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Cristiano MartĂ­nez

Deseos de invierno y muerte (poesĂ­a) 2018

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Mayo de 2018 (versión e- book)

© Cristiano Martínez (autor - editor) crima962@gmail.com ® Deseos de invierno y muerte (poesía) Diseño de interior: Cristiano Martínez Diseño de tapa: Cristiano Martínez El e-book fue culminado en la ciudad de Montevideo (Uruguay) a los doce días del mes de mayo.

ISBN: 978-9974-91-944-0 Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita del autor, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

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Sobre el autor Cristiano Martínez, nació en Minas (Lavalleja – Uruguay) en el año 1991. Es estudiante de profesorado de Literatura en el Instituto de Profesores Artigas (I.P.A). Ejerce como docente de Literatura en secundaria.

Su poesía destaca por ser un canto sobrenatural y erótico, y ha sido particularmente elogiada debido a la exquisita y musical rima que despliega, al igual que por los originales universos poéticos tratados. En este, su primer poemario, se podrán apreciar con claridad las características antes mencionadas y se estará asistiendo al surgimiento de una nueva y joven voz poética. De forma vivaz y plena de ritmo y metáforas, Cristiano Martínez le canta al deseo de forma metafísica, al amor de la carne que se extiende más allá de la piel. Se atreve a cruzar el oscuro bosque de lo sobrenatural, para así fundirse a su amante espectral, rompe las barreras naturales para abrir las puertas de mundos nocturnos, fríos y de luna llena, donde al deseo triunfa, por sobre la misma muerte.


Deseos de invierno y muerte (PoesĂ­a) Cristiano MartĂ­nez


Dedicatoria A la memoria de mi padre, y a la de todos aquellos que se encontraron conmigo en el camino, influyeron de alguna forma u otra en mi obra, y ahora estรกn del otro lado.


Agradecimientos A mi madre y a mi hermano por siempre apoyarme. A la vida por permitirme llegar hasta aquĂ­. A la noche por ser propicia a mis versos. A ti por siempre estar.


Índice Contenido

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Dedicatoria ..........................................................................................7 Agradecimientos ................................................................................ 8 Prólogo ............................................................................................... 11 Versos de apertura ............................................................................ 13 Ofrendo el libro .................................................................................14 Deseos de invierno y muerte Piel fría ................................................................................................ 18 Penetras en la noche ......................................................................... 20 Invocación .......................................................................................... 22 Misteriosa ........................................................................................... .24 En el espejo ........................................................................................ 26 El retrato ............................................................................................. 28 Carne viva ........................................................................................... 30 Joujou .................................................................................................. 32 Trenza de fuego ................................................................................. 34 Versos ...................................................................................................36 Pasillo de sueño ................................................................................. 38 Mármol ............................................................................................... .40 Inspiración .......................................................................................... 42 Sinfonía oscura .................................................................................. .44


Surreal ...................................................................................................46 Vampiresa de escritorio .................................................................... 48 Profanarte ........................................................................................... .50 Antifaz ................................................................................................ .52 Lúgubre esencia .................................................................................. 54 Amante de cementerio ...................................................................... 56 Oscura mirada .................................................................................... 58 Deseo gótico ...................................................................................... .60 Catedral abandonada ......................................................................... 62 Mujer lobo ............................................................................................64 El pico ................................................................................................. .66

Gemidos macabros Esperé ................................................................................................ 70 Sofía .................................................................................................... 72 Carroza fúnebre ................................................................................. 74 Tus manos .......................................................................................... 76 El piano .............................................................................................. 78


Prólogo El iniciar mi primer obra poética y reunirla en un poemario, fue sin lugar a dudas todo un reto. El alma misma del libro, es la poesía erótica y sobrenatural fusionadas en una sola, pero entendidas desde la simbología modernista uruguaya de principios del siglo XX. Las grandes maestras y referentes eternas de mi obra, son ante todo Delmira Agustini y María Eugenia Vaz Ferreira. Poetisas majestuosas que me enseñaron todo lo que sé y vierto en mi obra como un escriba cuya tinta es la espectral esencia y su hoja la misteriosa tierra sepulcral. Recuerdo que comencé a leer estas notables escritoras desde que era adolescente al punto de impresionarme y fascinarme más que con cualquier otro escritor que jamás haya leído, la poesía erótica y apasionada de Delmira, que coloca al deseo en un plano tan elevado que sólo pueden alcanzar las almas desencarnadas, y los sobrenaturales y oscuros versos de María Eugenia, son de una perfección y exquisitez tan notable que no ha nacido escritor que lo iguale… pues entonces ¿por qué no transitar por estos caminos y unirlos en una trenza de amor eterno? Suena interesante, pero ¿quién podrá continuar tan magníficas obras? ¡NADIE JAMÁS!, Pero podemos aprender y mucho de estas sublimes poetisas y luego desatar lo que llevamos dentro, aunque esta no es la receta para escribir poesía (y lamento decir que no la hay), suena interesante aunque resulte un sacrificado camino. En esta ruta trenzada decidí transitar o morir en el intento, traer la poesía modernista con trasfondo victoriano, transmutar los últimos veinticinco años del siglo XIX y los primeros

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veinticinco del siglo XX a este siglo que ha perdido hasta la sangre de la venas, fue otra historia de complicación. Escribir como esos genios es imposible, seguir su senda en la medida de lo posible, es la base donde se gesta una verdadera escuela, no negando el pasado y creando bases tambaleantes sobre la nada. Es a mí entender una ley natural: nada surge solo y se mantiene, debemos apoyarnos en los grandes que antes que nosotros crearon tan magníficos e irrepetibles universos. De esta escuela personal (autoproclamándola de esta forma) fui, soy y seré sumiso y aplicado alumno, pero de la misma forma que quien se educó al profundo y melodioso piano de Chopin o Beethoven, ¿cómo hacer para que este siglo sin armonía escuche? Hablando, pero ¿hablando cómo? Al alma y al cuerpo, en una unión metafísica tan incomprensible para el pensamiento cansado, que sólo el instinto ancestral comprende y renace de la carne agotada. Tanto Delmira como María Eugenia, tenían esto tan claro, que es en su escuela prácticamente una ley. No tengo claro el momento en que comencé a escribir versos, desde niño, creo, pero mientras otros darían lo que fuera por recuperar esos versos primarios, ya consumidos por el tiempo, de verdad yo no la tomo a esta producción como una obra de ningún tipo, sin embargo pienso que se trata de un borrador del tiempo, que en sus horas implacables fue puliendo día a día este poemario. Sabor a noche y aroma de madrugada, misterio que se funde en la carne y el alma, poseen estos versos, que en locura nocturnal engendré. El autor (mayo de 2018)

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Oscura imagen en mi mente depĂłsito de sueĂąos de un demente derramada mi piel en ti siente esperando una trenza de serpiente...

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Ofrendo el libro

A Delmira Agustini Alma alada y majestuosa a ti debo la carne temblorosa la piel erizada y deseosa las sábanas lúgubres y sedosas. En tu canto de fogosas rosas con tu mano hechizos esbozas y a la inmensa noche destrozas en delirio espectral de mil diosas. A María Eugenia Vaz Ferreira La tierra sepulcral, a definir me has enseñado emperatriz oscura, lúgubre monumento alado a la muerte te revelas sin cadenas ni candado noche misteriosa, tu hermosura he invocado. Ofrendo esta humildad de verso hechizado a tu altar de grandeza desbordado con oscuras flores te he honrado para que sepas que jamás te he olvidado. ........................................................

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A ustedes pilares de mi obra delirante me inclino a sus pies de mรกrmol y diamante ofrendo esta obra de pรกlido semblante escrita con la sangre y piel de un amante.

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Deseos de invierno y muerte

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Piel fría1

nvierno, dame esta noche tu sepulcral y frío abrazo dame tu triste y húmedo llanto para así comprender tu idioma y penetrar en tu regazo. Deja que oiga tu fúnebre canto que persiga tu inconfundible manto que mi corazón estalle si es mandato como el de un ratón en las garras de un gato. Déjame caer sobre tus fríos muros penetrando en tus parques voluptuosos para derretir así tu fúnebre sepulcro como a la vida ¡O a la muerte! Un tributo. Deja que te ame invierno como si fueras una virgen del infierno recorriendo tu pálido camino y bebiendo de tu copa el blanco vino.

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Frío es vida, frío es muerte cómo se funde mi alma en ti siente cómo mi esencia se adhiere a tu simiente. Frío es vida, frío es muerte.

(1) El autor afirma: Sentí en <<Piel fría>> esa sensación de que había encontrado el camino luego de tantos intentos, de que finalmente me había separado del borrador, y este era el punto de partida para una obra concreta. Por esta razón ha decidido editarlo tal cual lo escribió y comenzar con él este su primer poemario.

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Penetras en la noche

las membranosas de sangre y fuego penetras en la noche y a ti me entrego cordones y cintas de tu piel un riego, vestido al suelo, la alfombra es ruego. Siento la noche más oscura si tus ojos penetran mi locura la luna desnuda tu blancura tus labios se abren en frescura.

Devoro tu carne de herejía y bebo de tu alma la energía recorro tus senderos misteriosos bebiendo de tus parques lluviosos. Tú devoras mi alma con tus labios puros bajo tus alas se sienten antiguos conjuros ¡piel brillante de una luna de ultratumba! O del mármol frío de una oscura tumba.

Siento tus manos en mi cintura y como tus alas me abrazan con locura ¡eterno nudo de amor es escultura! Tus alas de sangre, son ahora hermosura.

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Invocación

¡ nvócame, ahora y siempre te lo imploro! Cuando hambriento de carne, sea incoloro cuando un beso mío sea tu tesoro. Invócame yo estaré esperando que tu voz grite mi nombre desde el otro lado. Desnuda tu piel para que brille en la luna no olvides el círculo trazar a la una toma mis pensamientos de la tumba : ¡Yo te invoco alma oscura! ¡Porque lo imploraste en tu locura! ¡Y quiero que des muerte a mi tortura!. Siente un susurro en tus oídos y como penetro en tus jardines floridos abre tu sentir hasta abrir el alma y siente como tu esencia se derrama. Siente que nuestras almas se funden ¡Siente! En la sola gracia confunden en una trenza de deseo se consumen cual ofrenda de carne a oscuro numen.

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InvĂłcame, yo estarĂŠ esperando que tu voz grite mi nombre desde el otro lado.

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Misteriosa na misteriosa sombra me enamora en lo profundo de la noche oscura no puedo distinguir en su figura solo puedo soñar con su hermosura. No sé si perdió su sepultura o si busca arder en la locura se posa sobre mí en su ternura y respira en mi rostro con frescura. Mi piel se consume en el deseo y me entrego a ella por entero toma mis manos y abre su alma para que sienta su corazón que ama.

Sus labios no se apartan de los míos su piel desnuda se adhiere a mis sentidos su cuerpo despierta mis sueños dormidos y eriza mi carne amplificando latidos. ¡Oh invisible alma! ¡Oh sombra misteriosa! Muéstrate ante mí sin vestidura deja ver tu rostro de blancura para que pueda curar esta locura y así vivir en tu hermosura.

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En el espejo

n el espejo veo tu rostro palidecido de serio semblante y cabello oscurecido solo puedo sentir ese reflejo, solo puedo tocarte en el espejo. En una boda parece que estuvieras vestido blanco cual novia lucieras marchito ramo de rosas te acompaña pero a eterno deseo, no lo desengaña. No sé donde estará tu sutil amante pero mis manos sueñan con tocarte como si recordara tu mirada atrapante y mi mente buscara enamorarte. Si pudiera atravesar ese espejo frío devoraría tu carne como un río dejando caer por tu piel ese vestido para sentir tu cuerpo estremecido. ¡Ábrete ya ventana aguda! Quiero poner fin a esta duda deja que traspase tu armadura y así fundirme en su locura.

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El retrato

an muda y quita en ese cuadro para ti la vida no ha pasado eternamente así te has quedado tal vez soñando con tu amado. Tu rostro aunque está serio se siente arder en el misterio son tus ojos cual eterno rezo y tus labios cual cerezo.

Quisiera tu vestido desatar, la cinta en tu cintura desarmar, tu piel desnuda contemplar, y así tus labios poder besar.

Tu fuego necesito sofocar tu alma busco apasionar siente mis manos de locura recorrer tu secreto de hermosura.

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Aunque cargue tu cruz de sepultura solo quiero penetrar en tu blancura aunque deba traspasar la noche oscura todo lo vale tu inefable dulzura.

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Carne viva eber de esa blanca piel tu pálida y dulce miel penetrar tu noche infiel aunque tenga sabor a hiel.

Se han transformado en mi adicción tus secretas visitas de pasión y aunque sé que no tendré tu corazón en nuestra alcoba no existe la razón.

En carne viva nos besamos en carne viva nos amamos entro en tu cuerpo desnudo y danzo en tu fuente cual nudo.

Me adentro aún más en lo profundo para sentir tu carne en ese mundo ¡ deseo de fuego sin conciencia! Cuando en suspiros derramas tu esencia.

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Joujou Un pequeño homenaje a Delmira Agustini.

brete para mí en flor ¡Oh eterna musa de mi amor! Déjame sentir en ti ese calor que guardan las entrañas con ardor. ¡ Oh hermosa diosa serpenteante ! Que engulles mi cuerpo en un instante te entrego mi alma cual dulce amante con la belleza y dureza de un diamante. De seguro no soy tu amado Eros pero soy de carne y de maderos, deja que ensaye un ritmo en tus leños para crear el fuego de tus sueños. Te besaré hondo y sin calma abrazándote y mordiéndote el alma ¡una trenza de deseo y carne humana! De tu cuerpo mi alimento emana. ¿Cómo más puedo adorarte si tú todo me enseñaste? Emperatriz del deseo y el amor... ¡Ábrete para mí en flor!

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Trenza de fuego o sé que misterio me hace comulgar extasiado busco con tu cuerpo pactar necesito hasta tus fuentes llegar y en tus parques el deseo ahogar. Tu pálida piel me hace delirar no resisto tu boca poder besar ¡ Oh misteriosa y sombría alma! ¿Quién eres que robas mi calma? Desconocida amante voluptuosa ábrete para mí como una rosa pétalo a pétalo esperas deseosa que conquiste la noche más hermosa.

Arrástrame hasta el deseo soñado y danza para mí del otro lado ¡El deseo está ahora desatado! Como una trenza de fuego alado.

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Versos iento tu presencia esta noche me miras con cariño y sin reproche, no es algo que habita en mi mente sé que deseas que beba de tu fuente.

Te ocultas tras un velo sepulcral mientras escribo mis versos de ritual la poesía es la llave del portal que siempre tiene delante un funeral. ¡Yo te invoco con mis versos de locura! Muéstrate ante mí en tu hermosura desnuda tu cuerpo de blancura y ponle fin a esta tortura. ¡Sendero de cráneos en ruptura! Estos versos de tez blanca y noche oscura.

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Pasillo de sueño n un pasillo lúgubre y frío caminé descalzo y sin hacer ruido ¡Crujido de huesos he oído! Como si a todo lo ocupara el olvido.

Entré luego a tu cuarto helado mi cuerpo se sentía ya cansado me pareció raro encontrarlo decorado ¡Oh luz de las velas! Rojo, negro y morado. Un gran espejo advirtió mi llegada y luego tus manos sobre mi espalda ¡Me estabas esperando apasionada! Como la viuda que espera ilusionada. Con hálito de vida, o hálito de muerte embriagas mis sentidos y mi mente y con tu piel desnuda un susurro advierte:

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Bebe de mi copa el néctar blanco he esperado este momento del Dios Vaco ámame con pasión sin que lo pida hasta que esta vela muera consumida. Recuerdo tu placer y tu alegría ¡Por recordar más lo que daría! Las velas se apagaron, tú me besaste y ahora cierro los ojos, esperando amarte.

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Mármol arque florido de mi mente te presentas ante mí fuego candente sueño o pesadilla del amante que bebe de tu piel frío semblante. Tu belleza han evocado los poetas y ebrios de delirio recibían tus saetas ¡yo desnudo tu ser de frialdad! Y ofrendo estos versos a tu oscuridad. Al encuentro de tu cuerpo no voy ciego conozco tus secretos y aún así me entrego, transparente y sutil vestido dormido, cubre tu cuerpo en delirio esculpido. Beberé de tu copa la verdad mujer misteriosa, manto de oscuridad ¡Delmira habló de tu estirpe perdida ! Tu piel está en mármol esculpida.

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Carne fría, mármol fúnebre así es tu noche misteriosa y lúgubre perfecta te han soñado y así te han creado... pero la sed de tu carne han olvidado.

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Inspiración o sé que misteriosa alma se apodera de mi ser espera que esté todo en silencio para aparecer le gustan los poemas nocturnos antes del amanecer mi inspiración es humilde, misteriosa y rebosa de placer. Le gusta jugar con mi mente pidiéndome la rima más coherente se quita su vestido cuando llega a mi cama y con todo placer le entrego mi alma. Es cultura que descansa en mi piel por las noches su cuerpo es dulce miel me abre sus fuentes de deseo y de saber y bebo todo lo que puedo hasta caer. Rosar con mis manos su renacer es mirar a la cara el oscuro placer ¡Oh penetrar en sus secretos más hondos! Es cumplir mis sueños más profundos. ¡ No me abandones nunca mi amante enamorada! Mi cuerpo y alma, descansan por siempre en tu morada.

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Sinfonía oscura scuridad ¡ Oh Oscuridad! ¡que daría por beber tu claridad! Abrázame con fuerza ¡Oh frialdad! Llévame a tu trono de deidad. Tenebrosa y sepulcral ¡Oh misteriosa línea en el umbral! Siento entrar en tu florido rosal y por momentos penetras como el mal. ¡Oh, ese juego de corte y estocada! A mi cuerpo estás atada y mi alma desatada. ¡Oh oscuridad, tenebrosa infernal! Besar tus labios sombríos es fatal y sin miedo penetrar en tu portal.

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Surreal

¡ pio! Es tu cuerpo de seda y blanco lirio se abre en flor con la semilla del delirio mi droga es tu néctar dulce y agrio que bebo de tu piel como un rosario. Droga demencial ¡potente alucinadora! Me sepulto en tu cuerpo de Pandora ¡Oh, se pinta de oscuros la aurora! De tinieblas y deseo es portadora. La habitación se mueve las paredes giran todos mis sentidos se agudizan las carnes temblorosas se electrizan bajo un manto sombrío se erizan. Las almas se unen los cuerpos se funden ¡Cómo Adán y Eva en el Edén! Pecado de instinto en vaivén.

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¡Potente droga que mi mente dañas! ¡Opio infernal de tus entrañas! En ti siento en abismo las montañas cuando te vas, siento que anidan las arañas.

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Vampiresa de escritorio álido cuervo voraz mortuorio abres tus alas en mi escritorio tu piel como la carne de velorio arde en mi cuerpo crematorio. Tus labios negros son la puerta alada una sutil herida desangrada en mis sueños imaginaba la oscura entrada pero solo el cuerpo siente la flor dorada.

Mi escritorio es tu altar mágico y sagrado donde tus alas me presionan cual candado ¡mi carne en el fuego has calcinado! Para ahogar tu deseo desatado. Tu cabello cual lúgubre cascada ¡Ay, tu piel en el vacío está colgada! Eres vampiresa de escritorio enamorada con tu nombre mi alma está marcada, has dejado esta sala perfumada mezcla de deseo y carne quemada.

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Pรกlido cuervo voraz mortuorio arde en mi cuerpo crematorio.

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Profanarte scucho tu oración temblorosa y muda la esperanza ha muerto en ti desnuda, no sientes por ningún hombre atracción, de desnudarte la piel y entregarte a la pasión. Cargas una sombra que te cubre el alma y todas las noches te acompaña en calma es fría y consume años alimentándose de los engaños.

¿Si supieras que sueño con desatar el hábito, descubrir tu piel, deslizar el manto, para así profanar tu cuerpo santo? Beber de tu oculta seducción el vino en tu copa cual prisión ese, que has guardado en oración.

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Antifaz enebrosa y misteriosa tentación sombría manzana de pasión un oscuro antifaz sobre tu frente pálida ¡tan pálida! Como si hubiera sido sepultada.

Tu vestido negro atrapó mi mente tu cuerpo sombrío es fuego latente, te sientes en la fiesta tan perdida como si solo yo te viera abatida. Toma mi mano, sombría dama ¡llévame hasta el baile de tu alma! Quitaré de tu cuerpo ese vestido derramando en besos mis latidos.

Esperabas esta noche de locura que bebiera de tu cuerpo la ternura, siento tus labios devorarme entero noche del lobo que finge ser cordero. Tu perfume se adueñó de mi sentido, en mi piel a fuego se ha fundido todo se llevó tu misteriosa faz... ¡Has olvidado tu sombrío antifaz!

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Lúgubre esencia undamento metafísico abismal oscuro y letal hechizo sepulcral lúgubre esencia en el portal susurro indescifrable en el umbral.

Así tu cuerpo caminó a mi encuentro así tu alma se hizo fuego dentro. ¡Ven a mí pálido misterio! Yo abriré tus alas de cementerio. ¡Desgarra la oscuridad! ¡Enciende las tinieblas! ¡Ámame! Dentro de ocho velas negras. ¡Rompe las cadenas del silencio susurrante! ¡Ábrete con el deseo de una amante! ¡Qué penetre tu oscuridad flotante! Para alzarme entero, voraz triunfante. Tus alas sobre el círculo abiertas levantan vuelo sobre las setas...

Oscuro y letal hechizo sepulcral lúgubre esencia en el portal.

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Amante de cementerio

n la oscuridad abismal de un panteón te conocí y fuiste para mí la tentación imposible y misteriosa aparición, sin creerlo mi sueño de pasión. Desnuda y sin pudor te acercaste, sobre el mármol doliente te alzaste, en mis ojos cual lúgubre diamante eres la deseada y voluptuosa amante.

¡Ámame doncella eternamente ! Siento este amor en mí latente. En mi frente un beso de pasión y en mis ojos se perdió cual visión.

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Oscura mirada ormentoso mar innavegable, oscura tempestad impenetrable, lúgubre mármol funerario, rosas negras, sombrío coronario. Así es tu nocturna mirada tempestad de fuego y nevada ¡Prisión de mi alma encadenada! Portal hacia tu alma incendiada. Se esconde tras la nebulosa pálida de tu piel en invierno cálida, cual sepulcro con cerrojo inviolable tu mirada es un misterio insondable.

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Penetrar ese bosque misterioso es un sueño sombrío y luminoso. ¡Un portal de mármol sella las tinieblas! Al abrirse, atrapantes hogueras negras.

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Deseo gótico

ombrío vestido, sombrero emplumado o florido una viuda victoriana de singular parecido ¡Una novia modernista de rostro palidecido! No olvides el cabello oscurecido.

Pálida y suave piel, labios negros y serios ¡En su mirada guarda oscuridad y misterios! Su cuerpo es la fruta dulce del pecado y su sentir la grandeza de un libro alado. Desata los cordones de su espalda para besar su delirio de piel erizada ¡Fragancia de lúgubre madrugada! Desliza su vestido en piel plateada. ¡Deseo gótico de oscura pasión! A tu paso calla la inútil oración se termina la más lúgubre tortura las almas alivian su sed de locura. ¡Deseo gótico de fuego y diamante! Los cuerpos se trenzan cual voraz amante las carnes se funden en un solo semblante las almas se abrazan y ríen de Dante.

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Catedral abandonada ntiguas paredes, santos derruidos tanto sermón se hizo tierra y olvidos. Oraciones inútiles te han impregnado se siente agonía y grito ahogado.

Tus sacros vitrales, cristales se han roto solo alguno queda contemplando absorto de la sangre de las almas te has nutrido, todas las cruces que cargabas se han caído. Imponente catedral abandonada en sangre y oscuridad levantada ¡Tus paredes guardan un misterio oculto! Tu eco amplifica sollozos de luto. La noche te abraza con deseo amante y por momentos recuperas tu juvenil semblante tus puertas se abren, campana sonante ya no llama a misa: es deseo rebosante. ¡Ábreme las puertas de tu real morada! Quisiera conocer esa amante enamorada que en el altar espera en su histeria ser deseada y deshojar con mis besos su piel erizada.

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Mujer lobo e oscurece tu mente desdichada enrojeces con sangre la mirada la séptima carne destinada, desgarras tu vestido desesperada.

Se cubre de pelaje oscurecido tu suave piel de semblante palidecido desgarras la noche con triste aullido tu cuerpo de sepulcros es nutrido. ¡Luna llena infernal oscura! Despiertas la más aguda locura portas la más cruel tortura, cubres cualquier estructura. ¡Mujer lobo! Sepulcral misteriosa nadie te ha cantado oscura rosa la séptima hermana más hermosa diferente a todas, de mirada dolorosa.

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¡Déjame beber tu femenina esencia!

Antes de que cambie tu apariencia ¡Quién sabe! Si así no me sumo a tu sentencia como lobos los dos juntos sin conciencia.

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El pico adrugada cósmica y oscura alas de algún ángel sin montura tu llanto difuso ¡Oh cruel tortura! Penetra el abismo sin cordura. Tus lágrimas se derraman incesantes tu cuerpo ya no busca más amantes vestido blanco dejas caer al suelo te abres desnuda sin consuelo.

La luna besa el ventanal solo buscas ese amante espectral tus manos cual fino cristal bajan por tu bosque nocturnal. Cual misteriosa ave: pico, mente se posa en tu deseo: carne, amante abre la rosa pálida abismal el pico penetra el umbral.

Atrás quedó el altar abandonado y tu esperanza de amante enamorado un misterioso pico te enloquece con una caricia que estremece.

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Gemidos macabros

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Esperé

speré en la madrugada oscura en mi lecho desbordado de locura en la lúgubre y fría sabana, envuelto en piel y carne humana. Esperé en el abismo silencioso del pensamiento dormido y ansioso de mi alma cual sepulcro tenebroso de mi cuerpo cual altar misterioso. Esperé en el jardín delirante de la novia muerta y en el parque oscuro de la amante secreta. Esperé más allá, en mis sueños perturbados hasta encontrarte vagando entre bosques nublados .

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Sofía

osque tenebroso y pálido de tu sentir inhóspito y quebrado se refleja tu mundo olvidado y tu rosal se abre perfumado. El recuerdo del deseo has invocado se enciende en ti el instinto desatado la esencia de vida has reclamado sobre la mentira, tu verdad se ha proclamado. Tu alma hambrienta de carne ha despertado de su sueño mortuorio y sepultado de su cárcel tu cuerpo encadenado y de la tierra sepulcral se ha levantado. Desde el umbral del infinito te has alzado con sus huesos los muertos te han honrado diosa oscura, desnuda y sin calzado es tu carne el deseo más soñado. Mujer de cementerio te han llamado pero sé que Sofía te han nombrado me lo confesaste sobre lúgubre satén morado, cuando en la noche, me transformé en tu enamorado .

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Carroza fúnebre

raqueteo de carroza fúnebre sin cortejo doliente y lúgubre la oscuridad invernal cual puente solitaria y elegante hacia la muerte. ¿Qué carne fría y doliente lirio llevas a cuestas dentro de féretro tan sombrío? ¿Qué piel cohabita con el profundo río de mortajas sedosas de delirio? Tirada por caballos oscuros ya cansados retumba tu marcha en pisos adoquinados te abren paso los árboles deshojados son infértil tierra los antiguos prados.

Tu alma, carroza fúnebre olvidada sin alegría ni deseo de ser amada ¡Abre los ojos carne atormentada! ¡Abre el féretro palidez acorralada!

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Yo daré agua a esos caballos y haré en tus prados crecer los tallos aún no es momento de profunda eternidad deja que explique en tu cuerpo mi verdad.

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Tus manos úgubre y mortuoria esencia flotas en la noche de existencia vaporosa y pálida apariencia es mi carne tu deseada residencia. Cruzas la gran ventana de mi habitación puedo sentir tu cuerpo encendido de pasión solo una vez al mes sin excepción tu vestido grisáceo altera mi percepción. Tus manos cual seda delicada deslizan la sábana satinada recorren mi cuerpo con dulzura devoran tus labios mi locura. Tus manos cual fina porcelana recorren tu vestido de seda y lana cada cinta, cordón y broche se desarma en tus dedos de derroche.

Poseída de deseo en piel desnuda ¡Eres el altar de Eros sin duda! Tus manos marcan mi húmeda espalda en tu goce de carne espectral y alada.

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El piano

ual cuervo musical y oscuro es tu piano, sinfonía de conjuro cantan a las nocturnas madrugadas tus finas e inquietas manos hechizadas. Embriagada por la magia misteriosa caminas hacia el piano silenciosa has escapado de la oscura sepultura para ofrendar a la noche repetida partitura. Tus pies desnudos juegan con la alfombra y son besados dulcemente por la sombra cual araña gigantesca tu perfume en sus redes infalibles me consume. Oscura seda cubre tu blanca piel mis labios beben tu dulce miel, mis manos cual espada fiel rompen tu pequeño broquel. ¡Abre tus alas sobre el piano! Recorreré tu deseo con mi mano sobre mi cuerpo escribiré la partitura que tus manos tocarán con fiel locura.

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Deseos de invierno y muerte (PoesĂ­a) Cristiano MartĂ­nez


Montevideo Mayo de 2018 ® Deseos de invierno y muerte (poesía) © Cristiano Martínez (autor – editor)

Todos los derechos reservados.

Este e-book se ha realizado con la supervisión y corrección directa de su autor y es la única edición de este poemario avalada por él. No se han realizado por el momento ediciones en papel.

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Deseos de invierno y muerte (poesía) Cristiano Martinez - 2018  

Deseos de invierno y muerte (poesía) Cristiano Martinez - 2018