiosa, vinculada a lo eclesial (católico y evangélico, principalmente), estaría siendo impactada por un tipo de “relación flexible” (Champion, 1995) que les permitiría a los sujetos experimentar con otros sistemas de creencias (esotéricos, adivinatorios, mágicos, etc.) funcionales a sus necesidades y acorde a la sociedad actual. De esta forma, nuestro planteamiento propone comprender el pluralismo religioso no solo desde una perspectiva institucional, sino también desde la diversificación de las prácticas de los individuos. Para tales efectos, realizaremos estudios de caso en dos sectores de la ciudad que concentran tiendas y servicios religiosos/espirituales. Transformaciones en el escenario religioso local: proliferación de ofertas religioso/espirituales Los cambios en materia religiosa que ha experimentado la sociedad chilena, durante las últimas décadas, no solo son posibles de analizar a la luz de la progresiva pérdida de adhesión del catolicismo, el aumento y luego estancamiento del “mundo evangélico”, o bien, el crecimiento de aquellos que no se identifican con ninguna religión o credo (Valenzuela, (1) Esta investigación fue posible gracias al apoyo financiero de la Dirección de Investigación y Publicaciones (DIP), de la Universidad Alberto Hurtado, Chile.

atrás aparece doblemente desafiada desde abajo por el auge pentecostal que ha consolidado su influencia en los grupos de más bajos ingresos, y por arriba con el incremento de los “ninguna religión” que se instalan sobre todo entre los jóvenes de mayor escolaridad” (Valenzuela, 2015: 103).” Una vía de entrada a esta discusión se encuentra expuesta en el Informe de Desarrollo Humano del año 2002, el cual intentando generar un retrato de la sociedad chilena y de sus transformaciones durante las últimas décadas, abordó los cambios en materia religiosa a partir de la “subjetivación y desinstitucionalización de la experiencia religiosa” (2002: 238). Respecto a la desinstitucionalización, que el Informe relaciona con la pérdida progresiva de práctica religiosa institucional (asistencia a lugares de culto principalmente), resulta cuestionable que solo sea vista a partir de la práctica y no considere la identificación o filiación como un elemento fundante para hablar de institucionalidad religiosa, ya que si consideramos que para la fecha de este estudio el 89,5 % de la población censada (INE, 2003) declaró identificarse como católico, evangélico o poseer otra religión o credo, resulta pertinente preguntarnos por la validez de la categoría. ¿Estábamos asistiendo realmente a un proceso de desinstitucionalización religiosa en Chile? Probablemente no, ya que para hablar de desinstitucionalización religiosa debemos considerar no solo la frecuencia con la cual las personas asisten a los centros de cultos, si no también, su identificación con la doctrina, su arraigo con los rituales y ceremonias, sus sentimientos religiosos, entre otras variables, junto con comprender que los individuos no se vinculan fielmente con una sola institución o práctica religiosa. A modo de ejemplo, nos encontramos con católicos budistas, católicos esotéricos, evangélicos espirituales, entre otros modelos de hibridación religiosa presentes en la

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realidad de nuestro país. Lo que hay detrás de estas combinaciones realizadas por los individuos, sería sentirse parte de una comunidad religiosa sin renunciar a la búsqueda de un desarrollo personal a través de caminos individuales que demandan nuevas experiencias donde cualquier combinación es posible. En esta línea, Lenoir (2005) sostiene que factores como los procesos de individualización, la desregulación institucional y la globalización en el campo religioso, unido al aumento en la oferta promoverían el desarrollo de una religión a la carta, donde los individuos construirían sus mix o packs religiosos de acuerdo a sus necesidades y gustos. No cabe duda que los cambios sociales que ha sufrido Chile han impactado en la relación que los individuos han establecido con sus instituciones religiosas, pero esto no es sinónimo de un proceso de desinstitucionalización, ni menos de pérdida del sentimiento religioso por parte de la sociedad chilena, creo más certera la idea de una “fragilización del vínculo personal respecto de las organizaciones religiosas” (Campiche, 2004: 208) lo cual no implica necesariamente una ruptura total. Lejos de la vinculación que asumía como sinónimos religión con institución, o más directamente con iglesia, hoy asistimos a procesos de mayor complejidad donde los individuos no necesariamente buscan aquella filiación, o sienten fidelidad exclusiva por ella, lo cual no significa, necesariamente, que las personas hayan dejado de creer o que las instituciones religiosas hayan perdido importancia en su vida, sino más bien, son síntomas de una relación con lo sagrado más diversa, compleja y rica en contenido. En este contexto, las lógicas de mercado, ya no ocultan su interés por transar bienes y servicios relativos a lo sagrado, ampliando la gama de ofertas que logran situar en diversos espacios de la ciudad, incorporando nuevas mercancías y servicios religiosos alternativos y/o complementarios a los que históricamente han ofertado las religiones institucionales (católicos y evangélicos) en nuestro país. Han comenzado a proliferar espacios (calles, mercados, ferias, entre otros) en el centro de la ciudad de Santiago, que atraen a un centenar de individuos día a día en búsqueda de nuevas experiencias, sensaciones, respuestas, o soluciones a sus problemas que dan cuenta de la capacidad de

los individuos para fusionar cuerpos de creencias diversos sin que ello les genere el más mínimo problema o incongruencia con su adhesión religiosa formal. Por otra parte, también nos encontramos con aquellos “nómades religiosos” (Lenoir, 2005) que disfrutan la diversidad de alternativas religioso/espirituales valorando la experiencia que otorga el conocimiento de aquello vinculado con lo sagrado, y que no los ata a ninguna religión formal, pues la libertad parece alzarse como un valor supremo, y toda ligazón con instituciones (sean estas de cualquier tipo) no responde a su forma de vida. Esta realidad corresponde a un fenómeno de dimensión global, en el cual se fomenta el intercambio de bienes y servicios a escala planetaria, a través de

“… una intensificación de la circulación translocal y transcultural de adeptos, símbolos, creencias, prácticas, ideas y objetos que antaño pertenecían en forma exclusiva a una práctica religiosa anclada a un sistema simbólico y practicada en un determinado contexto histórico-geográfico” (De la Torre y Gutiérrez, 2005: 55).” Hoy en día, los creyentes ya no están obligados a creer en determinada religión, o a sentirse identificados con la totalidad de las propuestas que postulan sus líderes. Nos encontramos con un compromiso institucional flexible (Champion, 1995) que permite conjugar dogmas provenientes de una religión hereditaria con sistemas de creencias populares (de raíz indígena, principalmente), elementos esotéricos, cuerpos de creencias orientales, etc. Este escenario habría motivado un intercambio permanente de ritos, prácticas, artículos, filosofías de vida, entre otros, avalados por una sociedad global e informatizada que valora la circulación de nuevos bienes culturales que logren aplacar las necesidades de nuevos consumidores. Este proceso, según De la Torre (2008), cobra relevancia a través de la transversalización y relocalización de lo religioso, permitiendo generar “nuevos hibridismos religiosos” (2008:51) a partir de la interacción entre las diversas culturas proveedoras de bienes y servicios. Este fenómeno no responde exclusivamente a la satisfacción de necesidades de los individuos, pues también brinda elasticidad a los sistemas de creencias otorgándole dinamismo, creatividad y

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movilidad en una sociedad que parece responder favorablemente a aquellas características, donde el individuo flexibiliza su compromiso al considerar que las opciones religiosas no se reducen solo a su participación con una institución eclesial, lo cual se ve reforzado por los incentivos generados por otros agentes del mercado (nuevas terapias, servicios y productos) que le brindan sentido a sus prácticas (Frigerio, 2000).

De esta forma,

“La llamada “nebulosa esotérica” fue incorporando elementos simbólicos de tradiciones esotéricas, parapsicología, mancias de diversas tradiciones, astrología, ciencias ocultas, adivinación y chamanismo de oriente y de occidente, creando una oferta de esotería universal. Los conocimientos tradicionales ligados a la medicina herbolaria y al catolicismo popular latinoamericano fueron compartiendo lugar con nuevas mercancías traídas de oriente: budas, pentagramas, pirámides egipcias” (De la Torre, 2008: 62).” Lo anteriormente descrito, no quiere decir que estemos en presencia de sujetos que solo buscan saciar su hambre de consumo, pues la búsqueda permanente por combatir el estilo de vida moderno ha llevado a muchos de ellos a escudriñar nuevas formas o vías religioso/espirituales que le otorguen sentido, o nuevas experiencias, a sus vidas “reinventando sus propias formas de religión” (Parker, 2008: 351). Parker (2008) sostiene que en la actualidad, en cierto segmento de la población, lo que predomina es la creencia en un cúmulo de fenómenos que van desde el corpus ofertado por el cristianismo hasta creencias más heterodoxas como la ufología, la astrología o la quiromancia (2008: 343). Esta afirmación es posible de caracterizarla a la luz de los datos obtenidos por dicho autor referente a las creencias de jóvenes universitarios chilenos (sobre una base de 3.603 casos), quienes manifiestan creer desde Jesucristo con un 86%, extraterrestres 69,5%, astrología, 50,4%, brujería 43%, tarot 36,1%, adivinación 30,7% entre otras opciones (2008: 344). Para Bastian (2004) uno de los factores que explicaría este proceso de recomposición

religiosa en América Latina, se encuentra en la instalación de una lógica de mercado motivada por la globalización que permitiría a nuevas agrupaciones religiosas exportar su producción simbólica ampliando el horizonte de opciones a las que el individuo puede acceder, “activando la competencia en un mercado de bienes simbólicos” (2004: 159). Mercantilización de lo sagrado en la ciudad Una de las aproximaciones más reiteradas en el campo sociológico para analizar la mercantilización de lo sagrado corresponde a la Rational Choice Theory (RCT). Bankston (2002) evalúa sus ventajas y desventajas para explicar las elecciones religiosas, cuestionando la premisa que considera que las religiones contemporáneas se enmarcan dentro de un mercado religioso donde los individuos pueden elegir entre uno u otro producto, al igual que otros objetos que uno elegiría en un supermercado. No obstante, dicho comportamiento que se desarrolla a través de la elección por costo y beneficio omite las motivaciones ligadas a emociones, status y a un sentido de pertenencia con el colectivo en el cual se desenvuelven los individuos. En este sentido, Bankston (2002) plantea renunciar a la idea de que la elección religiosa es una decisión racional individual, ya que es un producto construido socialmente a partir de interacciones realizadas por productores y consumidores, lo cual es coincidente con los planteamientos de Sherkat & Wilson (1995) quienes afirman que las individuos definen sus preferencias religiosas no solo por una elección racional, sino que existen factores culturales (status y movilidad social) determinantes de acuerdo al grupo en el que se encuentren insertos. En este mismo sentido Bush (2010) plantea una crítica a la teoría de Religious Economic Model (REM), la que se ha posicionado como una de las teorías más utilizadas en la sociología de la religión y que sostiene que las elecciones en el campo religioso se tomarían como cualquier decisión cultural, en donde existe una amplia gama de ofertas y el individuo debe elegir de acuerdo a los beneficios. No obstante, Bush (2010) destaca que si bien la REM considera en su análisis el nivel de rigidez de las religiones y la tensión con la sociedad, esta no toma en cuenta que dicha rigidez se experimenta de diversas formas de acuerdo a la clase, género y raza,

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y donde también se omiten las relaciones de poder. Las propuestas antes descritas dan cuenta del interés por parte de diversos especialistas por comprender las lógicas del mercado y su operativización en el campo religioso, no obstante, reducen el fenómeno al proceso de intercambio de bienes y servicios (Finke, Stark, Iannaccone, entre otros) prescindiendo de las características propias que los sujetos le otorgan a sus sistemas de creencias (efectividad, hibridaciones, suplencias, experimentaciones, etc.). En este sentido, Lyon (2002) sostiene que

“[…] al parecer hay muchas personas que siguen trabajando a fin de compatibilizar jirones y fragmentos de espiritualidad y de fe, muchas buscan medios caseros y ad hoc de enfrentar la tragedia aparentemente anómala del momento, y también hay muchas que se lanzan a una melancólica busca de lo comunal, aun cuando eso implique también encuentros fugaces. En verdad, cuanto mayor es la fragmentación que se experimenta, mayor parece la busca de comunidades compensatorias” (2002:58).” Como muestra de este hecho De la Torre y Gutiérrez (2005) prestan especial atención a las interrelaciones entre el mercado y las religiones, a través de los procesos de mercantilización de símbolos, prácticas, escenarios, situaciones y experiencias religiosas, así como de las creencias. Sin embargo, destacan que es posible visualizar este fenómeno también de forma opuesta a través de la sacralización de lo secular (2005: 54-55). Esta perspectiva permite dar un giro a aquellos planteamientos que se focalizaban en el mercado como sistema, para centrar el análisis en las lógicas que utilizan los individuos para otorgar sentido a sus prácticas y comprender sus elecciones. Buffet religioso en las calles de Santiago: venta de productos religioso/espirituales Nuestra investigación se concentró en una de las calles céntricas del casco histórico de la ciudad de Santiago de Chile: calle San Antonio. Dicha elección consideró la concentración de tiendas que ofertan nuevas mercancías religioso/espirituales provenien

tes de diversas tradiciones y al gran flujo de personas que transitan por dicho espacio de la ciudad. La extensión de esta calle es de 1 kilómetro en el cual se localizan 18 tiendas que ofrecen artículos de santería, magia, talismanes, imágenes, lociones, velas, sahumerios, estampitas, etc. Esta zona posee, además, una gran concentración de población migrante (peruana, colombiana, dominicana y ecuatoriana) lo cual ha permitido incorporar en algunos casos y masificar en otros, nuevos artículos (sales de descarga, cigarros, aceites rituales, polvos, perfumes, etc.) a la oferta de productos religiosos ya existentes. Al caminar por calle San Antonio, rápidamente vislumbramos tres actividades que conviven en el mismo espacio de la ciudad: la prostitución, los restaurantes de comida extranjera y locales que ofertan productos religiosos, mágicos o espirituales. Sujetos de distintas zonas de la ciudad de Santiago acuden a este espacio con el objetivo de proveerse de los artículos necesarios que le otorgan sentido a sus creencias religioso/espirituales y que resultan ser elementos fundamentales para vincularse con lo sagrado o sentirse protegido por lo sobrenatural. Se reitera como una de las motivaciones la búsqueda de nuevas alternativas que otorguen seguridad frente a la incertidumbre. En este contexto, los consumidores responden básicamente a dos modelos: por una parte, aquellos que hacen dialogar su catolicismo, principalmente, con una diversidad de artículos (pulseras, runas, imanes, péndulos, estampitas, velas, etc.) con el objetivo de buscar nuevas respuestas a través de fórmulas mágico/religiosas que permitan potenciar, o bien, fusionar con su práctica religiosa hereditaria, y por otra parte, encontramos aquellos buscadores permanentes de nuevas experiencias quienes a través del conocimiento que han adquirido de religiones o filosofías orientales buscan complementar sus prácticas meditativas con artículos ad hoc (prolifera la venta de imágenes de Budas, dioses hindúes, inciensos, pociones, entre otros). En una de las tiendas que ofrece este tipo de artículos, su vendedora nos señala:

“…la gente tiene miedo y busca protegerse… igual el chileno es bien cambiante, pierde su fe rápido y anda buscando algo distinto… No es que deje de ser católico, pero cuando no le funciona un santo rapidito comienza a buscar otra cosa. Siempre

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llegan preguntando por una cosa u otra y yo les pregunto: ¿usted es católica? Sí, me dice la gente, y yo le digo: ¿y qué hace usted pidiéndole a un Dios de la India? Ni saben a lo que le piden, pero alguien les dijo que era milagroso” (2)

ser descubiertas. En definitiva, el campo de respuestas a sus demandas se amplía a otros sistemas de creencias que parecen responder de forma eficiente a problemas de la sociedad moderna como el stress, la depresión, la baja autoestima, entre otros.

Fotografía 1: Interior de tienda que oferta productos religioso/espirituales en Santiago

Nuestros informantes aluden constantemente a la presencia de un boom oriental, que da cuenta de la búsqueda de nuevos productos que generan cercanía con las filosofías o creencias provenientes de oriente. Velas, inciensos e imágenes se encuentran entre los productos de mayor demanda, ya que permiten recrear un espacio de cercanía con lejanos sistemas de creencia (budismo e hinduismo principalmente). Al consultar por las motivaciones para recurrir a este tipo de productos se reitera la frase “sabiduría oriental”, la cual responde a un imaginario local que sustenta su representación en las religiones de China, Japón e India principalmente, como depósitos de conocimientos poco explorado por el mundo occidental y que deben

Es un vacío el que pretende ser cubierto con nuevos productos, donde la literatura no escapa a la oferta. Se reiteran los tópicos: “guías de autoayuda”, “técnicas de meditación”, “paz interior”, “metafísica”, “interpretación de sueños”, “superación personal”, lo cual brinda a los sujetos acceso a nuevos conocimientos de forma directa ampliando su campo de referencias para interpretar sus vidas, o bien, generar cambios en ella, lo cual queda de manifiesto a través de los testimonios recabados en frases como: “… este tipo de textos me permiten aclarar las cosas que me pasan” (3) , “me doy cuenta que yo soy capaz de producir cambios en mi vida para mi bien”(4), “me ayuda a comprender a los otros y a entender por qué actúo así”(5) , “permite encontrar como formulas, o así como recetas para actuar bien en la vida”(6)

(2) Informante 1. Vendedora en tienda esotérica. Entrevista realizada el 31 de marzo de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile.

(3) Informante 6. Estudiante universitario. Entrevista realizada el 5 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile.

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En definitiva, lo que hay detrás de este tipo de mercado se relaciona con la satisfacción de necesidades concretas junto con la promesa de nuevas formas de contacto o relación con el mundo sagrado. Los sujetos manifiestan que su objetivo, lejos de romper con su religión de origen, es complementarla con renovadas interpretaciones que se ajusten a los cambios permanentes de la sociedad. Frente a peligros inminentes (cesantía, conflictos laborales, enfermedades, desestructuración familiar, entre otros) el requerimiento pasa por soluciones o explicaciones que le otorguen sentido a las dificultades que le presenta la sociedad actual. Es tiempo de riesgos (Beck, 2006) y de miedos (Bauman, 2007) pero también de oportunidades, donde los sujetos buscan protección, tranquilidad y felicidad a través de múltiples vías, sin que

ninguna de las múltiples alternativas sea descartada. Siempre es mejor contar con una variada gama de elementos que le permitan afrontar el futuro con mayores herramientas para lograr sortear con éxito los problemas. Junto con los peligros a los cuales se ve sometido el sujeto en la sociedad moderna, la exigencia de instantaneidad impacta directamente en los productos que el mercado religioso crea o propone, ya que el individuo ya no está dispuesto a esperar por respuestas, necesita ser parte activa de la solución, ya sea portando amuletos, recitando mantras, consumiendo hierbas y pociones, tapizando sus espacio privados con imágenes y estatuillas, encendiendo velas e inciensos, etc., a través de los cuales pretende lograr una relación de mayor cercanía con lo sagrado.

Fotografía 2: Interior de tienda que oferta productos religioso/espirituales en Santiago. Fuente: Captura Luis Bahamondes, trabajo de campo en calle San Antonio, Santiago de Chile (marzo de 2016)

(4) Informante 7.Contador. Entrevista realizada el 22 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile. (5) Informante 8. Abogado. Entrevista realizada el 8 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile. (6) Informante 9. Dueña de casa. Entrevista realizada el 5 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile.

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Lecturas de cartas: de la búsqueda de respuestas a la domesticación de la incertidumbre A través de calle 21 de mayo, al costado de una de las iglesias históricas del centro de la ciudad; la Iglesia Santo Domingo, se ubican pequeñas tiendas desmontables que ofertan servicios esotéricos (principalmente lectura de tarot). En nuestro trabajo de campo catastramos 21 stands en un espacio de 120 metros, que se instalan desde las 10.30 de la mañana hasta las 20.00 horas aproximadamente durante todos los días de la semana. De acuerdo a nuestros informantes su labor en un inicio contó con múltiples trabas para poder prestar servicios esotéricos en el sector ya descrito, pues se encontraban con la prohibición legal contenida en el Código Penal, artículo 496 Nº 32 que en lo referente a las faltas, señalaba que “el que con objeto de lucro interpretare sueños, hiciere pronósticos o adivinaciones, o abusare de la credulidad de otra manera semejante” sería sancionado con multas en dinero. Esta situación y la constante fiscalización por parte de las autoridades municipales y carabineros(7) , motivó en parte la formación del Sindicato Nacional de Trabajadores Independientes de Artes y Ciencias Esotéricas. Dicho artículo que prohibía toda práctica adivinatoria con fines de lucro, fue derogado finalmente a través de la promulgación de la ley N° 19.918 el año 2003 que dejó sin efecto la medida. Este hecho significó que el proceso de regulación de los tarotistas se vio condicionado a la adquisición de un permiso municipal para ejercer el comercio ambulante. En un comienzo tarotistas y cultores de diversas prácticas esotéricas se ubicaban en la Plaza de Armas de Santiago de Chile, sin embargo, reformas en el lugar y una política de reordenamiento del casco histórico de la ciudad, provocaron que estos fueran reinstalados en un nuevo espacio; calle 21 de mayo. Otra de las causas de su traslado a esta nueva ubicación, según señala uno de nuestro informantes, se debió a que “… igual se veía raro que estuviéramos afuera de la Catedral con estas cosas… a alguna gente no le gustaba porque decía que no correspondía que en el

principal lugar católico, donde se realiza él Te Deum, estuviéramos nosotros con estas cosas raras”(8). Al hacer diferentes recorridos por calle 21 de mayo presenciamos un alto flujo de personas que transitan diariamente por el sector. Su ubicación cercana a la estación de metro, a pasos de la Plaza de Armas de la ciudad, y una alta concentración de tiendas comerciales de diversos rubros, mall incluido, le otorgan un público constante a las tiendas o stand esotéricos. Sus toldos de colores nos muestran una primera organización en el sector; aquellos de color azul perteneciente al Sindicato ya mencionado, y los de color rojo correspondiente a otra agrupación. La oferta de servicios es amplia, donde encontramos; “limpieza de casas y personas”, “unión de parejas”, “sanación con cristales”, “reiki”, “mejora en los negocios”, “limpiezas energéticas”, “rituales abre caminos”, y “lecturas de tarot” (a través de cartas de diversos tipos: Gitano, Egipcio, Marsella, entre otros). La vereda donde se encuentran emplazados no solo cuenta con un público que transita y se tienta con conocer este tipo de prácticas, sino también, con clientes habituales que se toman las bancas de la vía pública esperando la atención de su tarotista preferido/a apropiándose de las instalaciones públicas para hacerlas parte del servicio prestado, recreando y reinventando el espacio, otorgándole sus propios significados (Suárez, 2012: 23). Pueden esperar minutos e inclusive horas por una consulta, depende del tipo de servicio que se requiera y del dinero que la persona posea. Sus precios son variables, van desde los $ 3.000, lo cual le permite a la persona realizar tres preguntas específicas, hasta los $25.000 que implica lecturas generales de su vida, no obstante, es posible acceder a ciertos descuentos ajustándose al presupuesto de los usuarios. Conforme pasan las horas de la tarde, aumenta el número de usuarios de los servicios detallados, la hora de almuerzo de oficinistas y trabajadores cercanos representa una los puntos altos en la demanda junto con el horario de finalización de

(7) Ver nota de prensa: http://www.emol.com/noticias/ nacional/2004/05/24/148556/tarotistas-pierden-nuevamente-en-la-suprema.html

(8) Informante 2. Tarotista. Entrevista realizada el 1 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile.

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FotografĂ­a 3: Oferta de servicios religioso/espirituales en el centro de Santiago (Tiendas de lectura de cartas). Fuente: Captura Luis Bahamondes, trabajo de campo en calle 21 de mayo, Santiago de Chile (marzo de 2016).

FotografĂ­a 4: Oferta de servicios religioso/espirituales en el centro de Santiago (Tiendas de lectura de cartas). Fuente: Captura Luis Bahamondes, trabajo de campo en calle 21 de mayo, Santiago de Chile (abril de 2016).

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de la jornada laboral; a modo de ejemplo rescatamos frases como; “…me hago un tiempito durante la hora de colación y me arranco para que me lean las cartitas”(9), “yo paso luego de la pega con más calma”(10), “cuando ando afligida me doy una vuelta en mi hora libre de almuerzo”(11) . Este comportamiento no solo se explica por la disponibilidad de tiempo libre (horario de almuerzo, o bien, luego de la finalización del horario de trabajo) dentro de una extensa jornada de laboral, sino también, retrata la elección de momentos de tranquilidad para lograr una mayor comprensión de los designios u orientaciones que la lectura de cartas otorga. Crisis e inseguridad parecen ser los conceptos que resumen los argumentos esgrimidos por las personas consultadas al momento de hablar de la búsqueda de este tipo de servicios. Pues, el miedo parece apoderarse de la cotidianeidad de los individuos, siendo recurrentes la búsqueda de respuestas, consejos u orientaciones con el objetivo de solucionar problemas de salud, laborales o afectivos. Esto unido a la inmediatez refuerza la idea de una vinculación con lo sagrado de manera más directa, ya que si bien existe la figura del tarotista como un individuos relacionado con lo mundano, es este último quien demanda la vinculación de especialistas pero ajustándolo a sus tiempos, necesidades y gustos generando de esta forma una relación libre, complementaria a su cuerpo de creencia, y flexible, pues no hay exigencia de cumplimiento de alguna doctrina. Todo lo anterior se suma a la relativización de la eficacia simbólica de la institucionalidad eclesial católica, hegemónica en el país, y la laxitud a la hora de cuestionar o rechazar las prácticas antes descritas. Pues, para los sujetos la iglesia católica ya no es vista, de modo general, como la entidad encargada de dar respuestas inmediatas a sus problemas, pues aquella labor ha sido reemplazada, de manera extraoficial o en sus límites, por santos populares de todo orden que brindan

soluciones concretas (salud, enfermedad, amor, etc.), o bien, se valoran las entidades vinculadas a la Iglesia dedicadas a labores de solidaridad (Ej: Hogar de Cristo, Un techo para Chile, entre otros). La desconfianza de las instituciones(12), anclada en el país, ha alcanzado a aquellas de orden religiosa. Son sus estructuras, sus liderazgos, sus prácticas, todo resulta cuestionable o al menos ajeno a los individuos, quienes se han apropiado de la moralidad y la ley, pues son ellos los que definen lo correcto, ético, o positivo para su comunidad. Junto con ello encontramos una fuerte crítica al materialismo de la sociedad, pues el cuestionamiento se focaliza en las instituciones del país, de todo orden, las que se habrían corrompido olvidando el desarrollo de los sujetos en relación a los afectos y la felicidad, concentrándose en la búsqueda del éxito a través del capital económico y el éxito personal. Bajo este escenario, resulta necesario combatir la incertidumbre y ansiedad ya no con las herramientas que propone el sistema económico actual, sino contrarrestar su influencia a través de otros modelos de desarrollo personal, es así como nuestros informantes afirman que “lo espiritual” debe ser incorporado en su vida cotidiana pues le entrega respuestas y conocimientos de forma directa que les permiten manejar de mejor forma la contingencia. Todo tiene solución, solo hay que saber buscar el camino indicado, y cargarse de “buenas energías” e identificar la “mala vibra”. Para ello tarotistas, videntes, brujas y brujos, sanadores, etc. cobran protagonismo al entregar conocimientos aplicados a los usuarios.

Conclusiones A través del presente estudio exploratorio en algunas zonas en el centro de la ciudad de Santiago de Chile, reflexionamos en torno a uno de los fenómenos más dinámicos de las últimas décadas; la ampliación de alternativas religiosas que se instalan de manera complementaria a las religiones de mayor convocatoria (catolicismo y pentecostalismo) (9) Informante 2. Tarotista. Entrevista realizada el 1 de en nuestro país, y que ha diversificado el mercado abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile. (10) Informante 4. Vendedora en tienda comercial, 45 religioso local. años. Entrevista realizada el 13 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile. (11) Informante 3. Oficinista, 37 años. Entrevista realizada el 10 de abril de 2016 en la ciudad de Santiago de Chile.

(12) Ver Encuesta Nacional de la UDP 2013. http://www. encuesta.udp.cl/wp-content/uploads/2013/10/PPT-Encuesta-ICSO-UDP-2013.pdf

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Lejos de las propuestas de desinstitucionalización religiosa, nuestra línea argumental se sostiene en el desarrollo de sistemas de creencias eclécticos (Champion, 1995) donde los individuos se desenvuelven con plena autonomía por la oferta religiosa ampliando su capacidad de elección (Bahamondes, 2013), la que es vista como un signo más de libertad o “soberanía individual” (Champion, 1995). Sin embargo, es importante considerar que la mercantilización de lo sagrado no solo implica la venta y consumo de productos y servicios, sino que su relevancia para el estudio del fenómeno religioso contemporáneo se encuentra dado por la capacidad de los individuos para incorporar nuevas variantes religioso/espirituales a sus sistemas de creencias originarios resignificando “relatos y prácticas simbólicas fragmentadas y descontextualizadas [donde] adquieren nuevas coherencias subjetivas al tiempo que permiten una descontextualización de lo global” De la Torre & Mora, 2001: 228). La búsqueda de lo originario, autóctono, puro, ancestral, se reitera como una condición necesaria para la validación de nuevos o novedosos productos y servicios religioso/espirituales. Así como se desconfía de las instituciones eclesiales, pero resulta complejo romper la relación de manera total con ellas, la confianza se sitúa en aquellos sistemas de creencias (indígenas, orientales, new age, etc.) que entregan respuestas más efectivas a los problemas o simplemente, generan mayor cercanía con los individuos. Existe un desencanto por las instituciones eclesiales, no obstante, el peso histórico y cultural no genera automáticamente el quiebre con ellas, dejando espacio a la exploración de nuevas alternativas que permitan experimentar nuevas sensaciones y vivencias desestructurando su filiación institucional y generando una fidelidad relativa, dejando espacio para la incorporación de nuevas formas de relación con lo sagrado a través de nuevos productos y servicios. Bibliografía Bahamondes, L. (2013). El hecho religioso en clave postmoderna: de la secularización a la mutación. En: Bahamondes, L. (ed). Transformaciones y Alternativas religiosas en América Latina. Santiago: VDC, pp. 41-55. Bankston, C. (2002). Rationality, Choice and

the Religious Economy: The Problem of Belief. Review of Religious Research 43 (4):311-325. Bastian, J. P. (2004). “La recomposición religiosa de América Latina en la modernidad tardía”. En: Bastian, J.P. (coord.) La modernidad religiosa: Europa Latina y perspectiva comparada. México D.F: Fondo de Cultura Económica, pp. 155-174. Bauman, Z. (2007). Miedo Líquido. La sociedad contemporánea y sus temores. Buenos Aires: Paidós. Beck, U. (2006). La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad. Barcelona: Paidós. Bush. E. (2010). Explaining Religious Market Failure: A Gendered Critique of the Religious Economies Model. Sociological Theory 28 (3):304-325 Campiche, R. (2004). “El nuevo despliegue de la religión en un contexto pluralista”. En: Bastian, J.P. (coord.) La modernidad religiosa: Europa Latina y perspectiva comparada. México D.F: Fondo de Cultura Económica, pp. 200-208. Champion, F. (1995). “Lo religioso flotante, eclecticismo y sincretismos”. En Delumeau, J. (dir.) El hecho religioso: enciclopedias de las grandes religiones. Madrid: Alianza, pp. 709-739. De la Torre, R. y Gutiérrez, C. (2005). La lógica del mercado y la lógica de la creencia en la creación de mercancías simbólicas. Revista Desacatos 18: 53-70. De la Torre, R. (2008). La imagen, el cuerpo y las mercancías en los procesos de translocalización religiosa en la era global. Ciencias Sociales y Religión/Ciências Sociais e Religião 10: 49-72. De la Torre, R. & Mora, J. M. (2001).Itinerarios creyentes del consumo neoesotérico. Imaginario 7: 211-239. Desarrollo Humano en Chile. (2002). Nosotros los chilenos: un desafío cultural. Santiago: Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD). Frigerio, A. (2000). Teorías económicas aplicadas al estudio de la religión: ¿Hacia un nuevo paradigma? Boletín de lecturas sociales y Económicas 7(34):34-50. INE. (2003). Censo 2002. Síntesis de resultados. Santiago: Empresa Periodística La Nación S.A. Lenoir, F. (2005). La metamorfosis de Dios. La nueva espiritualidad occidental. Madrid: Alianza. Lyon, D. (2002). Jesús en Disneylandia. La religión en la postmodernidad. Madrid: Ediciones Cátedra.

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Parker, C. (2008). “Mentalidad religiosa post-ilustrada: creencias y esoterismo en una sociedad en mutación cultural”. En Alonso, A. (comp.) América Latina y el Caribe. Territorios religiosos y desafíos para el diálogo. Buenos Aires: CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, pp. 337-364. Sherkat, D. & Wilson, J. (1995). Preferences, Constraints, and Choices in Religious Markets: An Examination of Religious Switching and Apostasy. Social Forces 73 (3): 993-1026. Suárez, H. (2012). Ver y Creer. Ensayo de sociología visual en la colonia El Ajusco (México, D.F.). México: Quinta Chilla Ediciones. Valenzuela, E. (2015). Religión. Unanimidad católica desafiada. Una mirada al alma de Chile. Encuesta Nacional Bicentenario Universidad Católica - GfK Adimark 2006 – 2015. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile. Valenzuela, C. (2004). Tarotistas pierden nuevamente en la Suprema. Emol. Disponible en: http://www.emol.com/ noticias/nacional/2004/05/24/148556/tarotistas-pierden-nuevamente-en-la-suprema.html Fecha de acceso: 02 de abril de 2016.

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Reseña. Religion y espacio público. Perspectivas y Debates. Luis Bahamondes González & Nelson Marín Alarcón (editores) UAH, CISOC, Santiago de Chile, 2016 Luis Bahamondes González Nelson Marín Alarcón Universidad Alberto Hurtado La publicación corresponde a un esfuerzo desarrollado por el Centro de Investigaciones Socioculturales (CISOC) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado, a través de la línea de investigación: Instituciones, prácticas y discursos religiosos: continuidad y cambio, cuyo objetivo es situar los estudios del hecho religioso en el debate nacional. En esta oportunidad, las reflexiones expuestas hacen referencia a la vinculación entre religión y espacio público, donde los autores/as abordan la relación implícita y explicita que permite situar lo religioso como un componente central para el estudio de los fenómenos socioculturales en el mundo contemporáneo. Las caras públicas de la religión son múltiples en el mundo de hoy. Buena parte de la política exterior, así como controversias locales de diversa índole, se ven mediadas por elementos, actores e instituciones religiosas que disputan un lugar privilegiado entre los asuntos de interés colectivo. Conflictos bélicos, las tensiones frente al avance de los derechos sexuales y reproductivos, los límites de la justicia social, las crisis migratorias, entre otros, resultan ser, de cierta manera, temáticas difíciles de analizar si no se toma en consideración la variable religiosa en alguna de sus dimensiones. Al parecer, y en contra de las predicciones y pretensiones de muchos, el universo de las creencias y la fe se encuentra vigente y en permanente actualización frente a una sociedad global sujeta a cambios vertiginosos. Este hecho, que pudiera parecer evidente al momento de prestar atención a los medios de comunicación o las agendas políticas de los diferentes Estados, ha sido fuente de discusión dentro del mundo científico social. El discurso secularizador, que vinculaba el avance de la modernidad a ciertas formas de contracción

religiosa, generó un fuerte impacto disciplinar que mermó progresivamente el interés por las temáticas vinculadas a la religión hasta épocas recientes. Tal como se sostenía en los textos clásicos y manuales en la materia, la extinción o privatización de lo religioso parecía no solo una consecuencia lógica sino también deseable de los procesos de modernización. La conformación de sociedades justas, racionales y/o liberales no parecía ser compatible con organizaciones arcaicas, basadas en privilegios arbitrarios y creencias ilusorias. El estudio de la religión asomaba en este contexto como un ejercicio ocioso que no se ajustaría a los intereses y necesidades de los proyectos históricos orientados hacia el progreso y el bienestar social. Sin embargo, la realidad nos interpela constantemente. En nuestro contexto local, la vigencia del hecho religioso se expresa no solo en la persistencia de los sentimientos y representaciones sagradas que alberga la gran mayoría de la población, sino además en la constante regeneración de los vínculos existentes entre la religión y la política. Lejos de percibir una reducción progresiva de la esfera religiosa frente a otros ámbitos de la vida social, lo cierto es que se ha generado una restructuración de las vías de interacción y tensión entre ellos. Frente aquello, aunque la religión no goce del lugar de exclusividad y hegemonía sociopolítica que tuvo en épocas pasadas, es posible observar como los tradicionales agentes religiosos se renuevan dentro de la arena pública a la vez que surgen nuevas voces al alero de un pluralismo cultural creciente. De ahí que sea posible afirmar que las líneas de análisis más adecuadas en el actual escenario social no sean determinar cuáles son las condiciones para la emergencia de un espacio público al margen de lo religioso, asumiendo dicha condición como sinónimo de neutralidad y democracia, sino más bien analizar las distintas caras públicas donde la religión opera, construye, propone y decide. Como postula el sociólogo José Casanova, en torno al rol de la religión en el espacio público:

“Los debates contemporáneos en América, no son sobre la separación, que muy poca gente cuestiona, sino sobre la estructura del muro de separación, es decir, cómo de impermeable o poroso debiera ser este muro y a qué clases de religión se debiera per-

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mitir entrar en la esfera pública o implicarse en los un acercamiento a la temática bajo el prejuicio sectario, el autor propone valorar y considerar el aporasuntos públicos” (1) Este libro pretende constituir un aporte inicial al análisis de las distintas dimensiones donde lo religioso se expresa en materias de incidencia o interés público. Los capítulos que lo componen corresponden a aproximaciones interdisciplinares que permiten al lector hacer dialogar disciplinas tales como la antropología, sociología, historia, literatura, género, así como situar diversas problemáticas en espacios heterogéneos (calles y avenidas, escuelas, cárceles, pueblos). La complejidad de lo público en la sociedad global exige una actitud crítica, dispuesta y creativa frente a las transformaciones socioculturales que se nos presentan ante los ojos. En ello la presente publicación busca mediante investigaciones empíricas abrir posibilidades de análisis en dimensiones de lo público que los discursos hegemónicos a nivel político, científico y social tienden a soslayar u omitir. En esta línea, la presente publicación comienza con el artículo de Joaquín Algranti, quien a través de un acercamiento desde la materialidad religiosa, busca conceptualizar un espacio público como lugar atravesado por dinámicas y fuerzas diversas. Por medio del análisis de las fuerzas “mundanas del mercado” y las fuerzas “sagradas” expresadas en las megaiglesias evangélicas y el culto católico a San Expedito en Buenos Aires, el autor propone un análisis comparado que permita caracterizar la emergencia de una marca religiosa particular en el espacio público. La investigación de Luis Bahamondes, da cuenta de la capacidad de las agrupaciones religiosas (NMR’s) para responder a diversas problemáticas sociales a través de estrategias que buscan satisfacer las demandas de sus fieles. En un escenario de descontento y movilización social en el país, el autor brinda claves de interpretación para comprender el rol que juegan los nuevos movimientos religiosos como actores activos en los procesos de transformación de la sociedad chilena. Lejos de los estudios locales que en gran medida, han realizado (1) Casanova, J. (2012). ¿Qué es una religión pública? En Casanova J. Genealogías de las secularización. Barcelona: Anthropos, p. 124.

te social que realizan diversas agrupaciones a partir de acciones concretas. Desde la perspectiva de la importancia religiosa que juegan ciertos agentes dentro de las instituciones públicas, encontramos el trabajo de Nelson Marín sobre los límites a libertad religiosa dentro del sistema penitenciario chileno. Por medio de información estadística operativa a las cárceles chilenas, así como experiencias y documentación extraídas en trabajos de campo, este artículo busca acercarse a las diversas formas de pertenecer a distintas religiones en un escenario complejo como resulta ser la privación de libertad. Las misiones institucionales, la participación estatal, la proactividad confesional y los diversos juegos de poder, configuran una particular cara pública de la religión al interior de una institución estatal de cobertura nacional. Luis Aranguiz analiza la diversidad de formas discursivas que adopta el pentecostalismo en su vinculación con temáticas contingentes (Acuerdo de Unión Civil, aborto, etc.). Para tales efectos, recurre a un estudio de caso analizando uno de los discursos de la Unión Evangélica por los Valores Cristianos (UNEVAC) que generó mayor impacto mediático en el país, debido no solo al rechazo furibundo de proyectos de ley relacionados con sexualidad y familia, sino también, por su análisis político-religioso de la realidad nacional. El texto de Isabel Núñez, a través de un análisis sociohistórico, aborda las transformaciones que ha sufrido la familia durante las últimas décadas en el país. Su investigación se centra principalmente en la injerencia de las instituciones religiosas en la concepción de la familia en Chile y su impacto en los procesos de socialización de los individuos (divorcio, familias homoparentales, etc.) Todo ello mediado por el rol que el Estado y las instituciones religiosas deben tener en una sociedad plural y tolerante. Antonieta Vera aborda a través del análisis de grupos focales en escuelas públicas las representaciones religiosas y discursos en torno al tema de sexualidad. Si consideramos la escuela como un espacio de socialización relevante de los individuos, la instauración de marcas y códigos conduc-

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tuales con sello religioso reproducirían la diferenciación de género. Bajo este prisma la autora analiza la connivencia religioso-estatal en torno a la implantación de patrones morales que se desplazan al ámbito de la educación pública. La propuesta de Patricio Araya se aproxima al rol de la asignatura de religión católica en la sociedad actual. El autor da cuenta de la tensión que ha surgido durante los últimos años por el status de la clase de religión dentro del curriculum escolar, preguntándose no solo por su relevancia sino también dando cuenta del campo de oportunidades de brinda para la educación y formación de los jóvenes. En este contexto expone diversos modelos pedagógicos que garantizan no solo la libertad de conciencia de los individuos, sino también el derecho a creer y no creer en determina confesión. Finalmente, la propuesta de Laura Cabrera y Lily Jiménez busca generar un acercamiento a los vínculos existentes entre religión, patrimonio e identidad en una localidad rural de Chile. Mediante la complementación de un acercamiento etnográfico e histórico, con fuentes tan diversas como entrevistas en profundidad, documentos personales y archivos oficiales, pretenden problematizar la importancia de la religión en la configuración de las formas de pertenecer y habitar en Pumanque, especialmente previo y después al terremoto de 2012. El deterioro de la infraestructura patrimonial vinculada a la parroquia, con las posteriores repercusiones en las formas de sociabilidad, les permite a las autoras indagar en la importancia que poseen las instituciones religiosas en la conformación de espacios de interés y relevancia pública. Las investigaciones descritas precedentemente invitan al lector a considerar la variable religiosa como un elemento fundamental para comprender la sociedad actual en constante transformación. Lejos de quienes auguraban la muerte o expulsión de lo religioso de la escena pública, la propuesta en cuestión no solo visibiliza lo religioso en dicho ámbito sino también, genera nuevas preguntas que pretenden contribuir al análisis de fenómenos sociales complejos en permanente cambio y que se desplazan entre lo público y lo privado.

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IX Congreso Chileno de Sociología Grupo de Trabajo N° 14 «Sociología de la Religón»

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ntre los días 11 al 14 de octubre se realizó el XI Congreso Chileno de Sociología en la ciudad de Talca bajo la organización de la Universidad Católica del Maule y su Escuela de Sociología. Este evento que además es preparatorio del XXXI Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología ALAS que se realizará en la ciudad de Montevideo, Uruguay del 03 al 08 de diciembre de 2017. Los Congresos Chilenos de Sociología son organizados por la RED de Sociología de las Universidades Chilenas (SOCIORED) fundada en el año 2008 que agrupa a casi la totalidad de las 16 carreras de sociología del país. Cada uno de sus miembros institucionales ha tenido la misión de organizar los últimos Congresos Nacionales de Sociología desde el VI Congreso Chileno de Sociología “Sociología y Sociedad: Escenarios y diálogos contemporáneos” realizado en la ciudad de Valparaíso el año 2011 a cargo de las Universidades de Playa Ancha y la Universidad de Valparaíso; el VII Congreso Chileno de Sociología, “Chile en la trastienda del Desarrollo: Reflexiones desde la sociología frente a las emergencias sociales” el año 2012 en la ciudad de Pucón organizado por la Universidades Católica de Temuco y la Universidad de la Frontera; el VIII Congreso Chileno de Sociología “Diálogos plurales de sociología y sociedad: la concurrencia de la continuidad y el cambio en Chile” el año 2014 realizado en la ciudad de La Serena organizado por la Universidad Central de Chile.

académica en torno a los cambios y transformaciones de campo religioso, entendiendo que este ámbito de estudio está abierto al debate y que se encuentra dinamizado por una serie de nuevos órdenes culturales, sociales y económicos que modifican sus formas de constitución y desarrollo. Constatamos que vivimos tiempos de cambio acelerado que afectan sin duda la forma en que las personas y los colectivos humanos procesan los fenómenos religiosos, por ello los debates acerca de la secularización, el pluralismo religioso, la institucionalización religiosa, la religiosidad popular, las nuevas ofertas religiosas, los proceso de individuación, son entre otros temas que interpelan a la sociología y a las ciencias sociales en general. Estos temas fueron recogidos por las diversas ponencias y debates del Grupo de Trabajo. El Grupo de Trabajo N° 14 estuvo coordinado por los miembros de la Asociación de Cientistas Sociales de la Religión del Mercosur Javier Romero Ocampo (Secretario General de la ACSRM) de la Universidad Central de Chile y Luis Bahamondes González (Miembro del Consejo Directivo de la ACSRM a nombre de Chile) de la Universidad Alberto Hurtado y Universidad de Chile. En el Grupo de Trabajo se presentaron 26 ponencias de diferentes temáticas. A continuación detallamos cada una de ellas en el orden en que fueron expuestas durante los tres días de trabajo del Congreso en un breve resumen.

El Grupo de Trabajo de Sociología de la Religión ha estado presente en todas las últimas convocatorias, dicho grupo trabajó en esta última edición teniendo como objetivo alentar la reflexión

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1.- Justino Gómez de Benito. “Transformacion(es) religiosa(s) en Chile: discusiones y aportes”. Universidad Católica Silva Henríquez En un contexto de globalización económica y cultural en el que está incorporada nuestra sociedad, la diversidad ha afectado todas las esferas de la vida social y personal, siendo la religión uno de los ámbitos más representativos. La diversidad de creencias se hace evidente en los terrenos más cotidianos. El campo religioso se ha transformado y sus ofertas de sentido también. Pero ¿de qué se habla o qué se quiere observar o analizar bajo el concepto transformación(es) religiosa(s)? Para unos autores puede ser transformación del campo religioso, el espacio público en el que las religiones intervienen. En ese sentido se puede encontrar la diversificación del campo religioso, su pluralidad de ofertas, con diferentes grados de institucionalización. Pero el análisis de las transformaciones puede proyectarse también a las propias religiones, a sus componentes: sus sistemas de creencias, sus expresiones rituales, privadas o públicas, sus autocomprensiones o sus teologías, sus formas de organizarse y participar, sus sistemas éticos y morales, sus estéticas y sus arquitecturas, sus posicionamientos territoriales, la composición social de sus membrecías, etc. Además los cambios incluyen las personas miembros de las religiones, sus ingresos y salidas, sus adhesiones y deserciones. Las personas experimentan cambios en sus creencias, en sus expresiones y prácticas religiosas, en sus búsquedas de sentido, en su sentido de lo sacro, de lo trascendente, etc. Hay entonces una consideración objetiva y subjetiva en el análisis de lo religioso. En un caso nos referimos a las religiones y sus componentes como realidad objetivada. En otro caso estamos hablando desde la subjetividad de los individuos. Desde esta perspectiva, otra expresión utilizada para hablar de los cambios sobre lo religioso se refiere al “retorno”. Hay autores que utilizan el término “metamorfosis”, “mutación” en vez de secularización, y “formas de vidas” en vez de “religión” enfatizando el carácter singular y subjetivante de las “religiones”. La ponencia entra al debate para dar cuenta de la categoría “transformación(es) religiosa(s)” en el contexto de las últimas décadas en Chile, a través de las investigaciones realizadas en el país

2.- Luis Bahamondes. “El movimiento hare krishna en Santiago: entre el desarrollo espiritual comunitario y la movilización social”. Universidad Alberto Hurtado/Universidad de Chile Las transformaciones sociales y culturales que condicionan nuevas formas de movilización abren la posibilidad de identificar nuevos actores que escapen a las tradicionales categorías ya esbozadas. Entre ellos cabe destacar la participación de nuevas agrupaciones religiosas que irrumpen en el espacio público desde la particularidad de su cosmovisión y en respuesta a las necesidades de los individuos. De esta forma se constituyen como una alternativa frente a los problemas y demandas sociales levantadas por otros grupos u organismos. La expansión de los nuevos movimientos religiosos en Chile representa uno de los fenómenos sociales más dinámicos del último tiempo (Bahamondes 2013) que no sólo cuestiona los límites de la secularización moderna, sino también tensiona las clásicas formas de influencia política y social ejercidas por las instituciones religiosas más tradicionales. Entre aquellos nuevos movimientos religiosos uno de los que destaca por su dinamismo frente a las demandas ciudadanas, así como por su crecimiento en este escenario de crisis, es el movimiento Hare Krishna. En este sentido la presente investigación se pregunta ¿Cómo el movimiento Hare Krishna se posiciona activamente en un escenario de demandas sociales y guía su accionar desde la particularidad filosófica y espiritual de su doctrina?

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3.- Víctor Fernández´. “Evangélicos y ciudadanía en chile: modelos de construcción de capital social”. Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) Universidad de Santiago de Chile Aunque los evangélicos chilenos han sido caracterizados tradicionalmente como refractarios al compromiso socio político explícito, la investigación reciente muestra un cambio importante, enfatizando su papel como constructores de capital social, en un proceso de redefinición donde ha surgido con fuerza la idea de que –contrario a la idea de “huelga social”- existe más bien el deber de incidir y transformar la sociedad. Esto da lugar a una serie de prácticas, que, aunque emergentes, constituyen una forma particular de

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constituirse como ciudadanos, particularidad que impone la necesidad de su estudio (Fediakova, 2013). La ponencia presentó algunos resultados del proyecto FONDECYT “Saliendo del refugio de las masas: evangélicos chilenos y compromiso cívico social” donde se ha logrado identificar una serie de modelos de acción, los cuales dibujan un arco que va desde un modelo tradicional, hasta un modelo de influencia política directa, pasando por matrices intermedias como las que se centran en el evangelismo y en la acción social. Interesa relevar como estas diferentes respuestas muestran una iglesia que se autopercibe en cambio, pero también como, estos discursos decantan en prácticas concretas, lo que habla de una heterogeneidad al interior del campo evangélico, diferenciación que es clave subrayar y entender. Para esto se hace uso de datos recogidos mediante una serie de grupos focales y de la aplicación de una encuesta en varias regiones del país y a iglesias evangélicas de diferentes tradiciones. Los resultados muestran que el campo evangélico chileno vive momentos de creciente complejidad interna, especialmente en cuanto al rol de la iglesia evangélica en la democracia chilena.

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4.- Bernardo Guerrero. “Jóvenes y religiosidad popular en el norte grande de chile: uso de redes sociales”. Universidad Arturo Prat. Se analizó el uso de las redes sociales, en especial, de Facebook, de los jóvenes que pertenecen a los bailes religiosos que acuden a las fiestas marianas del Norte Grande de Chile. Discutimos como a través de esta red social, se movilizan y difunden los contenidos de esta manifestación de la religiosidad popular. Planteamos finalmente la no-contradicción entre una práctica religiosa tradicional con una práctica cultural de la globalización. En términos metodológicos, rastreamos más de cien Facebook, cuyos contenidos clasificamos en categorías como identidad, ética social, reclutamiento, entre otros. De este modo el uso de las redes sociales, como la ya indicada, sirve para dinamizar aún más esta práctica religiosa.

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5.- Giacolmo Eurolo. “l´grutanimita. Representacion de la fe popular en el espacio público” Las relaciones cimentadas entre el espacio público y la devoción popular que sin previo aviso se toman un lugar representativo, dándole un uso distinto al estipulado en una primera instancia. Debemos tener en consideración que entorno a estos espacios públicos, conviven una serie de actores sociales, que de acuerdo a su rol toman un papel principal o secundario. En ciertas ocasiones no se tiene registro, ni menos un conocimiento menoscabado acerca de la animita o gruta en cuestión, la cual por un acto de apropiación de espacio público y una muestra de fe ciega, se propaga como una tradición pagana, con tintes de religiosidad oficial, la denominada por algunos autores como religiosidad popular. Múltiples son los “Santos” que existen en estos días, encontramos para todos los gustos, peticiones y causas posibles, que estos logren solucionar (Muleras, 2007; Pg. 10). A cada uno le damos una misión específica y esperamos que sea capaz de solucionarla en el corto plazo. Atrás queda el sentido de pertenencia y de respeto que se tenía hacia el “Santo”, las peticiones se vuelven cada vez menos serias y con un menor grado de cumplimiento de las mandas. En esta ponencia se mostraron las diferencias entre animitas y grutas en el espacio público y como estas se pueden convertir en verdaderos santos populares.

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6.- Deborah Valenzuela. “Nuevos espacios de evangelización: enseñanza del canto a lo divino en las escuelas”. Pontificia Universidad Católica de Chile El Canto a lo Divino arraiga en nuestro país como un instrumento evangelizador de los misioneros jesuitas. Conjugando música y canto comunicaron el mensaje cristiano a los nativos, práctica que se ha mantenido en el tiempo por medio de la oralidad y la transmisión familiar. Sin embargo en las últimas décadas se ha presentado un declive en la cantidad de cantores por lo que son contadas las familias que se mantienen unidas bajo dicha tradición. En este sentido, la necesidad de transmitir la práctica a las nuevas generaciones habría instado a los cantores a lo Divino a explorar nuevos espacios donde enseñar esta particular y tradicional forma de evangelización, tales como la generación de ta-

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lleres o la intervención en escuelas que les permitirían acceder de mejor manera a jóvenes y niños . Frente a ello, la interacción con menores de distintas edades y características los condiciona a replantearse los métodos existentes para la socialización de esta práctica piadosa (enseñanza doméstica y familiar) y a flexibilizar su sentido desde evangelización a devoción religiosa. Principalmente, en la enseñanza a niños se privilegia la transmisión de valores morales por medio del ejemplo de vida que constituyen los santos, uno de los tópicos más frecuentes en los versos a lo Divino. En este sentido, tiene relación con las propuestas del programa de religión católica aprobado por el Mineduc, el que sostiene que para niños de segundo ciclo básico “una enseñanza concreta, que ilustre la vida y la obra de los santos y de los hombres beneméritos y el estudio de la vida actual de la Iglesia, puede proporcionar en este período un buen alimento” (Programa Religión, p.106). El modo para desarrollar la enseñanza propuesta por el programa estaría dado por las instancias grupales de convivencia, es por tanto que se señala que podríamos considerar este período como sustancialmente positivo para la mayor parte de los sujetos socializados religiosamente. La ponencia analizó las estrategias que encuentran los cantores a lo Divino en la transmisión de su práctica religiosa tradicional a las nuevas generaciones. Para ello se focalizó en la constitución y desarrollo de distintas actividades educativas que destacados exponentes en la materia realizan en las escuelas rurales de la quinta región, espacio de aprendizaje novedoso, siendo el despertar de esta forma de devoción en los niños uno de sus principales objetivos.

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7.- Lily Jiménez. “Apropiación simbólica de un espacio disputado: la revitalización del agua santa a través del canto a lo divino”. Centro de Estudios Judaicos Universidad de Chile Esta presentación problematizó un espacio sagrado conocido como Agua Santa (Sexta región de O’higgins, comuna de Pumanque) que ha sido disputado por la propiedad de los terrenos donde se encuentra y su acceso, el que ha sido reducido en los últimos años. En un contexto post-terremoto del 2010, la comunidad

de Pumanque y de El Rincón El Sauce (localidad específica donde está el Agua Santa) ha buscado revalorizar espacios sagrados distintos del templo, el que a seis años de la catástrofe no se ha reconstruido completamente. Esta revaloración se hace evidente desde el año 2014, cuando se crea la Asociación de Cantores a lo Divino de Pumanque, quienes expresamente celebran a esta Virgen con misas cantadas, y, en su mayoría, tienen una devoción particular por la Virgen del Agua Santa, la que es manifiesta en sus versos e historias de vida. El Agua Santa es conocida en sus alrededores por las cualidades milagrosas atribuidas a un brote de agua, donde se ha instalado una pequeña Virgen de Lourdes. Este culto estaba en riesgo de desaparecer por falta de devotos, sin embargo, la asociación de cantores ha elaborado alianzas con la parroquia del pueblo, y actualmente es una de las fiestas más concurridas de la comuna. Es por ello que sostengo que la revitalización del culto se debe a una apropiación simbólica que tiene al Canto a lo Divino como principal agente, ya que esta práctica ha ganado visibilidad en la región, así como aceptación eclesial, siendo un elemento folklorizador y patrimonializador que mengua y neutraliza las disputas. En este sentido, estas características funcionan como una narrativa identitaria que comienza en la idea de ser católico hasta la importancia del canto a lo divino a nivel regional. Por otro lado, el agua es un recurso cada vez más preciado por las comunidades, y siendo éste un brote que no se seca, su uso y gestión es de primordial importancia para los vecinos. Así, las narrativas de identificación, la religiosidad, y las creencias milagrosas están entramadas en una estrategia de apropiación y valoración de un espacio considerado sagrado.

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8.- Gabriel Ilabaca y Consuelo Valdés. “Tarot, la mercantilización de la dotación de sentidos en medio de la crisis existencial moderna: el caso de los tarotistas de Santiago de Chile”. Universidad Alberto Hurtado El tarot es un fenómeno cultural de amplia difusión y fácil acceso. Ubicuo en las grandes urbes modernas, promete una satisfacción asequible y rápida a la demanda de sentido del urbanita contemporáneo. Como fenómeno religioso, la flexibilidad de su consumo y de su expendio amparan una am-

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plia gama de servicios y dinámicas de desmercantilización, que desafían incluso la otrora vanguardista tesis de la “Religión a la Carta”. Se augura así el auge de un consumo religioso informal, y al paso, para cuya satisfacción no se requiere mayor tradición, ni familiaridad del consumidor, sólo una dialéctica espontánea entre un “querer creer”, y un “osar decir”. El tarot será comprendido como un conjunto de prácticas ofertadas dentro del “mercado religioso”, espacio de transacción de los llamados “bienes salvíficos”. Este bien salvífico se adscribe a las dinámicas de consumo que caracterizan los procesos de mercantilización y desmercantilización acelerada propios a la “Sociedad de Consumo”. Se entiende por mercantilización, el proceso por el cual una idea, concretada en prácticas o materialmente, se introduce en un sistema de intercambios monetariamente mediado. Con esto se relaciona la teoría de la individuación de Beck y Beck-Gernshtein, con la “Nebulosa Místico-Esotérica” de Champion. Éste proceso de consumo está entreverado en procesos de autoconstrucción identitaria (en un sentido biográfico), pero también, y este aspecto se ve enfatizado por la línea teórica de la sociología de la religión, en la adquisición -o consumo- de sentido, en tanto bien-mercancía. Se considera un marco teórico-metodológico para estudiar la conformación del bien salvífico, en parte como bien de consumo, en parte como trama significante. El estudio de este fenómeno, pretende ser de relevancia para el campo de los estudios de sociología de la religión en tanto cuestiona el alcance del concepto clásico de “fenómeno religioso”, que tiende a referir sólo a prácticas de grupos religiosos tradicionales. Si bien se ha abierto una veta de estudios sobre prácticas religiosas alternativas, en latinoamérica se sigue al debe en lo que respecta al estudio de prácticas esotéricas y más específicamente del tarot. Enriquecer la mirada, observar lo que pasa en nuestro territorio y comprender las particularidades en la configuración del mercado del tarot, parece entonces ser un ejercicio necesario.

9.- Nelson Marín. “Transformación, resignificación y mercantilización religiosa de Pisco Elqui (IV Región de Chile)”. Centro de Estudios Judaicos Universidad de Chile Uno de los elementos más importantes que presenta el campo religioso nacional en el cambio de milenio es la proliferación de nuevas y novedosas alternativas tanto a nivel institucional como de creencias. Dicho fenómeno, presente en nuestro país desde la década de los 60’ y potenciado por los canales abiertos por la globalización cultural, parece adquirir nuevo impulso en el contexto de transición democrática, el crecimiento del descontento y desconfianza ciudadana, así como la intensificación del modelo neoliberal en distintos ámbitos de la vida social. El individualismo consumista despierta la búsqueda de nuevos conocimientos, sabidurías y formas de pertenecer a nivel religioso y espiritual, entre quienes miran críticamente el devenir de las instituciones de fe tradicionales. La conexión con lo místico, lo trascendental y lo originario visualiza caminos hacia lugares extraños e inexplorados, donde los individuos buscan expandir su conciencia y reinterpretar su propia relación con el mundo. En dicho contexto, uno de los fenómenos emergentes más interesantes ha sido la constitución de nuevos espacios donde lo místico y lo esotérico se oferta a quienes se encuentran en búsqueda de un cambio espiritual y/o estilo de vida. Pisco Elqui representa un caso prototípico de aquello, funcionando de punto de referencia entre quienes pretenden iniciarse en la medicina alternativa, el crecimiento espiritual y la comprensión de conocimientos milenarios y ancestrales. Este proceso ha generado la atracción de nuevos habitantes a esta tradicional localidad, potenciando un mercado en torno a lo espiritual y resignificando la vinculación de los habitantes con el territorio. Comprender dicho fenómeno de transformación es lo que pretende la presente ponencia.

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10.- Florencia Diestre y Wladimir Riquelme. “Construcción social de la espiritualidad. Entre búsquedas místicas y naturalezas imaginadas. Estudio de caso en localidad Pisco Elqui, IV Región de Chile”. Centro de Estudios Judaicos. Universidad de Chile. Desde la década de los ochenta a la actualidad, se han trasladado diversas personas en búsqueda de experiencias místicas a la localidad rural de Pisco Elqui. El principal motivo es habitar en lugares cuya naturaleza se encontraría en estado primordial, lo que favorecería conectarse con lo sobrenatural. Este desplazamiento se ha traducido en un descubrimiento de propiedades de la naturaleza del Elqui que sus habitantes desconocían, tales como energías místicas por concentración de minerales (cuarzos y metales), cauces de agua con características mágicas, pirámides egipcias en sus cerros y la coincidencia con los centros mundiales energéticos del paralelo 30º (norte y sur), al igual que las pirámides de Egipto, el triángulos de las Bermudas y el Tíbet. Estos imaginarios de la naturaleza difieren de la percepción local, a medida que se otorgan nuevos significados al territorio, lo cual a su vez, construye representaciones sociales de los buscadores de experiencias místicas. Por lo tanto, mediante el análisis del registro de observación etnográfica en la localidad y entrevistas a nuevos y antiguos habitantes, la ponencia analizó la construcción social de la espiritualidad en el contexto de Pisco Elqui, a medida que los habitantes del territorio imaginan, significan y moldean su entorno a partir de representaciones sociales sustentadas en sus experiencias místicas. La presentación realizó una caracterización de los hitos de la naturaleza que son percibidos con propiedades especiales para experiencias místicas, para luego analizar prácticas y discursos que les entregan este tipo de propiedades a la naturaleza. De esta manera, los resultados del presente trabajo desentrañarán los esquemas de interpretación de la espiritualidad en el contexto elquino y que explicaría las dinámicas del campo religioso imaginado por buscadores de experiencias místicas en localidades rurales del Chile contemporáneo.

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11.- Constanza Vélez. “La música en los migrantes peruanos y bolivianos pentecostales en la Región de Tarapacá (2007- 2016)”. Universidad de Valparaíso La ponencia propuso conocer las prácticas musicales de los migrantes peruanos y bolivianos evangélicos en la región de Tarapacá y las influencias que se generan, las posibles transformaciones que acontecen, y su aceptación y recreación respecto del sentido de pertenencia al nuevo espacio nacional a través de la comunidad eclesiástica. Se trata de un acercamiento a estos para conocer así, la circulación de repertorio religioso, prácticas rítmicas, sonoras y musicales asociadas en los espacios religiosos y/o urbanos, contenidos y cómo estos, en una primera instancia, ayudan en el proceso de adaptación del nuevo territorio y recrean los espacios del país de origen, elaboración y re-elaboración de los espacios simbólicos y/o metanacionales (cielo, infierno, paraíso, milenio) a través de la práctica y contenidos musicales.

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12.- Cristian Guerra. “Quiero cantar una linda canción: biografía social de una canción religiosa”. Pontificia Universidad Católica de Chile/ Universidad de Chile El musicólogo peruano Julio Mendívil, a partir de ideas del antropólogo indio Arjun Appadurai y de la socióloga estadounidense Tia DeNora, propone las nociones de “biografía social” y “biografía personalizada” de las canciones como entidades construidas mediante una relación intertextual entre éstas y los sujetos sociales que las consumen. Sin prescindir de un análisis de las formas o estructuras musicales, Mendívil extiende su interés hacia las prácticas –colectivas o individuales– que los consumidores realizan con las canciones como mercancías adquiridas. Las biografías sociales corresponden, en este marco, a distintas interpretaciones y adaptaciones que pueden ser adjudicadas a una canción cuando, más allá de su condición de mercancía, es insertada en historias de vida colectivas. Por su parte, las biografías personalizadas de las canciones corresponden a la “dimensión íntima de la disposición de un grupo social” y mantienen una relación dialéctica con su versión social. Es decir, las canciones devienen de bienes de consumo a bienes socioculturales.

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su creencia y su pntender lo que suceEn esta ponencia, a partir de lo que Mendívil llama estrategias de traducción, de recontextualización y de apropiación personal, se propuso la construcción de una biografía social de “Quiero cantar una linda canción”, pieza conocida hace décadas en iglesias tanto católicas como evangélicas. Junto con el análisis formal de esta canción como punto de partida, considero tanto su relación con una canción secular de la que resulta ser un contrafactum (sustitución de la letra y conservación de la música), como la información que se extrae de una gran diversidad de comentarios sobre determinadas versiones de esta canción que se pueden encontrar en Youtube. Como referentes teóricos consideró principalmente, aparte de Mendívil, los aportes de Rubén López-Cano, Philip Tagg y Simon Frith en su propósito de vincular los estudios musicales con los estudios socioculturales.

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13.- Yoksán Palomera. “Música e hibridación en el pentecostalismo. Desarrollo de las practicas musicales del pentecostalismo chileno entre 1909 y 1933: de la marginalidad a la integración sociocultural”. Universidad de Valparaíso Esta ponencia tuvo como objetivo describir y comprender el proceso social y musical vivido durante el desarrollo del Movimiento Pentecostal en Chile, entre los años 1909 y 1933. Describir los cambios en las prácticas musicales de los cultos religiosos dados en las iglesias evangélicas tradicionales de entonces, investigando el origen y el legado cultural de la práctica musical, no solo de la historia evangélica protestante, sino principalmente de quienes fueron un aporte determinante para permanencia de las prácticas musicales tradicionales y pentecostales, la utilización de nuevos instrumentos y adaptación de nuevas melodías. Describir el carácter particular formado, basado en un proceso de hibridación cultural musical, en medio de circunstancias políticas, económicas y sociales de este período, siendo este, el carácter empático colectivo adoptado en el pentecostalismo dentro de la sociedad chilena, especialmente en la marginalidad, caracterizado por la desigualdad económica y segregación de grupos sociales vulnerables.

14.- César Cisternas: “Percepciones de los trabajadores del cementerio sobre la muerte, propuesta y prueba empírica de un modelo teórico”. Universidad de la Frontera La muerte está intrínsecamente ligada al sentimiento religioso, constituye el pilar sobre el cual éste se erige. La presente investigación identifica las percepciones de los trabajadores del cementerio sobre la muerte, develando las implicancias de la relación directa y cotidiana con la muerte en las creencias religiosas del sujeto. Desde la sociología de la religión durkheimiana y la sociología de la modernización weberiana se propone un modelo para contextualizar y comprender estas percepciones. La metodología utilizada fue de tipo cualitativa, considerando como técnica la historia de vida debido a su capacidad para comprender el desarrollo del sujeto y los cambios que se han producido en él tras acontecimientos importantes en su vida. El trabajo de campo ha sido realizado en el Cementerio Parque del Sendero de Temuco (cementerio parque) y el Cementerio de Padre Las Casas (cementerio tradicional), ambos situados en la Región de La Araucanía. Los resultados muestran niveles disimiles de racionalización de la muerte en ambos cementerios. Los trabajadores del cementerio parque presentan una mayor racionalización -marcada por la economización y privatización de la muerte- que aquellos del cementerio tradicional -quienes presentan creencias religiosas más profundas. Se concluye que la racionalización de la muerte en los sujetos dependería de qué tan racionalizada esté ésta en el contexto en que aquellos trabajan. Así, ha quedado demostrada la utilidad del modelo propuesto para comprender el fenómeno estudiado.

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15.- Carlos Villalobos. “El mito y la religión; posibles convergencias desde la lectura de Vico y Rousseau”. Universidad Arturo Prat La religión y el mito en Vico y su convergencia con la propuesta de Rousseau en los discursos, es un tema poco investigado y más bien se trata de una relación conjetural entre ambos autores desde la declaración de los editores en la obra de Rousseau e investigadores que inscriben a ambos en sus aportes para la filosofía del lenguaje. No obstante el interés de

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Vico, en tanto ser considerado uno de los antecedentes de la sociología comparada por Horkheimer y el interés que desde su obra advierte la religión y el mito, nos llevan a atisbar posibles convergencias con los primeros autores inscritos en el pensamiento social. Tratamos por lo tanto de atisbar las influencias de uno en el otro constituyendo el propósito de la investigación un estudio sobre la relación entre Vico y Rousseau, en donde el mito es el elemento de convergencia, considerado además esto como una solución a la distancia que al parecer podría existir entre ambos autores observados en un principio como elementos presuntamente distintos. Se trata con lo anterior de realizar un acercamiento, si podemos decirlo, ingenioso; entendiéndose por tal, el unir dos cosas distintas en una, lo que el mismo Vico expresara en una de sus obras.

* 16.- Vicente Espinoza. “Iglesias evangélicas , capital social y participación cívica en Chile”. Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) Universidad de Santiago de Chile En la última década los estudiosos de la religión y el civismo han puesto énfasis en los efectos positivos del compromiso religioso en la participación cívica de los creyentes. La ponencia revisa la asociación entre creencias y prácticas religiosas con capital social y preferencias políticas. Aunque existen publicaciones que abordan este tema en un plano general, la ponencia comparó las diferencias entre denominaciones evangélicas y de éstas con los católicos. El planteamiento más general es que, en concomitancia con mejorías en el nivel socioeconómico y escolaridad, los evangélicos chilenos están saliendo del “refugio de las masas” para incorporarse en la comunidad política nacional. El proceso se haría visible especialmente entre los más jóvenes, que han experimentado una movilidad social ascendente, quienes pertenecen a denominaciones más afines con sus orientaciones a la participación cívica. Los datos de la presentación provienen de una encuesta nacional realizada en el marco del proyecto FONDECYT 1130220 que incluye diversas denominaciones evangélicas y católicos de nivel socioeconómico equivalente (N=754).

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17.- Matías Maldonado. “Religión y política en la dictadura militar chilena. Sustrato bíblico-teológico en redes evangélico-ecuménicas”. Universidad de Chile El objetivo de esta comunicación fue caracterizar el sustrato bíblico-teológico común presente en tres actores evangélicos con apertura ecuménica durante la dictadura militar: la Confraternidad Cristiana de Iglesias, la Comunidad Teológica Evangélica de Chile (CTE) y el Servicio Evangélico para el Desarrollo (SEPADE). La premisa que sostiene esta presentación es la siguiente: históricamente, las iglesias y organizaciones cristianas han guiado y/o justificado su actuación pública a través del empleo de sus fuentes de autoridad: las Escrituras y la tradición. De ellas extraen, dinámicamente, su lenguaje político. Argumentar, pues, que el empleo de estas fuentes de autoridad por parte de estas organizaciones permitió la construcción de un sustrato bíblico-teológico común es una de las tareas centrales de esta presentación. En un primer momento, caracterizaré institucionalmente a las organizaciones señaladas para, en segundo lugar, analizar el modo preciso en el cual emplearon las fuentes cristianas de autoridad en la justificación pública de su quehacer. La metodología empleada para el cumplimiento de este objetivo es la lectura y el análisis de fuentes primarias, en particular las revistas “Evangelio y Sociedad”, “Teología en comunidad”, “Biblito” y “Pastoral popular”. Si bien es cierto que “Evangelio y Sociedad” fue una revista patrocinada por SEPADE, da cabida a diversas figuras e instituciones nacionales e internacionales que, dentro del espectro evangélico-ecuménico, promueven la defensa de los DD.HH. y la oposición a la dictadura. La Confraternidad Cristiana de Iglesias emplearía permanentemente esta revista para sus declaraciones públicas. La revista “Pastoral Popular” y el boletín “Biblito”, si bien nacieron bajo el alero institucional del Centro Ecuménico Diego de Medellín, dieron amplia difusión a autores evangélicos miembros de las organizaciones señaladas, confirmando así su carácter ecuménico. Finalmente, “Teología en comunidad” expresaba el quehacer académico de profesores y estudiantes de la CTE. En síntesis, esta comunicación permite: dar nuevas luces sobre la urgente historia del ecumenismo en Chile; ampliar las fuentes disponibles para el estudio de los actores en el período en cuestión y, por

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a nivel micro, el proceso de “movilidad denominacional” conlleva a una resignificación biográfica en cuanto a aspectos como la conversión y la construcción identitaria cristiana evangélica. Al mismo tiempo, a nivel macro, se conjetura que el impacto de los pentecostalismos ha dinamizado la oferta de bienes simbólicos, permitiendo 18.- Fabian Bravo. “De los pentecostalis- que tradiciones como la protestante reformada mos al protestantismo reformado: tres ca- tengan la oportunidad de disputar el campo resos de movilidad denominacional”. Socie- ligioso como una alternativa efectiva y vigente. dad Chilena de Ciencias de las Religiones El concepto de pluralización (Parker, 2005), ayuda en parte a graficar el panorama heterogéneo 19.- David Viera. “¿Secularización en Chile? Anáy diverso de creencias y alternativas de sentido que lisis crítico de la evolución de católicos y evancaracteriza a América Latina, la cual históricamente gélicos entre 1895 y 2012. Explorando el potenpasó de un monopolio hegemónico católico a una cial teórico y metodológico del paradigma de “mutación” y “recomposición” del espacio religio- las economías religiosas”. Universidad de Chile so con la emergencia y crecimiento del movimiento Con esta ponencia se socializapentecostal y neopentecostal (Bastian, 2004; 2006). ron los resultados de la tesis de socioloBajo este aspecto, la ponencia, correspondiente a gía “¿Secularización en Chile?”-realizada enuna investigación en curso, que tiene como propó- tre el 2014 y el 2016-, buscando aportar una sito los siguientes objetivos: en primer lugar, dar mirada crítica al concepto de “secularización”. cuenta del dinamismo dentro del campo evangéli- No son pocos los sociólogos que han asumido, co chileno contemporáneo en cuanto a los proce- de alguna forma, que la “secularización” es un sos de movilidad religiosa (Garma, 2004) que en él proceso que aumenta y se radicaliza cada día se suscitan, para ello, se propone en este estudio el más. Usualmente, los argumentos que se utilizan concepto de “movilidad denominacional”, ya que para demostrar dicho avance, provienen del uso se considera una noción con mayor pertinencia y de un paradigma que fue, -y para algunos sigue precisión al comprender un tránsito acaecido den- siendo-, dominante en el campo sociológico: el tro del mismo credo protestante. Y en segundo lu- “paradigma de la secularización”. Sin embargo, gar, se pretende analizar los significados asociados este enfoque, no logra explicar el alcance del fea dicha trayectoria de movilidad, en base a cuatro nómeno religioso en la actualidad, el que en mudimensiones de religiosidad; a saber, creencia reli- chos lugares del mundo crece en vez de disminuir. giosa, fe religiosa, experiencia religiosa y adapta- Por ello, en este estudio, se realiza una aproximación estructural religiosa (Wilber, 2005). A través de ción teórico-metodológica alternativa, que permita la utilización del método de historia de vida en tres hacer una descripción más exhaustiva y critica de sujetos de estudio, los cuales deambularon desde los datos cuantitativos sobre religión disponibles los pentecostalismos a distintas congregaciones en Chile. Para ello, se explora el potencial del pareformadas (presbiterianismo, anglicanismo y bau- radigma de “las economías religiosas”, cuyo printismo reformado). Dicho método, permite profun- cipal referente es el sociólogo norteamericano dizar, por medio del discurso, una vivencia perso- Rodney Stark. Este paradigma ha generado munal arraigada en el cuerpo social (Cipriani, 2013). cho debate en el campo académico actual, ya que Además de lo anterior, para efectos de esta in- cuestiona el potencial explicativo del concepto vestigación, se emplea el término pentecosta- de “secularización”, hasta el punto de prescindir lismos para aglutinar indistintamente tanto al completamente de él. Defiende que la “demanpentecostalismo –clásico y misionero-, al neopen- da religiosa”, a saber, la necesidad de “creer”, tecostalismo y también al carismatismo evangélico. “observar” y “pertenecer” a una religión se manLas hipótesis de este trabajo sostienen que, tiene relativamente estable en todas las socieúltimo, estimular la creación de un marco teórico que permita incluir las fuentes autoritativas de los actores religiosos, sin comprometer por ello el rigor de la investigación y la posibilidad de la crítica.

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dades, mientras que lo que realmente cambia, es la “oferta religiosa”, es decir, el número y diversidad de “organizaciones religiosas” que existen en una determinada sociedad. Y esta “oferta”, a su vez, se condiciona por las “regulaciones” estatales o sociales, que imponen barreras -o dinamizan- al “mercado religioso” en diferentes épocas. En línea con lo anterior, la investigación analiza la evolución de la “oferta y demanda” religiosa de católicos y evangélicos entre 1895 y 2012, a través de la revisión de censos, encuestas nacionales, registros de iglesias, listados de personalidades jurídicas, etc, logrando de esa forma configurar una imagen más completa sobre la evolución histórica del fenómeno religioso en una serie larga de tiempo. Resultado de esto, se logra constatar que la “demanda religiosa” se ha mantenido relativamente estable desde finales del siglo XIX, mientras que la “oferta religiosa” fluctúa muy marcada por periodos claves de la historia del país.

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20.- Carlos Piñones. “El encuentro con dios como crisis y rescate de la presencia. Conversión de aymaras chilenos al pentecostalismo desde la antropología medica critica”. Instituto de Estudios Internacionales (INTE). Universidad Arturo Prat Los estudios sobre la conversión religiosa han alcanzado una gran profusión en las últimas décadas a nivel internacional (Andrade, 2004; Buckser & Glazier, 2003; Gooren, 2010; Rambo, 1993; Snow & Machalek, 1984; Steigenga & Cleary, 2007; Tobergte & Curtis, 2013; Ullman, 1989). Los trabajos al respecto han provenido desde distintas disciplinas en las ciencias sociales, realizándose incluso algunos abordajes interdisciplinarios (Rambo, 1993). Una parte importante de estos estudios ha abordado el problema de la conversión entre los pueblos originarios, cuestión de especial interés pues supone la articulación de ideologías diversas. Para el caso chileno, existe una importante tradición de estudios sobre la conversión principalmente entre los pueblos Mapuche (Foerster G., 1989, 2005; Moulian, 2012) y Aymara (Guerrero, 1992, 1995, 1998; Van Kessel & Guerrero, 1987). En este último caso, y luego de haber tenido un apogeo entre los años 80 y 90, los estudios sobre la conversión de aymaras al pentecostalismo en Chile

han sufrido una merma relativa, observándose el abandono de dicha problemática, a excepción de los importantes trabajos de Mansilla (Mansilla, 2009a, 2009b; Muñoz & Mansilla, 2015). El presente trabajo aborda el problema de la conversión de aymaras al pentecostalismo renovando los análisis desde el enfoque de la Antropología Médica Crítica. Para esto presenta testimonios de conversión recopilados como parte de una etnografía realizada entre los años 2011 y 2012 en la comunidad de Camiña, región de Tarapacá, y los analiza haciendo dos contribuciones innovadoras: sitúa los procesos de conversión en el terreno de los procesos de articulaciones de saberes médicos que se dan en el contexto del pluralismo médico local; e interpreta la importancia que dentro de dichos testimonios tiene la experiencia del “Encuentro con dios” desde los conceptos de Crisis de la Presencia y Rescate de la Presencia desarrollados por Ernesto de Martino. De esta manera incorpora en el debate nacional conceptos relevantes en los contextos italianos, españoles y que hoy están siendo revitalizados en ambientes anglófonos (Ferrari, 2012; Martino, 2012; Saunders & Saunders-Lawrence, 1995). El trabajo concluye explorando las contribuciones que un enfoque antropológico De Martiniano es susceptible de realizar en el marco actual de estudios de los procesos de conversión religiosa de los pueblos originarios.

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21.- Miguel Mansilla. “Pentecostalismo y migración peruana y boliviana a la Región de Tarapacá Chile”. Universidad Arturo Prat Se propone un análisis de las relaciones entre pentecostalismo y migraciones transfronterizas a través de una constelación de conceptos que buscan superar concepciones estáticas y esencialistas de la identidad pentecostal, así como la supuesta centralidad que dicha identidad pudiera tener en la consideración del proceso migratorio transnacionales (pentecoscentrismo y migracentrismo). Para esto analiza el caso de los procesos migratorios en la Región de Tarapacá, Chile, definiendo críticamente tres tópicos de análisis: el transpentecostalismo como una condición del sujeto que migra y que se mueve, sin necesidad de negar ni borrar sus identidades; la identidad transpentecostal como realidad pluridentitaria de dichos su

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jetos; la comunidad transpentecostal como comunidad de incorporación de lo nacional dentro de lo metanacional (ciudadanos del cielo). Todo esto considerado como un proceso complejo, contradictorio y conflictivo en que se articulan las variables de etnicidad, género, religiosidad y trabajo.

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22.- Ignacio Cid. “Marianismo pentecostal”. Pontificia Universidad Católica de Chile De entre las múltiples causas que pueden ser ofrecidas para explicar la Reforma Protestante en el siglo XVI, la cuestión de las diferencias teológicas tiene sin duda un papel relevante. El problema de la justificación, la autoridad papal, la venta de indulgencias y el uso de imágenes fueron solo algunos de los factores que separaron las aguas entre católicos y protestantes. Casi 5 siglos después, el pentecostalismo latinoamericano, quien es considerado el heredero espiritual del protestantismo clásico, enfrenta grandes desafíos en torno a la mantención del legado que recibieran de manos del protestantismo anglo-europeo. Generalmente los estudios de pentecostalismo, desde Lalive D’Epianay hasta Martin y Berger, se han centrado excesivamente en las dimensiones sociales, políticas, económicas y estratificadoras del pentecostalismo. Poco hay, sin embrago, de los aspectos más doctrinal-teológicos del pentecostalismo y su impacto en la conformación de sus comunidades. La cuestión de la ortodoxia, o coherencia doctrinal con el credo que se profesa, parece no se dé especial preocupación para los pentecostales. Sumado a creencias tradicionales en la magia, fuerzas demoniacas y mal de ojo, un grupo de pentecostales parece mantener creencias del credo de origen desde el cual se convirtió. Por otro lado, ha de reconocerse el papel capital que aun juega símbolo mariano en la vida espiritual de los latinoamericanos. Siendo por excelencia la representación por excelencia del origen mestizo del continente, la “Virgen-Madre” cuenta con una amplia presencia a través de santuarios, grutas y altares personales en el corazón de los hogares de America. De acuerdo con la serie de datos de la Encuesta UC-Adimarck Bicentenario, realizada en Chile entre los años 2006 y 2014, parecéis existir entre la población evangélica un arraigado

marianismo. Así, es posible apreciar que de entre aquellos que se declaran evangélicos en dicha encuesta, 18% dicen creer en la Virgen, 23% se encomienda a ella cuando reza y 15% cree en milagros de su autoría Este hecho aparece como de particular interesa para la sociología de la religión en América Latina, pues los procesos de conversión de incorporación masiva en las filas en la década de los 80s y 90s parecen tener un colorario inesperado. Una investigación sobre los atributos y características de segmento de la población evangélica “mariana” tiene un gran valor no solo en lo que respecta la caracterización de la misma, sino que, además, ofrece insumos para elaborar una teoría de la conversión religiosa, especialmente el campo del pentecostalismo.

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23.- Patricio Altamirano. “Análisis de la continuidad de la ideología reaccionaria española en la clase dominante chilena. El caso del catolicismo”. Centro de Estudios de la Clase Alta El uso de la categoría reaccionaria es poco común en la sociología chilena. Se tiende a usar la palabra fascismo, siendo que esta es la forma alemana de la ideología reaccionaria. Postulamos que la ideología de la clase dominante chilena es católica reaccionaria. Hasta 1935 la clase alta chilena mantuvo una sólida hegemonía de la ideología católica reaccionaria mediante el Partido Conservador. Después del año 1935 y hasta 1967, la clase alta sufrió una disputa ideológica entre las posturas reaccionaria del Partido Conservador Tradicionalista versus las ideas socialcristianas de los partidos Conservador Social Cristiano y la Falange Nacional; la disputa ideológica de la clase alta se agudizó entre 1967 hasta 1973 donde convivieron tres ideologías católicas: la reaccionaria (Movimiento Gremial de la Universidad Católica de Chile, y Partido Nacional), la socialcristiana (Partido Demócrata Cristiano) y la socialista cristiana (Movimiento de Acción Popular Unitaria e Izquierda Cristiana de Chile. Desde 1973, se propuso la derrota de las ideas socialista cristiana y su expulsión de la clase alta chilena, así como el disciplinamiento de las ideas social cristianas a las ideas reaccionarias, estas últimas desde 1973 y hasta la fecha, vuelven a ser hegemónicas en la clase alta.

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Desde 1967 a la fecha, la clase alta chilena sufre una restauración ideológica impulsada por el Movimiento Gremialista y consolidada con el ingreso de las congregaciones religiosas del Opus Dei y Los legionarios de Cristo para hacerse cargo de la educación de la élite. A partir 1970, la clase alta chilena se fraccionó, entre las que llevan a sus hijos a los colegios social cristianos y los que llevan sus hijos a los colegios reaccionarios, tales como el caso de alumnos del colegio Tabancura que luego ingresan a la Universidad de Los Andes del Opus Dei, o el mismo caso con el colegio Cumbres y a la Universidades Finis Terrae de Los Legionarios de Cristo. Los gremialistas chilenos, los Opus Dei españoles y los mexicanos Legionarios de Cristo provienen de la antigua oligarquía española medieval. Todos ellos están formados por las ideas de Juan Donoso Cortés quien vivió entre los años 1809 y 1853 en España, quien fuera famosísimo por justificar la Ley electoral de 1846 del sufragio censitario y por su “Discurso sobre la Dictadura” (1849). Concluimos que Donoso Cortés es el padre ideológico de Jaime Guzmán, el fundador del Movimiento Gremialista.

* 24.- Raúl Elgueta. “Vigencia del cleavage religioso en la transición chilena”. Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), Universidad de Santiago de Chile Basado en la teoría de cleavages y en análisis de la Encuesta Mundial de Valores del período 1996-2005 se discute sobre la persistencia del cleavage religioso en la postransición chilena. Ello implica un modelo explicativo de las preferencias electorales que debe incluir las actitudes hacia la religión como una dimensión que debe ser incluida para comprender las vinculaciones electorales actuales. En la ponencia también se discute la posible relación con el surgimiento del postmaterialismo.

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25.- Blanca Luque. “Mapa religioso de Cataluña”. Universidad Autónoma de Barcelona El mapa religioso de Catalunya es un estudio iniciado en el año 2001 que tiene por objetivo entrar en contacto y obtener información de todas las comunidades y entidades religiosas no católicas de Catalunya, una región de España con una población de más de 7,5 millones de habitantes. El estudio, llevado a cabo por el equipo de investigación ISOR (Investigaciones en Sociología de la Religión) de la Universitat Autònoma de Barcelona, se inició por encargo de la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Catalunya, el gobierno catalán, con la finalidad de adecuar la respuesta de la administración pública a una diversidad religiosa cada vez más compleja. El objetivo del proyecto fue localizar todos los centros de culto mediante el trabajo sobre el terreno y la técnica de bola de nieve. A partir de aquí se realizaron entrevistas en profundidad a sus responsables, recogiendo así todo tipo de información de carácter tanto cuantitativo como cualitativo: doctrina, actividades sociales, situaciones de conflicto, idioma del culto, o lugar de procedencia de los miembros, entre otras cuestiones. La información se sistematizó en una base de datos y en numerosos informes. La primera realización del mapa, llevada a cabo en un periodo de 4 años, se ha actualizado posteriormente con una frecuencia de entre 2 y 3 años, puesto que se trata de una realidad cambiante y dinámica; esto ofrece abundante información comparativa. El estudio ha puesto de manifiesto que la religiosidad sigue estando bien presente en la sociedad catalana, en contra de los pronósticos que anunciaban su extinción. Catalunya cuenta con centros de culto pertenecientes a 13 confesiones religiosas diferentes, además de la católica. Mientras que en el año 2004 se contabilizaron 734 centros de culto pertenecientes a las minorías religiosas, en el año 2014 el número de centros había aumentado a 1360. El hecho de que las comunidades estudiadas estén compuestas mayormente por grupos originarios de otros países, unido al carácter continuado del estudio, aporta datos que permiten asociar las diferentes olas migratorias recibidas en Catalunya con la implantación o el crecimiento de las distintas confesiones. A partir de los datos recopilados, que ya por sí mismos permiten

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orientar algunas actuaciones de la administración pública, se han realizado otros informes de temáticas concretas, a la vez que la información ha servido de base para estudios en profundidad sobre alguna de las confesiones o sobre la acomodación de la diversidad religiosa en instituciones púbicas

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ces de esta presentación son: ¿cómo definen los jóvenes los límites de su juventud? ¿Qué hábitos de consumo provienen del islam? ¿Cuál es el papel de la religión islámica en la conformación de estilos juveniles? De esta manera, se busca explorar y discutir las relaciones que moldean y forman el carácter de ser joven desde una mirada islámica.

26.- Jorge Araneda. “Identidades religiosas en los jóvenes musulmanes: el caso de la mezquita As Salam, Santiago de Chile”. Colegio Árabe Las recientes investigaciones de las identidades musulmanas en jóvenes de países europeos sugieren las múltiples, complejas y cambiantes relaciones que dichos sujetos tienen con su religión. Diversos autores han destacado que la identificación religiosa entre jóvenes tiende a ser más compleja en términos de prácticas identitarias respecto de la primera generación de padres musulmanes; surgiendo nuevos temas tales como moda islámica, diversidad sexual, uso de redes sociales, etc. (Fadil, 2011; Salvatore, 2004; Salih, 2004) Dichos aspectos, desde los estudios sobre el Islam en Latinoamérica y particularmente en Chile, presentan una escasa profundización, puesto que los fenómenos religiosos derivados del islam se han pensado desde una perspectiva que sitúa lo adulto como punto de referencia, y lo joven sólo como consumidor. (de María, 2011; Taboada, 2010) En el caso de Chile, la relación que los jóvenes re-establecen con el islam se presenta como un fenómeno diverso y multifacético que es necesario estudiar. Por lo anterior, esta ponencia se centrará en las actuales relaciones del mundo juvenil musulmán chileno con el islam en la esfera pública. Partiendo de la premisa de que la esfera pública no es neutral y que las subjetividades que lo habitan están determinadas por las relaciones de poder, examinando las formas en que los jóvenes musulmanes están imbricados en las condiciones socio-culturales en las que se desarrollan. Esta investigación está cimentada en trabajo etnográfico que incluye documentación secundaria y primaria, para así indagar el papel de la dimensión religiosa en la conformación de identidades, estilos y prácticas juveniles musulmanas en la Mezquita as-Salam de Santiago, Chile. Las preguntas motri-

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Novedades Editoriales Revistas Revista Cultura y Religión, Vol. X, Nº 1 (enero-junio de 2016) pp. 128-129 Editorial A nombre del comité editorial tenemos el agrado, de presentar el primer número del Volumen X de la Revista Cultura y Religión que correspondiente al primer semestre de 2016. Los artículos publicados son los siguientes: El Profesor Fabián Claudio Flores de la Universidad Nacional de Luján de Argentina, en primer término nos comparte su trabajo Espacialidad y religiosidad: encuentros y desencuentros teórico-metodológicos. El artículo se propone centrar la mirada en tres cuestiones principales que si bien van de la mano, dan cuenta de las especificidades con las que se fue construyendo el vínculo entre religión y espacio. Por un lado, el devenir de los estudios geográficos de la religiosidad; por otro, los aportes teóricos que ayudaron a interpretar las formas en las que se van construyendo y reconstruyendo los paisajes religiosos y, finalmente, algunos aportes metodológicos que si bien cruzan a varias disciplinas (especialmente la sociología y la antropología), son viables de adaptación para un análisis espacial de la dimensión religiosa. El segundo trabajo que presentamos corresponde a Belén Citlalli Hermosillo Jaramillo, Olivia Sánchez García y Fernando Plascencia Martínez, tres intelectuales de la Universidad Autónoma de Aguascalientes quienes nos comparten los resultados de sus pesquisas sobre: La institucionalización de la Wicca en México. Los autores demuestran que el concepto de religión propuesto por los clásicos es la noción de que la religión es una institución social. Este concepto de religión hace que la Wicca sea un fenómeno difícil de posicionar en dicha categoría, pues se tiene la idea de que contrario a la religión, es un estilo de vida flexible y no dogmático. Sin embargo, se observa que en el caso de estudio analizado, una agrupación mexicana con sede en la Ciudad de México, la Wicca comienza a presentar

una rutinización del carisma que puede derivar en su institucionalización y, por ende, acercarse más a lo que sus miembros niegan ser: una religión en el sentido clásico. El tercer estudio corresponde al Dr. Flávio Munhoz Sofiati de la Universidade Federal de Goiás, Brasil: Los jóvenes de la teología de la liberación: el caso de la Pastoral de la Juventud de Brasil. El estudio concluye que durante los años 1980, la PJB acentuaba la dimensión política en sus actividades de formación y participaba en los diversos movimientos sociales que se organizaban en torno de la propuesta de la redemocratización de Brasil. Sin embargo, en la década de 1990 se dio una reformulación del método que cambia la dirección de la formación hacia las dimensiones personales y teológicas y, además, con una práctica volcada hacia el interior de la Iglesia Católica. El cuarto trabajo, es de Eugenia Fraga de la Universidad de Buenos Aires, Argentina quien nos presenta su creación bajo el título: Ritual construcción de la memoria, manipulación simbólica: Tras las huellas religiosas de los fenómenos políticos. Su trabajo está orientado en el análisis sobre los aportes teóricos de ciertos autores canónicos de la disciplina sociológica, específicamente de los pertenecientes a la tradición francesa de pensamiento. Hace eco de Émile Durkheim, Maurice Halbwachs y Pierre Bourdieu, así como de aquellos autores que los ponen en debate actualmente, para intentar construir una herramienta conceptual útil para la investigación en el área de la cultura y la religión. L a quinta contribución está relacionada con la historia del protestantismo colombiano. El Profesor Helwar Hernando Figueroa S. de la Universidad Industrial de Santander nos hizo llegar su artículo: El protestantismo colombiano: sus orígenes, luchas y expansión (1856-1991). Hernando, consideró oportuno hacer una síntesis histórica para explicar los principales conceptos que intentan definir el campo protestante. La investigación se basó en una revisión exhaustiva de la bibliografía existente sobre el protestantismo en Colombia y en una revisión documental sobre lo escrito por los protestantes y sus contradictores católicos. En las conclusiones se insiste en afirmar que los protestantes lograron crecer exponencialmente gracias a su fragmentación y posterior conformación en iglesias

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nacionales de talante carismático y pentecostal. El sexto tarabajo: Retratos de una comunidad religiosa: sobre la memoria y las fotos familiares de la comunidad armenia en Padua nos llegó de la mano de la Dra. Agustina Adela Zaros investigadora CEIL-CONICET. Universidad del Salvador (USAL). Argentina. En este paper la Profesora Zaros indaga sobre la continuidad de un grupo étnico-religioso a través de sus recuerdos en familias católicas pertenecientes a la comunidad armenia de la ciudad de Padua, Italia. Ella busco la significancia Armenia en la cotidianidad de los entrevistados a través de procesos que denomino “memoria religiosa familiar”, los que remiten a un pasado vivido o imaginario perteneciente a la descendencia de un linaje. La metodología utilizada fue cualitativa, utilizando las técnicas de entrevistas en profundidad y con álbum de familia, que buscan captar los matices de las experiencias de los sujetos para comprender sus perspectivas de interpretación de la realidad que se quiere abordar. Entre los principales resultados emerge el aspecto comunitario como integrador de la vida religiosa y la pertenencia; la representación de la diáspora y los lugares de memoria armenios en Italia El séptimo y último aporte: Religión y modernidad en los sistemas teóricos de Parsons y Weber pertenecen a los investigadores Carlos Acevedo de FLACSO/México, Giovana Valenti y Sonia Cerda ambas de la Universidad Autónoma Metropolitana de Xochimilco. En este artículo los autores presentan el sistema teórico parsoniano, el lugar de la religión en este y su papel en la modernidad. Debido a que Parsons afirma basarse en Weber en gran parte de esta propuesta, desarrollan el sistema teórico weberiano y lo ponen en diálogo con la perspectiva parsoniana. Sobre esta base, se ahonda en las diferencias de ambas construcciones analíticas. Si bien a primera vista las diferencias de ambos sistemas los convierte en sistemas encontrados, en las conclusiones se esbozan algunas razones por las cuales estos sistemas se pueden complementar, lo cual otorgaría una perspectiva compleja para aprehender el rol de los “sentidos últimos” en la acción social. Este primer número de la Revista Cultura y Sociedad del año 2016, concluye con la reseña del libro del sociólogo argentino Fortunato Mallimaci,

El

mito

de

la

Argentina

Laica.

Catolicismo, política y Estado, Buenos Aires: Capital Intelectual, 2015. La Profesora Patricia A. Orbe de CONICET/ y Universidad Nacional del Sur, es quien nos comparte sus finos comentarios de la obra de Mallimaci.

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Editor Dr. Luis Orellana Urtubia Vol. X, Nº1, (enero-julio), 2016 Instituto de Estudios Internacionales (INTE) Universidad Arturo Prat – Chile EDITORIAL Luis Orellana ESPACIALIDAD Y RELIGIOSIDAD: ENCUENTROS Y DESENCUENTROS TEÓRICO-METODOLÓGICOS Fabián Claudio Flores LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA WICCA EN MÉXICO Belén Citlalli Hermosillo Jaramillo, Fernando Plascencia Martínez, Olivia Sánchez LOS JÓVENES DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN: EL CASO DE LA PASTORAL DE LA JUVENTUD DE BRASIL Flávio Munhoz Sofiati PERFORMANCE RITUAL, CONSTRUCCIÓN DE LA MEMORIA, MANIPULACIÓN SIMBÓLICA. TRAS LAS HUELLAS RELIGIOSAS DE LOS FENÓMENOS POLÍTICOS Eugenia Fraga EL PROTESTANTISMO COLOMBIANO: SUS ORÍGENES, LUCHAS Y EXPANSIÓN (1856-1991) Helwar Hernando Figueroa S. RETRATOS DE UNA COMUNIDAD RELIGIOSA: SOBRE LA MEMORIA Y LAS FOTOS FAMILIARES DE LA COMUNIDAD ARMENIA EN PADUA Agustina Adela Zaros RELIGIÓN Y MODERNIDAD EN LOS SISTEMAS TEÓRICOS DE PARSONS Y WEBER Carlos Acevedo, Giovana Valenti, Sonia Cerda Reseña de libros EL MITO DE LA ARGENTINA LAICA. CATOLICISMO, POLÍTICA Y ESTADO Patricia A. Orbe

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Eventos IX Congreso chileno de Antropología. II Congreso Nacional sobre el FenómeChiloé, 6 al 14 de enero de 2017 no Religioso en el Mundo Contemporáneo. Santiago, Noviembre de 2017 El Grupo de Investigación Religiosidades, Imaginarios y Patrimonios locales del Centro de Estudios Judaicos, de la Universidad de Chile, compuesto por los investigadores: Luis Bahamondes, Nelson Marín, Florencia Diestre y Wladimir Riquelme coordinará el Simposio N°3 “Antropología de las Creencias: religiosidades y espiritualidades en una sociedad en transición” en el IX Congreso Chileno de Antropología: “La Antropología Chilena situada en Latinoamérica y el Caribe: Comunidades en Movimiento” que se realizará en Santiago, Ancud y Castro entre el 6 de y 14 de enero de 2017. El Simposio busca comprender y valorar las diferentes perspectivas antropológicas que contribuyen al entendimiento de los fenómenos religiosos en una sociedad en constante cambio. En este sentido, se pretende identificar los factores que permiten la permanencia y mutación de los fenómenos religiosos en el contexto tradición-modernización. Más información en: http://ixcongresoantropologia.cl/

El Centro de Investigaciones Socioculturales (CISOC) de la Universidad Alberto Hurtado, el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y la Universidad Central de Chile, organizarán la segunda versión del Congreso Nacional sobre el Fenómeno Religioso en el Mundo Contemporáneo. Este evento, a través de diversas líneas disciplinares (Género, sociología, antropología, historia, filosofía, entre otras), pretende reunir la producción académica generada en Chile en torno a los estudios del hecho religioso. Teniendo como antecedente la primera versión del Congreso realizada el año 2015, este evento es el más grande del país con más de 100 trabajos presentados. En la actualidad la comisión organizadora se encuentra trabajando en la primera circular que se difundirá durante elmes de noviembre. La invitación a presentar trabajos se hará extensiva a investigadores de toda América Latina con el objetivo de valorar la producción regional y establecer redes colaborativas en publicaciones o investigaciones conjuntas.

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:: Asociación de Cientistas Sociales de la Religión del Mercosur ::

ACSRM Autoridades Comisión Directiva Presidente: Juan Cruz Esquivel (Argentina) Vicepresidente: Ricardo Mariano (Brasil) Secretario General: Javier Romero (Chile) Prosecretaria: Mari-Sol García Somoza (Argentina) Tesorero General: Néstor Da Costa (Uruguay) Consejo Pablo Semán (Argentina) Nicolás Viotti (Argentina) Brenda Carranza (Brasil) Rodrigo Toniol (Brasil) Lorena García Mourelle (Uruguay) Luis Bahamondes (Chile) María Eugenia Patiño (México)

Contacto Sitio Web: acsrm.org Facebook: Acsrm Mercosur Twitter: @jornadasACSRM Boletin: boletin.acsrm@gmail.com Academia: JornadasACSRM

Coordinación editorial: Mari Sol García Somoza

ACSRM Newsletter 34 :: Noviembre 2016  

Escriben: Fabián Bravo Vega :: Luis Bahamondes González :: Grupo de Trabajo Nº14 «Sociología de la Religión» :: Nelsón Marin :: Javier Rom...

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