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“La preocupación crea en la mente situaciones irreales de las que no podemos defendernos”. Como esas situaciones no existen, tampoco existe el mecanismo que le permita a la persona defenderse. Aquí lo que debe pensarse, según Ferrer, es que “por dramática que sea una situación, jamás es tan amenazante y tan desbordante de los recursos como cuando la persona se la imagina”.

“La única función de la preocupación es incrementar el malestar emocional”. En la mente las situaciones producen más y mayores emociones negativas que cuando se viven en el día a día. “Sufrimos más por lo que imaginamos que por lo que sucede en la realidad”, explica el psicólogo.

“La preocupación no aumenta ni disminuye, en la realidad, la probabilidad de ocurrencia de un evento”. Las cosas pasan o no sin importar cuánta fuerza hagamos por ellas. Lo que se debe comprender en este aspecto es que “en una situación real, nuestro pensamiento estaría al servicio de la elaboración de la emoción y de la situación. Es decir, en una situación amenazante real (por ejemplo un atraco) no estamos pensando lo horrible que nos estamos sintiendo, sino que estamos movilizando todos nuestros recursos para enfrentar adecuadamente esa amenaza”.

“La preocupación no Preocuparse excesivamente desarrolla habilidades, parece no tener beneficios ni sobre la personalidad capacidades o de un individuo ni sobre destrezas en la los hechos que debe persona que se sobrellevar en su debido preocupa”. espacio y tiempo.

En suma, considerar todos estos aspectos debe conducirnos a tener una vida más tranquila y más aterrizada en el presente, con el aprendizaje basado en hechos del pasado y, por qué no, en la reflexión medida de lo que pueda pasar en el futuro. Y si la preocupación excesiva vuelve y toca la puerta, vale espantarla con una pregunta: ¿De qué sirvió la última vez?

Trastornos mentales en el Alma Máter De acuerdo con la investigación Estudio de prevalencia de trastornos mentales en usuarios de consulta externa del servicio psicológico de la IPS Universitaria de la Universidad de Antioquia, realizado por las psicólogas Victoria Catalina Sánchez y María Hortensia Hurtado en el 2008, “Los trastornos

de mayor prevalencia en la población estudiada son los trastornos del estado de ánimo —especialmente los depresivos—; seguidos de la fobia social; el trastorno de ansiedad generalizada; los trastornos asociados al uso de sustancias alcohólicas; el trastorno de angustia; la manía e hipomanía pasada, y la distimia”.

Saluda No. 28  

Diseño y diagramación del número 28 de Saluda, que en esta ocasión cambia su formato a Revista.