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CICLO I Bloque I

Fundamentando la Fe

Jesús y Francisco: fuentes de identidad en el mundo actual.

7. Sentimientos básicos En medio de la vida cotidiana, se dan situaciones que hacen que surjan en mí sensaciones y sen­ timientos que me hacen reaccionar ante la rea­ lidad. Dan sabor y color a la vida: nos alegramos o nos ponemos tristes, nos enfadamos o mostra­ mos cariño, tranquilidad o nerviosismo. La vida nos afecta y somos sensibles a todo lo que pasa y nos pasa: sentimos.

en la vida, pero el tono general es de desdi­ cha.

Hay otros sentimientos que, aunque no los captemos a la primera como los anteriores, dan el tono a todo lo que vamos viviendo. Es como el bajo continuo, el “run-run” que impregna todo lo que hacemos y vivimos. Este nivel de la vida se nota a la primera pero entinta todo lo que recibimos y damos; está siempre presente y actuante, y hay que estar atento para poder captarlo.

Podríamos seguir observando personas con esos sentimientos básicos que les hacen vivir la vida en diversos tonos. Nosotros mismos somos de esas personas; lo que pasa es que quizá no nos hemos detenido a percibir la tonalidad de esos sentimientos difusos que anidan en nosotros y que impregnan todo lo que decimos, decidimos, hacemos… A lo largo de la vida y debido a las diversas circunstancias se van decantando esos sentimientos. Podemos aprender a conocerlos, iluminarlos y educarlos, reforzando los que nos ayudan a llevar una vida sana y trabajando para dejar atrás los que contribuyen a una vida enfermiza. Esto se nota a la larga en todos los ámbitos de la vida.

Hay personas que tienen una confianza vital que hace que todo lo vivan tocado por la espe­ ranza. Es ese modo de captar en todo una posi­ bilidad nueva que merece la pena, esa pequeña chispa que da gozo a la vida incluso en medio de las dificultades. No es el optimismo facilón que camufla otras cosas. Hay también personas que van por la vida desconfiando, en medio de un temor difuso, con dificultades para saborear las posibilidades que la vida ofrece. Hay personas que son agradecidas, llevan la vida con dignidad agradecida, como go­ zándose por la dicha de la vida con todos sus ingredientes. Hay personas que, por el contrario, sobrellevan las cosas y sus perso­ nas en una continua queja, como si la vida fuera una carga. Pueden tener buenos mo­ mentos, algunos éxitos y hasta cierta fortuna

Todos conocemos personas con una fuerza interior que son capaces de afrontar los embates de la vida con coraje y determinación. Otras son la generosidad en persona; en otras reina la compasión; otras viven abiertas a lo que la vida les ofrece, sin temores que les bloqueen…

Para que se dé en nosotros la apertura a lo espiritual de un modo plenamente humano se requieren también una serie de sentimientos básicos. Si éstos son de carácter negativo tendré dificultades para la vida espiritual y ésta, en todo caso, podría convertirse en tapadera de miedos, carencias y rigideces vitales. En cam­ bio, si mis sentimientos básicos tienen que ver con la confianza ante la vida, con asumir el riesgo de lo nuevo, con la capacidad de dejarme maravillar y agradecer, lo espiritual puede tomar vuelo en mí y ser camino de liberación.

Red Asis

CICLO I

Fundamentando la Fe Bloque I

Jesús hace referencia directa o indirec­ tamente a estos sentimientos básicos en muchas de sus enseñanzas y actuaciones: como en el ejemplo de la mostaza que pide confianza en la fuerza de lo pequeño, la semilla sembrada en el campo que crece sola sin tener que ser controlada, cuando Jesús acoge a los pecadores y confía en que pueden cambiar… Él mis­ mo se deja sorprender por la fe de las personas… Su relación con el Padre… Los evangelios estás llenos de personas, de situaciones, de sucesos que suponen esas actitudes básicas que hacen que podamos o no acoger la Buena Nueva.

Jesús y Francisco: fuentes de identidad en el mundo actual.

Francisco de Asís es ejemplo de la per­ sona que ha trabajado y ha dado paso a esa manera de ir por la vida abriéndose a lo nuevo, con generosidad; capaz de arriesgar por las cosas importantes aun no controlando los resultados… Los descubrimientos que fue realizando y las opciones vitales que fue tomando aun en medio de serias dificultades, ese de­ jarse maravillar por la creación como reflejo de la bondad de Dios, ese estre­ mecerse ante el misterio de Jesús entre­ gado por nosotros… muestran un corazón lleno de unos sentimientos bási­ cos sanados, desarrollados, trabajados.

Para el trabajo personal y en grupo: ¿Has captado algunos de los sentimientos básicos que anidan en ti? ¿Cuáles emergen últimamente? Si tienes dificultad atrévete a preguntar a alguien de confianza y que te quiere, qué tonalidad vital muestras en todo lo que haces, dices, propones… Quizá descubras nuevas cosas en ti. ¿Qué cosas, lecturas, compañías, temas, etc. te ayudan a reforzar los sentimientos positivos de fondo y cuáles los negativos? ¿Cuales son, por experiencia, los que te ayudan a ser más humano y cuáles menos? Lee Mc 4, 26-29. En algunos este texto produce conflicto porque lo ven como providencialismo, con una invitación a no trabajar ni esforzarse; como si todo hubiera que esperar pasivamente de Dios. Pero este texto también invita a reconocer que las cosas más importantes de la vida, aun habiéndonos exigido esfuerzo y coraje, en el fondo no son en proporción a lo invertido, sino que tienen más de regalo que de conquista.

Red Asis


7. Sentimientos básicos