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EL PROFETA B

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Arquidiócesis de Managua

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“AÑO DE LA FE Y DE LA CARIDAD”

Edición Semanal

12 de mayo de 2013 • Siglo XXI Año XIII  • No. 727 • Ciclo C • e-mail: imprentarquidiocesis@turbonett.com.ni

VII DOMINGO DE PASCUA Primera Lectura Veo al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 7, 55-60 En aquellos días, Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: “Veo el cielo abierto y al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios”. Los judíos, dando un grito, se taparon los oídos; y como un solo hombre se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los presentes, dejando sus ropas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: “Señor, no les tengas en cuenta este pecado”. Y con estas palabras expiró. Palabra de Dios

Salmo 96 R/. Reina el Señor, alégrese la tierra. Aleluya El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Justicia y Derecho sostienen su trono. R/.

Los cielos pregonan su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria. Ante él se postran todos los dioses. R/. Porque tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra. Encumbrado sobre todos los dioses. R/.

Segunda Lectura ¡Ven Señor, Jesús! Lectura del libro del Apocalipsis 22,1214.16-17.20 Yo, Juan, escuché una voz que me decía: “Mira, llego en seguida y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno su propio trabajo. Yo soy el alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin. Dichosos los que lavan su ropa, para tener derecho al árbol de la vida y poder entrar por las puertas de la ciudad. Yo, Jesús, les envío mi ángel con este testimonio para las Iglesias. Yo soy el retoño y el vástago de David, la estrella luciente de la mañana. El espíritu y la novia dicen: “¡Ven!” El que lo oiga, que diga: “¡Ven!” El que tenga sed y quiera, que venga a beber sin que le cueste el agua de la vida. El que atestigua esto responde: “Sí, vengo pronto”. Amén. ¡Ven, Señor, Jesús! Palabra de Dios

Evangelio Que sean completamente uno Lectura del Santo Evangelio según San Juan 17, 20-26 En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, dijo Jesús: “Padre: No sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sea uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí. Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo, donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu Nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, como también yo estoy en ellos”. Palabra del Señor


Reflexión Dominical

Por: Pbro. Pablo A. Villafranca M.

«PADRE NO SÓLO POR ELLOS RUEGO» (JN 17,20)

Hch 7,55-60 nos presenta la muerte de Esteban. Su martirio- al igual que el de Jesús-, no es producto de una vida de maldad, crímenes o faltas; él es justo. Pero sus enemigos recurren en los versículos anteriores a la calumnia para llevarlos a la muerte. El Papa Francisco comentando este relato nos ha dicho: “Esteban fue una víctima de la calumnia. Se le acusa de "falso testimonio" y no protagoniza una "lucha justa, entre hombres de bien” porque sus enemigos eligieron el camino de una pelea sucia, “el camino de la calumnia”. (…) la calumnia es peor que el pecado – una expresión directa de Satanás. “Todos somos pecadores, todos cometemos pecados, pero la calumnia es otra cosa. Por supuesto que también es un pecado, pero es algo más. La calumnia apunta a destruir la obra de Dios, y proviene de una cosa muy mala: nace del odio y el odio es la obra de Satanás. La calumnia destruye la obra de Dios en las personas, en sus almas”. “Donde hay calumnia, está el mismo Satanás”. (Homilía. 17.03.2013) Hoy vemos la consecuencia de las calumnias, Esteban es martirizado, pues como reflexionara el Papa Francisco:

«no mintió para salvarse. “El miró al Señor y obedeció la ley”». No podemos utilizar las mismas armas del maligno para defendernos, hay que confiarnos al Señor, aunque muchas veces nos toque sufrir las injusticias, pero como decía una caricatura de Mafalda: «El hecho de que exista el perdón, no le da derecho a todo el mundo a hacerme daño». Es bonito pedir perdón después de hacer daños enormes en la vida de alguien, pero el perdón exige auténtico arrepentimiento, el reconocimiento de culpa y la reparación del daño cometido. Aunque Esteban muera perdonando a sus homicidas, sobre ellos recae la sangre del inocente. El evangelio de Jn 17,20-26 dentro de lo que se conoce como la oración sacerdotal de Jesús se escucha al Señor pedir por los que ama, suplica al Padre por los que a través de ellos creerán en Él. Jesús nos enseña que orar por los mediadores de la «Palabra» es fundamental, porque si ellos la guardan y enseñan, creerán muchos en Él. ¿Cuántas veces al día oras por tus sacerdotes? ¿Cuántas penitencias haces por su santidad? Muchas veces se les

juzga, se les ataca, se les desecha porque al igual que todo ser humano tiene áreas vulnerables, pero pocas veces se ora por ellos. Jesús ora por los que ama. Luego Jesús revela que estos están llamados a permanecer unidos y a saberse amados por el Padre y Él. Ellos moran en los corazones de los suyos. Saberse amados por Dios es el secreto de la felicidad. El Papa Francisco en su homilía del Domingo de la Misericordia nos recordaba esto: «Qué hermosa es esta realidad de fe para nuestra vida: la misericordia de Dios. Un amor tan grande, tan profundo el que Dios nos tiene, un amor que no decae, que siempre aferra nuestra mano y nos sostiene, nos levanta, nos guía.» (Homilía del 7.IV.13) «Cuántas propuestas mundanas sentimos a nuestro alrededor. Dejémonos sin embargo aferrar por la propuesta de Dios, la suya es una caricia de amor. Para Dios no somos números, somos importantes, es más somos lo más importante que tiene; aun siendo pecadores, somos lo que más le importa.» (Homilía del 7.IV.13, n.3)

Cumpleañeros de la semana

Pbro. Boanerges Carballo M. Pbro. Maxwell Martínez M.

13 de mayo 15 de mayo

A toda la comunidad le pedimos que eleven sus oraciones al Creador por nuestros Sacerdotes especialmente por un año más de vida.


Hoja Dominical para el 12 de Mayo 2013