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bodegas

Templos para

Dionisio por arq. Carlos Sánchez Saravia

Bodegas O. FOURNIER Como templos dedicados a Dionisio, el Dios del vino, las bodegas destacan su presencia en el fuerte paisaje de la cordillera de los Andes.

La Bodega se encuentra en una finca al pie de la Cordillera de Los Andes, a 1.200 metros sobre el nivel del mar, en un área con condiciones excepcionales para el cultivo de la vid. La arquitectura ha buscado fortalecer la imagen de una región de gran potencial vitivinícola y paisajístico. El propietario, de origen español, encargó una bodega de 600.000 litros, muy racional e innovadora en su forma, que expresara alta tecnología y fuera un hito en el paisaje. También solicitó una bodega por gravedad, que se construyera en etapas. De allí surgió este conjunto arquitectónico, con volúmenes separados y en distintos niveles escalonados, para las distintas fases de la elaboración. El proceso por gravedad comienza con dos grandes rampas, que suben a una terraza de vendimia, mirador panorámico al paisaje. Una gran cubierta liviana de acero, de 1.900 m2 sostenida por cuatro cilindros, forma un parasol cuadrado que cubre la plaza del sol agobiante del verano. En los niveles inferiores se encuentran los tanques de fermentación, de conservación y un subsuelo de servicio.

La cava, 9 metros bajo tierra y exenta del edificio de vendimia, está situada bajo la plaza de visitantes. Es un espacio con estructura de hormigón, de 50 x 50 metros, con una cruz de luz que ilumina la penumbra de guarda de barricas.

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“Creemos en una arquitectura que surge del lugar y de la gente que acepta los desafíos del mundo contemporáneo y, a la vez, es sensible a los valores de la tradición”. así definen su posición los arquitectos Eliana Bormida y Mario Yanzon, titulares del estudio Bormida & Yanzon Arquitectos de Mendoza, en el diseño de los edificios de las bodegas que se instalan en la zona de la cordillera.

El restaurante en el centro de visitantes “flota” sobre un espejo de agua, reservorio de agua de riego.

La cava, nueve metros bajo tierra y exenta del edificio de vendimia, está situada bajo la plaza de visitantes. Es un espacio con estructura de hormigón, de 50 x 50 metros, con una cruz de luz que ilumina la penumbra de guarda de barricas. Esa iluminación en cruz inspiró el nombre de los vinos Premium, que corresponden a estrellas de la constelación de la Cruz del Sur. El proceso de elaboración finaliza en el edificio de embotellado y depósito, una caja semienterrada dentro de la cual se asoma la plaza, como gran balcón vidriado. El circuito turístico accede por un jardín xerófilo, donde se conjugan piedras, gravas y ripios de la zona, con flora nativa y exótica y viñas usadas como rastreras. La llegada a la plaza de visitantes permite disfrutar un espacio casi cívico, rodeado por edificios y el magnífico paisaje de viñedos andinos. Después de visitar los espacios de producción, los turistas recorren la cava por puentes suspendidos sobre las barricas y llegan a la sala de cata del Centro de Visitantes. Desde allí suben al restaurante y al Wine Bar, con un deck que flota sobre la laguna, reservorio de agua de riego, frente a la cordillera de Los Andes.

Sala de recepción de visitantes.

Proyecto Bórmida & Yanzón Arquitectos Empresa Constructora Milenium S.R.L. Construcciones Civiles Jefe de Obra Ing. Victorio Distasi Superficie cubierta 1º etapa: 9500 m2 2º etapa: 2000 m2 Ubicación Eugenio Bustos, San Carlos, Prov. de Mendoza. Año: 2002-2007 Arquitectos Eliana Bórmida y Mario Yanzón Jefe de Proyecto Arq. Gustavo Albera Asistentes de Jefe de Proyecto Arq. Sonia Enriz y Arq. Paula Sánchez Abraham

Asesores Cálculo Estructural Ing. Juan Camps y asociados Master Plan Bórmida & Yanzón Arquitectos Ingeniería Medioambiental AWS Consultores Paisajismo Xerófilo Bórmida & Yanzón Arquitectos IADIZA Ing. de Procesos Ing. Félix Ruiz Interiorismo Bórmida & Yanzón Arquitectos Diseño industrial Ari Doctors Enólogo José Spisso

Los grandes paños vidriados del restaurante dan una imponente vista hacia la laguna y la cordillera.

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Como en un antiguo templo ceremonial las grandes escalinatas enmarcan el eje de recorrido del edificio.

Bodega Séptima

Se levanta en una vasta planicie con un dominante fondo de montañas. Su imagen se percibe fuerte, clara y rotunda tras el viñedo.

Obra: Bodega Septima

Tres fueron las consideraciones para el proyecto de esta bodega:

Proyecto Bórmida & Yanzón Arquitectos

- lay out simple, a un solo nivel, que siguiera la línea de producción,

Empresa Constructora Santiago Monteverdi Construcciones Civiles S.A.

- clara expresión de identidad regional a través de la arquitectura,

Superficie cubierta 8.900 m2

- incorporación de generosos espacios de sociabilidad para recibir turismo enológico.

Ubicación Luján de Cuyo, Mendoza. Año: 2000-2001 Arquitectos Eliana Bórmida y Mario Yanzón (BORMIDA & YANZON Arqs.) Jefe de Proyecto Arq. Gustavo Albera Asistentes de Jefe de Proyecto Arq. Sonia Enriz Arq. José Tascheret. Asesores Cálculo Estructural Llopiz y Gimenez Mathus ingenieros Master Plan Bórmida & Yanzón Arquitectos

La volumetría, sencilla, integra los espacios industriales con los destinados al turismo, resueltos mediante escalinatas, salones y terrazas-mirador. La línea de producción se ha resuelto mediante la secuencia, a lo largo de un eje único, de ámbitos para vendimia, fermentación, conservación, embotellado y depósito de producto terminado. La volumetría muestra claramente estos espacios: la alta nave del este guarda los tanques de acero inoxidable; el cuerpo central, más bajo, está destinado a la conservación del vino y la nave del oeste, de función más compleja, tiene el embotellado, los depósitos,

Interiorismo Bórmida & Yanzón Arquitectos Enólogo Rubén Calvo Como respeto hacia las técnicas empleadas durante siglos por los habitantes incas autóctonos de la región, la construcción remeda la de las pircas que consisten en el corte y apilamiento de piedras naturales de la zona éste es el mismo procedimiento constructor que desde tiempos antiguos han utilizado los indios huarpes.

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el laboratorio y los dos núcleos de circulaciones verticales, que llevan al entrepiso de servicios y a las terrazas de visitantes. La fachada norte es ciega, mientras la sur tiene grandes vidrieras para los espacios de trabajo. El concepto particular de esta bodega ha sido el de realizar, con una arquitectura moderna de estética regional, un aporte a la cultura del vino local, evocando los templos andinos prehispánicos. Estos, mediante altas explanadas y escalinatas creaban espacios de sociabilidad y de ceremonias para celebrar a una naturaleza pródiga. De alguna manera hoy, los nuevos conceptos ecológicos y científicos que fundamentan el manejo de los viñedos y la elaboración de los vinos nos acercan otra vez, por nuevos caminos, a aquellas concepciones esenciales del hombre andino. Los potentes muros de roca, de 1 m. de espesor en la base, tienen el beneficio funcional de su gran inercia térmica. Están inspirados en las tradicionales pircas andinas, que eran paredes de piedras rústicas apiladas utilizadas por los aborígenes de la región. El hormigón armado a la vista ha sido patinado.


Espacio Salentein

Se encuentra en el Alto Valle de Uco, vasta planicie sedimentaria al pie de la Cordillera de Los Andes. Allí se ha creado un oasis de viñedos, que en su interior contiene una reserva de flora y fauna, memoria del paisaje natural que va desapareciendo con la intensa colonización agrícola del valle. El complejo arquitectónico se organiza a lo largo de un eje de recorrido de 1km de extensión y comprende la bodega, Killka y la Capilla de la Gratitud. Una reserva de flora y fauna en un terreno de 50 hectáreas alrededor del casco de la bodega, para poder conservar la memoria del paisaje natural, su naturaleza y luego mostrar el trabajo del hombre en la trasformación de esa tierra en viñedos.

Los dueños de la bodega satisfechos con la bodega, con la viña y el vino, pensaron que todo eso merecía un agradecimiento. De esta manera nació la idea de construir una capilla y llamada «Capilla de la Gratitud».

El planteo cruciforme de Salentein es original en bodegas: agrupa cuatro unidades de tipo tradicional de dos plantas, con fermentación arriba y conservación en subsuelo, que se integran en un espacio central de doble altura. La planta en cruz griega, tomada de la tipología religiosa, con sus deambulatorios, brazos y crucero con lucarna, da a la bodega una fuerte asociación

con un templo, creando espacios de gran sugestión y poesía, tanto en la planta con cubierta metálica de alta tecnología, como en las tradicionales bóvedas subterráneas. El concepto generador de esta bodega es el de un recinto oscuro y secreto en las entrañas del imponente valle; un lugar tranquilo y escondido donde el vino se gesta. Por eso el visitante accede casi directamente al espacio central,y al hueco circular que se abre hacia las sombrías cavas, donde está la memoria del vino en sótanos llenos de barricas con olor a madera. En ese crucero iluminado, cargado de referencias y de símbolos, la arquitectura revela, a quien sabe entenderlo, la presencia ancestral de la cultura latina, en sus múltiples migraciones, fecundando los asombrosos sincretismos que dan vida a nuestra particular identidad latinoamericana.

Bodega SALENTEIN Autores Bórmida & Yanzón, Arquitectos. E. Constructora Santiago Monteverdi Construcciones Civiles S.A. Sup. Cubierta: 7.000m2 Ubicación Alto Valle de Uco, Tunuyán, Mendoza, Argentina. Año: 1999 Colaboradores de Proyecto y Documentación Técnica, 1° etapa: José Tascheret y Sonia Enriz, Arquitectos. 2° etapa: Arq. Valeria Valdivieso Cálculo Estructural Elías Japaz y Magin Mayol Ingenieros Ingeniería Industrial Ing. Felix Ruiz Enología Lic. Laureano Gómez Paisajismo Xerófilo Bórmida & Yanzón Arquitectos IADIZA KILLKA Superficie Cubierta: 5.126 m2 Año: 2004-2007 Consultor de Museo Gustavo Vasquez Ocampo Curadora de Museo Julieta Gargiulo Capilla de la Gratitud Superficie Cubierta: 225 m2 Año: 2004-2005

Como puerta de entrada a los visitantes a la bodega se creo Killka un espacio multifuncional organizado alrededor de un patio o atrio central que incluye salas de arte, un restaurante, un auditorio y un wine shop.

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Templos para Dionisio por el arq. Carlos Sanchez Saravia