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A los cuatro vientos II Domingo de Cuaresma, 04 de marzo de 2012 Suplemento del Full Domincal

¿QUÉ PUEDO HACER FRENTE A LA CRISIS? importante compartir las inquietudes, ofrecer consejos acertados, hacer gestiones útiles en favor del otro. En cualquier caso, escucharlo. La soledad es lo más doloroso en la desgracia, sea sobrevenida por una enfermedad o por un problema económico. Los cristianos estamos llamados a compartir. En ocasiones podremos dar poco, (que es mucho) como aquella pobre viuda que echaba monedas en el templo de Jerusalén y que mereció la alabanza de Jesús. Otras veces serán mayores las posibilidades, como la del anfitrión que acogió a Cristo en su casa y le prometió dar la mitad de su fortuna a los pobres.

E

n 1792 nació en una casa pequeña de una aldea francesa Juana Jugan. Hoy, por decisión de Juan Pablo II es una santa que venera toda la Iglesia, y que a nosotros nos resulta próxima por el bien que sus hijas espirituales hacen en la Archidiócesis, como en tantas otras de todo el mundo. Cuando tenía 25 años dejó su casa y se fue a Saint-Servan. Era una ciudad llena de mendigos y personas ancianas que no tenían ni lo necesario. Mientras crecía en vida espiritual, para poder vivir se colocó de asistenta de varias familias que la solicitaban, para hacer la limpieza, la colada, cuidar enfermos…y vivió con otras dos mujeres con las que hacía vida en común de oración. A finales de 1839, un día especialmente frío, llevó a su casa, con permiso de las dos compañeras que tenía, a una anciana, Anne Chauvin, sola, ciega y sin recursos. Después acogieron a otra, y a otra…y así comenzó la fundación de las Hermanitas de los

Pobres, que tanto han ayudado y ayudan a muchos miles de personas desde entonces. He comenzado con este ejemplo la consideración que hoy me propongo desarrollar porque responde a la pregunta que quizá muchos nos hemos hecho: ¿qué puedo hacer frente a la crisis? Puede haber muchas respuestas, pero todas tienen algo en común: ser solidarios con las personas necesitadas. Me dirijo sobre todo a quienes tienen medios, gozan de un trabajo y un cierto bienestar. Siguiendo el ejemplo de Juana Jugan y de muchas personas como ella, no debemos contentarnos con pensar: lo que yo pueda hacer es insignificante, no cabe ni considerarlo. Son las instituciones políticas las que pueden actuar con eficacia. Lo que yo pueda hacer no vale la pena. La solidaridad no sólo está en dar dinero. A veces es tanto o más

La crisis actual golpea a muchas familias, sobre todo con el paro. También aquí podemos mostrar nuestra solidaridad. Si no es ofreciendo un trabajo, cosa que está fuera de nuestras posibilidades, interesándonos por su situación, hacer que uno no se sienta solo en sus preocupaciones, compartir alegrías y tristezas. No vemos en él a un parado, sino a un hermano. Y, además de poner los medios que estén a nuestro alcance para ayudarlo, rezamos por él y le tenemos presente en esta comunión de los santos tan propia del espíritu cristiano.

† Jaume Pujol Balcells Arzobispo metropolitano de Tarragona y Primado


II Domingo de Cuaresma (4 de marzo de 2012) (Ciclo B)

De la cruz a la transformación. El mensaje de las lecturas es muy lineal: se pasa de la fe de Abrahán y del sacrificio de Isaac (1 lect.) al Hijo de Dios crucificado (2 lect.). La visión del sacrificio nos conduce a la visión de Cristo transfigurado y glorioso, preanuncio de la Pascua de resurrección (Ev.).

Lectura del libro del Génesis. (Gn 22,1-2. 9-13.15-18)

R. Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida

En aquellos días, Dios puso a prueba a Abrahán, llamándole: «¡Abrahán!» Él respondió: «Aquí me tienes.» Dios le dijo: «Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré.» Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: «¡Abrahán! Abrahán!» Él contestó: «Aquí me tienes.» El ángel le ordenó: «No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo tu único hijo.» Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo: «Juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.»

Señor, yo soy tu siervo, siervo tuyo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. R

SALMO RESPONSORIAL (115) Tenia fe, aun cuando dije: “¿Qué desgraciado soy!” Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles.

Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo, en el atrio de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. R Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos. (Rom 8, 31b-34) Hermanos: Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún5 resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros? Lectura del santo evangelio según san Marcos. (Mc 9, 2-10) En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Ellas.» Estaban asustados, y

Liturgia de la semana Domingo, 4: Domingo II de Cuaresma [Gn 22,1-2.9 a. 10-13.1518; Salmo 115, 10 y 15. 16-17.18-19; Rm 8,31 b-34; Mc 9,2-10 (LE / LH propias)] Lunes, 5: [Dn 9,4 b-10; Salmo 78,8.9.11 y 13; Lc 6, 36-38] Martes, 6: San Olegario (Conm) [Is 1,10.16-20; Salmo 49,8-9.16 bc17:21 y 23; Mt 23,1-12] Miércoles, 7: Santa Perpetua y Santa Felicidad (Conm) [Jr. 18,1820; Salmo 30, 5-6.14.15-16; Mt 20, 17-28] Jueves, 8: San Juan de Dios (Conm) [Jr. 17, 5-10; Salmo 1,1-2.3.4 y 6; Lc 16,19-31] Viernes, 9: [Gn 37, 3-12.04-13a. 17b-28; Salmo 104, 16-17.18-19. 2021; Mt 21, 33-43.45-46] Sábado, 10: [Mi 7,14-15.18-20; Salmo 102, 1-2.3-4.9-10.11-12; Lc 15, 1-3.11-32] Domingo, 11: Domingo III de Cuaresma [Ex 20, 1-17 (o más breve: 20, 1-3.7-8.12-17); Salmo 18,8.9.10.11; 1C 1, 22-35; Jn 2, 1325 (LE / LH propias)] Las lecturas pertenecen al ciclo B. Liturgia de las Horas: Salmodia de la semana II.

no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.» De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».

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Hoja dominical (04-03-12)  

Semanario de información de la Archidiocesis de Tarragona n. 3234