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LOS CAM I NOS D E LA ACUARE LA D E OCTAV IO PAN IAGUA Por Gilda Matos

“El color, que por sí mismo es un material de contrapunto que encierra infinitas posibilidades, creará, junto al dibujo, el gran contrapunto pictórico con el que la pintura llega a una composición que, como Arte verdaderamente puro, se pondrá al servicio de lo divino. A esas alturas vertiginosas la lleva siempre el mismo guía infalible: el principio de la necesidad interior”. Wassily Kandinsky La técnica de la acuarela ha sido convertida en la metáfora expresiva que ha marcado el camino de la vida del artista Octavio Paniagua. Agua, transparencia, color y manchas han formado el sendero de su poética visual tan versátil, ardua e intensa como su vida en el arte. Desde la década de 70, al concluir sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes se perfiló como experimentado acuarelista, iniciando su primera presentación pública con obras en acuarela. La incursión en esta técnica lo llevaría por caminos que hoy enorgullecen el panorama de las artes visuales dominicana, sus obras forman parte de importantes museos y colecciones del mundo: Museo de la Acuarela de México, Art Alianza de New York, Museo de la Gráfica Novosibirk (Rusia), y sus cuadros forman parte de colecciones privadas de Suecia, Italia y Portugal. La vida y obra del pintor se mezclan en colores, trazos, manchas de la acuarela. Cada etapa de su desarrollo personal queda marcada en la variedad temática de sus pinturas. Los temas sociales, infantiles, eróticos, culturales forman el universo pictórico de Paniagua. Con sus capas de acuarela nos comunica en imágenes de paisajes urbanos, marinas, estampas y personajes de distintos estratos sociales una visión auténtica de la vida, de las cosas y sobre todo, su sentido de modernidad en la implementación de la técnica, que no busca efectos esteticistas, de lo bien hecho, lo bien acabado, sino develar lo que no se ve de las cosas y el ser, convirtiendo sus pinceladas en la textura que da el significado a su obra artística, transmitiendo el sentimiento, las ideas y los conceptos . SUS PERSONAJES Entre los personajes más recurrentes en su discurso pictórico están los músicos clásicos y populares, la mujer en el aspecto sensual, erótico, maternal y mítico, el niño o joven en la marginalidad y pobreza. Sus caracteres los marca de forma dramática, lo gestual es definitorio en la composición visual, con ellos transmite el alma y el pensamiento de protagonistas del mundo cultural como es el caso del personaje del cuadro “La estría de la experiencia” donde nos revela la sabiduría de la madurez, edad y el tiempo en una sola persona.


El pintor consigue expresar con las distintas aplicaciones de la acuarela, ya sea húmeda sobre húmeda, goteado, o transiciones entre los colores, una visualidad de efectos que se convierten en contenido temático, sobre todo el sentimiento del instante, tiene la grandeza de comunicar el paisaje citadino, marina, pelea de gallo, estallidos de violencia sin ser naturalista, solo con la acción casi gestual del pincel, el agua y el color. SU TENDENCIA PICTORICA El pintor ha recorrido casi todas las tendencias en su quehacer representativo en la pintura, el impresionismo, realismo, simbolismo, expresionismo y la abstracción ha sido las formas para llegar a entablar un dialogo con el espectador de sus pinturas en la intensión de llegar a lo más recóndito y despertar las fibras sensibles del lector de sus obras. Sin dejar de ser diestro en la incursión de múltiples tendencias artísticas, es en la expresionista y en la abstracción donde impacta su fuerza y creatividad. Sus acuarelas abstractas revelan un gran desarrollo de la intuición y las ideas en la creación de contenidos y formas visuales que permiten develar múltiples significados, conexiones culturales, y sobre todo, el libre juego de la imaginación del espectador. Sus acuarelas abstractas se basan en pinceladas, manchas, sentido rítmico de las formas, contrastes de colores, y una agradable armonización del universo caótico de las formas que atrapa en una mirada que emociona, interfiere, inquieta y deleita al perceptor. ETAPA DE EBULLICIÓN DEL EROS En el cumplimiento de la máxima de Sigmund Fred “Los estímulos que vienen del interior del cuerpo y alcanzan al alma” fue en década de los noventa sus acuarelas se tornaron carnales, libidinosas. Esta fue la etapa de ebullición del erotismo mágico, placer, sensualidad en la vida del pintor. Este período lo consagró ante la crítica dominicana como un refinado acuarelista pues en sus temas eróticos guió al pincel con sentimiento, fuerza interior hacia la imagen de mujer como protagonista de sus ansias idílicas, pasión y dramatismo humano. Acción comprensible a su etapa llena de ímpetu juvenil, que junto a la desinhibición creativa y cuidado técnico que lo llevaron a la creación de obras con gran valor estético en el ámbito erótico. ETAPA ACTUAL Tras una vida intensa en su quehacer artístico, después de haber realizado 16 exposiciones individuales, participado en más de cien colectivas, alcanzado nueve premios en importantes concursos, adquiere una nueva conciencia de vida. El pintor inicia una búsqueda espiritual cuando en enero del 2008 dice, “marca el inicio de una relación que se vio truncada cuando puse mi vista en el hombre, que por demás es tan defectuoso y pecador como yo.”. Octavio Paniagua reencuentra el camino de Wassily Kandinsky del principio del arte como necesidad interior: “En general, el


color es un medio para ejercer una influencia sobre el alma. El color es la tecla‌. El artista es la mano que por esta o aquella tecla, hace vibrar adecuadamente el alma.�

Ahora, como siempre, el color de la acuarela le acompaĂąa por su nuevo camino.


UNA GOTA DE AGUA, CAFÉ Y COLOR DE SANTO DOMINGO A NEW YORK