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GRANDEZA DE MACHU PICCHU

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Alfredo Yépez Miranda

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Alfredo Yépez Miranda

El Directorio de la Revista Digital Apuntes de Arquitectura, se complace en presentar este Primer Libro Digital que tiene por finalidad difundir el conocimiento de nuestra cultura madre, contribuyendo a preservar la naturaleza, disminuyendo el consumo de papel. Es un gran honor para nosotros empezar esta nueva era de impresiones digitales con el una de las mejores obras del notable escritor cusqueño Dr. Alfredo Yépez Miranda, quien publicó este trabajo en 1968, hace 43 años. “Grandeza de Machu Picchu” es un

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mensaje hermoso que nunca perderĂĄ vigencia para quienes amamos este lugar tan especial donde se fusiona la obra del hombre con la obra del Creador.

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INVITACION A LEER Por el Dr. MANUEL JESUS APARICIO VEGA. Catedrático del Departamento de Historia de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional del Cuzco: Miembro del Centro de Estudios Cuzqueñistas "Inca Garcilaso".

Cuando en 1933 surge a las letras cuzqueñas y nacionales Alfredo Yépez Miranda, con sus "Andes Vengadores", los más destacados intelectuales de la época y los más severos críticos valoran su producción primeriza; todos encuentran en él una figura promisora, entre otros el patricio Enrique López Albújar le decía: "le auguro a Ud. muchos éxitos. Tiene Ud. por delante la hermosa región cuzqueña de cuya vida y paisaje se ha dicho todavía tan poco". Desde entonces el destacado humanista cuzqueño ha puesto su verbo y su pluma al servicio del Cuzco y todo cuanto a escrito está inspirado en el gran tema de esta Roma de América. Aquel novel del treintitrés a base de su obra constante y fecunda logró alcanzar la dignificante profesión de cuzqueñista; es pues Yépez Miranda un cuzqueño de nacimiento y un cuzqueñista de profesión, título que muy pocos poseen.

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La obra meritoria de Yépez, se ha encausado claramente por dos sendas definidas: La Historia y la Literatura. Al estudiar el pasado, Yépez, no es el historiador frío que busca el dato escueto; tiene mucho de poeta y de novelista; por eso le da forma y color al dato, como Garcilaso que fue historiador y literato. En el campo de la Literatura nadie corno Yépez, ha descrito nuestro paisaje con acento tan lírico, con emoción tan honda, con colores tan nítidos. A lo largo de 35 años de intensa labor intelectual, como partiendo con igual solvencia la docencia secundaria y universitaria, la investigación histórica y literaria, la magistratura y el periodismo; nos ha entregado varios libros y numerosísimos

artículos

publicados

en

periódicos,

tanto

revistas

y

nacionales

como extranjeros. Para no hacer una bibliografía exhaustiva de su producción, puesto que ese no es el propósito dé estas brevísimas líneas, ahí sus principales títulos: "SIGNOS DEL CUZCO", "TIERRAS DEL SOL", "EL OLLANTAY", "GARCILASO",

"CUZCO

ETERNO",

"INDIGENISMO

Y

SERRANISMO",

"GARCILASO SIMBOLO DEL MESTIZO", "JUAN ESPINOZA MEDRANO EL 5


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LUNAREJO", "PERUANIDAD LITERARIA", "LA NOVELA INDIGENISTA", "CAMINO DEL MESTIZO", "LA GRAN CONFEDERACION DE LOS ANDES", "EL HUMOR Y LA ALEGRIA EN LA LITERATURA DEL COLONIAJE", etc., etc. Todos sus trabajos llevan el sello característico de lo sobresaliente tanto por la originalidad de su interpretación como por la profundidad de .su pensamiento. Así al leer "El Ollantay", además de constatar que es él uno de los mejores conocedores de ese drama, se advierte objetivamente su aportación esclarecedora para el estudio del origen de esta obra teatral. El doctor Alfredo Yépez Miranda, no sólo destaca como escritor; el ejercicio de su ejemplar magisterio ha dejado huella perdurable por la fecunda siembra de peruanidad en las aulas universitarias, donde sus lecciones de historia, expuestas con brillantez, transidas de profunda erudición y dichas con elocuencia, le han definido como a un auténtico "homus académicus", gracias a cuyos altos quilates le cupo desempeñar eficazmente, el rectorado de la Universidad Antoniana de 1945 a 1948, y ser declarado Catedrático Emérito de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas en 1967. La devoción cuzqueñista de Yépez, le ha inspirado a sugerir la creación de la Universidad Interamericana, con sede en nuestra ciudad, para que sea la "capital

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espiritual" del neoamericanismo; brillante iniciativa que fue acogida por el Parlamento Latinoamericano reunido últimamente en Montevideo. Como uno de los nuevos frutos de su apasionada devoción por el Cuzco, el Dr. Yépez, nos presenta un nuevo y hermoso libro en el que nos muestra la silueta mestiza del Cuzco sempiterno. Ese nuevo aporte no está dedicado al especialista quisquilloso, al científico de la historia, sino al que no conoce las profundidades gloriosas del Cuzco; el objeto de ese

bello

libro

es

abrir

las

seculares páginas de la Historia del Cuzco y mostrar en galana y apretada síntesis las "Glorias del Cuzco Eterno". Muy pocos como Yépez Miranda, saben sentir la grandeza del Cuzco: "El Cuzco es un embrujo, porque domina y penetra en el alma de su visitante -nos dice-. En cada calle, en cada esquina, en cada retablo, en el campanario dominante, está su historia de siglos... Cada convento era un taller místico de arte, donde el alma se desgarraba en la tela -y- al acercarse a una esquina o a un monumento surge su historia plena". 7


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Esas bellas páginas servirán para dar la mejor y más grata bienvenida al visitante del Cuzco, mostrando en una visión veraz este eterno corazón del Perú y para los nacidos en esta Capital Arqueológica de América, servirá de un verdadero devocionario de cuzqueñismo. En esta oportunidad se publica uno de los capítulos de ese hermoso libro "Grandeza de Machupicchu" que ha titulado su autor, y es una nueva forma de mostrar la belleza de nuestro mundialmente famoso Machupicchu, este bello capítulo es todo un poema en verso; se suma a los inspirados poemas de Pablo Neruda, Alberto Hidalgo, Martín Adán, Mario Florián, Victoria Macho, Gerold y otros. Machupicchu es tema del Arqueólogo frío, del Arquitecto exacto, del Historiador documentado, del Literato galano, del Pintor descubridor de belleza, del poeta fino, del turista eterno viajero, del artista del Kodak y de muchos que al unísono admiran su grandeza como en estas hermosas páginas en las que Yépez, al sentir el sortilegio pétreo de Machupicchu, nos dice: "es el triunfo del hombre andino... el templo en el que se adora lo eterno... la montaña en la que se comprende lo sublime". "Grandeza de Machupicchu" es un bello capítulo de las "Glorias del Cuzco Eterno". Manuel Jesús Aparicio Vega. Cuzco, lnti Raymi 1968. 8


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ALFREDO YEPEZ MIRANDA

I. IMPORTANCIA HISTORICA DEL CUZCO 9


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La Cordillera de los Andes, define la América del Sur, geográfica e históricamente. El sino de los tiempos, está expresado en el misterio de esas altas montañas que, se yerguen desafiando a los cielos, cumbres fragorosas, altas y bravías, llenas dé misterio, han estado formando la conciencia de sus habitantes. Por eso la montaña y el hombre son el diálogo de la naturaleza y de la vida. El americano, el andino supo contestar al reto de la naturaleza, dominando la cordillera y asentando allí una civilización original que fue la andina, tan singular y personal como la egipcia o la indostánica, mientras allá los ríos daban fisonomía a la cultura, aquí los Andes dirigían el destino histórico de los pueblos. En ese ambiente de grandeza telúrica, como una fuerza de atracción que no existe en otros lugares, surgió la ciudad del Cuzco, fundada por dioses en la aurora de los siglos, para convertirse en el eje cultural más formidable del llamado Nuevo Mundo. La Ciudad del CUZCO; la Roma de América, como la llama devotamente Garcilaso, la ciudad puma, dios tutelar de los Incas, tiene una ubicación singular, está al centro de la zona histórica por excelencia del Perú, dos cumbres son sus atalayas eternos: al Norte el Apu Salcantay y al Sur el Apu Ausangati. Dos ríos definen la región: el Apurímac, bravío y tronador que se despeña entre abismos y el Vilcanota o río sagrado que corre por plácidas playas. El uno tiene ansia de destrucción y el otro amamanta con sus aguas, vergeles, llenos de encanto y placidez. El Cuzco está entre montañas silenciosas que invitan a la meditación, es la tierra de la melancolía y de la formación espiritual; allí los emperadores colocaron el hito central del futuro grandioso Imperio de los Incas. El Inca Pachacútec, el revolvedor de la tierra, el gran constructor, hizo 10


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la maqueta de la ciudad, otorgándole su grandeza actual, entonces se. Construyeron los grandes palacios y los templos incaicos, surgió así una ciudad que fue centro político de los cuatro suyos o los cuatro mundos y asimismo centro religioso y cultural, que daba fisonomía al vasto imperio, desde aquí la ciencia y el arte, la filosofía y la religión, forjaron una civilización. Con la llegada de los, españoles, el CUZCO sigue ocupando su papel central, es en el Cuzco donde Manco Inca, realiza la suprema batalla para detener al invasor. Es también desde el Cuzco, donde los conquistadores y los indios

salen

por

los

viejos

caminos incaicos en busca de nuevas tierras para encontrar las riquezas

que

habían

soñado;

desde aquí salen los soldados de esas fabulosas expediciones que con Gonzalo Pizarro y Orellana llegaron hasta el Amazonas y el Océano Atlántico; las de Almagro y Valdivia que culminaron con la hazaña de atravesar los andes y el Norte chileno, hasta entrar en contacto con los Araucanos; la de Jerónimo de Cabrera al Norte de Argentina, etc. Andando los tiempos Cuzco continuaría en su función rectora de crisol de pueblos y eje de la cultura. 11


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Conquistadores y conquistados se unirían en el mestizaje de los pueblos. El Inca Garcilaso nacido en el Cuzco, sería la más alta expresión de este choque, de dos civilizaciones. En el siglo XVII se realiza un formidable movimiento artístico, el Mecenas de este avatar espiritual es el Obispo Mollinedo y Angulo quién convierte el oro de los Incas en el tesoro del arte que brilla en los retablos y lienzos de la "Escuela Cuzqueña"; el mestizo pone su alma en las catedrales y templos que se levantan en la ciudad, en la piedra que canta una nueva forma de vida, se construyen los palacios señoriales, la pintura religiosa es el arte por excelencia; cien mil lienzos, según unos, doscientos mil, según otros, salen de los talleres cuzqueños, llevan la fama del Cuzco por todo el continente y aún por Europa. Fue entonces que surgió también el gran orador Juan Espinoza Medrano, el famoso "Lunarejo", expresión de esa época. El siglo XVIII es de otra tónica, el cuzqueño ya no brilla las piedras, no talla la madera, ni pone color en el lienzo, su espíritu se nutre el ansia de libertad. El Cuzco es el, centro, de la rebelión por la autonomía, nuestro primer paladín es el lnca Túpac Amaru II, caudillo de la libertad, sus proclamas y sus victorias estremecen a las multitudes de todo el continente, y el incendio revolucionario llega hasta' Buenos Aires, Santiago de Chile, Bogotá y Panamá. Asimismo la revolución de Pumacahua tiene sentido cuzqueño y estos dos movimientos peruanistas colocan a nuestro país en un sitial de honor en los movimientos libertarios de la emancipación americana. En la República, en los años iniciales de formación, con la 12


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Confederación Perú-Boliviana, el Cuzco vuelve a ser el centro de importancia. Santa Cruz y Gamarra desde ángulos opuestos así lo comprenden. Pudo volver a ser capital de un país, como lo fue en la época incaica o capital judicial como lo fue en la época Virreynal. Pasan los años y vuelve el Cuzco a ocupar el sitial que le corresponde. Un Congreso de Americanistas lo proclama Capital Arqueológica de América del Sur. Hombres que avisoran su porvenir, historiadores y pensadores de nuestra época la consideran con toda justicia: Capital Espiritual del Perú, Cuzco no es sólo la ciudad del pasado, ciudad museo llena de historia y tradición, es la ciudad viva, con historia dinámica donde el pasado se convierte en presente, cuando en sus viejas calles contemplamos en sus muros eternos el abrazo de tres épocas, como el símbolo del Perú futuro, cuando observamos en el rostro y corazón de sus gentes, esa misma síntesis de edades y razas,

que

angustiosamente

parece buscasen

que la

unidad. Entonces todo parece que

estuviese

buscando

un

derrotero para una actitud frente a la historia. Si en las páginas de Garcilaso, que es el Cantar de Gesta, donde amanece el nuevo 13


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Perú, se encuentran les emotivos relatos llenos de fuerza viva y que dan actualidad al tema, parece que estas mismas páginas hubiesen sido trasladadas al Cuzco vivo de hoy, al contemplar sus calles, donde las piedras incaicas se ensamblan con las portadas españolas y completan con el adobe republicano o cuando muchedumbres de mestizos que transitan por ellas nos está mostrando que en su sangre está mezclada la de los incas gloriosos con la de los conquistadores españoles, acaso en cada uno de ellos se esconde por eso la tragedia de un Garcilaso. Ninguna ciudad en América del Sur tiene la importancia histórica del Cuzco, es la ciudad abuela del continente, las otras nacieron con la conquista, crecieron en densidad como Rio de Janeiro, Buenos Aires, pero no tienen la profundidad histórica del Cuzco, son como atalayas en busca del mar, se extravierten hacia afuera, son ciudades cosmopolitas. En cambio del CUZCO conserva su personalidad, las montañas la defienden del peligro de no ser ya nada, de dejar de ser. Por eso los pensadores de todas las latitudes, creen en el eje cultural del Cuzco, que el Cuzco como vigía cultural del Nuevo Mundo es una necesidad de nuestros tiempos, para formar de verdad el destino cultural de América. Hay que volver la mirada a los Andes, en el camino de buscarnos a nosotros mismos. Hay que detenerse en nuestra historia, para apagar la sed de las nuevas inquietudes, hay que buscar en el glorioso pasado del Cuzco, la posibilidad de empujar ese pasado hacia el porvenir. En esta forma, el Cuzco, se convierte en una bandera viva de americanismo, porque el Cuzco está presente, con toda su legendaria vitalidad. Por eso se ha calificado 14


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como Escuela Peruana, al pensamiento cuzqueño, de otorgar el valor que se merece a nuestro pasado. Antes que turistas ansiosos de novedad, llegan al Cuzco, caminantes ansiosos de luz, hombres que quieren encontrar aquí la razón de ser, para iluminar el destino de nuestros pueblos. La tierra, la fuerza telúrica, tiene una atracción fascinante de la que nadie puede sustraerse, esta fuerza creadora es acaso el mejor capital para defender la personalidad americana. América en los tiempos que vivimos está en busca de un centro, de una razón propia, como actitud en los caminos de la historia. El

centro

y

el

eje

no

ha

de

encontrarse el, nuestras ciudades cosmopolitas que se yerguen junto al mar, ni en las otras que tienen sentido industrial, se tiene que buscar en una ciudad americana, por antonomasia, en un centro histórico por excelencia, en el corazón vivo de esa América mestiza, donde se conjuga el lenguaje del pasado y del presente, que es el Cuzco.

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II. SIGNIFICADO DE MACHUPICCHU

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Las pirámides expresan el alma del Egipto antiguo, en ellas, grabadas en piedra está el contenido de la filosofía egipcia, del culto de los muertos, de la idea de la inmortalidad del alma y del pensamiento cotidiano del egipcio antiguo, de considerar la vida pasajera como un camino hacia el más allá de la muerte, como una pozada fugaz, como un momento que ha de pasar y terminar en el horizonte desconocido de la muerte. La filosofía de la eternidad de la muerte, es la clave del pensamiento egipcio, está sustentada por esa diaria contemplación del sol que muere en la noche, del Nilo que es devorado por la sed del desierto; los dos fundamentos esenciales de la vida egipcia: el sol y el Nilo mueren en la noche y en el desierto. Las columnas del Parthenón, las estatuas de la Venus de Milo y el Discóbolo son el símbolo "del alma griega, de la profunda filosofía de buscar en la belleza la armonía espiritual, de sentir en la libertad la suprema belleza, este pensamiento de la armonía como ordenadora del mundo fue consecuencia del espectáculo diario de un cielo maravilloso, que hacía juego con la belleza indescriptible las montañas y costas del Mediterráneo, junto a las cuales el Mar Egeo, de un azul profundo, completaban el marco de un espectáculo grandioso.

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Como expresión del arte en el Perú Antiguo, para explicar el sentimiento filosófico de los incas, de la idea de la eternidad de la vida y de la belleza, como eje, base y fundamento del pensamiento incaico que originó la formación del gran Imperio Tahuantinsuyano,

pongamos

ese

monumento

milenario

y

admirable

de

Machupicchu, para descifrar los enigmas que guardan celosamente sus piedras sagradas, para describir el pensamiento que animó a sus constructores. Las tres mil escalinatas que ascienden desde el fondo del río rumoroso hasta las cumbres de Machupicchu, son el mensaje de la eternidad de la vida expresan el culto a la vida, a la belleza. Escalar la cumbre es el camino hacia la amplitud! del horizonte, camino al Cielo, al infinito, dominio espiritual de lo físico, ese amor a las cumbres veneradas como dioses, no conocieron egipcios ni griegos, está en el fondo de la religión inca. Caminar en Machupicchu, hacia

la

cumbre,

es

cumplir una función física y

espiritual,

ascender

significa mayor amplitud de

horizontes,

dominar

mayor extensión con la vista,

ascender,

es

el

encuentro con el milagro de nuevas sorpresas, de 18


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nuevas maravillas, surge así el sentimiento estético de amor a lo grandioso, comprensión de lo bello, que adquiere un sentido espiritual, ascender a las cumbres, fue para el hombre imperial, ir al encuentro de la espiritualización, fue ir en busca de la divinidad, fue por eso Machupicchu, un refugio espiritual de los amautas, una montaña sagrada, un adoratorio como Pachacamac en la costa. Se dice que los peregrinos ascendían al Intihuatana para "oír" a la divinidad; asimismo, fue un templo, el templo del culto a la vida, en sus simbólicas formas del culto al agua, el culto a las cumbres, el culto al sol. El culto al agua se observa en sus maravillosas fuentes. El culto a las cumbres aparece en sus magníficos altares donde las cumbres están representadas. Por el Oriente, como símbolo de la juventud de la vida está el río que llega, el día que amanece, la luz que surge tras la noche, las escalinatas que ascienden a la cumbre, por eso en el Templo de las Tres Ventanas, ellas están orientadas hacia la luz que llega al amanecer, hacia el rumor del río que canta en Oriente, hacia las cumbres gigantes del levante, que se elevan como un desafío hacia el cielo; en cambio, hacia el Poniente, está el río que se va como una despedida, está el mundo de la noche, con su insondable misterio, el mundo donde reina Mamaquilla. Machupicchu, es obra de arquitectos convertidos en poetas, o de filósofos que manejaron la piedra, allí la naturaleza y el hombre rivalizan para decir su mensaje de belleza y divinidad. Llegar al Intihuantana es llegar a las ventanas para buscar el 19


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cosmos allí se siente la sensación más grande de espiritualidad, el Intihuantana fue para los constructores de Machupicchu el mirador de lo infinito, el lugar sagrado, desde donde se siente la inmutabilidad de la vida. El culto al agua está representado en Machupicchu, Ollantaytambo y Tambomachay, en los surtidores que cantan la inmortalidad de la vida, mientras las estrofas de los poetas se congelaron en las piedras de sus muros, El culto a las cumbres, al misterio de las altas montañas, que con los cielos llenos de hondura y de profundidad,

conmovían

a

los

hombres, con una ansia de infinito y de eternidad que estremecían sus almas,

está

en

los

altares

de

Machupicchu

en

el

templo

de

Ccoricancha,

en

ese

adoratorio

admirable de Qquencco, donde se rindió culto a la belleza y a la vida. En las piedras de Saccsayhuamán, Ollantaytambo, Ccoricancha y Machupicchu, están esas formas mórbidas y sensuales de las piedras, de las que hablan los pensadores que ahora nos visitan, son expresión del sentimiento de amor a la vida, que pusieron los artífices cuzqueños, al cantar en la piedra la idea de eternidad, porque como dijimos, fueron

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poetas que ensamblaron estrofas en piedra y filósofos que se estremecieron con la idea de eternidad. Esta idea de eternidad de la vida está presidiendo como clave fundamental todos los aspectos espirituales de la organización imperial. En la fiesta del Inti-Raymi, fiesta en honor del Dios Sol, fiesta de la Pascua del Sol, del Sol que llega joven por Oriente para ,cruzar el cielo, dando vida con sus rayos al mundo, la alegría jubilosa de las multitudes reunidas como expresión de síntesis de todo el mundo en la Plaza de Huaccaypata, fiesta en la que participaban también el cortejo de momias de los emperadores fallecidos, con sus quipuccamayoc, que cantaban sus glorias, es la expresión del culto a la vida, a la juventud del sol que no muere, al imperio que no muere, donde están también vivos con su obra, los emperadores desaparecidos, este paseo de momias, así como el -culto que se rendían en los hogares a los padres desaparecidos, teniendo presente sus "malquis" para todos los actos de la vida, es otra demostración de la filosofía de la eternidad de la vida, frente a la muerte, como expresión filosófica incaica. Como fundamento filosófico del Egipto antiguo, está la idea de la eternidad de la muerte; como fundamento filosófico del pueblo griego, está la idea del amor a la armonía y la libertad, como fundamento filosófico del pueblo del Antiguo Perú está la idea clave de la eternidad de la vida y la belleza.

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III. GLORIA DE MACHUPICCHU

Eres el triunfo del hombre andino que te levant贸 sobre abismos, El granito se abland贸 en las manos bronceadas que los artistas quechuas, Los hombres copiaron el infinito que conmueve tus cielos, en esos palacio que son tu gloria, gres tierra de maravillas, donde se dan la mano el hombre y los cielos, las piedras y el -cosmos, 22


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donde reina el silencio solemne hasta adquirir la dimensión de lo infinito, donde los años no tienen nombre, donde todo es majestad de lejanías, asombro de -colores, altivez de cumbres; eres la salud para las almas, los que te buscan, al llegar hasta tus templos, vienen en busca de ellos mismos a la pascana, donde comprenderán su destino, para llevarse un pedazo de tu cielo en la mirada, y un latido de tu río en el corazón, como recuerdo del caminante que cumplió su jornada. Los siglos se conmueven al contemplar tu fama. Tu nombre resuena por todos nuestros pueblos, se extiende a través de los andes por los campos de América y tu fama llega a los cinco continentes, como una palabra mágica, dorada, reluciente, que atrae y fascina y que todos repiten con ansiedad: Machupicchu, llegaré hasta Machupicchu, me inclinaré en sus templos, dicen los hombres esperanzados. Los peregrinos de la época imperial, los viajeros del mundo contemporáneo, los hombres del ayer y las gentes de hoy, te buscan con el mismo afán, para confundirse contigo, para sentirse parte de ti, para comprender así el soplo misterioso de los siglos que cantan tu historia en las piedras sagradas de tus muros. Sólo así se escucha el lenguaje escrito en las rocas de tus templos, sólo así mediante esa unión espiritual, se oye tu mensaje eterno, al admirar cómo tus cielos, esos maravillosos cielos, llenos de hondura y de color, se armonizan con tus cumbres y con tus muros, donde las piedras fueron colocadas por titanes que tenían poesía en la mirada y delicadeza de paloma en las manos. Los peregrinos imperiales llegaban a "oír" la voz del destino, eras un oráculo que anunciaba la .clave misteriosa del porvenir. Ahora 23


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también los visitantes de todo el mundo, que llegan para admirarte, para amarte y amándote comprenderte y oírte, piensan que eres descanso para sus fatigas, y que ha de penetrar en su corazón la juventud eterna de tu sol. Orgullosos al volver a sus lares dicen con voz de triunfo que suena como un clarín: Yo estuve en Machupicchu. ¿Qué eres Machupicchu? Te llaman CIUDAD REFUGIO DE LOS INCAS DE VILCABAMBA. Te nombran: PACARINA DE LOS AYAR LEGENDARIOS. Te apellidan; CIUDAD DE LA ESPERANZA. Te califican: CIUDAD DORMIDA. Unos: CIUDAD DE PLATA. Otros: OCTAVA MARAVILLA EL MUNDO. Yo te proclamo que eres Templo donde se adoraba la vida, como eternidad. Aquí todo es himno a lo Eterno. La vida palpita como una primavera

en

tus

cielos,

en

tus

cumbres, en tus andenes, en tus muros, en tus calles misteriosas, en tu río sonoro, en tu luz única. Los alarifes incaicos se estremecieron con el soplo de eternidad de tus montañas, y cantando construyeron tus muros. Es que Machupicchu eres única, eres escalera hacia lo infinito, donde se siente el soplo cósmico que anima a todas las cosas, llegando a ti resucita el pasado, tus muros cobran vida, tus .piedras hablan. Se oye 24


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el coro de las sacerdotisas en el Templo de las Tres Ventanas, elevando, hacia el profundo cielo sus plegarias como esperanzas. Se ve a los amautas silenciosos, contemplando el Intihuantana, meditando sobré la esencia de las cosas. Más aquí, está el Inca buscando oír en el rumor del viento la voz del destino que le muestre el rumbo de nuevas victorias. El rumor de las fuentes sagradas junto al Torreón del Inca, sirve de fondo musical a la ceremonia del culto a las Cumbres, que realizan los sacerdotes sobre las piedras santas. Ha como ayer, los que llegan hasta ti, buscan salud espiritual para sus almas, eres por eso, monumento a la vida, templo donde se adora lo Eterno, montaña donde se comprende lo sublime. Ciudad donde nunca envejece el alma. Machupicchu montaña sagrada, capital filosófica edificada por Pachacútec. Tus piedras son como notas musicales que cantan un himno a la vida, sinfonía congelada al amanecer, como la luz y el color hecho alma en esas danzas indígenas junto al Lago Titicaca, o como esa Piedra de los Doce Ángulos de Hatunrumiyoc, clave de la idea de filosofía política, de ensamblar piedras como pueblos y como almas. Machupicchu, eres la imagen del pasado, eres nuestro corazón, eres nuestro emblema. Cuando llegamos hasta ti, queremos escuchar tu voz. Sentirnos incas y meditar, sentirnos amautas y comprender tu misterio, traernos un pedazo de tu tierra, como talismán para nuestras jornadas. Traernos ese vibrar del mundo 25


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cósmico de tus cielos profundos. La melancolía del crepúsculo petrificada En yaraví, o tus escalinatas que parecen un anhelo trunco de llegar al infinito. Machupicchu, emblema del Perú, eres gloria de todo el mundo. El alma del Antiguo Egipto, está en las pirámides inmortales. La vida de la Legendaria Grecia, se siente en las formas maravillosas de la Venus de Milo, portento de luz y armonía. El anhelo de la civilización incaica de plasmar en piedra su ansia de eternidad y vida, está en sus muros hechos de .ensueño y maravilla.

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Machupicchu Es obra de arquitectos convertidos en poetas, o de filósofos que manejaron la piedra, allí la naturaleza y el hombre rivalizan para decir su mensaje de belleza y divinidad

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OBRAS PUBLICADAS 1933 - 1992 Los Andes Vengadores La Novela Indigenista El Proceso Cultural del Perú Letras Peruanas Signos del Cusco Camino del Mestizo El Inca Garcilaso Semblanza de Ramón Castilla Tierras del Sol El Ollantay Descubramos nuestra América La Universidad Interamericana del Cusco. Cusco Eterno Garcilaso un cusqueño ilustre Estampas del Cusco. Grandeza de Machupicchu Buscando lo Peruano. Cusco Bandera de un Mundo Reencuentro Cienciano El General San Martín y la idea inca en la Revolución Argentina. La Pascana Crónica Universitaria Páginas del Ayer Por Nuestros Caminos

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DR. ALFREDO YEPEZ MIRANDA 1908-1997 Profesor Secundario, Docente Universitario Rector de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (1946-48) Decano del Ilustre Colegio de Abogados del Cusco (1956) Senador Electo de la República (1956) Vocal y Presidente de la Corte Superior de Justicia del Cusco Palmas Magisteriales en el Grado de Amauta 1988. Numerosas condecoraciones y distinciones.

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