Page 1

A los cuatro vientos Domingo de Pascua 4 de Abril de 2010 Suplemento de Full dominical

.

Pascua, la gran fiesta esús ha resucitado!” es costumbre saludarse entre los cristianos rusos en la noche pascual, dándose la feliz noticia como si acabara de suceder. Pero ¿no ocurrió hace dos mil años, cuando los discípulos descubrieron la tumba vacía, inútilmente guardada por soldados dormidos que argumentaron que el cuerpo de Jesús había sido robado? ¡Vaya testimonio, el de testigos dormidos!

“¡J

La resurrección de Cristo es efectivamente un hecho histórico. Los apóstoles son ante todo testigos de la resurrección y el mismo san Pablo exclama: “Si Cristo no hubiera resucitado nuestra fe sería vana”. Pero, por gracia divina, cuando la Iglesia celebra la Eucaristía hace presente la Pascua de Cristo. El sacrificio que Cristo ofreció de una vez para siempre en la cruz, permanece siempre actual y su memoria se perpetuará hasta el fin de los siglos. Como el ciclo de las cosechas, como el de las estaciones del año, los ciclos litúrgicos nos traen anualmente la consideración de los grandes misterios de nuestra fe. La Pascua es la revelación del misterio del amor. Cristo, nacido en Belén, martirizado en Jerusalén, resucita como primicia de todos nosotros. Con su redención nos ha abierto las puertas de la vida eterna en Dios. Los días previos a la Pascua vivimos el Triduo Pascual, con la celebración de los grandes misterios de nuestra fe: institución de la Eucaristía y del sacerdocio, con las visitas silenciosas a

los Monumentos la noche del Jueves Santo y mañana del Viernes, la conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor…, y las costumbres de nuestra tierra, los Vía Crucis y las impresionantes procesiones de dolor; el extraño transcurrir del Sábado como un día de particular vivencia del gran Ausente, y al final la noche santa y el amanecer de la Pascua, que en Cataluña tiene una prolongación festiva, como si este gran día nos supiera a poco. La Pasión de Cristo es una historia que acaba bien. Termina con un estallido de alegría que debe durarnos todo el año, no por efecto de la inercia, sino porque cada domingo es para los cristianos un recuerdo vivo de la Pascua del Señor. Y cada día es una ocasión de dar gracias a Dios por haber plantado su tienda entre nosotros. El deseo del apóstol Pedro en el monte de la Transfiguración se ha hecho realidad: Cristo se ha quedado entre nosotros en la tienda del sagrario y en la vida ordinaria de cada persona que le busca sinceramente. Para los cristianos cada día es Pascua, porque el Señor no deja de pasar por nuestras vidas y habitar en nuestro corazón cuando le amamos.

† Jaume Pujol Balcells Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado


Domingo de Pascua

Liturgia de la semana

(4 de Abril de 2010) (Ciclo C) Cristo ha resucitado La vida cristiana tiene como centro la Resurrección de Cristo. El sepulcro vacío anuncia el misterio de la Resurrección (Evangelio). Pedro en su discurso resume la vida Cristo y afirma su Resurrección como verdad absoluta y da testimonio de ella (1ª Lectura). Pablo, en cambio, nos invita a tener los ojos puestos en Cristo resucitado y a configurarnos en su Misterio Pascual (2ª Lectura). Libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 10,34.37-43) ntonces Pedro, tomando la palabra, dijo: "Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas, Vosotros ya sabéis qué ha ocurrido en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan: cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén.Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, que comimos y bebimos con él, después de su resurrección. Y nos envió a predicar al pueblo, y atestiguar que él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos. Todos los profetas dan testimonio de él, declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, en virtud de su Nombre".

E

Salmo responsorial (Sal 118) ¡Aleluya! ¡Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! La mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas". No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Carta de San Pablo a los Colosenses (Col 3,1-4) a que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.Tened el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no

Y

en las de la tierra. Porque vosotros estábais muertos, y vuestra vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces vosotros también apareceréis con él, llenos de gloria. Lectura del Santo Evangelio según san Juan (Jn 20,1-9) l primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

E

11 de Abril, Octava de Pascua, Domingo de la Divina Misericòrdia en la Catedral

11 h.,Misa presidida por el Sr. Arzobispo; 13.45 h., exposición del Santísimo Sacramento y rezo del Santo Rosario; 15 h., hora de la Misericordia y rezo de la Coronilla; 16 h., predicación; 16.30 h., bendición y reserva del Santísimo Sacramento. A continuación, veneración de la relíquia de santa Faustina Kowalska. Habrá confesores durante todos los actos.

Domingo 4 de abril: Pascua de Resurrección [Misa de la Solemnidad: Hch 10,34 a-37-43; Sal 117; Col 3,1-4 o bien 1Cor 5,6 b-8; Jn 20,1-9 o bien Lc 24,1-12 (o bien, en la misa vespertina, Lc 24,13-35) (LE/LH propias)]. Lunes 5: De la Octava de Pascua [Hch 2,14.22-23; Sal 15; Mt 28,8-15]. Martes 6: De la Octava de Pascua [Hch 2,36-41; Sal 32; Jn 20,11-18]. Miércoles 7: De la Octava de Pascua [Hch 3,1-10; Sal 104; Lc 24,13-35]. Jueves 8: De la Octava de Pascua [Hch 3,11-26; Sal 8; Lc 24,35-48]. Viernes 9: De la Octava de Pascua [Hch 4,1-12; Sal 117; Jn 21,1-14]. Sábado 10: De la Octava de Pascua [Hch 4,13-21); Sal 117; Mc 16,9-15]. Domingo 11 de abril: Domingo II Pascua o de la Divina Misericordia [Hch 5,12-16; Sal 117; Ap 1,9-11a.1213.17-19; Jn 20,19-31(LE/LH propias)]. Las lecturas pertenecen al ciclo C. Liturgia de las Horas: Todo lo propio de la Octava de Pascua. onscientes de que somos pecadores, pero confiando en la misericordia divina, dejémonos reconciliar por Cristo para gustar más intensamente la alegría que él nos comunica con su resurrección. El perdón que nos da Cristo en el sacramento de la Penitencia es fuente de paz interior y exterior, y nos hace apóstoles de paz en un mundo donde por desgracia continúan las divisiones, los sufrimientos y los dramas de la injusticia, el odio, la violencia y la incapacidad de reconciliarse para volver a comenzar nuevamente con un perdón sincero. Sin embargo, sabemos que el mal no tiene la última palabra, porque quien vence es Cristo crucificado y resucitado, y su triunfo se manifiesta con la fuerza del amor misericordioso. Su resurrección nos da esta certeza: a pesar de toda la oscuridad que existe en el mundo, el mal no tiene la última palabra. Sostenidos por esta certeza, podremos comprometernos con más valentía y entusiasmo para que nazca un mundo más justo. Benedicto XVI

C

(De la Audiencia General del 12 de Abril de 2006 en Roma)

Un servicio del Departament diocesà de Mitjans de Comunicació Social de l’Arquebisbat de Tarragona


Hoja dominical (04-04-10)  

Semanario de información de la Archidiocesis de Tarragona

Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you