Más allá de buenos augurios y de que este 2013 sea el año de la Serpiente de Agua para los chinos, los retos para el presidente Enrique Peña Nieto no serán minúsculos.La inminente necesidad de disminuir la violencia y la inseguridad, seguirán siendo los factores más apremiantes para el gobierno peñista, si quiere recuperar la confianza de los inversores.
Pero, sin duda, serán las tan anunciadas reformas energética y fiscal las dos piezas clave de su administración.