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Murcutt, Hadid y Calatrava

Al preguntarle por un arquitecto que ha marcado su obra, Gillet nombra, sin dudar, a Glenn Murcutt. - ¿Por qué Murcutt? - Porque todas sus propuestas son cuerdas a nivel de escala dentro del paisaje, tienen en cuenta el clima, el lugar. -Son coherentes. - Exacto. Me gusta la coherencia. - En contraposición, ¿qué opina de Zaha Hadid? - No me gusta hacer crítica sobre otros arquitectos, pero creo que es y será necesaria la gente que experimenta. Esa arquitectura sensacional hace falta. - ¿Hace falta un Calatrava? - Bueno... estoy justamente regresando de España, de Bilbao, donde visité el Guggenheim. En Los Ángeles había visitado el Disney Hall, que diseñó Gehry. Definitivamente, es una arquitectura escultórica que tiene sus alcances. El Guggenheim es más un edificio que un museo. Después de visitar la obra arquitectónica uno queda con hambre de museo, porque no hay gran cosa. Son cosas de un marketing que funciona muy bien, porque en la ciudad hay un museo de bellas artes, con obras y bien acabado, en el que no había nadie, mientras el Guggenheim estaba repleto de gente. Además, el aeropuerto era un Calatrava. Es obvio que la obra costó más de lo pensado, porque los acabados son pésimos y se nota que tuvieron que bajar costos. Estas son las consecuencias de la megalomanía. A nivel espacial tiene sus calidades, pero no en todo. Incluso hay arquitectos que hasta en obras, en teoría pequeñas, revelan una megalomanía. Hay megalomanía en los carros de la gente, en sus ropas y en sus casas. Es una especie de característica de nuestra época: la sociedad del espectáculo. Por eso existe Facebook. - ¿Afectan negativamente a la arquitectura estas corrientes culturales y económicas? - Desde el punto de vista económico, en una ciudad como Bilbao, es un golpe de marketing que funciona para que la gente la visite; pero como profesora veo que los jóvenes estudiantes ven esas obras como si fueran lo normal. Por eso siempre les pido que tratemos de resolver un problema dentro de su contexto. Una casa es una casa. Una escuela es una escuela. Un proyecto para una empresa es otra cosa. Y tanta gente tiene alcance a tanta imagen, que se olvidan muchas otras cosas. Lo visual es una parte de la arquitectura, pero está todo lo demás y eso se está olvidando. 1. Sus proyectos son una conjugación de materiales industriales con texturas naturales y un cuidadoso paisajismo. 2. El volumen puro de su vivienda se conjuga con la gracia de la curvatura del alero para el garaje y el entorno boscoso. Esto incide en las vistas desde todos los espacios internos. 3. A pesar de la pureza de su arquitectura, los volúmenes que conforman sus obras cargan un cuidadoso detalle que ayuda a vincular la escala de la obra con el ser humano y su entorno. 4. Los cerramientos diáfanos de sus obras y el juego de vacíos permiten una relación directa con el entorno. 5. Los espacios internos libres y multifuncionales permiten su transformación según las necesidades del cliente. 6. A partir de un cuidadoso trabajo de iluminación y materiales con texturas y colores cálidos, Gillet consigue crear atmósferas inusitadas.

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Edición 87 Revista Habitar