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A los cuatro vientos Domingo de Ramos 17 de abril de 2011 Suplemento de Full dominical

La alegría de una llegada extiende de mar a mar”. Es una forma de decir que es un reinado universal, pero a nosotros, vecinos del Mediterráneo, nos puede servir estos días para pedir al Señor por la paz de los países que baña este mar, tan alterados en los últimos tiempos por circunstancias bélicas. Son días de oración y de alegría. Fijémonos con qué júbilo recuerda la Iglesia el Salmo 24: “¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas, va a entrar el Rey de la gloria”. Y el pueblo, como haciéndose eco de este llamamiento al júbilo exclama, con letra del salmo 121: ¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la casa del Señor”!

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os evangelistas, al narrar la vida de Jesús, parece que hagan la crónica de un viajante. Jesús no permanecía mucho tiempo en un mismo lugar, como si se diera prisa por anunciar su mensaje divino a todas las gentes de Palestina. Se le ve andando de un lado para otro: acude a Caná de Galilea, a Cafarnaún y las ciudades del lago, visita con cierta frecuencia a una familia amiga de Betania, vuelve a Nazaret, cruza de Galilea a Judea deteniéndose en un pozo de Samaria… incluso resucitado hace camino hacia Emaús.

res deducen que podía tener unos 100.000 habitantes, aunque con la llegada de peregrinos por la Pascua podía alcanzar los 300.000. Sus majestuosos palacios se erguían sobre la colina; pero, por encima de todos, el gran Templo proyectado por Herodes el Grande, que en aquel tiempo estaba en obras, aunque muy avanzadas.

En el Domingo de Ramos celebramos uno de sus recorridos, el más impresionante: cuando acude a Jerusalén, como otras veces en la Pascua judía, pero en esta ocasión para morir en esa ciudad cumpliendo así el designio salvador del Padre eterno.

Fijémonos en la escena de esta última entrada de Jesús en la ciudad que tanto amaba, sobre la que había llorado pensando en su futuro. Benedicto XVI nos dice: “No llega en una suntuosa carroza, ni a caballo, como los grandes del mundo, sino en un asno prestado”. Un asno, la humilde cabalgadura de los labriegos, pero era el modo en que cumpliría la vieja profecía de Zacarías: “No temas, hija de Sión; mira que viene tu Rey montado sobre un pollino de asna” (Za 9,9).

Jerusalén era una gran ciudad del imperio romano. Los historiado-

El reino de Cristo —dice también Zacarías— es de paz que “se

Podría objetarse: ¿A qué viene celebrar con tanta alegría la entrada de Jesús en Jerusalén, como si no supiéramos qué pasó a continuación? Es cierto, lo sabemos: fue crucificado y padeció hasta la muerte; pero la historia no termina aquí: al tercer día resucitó y, gracias a su entrega, todos fuimos redimidos. El amor venció a la muerte. Por eso el Domingo de Ramos es un día de gran alegría que todos hemos vivido desde pequeños cuando, acompañados por nuestros padres, llevábamos también palmas en la mano, como si quisiéramos unirnos a aquella primera procesión. Hoy podemos hacer el propósito de vivir muy cerca de Cristo esta Semana Santa. No será una más. El amor nunca es repetitivo.

† Jaume Pujol Balcells Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado


Domingo de Ramos (17 de abril de 2011) (Ciclo A) Jesús entra en Jerusalén El domingo de Ramos es la puerta que nos introduce en la Semana Santa. La celebración de hoy consta de dos partes: la entrada de Jesús en Jerusalén con la bendición de los ramos y la Eucaristía que recuerda al Siervo que sufre, muere y resucita. La entrada de Jesús en Jerusalén es un gesto profético que preanuncia su triunfo y su resurrección. Las lecturas de este día son muy significativas, forman una unidad y expresan el mensaje del Jesús doliente. El Siervo de dios permanece siempre a la escucha de Dios y es ultrajado (1ª Lectura). El Siervo, según la tradición cristiana, es Jesús. El Evangelio proclama la persecución y la muerte de Jesús para liberar a la humanidad sumergida en el pecado y en la muerte (Evangelio). El himno que transcribe Pablo habla de la humillación y de la glorificación de Jesús (2ª Lectura). BENDICIÓN DE LAS PALMAS Lectura del santo evangelio según san Mateo (Mt 21,1-11) uando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de los Olivos, Jesús mandó dos discípulos, diciéndoles: —«Id a la aldea de enfrente, encontraréis en seguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto.» Esto ocurrió para que se cumpliese lo que dijo el profeta: «Decid a la hija de Sión: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de acémila”.» Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud extendió sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: —«¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!» Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad preguntaba alborotada:—«¿Quién es éste?» La gente que venía con él decía:—«Es Jesús, el Profeta de Nazaret de Galilea.»

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MISA Lectura del libro de Isaías (Is 50,4-7) Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído. Y yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Salmo responsorial (Sal 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24[R.:2ª]) R/. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Al verme, se burlan de mí, hacen visajes, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre, si tanto lo quiere.» R/.

Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. R/. Se reparten mi ropa, echan a suertes mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R/. Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alabadlo; linaje de Jacob, glorificadlo; tenedlo, linaje de Israel. R/. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (Flp 2,6-11) risto, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombresobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

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Evangelio: Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (Mt 26,14-27,66 ) (No la publicamos por su gran extensión)

Liturgia de la semana Domingo 17 de abril: Domingo de la Pasión del Señor o de Ramos: [Celebración de la entrada del Señor en Jerusalén: Mt 21,1-11. Misa de la Pasión: Is 50,4-7; Sal 21; Flp 2,6-11; Mt 26,1427,66 (LE/LH propias)]. Lunes Santo 18: [Is 42,1-7; Sal 26; Jn 12,1-11]. Dimartes Santo 19: Aniversario de la elección del papa Benedicto XVI [Is 49,16; Sal 70; Jn 13,21-33.36-38]. Miércoles Santo 20: [Is 50,4-9a; Sal 68; Mt 26,14-25]. Jueves Santo 21: Comienza el Triduo Pasqual [Misa de la Cena del Señor: Ex 12,1-8.11-14; Sal 115; 1Cor 11,23-26; Jn 13,1-15 (LE/LH propias)]. Viernes Santo 22: Día de ayuno y abstinencia [Celebración de la Pasión y Muerte del Señor: Is 52,13-53,12; Sal 30; Heb 4,1416.5,7-9; Jn 18,1-19,42 (LE/LH propias)]. Sábado Santo 23: Durante el día no se puede celebrar ninguna misa [(LH propia)]. Domingo 24: Domingo de Pascua [Vigilia pascual: 1) Gén 1,1-2,2; Sal 103 o bien 32; 2) Gén 22,1-18; Sal 15; 3) Ex 14,15-15,1a; Sal Ex 15; 4) Is 54,5-14; Sal 29; 5) Is 55,111; Sal Is 12; 6) Ba 3,9-15.32-4,4; Sal 18; 7) Ez 36,16-17a.18-28; Sal 48 o bien 50; Rom 6,3-11; Mt 28,1-10. Misa del día: Hch 10,34a.37-43; Sal 117; Col 3,1-4; Jn 20,19; Misa vespertina: Todo como la del día, pero como evangeli se recomienda leer Lc 24,13-35 (LE/LH propias)]. Las lecturas pertenecen al ciclo A. Liturgia de les Horas: Salmodia de la II semana. ¡Felicidades! Esta semana celebran el aniversario de su ordenación sacerdotal los siguientes presbíteros: —18 de abril: Mn. Joan Maria Banús Banús (1982). —22 de abril: Mn. Isidre Foguet Magriñá (1962).

Nota sobre la Parròquia de Santa Maria de Bonavista

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nte la inquietud suscitada entre algunos fieles por el retraso en el inicio de las obras de construcción de la nueva iglesia parroquial de Santa Maria de Bonavista y del centro de pastoral y dependencias de la parroquia, este Arzobispado desea manifestar que las obras se realizarán tan pronto como el proyecto esté listo, y que las demoras que, por el momento, han impedido su puesta en ejecución se deben a discrepancias en los detalles de dicho proyecto que no tardarán en solucionarse. Por otra parte, el Sr. Arzobispo ha reiterado su compromiso personal para que la Parroquia de Santa Maria de Bonavista disponga de una iglesia y de unos servicios parroquiales dignos para poder llevar a cabo su misión pastoral. Didac Bertrán, Director del Departamento Diocesano de MCS del Arzobispado de Tarragona

Un servicio del Departament diocesà de Mitjans de Comunicació Social de l’Arquebisbat de Tarragona


Hoja dominical n.3188