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Jaqueline de St Aubin / Lotte Sanders

periódico al límite

jaqueline de st. aubin Colores que evocan lo vivido

Luminosidad, intensidad, fuerza cromática que remece los sentidos. Tonalidades que emergen de la obra con el fin de recordar el camino recorrido. El goce de poder intensificar el día a día. Por Elisa Fernández, periodista. De la serie Veleros: “Harmony”, 2008, óleo sobre tela, 130 x 150 cm.

a pintura de esta artista es capaz de generar una sensación muy particular de fina sensibilidad y a la vez un destello de fuerza muy perceptible. La propuesta visual de Jacqueline se transforma en un documento artístico sobre las distintas sensaciones y momentos que ha experimentado a

lo largo de su existencia. “El color para mí es fundamental, lo que caracteriza a mi pintura es el color, es un tema personal. Yo viví en México durante muchos años, y éste es un país muy colorido… pienso que inconscientemente me influyó. Pero también hay una predisposición de uno, en como ves la vida y eso

gatilla lo que haces”, explica. Su gama de creación es extensa y ha ido diversificándose con el paso de los años. Le interesó el tema del tratamiento artístico ligado a objetos de uso cotidiano como los sobres, las estampillas y los sellos, luego retrato la imponencia de la figura del caballo, y

actualmente sitúa en el lienzo la vida de los veleros en la profundidad del océano. Cada una de sus obras tiene la intención de comunicar, de llevar el arte a cada rincón posible, de liberar los colores y hacerlos cercanos, la posibilidad de sanar y generar refugios a través de lo creado.

lotte sanders El paisaje del cuerpo y el paisaje de la tierra

Las bellezas del Valle Limarí sentidas como potencias afectivas, libidinales, donde los contornos y curvaturas del paisaje son también los contornos y las curvaturas del cuerpo. Por Gina Benvenuto, periodista y licenciada en estética.

l paisaje del cuerpo y el paisaje de la tierra se hacen uno en la imaginación simbólica de la artista Lotte Sanders. Recorrer y transitar la tierra es también recorrer y transitar un cuerpo: el suyo, el de otro. Son los territorios del alma de la tierra y del cuerpo humano los que se encuentran y fusionan en sus manchas de colores potentes, sensuales, eróticos, dulces. También terribles. Su conmoción estética frente a los cielos transparentes de azules eléctricos violáceos o rojizos que cubren el norte de Chile, semeja un enamoramiento. Los bellos ocres; desérticos y dorados también lo hacen. Los espinos nortinos y los cauces del río Limarí, también

“El espino”, 2010, técnica mixta, 140 x 200 cm.

nos narran vivencias internas de paisajes sicológicos amorosos y desgarrados. Como si la belleza se le hiciera mucha y necesitara darle un cuerpo para aliviarse de ella. “Necesito pintar para no quedarme con tanta existencia”. La artista actualmente se encuentra en la relectura de Leonardo Da Vinci y su “Tratado de la pintura”, donde seguramente encontrará algunos referentes inspiradores para sus nuevas indagaciones pictóricas. Esta vez están centradas en el erotismo y las diferencias y semejanzas que acercan y separan la sexualidad humana y la sexualidad instintiva.

Periódico / Edición 65 Diciembre  

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