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EUCARISTÍA DE CLAUSURA DEL AÑO DE LA FE EN LA SOLEMNIDAD DE CRISTO REY guión litúrgico ARQUIDIÓCESIS DE MEDELLÍN


COMENTARIO INICIAL Hermanos: Nos reunimos como familia en torno a la mesa en donde conmemoramos la muerte y resurrección de Jesucristo nuestro Rey; hoy celebramos al mismo tiempo la clausura del Año de la fe, y el último Domingo del año litúrgico, por ello dispongamos nuestro corazón a la acción de Dios en nuestras vidas, dejando que sea Él quien impulse nuestra esperanza, dé sentido de nuestra historia y guíe nuestras acciones. COMENTARIO A LAS LECTURAS La liturgia de la Palabra para este día nos muestra que el único Rey es Jesucristo: es Él quien nos puede hacer miembros de un Reino que no se marchita, un Reino que nos salva hoy; pero no podemos entender dicho Reino, sino tenemos “fijos los ojos en Jesús”, el consumador de la historia y el Hijo predilecto del Padre. Escuchemos con atención este mensaje que nos orienta y redime. COMENTARIO DE SALIDA Habiendo renovado nuestra fe y convencidos del Reinado de Dios en nuestras vidas, salgamos con alegría a anunciar que el Señor sigue animándonos a caminar con Él por el camino de la vida, sin importar las dificultades. Dejemos pues que Dios reine en nuestros corazones y mostremos su amor entre los hombres.


Es conveniente que como signo de la clausura del Año de la Fe, se tenga la oportunidad de asperjar a los fieles y de renovar los compromisos bautismales dentro de la celebración de la Eucaristía.

BENDICIÓN Y ASPERSIÓN CON EL AGUA Se puede celebrar en vez del acto penitencial Presidente:

Hermanos: con esta bendición del agua, recordamos a Cristo, agua viva, así como el sacramento del bautismo, en el cual nacimos de nuevo del agua y del Espíritu Santo. Siempre, pues, que seamos rociados con esta agua o que nos santigüemos con ella al entrar en la iglesia, daremosgracias a Dios por su don inexplicable, y pediremos su ayuda para vivir siempre de acuerdo con las exigencias del bautismo, sacramento de la fe, que un día recibimos. Oremos: Señor, Padre santo, dirige tu mirada sobre nosotros, que, redimidos por tu Hijo, hemos nacido de nuevo del agua y del Espíritu Santo en la fuente bautismal; concédenos, te pedimos, que todos los que reciban la aspersión de esta +agua queden renovados en el cuerpo y en el alma y te sirvan con limpieza de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. Y se procede a la aspersión de la asamblea mientras se entona un canto adecuado.

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RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES Sacerdote:

Hermanos, por medio del bautismo, hemos sido hechos partícipes del misterio pascual de Cristo; es decir, por medio del bautismo, hemos sido sepultados con Él en su muerte para resucitar con Él a una vida nueva, esa es nuestra fe. Por eso, al terminar este año de la fe, renovemos las promesas de nuestro bautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras y nos comprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia católica. Así, pues: ¿Renuncian a Satanás, esto es, al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo de pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio del amor? Todos:

Si, renuncio. Sacerdote:

¿Renuncian a sus obras, que son: las envidias y los odios; la pereza e indiferencia; la cobardía y los complejos; las tristezas y desconfianzas; las injusticias y favoritismos; los materialismos y las sensualidades; las faltas de fe, esperanza y caridad? Todos:

Si, renuncio. 6


Sacerdote:

¿Renuncian a todas sus seducciones, como pueden ser: el creerse mejores que los demás; el sentirse superiores; el estar seguros de sí mismo; el creer que no necesitan conversión; el considerar solamente las cosas materiales, los instrumentos y las instituciones, los métodos y los reglamentos, y no llegar a Dios? Todos:

Si, renuncio. Prosigue el sacerdote:

¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra? Todos:

Si, creo. Sacerdote:

¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de la Virgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre? Todos:

Sí, creo. Sacerdote:

¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, 7


en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? Todos:

Sí, creo. Y el sacerdote concluye:

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos liberó del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Espíritu Santo, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Señor, hasta la vida eterna. Todos:

Amén. ORACIÓN DE LOS FIELES Sacerdote:

En la clausura de este Año de la Fe y en el marco de la solemnidad de Cristo Rey acudamos a nuestro Padre celestial confiando en que no quedará defraudada nuestra esperanza. I. Por la santa Iglesia Diácono o lector

Oremos, hermanos, por la santa Iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la unidad, la proteja en todo el mundo y nos conceda una vida serena, para alabar a Dios Padre todopoderoso. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones, 8


conserva la obra de tu amor, para que tu Iglesia, extendida por todo el mundo, persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. II. Por el Papa Diácono o lector

Oremos también por nuestro Santo Padre el Papa Francisco, para que Dios nuestro Señor, que lo eligió entre los obispos, lo asista y proteja para bien de su Iglesia, como guía y pastor del pueblo santo de Dios. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, cuya providencia gobierna todas las cosas, atiende a nuestras súplicas y protege con tu amor al Papa que nos has elegido, para que el pueblo cristiano, confiado por ti a su guía pastoral, progrese siempre en la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. III. Por el pueblo de Dios y sus ministros. Diácono o lector

Oremos también por nuestro obispo Ricardo, Por sus obispos auxiliares, por todos los obispos, presbíteros, diáconos, 9


por todos los que ejercen algún ministerio en la Iglesia y por todo el pueblo de Dios. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que con tu Espíritu santificas y gobiernas a toda tu Iglesia, escucha nuestras súplicas y concédenos tu gracia, para que todos, según nuestra vocación, podamos servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. IV. Por la unidad de los cristianos. Diácono o lector

Oremos también por todos los hermanos que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor les conceda vivir sinceramente lo que profesan y se digne reunirlos para siempre en un solo rebaño, bajo un solo pastor. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo, formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. 10


V. Por los que no creen en Cristo. Diácono o lector

Oremos también por los que no creen en Cristo, para que, iluminados por el Espíritu Santo, puedan encontrar el camino de la salvación. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, concede a quienes no creen en Cristo buscar sinceramente agradarte, para que encuentren la verdad; y a nosotros tus fieles, concédenos progresar en el amor fraterno y en el deseo de conocerte más, para dar al mundo un testimonio creíble de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. VI. Por los que se encuentran en alguna tribulación. Diácono o lector

Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, para que libre al mundo de todas sus miserias, dé salud a los enfermos y pan a los que tienen hambre, libere a los encarcelados y haga justicia a los oprimidos, conceda seguridad a los que viajan, un pronto retorno a los que se encuentran lejos del hogar y la vida eterna a los moribundos. Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, 11


consuelo de los afligidos y fortaleza de los que sufren, escucha a los que te invocan en su tribulación, para que experimenten todos la alegría de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén. Sigue la procesión de los dones, se debe recordar que sólo se presenta aquello que va a ser consagrado sobre el altar como ofrenda de salvación (hostias, vino y agua).

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ADORACIÓN EUCARÍSTICA FUERA DE LA MISA CLAUSURA DEL AÑO DE LA FE EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Mientras se entona un canto eucarístico o un salmo acerca de la fe, quienpreside se dirige a la sede, desde la cual saluda a los fieles.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R/ Amén. Inmediatamente, quien preside, saluda al pueblo diciendo:

La paz, la caridad y la fe, de parte de Dios Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos ustedes. R/ Y con tu espíritu. Luego se dirige al sagrario y expone el Santísimo Sacramento, y procede al rito de incensación y adoración. Puede entonarse un canto eucarístico.

V/ Bendito, alabado y adorado sea Jesúsen el SantísimoSacramento del altar. R/ Sea para siempre bendito y alabado. V/ Mi Jesús sacramentado, mi dulce amor y consuelo. R/ Quien te amara tanto que de amor muriera. MONICIÓN INTRODUCTORIA Quien preside, o el diácono u otro ministro, expone brevemente el motivo de la celebración, con éstas u otras palabras:

Nos reunimos como familia cristiana en esta solemnidad de Cristo Rey del universo, para dar gracias a Dios por el 13


año de la fe que nos ha permitido vivir. Hoy celebramos la clausura de este año de gracia, en el que se nos ha concedido el don de volver sobre los contenidos de nuestra fe y reflexionar en nuestra respuesta al llamado que Dios nos hace. Este ha tenido que ser un año en el que nuestra opción de fe se vea radicalizada y sin pena podamos gritarle al mundo aquello en lo que creemos, y demostrarlo en cada instante de nuestra vida, y sin temor y sin vergüenza dar testimonio vivo de lo que profesamos. Aprovechemos nuestro encuentro con Jesús Eucaristía para dar gracias por la fe que se nos regala, don de vida nueva, y pidámosle al Señor que aumente nuestro deseo de conocerle y amarle cada día de una manera más fuerte. Se guardan unos breves instantes de silencio meditativo, y quien preside continúa con la oración:

Oremos

D

ios Todopoderoso y Eterno, que has querido bendecirnos con un año para reflexionar acerca de nuestra fe, concede a todos los que son llamados por el bautismo, vivir de tal manera su fe, que el mundo entero sea testigo de la grandeza de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo… R/ Amen.

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LITURGIA DE LA PALABRA PRIMERA LECTURA Recuerdo tu fe sincera Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1, 1-8 Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, conforme a la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Cuando de noche y de día te recuerdo en mis oraciones, le doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia pura, como lo aprendí de mis antepasados.No puedo olvidar tus lágrimas al despedirnos y anhelo volver a verte para llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes tú. Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación. No te avergüences, pues, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí, que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. V/ Palabra de Dios. R/ Te alabamos Señor. En este momento quien preside hace una corta reflexión acerca de la lectura. Es conveniente resaltar el halago que hace Pablo de la fe sincera de Timoteo, y de cómo esa fe no puede ser de temor, ni puede comportar vergüenza, sino que es una fe que le permite recibir de Dios la “fortaleza, el amor y la moderación”. Al concluir la pequeña reflexión el coro puede entonar un canto apropiado acerca de la fe. (Hombres de valor, Si vienes conmigo, Cristo está conmigo, En ti hemos puesto nuestra fe, etc.)Y de nuevo puede hacerse otro espacio de silencio.

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Terminado silencio, se canta el aleluya. Si es que se está utilizando, quien preside coloca el incienso en el incensario y él mismo o quien vaya a proclamar el evangelio, se dirige primero ante Jesús Eucaristía y le inciensa, luego se dirige al ambón y proclama el evangelio como de costumbre utilizando el incensario.

Aclamación antes del Evangelio Aleluya, aleluya. Señor Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, el ejército glorioso de los mártires te aclama. Aleluya. EVANGELIO Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán + Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 18-21 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo. Acuérdense de lo que les dije: “El siervo no es superior a su señor”. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envío». Palabra del Señor.

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En este momento quien preside hace una corta reflexión acerca del Evangelio. Es conveniente resaltar el sentido de permanecer firmes en la fe, sin importar los ataques en contra de la fe, debemos ser conscientes de aquello en lo que creemos y de aquello que esperamos, para no desfallecer en el combate de la fe, y ser fieles al amor que el Señor nos ofrece. Al concluir la pequeña reflexión el coro puede entonar un canto apropiado acerca de la fe.

ORACIÓN UNIVERSAL O DE LOS FIELES Presidente Hermanos: En la clausura de este año de la fe acudamos a nuestro Padre celestial confiando en que no quedará defraudada nuestra esperanza. Con esa confianza elevamos nuestra oración al Padre, diciendo: R/ Padre, ilumina nuestras vidas. 1. Por la Iglesia, para que permanezca fiel a Cristo su cabeza y sea así faro que ilumine y guie los pasos de la humanidad. 2. Por los dirigentes de las naciones, los que legislan o imparten justicia, para que sus decisiones sean acordes a la luz de la Verdad. 3. Por todos aquellos que se alejaron de la Iglesia o viven alguna crisis de fe, a fin de que el Señor les conceda la Luz para encontrar de nuevo el camino de la salvación. 4. Por todos los que sufren: enfermos, necesitados, desplazados, sin empleo, para que encuentren en los más cercanos una ayuda eficaz para salir de su situación 5. Por las familias cristianas para que perseveren en el conocimiento de Cristo y sean luz para el resto de la sociedad. 6. Por nuestra Iglesia Arquidiocesana, por el Seminario, nuestro Arzobispo y todos los que colaboran con en el gobierno de la diócesis para que sean testigos ciertos y coherentes de la resurrección. 17


Presidente: Padre, sabemos que sin tu ayuda el caminar no es posible. Atiende con generosidad estas necesidades que te hemos presentado. Por Jesucristo Nuestro Señor. R/ Amén. BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO Mientras el coro entona el Tantum ergo o un canto apropiado, el celebrantede rodillas pone incienso en el incensario e inciensa el Santísimo Sacramento. Letanías de desagravio:

Bendito sea Dios. Bendito su santo nombre, Bendito Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre. Bendito Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar Bendita su Preciosísima sangre Bendito el Espíritu Santo Consolador. Bendita la gran Madre de Dios, María Santísima, Bendita su Santa e Inmaculada Concepción Bendita su gloriosa Asunción. Bendito el nombre de María Virgen y Madre. Bendito San José su castísimo esposo. Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos. o bien pueden hacerse estas otras

LETANÍAS A CRISTO REY Señor, ten misericordia de nosotros, -Cristo, ten misericordia de nosotros, -Señor, ten misericordia de nosotros, -Cristo óyenos, -Cristo escúchanos, Se repite -Dios, Padre celestial, -Dios Hijo, Redentor del mundo, -Dios Espíritu Santo,


-Trinidad santa, un solo Dios, Ten misericordia de nosotros. -Jesús, Rey, verdadero Dios y verdadero hombre, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los cielos y de la tierra, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los ángeles, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los apóstoles, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los mártires, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los confesores, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los vírgenes, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de todos los santos, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de la santa Iglesia, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los sacerdotes, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de los reyes, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de las naciones, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de nuestros corazones, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey y esposo de nuestras almas, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey, Salvador y Redentor nuestro, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey, y Dios nuestro, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey y Maestro nuestro, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey y Pontífice nuestro, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey y Juez nuestro, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de gracia y santidad, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de amor y justicia, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de vida y de paz, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de la verdad y de la sabiduría, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey del universo, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey de la gloria, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey Altísimo, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey Todopoderoso, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey invencible, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey sapientísimo, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey benevolentísimo, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey pacientísimo, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey flagelado, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey coronado de espinas, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey crucificado, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey gloriosamente resucitado, Ten piedad de nosotros. 19


-Jesús, Rey de amor en el Santísimo Sacramento, Ten piedad de nosotros. -Jesús, Rey nuestro amantísimo, Ten piedad de nosotros. -Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Perdónanos, Señor. -Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Escúchanos Señor. -Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten misericordia de nosotros. V. Bendecid vuestro pueblo, oh Jesús Rey; gobernadnos y protegednos. R. Vivid y reinad en nuestros corazones y en los corazones de todos los hombres. ORACIÓN

Oh Dios, que en este sacramento admirable

nos dejaste el memorial de tu Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. R/ Amén.

Terminado esto, bendice la asamblea con el Santísimo Sacramento y seguidamente, reserva. Luego despide a los fieles, mientras el coro entona un canto de fe o mariano.

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Clausura año de la fe  

Subsidio de ayuda para la Exposición del Santísimo y la Eucaristía de clausura del Año de la Fe en cada comunidad parroquial

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