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La Revista del Sur | Año 05 | #45 - Julio de 2021

Pedro Castillo fue ungido por la mayoría de pobres. Su reto es trabajar para ellos.

El elegido


2 / Editorial

La última.

EDITORIAL EL PRESIDENTE DEL BICENTENARIO

Pedro Castillo Terrones -solo a la espera de la proclamación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE)- es el presidente del Bicentenario de la República. Su elección reviste una fuerte carga simbólica, porque es el primer jefe del Estado que salió de un espacio social completamente ajeno a las élites peruanas, que siempre estuvieron en el poder o digitaron o sometieron a los mandatarios. El origen de Castillo Terrones se convirtió en el soporte de su postulación y su victoria a pesar de la millonaria y descomunal campaña de demolición impulsada por los sectores políticos y económicos en la segunda vuelta electoral. El ascenso del presidente electo también hizo aflorar el racismo, clasismo, discriminación y menosprecio contra Castillo y sus votantes con una brutalidad pocas veces vista, al menos en los últimos 30 años. Asimismo, la inmadurez de los defensores del orden establecido (establishment) devino en acciones dirigidas a crear una “realidad alternativa” para hacer consentir que hubo “fraude en mesa” y así deslegitimar a la autoridad elegida. El objetivo -todo indica- es debilitar al nuevo presidente antes de que juré al cargo, generar caos para, al final, en cualquier momento, dar un golpe de estado o impulsar la vacancia presidencial. Los llamados para anular la segunda vuelta o que el Ejército intervenga -cuando son acciones inconstitucionales y delitosmuestran un menosprecio por las leyes y por el ordenamiento legal peruano, lo que debe ser denunciado y sancionado penalmente por las autoridades. La sedición no debe pasar. Mientras tanto, el nuevo gobernante debe trabajar en la conformación de un gabinete de consenso para iniciar un gobierno que en lo posible avance hacia el desarrollo que demanda el país. La tarea inmediata es fortalecer la institucionalidad y trabajar para alcanzar el bienestar de todos los ciudadanos, lo que implica desplegar esfuerzos en reactivación económica, empleo, formalización y protección social, gestión de los recursos naturales, mejorar servicios como salud, educación, agua y saneamiento de calidad. La meta es posible. Está en manos del presidente del Bicentenario de la Independencia.

Nota al cierre de edición

Alumnos vuelven a las aulas en Cusco La mañana del 8 de junio 190 estudiantes de secundaria de la Institución Educativa José Antonio Encinas de la comunidad campesina de Antapallpa, del distrito de Omacha, Paruro, volvieron a las aulas. El gerente de Educación del Cusco, Arturo Ferro Vásquez, dijo que las labores escolares serán semipresenciales. Un grupo acudirá a las aulas los lunes, martes y miércoles, y el segundo los jueves y viernes. Y la siguiente semana se invertirá el orden. La UGEL Paruro confirmó que los 18 docentes pasaron por pruebas antigénicas antes de retornar a clases, así como supervisó el cumplimiento de los protocolos bio-

sanitarios para evitar los contagios con Covid-19. Paruro es la provincia cusqueña con la menor tasa de incidencia de contagios con Covid-19 por cada 10.000 habitantes. Según Geresa, en esta localidad hubo 35 decesos y 461 casos positivos. El gerente Arturo Ferro informó que actualmente evalúan el pedido de 10 instituciones educativas del distrito de Megantoni, en La Convención, y 4 del Vraem (Pichari y Kimbiri) para el regreso a las labores semipresenciales a partir de agosto. En tanto, en el área urbana el trámite inicia en junio y las labores podrían empezar en septiembre próximo.

ANDINA

Un grupo de estudiantes de Omacha, en Paruro, ya volvieron a las clases semipresenciales.

EDITOR GENERAL: Miguel Gutiérrez Chero

COMITÉ EDITORIAL: Centro Bartolomé de Las Casas - CBC

EDITOR PERIODÍSTICO: José Salcedo Ccama

Centro para el Desarrollo de los Pueblos Ayllu – CEDEP AYLLU

DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Cristian Yarin Trujillo

Derechos Humanos Sin Fronteras DHSF

FOTO PORTADA: Perú21

Asociación Pro Derechos Humanos APRODEH

Correo: pulsoregionalcusco@gmail.com Dirección: Barrio Profesional A-8/3er piso VISITANOS: www.pulsoregional.pe SÍGUENOS:

pulsoregionalcusco

Impreso en: ARTEYPAPEL /Av. Pardo 526, Cusco / Cel: 957 532 826 - 944 197113 Tiraje: 1.000


Informe / 3

El puente inca fue reconstruido con participación de las cuatro comunidades originarias guardianas de Quehue (Canas).

Q´eswachaka: El renacer del último puente inca

El puente se rompió y cayó al río en marzo pasado porque, debido a las restricciones de la Covid-19, las comunidades quechuas Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue no hicieron el recambio anual de las sogas de ichu en el 2020. El 20 de junio fue reconstruido. El puente Q´eswachaka, que se ubica sobre el río Apurímac en el distrito de Quehue de la provincia cusqueña de Canas, fue renovado. El 20 de junio concluyó la reconstrucción del último puente inca. El puente se rompió y cayó al río en marzo pasado porque, debido a las restricciones de la Covid-19, las comunidades quechuas Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue no hicieron el recambio anual

de las sogas de ichu en el 2020. Los comuneros se reúnen siguiendo el concepto andino de la “minka” (trabajo comunitario) para armar el puente en base a grandes sogas trenzadas con fibra de q’oya ichu y chachacomo. La renovación se hace cada año en la primera semana de junio. En diciembre del 2013, Unesco declaró al Q’eswachaka, de 28 metros de largo por 1,20 metros de ancho y parte del Qhapaq Ñan, como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Las autoridades también inauguraron el Centro de Interpretación de Q’eswachaka que consta de 4 componentes, entre ellos, accesos y rutas, mirador turístico, áreas de descanso, paradero turístico, estacionamiento, instalación de barandas, servicios higiénicos. El gobernador regional Jean Paul Benavente subrayó que esta obra contribuirá a rescatar las tradiciones de nuestros antepasados y valorar su herencia expresada en esta formidable estructura de tránsito peatonal instalada sobre el río Apurímac.

“Gracias a la labor que desarrollan los pobladores de Quehue, las generaciones heredan los conocimientos y sabiduría ancestrales para conservar el puente Q’eswachaka, símbolo de la extraordinaria ingeniería inca que sorprende al mundo, pero también, ahora con esta nueva infraestructura se pone a este importante lugar en la vitrina del mundo”, refirió. El puente Q’eswachaka, fue construido por los incas hace más de 500 años como parte del Qhapaq Ñan y es el único que sobrevive hasta nuestros tiempos gracias a la perseverante e infatigable labor de cuatro comunidades quechuas. El alcalde distrital de Quehue, Mario Tacuma Taype, junto al alcalde provincial de Canas, César Chaiña, agradecieron al gobierno regional por la decisión de construir este centro de interpretación que ayudará a conocer, en cualquier época del año, el significado cultural, la técnica de construcción y renovación, así como la participación valiosa de la población para preservar esta herencia de los antepasados incas.


4 / Informe MILENIO

La elección de Pedro Castillo como presidente desató un torrente de actos de discriminación, racismo y clasismo. Hizo también aflorar lo peor de un sector de poderosos y adinerados.

Discriminados por votar por Pedro Castillo Escribe: Alberto García Campana

DOS PAÍSES. La campaña de la segunda vuelta entre el profesor Pedro Castillo y la candidata Keiko Fujimori ha colocado otra vez sobre el tapete una realidad que en las últimas décadas había sido maquillada: no todos los peruanos somos iguales. Y eso se ha expresado en discursos y actos racistas, discriminadores y encubiertamente segregacionistas. “Por culpa de Velasco Alvarado los cholos se creen iguales a nosotros”. La expresión de un vecino del distrito de Miraflores, en Lima, después de ver el documental “La revolución y la tierra”, constituye fiel reflejo de la división que separa a los peruanos. Más de 50 años después del intento del militar piurano por restituir algunos derechos de los campesinos, el resentimiento de los que fueron afectados por las medidas del gobierno de entonces han vuelto a manifestarse durante el proceso electoral recientemente

concluido. La campaña de la segunda vuelta entre el profesor Pedro Castillo y la candidata Keiko Fujimori ha colocado otra vez sobre el tapete una realidad que en las últimas décadas había sido maquillada: no todos los peruanos somos iguales. Vivimos en el mismo territorio, hablamos (casi todos) el mismo idioma, profesamos (la mayoría) la religión católica. Pero, debajo de la piel, mantenemos fuertes nuestras posturas ideológicas. Ello estaría bien, si no fuera porque esa resistencia a convivir armónica-

mente entre peruanos, no se expresara en discursos y actos racistas, discriminadores y encubiertamente segregacionistas.

Descubriendo el velo A partir de 1968, la población rural del Perú asumió las medidas implementadas por el gobierno del general Juan Velasco como un intento por reivindicar a los pobladores del Perú profundo que habían sido, por siempre, víctimas del abandono. Piadosamente, los gobernantes hablaban de un “Perú real”. Este Perú real era habitado por campesinos, agricultores, pastores, mineros, pescadores y todos los que, en esencia, tenían solamente su mano de obra como patrimonio total. En las elecciones, participaban como candidatos solamente los “mistis”, los peruanos de piel blanca, que eran también los que exhibían solvencia económica, pues eran hacendados, propietarios de las grandes minas o armadores pesqueros.


Informe / 5 A partir de la década del 70, los campesinos que eran considerados solamente como sujetos obligados a elegir, pero sin derecho a ser elegidos, no obstante, no existir normas legales al respecto, empezaron a organizarse, primero para defender la tierra que les había sido entregada por la Reforma Agraria, y luego para buscar la representación política. La población rural empezó a quitarse las vendas que les cubrían los ojos y años después, primero en la Asamblea Constituyente de 1978 y luego en las elecciones generales de 1980 y 1985, los sectores populares empezaron a disputarse las representaciones políticas con “los de arriba”, es decir, con los empresarios, los banqueros, los que llevaban apellidos de abolengo desprendidos de la todavía viva aristocracia.

El cuerpo está, pero la cabeza no En una reedición del mito de Inkari, hace tiempo que el cuerpo está buscando unirse a la cabeza. Hasta hace poco, los sectores medios y bajos, especialmente del campo, no habían asumido a plenitud sus derechos a la elección. Eran solamente números. Las cabezas siempre eran los hispanohablantes, los que residían en Lima y que tenían educación superior. En la propia izquierda se mantuvieron los conceptos de la representación indirecta, es decir, que los candidatos de los obreros y los campesinos no tendrían que ser los obreros y los campesinos, sino aquellos que, sin ser obreros ni ser campesinos, “comprendían y defendían” los intereses de los obreros y de los campesinos. Tal vez la excepción en los procesos electorales se reduzca a uno o a dos, y nada más. Viene a la memoria el caso del diputado (1985 – 1990), Roberto Rojas Grajeda, quien, de ser obrero de construcción civil en Cusco, pasó a ocupar una curul en el Parlamento Nacional. Falta entonces vertebrar un proyecto que, desde la cabeza hasta los pies, desde abajo hasta arriba, represente al “Perú profundo”, a ese vasto sector de la patria que vive hoy aferrado a la esperanza que encarna el candidato Pedro Castillo. Un campesino puede llegar a ser presidente de la República, un rondero también, y desde luego un obrero. Y lo pueden hacer bien. Lula en Brasil y Evo Morales en Bolivia pueden ser vistos en este espejo.

compromiso con la democracia se expresa acudiendo a votar cada cuatro y cada cinco años. Los que ahora lanzan proclamas en “defensa de su voto” seguramente quisieran que su voto sea homologado, o que sea exclusivo de los que “saben votar”. Hablar del “voto de las serranías” encierra el mensaje que pretende limitar el ejercicio de elección solamente a los que “saben elegir bien”. En esta lógica, el voto que vale y que debe ser defendido es el que se emitió en Lima y en algunas ciudades del norte y de la costa. El voto del centro y del sur, del oriente y de sectores marginados de Lima, debe ser revisado, “porque allí hay muchos errores”, tal como lo dijo el abogado del fujimorismo, Julio Castiglioni, antaño defensor de la exalcaldesa cusqueña Marina Sequeiros, vacada por nepotismo. Hay, lamentablemente, otras formas de discriminación expresada en el valor del voto. Por ejemplo, en la elección de autoridades universitarias, el voto de los docentes “se homologa” con el voto de los estudiantes, y esto quiere decir que un voto de los docentes equivale a tres votos de le los estudiantes. Es decir, un docente vale por tres estudiantes. Y eso dista mucho de ser democrático.

Lecciones para el futuro Lo que sucede hoy en el escenario nacional, debería servir como lección para futuros procesos electorales en todos los espacios de elección, no solamente para gobiernos regionales y municipales, sino para todas las instituciones que fortalecen su estructura interna en base a consultas democráticas. Las elecciones no pueden concluir con la emisión del voto, con la colocación de las cédulas de sufragio en las ánforas.

La responsabilidad de los sufragantes no concluye con la elección de las autoridades. Diríamos más bien que allí empieza la gran tarea de los electores. Hay que defender el voto, sin duda, pero defenderlo desde la igualdad de los derechos y del ejercicio de las libertades: el voto de Diógenes Mamani vale tanto como el de Christian Hudtwalcker. El voto de un Ccalloquispe vale tanto como el de un Bryce. Defender el voto, con todos los argumentos legales, constituye también una obligación ciudadana. Pero esta responsabilidad debe ir más allá, debe acompañar el ejercicio del poder desde una actitud vigilante y fiscalizadora. Quien entregó su confianza a un candidato debe estar presto a pedirle cuentas en todo momento, no para incomodar, sino para asegurarse que aquello que se ofreció, se cumpla.

La democracia empieza por los pobres Los pobres del Perú se han pronunciado de manera contundente en las elecciones generales del presente año, y especialmente en la segunda vuelta. Quienes desde 1968 empezaron a afirmar su identidad entonando con coraje y sin vergüenza el “Cholo soy y no me compadezcas”, han manifestado con claridad el advenimiento de un nuevo tiempo en el que la elección no es una prerrogativa de los de arriba ni un privilegio de la raza blanca. Los de abajo y los de piel cobriza también pueden decidir el futuro del país, y pueden hacerlo como gobernantes. “No más pobres en un país rico” ha sido el grito de campaña de Pedro Castillo y Perú Libre. Esa consigna debiera estar acompaña de otra que diga: “No más racismo, no más discriminación, no más odio en un territorio que cobija a todas las sangres”.

En defensa del voto Lo que los peruanos del sector rural tienen en fuerza y convicción, tal vez no lo tienen en artimañas. Ellos han emitido su voto a plenitud de su conciencia, confiando en que un cambio que los favorezca no solamente es posible, sino que es necesario. Y aquí surge otra valla que impide un ejercicio pleno de ciudadanía: todavía se mantiene esa concepción que el

Los miembros de mesa salieron a defender su trabajo y negaron que haya habido “fraude en mesa”, como denunció Fuerza Popular.


6 / Informe

El triunfo del campesinado ANDINA

La victoria de Pedro Castillo puso en evidencia que hay una mayoría de peruanos que esperan cambios que permitan cerrar las brechas sociales.

VIENTOS DE CAMBIO. En el año del Bicentenario de la Independencia, la voluntad del campesinado se impuso en las urnas eligiendo como presidente de la República al profesor rural cajamarquino Pedro Castillo Terrones. El voto rural inclinó la balanza al superar el 80 y 90% a favor del docente. “Qué van a querer los mistis que un indio los gobierne”, respondió el campesino quechua Eduardo Quispe Quispe cuando un periodista le preguntó si quería ser presidente de la República. Corría el año 1931. El Partido Comunista había lanzado la candidatura del primer peruano quechua para las elecciones presidenciales de los comicios de 1932. Como era de esperarse, el Jurado Nacional de Elecciones rechazó su inscripción porque Eduardo Quispe

no tenía profesión ni experiencia en el aparato estatal. En aquellos años era requisito para aspirar a un cargo de elección popular. Casi un siglo después -en el año del Bicentenario de la Independenciala voluntad del campesinado se impuso en las urnas. El pueblo eligió como presidente de la República al profesor rural cajamarquino Pedro Castillo Terrones. El sur rural y campesino votó mayoritariamente por la candidatura de Pedro Castillo. El 89% de electores de Puno marcó el lápiz, el 83% en Cusco, el 81% en Apurímac, el 73% en Moquegua, el 72% en Tacna y el 64% en Arequipa. Hubo localidades como la provincia de Chumbivilcas, en Cusco, donde 97 de cada 100 votos válidos era para Castillo y apenas tres para Fujimori. Inclusive hubo mesas donde Fujimori no obtuvo ningún voto. Asimismo, en la provincia de Azángaro, en Puno, el profesor ganó con el 95.5%. Así, el campesinado peruano y sus descendientes ponen la primera piedra, en medio de una incertidumbre y muestras de menosprecio y racismo por el valor del voto campesino, para

construir un camino de esperanza de cambios para este grupo poblacional históricamente excluido, discriminado y olvidado por el Estado. Según los resultados del INEI, en 2020 hubo más pobres en el sector de peruanos que tienen como lengua materna el quechua, aimara o lenguas amazónicas. El 38,4% de esta población es pobre y pobre extremo. Esta cifra es superior en 10,6 puntos porcentuales a los que tienen como lengua materna el castellano (27,8%). “La pobreza incidió en mayor proporción en la población que tiene como lengua materna, una lengua nativa (48,2% en el área rural y 30,7% en el área urbana)”, precisa el reporte del INEI.

Día del Campesino El 23 de mayo de 1930, Augusto B. Leguía decretó oficialmente la celebración del “Día del Indio” para destacar la importancia que tiene el hombre andino para el desarrollo del país. Treinta y nueve años después, el 24 de junio de 1969, Juan Velasco Alvarado promulgó la Ley 17716 de la Reforma Agraria con la cual, también, se cambia el nombre de “Día del Indio” por el de


Informe / 7 “Día del Campesino”. Desde entonces el rol de campesino ha sido secundario. Sus derechos han sido ninguneados en territorios donde, por ejemplo, se han impuesto sin consulta actividades extractivas mineras y de hidrocarburos. El presidente de la Federación Agraria Revolucionaria Túpac Amaru II del Cusco (Fartac), Víctor Raúl Mayta Frisancho, considera que la vo-

tación campesina busca cambiar ese orden de cosas. “Lo que se debe entender es que las comunidades indígenas y las zonas rurales del Perú tienen demandas y agendas que deben ser atendidas de verdad”. Los reclamos de las comunidades no están centrados única y exclusivamente en lo económico como sostienen algunos. Y justamente por eso las propuestas de Keiko Fujimori -como

Las zonas más pobres fueron las que depositaron mayoritariamente -como en ningún proceso anterior- su confianza en la figura del profesor cajamarquino.

repartir canon para el pueblo- no tuvieron efecto en zonas mineras. En los distritos del Corredor Minero del Sur como Llusco, Velille y Santo Tomás (Cusco) y Challhuahuacho y Cotabambas (Apurímac), Castillo obtuvo más del 90% de los votos. Elsa Merma Ccahua, presidenta de la Asociación de Mujeres Defensoras del Territorio y Cultura K’ana, en Espinar, refiere que “Castillo nos representa, es de un pueblo rural, indígena y lucha como nosotros también”. Y agrega: “A pesar que Keiko ha ofrecido plata (canon directo), no queremos, pues la contaminación no se soluciona con la plata. Nuestra vida y salud es lo primero. Cuando luchamos por nuestro territorio, por el agua, nos difaman y nos dicen que somos terroristas”. Al respecto, el analista político arequipeño, Gonzalo Banda, señala que el problema de la distribución de la riqueza minera no se resuelve prometiendo dinero. “La miopía de muchos de sus asesores de campaña pueden haberla llevado a desafiar la honorabilidad de las comunidades altoandinas que, previsiblemente, pueden haber interpretado como una prebenda que no satisfacía sus demandas colectivas”, escribió Banda en un medio nacional. Concluido el proceso -y más allá de las pataletas de los defensores del orden establecido- soplan vientos de cambio.

La pataleta de Keiko Fujimori y sus acólitos lo único que ha hecho es generar un clima de caos en el país.

RADIO NACIONAL


8 / Entrevista /Javier Alarcón Cervera - Experto en desarrollo rural. a soltar el poder. Los que financian los recursos o leguleyadas para impugnar votos del sur andino son personas que han estado en el poder y se han beneficiado de las reformas neoliberales del régimen de los 90’. Una cosa que hay que tener en claro es que siempre han estado en el poder grupos empresariales que han controlado la banca, la industria y, hasta antes de la reforma agraria, han controlado la tierra. Esos grupos se niegan a aceptar una derrota y la posibilidad de que alguien como Pedro Castillo, que es un profesor de origen campesino y que étnicamente ellos asocian con un indio, asuma la presidencia. Ellos se están negando a aceptar eso y sus recursos -que creo que saben que es ilegal y que no tiene sentido- buscan generar una narrativa que eche dudas para que en caso Pedro Castillo sea proclamado por el JNE haya en un sector de la población que dude sobre la legitimidad de la elección y eso les permita seguir presionando para deslegitimar su gobierno y a la larga sacarlo del poder.

“Las élites se niegan a aceptar que alguien como Pedro Castillo asuma la presidencia” Javier Alarcón analiza en esta entrevista el contexto político y social tras la segunda vuelta electoral, que hizo aflorar en un sector ciudadano una alta carga de discursos segregacionistas. El experto augura un escenario complicado para el presidente del Bicentenario, quien podría, según su mirada, ser sometido a procesos de vacancia.

Escribe: José Víctor Salcedo ¿Hay algún antecedente de una campaña electoral con manifestaciones racistas tan brutales como la actual? Diría que en el siglo XXI no tan brutalmente expresada. Sí hubo cosas en la candidatura de (Alejandro) Toledo, pero fueron más frases despectivas de algunas personas focalizadas. Probablemente también contribuyó a la exacerbación de la polarización, sobre todo en la segunda vuelta, el uso masivo de redes sociales (...) en ninguno de los clivajes (escisión o fisura) pasados el clasismo y el racismo se puso tanto en evidencia. ¿Dónde podemos ubicar el origen del odio y el desprecio a los electores de Pedro Castillo? No solo por los electores, es más por Pedro Castillo. Es un fenómeno histórico, siempre se ha criticado que en algún sector de las Ciencias Sociales se haga alusión a la herencia colonial como un factor explicativo de algunos problemas. Esta elección ha puesto en vigencia que nunca terminamos de construir una elección democrática entre todos

los ciudadanos, pese a que estamos a punto de cumplir 200 años como República. Nunca fuimos ciudadanos iguales plenamente. Hay que considerar que el voto de los electores hacia Pedro Castillo del sur andino y de otras regiones solo es posible porque todos podemos votar. Y eso de que todos podemos votar está vigente en el Perú desde la Constitución de 1979. Antes esa mayoría estaba excluida de votar. Tenemos un problema histórico de exclusión de las mayorías. ¿Qué contribuyó a esto? Keiko Fujimori, desde la primera vuelta, usó el clivaje comunismo-anticomunismo en su campaña. Así terminó realineando la campaña hacia un debate que lleva una confrontación entre pobres y ricos, entre “blancos” y el pueblo mayoritariamente de origen indígena. Lo que sucede ahora es que hay una evidente negación del valor del voto de los “otros”. En general lo que hay es una resistencia

¿Diría que es una estrategia no tanto para ganar esta elección sino más bien para minar la legitimidad del presidente electo, presionarlo y someterlo? Persiguen varios objetivos. Primero, creo que todavía tienen un resquicio de esperanza de que mediante sus recursos y presiones sobre los funcionarios de la ONPE y del JNE podrían darles la posibilidad de revertir los votos. El segundo objetivo es generar una narrativa para que después algunos actores, en especial articulados en torno al fujimorismo, puedan aducir persecución política y pedir asilo cuando los procesos penales que tienen en marcha comiencen a implementarse y estén a punto de enfrentar la cárcel. No hay que olvidar que Keiko Fujimori tiene una acusación fiscal con un pedido de 30 años de cárcel igual que para varias personas de su entorno. Y en tercer lugar se puede usar para generar inestabilidad desde el Congreso. Si se mantienen los resultados, Pedro Castillo será el presidente del Bicentenario. ¿Qué acciones inmediatas debería tomar para calmar esta crispación? A mí me parece de mal gusto decirle al presidente electo esto es lo que tienes que hacer. No obstante, creo que deberá poner orden en sus filas, porque se ha visto cierto desorden, y tiene que articular un equipo de gobierno, que ya lo está haciendo después de la alianza con Juntos por el Perú y con otros profesionales e intelectuales. También tendrá que tender puentes políticos, alianzas en el Congreso y la sociedad. Esos 8 millones de votos recibidos debe convertirlos en una fuerza político-social que respalde a su gobierno y debe ver cómo implementar ese plan de 100 días con medidas completas.


Entrevista / 9 Con ciertos matices estamos repitiendo lo que pasó en el 2016 ¿Castillo correrá la misma suerte que PPK? Tanto del 2011 como del 2016. O sea, hay mucha presión del empresariado porque se modere. Pedro Francke, que fue duramente atacado por muchos sectores que decían que estaba planteando ideas inviables, ahora, en la segunda vuelta, es puesto casi como el signo de salvación. Eso se parece al 2011. Y creo que hay cosas que se repetirán del 2016 como que Keiko Fujimori otra vez no reconocerá a este gobierno y hará una

oposición fuerte, aunque Fuerza Popular no tiene el peso de aquel entonces, pero contará con el apoyo de Renovación Popular y otros grupos. ¿Cuál es el riesgo de que esta artimaña golpista prospere? Que encuentren una manera de sacar a Pedro Castillo o que no asuma la presidencia. A futuro habrá intentos sucesivos de querer vacarlo o no darles la confianza a sus ministros o bloquear muchas de las reformas que ha planteado. Es un escenario duro que va a en-

frentar el presidente Castillo. Lo de Castillo tiene una alta carga simbólica. Hablamos de un peruano que nació en Cajamarca, donde, digamos, empezó la derrota del Tahuantinsuyo. Es simbólico no solo porque sea cajamarquino -Cajamarca fue el primer lugar de encuentro con los invasores españoles- sino también porque es un campesino, un maestro rural, nunca abandonó su origen. Su autenticidad potencia su victoria ante ciertas élites que han controlado el poder sistemáticamente.

Pedro Castillo, sostiene Javier Alarcón, debe convertir a sus electores en una fuerza político-social que sostenga su gobierno.


10 / Informe MIGUEL GUTIÉRREZ

La veneración al Señor de Qoyllurit’i, en las alturas de Quispicanchi, es una de las más multitudinarias del sur peruano.

Señor de Qoyllurit’i: fe entre montañas

CAMINO DE ESPERANZA. La peregrinación al santuario es una de las más grandes del mundo católico y empieza cincuenta ocho días después de la celebración del Domingo de la Pascua de Resurrección. Unas 90.000 personas de Cusco se ponen en marcha hacia el santuario. Lo más importante, dice el presidente de las ocho naciones Nolberto Vega, es el respeto a las costumbres y tradiciones ancestrales. “Como herederos debemos transmitirlas a las nuevas generaciones”, dice. Una imagen de Cristo estampada en una piedra apareció hace más de doscientos años en el santuario Sinakara, que se ubica al pie del nevado Ausangate, en el distrito de Ocongate, provincia cusqueña de Quispicanchi. Desde entonces decenas de generaciones adoran y festejan al Señor de Qoyllurit’i: estrella de la nieve. El día central es el 30 de mayo. Una multitud de fieles camina 8 kilómetros desde el sector Mahuayani hasta Sinakara, una explanada si-

tuada a 4 mil 600 metros de altitud y rodeada por una cadena de nevados. La peregrinación al santuario es una de las más grandes del mundo católico y coincide con la etapa final de la cosecha de productos andinos. La caminata empieza cincuenta ocho días después de la celebración del Domingo de la Pascua de Resurrección: unas 90.000 personas desde varios confines del antiguo Tahuantinsuyo se ponen en marcha hacia el santuario de Sinakara.

Don Nolberto Vega, de 61 años, es presidente caporal de la nación Quispicanchi desde hace dos décadas. Su fe en el Señor de Qoyllurit’i empezó cuando apenas tenía cinco años, un día en el que -junto a su madre- hizo su primera peregrinación al santuario. En conjunto son ocho las naciones que llegan al adoratorio: Paucartambo, Quispicanchi, Canchis, Acomayo, Paruro, Tawantinsuyo, Anta y Urubamba. Don Nolberto lleva 56 años ininterrumpidos haciendo el recorrido religioso y desde hace 38 años peregrina bailando como parte de la nación Quispicanchi. Don Nolberto cultivó su creencia año a año. Dice que el señor lo ha salvado de la muerte en varias ocasiones y le ha concedido varios favores. El último milagro ocurrió este año. En enero y febrero pasado Don Nolberto estuvo hospitalizado grave, con el 80% de los pulmones comprometidos, a causa del coronavirus. “Los médicos me habían dado poca esperanza para vivir. Pero mi fe y las oraciones han sido mi medicina y me devolvieron a la vida. Así lo siento yo”, señala.


Informe / 11 MIGUEL GUTIÉRREZ

Palabra de peregrino Don Nolberto también es presidente del Consejo de Naciones Peregrinas y la Hermandad del Señor de Qoyllurit’i desde hace tres gestiones. Cuando era policía estuvo en medio de feroces enfrentamientos contra los terroristas en Ayacucho, pero salió ileso de cada arremetida. “Es un milagro del Señor de Qoyllurit’i”, dice con seguridad. La festividad tiene un valor sustancial en palabras de Nolberto Vega. ¿Qué significa la fiesta? Representa una fiesta de fe, oración y devoción. ¿Cuál es su valor? Lo más importante es el respeto a las costumbres y tradiciones ancestrales. Como herederos debemos transmitirlas a las nuevas generaciones.

Uno de los pedidos de los creyentes es que los enfermos con COVID-19 sanen. MIGUEL GUTIÉRREZ

Muchos creen que la fiesta es solo unos días. ¿Cuánto tiempo del año dedica al Señor de Qoyllurit’i? Es constante, pero hay tres fechas festivas. La principal que es la Corpus Christi en la que lo hacemos todas las naciones; luego viene la peregrinación de la octava que hacen los hermanos de la nación de Huaro, y la tercera es la exaltación que hacen los pobladores de Ocongate.

El Inti Alabado

Durante la caminata, los fieles pueden ver las llamadas apachetas o cruces, que parecen vigilar el paso de los creyentes. MIGUEL GUTIÉRREZ

Familias enteras, incluido niños y ancianos, hacen el recorrido a pie, cuesta arriba, de unos 8 kilómetros de distancia.

El Inti Alabado es el encuentro de dos dioses: el inca y católico. Como la mayoría de las festividades religiosas, hay una alta carga de sincretismo religioso entre las creencias incas y españolas. El primero representado en el sol y el segundo en el crucifijo del señor de Tayankani. La festividad fue inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de Unesco en el 2011. Don Nolberto no faltó nunca a la caminata del Inti Alabado. “La peregrinación se hace a Mahuayani y de allí a pie al santuario. Lo hacemos con tres o cuatro días de anticipación. Después del día central, que termina con la bendición, comienza la procesión de las 24 horas. Participan las naciones peregrinas, pero sobre todo las dos más antiguas: Paucartambo y Quispicanchi. Son 28 kilómetros de caminata hasta llegar al punto de encuentro entre el Dios Sol y la cruz del señor de Tayankani, lo que se conoce como el Inti Alabado”. Acerca del Inti Alabado, Unesco señala que la peregrinación comprende una procesión de veinticuatro horas de duración en la que la nación Paucartambo y la nación Quispicanchi llevan al pueblo de Tayancani las imágenes la Virgen Dolorosa y del Señor de Tayancani, a fin de celebrar la aparición de los primeros rayos del sol. “La danza desempeña un papel fundamental en la peregrinación y se llegan a ejecutar unos cien bailes diferentes, representativos de las diferentes naciones”, anota. Los peregrinos del Señor de Qoyllurit’i viven su fe día tras día. “Nosotros estamos día y noche cantando, bailando y orando”, cuenta don Nolberto.


12 / Informe

Lo que esperan del nuevo presidente ANDINA

Después del respaldo masivo de las regiones a Pedro Castillo, los líderes esperan el inicio de los cambios prometidos en campaña.

EXPECTATIVAS. Cinco líderes y funcionarios analizan el actual momento político y social en el país y lanzan las medidas que debería emprender el nuevo presidente de la República. Una de las perspectivas es el inicio de un proceso constituyente en el país. Pedro Castillo Terrones ganó la presidencia de la República en una segunda vuelta polarizada. Su elección generó una enorme expectativa en los sectores socioeconómicos más deprimidos del país, quienes aguardan cambios sustanciales y en favor de los más pobres. La victoria de Castillo Terrones, el humilde profesor de Cajamarca, se sustentó al menos en tres razones. La primera es que la mayoría de peruanos lo percibió como “su igual”; la segunda porque encarna la esperanza de cambio con inclusión de las mayorías, y la tercera porque se enfrentó contra un partido político acusado de ser organización criminal y todos los poderes económicos y mediáticos que quieren mantener las cosas tal y como están. A continuación, la voz de quienes votaron por Castillo y lo que esperan de un gobierno suyo.

LUCIANO ATAUCURI Dirigente de Chumbivilcas El triunfo de Pedro Castillo es una alegría, una oportunidad y una esperanza de que logremos un cambio sobre todo

en cuanto a la Ley General de la Minería. Recordemos que en estos 30 años hemos sido gobernados por la Confiep; desde el 93’ han estado gobernando los grandes empresarios y ahora con este triunfo esperamos los cambios que siempre hemos esperado. Nosotros rechazamos rotundamente lo que quiere hacer la señora Keiko (Fujimori) al desconocer y pedir la anulación de los votos de zonas rurales, porque es una forma de discriminación al votante rural. Ella cree que el Perú es Lima, cree que los únicos que mandan son ellos. En el país, de acuerdo a la Constitución, todos somos iguales y lo que está haciendo es no respetar eso. A parte de ello, veo que la señora se quiere quedar con el poder a toda costa. El nuevo presidente debe convocar a todos los sectores para armar un gabinete de ancha base y preparar


Informe / 13 bien la elección de los ministros. Hay nombres como Pedro Francke que dan buena señal. Además, tiene que armar un buen equipo con capacidad de escuchar a las bases sociales. Nosotros siempre hemos pregonado por el cambio de la Constitución y eso se debe hacer desde las bases, de abajo hacia arriba. Desde nuestra visión, lo que debe hacer Pedro Castillo es también no cerrarse en sus posturas, porque ser radical no conviene porque nos llevaría a una ingobernabilidad. También, por ejemplo, debe escuchar a las clases de arriba para hacer su gobierno. El equipo técnico que rodee al presidente debe trabajar en revisar las normas sobre minería y, a partir de esa revisión, elaborar un plan para empezar a hacer los cambios.

Necesitamos un país que sea más justo y equitativo, y que se atienda las demandas de las poblaciones de acuerdo a sus necesidades y visiones. Se debe diversificar nuestra economía: no queremos más marginación entre peruanos y peruanas. Necesitamos debatir ideas y propuestas que sí puedan prosperar en nuestro país. Esperamos que nuestro gobernante y ciudadanía sepamos a dónde queremos ir. La prioridad deben ser las poblaciones más olvidadas.

regional, consideramos que para darle continuidad a los procesos deberíamos continuar generando condiciones de conciliación o concertación de tal manera que podamos contextualizar los avances de un eventual gobierno. Así mismo tendríamos que generar sí o sí espacios de diálogo con todas las entidades del Estado y la sociedad civil para seguir promoviendo los mecanismos de articulación de todas las intervenciones. Debemos poner en autos los procesos encaminados que estamos implementando en el acompañamiento de políticas sociales orientadas al tema de discapacidad, adulto mayor, violencia, niños, niñas y adolescentes. Debemos contactar e involucrar a las autoridades como parte de la implementación de los programas que trabajamos. Dado que la coyuntura es bastante complicada creo que se debe recuperar y fortalecer la democracia. Espero que el nuevo gobierno pueda reducir las brechas sociales e inequidades que hay en el país. Hay una tendencia de este posible gobierno que plantea recuperar o nacionalizar ciertos elementos y hay una expectativa por ese lado. Espero que no defraude a la población porque eso ya ha pasado anteriormente.

WALTER HUILLCA ESCUDERO

SAÚL MAMANI NINA Comunidad campesina Sihuina, Accha (Paruro) El sur del país siempre, desde nuestras visiones culturales y étnicas, vivimos en una relación armónica con el medioambiente. Cuando hay planteamientos que no son acordes con eso, nosotros queremos que algún gobierno o candidato lleve nuestras propuestas. No había nadie hasta que apareció alguien a quien hemos apoyado y porque tiene una mirada a todo el sur del país. Por eso es que desde el sur siempre hemos tenido una forma diferente de votar que los del norte. Además, ahora hemos visto que siempre nos tratan con racismo y piensan que nuestros votos no sirven, y que de ellos sí. O sea, lo que dicen ellos sí sirve y lo que se dice de este lado no serviría. Entonces, estamos en una división total y eso nos separa más como país. En el campo tenemos una visión de proteger el ambiente y no como nuestros hermanos de la ciudad que están más concentrados en obtener puestos como empleados.

Subgerente de Inclusión Social de Apurímac Estamos viviendo un contexto bastante difícil, en una coyuntura con mucha incertidumbre y mucha desconfianza, con una población prácticamente dividida. En este contexto, considero que deben brindar una cuota de tranquilidad y generar confianza en la población. Este gobierno debe fortalecer la institucionalidad del Estado porque actualmente se encuentra bastante debilitado. También considero que se pueda garantizar el diálogo con los gobernadores para poder contextualizar la situación actual que el país está viviendo y tal vez con ellos establecer las urgencias y prioridades. También esperaría que haya un nuevo gabinete ministerial considerando el contexto de la pandemia del COVID-19, debería fortalecer la capacidad de respuesta de parte del Ministerio de Salud y garantizar la cobertura de vacunación a toda la población. Asimismo, el tema de la equidad sin perder la mirada de los indicadores de la pobreza o pobreza extrema que ha sido uno de los resultados impactos de la pandemia. Como gerencia y subgerencia contamos con una agenda regional que ha determinado las prioridades en los ejes de salud, exclusión e inequidades, educativo y de violencia. Tenemos ese documento marco y, como gobierno

MARCO GAMARRA Coordinador de la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza Apurímac En principio hay que esperar los resultados finales del Jurado Nacional de Elecciones. En aras de ser responsable no podría adelantar juicio. Sin embargo, en un eventual gobierno de Perú Libre, haciendo una lectura de lo que sucedió en la campaña electoral, hay una suerte de incertidumbre respecto a las políticas y las estrategias que va a implementar en los próximos cinco años. Sin embargo, desde la mesa, vamos a tratar de hacer incidencia política sobre los temas que tenemos en agenda


14 / Informe como corrupción, pobreza, reactivación económica, salud, educación, relaciones de igualdad, inclusión, seguridad, entre otros temas de la agenda de la Mesa de Concertación. Y vamos a tratar de acercarnos a los decisores y a todos los que tienen la posibilidad de construir las políticas públicas. Vamos a tratar de establecer una relación muy directa con los congresistas electos por la región de Apurímac para que puedan asumir la vocería de la problemática y los temas de la agenda. Asimismo, aprovecharemos otros canales y medios como la entrevista de hoy para poder visibilizar problemáticas sociales u otros temas que pudieran suceder por desencuentros de los diferentes grupos de interés de la región y del país. Nuestro objetivo es alertar sobre los conflictos sociales de minería y violencia familiar, son temas en los que tenemos que hacer un trabajo arduo e incidencia para que se emitan normas, leyes y que se desarrollen estrategias de protección para mujeres y poblaciones vulnerables. Lo que estamos avizorando como resultado de la campaña electoral es la fragmentación social que ha evidenciado que somos una cultura muy complicada, machista, discriminatoria, sectaria, personalista y poco comunitaria. Hay un contexto muy complejo de fragmentación social y va ser un tema de urgente abordaje desde la Mesa de Concertación. Al margen de los otros problemas que mencioné creo que de manera prioritaria vamos a desarrollar una campaña de superación de este problema de intolerancia que ha evidenciado esta campaña: si no apoyas a Castillo eres corrupto y si lo apoyas eres comunista, terrorista. Colocarse en esta lectura extrema y con calificativos como estos es complicado, hay la necesidad de impulsar un proceso

de superación de estas barreras y más bien hay que generar la cultura de solidaridad, de compañerismo, de ayuda mutua, recuperar la tradición histórica que hemos tenido como legado desde los incas y la cultura quechua.

JERSEY CABALLERO PALOMINO Director del programa IDMA Abancay y presidente de la Comisión Ambiental Regional de Apurímac Tenemos muchas aspiraciones, sueños de vida y cambios que se traducen en cambios estructurales propuestos. En principio esperamos que se construya una nueva Constitución y que esta reconozca los derechos de las personas y que no se vean estos bienes comunes como recursos que luego se implementan actividades extractivas que dañan los territorios de las comunidades campesinas y regiones. Aspiramos a participar en un proceso de construcción de la nueva Constitución.

Estamos trabajando en colocar estas agendas en colectivos de comunidades campesinas, sesiones de mujeres líderes. Esperamos que el gobierno de Perú Libre pueda abrir las posibilidades para que estas voces sean escuchadas. Nos corresponde agitar un poco las bases de estos debates para que así todo se pueda transformar en nuevas políticas. Hay que tener mucho tacto con las bases, acompañar a los líderes o nexos que podrían ser el presidente, los congresistas u otro tipo de autoridades. Hacerlos partícipes para que los debates puedan transmitir las agendas hacia otros niveles. Esa es una estrategia que estamos asumiendo desde la institución y espacios colectivos. A este nuevo gobierno -elegido por el pueblo- lo están deslegitimando. O sea, como la derecha no puede ganar en las urnas y sus trampas tratan de deslegitimar al elegido. Nos preocupa mucho con qué fuerzas nuestro gobierno va a poder posicionarse, impulsar los cambios estructurales presentados en su campaña. Entonces, ¿qué tipo de técnicos y ministros va a elegir para que pueda realizar estos cambios? Es una gran incógnita, que se traduce en una alta incertidumbre, lo que no es bueno. Corresponde a las bases y los colectivos incluir y priorizar en sus agendas las propuestas. Si bien están deslegitimando y debilitando a Pedro Castillo, probablemente, en los pocos días que quedan, va a tener que usar las energías para salir adelante con su gobierno. Ahí lo que haría falta es poder apropiarnos de las regiones, más aún en las regiones que lo hemos apoyado ampliamente. Ir generando foros, debates sobre el proceso constituyente y sobre bienes comunes, leyes ambientales y derechos de las personas. Sería un gran error si Castillo solo dedicara una gran parte de su tiempo a defenderse.

Los votantes del Corredor Minero del Sur, entre Apurímac y Cusco, esperan cambios a la Ley General de Minería.


Informe / 15

Organismos electorales en el Perú: su debilitamiento y efecto jurídico en la democracia Escribe: Henry Jaersino Delgado Urrutia – Abogado, Magíster, docente universitario y doctorando en Gobierno y Políticas Públicas.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha sido el ente más cuestionado en este proceso.

El Perú, hasta el año 1931, no tenía un organismo rector de los procesos electorales. Mediante Decreto Ley N.° 7177, del 26 de mayo de 1931, se crea el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) con la finalidad de devolver al país a la senda de la democracia. En aquella fecha se conoció a esta norma como el “Estatuto Electoral” y dispuso el voto obligatorio en el país para los varones alfabetos y mayores de 21 años y, además, estableció el Registro Electoral permanente, creándose la libreta electoral como documento de identidad y de sufragio. Han transcurrido 90 años y pareciera que la “senda de la democracia en el Perú” es afectada por el debilitamiento de los organismos electorales, dado los acontecimientos actuales derivados del proceso eleccionario vivido en este 2021 (Año del Bicentenario). El sistema electoral en el Perú actualmente se encuentra regulado en el Título IV: Estructura del Estado: capítulo XIII, artículo 176° de la Constitución Política, y tiene por finalidad asegurar que las votaciones traduzcan la expresión auténtica, libre y espontánea de los ciudadanos; y que los escrutinios sean reflejo exacto y oportuno

de la voluntad del elector expresado en las urnas por votación directa. Bajo este marco constitucional, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la Oficina de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) conforman el sistema electoral. Sin embargo, pese a los esfuerzos de mantener la democracia, a la fecha no tenemos un presidente de la República por el letargo de la ONPE en establecer los resultados de la votación y lo dilatado en resolver los recursos de nulidad planteados por los postulantes a la presidencia ante el JNE. Esta circunstancia en tiempos de pandemia trae consigo un “debilitamiento institucional” que afecta a la ciudadanía y a la “democracia”. Las puestas en duda de los organismos electorales sean porque aparecen en el padrón de electores personas fallecidas y/o supuestas suplantaciones de personas en el acto de sufragio, o los vicios pretendidos a través de diversos recursos de nulidad y la falta de decisión oportuna, manifiesta una debilidad institucional que esperemos no lleve a una crisis de gobernabilidad. Desde 1930 hasta 1968, los gobiernos en el Perú no lograron completar su pe-

riodo y fueron derrocados por un golpe militar, aunque entre 1968 a 1980 hubo un régimen militar con propuestas de orientación “nacionalista y antioligárquica”, como se autodefinían. En el Perú, en el año de su Bicentenario, debemos ser enfáticos en señalar que las instituciones democráticas y su régimen constitucional han tenido y aún tienen una vigencia más formal que real, demostrado en que hasta la fecha no se ha proclamado al presidente de la República para el periodo gubernamental 2021-2026. Y es que se han interpuesto acciones constitucionales, denominadas en el ámbito jurídico “Garantías Constitucionales”, como una acción de amparo para “que se declare nula la cuestionada elección del 6 de junio de 2021 y asegure la vigencia democracia en nuestro país en el año de su bicentenario”, presentada por un ex vocal supremo. Y un hábeas data “para acceder a la lista de electores con firmas y huellas digitales”, presentada por una ex congresista Milagros Takayama (que evidentemente no han sido aún resueltos), hasta una “presunta” carta firmada por varios militares peruanos retirados que exigen al Ejército su “levantamiento” en contra de “un presidente –supuestamente- ilegal e ilegítimamente proclamado”. Estas circunstancias nos muestran lo débil y frágil que es aún nuestra democracia, pese a que se encuentra ad portas de cumplir 200 años de República. Frente a este panorama sombrío del futuro de nuestro país, la incertidumbre de conocer quién gobernará el próximo quinquenio, una pandemia galopante que golpea la vida y salud de la ciudadanía, recursos jurídicos que ponen en duda la legitimidad de quien vaya a gobernar el Perú, falta de claridad de los organismos del sistema electoral, pone en riesgo la democracia y debilita su legitimidad institucional. Queda por tanto ser reflexivos y reevaluar las funciones de los organismos que conforman el sistema electoral para que a posteriori, en futuros procesos eleccionarios, no se caiga en una “pretendida ilegitimidad” –denunciada por intereses subrepticios- que ponga en riesgo y debilite el “sistema democrático” que persigue la ciudadanía a 200 años de República.


16 / Informe

Más del 60% de mujeres mayores de 18 años han sido víctimas de algún tipo de violencia, según cifras del INEI.

Cómo gastan el dinero de lucha contra la violencia a mujeres Escribe: Jorge L. Sáenz A – Centro Bartolomé de Las Casas (CBC) UNA MIRADA AL SUR. La violencia hacia las mujeres debe ser prevenida, erradicada y sancionada. El 66.6% de mujeres mayores de 18 años han sufrido violencia física, psicológica o ambas. Revisamos el presupuesto por resultados para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres en las regiones Cusco, Apurímac y Puno. Una de las principales brechas de género es la violencia contra la mujer: el 66.6% de mujeres mayores de 18 años han sufrido violencia física, psicológica o ambas (INEI, 2020). Tenemos la Política Nacional de Igualdad de Género, el Plan Nacional contra la Violencia hacia la Mujer y la ley para la prevención, atención y sanción de la violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar. ¿Cómo y cuánto invierten los gobiernos regionales y locales para contribuir al cierre de esta brecha?

El presupuesto por resultados es una estrategia de gestión pública que está implementado el gobierno peruano, que vincula la asignación de recursos presupuestales y los resultados a favor de la población. Uno de los instrumentos del presupuesto por resultados son los programas presupuestales que buscan brindar bienes y servicios para la mejora de la situación de las personas. Para el caso de la violencia hacia las mujeres, hay dos programas presupuestales que abordan esta problemática.

Uno es “lucha contra la violencia familiar” y el otro es “productos específicos para reducción de la violencia contra la mujer”. Para el 2020, a nivel nacional, se programó un presupuesto de 503 millones 668 mil 361 soles con una ejecución del 92.1% para la lucha contra la violencia familiar. Y para el 2021 el presupuesto asignado es de solo 298 millones 886 mil 938 soles, que hasta la fecha tiene un porcentaje de ejecución del 42.2%. El programa presupuestal lucha contra la violencia familiar tiene dos productos: “personas afectadas por hechos de violencia familiar con servicios de atención” y “población cuenta con servicios de prevención de la violencia familiar”. El presupuesto programado por los gobiernos locales para el 2020 fue de 4 millones 372 mil 566 soles con una ejecución del 46.7%; y para este año es de 4 millones 223 mil 500 soles que hasta la fecha tiene una ejecución del 38.1%. El presupuesto programado por los gobiernos regiona-


Informe / 17 les para el 2020 fue de 44 millones 507 mil 454 soles con una ejecución del 93.7%; y para este año es de 60 000 soles, que hasta la fecha tiene una ejecución del 0%. El programa presupuestal “productos específicos para reducción de la violencia contra la mujer” recién se está implementando este 2021 y participan solo el gobierno nacional y los gobiernos regionales. El presupuesto total es de 388 millones 540 mil 041 soles y para los gobiernos regionales es de 21 millones 762 mil 089 soles con un porcentaje de ejecución del 30.7%. Para el caso de la región Cusco, Apurímac y Puno, para este año, se destinó recursos para las siguientes actividades y proyectos relacionados a los programas presupuestales “lucha contra la violencia familiar” y “productos específicos para reducción de la violencia contra la mujer”.

Gastos ediles Un primer aspecto a resaltar es que los gobiernos locales que programaron recursos relacionados al programa presupuestal de lucha contra la violencia familiar en el año 2020, solo ejecutaron el 46.7% de los recursos económicos. Sobre la programación de recursos de los gobiernos locales del Sur Andino, solo cuatro municipalidades de la región Cusco y Puno programaron presupuesto para la lucha contra la violencia familiar: construcción de una casa refugio, desarrollo de capacidades y atención de personas afectadas por la violencia. Una de las principales actividades a desarrollar por la sociedad civil y población en general es la vigilancia de la ejecución de dichos proyectos, revisando por un lado la consulta amigable del Ministerio de Economía y Finanzas, además de que la ejecución de estos proyectos sea seguida por las instancias y espacios de concertación que ven los temas de la prevención, atención y sanción de la violencia contra las mujeres. A nivel nacional, todas las regiones han programado recursos relacionados a los productos específicos para reducción de la violencia contra la mujer. Las acciones buscan la prevención de la violencia sexual y del acoso escolar. Las instancias regionales de concertación en la que participan representantes estatales y de la sociedad civil tienen la labor de hacer el seguimiento para el desarrollo de dichas actividades, y la sociedad civil de vigilar el desarrollo de dichas actividades. Se espera que más gobiernos locales asignen recursos teniendo como referencia el programa presupuestal “lucha contra la violencia familiar” y que estos presupuestos sean ejecutados en su totalidad. La violencia hacia las mujeres debe ser prevenida, erradicada y sancionada.

Cusco, Puno y Apurímac son regiones donde la violencia hacia las mujeres sigue siendo un grave problema social.


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Siembra y cosecha: no hay políticas públicas para proteger cabeceras de cuenca Escribe: Hysha Palomino – CEDEP Ayllu

La siembra y cosecha de agua es una práctica que consiste en recolectar el agua de lluvia para usarlo en tiempo de sequía.

GUARDIÁNES DEL AGUA. Comunidades íntegras aplican diversas técnicas y prácticas para proteger el recurso hídrico. Sin embargo, en el Perú se avanzó poco en la creación de políticas públicas específicas que fomenten los trabajos de preservación en las cabeceras de cuenca. “Antes, cuando nosotros no hacíamos los trabajos de siembra y cosecha de agua, los manantes se secaban, no teníamos agua. Ahora se mantienen húmedos en tiempo de sequía”, cuenta

Mary Huamaní, líder de la comunidad campesina de Amancay en el distrito de Accha, provincia Paruro, de la región Cusco. La “siembra y cosecha de agua”

o “crianza del agua”, un término acuñado culturalmente en el Perú, es una práctica ancestral que consiste en recolectar el agua de lluvia, que se infiltra en el subsuelo y posteriormente se utiliza en la agricultura y el consumo humano. “Nosotros trabajamos -mujeres y varones- para retener el agua y también para cosechar para que haya mayor cantidad de agua y se infiltre a los manantes que hay más abajo”, afirma Mary. Esta es una estrategia empleada para mitigar los efectos del cambio climático y una solución para enfrentar la escasez de agua, garantizando la sostenibilidad agrícola. Esta práctica no solo se desarrolla en el Perú, sino que también es empleada en las zonas más áridas del


Informe / 19 mundo. Por ejemplo, en los países del Medio Oriente los sistemas de cosecha de agua son conocidos como ganat o kariz en países como Irán, Afganistán y Pakistán; foggara en el noroeste de África (Magreb); khadin en la India, o negarim en Israel y países aledaños. El agua es un eje articulador que vincula aspectos naturales, sociales y económicos. Para conocer un poco más sobre las políticas públicas actuales, enfocadas en este tema, conversamos con el ingeniero zootecnista Juan Víctor Béjar Saya, especialista en gestión social del agua y cambio climático. ¿Desde cuándo el Estado implementa políticas públicas referidas a la siembra y cosecha de agua? Desde el 2014. Ahora se denomina infraestructura natural. Estas políticas se han implementado con el programa de Sierra Azul del 2017 al 2020. Antes de la pandemia hubo una gran inversión, alrededor de 78 millones de soles en la sierra sur y centro del país. Este programa trabaja principalmente la cosecha del agua enfocada en aumentar el volumen de agua, que también es resultado del trabajo articulado con otras tecnologías andinas adaptadas como las zanjas de filtración, la reforestación, la forestación con especies nativas, entre otras. Sin embargo, los procesos para acceder a estos programas son muy burocráticos y necesitan un financiamiento para elaborar el expediente técnico. Muchas comunidades no están informadas de estos procesos y quedan fuera. Además, los gobiernos locales no cuentan con especialistas en estos temas. ¿Estas acciones son solo aplicadas al sur del Perú o pueden ser replicadas en todas partes? Lo primero es tener un enfoque territorial, no podemos hablar de espacios aislados […] Entonces, cuando hablamos de cuenca vemos de una forma más integral y coherente esos trabajos de siembra y cosecha de agua. Al final, si tu trabajas en la parte alta vas a tener beneficios en la parte baja. […] La responsabilidad de generar agua recae en los “guardianes del agua” que usualmente son las cabeceras de cuenca y no hay una política específica de protección de estas. ¿Existe alguna ley que fomente o regule las acciones de la siembra y cosecha de agua? El aspecto de proyectos sí está normado en relación a cómo hacer un proyecto de infraestructura natural, inversión en recuperación de ecosistemas, riesgos y desastres. Pero, existe la necesidad del reconocimiento de los “guardianes del agua”. Entonces, no hay una ley que solamente promueva la inversión sino también este reconocimiento. Se menciona la recuperación de las tecnologías

ancestrales, pero no existe una política específica que hable y regule esto. Asimismo, en la parte legislativa se ha avanzado en el tema de mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos, que se ha aprobado en el 2014 a través de la ley 30215. En el Cusco, no solamente funciona como mecanismo de pago por servicios ambientales, sino también de la responsabilidad que deben tener las empresas prestadoras de servicio a nivel nacional.

Contexto regional Para conocer mejor los avances en trabajos de infraestructura natural que se vienen realizando en la región Cusco, conversamos con el ingeniero Juan Suyo Flores, director de Estudios y Proyectos Ambientales del Instituto de Manejo de Agua y Medio Ambiente (PER IMA). ¿Qué proyectos de siembra y cosecha de agua ha implementado el IMA? El IMA ha estado trabajando esta propuesta hasta el 2010 […] trabajamos una propuesta en una microcuenca modelo que es Paucartambo, específicamente en la laguna de Quescay, donde realizamos la cosecha y siembra de agua. Realmente ha dado resultados exitosos, lo cual ha sido meritorio para replicar en otros ámbitos de la cuenca. ¿En qué territorios se replica esta experiencia? En las tres cuencas importantes de la región del Cusco: Vilcanota, donde estamos implementando un proyecto en la parte alta, que abarca desde Canchis […], hasta la provincia de Quispicanchi, donde tenemos 10 microcuencas en tratamiento. En Calca-Urubamba, trabajamos 10 microcuencas en la parte baja. ¿Cuánto presupuesto tiene IMA para hacer estos trabajos? Se trabaja la siembra y cosecha de agua con dos ejes de trabajo con un promedio de 35 a 40 millones de soles anuales, de los cuales la mitad corresponde a estas prácticas de regulación hídrica en el Cusco. ¿Cuáles son los resultados de los proyectos? Tenemos que aclarar que la experiencia trabajada en Paucartambo ha servido como un modelo nacional. […] Hemos planteado como meta entregar 21 millones 500 mil metros cúbicos de agua para la región Cusco. A partir de las prácticas de siembra y cosecha de agua hemos logrado represar en lagunas y lagunillas 16 millones 600 mil metros cúbicos de agua y el resto de 4 millones 900 mil son producto de las recargas acuíferas.

Experiencia a nivel local “[…] No ha sido fácil, en la parte alta hemos trabajado en faena comunal mujeres y varones por igual; construyendo este dique rústico, cercando toda esta área de protección, hemos hecho zanjas de infiltración y plantaciones con árboles nativos, por eso ahora tenemos suficiente agua para regar y para consumo”, refiere Mary Huamaní. En el 2018 en la comunidad campesina Amancay, -distrito Accha, provincia Paruro, región Cusco- se realizaron los trabajos de siembra y cosecha de agua, apoyados por el Centro para el Desarrollo de los Pueblos Ayllu (CEDEP Ayllu) como parte de una estrategia de ordenamiento territorial comunal que se realizaba en su territorio. Un esfuerzo realizado a través del trabajo articulado con la comunidad, el gobierno local y la sociedad civil, que les permitió a los comuneros y comuneras tener suficiente agua, tanto para el riego como para el consumo. Su oferta actual de agua es de 109 litros por segundo. “Desde el gobierno local hemos gestionado este y otros proyectos con Sierra Azul, preparando el expediente técnico, con el apoyo de un consultor y conseguimos la aprobación”, afirma la alcaldesa del distrito de Accha, Marina Núñez. En el 2019, el Minagri, aprobó la ejecución del proyecto “Construcción de captación superficial de agua en 3 unidades productoras de los sistemas de riego de la comunidad campesina Amancay y Parcco del distrito de Accha, provincia Paruro”, que permitió ampliar este trabajo de siembra y cosecha de agua. “Con el cambio climático en varios lugares se está secando el agua, necesitamos proyectos para hacer la siembra y cosecha de agua y el único ente es Sierra Azul. Por supuesto todo trámite es burocrático, toma tiempo, lo que pedimos es que prioricen estos proyectos para seguir avanzando en beneficio de los pobladores”, dice Marina Nuñez. Esta es una experiencia positiva, resultado del liderazgo de la comunidad y la voluntad política de su autoridad local. Sin embargo, es necesario que haya una política pública para la preservación de las cabeceras de cuenca, que es donde se genera el agua. Según Juan Victor Béjar “si no se trabaja a nivel social vamos a seguir teniendo arqueología de riego o iniciativas que al final solamente funcionan cuando se entrega el proyecto. El trabajo social se construye con la recuperación de saberes, con construcción de conocimientos de la mano de las comunidades y de la sociedad y eso es un proceso largo y esperamos que se haga tangible, que el agua no fluya en dirección del poder, que fluya para todos, que nos incluya y no nos separe”.


Tu reflejo en el mío Una de las consecuencias de la crisis sanitaria por el Covid-19 ha sido el cese de actividades culturales y el perjuicio de la economía de artistas y colectivos artísticos independientes. El colectivo JUGLAR Artes escénicas de Cusco presenta la temporada virtual de la obra “Tu reflejo en el mío”. La obra cuenta la historia de Soledad y Camilo, dos seres que luchan por sobrevivir en una sociedad que constantemente los margina y abandona. La creación reflexiona sobre los trastornos mentales como consecuencia de la convivencia en una sociedad sometida a normas y restricciones. Fotos: Adriana Peralta

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