REVISTA ARK20

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Pérdida & Patrimonio


[ SEGUNDA DE FORROS ]



ARK MAGAZINE 20

Año 05 No. 20 // Pérdida y Patrimonio Ciudad de México // Otoño 2017

DIRECTOR GENERAL: Juan Reynol Bibiano Tonchez COMITÉ EDITORIAL: Juan José Guerrero García Lizeth Azucena Cervantes Reyes Gracia Sara Vargas Carbajal Martha Judith Hernández Velazco Pedro Guillermo Ramón Celis Ingrid Jiménez Cosme Héctor Manuel Espinosa Vázquez Yael Dansac DISEÑO EDITORIAL: Juan Reynol Bibiano Tonchez COLABORADORES: Nadia Ivette Sosa Martínez Ricardo Ivan García Jiménez

AGRADECIMIENTOS: Mi total agradecimiento a todos aquellos que han apoyado este proyecto desde el inicio, los nombres son muchos y su entusiasmo invaluable. Este número se debe en gran medida a su impulso. NOTA IMPORTANTE: Las opiniones vertidas en los artículos son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente el punto de vista del Proyecto ArKeopatías (o tal vez sí).

2 | CRÉDITOS

ARK_MAGAZINE es una publicación independiente con sede en la Ciudad de México, encaminada a propiciar espacios de reflexión y análisis a través de artículos originales sobre el patrimonio cultural en México y el mundo, desde el punto de vista de la arqueología, la arquitectura, la restauración y demás disciplinas afines. Utilizamos los medios de comunicación para generar investigación y debates con conocimiento, libertad y responsabilidad, desde una postura crítica y sin censura. Editada y distribuida por el proyecto ARKEOPATÍAS a través de ARK_EDITORIAL. DERECHOS: ARKEOPATÍAS opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – CompartirIgual 4.0 Internacional License, por lo que al publicar o consultar la revista acepta los términos de la misma. Los textos, fotografías y demás elementos publicados son propiedad de sus autores, ARK_MAGAZINE es sólo un medio de difusión que no pretende hacerse de estos derechos, ni violentar los de terceros, por lo que cada autor es responsable del manejo ético de la información y material utilizado en sus contribuciones. LEGAL: Número de reserva de derechos al uso exclusivo del nombre: en trámite. Registro de licitud de título y contenido otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones Ilustradas de la Secretaría de Gobernación: en trámite. ISSN: en trámite.

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PARA LEERNOS


CONTENIDO EXTRA: En congruencia con nuestro espíritu, esta publicación tiene características interactivas y multimedia, por lo que cada que vean a lo largo de la revista este símbolo significa que hay una liga que pueden seguir, ya sea a una foto, video, artículo, red social, etc. Escanea el CÓDIGO QR y obtén más información del tema o simplemente ve contenido extra en internet que no puede incluirse en este medio.


EDI TOR IAL Por: Juan Reynol Bibiano Tonchez Ciudad de México - 1978. Arquitecto por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (FA UNAM) con estudios de arqueología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Ha participado en diversos foros sobre patrimonio en México y el extranjero. Sus principales intereses son la investigación y conservación arqueológico – arquitectónica, así como su relación con los medios de comunicación e interacción social, dentro del marco de las nuevas tecnologías multimedia. Contacto: juantonchez@yahoo.com.mx

6 | EDITORIAL

ARK_MAGAZINE convocó a sus autores para compartirnos sus reflexiones, mediante artículos, ensayos, opiniones, proyectos, fotografía, video, etcétera, que dieran cuenta de los procesos de documentación y recuperación de la memoria material e inmaterial en los que participaron a raíz de los sismos del pasado mes de septiembre del 2017 en México. A través de disciplinas como la arqueología, antropología social, antropología física, arquitectura, restauración, quisimos reflexionar sobre las responsabilidades e implicaciones que la pérdida (a veces anterior al sismo mismo) de los referentes del patrimonio cultural tiene en la vida de quienes lo reproducen y le dan sentido. La amable respuesta de nuestros autores nos entusiasma, por la variedad de enfoques que se dan cita en este número y nos permiten presentarles un rico panorama, como es ya nuestra costumbre, con un fuerte componente crítico y reflexivo que se aleja de los lugares comunes en los que muchos otros cayeron al hablar de estos temas. Institucionalmente, durante desayunos, reuniones, juntas, entrevistas, las palabras que más se escucharon fueron “la situación (magnitud, cantidad, necesidad...) nos rebasa”, mientras que al lado pasaban verdaderas caravanas de ayuda destinadas a apoyar lo prioritario. Muchos, desde sus lugares hicieron su máximo esfuerzo, no queda duda, sin embargo, los sismos dejaron ver un deficiente sistema de prevención que no tenía, desde antes de los fenómenos naturales, recursos financieros, técnicos o humanos necesarios para enfrentar la responsabilidad, que de pronto se vino encima, aunque muchos habían ya avisado del riesgo desde hacía quizás décadas. En este número hemos tratado de reunir diversas visiones, algunas cercanas, de primera mano y otras un tanto laterales, sobre todo lo que se desencadenó a partir de aquellos trágicos días, asumiendo que nuestra responsabilidad es convertirlos en una oportunidad para transformar las grietas en una verdadera (re)construcción, que surja del reconocimiento de nuestras omisiones “estructurales”.


REPITA :

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FIRMITAS - UTILITAS - VENUSTAS

Marlen Mendoza Villarreal 28 DE TEMBLORES Y OTROS AVATARES

Cristina Desentis Torres

LAS GRIETAS DEL FRACKING CULTURAL : EL PATRIMONIO CULTURAL EN UNA ÉPOCA DE RIESGO POSTSÍSMICO

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Miguel Muñoz Paniagua

¡ DESASTRE ! : VALOR Y MEMORIA DEL PATRIMONIO CULTURAL MEXICANO TRAS EL SISMO DEL 2017

Francisco José Casado Pérez

19S, EL DÍA EN QUE LA TIERRA SE SACUDIÓ : LA APLICACIÓN DE LA ANTROPOLOGÍA FÍSICA FORENSE EN CASOS DE DESASTRES MASIVOS

Daniela Fenice Padilla Gaytán, Laura Corrales Blanco, Ursula Berenice Juárez Luna, Laura Itzel Gutiérrez Mora, Leo Ortiz Ruiz y José Emmanuel Muñoz Salazar.

ÍNDICE

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CON TENE DOR

Café Patrimonial Un lugar para convivir, charlar, debatir, disentir y ponernos al día, acompañados de los amigos y los colegas con una bebida caliente en la mesa.


Las Charlas De Café son una serie de conversaciones con profesionales del estudio del patrimonio cultural, desde una visión crítica y propositiva del quehacer cotidiano. Escucha todas las emisiones siguiendo esta liga o el código QR: https://www.youtube.com/playlist?list=PLSg9VX N1NxyHW0hPPD7pKanSK-R1UiJcz

#bienvenido

[ ESPACIO LIBRE ]

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EDICIÓN DIGITAL Portada Foto: “Escudo humeante S19” Autor: Juan Reynol Bibiano Tonchez

Minutos después del terremoto se vino el caos en las calles, las personas preocupadas caminaban buscando transporte a casa entre postes caídos y edificios con cristales rotos. Nosotros hacíamos lo mismo cuando cruzamos por la esquina de Chimalpopoca y 5 de Febrero, en ese momento un estruendo nos hizo girar la vista hacia el fondo de la calle, entonces observamos, incrédulos, una enorme nube de polvo que se levantaba por encima de las casas y los árboles. Ahí entendí que nada volvería a ser lo mismo...







S19 ¡ Exprésate !

[ CUÉNTANOS TU EXPERIENCIA ]



SÚBELE A LA BOCINA “

Recuerdo que esos días lo que reinaba era el silencio, como símbolo de todo lo que estaba pasando... / Cris Desentis

” Lista de reproducción colaborativa, comparte tus sugerencias en nuestras redes sociales con el hashtag #súbelealabocina. Escanea los códigos y disfruta esta playlist en nuestros canales de YouTube y Spotify. Síguenos para que estés al tanto de cada actualización que hagamos a esta selección. https://open.spotify.com/user/12165512025/playlist/ 4rMkuUJYTMJ0DF4gzWJtKZ?si=3rHRiDiBRDqBY4xjpEFOg

REVISTA ARK20 en Spotify by Nadia Sosa.

1. The Funk Ark - Doom Buggy

2. The Alan Parsons Project - Silence and I

3. Leonard Cohen - Anthem

4. Thievery Corporation - Fragments

5. Thievery Corporation - Is It Over?

6. Thievery Corporation - Free

7. Riverside - Time Travellers

8. Riverside - Return

9. Felt - The Change

10. The Funk Ark - Man Is A Monster



PÉRDIDA ... y sus duelos.

“ Si la pérdida es radical y definitiva, como en el caso de la muerte, todas las dimensiones de la persona se ven afectadas (dimensión física, emocional, cognitiva, conductual, social y espiritual) de tal manera que la persona se puede llegar a sentir incapaz de superarlo y desarrollar un duelo patológico que requerirá la intervención profesional para su recuperación.

Para el completo restablecimiento de una pérdida, el deudo atravesará una serie de etapas o fases y deberá realizar cuatro tareas fundamentales: 1. Aceptar la realidad de la pérdida. 2. Expresar las emociones y el dolor. 3. Adaptarse a un medio en el que el ser querido está ausente. 4. Recolocar emocionalmente al fallecido... 5. ... y continuar viviendo... (Cabodevilla 2007)



REPITA : FIRMITAS UTILITAS - VENUSTAS

Marlen Mendoza Villarreal [… los arquitectos que sin teoría, y sólo con la práctica, se han dedicado a la construcción, no han podido conseguir labrarse crédito alguno en sus obras, como tampoco lograron otra cosa que una cosa que su sombra, no la realidad, los que se apoyaron sólo en la teoría.] -Vitruvio, Libro primero Capítulo I “Qué es la Arquitectura y qué cosas deben saber los arquitectos”, de "Los 10 libros de la Arquitectura".

trágicamente arrebató vidas y patrimonio a muchos mexicanos, en términos generales salimos bien librados en comparación con aquel tan rememorado “del 85”. De ninguna manera quiero minimizar el dolor y la pérdida de miles de mexicanos, tanto del 19S como el del 7 de septiembre, sin embargo hubo respuesta inmediata por parte de la sociedad civil, cabe puntualizar que “el gobierno” tuvo también atención oportuna, sí con algunas carencias pero oportuna al fin, no olvidemos que el ejército y la marina también son parte del gobierno y que para cuando el sismo 19S sucedió gran parte estaba aún en labores de rescate en Oaxaca y Chiapas; la sociedad civil hizo lo que le correspondía de acuerdo a los medios que tenía: tiempo y distancia, es decir estar en el sitio para poder atender con prontitud.

La percepción del espacio es parte de un proceso cognitivo dividido en exteroceptivos (el entorno que nos rodea) e interoceptivos (aquello relativo a nuestro cuerpo y mente), por tanto el reconocer nuestro entorno va más allá de lo que captamos visualmente o aquello que tiene una ubicación materializada espacial (objetos y su disposición) sino también involucra cómo nos sentimos en el espacio, lo que pensamos sobre él y los estímulos que recibimos constantemente. Ha pasado un mes desde el sismo del 19S que aunque

En mi caso particular, más allá del susto y la preocupación por mis familiares, viví el sismo muy lejos del verdadero desastre, la

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oficina se encuentra en el pedregal y aunque la violencia y estridencia también nos alcanzó (nunca había sentido un sismo de tal magnitud y aceleración) un par de vidrios rotos y fisuras en los aplanados no se comparan con la impresión de muchos que estuvieron en la zona cero.

a cargar piedras. Tampoco olvidaré que aún en casa con mi familia, ese espacio tan propio se sentía ajeno y brumoso. Entrada la noche volvió la luz y con ello la señal telefónica y pude finalmente cargar mi celular y contestar todos esos mensajes y llamadas, la incertidumbre no cesó, esa noche no pude dormir bien y mi habitación parecía tener espinas y todo me parecía peligroso: el mueble empotrado a muro, un librero alto a pie de mi cama, ese ropero pesado con cajas sobre él, imaginé mientras trataba de dormir que si ese ropero caía no podría abandonar la habitación, me levante y deje cosas importantes a la mano: llaves, tenis, una sudadera, la batería extra, identificaciones, teléfono y las correas de mis perras.

Inmediatamente el transito sobre periférico sur de intensificó, por la urgencia preferí caminar a casa (poco más de 5 Km) y dejar mi coche en la pensión, jamás había percibido la ciudad de esta manera, aunque estábamos unos 19 Km lejos del primer derrumbe notificado, el edificio Álvaro Obregón 286 en la colonia Roma, inmediatamente comenzaron a circular por twitter fotografías de la ciudad silente, estupefacta, llena de desconcierto ante aquellas panorámicas con puntos de polvo al aire, evidenciando la cantidad de derrumbes ocurridos tras el sismo, no lo podíamos creer.

Al rato siguiente salí rumbo a la oficina, tuvimos que ir a trabajar y bueno, el trayecto a través de una ciudad muda, no había personas en la calle, ni puestos abiertos, todos los que no debían salir no lo hicieron, era normal estábamos de luto sin necesidad que alguien lo proclamara, todo el tiempo escuchaba noticias mientras estaba sentada en mi escritorio sin saber qué hacer, escuche de las brigadas de revisión, plantee la idea con mi jefe y nos fue negada, juntamos dinero para comprar cosas y enviarlas a un centro de acopio, supimos de una colaboradora que vivía en ese ya famoso edificio de la calle Portales, mismo en el que dos mujeres perdieron la vida: su trabajadora doméstica y la hija de ésta. Comenzaron las revisiones a todos y cada uno de nuestros desarrollos y se enviaron herramientas, cascos, guantes y chalecos a los centros de acopio que estaban recibiéndolos, en la oficina con un vidrio de 2.40 x 2.40 estrellado completamente, comencé a responder en twitter las peticiones que enviaban con el hashtag #revisamigrieta y contestando inquietudes ante tuits alarmistas, verificando información y compartiendo todo lo que podía, así paso todo mi día.

Mientras caminaba a casa, jamás olvidare lo que sentí en las calles, aun estando lejos del desastre, las personas portaban un semblante rígido, con la mirada ausente, introspectivos. Las calles se volvieron dos cosas: un estacionamiento de montones que querían llegar a sus casas con sus seres queridos y los ríos de peatones como yo. La percepción espacial había cambiado, se respiraba incertidumbre y miedo, yo no paraba de pensar y tratar de asimilar lo que habíamos vivido, no parecía ser real, temíamos y quizás aún tememos por aquella sonada réplica. Muchos nos quedamos varias horas sin luz, yo tenía poca batería en el celular, desde ese día siempre cargo una batería extra, ya en casa y sin señal telefónica en el interior del departamento, salía cada tanto para recibir y enviar mensajes de Whatsapp (servicio que nunca falló), tratando de localizar a mi padre y hermano que aún lo lograban abandonar el área del casco de Santo Tomás y a Diego que estaba varado en Santa Fe sabiendo que estaban asaltando por la zona del Tecnológico de Monterrey y no había forma de caminar por al súper vía.

Estaba en un lugar queriendo estar en otro, así transcurrieron los siguientes dos días, veíamos pasar a los motociclistas, camionetas y ciclistas llevando víveres que sabíamos se dirigían a Morelos. Al ver la cantidad de inmuebles afectados y de todo el tiempo y recursos que se necesitarán para resarcir el daño, pocas veces me he sentido tan impotente y abrumada.

Esas horas sentados mi madre, hermano y yo, en la sala del departamento con el sonido retumbante de la radio que citaba las condiciones de los edificios derrumbados y describir las labores de rescate de todos aquellos que salieron a quitar escombro y tratar de salvar vidas, hablaban del Rébsamen y de lo que necesitaban en los primeros centros de acopio que se formaron, pedían encarecidamente despejar las avenidas y calles para facilitar el acceso de unidades de rescate y ahí entendí que no iría

A un mes del sismo, la ciudad poco a poco recobra sus rutinas, aún seguimos evitando algunas zonas y evidentemente no somos los mismos, cada uno en su debida escala. Éste tipo de eventos

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dejan entrever las enaguas de cada uno de nosotros y del colectivo, hubo mucha humanidad, sacrificio, entrega y solidaridad, también hubo rapiña, postureo y nula calidad humana, como siempre y para todo. La ciudad tampoco será la misma, urge un sistema que además de mapear y localizar zonas de riesgo tenga la función de regular el crecimiento de los mismos, sabíamos que hay colonias vulnerables pero la sociedad se niega a abandonarlas. Falta mucho trabajo, falta prevención y no va solo en función de saber evacuar ante un sismo; la percepción que ahora domina la ciudad es la inseguridad del lugar dónde habitamos y eso también es parte de la utilitas. Tenemos aún mucho de qué hablar./ <MM

---Sobre la autora: (Guanajuato, México – 1988) Arquitecta egresada de la UNAM campus CU en 2012, colaboró como docente de la asignatura representación gráfica por un periodo de 3 años. Para el 2010 incursiona en el interiorismo, posteriormente se especializa en diseño arquitectónico, desarrollo y coordinación de proyectos residenciales, ramo en el que se desenvuelve actualmente. También escribe para ARKeopatías, Portavoz y ERRR-Magazine, sus textos se enfocan desde la crítica arquitectónica, el cine y la literatura, reflejando una visión peculiar sobre su relación con la cotidianidad y su impacto a nivel social. Se interesa en temas relacionados con el arte, ilustración, arquitectura, cine, música y literatura.

---© Textos ArKeopáticos opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License. Agradecemos citar este texto así: Mendoza Villarreal, Marlen. Repita: Firmitas - Utilitas - Venustas, en: “ArKeopáticos. Textos sobre arqueología y patrimonio”. Año V Número 20, enero - abril 2018. Proyecto ArKeopatías. México 2018, Pág. 24.

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#exprésate

[ ESPACIO LIBRE ]

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DE TEMBLORES Y OTROS AVATARES

Cristina Desentis Torres LOS DAÑOS DE LOS SISMOS

nuestro territorio (Cabral, 1993)–, presenta actualmente varios de sus edificios religiosos con daños de moderados a severos, lo cual ha trastocado no sólo su imagen cotidiana, sino la forma en que se está desarrollando la intensa vida religiosa de los municipios de San Pedro y San Andrés.

El 7 y el 19 de septiembre pasado los que habitamos el sureste y centro de México experimentamos una sacudida en todos sentidos. La tierra se movió y a varias semanas del sismo la vida de muchos no ha podido regresar a eso que llaman ‘normalidad’. Una de las huellas del suceso es sin duda la que quedó en buena parte del patrimonio edificado en diversos municipios de Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos y la capital mexicana.

La icónica iglesia de la Virgen de los Remedios, que corona la Gran Pirámide prehispánica, perdió ese día los cupulines de las dos torres de su campanario (Foto 1). No es la primera vez que sufre los estragos de este tipo de movimientos telúricos, pues el 3 de octubre de 1864 la ermita dedicada a la virgen conquistadora quedó prácticamente destruida tras un terremoto y tuvo que volver a erigirse adoptando una ornamentación neoclásica, como lo confirma una placa en su entrada que dice: “La primera capilla de este Santuario / fue construida de 1594 a 1666 / y fue derrumbada en 1864 / quedando solo el camarín.” (De la Maza, 1959: 102; Walles, 1971: 187).

Algunos de los estragos materiales que causó el temblor del día 19 es, desafortunadamente, el sufrido por varias de las iglesias de Cholula, Puebla. La milenaria ciudad sagrada, Pueblo Mágico desde 2012, famosa por la leyenda que dice que tiene 365 iglesias, una para cada día del año y para cada santo –lo cual es inexacto; sin embargo, en su conjunto constituye la zona con la mayor cantidad de templos católicos por kilómetro cuadrado en

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Foto 1 (arriba). Santuario de la Virgen de los Remedios en proceso de restauración. Foto 2 (abajo). Organización vecinal del barrio de Santiago Xicotenco, San Andrés Cholula.

Más recientemente, el 28 de agosto de 1973 otro temblor causó estragos en las torres y en la parte del coro, los cuales fueron reparados con fondos de la dirección de Patrimonio Nacional y de una colecta realizada por un comité de habitantes del municipio; además de las reparaciones, se pintó la iglesia y se colocó azulejo en los cupulines de las torres (Fernández y Ruiz, 2006). También, debido al sismo del 15 de junio de 1999, los anexos de las torres sufrieron colapsos, por lo que tuvieron que adoptarse estrategias y acciones particulares de restauración y conservación que fueran más allá de lo arquitectónico y que involucraran una propuesta comunitaria (Salamanca y Jimarez,

2015). En esta ocasión, las medidas de seguridad inmediatas, además del desalojo de feligreses y turistas, consistió en el resguardo de las imágenes sacras en la Capilla de los Mártires de la Parroquia de San Pedro Cholula, muestra de la importancia de este tipo de patrimonio para los locales. Como medida precautoria, desde ese día se suspendió el repique de campanas y la detonación de cohetes en las Cholulas para evitar más daños en la treintena de templos que se vieron afectados. Las celebraciones religiosas continúan, por ahora teniendo lugar en los atrios. Mientras personal del Instituto Nacional de

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Antropología e Historia ha realizado el peritaje de los inmuebles para definir las intervenciones necesarias para cada caso, la comunidad cholulteca a través de su sistema de mayordomías de igual forma toma parte en las acciones de resguardo y protección de su patrimonio cultural (Foto 2).

espacios y en lugar de campos de flor, actualmente se tienen explanadas de concreto, carriles de trote, jardineras, un gimnasio al aire libre y un área de juegos infantiles con pasto sintético que han sellado esas zonas de reserva de investigación arqueológica, de acuerdo a una política cosmética en beneficio del turismo (Foto 4). En el país del “todo se puede” y “no pasa nada”, se extienden permisos para que a escasos 300 metros de la pirámide se realicen excavaciones profundas para cimentar edificaciones de dos niveles con fines comerciales que, irónicamente, llevan el sello distintivo de la antigua ciudad sagrada (Foto 5 y 6).

OTRO TIPO DE PÉRDIDA Más allá de los desastres naturales que pueden ocurrir en cualquier momento, hay otro tipo de destrucción del patrimonio que tiene ver con las prácticas socioeconómicas en las que estamos inmersos. Cholula también tiene ejemplos de este tipo. Su incorporación dentro del programa Pueblos Mágicos en 2012, implicó una inversión millonaria para la rehabilitación de la

LA RUINA QUE SE REHÚSA A DESAPARECER Superviviente al paso del tiempo y a los sismos, las ruinas del

periferia de la zona arqueológica como parte de las obras de mejoramiento de la imagen urbana y desarrollo de infraestructura turística.

templo de Santo Tomás Apóstol constituyen un testigo de los siglos XVIII y XIX enclavado en el desarrollo urbano del Barrio de Santiago Xicotenco en San Andrés Cholula. Es el único ejemplo de arquitectura religiosa que se derrumbó como la leyenda de su santo patrono, el discípulo viajero y peregrino al que se quiso hacer pasar por el blanco y barbado Quetzalcóatl y apóstol de las Indias (De la Maza, 1959: 138).

La transformación de los espacios es notable y no ha estado exenta de conflictos sociales referentes al uso de la tierra, expropiación de predios, cambios en el paisaje y controversias por los permisos otorgados por el INAH para la ejecución de diversas obras con fines turísticos y de esparcimiento dentro de los límites de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Cholula, cuya declaratoria se hizo oficial en 1993. Muchos de estos terrenos por años fueron utilizados como campos de cultivo o deportivos donde no se podía edificar nada en atención al reglamento de construcción de este decreto que señala:

Santo Tomás fue un barrio de cuyos orígenes hay poca información pero que posteriormente fue incorporado –junto con el de Santa María Nativitas Xalla– al de Santiago Xicotenco, por lo que este último es uno de los más grandes en cuanto a espacio y población (Gallegos, 2010: 64). El inmueble de la antigua capilla se ha dañado por décadas y presenta grandes áreas derrumbadas y vegetación parásita, pero no ha sido del todo abandonado.

“En esta zona se restringe totalmente el uso del suelo y por tanto debe ser adquirida por la federación, Estado o Municipios e incorporada a la actual zona ceremonial. En el caso de las construcciones existentes, éstas podrán continuar en su uso pero no ampliarse, de tal manera que a largo plazo los predios se puedan anexar al área ceremonial. En esta zona no se permite ningún tipo de actividad que no sea el rigurosamente arqueológico y lo que en sí conlleva, es decir, restauración, exhibición, difusión, etc., así como la agricultura en los lotes que en la actualidad se encuentran destinados a tal fin y los deportivos y de esparcimiento en los campos deportivos ubicados en el entorno

La reapropiación del espacio ruinoso es una muestra de múltiples posibilidades y razones –territoriales, económicas, simbólicas, utilitarias, etc.– por las que el patrimonio edificado, aunque en estado de deterioro, se vuelve parte del cotidiano de la comunidad. Actualmente, los restos del templo están sitiados por las viviendas de dos familias construidas en la esquina de las calles 6 norte y Maximino Ávila Camacho. Por encima del techo de la casa-habitación sobresalen imágenes tan curiosas como la conjunción de cables de luz, un tinaco de

inmediato a la Gran Pirámide.” (Mundo Nuestro, 2015).

asbesto y los restos de un campanario al fondo; de otro costado puede verse una sucesión de construcciones de ladrillo y adobe en cuyo solar resisten las ruinas de Santo Tomás, cercadas con lámina, malla ciclónica y pilas de block y ladrillo (Fotos 7 y 8).

Pese a ello, a partir de 2014 con el proyecto del Parque Intermunicipal se realizaron diversas obras que modificaron estos

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Tema a discutir: ¿privatización del espacio público?

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Foto 4. Parque Intermunicipal. Área de gimnasio y juegos infantiles.

Foto 5. Permiso del INAH para la construcción de la Plaza Gran Pirámide, esquina 14 poniente y 3 norte, San Andrés Cholula.

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Foto 6. Estado actual de la Plaza Gran Pirámide; dos niveles de locales comerciales.


Curabitum Foto 7. Vista sur de la vivienda que sitia las ruinas del templo de Santo Tomás, en la calle Maximino Ávila Camacho.

EN BUSCA DEL PATRIMONIO PERDIDO

humanas, o como perpetradores de una destrucción controlada y sistemática a través, por ejemplo, de la investigación arqueológica. Por otra parte, tenemos un potencial de creación al difundir información que, de otro modo, se quedaría en el claustro académico. La documentación y registro de los acontecimientos en las comunidades donde vivimos o trabajamos, la valoración de muchos tipos de saberes y la socialización de nuestra labor de investigación pueden ser elementos claves para enfrentar las diferentes pérdidas del patrimonio./<CD

¿Quién decide que ciertos edificios, monumentos, lugares y manifestaciones culturales deben protegerse, conservarse y estudiarse como parte de una herencia común? ¿Para qué? Habría que empezar por revisar el concepto de ‘patrimonio’ mismo y desnaturalizarlo, así como las relaciones de poder sobre las que se construyen discursos históricos, de identidad, la memoria colectiva y narrativas que pretenden legitimar la apropiación de espacios y prácticas culturales con fines de ordenamiento territorial, económicos, turísticos, de extracción, etc.

REFERENCIAS Cabral, Ignacio. Arquitectura religiosa en San Andrés Cholula, Puebla, México: UDLA,1993.

Kaltmeier y Rufer (2016) presentan un planteamiento clave respecto a cómo la noción de patrimonio ha sido de suma utilidad para definir acciones políticas e institucionales; para el reconocimiento oficial de la existencia de ciertos bienes –como si previo a esto carecieran de una historia, incluso de una existencia–; y para entender la relación de estos ‘objetos’ como marcas o íconos de un lugar. En el contexto global actual, ¿qué implica la pérdida del patrimonio? La cultura, más allá de verse como un sistema, se aborda como un recurso que puede extraerse, consumirse y desaparecer. Son muchos los factores que pueden acelerar esta pérdida, desde los desastres naturales, la vulnerabilidad de las comunidades, hasta intereses económicos y políticos particulares. Quienes estamos interesados en el estudio y conservación de los vestigios del pasado, estamos vinculados de una u otra forma a los procesos de destrucción, sea como testigos de desastres naturales o malas prácticas

De La Maza, Francisco. La ciudad de Cholula y sus iglesias, México: IIE-UNAM, 1959. Fernández, Alicia y Ruiz, Grissel D. Interpretación del patrimonio histórico-cultural San Andrés Cholula a través de rutas turísticas. Tesis de licenciatura, México: Departamento de Turismo, UDLAP, 2006. Gallegos, Refugio. San Andrés Cholula. En busca de una identidad (1750-1810), México: H. Ayuntamiento de San Andrés Cholula, 2010. Kaltmeier, Olaf y Rufer, Mario. Entangled heritages. Postcolonial perspectives on the uses of the past in Latin America, Londres: Routledge, 2016.

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Curabitum Foto 8. Vista poniente de las viviendas que cercan el templo, Calle 6 Norte.

Mundo Nuestro. “Peña Nieto y Moreno Valle, de la mano en la Pirámide de Cholula”, 2015. Disponible en: http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/reportaje/item/pen a-nieto-y-moreno-valle-de-la-mano-en-la-piramide-de-cholula, consultado el 16 de marzo de 2017.

Sobre la autora: (Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 1985). Arqueóloga por la Universidad de las Américas Puebla (2011), ha participado en diversos proyectos, salvamentos y rescates arqueológicos en los estados de Oaxaca y Puebla. Coautora de ponencias en el XVI Congreso Nacional de Estudiantes en Ciencias Antropológicas (BUAP, Puebla, 2006), la 74th y 76th Annual Meeting of the Society for American Archaeology (Sacramento, California, 2009 y Atlanta, Georgia, 2011) y el VIII Coloquio Pedro Bosch Gimpera (UNAM, Ciudad de México, 2014). Labora desde 2007 en la Coordinación de Apoyo Arqueológico de la Universidad de las Américas Puebla en la ciudad de Cholula. Ha cursado diplomados y seminarios en el campo de la gestión cultural y usos públicos de la historia (CONACULTA, Taller Multinacional, Instituto de Estudios Críticos 17) en un creciente interés por la relación entre la producción científica de la arqueología y la historia, la memoria social y la política. Actualmente estudia la Maestría en Humanidades, línea formación docente en la Universidad Autónoma de Zacatecas, en el eje de Gestión del Patrimonio Cultural.

Salamanca, Juan F. y Jimarez, Luz del C. “El santuario de Nuestra Señora de los Remedios en Cholula, Puebla: impacto regional y turismo”, Topofilia Segunda Época. Revista de Arquitectura, Urbanismo y Territorios, pp. 500-525, 2015. Walles, Luz M.J. Cholula, México: Centro de Estudios Históricos de Puebla, 1971.

---© Textos ArKeopáticos opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License. Agradecemos citar este texto así: Desentis Torres, Cristina. De temblores y otros avatares, en: “ArKeopáticos. Textos sobre arqueología y patrimonio”. Año V Número 20, enero - abril 2018. Proyecto ArKeopatías. México 2018, Pág. 28.

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LAS GRIETAS DEL FRACKING CULTURAL : EL PATRIMONIO CULTURAL EN UNA ÉPOCA DE RIESGO POSTSÍSMICO Miguel Muñoz Paniagua Tras el recuento de los edificios, viviendas y monumentos afectados por los sismos del 7 y 19 de septiembre de éste año, el panorama para el patrimonio cultural es demasiado desalentador. La actual crisis que atraviesan los institutos destinados a la preservación del patrimonio no deviene del crítico deterioro que debe atender en torno al inventario afectado por los sismos, sino de una política de Estado en el marco del modelo neoliberal que dicta un claro abandono en materia de educación, preservación y mantenimiento del patrimonio. Destinando la arquitectura y piezas vernáculas al uso mercantil en el sector turístico, principalmente; desagregando el valor histórico y cultural.

en la catástrofe que hoy se vive tanto en materia patrimonial y por supuesto, presupuestaria, para hacer frente no solo a la crisis económica sino también en términos de una educación cívica responsable. INTRODUCCIÓN El mes de septiembre del año 2017 ha quedado impreso en los anales más tristes de la historia del país por los sismos ocurridos el 7 y 19 de septiembre de éste año que impactaron en el sureste, golfo, península y centro del país, causando al menos 400 muertes y una destrucción que a la fecha no ha sido cuantificada.

Así, las grietas y daños sufridos en el los edificios y monumentos a causa del temblor se originaron por un fracking cultural que el Estado ha venido implementando y que devinieron

Una voluminosa montaña de irregularidades que recaen en las decisiones políticas, caracterizadas por una evidente corrupción,

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se levantó entre los escombros. Así lo demuestran algunos hechos, como el caso de la Escuela Enrique Rébsamen ubicada en Villa Coapa; los puentes colapsados del Tec de Monterrey campus Ciudad de México (Sánchez 2017), los edificios ubicados en Zapata y Saratoga cuya evidente opacidad por parte del Director Responsable de Obra (DRO) de los diferentes edificios colapsados o afectados en gravedad, la delegación y el jefe de gobierno causaron la pérdida de vidas y un patrimonio que apenas se había adquirido, por decir algunos casos.

irresponsable de los mantos acuíferos del subsuelo de la ciudad que, consecuentemente, debilitan el suelo urbano densificado, lo que es sin dudas un ecocidio, al respecto Lazos y Melville (2012, 22) dicen que: “La reflexión latinoamericana sobre los desastres han apuntado que no son los eventos hidrometeorológicos o sísmicos los factores causales de los desastres; encontramos muchos indicadores que sugieren que las tecnologías más avanzadas no son los elementos causales de la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas, sino el desfase de la infraestructura institucional diseñada para la protección ambiental, el incumplimiento de las leyes, la opacidad en la gestión de las políticas públicas”.

A lo anterior se suma la actitud irresponsable de muchos funcionarios de los tres niveles de gobierno, que prefirieron por intereses personales y políticos, ocultar información a los medios y la opinión pública. Como es el caso del jefe delegacional de Coyoacán, Valentín Maldonado, quien ocultó las cifras de inmuebles dañados a la opinión pública hasta un mes después del terremoto del 19S (Servín 2017). O el caso de Elena Cepeda y Graco Ramírez, la primera, presidenta del DIF estatal de Morelos y esposa del segundo, gobernador de Morelos, quienes fueron acusados por la opinión pública e incluso por el obispo de la diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro (Morelos 2017) de actos de rapiña de las donaciones que miles de mexicanos hicieron para las comunidades más afectadas del estado. Dejando ver un trazo de ilegalidad en futuros actos de proselitismo electoral y la compra de votos; un asunto que ya es investigado por la Fepade (Castillo 2017).

Además, se identifica la ausencia de un cuerpo especializado en atención inmediata ante desastres naturales – ante la evidente ineptitud y obstrucción del Ejercito Nacional y la Marina – lo que nos habla de la ausencia de una política de Estado que atienda situaciones de riesgo, una omisión por demás incrédula en un país altamente sísmico y que cuenta con una gestión irresponsable de los recursos naturales, endureciendo la vulnerabilidad de la población ante el riesgo. Finalmente, y tratándose del objeto de este artículo, también nos referimos a los recortes a instituciones que son cruciales en la salvaguarda del patrimonio cultural (PC) y responsables del uso y cuidado del mismo; hoy se ha formado un hoyo financiero que detonó el abandono de las tareas que se marcan en los estatutos tanto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como de la Secretaria de Cultura (SC), lo que deviene en una parálisis institucional en términos de atención y preservación, y más tarde, en la restauración y salvaguarda del patrimonio, una parálisis que responde a los intereses de las políticas económicas dictadas desde el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, reglas que el gobierno mexicano ha cumplido en lo que respecta al patrimonio cultural, que desde décadas, se rige por un abandono del pasado material e inmaterial, tratando de dejar lo mercantilizable en manos de la IP y los sectores turísticos; los daños en el patrimonio cultural no devienen del

Podríamos seguir haciendo una lista muy larga de irregularidades, homicidios, negligencias que no están más que en las manos del Estado, porque a la luz de estos hechos, en la mayoría de los casos, la destrucción que sobrevino a los sismos se vincula principalmente la negligencia del Estado. Cuando se trata de temas de riesgo, tanto en la gestión de una política que atienda el riesgo como en la omisión de actos de corrupciones e irregularidades que reforzaron condiciones de vulnerabilidad ante riesgos que evidentemente iban a pasar, es evidente que el principal responsable es el Estado. No solo hablamos de la alta densidad de construcción inmobiliaria que en buena medida es responsable de los decesos y daños ocurridos en el sismo del 19 de septiembre (Sánchez, 2017; Olivares 2017); también nos referimos al proceso de extracción

sismo únicamente, son producto de un “fracking cultural” que desde hace cuatro décadas es política de Estado, ahí se originaron las grietas que hoy causaron la perdida de cientos de inmuebles que nos remontan a nuestro pasado histórico.

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LAS GRIETAS EN EL PATRIMONIO: UN TRABAJO DEL ESTADO

Catedral Metropolitana, que quedó completamente destruida luego de caer hasta el atrio de la catedral.

El Estado mexicano, en lo que respecta al cuidado, preservación, difusión y recuperación del patrimonio cultural ha adelgazado los recursos económicos que se destinan a las instituciones que deben velar por cumplir las tareas antes mencionadas, provocando un paulatino retiro de las manos públicas sobre el patrimonio para cederlo a manos privadas, principalmente a los promotores del turismo y por supuesto al principal promotor de la privatización de los recursos naturales y materiales para fines turísticos, Secretaría de Turismo (SECTUR).

En el número 2090 del semanario del Proceso (2016) se documentó que el arquitecto Sergio Zaldívar, quien dirigió el proyecto de Rectificación Geométrica de la Catedral propuso, desde 2001, revisar el conjunto escultórico de la Catedral, cuyas piezas se estaban deshaciendo y solicitó que se sustituyeran por copias. Solicitud que no fue atendida a tiempo, y los resultados de la incompetencia y desinterés por parte de las autoridades se visibilizaron este 19 de septiembre.

La Secretaría de Cultura, órgano formado por el gobierno para gestionar la industria cultural y el patrimonio del país, sufrió

LA SEÑAL DEL ESTADO: LO QUE MENOS IMPORTA ES EL PATRIMONIO CULTURAL

recortes en 2016 por mil 500 millones de pesos; en 2017 la reducción fue del 25% con relación al año anterior, aprobándose 12 mil 786 millones de pesos. En consecuencia, todas las dependencias de la SC se vieron afectadas por el recorte presupuestal, principalmente el INAH, quien recibió 3 mil 262 millones de pesos, una reducción del 15% con respecto al presupuesto que recibió en 2016[1]. El lúgubre presente que sufre el patrimonio cultural y las dependencias que deben preservarlo y mantenerlo, no siempre fue así.

El día 20 de septiembre, un día después del temblor, el Estado militarizó las zonas de desastre, burocratizó la ayuda de cientos sino miles de voluntarios y se dedicó a perder el tiempo valioso entre Fridas y el entorpecimiento del trabajo de los Topos, y se emprendió una fuerte campaña bajo el hashtag #FuerzaMéxico, que tuvo la suerte de tener eco entre buena parte de la sociedad, sobre todo por la fuerte campaña que se impulsó en los principales medios de comunicación.

Tenemos un antecedente histórico que muestra una alta responsabilidad sobre el cuidado del PC, en la década los 60’s y 70’s la política cultural del Estado se orientaba a una gestión patrimonialista, que se regía por la salvaguarda de material del pasado, como un elemento fundamental para la instrucción pública, un binomio patrimonio- educación (Salazar, 2006), que se rompe con el establecimiento de las políticas económicas neoliberales[2].

Así, utilizando la misma estrategia, dos días después del sismo una vaga y desvirtuada “señal” salía de las oficinas de SECTUR, el secretario de turismo Enrique de la Madrid durante un recorrido por el estado de Morelos, comunicó un ambicioso plan del gobierno para paliar las consecuencias que tuvieron los sismos, consistente en una campaña de promoción turística en el extranjero dividida en varias etapas. La primera etapa, de Recuperación, “mandaremos la señal al exterior de que estamos de pie, que en la zonas afectadas y en el país estamos de pie”, una señal que se topó con los escombros, los damnificados, los muertos y los daños y afectaciones al patrimonio cultural ubicado en los estados turísticos, como Morelos, Puebla, Oaxaca y Chiapas[3], y son parte del repertorio turístico que se promueve como turismo cultural, religioso, de aventura y ecoturístico; por ejemplo, en Morelos ubicamos la “Ruta de los Conventos”, un proyecto de turismo cultural que ha dejado elevadas ganancias a

Yañes (2006, 69) señala que en este nuevo modelo económico “el papel del gobierno en la cultura y, en la administración institucional del patrimonio, exigía el control paulatino, de los organismos creados a la mitad del siglo, mismos que encaraban la tradición nacionalista, identitaria y soberana de la política cultural mexicana”. Uno de los casos documentados por la agencia Apro, que brinda un panorama desalentador como resultado de las política de abandono al patrimonio cultural, es el de la escultura “Esperanza” de Manuel Tolsá, ubicada en uno de los campanarios de la

SECTUR, al INAH y por supuesto a la industria hotelera de la entidad. Sin embargo, la insistencia por negar el panorama crítico y la situación de riesgo que se encontraba el patrimonio cultural, la industria turística apuntaba una actitud bastante cuestionable:

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“La industria turística del país informa que los destinos turísticos operan con normalidad pese a los sismos del 7 y 19 de septiembre. Aunque hay zonas afectadas en Puebla, Morelos, Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México ‘ningún otro destino turístico ha sido afectado y todos trabajan con normalidad’ (…)” (Reyna 2017)

Siguiendo el mismo guión, Graco Ramírez, gobernador de Morelos, identificó al patrimonio cultural como “motor económico”, y lamentaba los severos daños que se habían sufrido en la entidad. Claramente se trata de un discurso que reconoce el valor económico del patrimonio cultural, anulando por completo el valor simbólico, histórico y religioso, cuyos significados permean en la cotidianidad de los residentes de las comunidades (Amador 2017) y son parte de un repertorio cultural que da cuenta del pasado histórico del estado.

El 10 de octubre SECTUR publicó en su portal, la señal emitida días antes, el Comunicado 134 que dice: “Lo que va de este año México ha recibido más de 26 millones de visitantes internacionales, lo que significa un crecimiento del 12 por ciento anual, con cifras al mes de agosto. Aclaró que “México está de pie, y sobre todo, la mayoría de los destinos turísticos están intactos, es el caso de Tijuana, Ensenada, Guadalajara, Monterrey,

Así, desde diferentes oficinas, institutos, gobiernos y dependencias, se emitieron varias señales tanto al extranjero como al interior del país con el propósito de “comunicar al que México está de pie” y listo para recibir turistas, y así reactivar la

Los Cabos, Cancún, de Riviera Maya, de Vallarta, de Riviera Nayarit”, “(…) la Sectur se ha abocado a hacer del turismo, en todas las regiones del país, una prioridad nacional con el objetivo de darle mayor valor a los atractivos turísticos y generar así una mayor derrama económica en beneficio de la población”.

industria turística, restaurantera y cultural. Sin embargo, y a pesar de los muchos intentos por transmitir otro México, a causa del temblor registrado el 7 de septiembre del 2017 la SC reconoció que en en el estado de Chiapas y Oaxaca un total de 427 edificios históricos estaban dañados[5], a los que se sumaron poco más de 400 edificios históricos que se afectaron por el temblor del día 19 del mismo mes, además de éstos, otros estados afectados fueron Estado de México[6], Puebla[7], Morelos[8], Ciudad de México[9] todos cuentan con un catálogo muy amplio de patrimonio cultural, que han sido aprovechados para el desarrollo turístico de cada entidad.

“Debemos hacer del buen momento turístico de México, una plataforma firme de prosperidad y desarrollo incluyente, con una visión de futuro. En términos llanos, se trata de que si al turismo le va tan bien, le vaya igualmente bien a todos los mexicano.” Por supuesto, a esta señal se sumaron otras que buscaban reforzar la imagen de un México muy alejado de la realidad, “un México en pie”. El Consejo de Promoción Turística encabezado por Héctor Flores Santana, declaró en un comunicado que:

¿ATENCIÓN A TIEMPO O LA POLÍTICA DE SIEMPRE?

“De acuerdo a los hechos, no hay razón alguna para que los

A finales de septiembre, la Secretaría de Cultura emitió un reporte final de los daños cuantificados en diferentes estados, según esta fuente se vieron afectados 11 estados [10] y 694 municipios. En este reporte también se menciona que hubo “50 especialistas registrando los daños”, se realizó un “levantamiento de del censo de daños”, en los inmuebles afectados se realizó un “cierre, acordonamiento y apuntalamiento de algunos”, se “resguardo la obra artística”, la “recuperación de la obra arquitectónica y retiro de escombros”, una “estimación económica de la recuperación”, “inicio de obras”; la siguiente etapa es, “Gestión de Seguros del INAH y FONDEN” y lanzar una convocatoria nacional a restauradores y especialistas[11].

visitantes cancelen sus planes de viaje a México. Mucha gente ha preguntado qué pueden hacer para apoyar, la manera de hacerlo es continuando sus planes de viajes en el país, lo que tendrá impacto positivo en las pequeñas comunidades”[4].

La recuperación de todos los monumentos afectados “requeriría de una inversión de al menos mil millones de pesos para su restauración (sic), la misma secretaría indicó que el INAH cuenta

“De acuerdo a los últimos informes, varias zonas en Puebla, Morelos y Ciudad de México han sido afectadas. (…)Mientras que en Oaxaca y Chiapas también hubo impacto después el sismo del 7 de septiembre, el día de hoy destinos turísticos como la ciudad de Oaxaca, Huatulco y Puerto Escondido siguen abiertos para los turistas internacionales. “Adicionalmente, nos complace informar que ningún otro destino turístico ha sido afectado y todos están trabajando de manera normal”.

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con 2 mil millones de pesos que pueden utilizarse para reconstrucción y restaurar edificios históricos, entre los que se encuentran los templos católicos.

Estados Unidos Mexicanos, lo que originalmente replanteó la relación del Estado con la Iglesia desde 1988. La aprobación de dichas reformas han dejado privilegios hacia el clero permitiendo su intromisión en los ejes más relevantes del Estado: la educación, la política pública, la administración del patrimonio y por supuesto, en el índole tributario. En particular el artículo 27, que previo a la reforma de 1992 dictaba que:

Además, la póliza contratada por el INAH que abarca de enero a diciembre de este año, tuvo un costo de 165.9 millones de pesos y tiene una cobertura de 100 mil millones de pesos[12], esta cifra tendría que dejarnos tranquilos tanto a los preocupados por el cuidado del patrimonio como a la ciudadanía consciente del valor histórico de éste, por lo que no tiene que haber ni atrasos ni debe faltar presupuesto para iniciar la recuperación del patrimonio cultural, incluso sería una irresponsabilidad acceder a los fondos de la organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, UNESCO, como algunos funcionarios han

“las iglesias, no podrían en ningún caso, tener bienes, y los que tuvieran, entrarían al dominio de la nación”; como consecuencia de la reforma al artículo 130, en donde se dota a la iglesia de personalidad jurídica, el art. 27 se reformó quedando así “para que las asociaciones religiosas pudieran adquirir, poseer o

indicado, ya que sólo se amasaría más deuda pública a largo plazo (Amador 2017).

administrar los bienes cumplir su objetivo”.

que les fueran indispensables para

La presente coyuntura coloca sobre la mesa una serie de temas que requieren de una profunda reflexión y un constante dialogo entre los actores involucrados, al menos identificamos tres temas de importancia: la relación iglesia – Estado; una necesaria política para la gestión de riesgos y la implementación de políticas patrimonialistas que privilegien el uso del PC como elemento constitutivo de la y para la educación cívica, la valoración histórica y formativa de identidades.

Todo lo anterior , como parte de las políticas salinistas que flexibilizaron las leyes jurídicas e institucionales, formaron un nuevo acuerdo social apelando por una mayor penetración de la iglesia en los asuntos del Estado, que trajo como consecuencia el empoderamiento del clero y apropiación del patrimonio cultural, una apropiación sin responsabilidad alguna para ser parte de preservación del mismo. Hasta el momento, no ha habido algún posicionamiento del clero católico con respecto a cómo hacer frente a los daños al patrimonio cultural y cuál sería el papel de la iglesia católica.

LA RESPONSABILIDAD DE LA IGLESIA CON EL PATRIMONIO CULTURAL Se identifica que la mayor parte del patrimonio cultural que se afectó tras los sismos, es de uso religioso, en donde se llevan a cabo celebraciones de misas y rituales de culto católico, lo que deriva en altos ingresos a las finanzas de la iglesia católica mexicana, sin que ésta pague impuestos ni por uso de suelo y servicios como luz y agua. Se cuestiona entonces, la actitud de silencio por parte del clero en torno a las afectaciones al patrimonio cultural religioso, confirmando que el valor histórico de éste es lo que menos importa para la institución religiosa. Su preservación es relegada en manos del Estado pese a que el uso lo realiza una institución que cuenta con finanzas sanas y limpias

NEGLIGENCIA DEL ESTADO: LA AUSENCIA DE UNA POLÍTICA PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO

gracias al trabajo de “blanqueamiento” del Banco Vaticano. Frente al panorama antes descrito, es pertinente evaluar cuáles han sido los impactos tanto positivos como negativos de la reforma a los artículos 3º, 5º, 24, 27 y y 130 de la Constitución Política de los

campesinas, agrícolas e indígenas, la exponente explotación de la industria minera, la destrucción de las placas de arrecifes en el pacífico y la península entre muchos otros daños socioambientales, refuerzan conflictos en los que se identifican

En lo que respecta a la urgente necesidad de una política que atienda los riesgos, se identifica que actualmente no existe información pública sobre los niveles de riesgo en el país, so pretexto de ser ésta información de seguridad nacional. El desarrollo urbano, la creciente densidad de población, el descontrol sobre la movilidad urbana, el agotamiento de los mantos acuíferos, el despojo territorial de las comunidades

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agentes involucrados tanto en lo territorial como en lo político y económico.

ciudadanos; o el adelgazamiento de los recursos para las instancias encargadas de la salvaguarda del patrimonio cultural. No ubicamos al Estado haciendo el papel rector que debe hacer, por ejemplo, en la extracción y derrame de los millones de litros de agua de los manantiales de los Pedregales, con la finalidad de levantar grandes torres residenciales, intensificando así la densidad de población y afectando de forma irreversible el ecosistema urbano, entre otros ejemplos, todos se insertan en los riesgos manufacturados.

Estos agentes se identifican con un programa neoliberal que enarbolan la modernidad económica y la mal llamada justicia social; otros, se ubican entre las poblaciones vulnerables, quienes a decir de Lazos y Melville (2012 p.29) “viven una paradoja: en vez de integrarse a la marcha del progreso y el bienestar, se convierten en sus víctimas, en poblaciones afectadas por el avance tecnológico, la fragilidad institucional y el cumplimiento de normas elementales de convivencia tanto social como ambiental”. Y continúa diciendo: “dicha condición parece estar más alimentada por la debilidad

EL PATRIMONIO CULTURAL, UNA CONSTANTE LUCHA CONTRA LA MERCANTILIZACIÓN Después de los años 80 no ha habido una política que apele por

institucional, la inoperancia de las leyes y la impunidad para quienes la transgreden, herencia del caciquismo y de la arbitrariedad en el ejercicio del poder”.

recuperar el patrimonio cultural como elemento constitutivo de la educación cívica, un binomio fundamental para hacer frente al cuidado y preservación participativa del patrimonio cultural, todo lo contrario, se ha fomentado un sistema que privilegie el uso del patrimonio para fines mercantiles únicamente, desagregando todo valor histórico y simbólico, y peor aun arrebatando de las comunidades la administración de éste.

Lo anterior, obliga a la reflexión de un tema poco revisado por las instituciones de gobierno y las políticas públicas: los riesgos. Al respecto Giddens (2000) refiere que “es claro que los riesgos en sí mismos no son un producto de la modernidad (sic) pero hoy en día su carácter se ha modificado y tienen nuevas propiedades (…) Hoy, además de los riesgos externos que acabamos de mencionar, estamos también muy atentos y sujetos a otro tipo de ellos, los manufacturados, producto o consecuencia del desarrollo económico y tecnológico de la sociedad occidental. Situaciones como el calentamiento global, la contaminación, la escasez de recursos, la extinción de especies o la deforestación pueden ser consideradas como riesgos manufacturados, pues no son consecuencia de la acción de la naturaleza sobre la sociedad sino producto del efecto de la sociedad sobre la naturaleza”. Justamente hablamos de riesgos manufacturados cuando no existe un reconocimiento, reflexión y en consecuencia planificación desde las políticas del Estado.

Es pertinente señalar que sin la educación cívica de la sociedad sobre el valor del patrimonio cultural, de su participación para la preservación, entonces la protección no es posible. Incluso bajo el modelo turístico, es fundamental encontrar un dialogo constante con las comunidades receptoras, como encargadas de la protección y preservación, para que sean los artífices de la divulgación, del cuidad del patrimonio cultural, por sobre la industria privada y el Estado; es decir necesitamos cambiarnos el chip de consumidores a ciudadanos, de observadores pasivos a observadores activos. En este sentido, Salazar (2006) señala que “debemos construir un nacionalismo cívico que de sustento a la democracia cultural en la que se apoya el discurso de los movimientos sociales patrimonialistas en México (sic) recordemos que necesitamos reconocernos como ciudadanos para dejar de actuar como clientes”.

Si los sismos ocurridos en el mes de septiembre, y su efecto devastador, no se hubieran encontrado con un escenario altamente politizado[13], seguramente los efectos serían menores, tanto en pérdidas humanas como en daños inmobiliarios y sobre el patrimonio cultural. Estas son consecuencias del abandono del Estado sobre la rectoría desarrollo inmobiliario, la suprema supervisión sobre constructoras apelando siempre por la seguridad de

CONCLUSIONES

las del las los

Los daños provocados por los sismos del 7 y 19 de septiembre sobre el amplio repertorio del patrimonio histórico y cultural de

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varios estados del país, fueron desbastadores en términos económicos, históricos, culturales, sociales, religiosos y civiles. Sin duda, fue un fuerte golpe al pasado material, que de por sí ya llevaba algunas décadas sopor tando los otros golpes estructurales: los del Estado y la inversión privada.

Estado elabore un protocolo de atención en situaciones de emergencia adecuado, no pensar en una política para la gestión del riesgo es volver a ignorar esta necesidad sería un crimen contra el Patrimonio y la humanidad. El fortalecimiento de las instituciones encargadas del patrimonio cultural, no se logra únicamente con mayor inversión, que es muy importante contar con ella y además debe ser más alta de lo que ahora es, sino que es también muy importante volver al modelo patrimonialista que apele por una vinculación educaciónpatrimonio, un binomio que refuerza la educación cívica de la sociedad, que recupera el valor histórico del PC sobre el valor económico.

Un análisis a profundidad de los factores que intensificaron los daños, nos orienta a identificar la relación entre el Estado, las políticas públicas, la IP y la sociedad civil, como los artífices de una producción. Si bien, los sismos que se registraron el mes pasado provocaron el colapso, o en el mejor de los casos, los derrumbes parciales de catedrales, conventos, monumentos coloniales y arquitectónicos de los pasados siglos; es un hecho relevante e innegable que las fracturas que debilitaron el patrimonio cultural se originaron en las políticas de Estado que disponen del patrimonio cultural como objetos con fines mercantiles y turísticos, sin tomar en cuenta el valor simbólico e histórico y abandonando toda alta responsabilidad en la preservación que se requiere.

Es pertinente un nuevo acuerdo legislativo, que conlleve necesariamente una profunda reforma a los artículos 27 y 130, en donde se asiente la importancia de la responsabilidad del clero con el PC. Reconvirtiendo a la iglesia católica como una sociedad mercantil que no puede evadir el pago o de impuestos y debe adquirir la responsabilidad en el cuidado de los bienes que se le han conferido para el uso religioso, debe sumarse al cuidado, preservación y recuperación del PC. Finalmente, es fundamental que el Estado amplíe los recursos que se destinan a las instancias protectoras del patrimonio cultural, en las partidas presupuestales se debe considerar un margen considerable dentro del FONDEN para atender cualquier emergencia, además es necesario un fondo adicional para el rescate y preservación del patrimonio cultural para hacer frente a daños que sea administrado directamente por las instancias preparadas para ello, el INAH.

La Secretaria de Turismo, el Consejo de Promoción Turística, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la secretaria de Cultura y los gobiernos estatales y federal, todos unidos con el propósito de explotar sin medida alguna el patrimonio cultural, están obligados a levantar, rescatar, reconstruir y preservar lo que queda del patrimonio dañado en las zonas afectadas por los sismos. No solo porque ésta es su tarea obligada sino porque son responsables del daño generado por décadas en una irresponsable gestión del patrimonio, que ha permitido generar ingresos al Estado y la inversión privada con el uso y abuso de del PC para la divulgación y promoción turística.

Además es necesario implementar llevar a cabo un gran dialogo nacional en donde diversos actores políticas, empresarios y la sociedad civil participe para reflexionar sobre la importancia de la gestión del riesgo, elevando su importancia a una agenda nacional.

Después del temblor de 1985, hace 32 años, no se implementó un protocolo de atención, seguimiento, recuperación y restauración de los monumentos históricos y mucho menos se asignó una partida presupuestal para contar con un fondo suficiente para hacer frente a estos casos, peor aún no se planearon estrategias para hacer frente a los riesgos naturales y manufacturados, es decir no existe una política para la gestión de

De lo que se trata ahora en el contexto del patrimonio cultural, es ganar la apuesta contra el abandono de nuestra historia y, perderla es algo que no podemos permitirnos./ <MM

riesgos que considere éstos antes de avanzar con el desarrollo urbano, que permita evaluar y prevenir afectaciones posibles y sobre todo que evite pérdidas humanas. Luego de los sismos del 7 y 19 de septiembre, 32 años después, es pertinente que el

NOTAS [1] Recortes en el sector: menos para cultura en 2017: www.excelsior.com.mx/expresiones/2016/11/13/1127902

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[2] Al respecto Yañez (2006), refiere que “En 1966, el Congreso

[7] La Secretaría de Cultura del Estado reportó 250 edificios con

de la Unión modificó la fracción XXV del artículo 73 de la Constitución, para establecer su facultad exclusiva para legislar sobre monumentos arqueológicos, artísticos e históricos, cuya conservación sea de interés social (…) esta importante reforma,

valor histórico dañados en esta entidad. (Hernández 2017). En Ayoxuxtla de Zapata, se registraron severos daños al Museo Comunitario de Zapata, lugar en donde el general Emiliano Zapata redactó el Plan de Ayala (Delgado y Tourliere 2017).

fue la base para el fortalecimiento de un régimen jurídico nacional de protección de los monumentos, mismo que, cuatro años después, se plasmó en la Ley Federal del Patrimonio Cultural de la Nación”. Luego entonces, con el neoliberalismo se desdibujó la política de Estado para privilegiar al capital privado, un escenario que bien describe Salazar (2006) “el país ha perdido liderazgo en materia de protección al patrimonio cultural en el ámbito internacional. En las últimas décadas, hemos dejado de ser un ejemplo en la gestión cultural”, prosigue diciendo “En México, la

[8] En Morelos, se identificaron daños en la comunidad de Tlaquiltenango, el ex Convento de Santo Domingo sufrió severos daños cuando buena parte del edificio colapsó. Entre la población se decía que se demolería por los daños presentados, la administración de Graco no ha desmentido tal versión. Cuatro días después del sismo el arqueólogo del INAH Isamar Méndez inspeccionó el convento deduciendo que “nunca se podrá volver a ocupar como recinto para ceremonias religiosas, pero sería una locura pensar en demoler este patrimonio del siglo XVI (sic) algunos frescos se pueden rescatar incluso un 60% del convento podría quedar sólo como patrimonio cultural (Urrutia 2017).

controversia social en materia de cultura surge por la arbitrariedad de los capitales privados, que en aras de la rentabilidad, destruyen los vestigios culturales del pasado y de facto se apropian y explotan los bienes culturales materiales e intangibles para aumentar la rentabilidad capitalista, mediante industrias culturales como OCESA, Televisa y los desarrollos de turismo (…)”

La SC reportó el Templo de Chalcatzino, el ex convento de Oaxtepec; y otros daños en diferentes edificios históricos en Tlaltzapan, Jiutepec, Hueyapan, Ocuituco, Yautepec, Totolapan, Tepoztlán, Tlayacapan, Yecapixtla, Tlahuacan, Tetela del Volcán, Temoac, Tepalcingo, Amayuca, Tetililla, Huazulco, Acualpan, Axochiapan y Cuernavaca, en este último resalta el daño en el palacio de Cortes.

[3] Anuncian campaña de promoción turística para paliar efecto mediático de desastres. http://www.jornada.unam.mx/2017/09/22/economia/033n1eco (consultado el 15/10/2017) [4] Industria turística expresa condolencias a familias afectadas por sismos. http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/09/24/1190427 [consultado el 11/10/2017]

[9] En la Ciudad de México, resaltan los templos de Santiago Apóstol Tlatelolco, San Bernardino de Siena, la Profesa, Santa Catarina, Santo Domingo, el Pocito, la Capilla de San Marcos, las parroquias de Nuestra señora de los Ángeles y de San Gregorio; la Catedral Metropolitana, el monumento a la Madre que colapso por completo, entre otros.

[5] El templo Santa Lucia de la catedral de San Cristobal; el Museo Regional de Chiapas, las zonas arqueológicas de Iglesia Vieja y la de Chiapa de Corzo. En Oaxaca el teatro Macedonio Alcalá, el palacio municipal de Juchitán, la casa de la cultura de Tehuantepec; una parte del convento de Santo Domingo; la zona arqueológica de Monte Albán con daños en tres edificios y el colapso de una sección del muro de juego de pelota. (Amador 2017).

[10] Según el reporte de la SC, se detectaron 325 inmuebles en Oaxaca, 102 en Chiapas, 265 en Morelos, 250 en Puebla, 244 en Estados de México, 100 en Tlaxcala, 70 en Guerrero, 19 en Hidalgo, 26 en Tabasco, 7 Veracruz, 89 Ciudad de México.

[6] El santuario de Nuestro Señor de Tlalmimilolpan, en la zona de

[11] Reconstrucción del Patrimonio Cultural de México dañado

los volcanes se registraron daños en el 90% de las parroquias, todas del siglo XVI. Además los municipios de Ecatzino, Tepeltixpa y Amecameca.

por los sismos. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/258939/Fuerza Mexico-PatrimonioCultural.pdf

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[12] Seguro y fondos para salvar el patrimonio.

turistificación, mercantilización y espectacularización, Anales de Antropología Vol. 48-II, Julio 2014, UNAM, México.

http://www.eluniversal.com.mx/cultura/patrimonio/seguro-y-fondo s-para-salvar-el-patrimonio

HEMEROGRAFÍA [13] Al respecto Durand (2012), retomando a Beck (1998) dice que “los riesgos manufacturados dan lugar a escenarios altamente politizados, pues no pueden asignarse a sucesos o fenómenos naturales aunque sí responden a intereses de personas o grupos sociales particulares, que con frecuencia se debaten entre las opciones de difundir u ocultar el riesgo y en qué grado hacerlo”.

Amador Tello, Judith (2017) Patrimonio afectado, más de 900 inmuebles, Proceso 2134, 24 de septiembre 2017 [Impreso] Delgado, Álvaro y Mathieu Tourliere (2017) Devastada y en el olvido, la cuna del zapatismo, Proceso No. 2134, en http://www.proceso.com.mx/504968/devastada-en-olvido-la-cuna -del-zapatismo

[14] Al respecto Chavero et. al.

Hernández, Gabriela (2017) Las iglesias de Puebla, Proceso 2134, 24 de septiembre 2017 [Impreso]

señala que “Douglas hace

referencia a diversos tipos de riesgos en distintas escalas, no sólo a los relacionados con amenazas naturales y tecnológicas, sino también a los asociados con fenómenos políticos y económicos. Su mirada hace hincapié en que en la medida en que una desgracia pone en juego valores, normas y procedimientos primordiales, da pie para aun amplio dialogo social que revela posturas estructurales, adquiriendo así dimensión pública y, por ende, política.” (Chavero et.al. 2012).

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la comprensión de los fenómenos migratorios en el marco del turismo, la defensa del patrimonio cultural -definitivamente es un patrimonialista-, además de tener a la vista un proyecto de campo y bibliográfico para abordar como tema de investigación al “sujeto moderno” en la Ciudad de México, un sujeto desbordado por la hipersaturación de las experiencias y el consumo material y simbólico.

RECURSOS ELECTRÓNICOS INAH (2009) Ruta de los Conventos, en http://www.inah.gob.mx/es/boletines/2967-ruta-de-los-conventos publicado el 19 de marzo del 2009, revisado el 16 de octubre del 2017

---© Textos ArKeopáticos opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License. Agradecemos citar este texto así: Muñoz

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SECTUR (2017) Inician viajes de turismo solidario a Xochimilco, para reactivar la economía del Destino de la Ciudad de México, en https://www.gob.mx/sectur/prensa/inician-viajes-de-turismo-solid ario-a-xochimilco-para-reactivar-la-economia-del-destino-de-la-cd mx [Comunicado] publicado el 13 de octubre del 2017, revisado el 15 de octubre del 2017. SECTUR (2017) México está de pie y listo para recibir a los visitantes”: Enrique de la Madrid, en https://www.gob.mx/sectur/prensa/mexico-esta-de-pie-y-listo-par a-recibir-a-los-visitantes-del-exterior-enrique-de-la-madrid [Comunicado 134] publicado el 10 de octubre del 2017, revisado el 15 de octubre del 2017. ---Sobre el autor: (Ciudad de México, México – 1989) Es antropólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, egresado en 2015. De 2015 a 2017 colaboró en el equipo de investigación Movilidad y Globalización: Estudios sobre migración y turismo de segunda residencia, adscrita al Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, en donde se trabajaron temas como patrimonio cultural, turismo, movilidad y transmigración a la luz de los cambios socioespaciales producto de la globalización. Actualmente es consultor en marketing, semiótica y opinión pública. Además de los temas como el consumo y las etnometodologías enfocadas al marketing, le interesan temas como análisis semiótico de la industria turística,

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#exprésate

[ ESPACIO LIBRE ]

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¡ DESASTRE ! : VALOR Y MEMORIA DEL PATRIMONIO CULTURAL MEXICANO TRAS EL SISMO DEL 2017 Francisco José Casado Pérez PREÁMBULO[1]

lenguas, compuesto por la incontrovertible relación entre lo material y lo inmaterial, sus ramas y hojas; los valores y la memoria, el agua y la tierra. Sin embargo, después de que el curso de su crecimiento se ve sorprendido por un desastre natural, por ejemplo un sismo...

Desde 1928, las ciencias forenses han validado y hecho presente el llamado “Principio de Intercambio de Locard”, emitido por el criminalista francés Edmond Locard (1877-1966), el cual enuncia que toda acción –omitiendo el hecho criminal– deja rastros; principio rememorativo de la tercera ley de Newton[2]:

... ¿cómo se percibe/valora el patrimonio cultural?, ¿qué puede aprenderse de tal infortunio?, pero sobre todo, a partir de esta derivación ¿cuál es el camino que debe seguirse para que éste árbol siga vivo?, son algunas de los cuestionamientos que se irán incursionando posteriormente al siniestro debido a que por más fuerte que sea el árbol, sus hojas y ramas podrán caer, pero es imperante para nosotros que el resto de éste no muera; somos parte de una relación recíproca y es imperante y por ello

“Actioni contrariam semper & æqualem esse reactionem: sive corporum duorum actiones in se mutuo semper esse æquales & in partes contrarias dirigi”[3]. Por consiguiente, dichos postulados tienen una presencia notoria en la constante (re)configuración del patrimonio cultural mexicano; árbol que cubre tanto el tiempo, el espacio y las

se debe profundizar tanto en el árbol como en lo que puede aquejar una súbita caída.

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RAMAS Y HOJAS

de definición de una identidad, tanto en lo individual como en lo colectivo; misma que en el proceso espacio temporal, se irá confirmando y transmitiendo a través de las generaciones, situación que da origen y circulación a los valores y la memoria. Probando la inmanente presencia de la primera paradoja de la cultura de Herskovits: “La cultura es universal en la experiencia del hombre; sin embargo, cada manifestación local o regional de aquella es única”[7].

Como se mencionó al principio del ensayo, el “Principio de Locard” y la Tercera Ley de Newton tienen como base el hecho de que cualquier acto, por más pequeño que sea, siempre tendrá una respuesta: un “eco en la infinitud”, donde una de sus frecuencias es la cultura que en palabras de Herskovits[4]: es el ambiente creado por el hombre; un modo de dar orden a su universo, apropiárselo para dotarle de sentido a su presencia a través de la designación de símbolos y significados concordantes con un tiempo y lugar predeterminado. En el film de Stanley Kubrick “2001: Odisea del Espacio” durante las escenas posteriores a la desaparición del enigmático monolito, un grupo de “antropoides” llevaba a cabo una posible búsqueda de alimento, hasta que uno

EL AGUA Y LA TIERRA La singularidad de las manifestaciones culturales –en sus distintas escalas– surge en gran medida desde el hombre mismo. Es éste quien genera y otorga a sus bienes y actos una serie de

de sus integrantes se rezaga del resto por sentarse, moviendo sin motivo aparente los restos óseos de un animal similar a los tapires de los páramos en el primer escenario.

elementos axiológicos, mejor conocidos como valores[8]: cualidades “percibidas, identificadas”[9] o “intuidas”[10] en la forma, características o componentes de los objetos, rituales o expresiones, los cuales se relacionan y jerarquizan[11] a partir de distintos factores (social, económico, estético, artístico, técnico, material, histórico, hasta el infinito) para que el hombre defina un origen, función y sentido de los bienes y actos, con el fin de caracterizar los rasgos de una identidad compartida a lo largo del horizonte social (desde lo individual, familiar, escolar o laboral) y a lo ancho de las categorías urbano-territoriales (manzana, colonia, estado, país); va de lo micro a lo macro y viceversa, en una influencia directa e indirectamente proporcional a los modos de interacción entre los individuos y el entorno.

No es sino hasta que este individuo toma entre sus manos un posible fémur y comienza a golpear el esqueleto, haciendo que los huesos salten, se agrieten y rompan, sembrando la semilla de la cultura. La visión de Kubrick encierra una cierta posible veracidad del desarrollo humano en la prehistoria, pero más que nada confirma el punto teórico de acción-reacción. Con el hueso, el “antropoide” logró alimentarse, se auto-animó para hacerle frente al grupo de símiles y hacerse con el manantial de agua. Gracias al hueso, pudo comenzar a darle sentido a su grupo y a su lugar, a partir de su necesidad de sobrevivir.

La vestimenta por ejemplo, es un bien cultural universal; incluso las poblaciones más aisladas del “desarrollo” utilizan diversos objetos que funcionan como tal. Desde su origen –y a todo lo largo de la historia– los componentes de un vestuario han ido desencadenando múltiples creaciones y modificaciones materiales e inmateriales en el hombre y su medio, desencadenando la búsqueda, diseño y desarrollo de algo que logre satisfacerlas[12]. Podemos verlo desde distintas aristas como la postura, los movimientos, el caminar; hasta los hábitos.

De este modo, con el paso del tiempo, sumado a las características ambientales de los sitios, cada grupo humano fue complejizando sus bienes (patrimonio material) al igual que los actos (patrimonio inmaterial), tanto relativos como independientes a los bienes. Ambos ámbitos fueron diseñándose y (re)configurándose con el fin de satisfacer las funciones necesidades, de las cuales pueden enlistarse algunas como la psicológica: deseos, sentimientos, emociones y pasiones; física: resguardo, sueño, alimento, higiene; ideológica; espiritual; moral;

Otra serie de reformas que desencadenó la vestimenta fueron los espacios, desde los habitables, laborales; de almacenaje,

comunicativa (señales[5] y símbolos[6], ordenando así su mundo a partir de la interacción social, política, económica, tecnológica, material, entre otras. En conjunto, las funciones-necesidades y sus respuestas materiales e inmateriales, fungen como el medio

entretenimiento, entre otros. Del mismo modo, al irse desarrollando las sociedades, la complejidad de los factores económicos, políticos y tecnológicos se fue enfatizando en los tipos de materiales y sus características (color, textura, acabados,

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entre otros), así como también los medios de fabricación, reflejándose en la “posición” y el “estrato” al cual pertenecerían los intrincados: el manufacturero, el distribuido, el usuario y el admirador. En lo relativo a la tecnología, el transporte también se vio comprometido por la vestimenta; no sólo se refiere a ella como el medio de distribución y manufactura de los componentes de las prendas, sino también para la forma y el modo de desplazar a los usuarios de dichas obras.

el pasado y lo reconstruye”[16] para indicar cómo ha sido el camino recorrido; “…un modo muy particular par el pasado de persistir”[17]. Los recuerdos son imprescindibles para nuestra vida personal debido a que “la condicionan y a la vez la expresan”[18] a lo largo de nuestro desarrollo físico, social, emocional e ideológico; sin embargo, en cierto momento algo irrumpe súbitamente, sea humano o natural, causando un severo descontrol en el panorama de los valores, la memoria y la identidad, hecho que puede resumirse en que “La cultura es estable, y no obstante, la cultura es dinámica también y manifiesta contínuo y constante cambio”, la segunda paradoja de la cultura de Herskovits[19], idea ampliada por Bauer: “La práctica de la cultura material, por

No obstante, los subsecuentes e inminentes cambios que representan el paso del tiempo son el punto de inflexión por el cual se hizo la analogía de los valores como el agua, esencialmente, por su característica amorfa que está supeditada al medio donde se encuentre; en este caso un tiempo y lugar determinado, que siguiendo a la Ley de conservación de la materia, el significado simbólico de valores sólo se transforma por su “capacidad de operación”[13], haciendo que la percepción e interpretación que se tenga de éste sea distinta, a pesar de que se use el mismo “nombre” para identificarlo, como sucede recurrentemente entre los miembros de las escalas socio políticas - económicas o las religiones con los símbolos; sin embargo, su irremediable condena al cambio no implica que su esencia se pierda, sino que a lo largo de su camino tocará, tanto directa como indirectamente, ciertos aspectos de su pasado, un roce tangencial: la memoria.

supuesto, no es estática y nunca lo ha sido. La innovación de una generación se convierte en tradición para la siguiente. Así, lo que vemos en el presente… se modificará, se usará, se le concederá un nuevo significado, y dejará de estar de moda[20]”. UN VIEJO CONOCIDO La vida no es una línea recta, más bien guarda similitud con la espiral del nautilo, que al ir creciendo, este molusco cefalópodo desarrolla –o desenrolla– de uno en uno los septos que componen su caparazón, desde el infinito origen de la espiral hasta la cavidad exterior donde se encuentra su anatomía real.

En el siglo XIX, Marcel Proust (1871-1922), entre las líneas de su libro “Recuerdos de una mañana”, escribió:

De este modo puede verse que la vida tiene un curso, sí, pero ello no implica que sólo debe verse en un solo sentido; ese es el beneficio de la espiral: a medida que se avanza, en algún momento se verán los sucesos del pasado, aunque estos no se involucren puntualmente en el camino. Una capa más al ciclo del paisaje que de cierto modo alude a la idea del eterno retorno plasmado en la imagen del uróboros.

“Siempre se dice que las cosas antiguas [y los actos] han visto muchas cosas, y que en eso estriba el secreto de la emoción que nos producen. Nada hay tan falso… El instante en que viven las cosas queda fijado por el pensamiento que las refleja [los valores tangibles e intangibles]. En ese momento son pensadas, reciben su forma. Y su forma, inmortalmente, hace que perdure una época en medio de las otras”[14]. Siglos después, Tzvetan Todorov[15] (1939-2017) comentaría

México, al igual que otros países cuya geografía se ubica en cercanías de una o varias placas tectónicas, ha experimentado de lo que es vivir un sismo. Por lo tanto, si se hace un paralelismo de tales hechos con la imagen del nautilo y el “Principio de Locard”, se proyecta la siguiente imagen: al ocurrir un sismo, éste deja una

atinadamente que este proceso de perdurar, al ser un hecho humano, guarda similitud con sus características orgánicas y por ende tiende a degradarse, perdiéndose en el infinito; aunque en ocasiones ello no sucede debido a la memoria, porque esta “filtra

huella en el caparazón, sea una fisura o mancha, la cual es visible para cada nuevo septo (el presente) que se va creando y gracias a ello el nautilo aprende cuál puede ser la debilidad que ya le ha dejado huella o la ruta qué tomar para asegurar su supervivencia.

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En nuestro caso, los sismos no son nada desconocido, ya que desde la época prehispánica existía el registro gráfico sobre la fuerza caótica que infunde este tipo de catástrofe. “El glifo temblor de tierra se forma con el glifo ollin que significa movimiento y el glifo tlalli, que significa tierra. El primero de ellos se representa con un círculo alrededor del cual aparecen cuatro aspas de colores que dan idea de movimiento. De esta manera, talli asociado a ollin, forman tlalollin, que significa movimiento de la tierra: terremoto”[21].

dios por su Ángel de la Independencia que esta madrugada cayó desde lo alto de su histórico pedestal a los pies de la ciudad aterrada”. “Son incalculables los daños materiales, algunas calles de la ciudad se han abierto, el temblor no respetó zona ni jerarquía sociales”[25]. Tal golpe incidió en una serie de nuevas adiciones al reglamento de construcciones en la forma de las Normas de Emergencia[26]. Mientras que en el aspecto cultural, la situación del “Ángel de la Independencia” no fue un punto de gran discusión debido a que el monumento, su imagen y su valor, recaía en gran parte en la escultura alada, por lo que se decidió su reintegración, no sin previa restauración[27], la cual incluyó la sustitución de la cabeza y el brazo derecho, los elementos que sufrieron el mayor daño, así

Aun así la vida continuaba su curso. Incluso durante y después del virreinato continuaba ocurriendo el mismo panorama de devastación, angustia y cambios en la geografía natural y urbana. Según el Padre Franco, el sismo del 20 de agosto de 1611, fue muy notable; se sintió, cerca de las tres de la mañana, en la Ciudad y su comarca, tan reciamente, que los viejos no recordaban ni habían oído hablar de otro semejante. Hizo mayores estragos fuera de la Ciudad; aunque en ella cayeron edificios religiosos y murieron personas bajo lo derruido. Treinta horas después, tembló la tierra más de cuarenta veces, cosa insólita, más explicable después de un fuerte terremoto.[22]

como el refuerzo estructural a la columna. “El peor sismo de que se guarda memoria aquí”, señalaba la edición de mediodía de Excélsior, donde se relató que cientos de personas peregrinaron esa mañana a la Basílica de Guadalupe para dar gracias por sobrevivir al terremoto”[28].

Fue hasta la época del México modernista en que se comenzó a tener un mayor interés por develar los secretos del fenómeno sísmico, dando origen al Observatorio Sismológico, el cual compartía espacio con el Observatorio Astronómico en el Ex Arzobispado de Tacubaya[23], hoy Servicio Meteorológico Nacional. Con el paso de los años y una continua presencia del mismo fenómeno, se probó que era necesario continuar el camino del estudio sismológico con el fin de prevenir riesgos, iniciativa que vería sus frutos hasta 1920 con la emisión del primer Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México.

En el mismo periodo se presentó otra gran catástrofe, el sismo del 19 de septiembre de 1985; un sismo de subducción, cuyo brioso impacto superó el referente de 1957, reclamando su lugar en el pináculo de la memoria urbana de la ciudad de México por la devastación que dejó patente en distintos ámbitos: “Las cifras oficiales dijeron que durante el sismo fallecieron 5,000 personas, sin embargo, otras estimaciones arrojan más de 10,000 decesos, cerca de 50,000 heridos, al menos unas 250,000 personas sin hogar, más de 770 edificios colapsados o severamente dañados y pérdidas económicas que representaron el 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 9.9% de la Ciudad de México”. [29]

Ya en la época contemporánea, a pesar de haberse cristalizado los ideales utópicos de seguridad, el 27 de julio de 1957 se enfrentarían la cruenta realidad. Conocido coloquialmente como “El sismo del Ángel”. La catástrofe se tituló así porque dentro de los daños al paisaje y los bienes privados y públicos, de estos últimos, la “Victoria alada” que coronaba el monumento erigido por el centenario de la Independencia, había caído

A raíz de tales secuelas se publicó en 1987 la quinta edición del reglamento[30], la cual compendia el reglamento de 1966, las “Normas Técnicas Complementarias para el diseño, construcción de estructuras de concreto, mampostería, de acero y de madera” de 1977, y la figura del Director Responsable de Obra (DRO); respuesta que traería mayores previsiones para la construcción en la ciudad, mismas que nuevamente serían complementadas en

estrepitosamente para yacer en el zócalo de su columna, fracturada y decapitada[24]. Una de las escenas históricas más dramáticas de la urbe. “La capital de la República hace esta mañana el balance de sus ruinas, llora a sus muertos y pide a

1996 y 2004[31], dando un mayor peso a los actores responsables involucrados en el diseño, supervisión y construcción de obras arquitectónicas para asegurar la salvaguarda de los habitantes y colindantes.

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La gran diferencia del sismo de 1985 en contraste con los anteriores, fue el grado de desastre que ocasionó, donde la tragedia y la desesperanza tuvieron un peso específico en el ámbito axiológico de la sociedad, la cual requirió de una imagen con la cual sintetizar lo ocurrido; un referente para ese momento y para las generaciones venideras. El cual se vería consolidado un año después, en el primer aniversario del sismo, con la inauguración de la “Plaza de la Solidaridad”, ubicada en lo que fuera el terreno del acaecido Hotel Regis; se eligió –quizás– por el valor y significado que tenía como referente de la ciudad y del estilo de vida del momento, además de haber hospedado mandatarios nacionales e internacionales, artistas, empresarios, entre otros miembros de la alta sociedad y del poder político.

Estado de México, Morelos y la ciudad de México, además de agravar los daños previos en Oaxaca y Chiapas. No obstante, por fortuna, en este caso fueron mayores las pérdidas materiales que las humanas; se contabilizó un aproximado de 400 personas que perecieron en este sismo. Ahora que nos encontramos en un tiempo donde tentativamente se han apaciguado las mareas de la histeria colectiva de estos últimos acontecimientos, es el momento indicado para reflexionar sobre lo ocurrido, haciendo énfasis en la relación de los sismos con los conceptos estructurales del ensayo: los valores y la memoria. VALOR, MEMORIA E IDENTIDAD DEL -Y TRAS EL- DESASTRE

Posteriormente, en 1996 se complementó el espacio con una representación escultórica –obra de quien aún desconozco– compuesta por tres manos soportándose entre sí, manteniendo incólume un asta bandera, evocación del “espíritu de solidaridad”[32] que abrazó a los habitantes de la ciudad a lo largo de las labores de resurgimiento; caso del que se hablará más adelante.

Como se mencionó, los valores son cualidades que el hombre le atribuye a los objetos u actos que complementan y definen tanto su rutina como el patrimonio cultural. Con ellos proyecta e identifica –recíprocamente– su identidad y pertenencia. Pero en el presente escenario, ¿los sismos provocan la generación de valores, o sólo modificaciones a éstos?

Del mismo modo en que Hamlet era perseguido por el espectro de su padre, los sismos continuaron manifestándose en el país durante el presente siglo XXI, especialmente los ocurridos a casi un mes de escrito el presente ensayo. Siendo el primero de ellos el 7 de septiembre de 2017, cuyos 8.2 grados conquistaba el título del sismo mayor magnitud registrada, mientras se perdía en la lobreguez de la madrugada, arrastrando un saldo de polvo y ruinas repartido entre cientos de miles de inmuebles en los estados de Oaxaca y Chiapas.

Antes de ahondar en la respuesta, cabe recalcar el hecho de que los valores, nuevos y/o modificados, corresponden a bienes y actos, sean contemporáneos o patrimoniales, que al ser afectados por el sismo sufren alguna o infinidad de alteraciones en su materialidad y lo intangible; punto vital a tener en mente durante el desarrollo de los párrafos consecutivos. Para ambos cuestionamientos la respuesta es sí, pero cada una se supedita a ciertas condiciones. El punto principal para la germinación de “nuevos valores” parte del total desconocimiento del fenómeno, sus características o efectos; al no tener ningún precedente, se genera un paradigma insólito y en consecuencia será percibido y reflexionado con respecto a las evidencias, circunstancias y efectos definiendo su valoración, ya sea en la definición de un nuevo valor o su subordinación a uno prexistente por afinidad.

A pesar de ello, la sociedad mexicana –como parte de su programación solidaria– comenzó a maquinar a paso seguro, teniendo como base el legado mnemónico de la recuperación post-desastre del siglo pasado. Sin embargo, amén de la impredecibilidad de los sismos, el 19 de septiembre del 2017, seis horas y cinco minutos después del momento en que se desató el sismo de 1985; dos horas y catorce minutos después del simulacro que conmemoraba 32 años de ocurrido, volvió a

En el caso contrario, la modificación del valor o valores parte de –

suscitarse un sismo de 7.1 grados, que a pesar de su aparente levedad, el impacto fue mucho mayor debido su tipología (intraplaca) y la proximidad del epicentro. Su impacto se extendió por las entidades de Puebla, Guerrero, Tlaxcala, Michoacán,

nuevamente– un fenómeno, cuyas características y efectos han sido identificados y definidos previamente. Pero tales acepciones están supeditadas al contexto en el que fueron desarrolladas por el modo de percepción del momento, la información disponible,

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los métodos, instrumentos, entre otros factores; a través de la historia, las grietas y fisuras en elementos arquitectónicos no han sido tratadas de la misma forma, porque cada momento ha tenido su propia metodología.

sociales y políticas que se emplazaban en este espacio para protestar y demandar públicamente por causas consideradas sociales y políticas. Filiaciones de protesta, de descontento social y de desigualdad surcaron el espacio de la plaza de la Solidaridad” [34].

Por consiguiente, al suscitarse un cambio en el contexto se cuestionan las acepciones a partir de la formulación de ideas y teorías cuyo objetivo es el de esclarecer el panorama hacia una mayor comprensión y ampliar las definiciones sobre el fenómeno, sus características y efectos; no obstante, ello no asegura que puedan llegarse a conocerse completamente, ya que puede darse el caso de que se presente una nueva característica o efecto del fenómeno y ante ello se repite el mismo ciclo. En consecuencia, el resultado final de este proceso recae en la modificación o ajuste

Tal hecho tiene soporte en lo mencionado sobre la dualidad recuerdo-olvido de la memoria, pero esencialmente a lo que menciona Filloux[35] con “memoria-hábito”, el cual se refiere a que un acontecimiento genera un aprendizaje que se enclava en la mente, bifurcándose en recuerdo o hábito dependiendo del significado que se le otorgue. “Cuando la lección sea recitada, un impulso inicial desencadenará

del significado del valor o valores, así de como su jerarquía y/o su polaridad, para la identificación y reconocimiento del hombre, sus bienes y actos. Teniendo tales consideraciones, analicemos los últimos sismos registrados.

el mecanismo. Pero si indagamos cómo ha sido aprendida la lección, si nos repetimos cada una de las lecturas sucesivas con su individualidad propia, tendremos un tipo de recuerdo diferente, totalmente diferente, totalmente privado de toda falsificación por el hábito. Entonces estamos en presencia de recuerdos - imágenes y no ya de recuerdos - hábitos”[36].

El de septiembre de 1985 fue un fenómeno conocido por el desarrollo del estudio sismológico mencionado anteriormente, pero sus consecuencias materiales superaron el conocimiento de los efectos, como el caso del Hotel Regis y otros inmuebles históricos y artísticos; catalogados, declarados o no. Con base en ello, por un lado se desarrolló el fortalecimiento técnico y administrativo de la construcción –y restauración– en la ciudad de México, mientras que en el otro extremo, se incursionó en preponderar la parte mnemónica del hecho.

Por ejemplo, al ir aprendiendo a caminar, cada uno debió haberse caído en cierto contexto, tal hecho –previo, presente o posterior– generó un conocimiento, que al analizarlo se transforma en imagen, a la cual se le enclavan sensaciones que singularizan su efecto encaminándolo hacia un significado. En consecuencia, al rememorarlo –hecho ocasional– de manera voluntaria o involuntaria, se disparan dichos efectos y se “revive” ese momento: el recuerdo. Pero en el extremo del hábito, el conocimiento del accidente se toma como un antecedente –hecho recurrente– sobre las capacidades y límites del cuerpo al igual que los métodos para caminar. Al dominar tales acotaciones como precedente cotidiano, le ayudarán en medida de la práctica a ir superando las distintas texturas y distancias del terreno que se recorran. Al final, se reducirá el significado de dicha experiencia a un hecho implícito e incuestionable porque logra satisfacer una necesidad o deseo.

Uno de esos casos fue la Plaza de la Solidaridad, la cual se originó como jardín, que eventualmente “se consolidó como una plaza… [con] cuatro fuentes, bancas, algunos árboles y una escultura en el centro que representa la unión de dos manos que simbolizan la solidaridad[33]; sin embargo, el loable significado axiológico que le dio origen fue modificándose raudamente con el paso del tiempo, de espacio rememorativo a recreativo (uso benéfico y complementario dependiendo de las actividades). Pero llegó un punto en que –podría decirse– fue tergiversándose al integrársele la imagen de una cede de protesta, punto de

No obstante, para el valor del sismo como base del significado

reunión de los desamparados, eje de la delincuencia (des)organizada y posteriormente del comercio turístico e informal. “La plaza de la Solidaridad estuvo ocupada durante muchos años (hasta 1995) por campamentos de organizaciones

mnemónico de la Plaza de la Solidaridad, el fiel de la balanza entre el recuerdo y el hábito fue el individuo y la sociedad, especialmente la segunda. Quizás idealizar la improbabilidad de que un desastre pudiera llegar a igualar la magnitud sísmica de

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1985, aunado a las previsiones tomadas a raíz de este, fueron una posible causa que permitiría actuar la organicidad de la memoria, degradando el recuerdo en los individuos, sosegando poco a poco el valor del sismo; el relego de su puesto jerárquico por debajo de otros valores que con el paso del tiempo se fueron enclavando con mayor fuerza, como los económicos-financieros[37] y materiales, modificando así los modos de vida preestablecidos como pudo percibirse en la Plaza de la Solidaridad antes de los sismos del 7 y del 19 del 2017, donde el significado y los valores que le dieron origen fueron desplazados por los económicos y socio-políticos.

inmateriales, como el simulacro. Con base en ello, personalmente se extiende al lector un ejercicio de auto reflexión que fue articulado y repasado al momento de escribir el presente ensayo. Por redundante que suene, debe hacerse memoria. Antes de los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017 ¿Qué pensaba o qué opinión tenía sobre el simulacro anual conmemorativo?, en un segundo momento, para el lector ¿éste acto se había vuelto un hábito? Finalmente, después de ocurridos los sismos recientes y sabiendo que las medidas preventivas producidas por las reacciones del sismo de 1985 fueron una prueba del éxito y de su valor al disminuir, aproximadamente, en un 90% el número de pérdidas humanas.

Antes de juzgar estas líneas, es imperante recalcar que a pesar de que tal cambio de usos y significados puedan parecer un acto

“Si recibimos una revelación brutal sobre el pasado, que nos

reprobable, hay que recordar que son un hecho humano, el cual ha sucedido antes y que seguirá sucediendo, más si es permitido y aceptado por todas la instancias sociales y gubernamentales; revelación que no debería de asombrarnos.

obliga a reinterpretar radicalmente la imagen que nos hacemos de nuestros cercanos y de nosotros mismos, no es un compromiso aislado de nuestro ser lo que se ve alterado, sino nuestra identidad misma”[39].

Para profundizar un poco más en el fenómeno de la percepción y sensibilidad de la sociedad ante un espacio rememorativo debe hacerse un paralelismo y el “Yolocaust”[38] (2017) de Alemania puede asemejársele. Éste caso surgió de la respuesta creativa del artista judeo-alemán Shahak Shapira ante el modo –moralmente irrespetuoso– en que distintas personas –en su mayoría turistas– se retrataban posando en un sinnúmero de formas durante su visita al Holocaust-Mahnmal (El Monumento a los judíos asesinados en Europa), obra del reconocido arquitecto americano de origen judío Peter Eisenman. El movimiento consistió en que Shapira tomó del internet imágenes de estos extraños visitantes del sitio para removerlos de su imagen original para colocarlos en algunas de las más crudas escenas del Holocausto. El contraste entre las risas y las víctimas provocaron un revuelo moral, emocional y cultural sin precedentes en el internet, especialmente las redes sociales. Fue de tal grado el efecto, que causó la disculpa de algunos de los infortunados seleccionados por la vergüenza que les causaron las decisiones que tomaron en ese momento.

No se repitió un escenario como el del desaparecido Parque Delta, cuyo campo se habilitó a manera de morgue a cielo abierto. Ahora, ¿qué piensa el lector sobre éste tipo de actos? Esta situación pone sobre la mesa la cuestión de dar crédito y reconocimiento a la memoria, como describió Todorov en la cita previa, el pasado hizo cambiar a la sociedad, pero no por seguir cambiando debe darse por sentado el hecho detonador, ni mucho menos el compromiso que ha convenido en la identidad. En México los sismos son un factor con el que históricamente se ha decidido vivir, pero hasta antes de 1985 no se abrazaron como parte de la realidad, tuvo que suceder la tragedia para dar con un memento mori y ver que aún y con todos los avances es improbable superar a la naturaleza. Se dieron los cambios imprescindibles para prevenir, similarmente al dicho después de niño ahogado, el pozo es tapado; sin embargo, ello no implica que los problemas hayan terminado, ahora habría que preocuparse por el pozo y por la tapa del pozo.

Ante tal comparativa, se abre a debate: ¿se dio por sentado el

En el caso de los sismos del 2017, especialmente el del 19 de septiembre, como se mencionó, fue intraplaca, un tipo de sismo

significado rememorativo de la Plaza de la Solidaridad, o no? Remitiéndose a los usos actuales mencionados, las evidencias muestran una mayor inclinación hacia el sí, hecho que aparentemente también pudo extenderse a otros productos

del que se tienen registros, aunque es rara la ocasión en que suceden. Pero lo que hizo a este sismo distintivo entre sus símiles fue la atípica magnitud de sus efectos[40] que provocaron severos daños –o colapsos– a diversos inmuebles; no hubo

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diferencia entre contemporáneos de unos pocos años y de alguna década, los catalogados y declarados como monumentos artísticos e históricos y del mismo modo, también se vieron afectados diversos tipos de infraestructura pública.

Lamentablemente a causa del sismo, se contabilizó la muerte de un menor de edad en las inmediaciones del templo porque aparentemente se encontraba en el campanario con otros dos amigos[45]. Y por si fuera poco, apenas un día después de lo ocurrido, “un grupo de personas no identificadas”[46], contrariando el dictamen emitido por el INAH y la aclaración de una postura preventiva para la salvaguarda del inmueble, decidieron demolerlo a rastras de maquinaria pesada bajo el difundido[47] argumento de que por los daños especificaban un alto riesgo para los colindantes, sembrando así un panorama sumamente delicado pero correlacionado al tema.

Por un lado, como se mencionó, a las previsiones tomadas antes y desde 1985, la tapa del pozo, se les debe dar reconocimiento al valor que agregaron a la construcción, hecho que también debe extenderse tanto al patrimonio histórico, por continuar prevaleciendo y a los encargados de lograr tal hecho; sin embargo, parece que muchas de las fatalidades que ocurrieron fueron a causa de la falta de mantenimiento, tanto preventivo como correctivo; el más pequeño desperfecto pudo volverse el pedrusco que desencadenó la avalancha, aún y si su recorrido

En primera instancia siempre será justificable ver la vida humana por sobre todas las cosas, pero cuando hay de por medio una

hubiera demorado años. La naturaleza no es la responsable, por lo tanto, la víctima y el acusado sigue siendo el hombre.

opinión experta, emitida directamente por la instancia encargada del tipo de bien, la decisión de la demolición figura como un juicio de valor donde la animosidad de la confusión superó a la memoria y la identidad, aunque puede que detrás de todo también se oculten otros valores; económicos quizás.

Del mismo modo que el Parque de la Solidaridad, es conveniente hablar sobre la capilla de San Nicolás Tolentino del poblado de Tetelcingo, en la localidad de Cuautla, Morelos. Caso contemporáneo que se ajusta y resalta el tema en cuestión. Tetelcingo es una población que aún rebosa de vitalidad de la tradición nahua, a pesar del dominio socioeconómico que se ejercía por el modelo de la hacienda desde el virreinato hasta la Revolución.

De cualquier modo este es un proceso totalmente humano que no puede enjuiciarse desde otras latitudes sin conocer con mayor detalle el contexto en el que se enclavó, pero que para efectos de lo escrito hasta ahora, cierra con contundente veracidad la última de las paradojas de Herskovits: “La cultura llena y determina ampliamente el curso de nuestras vidas, y, sin embargo, raramente se entremete en el pensamiento consciente”[48], prueba del influjo de la sociedad en la toma de decisiones sobre la designación y destino de su patrimonio, aunque haya probado ser valioso por cuatro largos siglos. Un cínico aprovechamiento de la reducida presencia de especialistas para la atención de este tipo de situaciones; prueba de la importancia de la designación ética de recursos al área cultural.

El caso de la capilla es un eslabón de una historia más compleja, ya que desde la advocación a San Nicolás Tolentino se remite a la orden mendicante de los Agustinos, por ser su miembro de ellos y su primer santo canonizado. Al ocurrir un sismo, su reacción se asemeja al dejar caer una gota dentro de un vaso lleno de agua. Las ondas que se generan van replegándose –concéntricamente–, desde el centro hacia a todo lo largo de la superficie. Siguiendo la lógica, mientras más cerca se esté del núcleo, mayor será la magnitud de la onda así como el tipo de movimiento: trepidatorio y oscilatorio, respectvamente. Debido a que Tetelcingo se encuentra aproximadamente a unos 65 kilómetros al norte del epicentro los daños ocurridos al templo eran permisibles, pero aun así la capilla continuó en pie. “…sufrió

Consumada la sentencia de este patrimonio, quizás sería riesgoso utilizar la palabra estabilizado para el tiempo posterior a los ánimos del caos, porque la identidad de Tetelcingo se relacionaba directamente al templo y ahora que no está, ¿cuál sería el siguiente paso?, ¿reconstruir, o dejar un referente de lo ocurrido?, como sucedió con la Plaza de la Solidaridad; ¿recuerdo o hábito?,

severas afectaciones estructurales, una de sus bardas se derrumbó totalmente, la fachada principal se partió en dos, así como la nave central colapsó y cayó drásticamente sobre las bancas y piso de la famosa capilla”[44].

la moneda acaba de ser lanzada al aire. Por un lado, la reconstrucción tiene la particularidad de ser una respuesta para la restauración social y de la identidad, como El Campanile de Venecia, pero ello acarrea una amplia discusión teórica en torno a

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la autenticidad (forma, materiales, acabados, entre otros aspectos), especialmente en el ámbito de la memoria; que quede el referente de lo sucedido.

Sin importar qué suceda, de éste árbol tendremos cobijo y alimento; un apapacho, un sitio dónde llorar las más amargas penas, dónde estallar los más dulces contentos. Pero de nuestra cuenta sigue el eterno compromiso de dejar que crezca, que siga vivo sin olvidar cómo ha ido creciendo. Algún día llegará el momento de pasar la batuta a nuestro futuro, como se nos pasó en su momento a nosotros. Aprovechemos el momento de ser el jardinero fiel, aprendamos de la timidez de la copa del árbol: la Plaza de la Solidaridad y de la capilla de San Nicolás Tolentino de Tetelcingo; de las marcas de 1957, 1985; del 7 y 19 de septiembre del 2017 para que el siguiente día estemos mejor preparados para la ventisca forastera con la que hemos decidido vivir en esta tierra. Demos el giro a la espiral./ <FC

En el otro extremo, la sustitución de los remanentes del templo por otro tipo de bien también presenta por lo menos dos panoramas: un beneficio y un déficit, porque dependiendo de la tipología, digamos recreativa o cultural, sustituirá parte del sentido social del templo, más no el peso específico de los valores que aportaban a la identidad del sitio. Además, si no se le da la atención debida, dígase dejar un referente de lo que hubo antes, el mantenimiento y el uso, corre el riesgo de acercarse a lo que Auge define como “no lugar”. “Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, definirá un no lugar”[49].

NOTAS Y REFERENCIAS [1] Algunas de las ideas presentadas en el ensayo forman parte de la participación del autor en el 4º Seminario del Comité Científico de Patrimonio Inmaterial del ICOMOS Mexicano A.C., celebrado el 6 de octubre de 2017 en la Facultad de Arquitectura de la UNAM, Ciudad Universitaria, ciudad de México.

Quedará como el septo del caparazón que se va desgastando por el empuje de los que emergen del centro del caparazón; la espiral seguirá su curso pero quizás sin saber hacia dónde dará el giro. Un resquicio donde la atención y convergencia convenida entre autoridad y habitante debe tomar la palabra para evitar una pérdida mayor.

[2] Newton, Isaac (1871) Sir Isaac Newton’s Principia, documento electrónico disponible en: www.wilbour hall.org/pdfs/newton/NewtonPrincipia.pdf, consultado en octubre de 2017.

A LA SOMBRA DEL ÁRBOL [3] “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y En su libro Colección de arena, Ítalo Calvino apunta: “Quizás escrutando la arena como arena, las palabras como las palabras, podamos acercarnos a entender cómo y en qué medida el mundo triturado y erosionado puede todavía encontrar en ellas fundamento y modelo”[50].

contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto”. [4] Herskovits, Melvin J. (1964) [1948] El hombre y sus obras: la ciencia de la antropología cultural, México, Fondo de Cultura Económica. Pág. 29.

Del mismo modo, al escrutar el árbol del patrimonio cultural mexicano podamos entender cómo nuestro desarrollo ha ido superando las tormentas y los días soleados; vestigios plasmados al interior de sus anillos que continúan intercambiando nutrientes de la tierra y el agua, de las ramas y las hojas, aun cuando estos sean golpeados súbitamente por el desastre que representan los sismos. La clave sigue estando en la palabra “escrutar”. Escrutar el árbol sin dejar de ver en dónde está y hacia dónde ha ido creciendo porque las respuestas no son definitivas.

[5] “…una señal es una parte del mundo humano del sentido… son “operadores” Cassirer, Ernst (2016) [1944] Antropología filosófica: Introducción a una filosofía de la cultura, Eugenio Ímaz (trad.), Colección Popular 41, México, Fondo de Cultura Económica. Pág. 70. [6] “los símbolos son ‘designadores’…poseen únicamente un valor funcional” (Ídem).

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[7] Herskovits.1964:30.

[20] Bauer, Arnold J. (2002) [2001] Somos lo que compramos: Historia de la cultura material en América Latina, México, Taurus.

[8] Para más detalles, véase Casado Pérez, Francisco José (2017) Principios y criterios para la valorización y conservación de la vivienda modernista en la ciudad de México, Tesis de

[21] Lagos, Ana (2017) “La tierra tropezaba con el sol: así se

maestría en Conservación y Restauración de Bienes Culturales Inmuebles, México, Capítulo I “Los valores como proceso para la conservación”. Pág. 44-51.

disponible en: https://elpais.com/internacional/2017/10/06/la_serpiente_emplum ada/1507242256_189178.html, consultado en octubre de 2017.

[9] Ruyer, Ramond (1969) [1952] Filosofía del valor, Agustín

[22] Ciudadanos en Red (2010) “Sismos en el Virreinato”,

Ezcurdia Hijar (trad.), Colección Breviarios del Fondo de Cultura Económica 208, México, Fondo de Cultura Económica. Pág. 14.

artículo disponible en: http://ciudadanosenred.com.mx/sismos-en-el-virreinato/, consultado en octubre de 2017.

vivían los temblores en el México prehispánico”, reportaje

[10] Ibíd., pág. 78. [23] Servicio Meteorológico Nacional (ND) “Historia del Servicio [11] Frondizi, Rizieri (1958) ¿Qué son los valores? Introducción a la axiología, Colección Breviarios del Fondo de Cultura Económica 135, México, Fondo de Cultura Económica. Págs. 116-118.

Meteorológico Nacional, reseña disponible en: http://smn.cna.gob.mx/es/smn/historia, consultado en octubre de 2017.

[12] Cabe mencionar que no existe una “meta final” en tal

[24] Éste elemento puede verse expuesto en el vestíbulo de

satisfacción,

acceso del Archivo Histórico de la Ciudad de México, en el Centro Histórico.

[13] Casado.2017:47. [25] Páramo, Arturo (2017) “Cuando la ciudad perdió su Ángel en Recuerdos de una mañana, Javier Albiñana Serain (trad.), Fábula Tusquets, México, Tusquets Editores México, S.A. de C.V.

el terremoto de 1957”, reportaje disponible en: http://www.excelsior.com.mx/2011/07/28/comunidad/756702, consultado en octubre de 2017.

[15] Académico, escritor, lingüista, filósofo, historiador, crítico y

[26] Grajeda, Ella (2005) “Cronología del Reglamento de

teórico literario francés de origen búlgaro.

Construcciones”, reportaje disponible en: http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/302917.html, consultado en octubre de 2017.

[14] Marcel Proust (2013) [2005] Contra Sainte-Beuve.

[16] GASCÓN, Daniel. (2015) La memoria tiene una potencia que la historia nunca alcanza. Entrevista con Tzvetan Todorov. Letras Libres. Julio, documento electrónico disponible en: http://www.letraslibres.com/revista/dossier/la-memoria-tiene-unapotencia-que-la-historia-nunca-alcanza?page=full, consultado en octubre de 2017.

[27] Trabajo realizado por el escultor José Fernández Urbina. Universal (2017) “El día que se cayó el Ángel de la Independencia”, reportaje disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/patrimonio/2017/0 7/28/el-dia-que-se-cayo-el-angel-de-la-independencia#imagen-1, consultado en octubre de 2017.

[17] Filloux, Jean C. (1969) La Memoria, Colección Moderna 84, México, Editorial Diana. Pág.13.

[28] Páramo.2017. [18] Ibíd. Pág. 9. [29] Meza Orozco, Nayeli (2015) “Los 8 sismos más catastróficos en la historia de México”, reportaje disponible en:

[19] Herskovits.1964:30.

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https://www.forbes.com.mx/los-8-sismos-mas-catastroficos-en-l a-historia-de-mexico/, consultado en octubre de 2017.

[40] Para más información se recomienda revisar la Nota informativa de los Grupos de Sismología e Ingeniería de la UNAM, documento disponible en: http://usuarios.geofisica.unam.mx/cruz/Nota_Divulgacion_Sismo_ 19092017.pdf, consultado en octubre de 2017.

[30] Grajeda.2015. [31] Ídem.

[41] Sepúlveda, María Teresa (1976) “La cofradía de San Nicolás [32] CDMX (ND) “Plaza de la Solidaridad”, información disponible

de Tolentino”, artículo disponible en: http://mna.inah.gob.mx/documentos/1005.pdf, consultado en octubre de 2017. Pág. 6.

en: http://www.cdmx.gob.mx/vive-cdmx/post/plaza-de-la-solidaridad, consultado en octubre de 2017.

[42] Ídem. [33] Makowski, Sara (2004) “La Alameda y la plaza de la [43] Ibíd. Pág. 11.

Solidaridad: Exploraciones desde la imagen”, artículo disponible en: https://revistas.inah.gob.mx/index.php/antropologia/article/view/2 970/2871, consultado en octubre de 2017. Pág. 68.

[44] Tapia, Guillermo (2017) “Tiran inmueble de más de cuatro

[34] Ibíd. Pág. 69.

siglos”, reportaje disponible en: https://www.diariodemorelos.com/noticias/tiran-inmueble-de-m% C3%A1s-de-cuatro-siglos, consultado en octubre de 2017.

[35] Filloux.1969:19.

[45] Vega, Mario (2017) “Una persona sin vida y severos daños en edificios deja el sismo en Cuautla”, reportaje disponible en: https://www.launion.com.mx/morelos/cuautla/noticias/113398-un a-persona-sin-vida-y-severos-danos-en-edificios-deja-el-sismo-e n-cuautla.html, consultado en octubre de 2017.

[36] Ídem. [37] “Las pérdidas económicas causadas por el desastre de 1985 se encuentran entre 2.1 y 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)… A esto deben de sumarse las pérdidas humanas por unas 6 mil personas, y que 150 mil personas se quedaron sin empleo”. Villegas, Daniel (2015) “Terremoto destruyó 2.4% del PIB del país”, reportaje disponible en: http://www.elfinanciero.com.mx/sismo-1985/terremoto-destruyodel-pib-del-pais.html, consultado en octubre de 2017.

[46] Milenio (2017) “Mientras INAH evaluaba, demuelen capilla en Morelos”, reportaje disponible en: http://www.milenio.com/cultura/INAH-pobladores-demuelen-capill a-Morelos_0_1039696156.html, consultado en octubre de 2017. [47] Tapia.2017.

[38] Actualmente las imágenes en el sitio http://yolocaust.de/

[48] Herskovits.1964:30.

fueron retiradas; sin embargo, aún pueden encontrarse en redes sociales y artículos de diversas revistas y páginas.

[49] Auge, Marc (2000) [1992] Los <<no lugares>> Espacios

[39] Todorov, Tzvetan. (2002) “Los dilemas de la memoria”,

del anonimato: una antropología de la sobremodernidad, España, Editorial Gedisa. Pág. 83.

Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, México, Universidad de Guadalajara, documento disponible en: http://www.jcor tazar.udg.mx/sites/default/files/TODOROV.pdf, consultado en octubre de 2017.

[50] Calvino, Ítalo (2002) [1984] Colección de arena, Arena Bernardez (trad.), Biblioteca Ítalo Calvino 11, Ediciones Siruela, S. A. Pág. 19. ----

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Sobre el autor: (CDMX, México – 1990) Ingeniero Arquitecto egresado de la ESIA Unidad Tecamachalco del IPN en 2013. Titulado con mención honorífica como Maestro en Conservación y Restauración de Bienes Culturales Inmueble por la ENCRyM "Manuel del Castillo Negrete" y desde 2017 es miembro joven del ICOMOS Mexicano A.C. A partir de 2013 hasta hoy se ha enfocado en el ámbito del patrimonio cultural. Desde 2016 ha impartido una decena de ponencias en distintos eventos académicos, teniendo como eje temático la axiología y los valores. Ha publicado distintos textos académicos y de opinión en revistas digitales a nivel nacional e internacional sobre valores, iconografía y normatividad internacional, así como también de creación literaria (crónicas). ---© Textos ArKeopáticos opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License. Agradecemos citar este texto así: Casado Pérez, Francisco José. ¡Desastre!: valor y memoria del patrimonio cultural mexicano tras el sismo del 2017, en: “ArKeopáticos. Textos sobre arqueología y patrimonio”. Año V Número 20, enero abril 2018. Proyecto ArKeopatías. México 2018, Pág. 41.

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#exprésate

[ ESPACIO LIBRE ]

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19S. EL DÍA EN QUE LA TIERRA SE SACUDIÓ : LA APLICACIÓN DE LA ANTROPOLOGÍA FÍSICA FORENSE EN CASOS DE DESASTRES MASIVOS Daniela Fenice Padilla Gaytán, Laura Corrales Blanco, Ursula Berenice Juárez Luna, Laura Itzel Gutiérrez Mora, Leo Ortiz Ruiz y José Emmanuel Muñoz Salazar. La naturaleza es indomable, por ende, los desastres naturales nos han rebasado por completo a lo largo de la historia de la humanidad, sin importar nuestra condición social, religiosa, o el grado académico. A lo largo del tiempo, se han ido diseñado protocolos y planes de acción por parte de diversos organismos, instituciones públicas y/o privadas para responder a dichos

eventos, sin embargo, lo que sucede en un país no tiene los mismos resultados en otro, pues todos atienden a contextos específicos y muy diferentes, lo que implica grandes retos, sobre todo a la hora de aplicarlos. Para estos efectos, un terremoto es considerado en el ámbito forense como un desastre masivo, ya que es un evento cuya acción provoca un número alto de

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víctimas, siendo necesaria la identificación de las mismas dentro de una investigación medicolegal (Cattneo et al. 2010), por medio del despliegue de grupos multidisciplinarios que colaboren mano a mano en el trabajo, ya que muchas veces los cuerpos de las víctimas no se encuentran en óptimas condiciones para su pleno rescate e identificación, apareciendo incompletos, con múltiples traumatismos, en estados avanzados de descomposición, calcinados etc. Es por eso que se considera que un desastre masivo es, sin duda, uno de los desafíos más grandes a los que un antropólogo físico forense se debe enfrentar.

personas atrapadas a diferentes niveles de altura, de las cuales una podría seguir aún con vida, en las calderas, puesto que en la planta baja se encontraba una tintorería que funcionaba con un tanque de gas estacionario. Delante del edificio se sitúa un concesionario de autos, el cual fue cedido a los voluntarios para que organizaran la zona médica, psicológica y de familiares, y así poder estar presentes las 24 horas del día a la espera de recibir alguna víctima, con o sin vida para brindarle la atención inmediata y a su vez, tener contacto directo para dar seguimiento a los familiares mediante apoyo psicológico.

El martes 19 de septiembre del 2017, 32 años y unas horas después del aniversario del sismo del 85, que devastó gran parte de la ciudad de México, todo volvía a repetirse. Un terremoto de

Dentro del mismo espacio de la concesionaria, se instalaron de

7.1 con epicentro muy cercano a la capital mexicana azotaba de nuevo a la ciudad. Es bien sabido que los sismos no se pueden predecir, y aunque se ha desplegado un sistema de monitoreo de movimientos telúricos a lo largo de toda la costa de Guerrero, Oaxaca y Michoacán, donde se encuentra la zona de subducción entre la placa de Cocos y la de Norteamérica, no es suficiente, ya que al interior del continente, en la zona intraplaca, (donde ésta vez tuvo su epicentro el sismo según el Servicio Sismológico Nacional y el United States Geological Survey) junto con el Eje Neovolcánico Transversal, se liberan grandes cantidades de energía, las cuales no se encuentran suficientemente cubiertas por el sistema de monitoreo.

manera improvisada cuatro áreas que se mantuvieron a lo largo de los seis días que duró el rescate de víctimas, pese a que se fue modificando dependiendo de las necesidades de espacio y personal que se necesitaban.

Desgraciadamente, en la Ciudad de México, la alarma sísmica comenzó a sonar demasiado tarde, y en algunos lugares, ni siquiera sonó. Debido a esto, muchas personas no pudieron salir a tiempo de sus escuelas, lugares de trabajo y hogares, quedando atrapadas entre los escombros y dejando más de 400 muertos, miles de heridos y cientos de familias sin hogar.

Dentro de la zona médica, los tres primeros días, las áreas verde, amarilla y roja ocupaban la mayoría del espacio del concesionario, pero conforme las jornadas fueron pasando, la posibilidad de encontrar a las personas atrapadas entre los escombros con vida disminuyeron, por lo que el área designada a Antropología Forense fue ampliando su tamaño y modificando su ubicación completamente, situándose en una zona principal, debidamente acordonada y cubierta para evitar que la prensa o personas no autorizadas pudieran tener contacto visual con los cuerpos.

Dichas áreas se denominaron: verde (de primer contacto), amarilla (de atención de urgencias), roja (para pacientes en estado crítico) y negra o área de Antropología Forense (para la recepción de cuerpos sin vida). Aparte, se contaba con el área psicológica, de familiares y un área de acopio y distribución de medicamentos, además de una zona de recepción de comida y bebida.

El recuento total de daños es considerable: colapsaron más de 30 edificios y 3 mil se encuentran significativamente dañados. Uno de los que colapsó fue el edificio multifamiliar de la Colonia Emperadores. PETÉN

Debido a la falta de material y la necesidad de improvisar que hubo, el área fue delimitada con cuerdas y sábanas en un espacio

En el edificio de seis plantas más garaje ubicado en la prolongación Petén esquina con Emiliano Zapata, en la Colonia Emperadores, Delegación Benito Juárez, se sabía que había 9

aproximado de 4mx2m, y debido a la falta de mesas para la disposición de los cadáveres, se improvisaron camas a ras del suelo. Para facilitar la entrada y salida de los cuerpos y respetar la privacidad de los mismos y de sus familiares, el área de forense

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disponía de una salida específica que llegaba directamente a una rampa donde la ambulancia esperaba para su traslado.

En el caso de los desastres masivos, las condiciones de las víctimas puede ser muy variables: desde las heridas más superficiales hasta la desaparición por completo de las personas. En el caso de que se presuma que hay víctimas vivas entre los escombros, el antropólogo puede colaborar mano a mano con los psicólogos especialistas para reunir la información necesaria y así realizar una ficha de identificación en vida de la persona desaparecida. Ésta ficha, clave en el caso de Petén (ésta se aplicó con anterioridad en el derrumbe de la textilera de Chimalpopoca y Bolívar), permite obtener datos específicos de la víctima, para que la identificación de la misma sea más rápida y segura, al igual que el retorno con sus familias. Básicamente es un filtro previo a la identificación para que los familiares sepan a donde será trasladado su ser querido. Para el caso de las víctimas mortales,

Al principio, el laboratorio improvisado contaba con capacidad para dos cuerpos y siete personas en su interior trabajando, aunque posteriormente tuvo que ser ampliado debido a la recepción de cuatro cadáveres en un lapso de 20 minutos. El espacio asignado para el área fue delimitado y cubierto burdamente con cuerdas, sábanas, cortinas y lonas, pegadas con cintas y sostenidas con palos incrustados en cubetas con escombro. Los materiales que se usaron en el área formaban parte de los donativos: desde las sábanas y cobijas, hasta el equipo de protección más básico, como guantes y cubre bocas.

la única diferencia es que los cuerpos son trasladados al Servicio Médico Forense.

EL PAPEL DE LA ANTROPOLOGÍA FÍSICA FORENSE EN DESASTRES MASIVOS.

Aquí, lo que se trata de mantener es un registro de víctimas mortales y no mortales del desastre, puesto que las autoridades a cargo no llevaron el inventario de ningún material, mascota o ser humano que se estaba extrayendo de entre los escombros, por lo que los voluntarios de antropología física decidieron tomar la responsabilidad del registro in situ.

Ante la desorganización desde gobierno, cientos de miles de voluntarios se lanzaron a las calles a ayudar en las labores de remoción de escombro mientras que otros grupos montaron albergues para damnificados, albergues para mascotas, zonas de comida etc.

PLAN DE ACCIÓN

Surgieron brigadas por oficios y de profesionistas, todos con el fin de ayudar con sus conocimientos y experiencia en las zonas de derrumbe en donde había gente entre los escombros, sin el afán de obtener algún reconocimiento o remuneración.

El primer contacto de los voluntarios de antropología forense fue aquí, explicando cuál es la labor de los antropólogos forenses y la importancia de los mismos en estos casos, ya que la antropología

El equipo de antropología forense contó con varios retos desde el inicio. Uno de ellos fue el de asegurarse que se nos permitiera realizar nuestra labor con plena libertad y confianza, en tiempo y forma, para dar respuestas lo más ciertas posibles. La comunicación con otras áreas y equipos fue la clave para que el proyecto funcionara. El área de antropología forense contaba con 10 personas, que fueron rotándose para descansar a lo largo de los días. Las primeras tres víctimas salieron el segundo día y fueron trasladadas directamente a las instancias oficiales, sin llegar al área de recepción. Las otras seis pasaron por el protocolo establecido por voluntarios y autoridades en el área, durante el sábado 23 de septiembre, alrededor de las 6 de la mañana y la madrugada del domingo 24 de septiembre. Los cuerpos, una vez rescatados de los escombros, eran dispuestos

forense es una subdisciplina de la antropología física que tiene como objetivo la identificación de las personas, vivas o muertas (Malgosa et al. 2010). Pese a lo que muchos piensan, el antropólogo forense no sólo se encarga de las personas sin vida.

en bolsas para cadáver y en tabla rígida, pasaban por una cadena humana de rescatistas y médicos, depositados en las camas improvisadas, bendecidos por el sacerdote presente, y a partir de ahí comenzaba el cronometraje del tiempo, pues disponíamos de

Estas brigadas se fueron organizando independientemente de las autoridades, ya que éstas no tenían una metodología establecida que les permitiese abordar dicho tipo de desastres. En Petén, a pesar de la desorganización que hubo durante las primeras horas después del derrumbe, dos médicos decidieron establecerse y tomar el control del concesionario cedido por los dueños para la asistencia a víctimas.

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20 minutos para hacer la exploración y llenado de la ficha con información como características físicas de la víctima, la ropa que llevaba en el momento de la muerte, los objetos pertenecientes a ella o asociados al cuerpo, así como las heridas que presentaban, sin manipular el cuerpo, con el fin de rescatar la mayor cantidad de información para llegar a una posible identificación.

estuviese en el Servicio Médico Forense, para evitar más dolor a los seres queridos y ahorrarles el trauma de una doble visualización del cadáver para la identificación. Pese a la recomendación, hubo algunos familiares que decidieron reconocerlos en el momento. El equipo cubrió las zonas más afectadas, manteniendo la bolsa abierta solo hasta el cuello, para que los familiares no viesen el resto del cuerpo y no tuviese acceso visual a las zonas más afectadas del mismo. Una vez concluido el proceso de recepción, registro, pre-identificación y entrega a las autoridades, se procedió a la limpieza profunda del lugar, algo necesario para evitar generar otro tipo de afecciones en el ambiente y en las personas alrededor, por lo que el área se mantenía limpia en todo momento, ventilando la zona en cuanto

Todo ello se apuntaba en la ficha postmortem, que iba debidamente complementada con la firma del antropólogo que tomaba nota y los nombres de todos los que allí se encontraban; con fecha, hora de la entrada y salida del cuerpo y el nombre de quien lo recibía para trasladarlo, siendo el inicio de una cadena de custodia establecida que pasó posteriormente al Ministerio Público para que éste continuase con su trabajo.

las víctimas eran trasladadas a la ambulancia. El sábado se dispusieron dos grupos de tres antropólogos por cuerpo: uno de los integrantes tenía la tarea de rellenar la ficha postmor tem y otros dos examinaban el cuerpo macroscópicamente, sin modificar nada. El tener dos personas trabajando en vez de una, aseguraba que los detalles más minúsculos no pasasen desapercibidos, además de garantizar que la exploración visual del cuerpo fuese lo más completa posible, contando con la supervisión de los encargados del área médica, y teniendo el permiso del Agente Ministerial en turno.

RESULTADOS Las grandes catástrofes y desastres en masa que dependen del hombre se incrementan diariamente, en particular por el empleo masivo de tecnologías de elevado riesgo y por la creciente densidad poblacional, sumada a las deficientes infraestructuras, sobre todo en países considerados como tercermundistas (Ampudia García Omar, 2012).

El domingo 24, tras la extracción múltiple de cuatro cadáveres, el registro se completó con la presencia del fotógrafo forense, y de igual forma en coordinación y permiso de la criminalista de campo en turno. Al ser varios cuerpos en avanzado estado de putrefacción, se tuvieron que formar tres equipos, uno de los cuales intervino en dos víctimas diferentes.

La destrucción de edificios, no fue causa directa del terremoto en la mayoría de los casos, sino del fallo humano, que trastocó el propio tejido social, poniéndonos a prueba como vecinos, ciudadanos, humanos. Los protocolos de acción para desastres en masa existen en muchos países, habiendo trabajos internacionales que se usan a nivel continental y que especifican qué debe hacer cada área de trabajo. Aun así, si todas estas áreas actúan, pero no se coordinan ni colaboran entre ellas, el trabajo no se puede realizar correctamente. Los protagonismos innecesarios y la poca o nula comunicación, tiene una repercusión devastadora en las víctimas y por ende en sus familiares. En Petén, todas las áreas trabajaron en armonía, aceptando cual era el papel de cada una y el momento en el que debían actuar.

Una vez completada la ficha postmortem, se cotejaba con la información antemortem en la que los psicólogos habían trabajado junto con los familiares, estableciendo un filtro para saber quiénes eran los posibles familiares de la víctima. Si había una coincidencia con la persona buscada, se llamaba a los posibles familiares, que se reunían con los médicos, psicólogos y autoridades para llevar a cabo una pre identificación por medio del cotejo de ambas fichas.

El que se dispusiera de un área de Antropología Forense marcó la diferencia con respecto a otros muchos lugares, permitiendo que todas las víctimas que pasaron por el área de recepción fueran pre identificadas, lo cual ayudó a que los familiares tuvieran la

Debido al estado de descomposición y a los múltiples traumas que presentaban los cuerpos, se recomendó no pasar a ver los cuerpos directamente en el lugar sino esperar a que la víctima

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seguridad de que su ser querido fue encontrado y sacado de los escombros, permitiéndole estar presente durante el proceso, no sólo en Petén sino en los días posteriores, ahorrándoles sufrimiento y angustia al no saber dónde se dirigieron las víctimas y acelerando su proceso de duelo, con la plena certeza de que la persona a la que buscaba ya fue encontrada y no hacía falta seguir esperando más. El caso de Petén fue, a nuestro criterio, un ejemplo a seguir. Todos los que allí estuvieron actuaron de la manera más humana, objetiva y sensible posible, logrando grandes resultados, no sólo para el área y el equipo multidisciplinario que se formó a raíz del desastre, sino para los familiares de las víctimas y a las mismas autoridades encargadas de la recepción y entrega de los cuerpos, ya que las fichas de pre-identificación utilizadas por nosotros, fueron las mismas que

Somos humanos, y eso significa que formamos parte de un entramado social que nos conecta de manera impresionante con todos y todo lo que nos rodea. Este tipo de catástrofes han servido para solidarizarnos un poco más, es por ello que las víctimas, al final de todo, somos todos y cada uno de nosotros. No solo se dañaron las estructuras, se dañaron vidas y sobre todo el tejido social. Ahora es el momento de rescatar lo que podamos de la experiencia vivida, para que cuando vuelva a pasar, seamos más rápidos y eficaces a la hora de actuar. Nuevas brigadas, equipos y grupos se están formando en todas partes de la ciudad. Debemos tener conciencia para no olvidar, para saber quiénes estuvieron a nuestro lado, para crecer./ <DF, LG, UB, LC, LO, JM.

acompañaron a los cuerpos, utilizadas y autorizadas por los Agentes en turno.

AGRADECIMIENTOS

CONSIDERACIONES FINALES

A los integrantes del equipo de antropología forense, gracias por aunar fuerzas: Fenice Padilla, Laura Corrales, Leo Ortiz, Julio Galván, Eduardo Toledo, Úrsula Juárez, Itzel Gutiérrez, Emmanuel Muñoz, Itzel Alcalá, Oscar Gómez, Diego Jiménez.

La antropología física forense debe cobrar una mayor importancia en los casos de desastres masivos. Los antropólogos, generalmente entrenados en técnicas de excavación o en la identificación de individuos, sea cual sea el estado en el que estos se encuentren, pueden marcar la diferencia a la hora de aplicar sus conocimientos durante estos eventos.

A los que ayudaron desde la distancia o que apoyaron incondicionalmente con sus conocimientos: Arturo Carmona, María Fortuna, Juan Carlos Guevara.

Relegar el papel del antropólogo a la muerte no es del todo completo, pues las fichas en vida elaboradas por el equipo fueron clave para extraer toda la información necesaria sobre las personas que aún se encontraban atrapadas, dándole otra dimensión a los datos obtenidos por los psicólogos y resaltando observaciones que solo el ojo entrenado del antropólogo puede obtener.

A los Coordinadores del área médica, que nos dieron la opor tunidad de poder estar mano a mano con ellos,

El trabajo del equipo de antropología en Petén fue básicamente el de identificar. Ésta identificación es, sin duda, muy importante, no solo para los familiares, si no para la propia víctima, a la que hay que darle el trato humano que merece. Perder la vida no es sinónimo de perder la dignidad. Una víctima fallecida merece el mismo respeto y trato que una viva, la misma justicia, el mismo

A SEDENA, Marina, Ministerio Público, Protección Civil, Topos, grupos de rescatistas, médicos, psicólogos, tanatólogos con los que nos coordinamos. Fueron días de tristeza, tensión, esperanza y desesperanza, pero todos juntos logramos llegar al final.

especialmente en los momentos más difíciles: Manuel Castilla y Francisco de Asis Mendieta. A Miguel y Adalid, por su trabajo y dedicación en el rescate de víctimas. Mucho de todo lo bueno que allí ocurrió fue por ustedes.

A la sociedad civil, sin ellos, nada de esto hubiese ocurrido.

proceso, una persona que ha perdido la vida no deja de ser una persona, puesto que ha jugado un papel importante en la sociedad como amigo, como padre, madre, hermano o hermana, pareja, hijo, vecino, entre otros múltiples papeles que jugó en ella.

A los familiares de las víctimas, sobre todo a ellos, por confiar plenamente en nosotros, tener la paciencia y la fuerza para estar presentes durante todo el proceso.

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BIBLIOGRAFÍA

Rescate Topos Tlatelolco. Leo Ortíz Ruíz: (Iztapalapa, Ciudad de México - 1995) Técnico en Alimentos y Bebidas. Estudia actualmente 8vo. Semestre de la licenciatura en antropología física. Becario y tesista en la licenciatura de ciencia forense UNAM en la área de identificación humana. Miembro del Área

Ampudia Garcia Omar. (2012). Metodología Identificativa en los Desastres de Masas. Universidad complutense de Madrid Revista IIPSI. Facultad de Psicología. (Vol. 15) - N.º 2 – 2012. pp. 243 262.

Forense de la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco. Daniela Fenice Padilla Gaytán: (Zacatecas, Zacatecas - 1988)

Cattneo, C., De Angelis, D., & Grandi, M. (2010). Mass Disasters. En Forensic Anthropology and Medicine: Complementary Scienses from Recovery to Cause of Deat (2a ed., p. 480). Humana Press.

Arqueología (UAZ), estudia 8vo semestre de la licenciatura en antropología física (ENAH), diplomado en antropología forense, tesista y servicio social en el laboratorio de antropología forense IIA-UNAM, cursos y talleres afines a la antropología forense, conversatorios con familiares de desaparecidos, participación en congresos internacionales, miembro SAA (Society for American Archaeology). Miembro del Área Forense de la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco. José Emmanuel Muñóz Salazar: (Azcapotzalco,

Malgosa, A., Armentano, N., Galtés, I., Jordana, X., Subirana, M., Gassiot, E., … Solé, Q. (2010). La antropología forense al servicio de la justicia y la historia: las fosas de la Guerra Civil. Cuadernos de Medicina Forense (Vol. 16). Asociación Andaluza de Médicos Forenses.

Ciudad de México - 1990) Ingeniero bioquímico por el Politécnico Nacional, estudiante de 8vo semestre de la licenciatura en antropología física, de la ENAH, áreas de interés: genética forense, ADN antiguo e identificación humana.

---Sobre los autores: Laura Itzel Gutiérrez Mora: (Zamora, Michoacán - 1995) Cursa el 8vo. Semestre de la licenciatura en antropología física. Técnico laboratorista clínico, por parte del Centro de Bachillerato Tecnológico industrial y de servicios de Zamora, Michoacán. Ha participado en brigadas en zonas de altos niveles de violencia de género en el municipio de Ecatepec de Morelos. Curso en Derechos Humanos. Talleres de capacitación en la búsqueda y localización de fosas clandestinas, también es colaboradora del Grupo de Investigaciones de Antropología Social y Forense (GIASF). Miembro del Área Forense de la Brigada de

---© Textos ArKeopáticos opera bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento – NoComercial – Compartir Igual 4.0 Internacional License. Agradecemos citar este texto así: Padilla Gaytán, Daniela Fenice (et. al.). 19S, el día en que la tierra se sacudió: la aplicación de la antropología física forense en casos de desastres masivos, en: “ArKeopáticos. Textos sobre arqueología y patrimonio”. Año V Número 20, enero - abril 2018. Proyecto ArKeopatías. México 2018, Pág. 62.

Rescate Topos Tlatelolco. Úrsula Berenice Juárez Luna: (Ciudad de México, México - 1995) Cursa el 8vo semestre de la licenciatura en antropología física. Curso intensivo de Interpretación de las lesiones en el soporte esquelético, Participación en el Taller de Antropología Forense Tu Búsqueda Es Mi Búsqueda, Curso Herramientas Para Una Búsqueda Efectiva a través de la Red de Enlaces Nacionales, Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Instituto Mexicano De Derechos Humanos Y Democracia. Curso Cadena de custodia: preservación y procesamiento de indicios. Miembro del Área Forense de la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco. Laura Corrales Blanco: (Madrid, España - 1988) Licenciada en Historia del Arte, 8° Semestre de Antropología Física en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Especialista en Antropología Forense por la Universidad Complutense de Madrid. Diplomada en Entomología Forense. Miembro del Área Forense de la Brigada de

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#exprésate

[ ESPACIO LIBRE ]


CON TENE DOR

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DIÁLOGOS INSUMISOS ¡Ya estamos al aire! El pasado sábado 14 de abril llevamos a cabo nuestra primera transmisión en vivo de los #DiálogosInsumisos [ ARK20 ], donde con el pretexto de la presentación del Número 20 de la Revista ARK/ "Textos sobre patrimonio", tuvimos una charla con los autores, quienes nos hablaron desde su particular perspectiva sobre la relación entre la Pérdida y el Patrimonio. Les compartimos algunas imágenes de la charla de esa noche. Si no han visto el video, pueden ir directamente en el time de nuestra página en FB y en nuestro canal de YouTube.// Gracias a los autores por construir con nosotros un excelente intercambio de ideas.

¡Definitivamente esto se descontroló aquí! www.youtube.com/user/ArKeopatiasTV



GALERÍA Después del sismo del 7 de septiembre, el istmo de Tehuantepec aún se debate entre el miedo y los recuerdos, entre la promesa de modernidad y la pérdida de la memoria.// #contraelolvido

#Sismos #7S #Istmo #Oaxaca #México #Patrimonio #Arquitectura#viviendatradicional #Tehuantepec #des trucción #demolición #pérdida#memoria #olvido #ma teriales #sistemasconstructivos#técnicasconstructivas # MiTehuantepec #ombligo #totopowero

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Tehuantepec, Oaxaca, México. Fotos: Juan Tonchez


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ARK_EDITORIAL

ARK_Editorial El sábado 17 de febrero estuvimos en Huexotla, Texcoco, Estado de México, presentando el libro "Tiwanaku. Los rostros del Sol" de nuestra querida amiga y colega, la Dra. Lidia Iris Rodríguez, en el marco del Congreso Entre Muros y Piedras La Historia. Extraordinaria publicación que tuvimos el honor de participar como coeditores. Nuestro eterno agradecimiento a la autora por compartir con nosotros su trabajo. ¡Qué vengan más éxitos! Acá compartimos algunas fotografías de lo que pasó aquel día. El video de la presentación y más fotos las pueden revisar en nuestra página de Facebook y estas ligas: GALERÍA / VIDEOS /

Después de nuestra #mesaconversatorio, hicimos un recorrido con los asistentes por los restos del sitio arqueológico de Huexotla, esparcidos en una amplísima área en y alrededor del pueblo de San Luis Huexotla. La charla con los ARKeópatas se tornó entonces más personal, cercana, íntima y enriquecedora. ¡Muchas gracias a todos por acompañarnos! Al terminar la larga jornada no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar unos buenos pulques recién preparados en la famosa "Cabaña del Hich", a unas cuadras del centro del poblado y que sirvió también de sede alterna al congreso. Cerramos así nuestra participación esperando vernos el próximo año. ¡Gracias!





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ARK_MAGAZINE. Año 5 Número 20 [otoño 2017], se desarrolló enteramente con software libre o gratuito y se publicó el día 30 de septiembre del 2017 a través de la página de ArKeopatías. La distribución se realizó mediante correo electrónico, páginas web, redes sociales y archivos compartidos. Se autoriza su uso y distribución bajo los criterios de la licencia Creative Commons Reconocimiento No Comercial Compartir Igual 4.0 Internacional.

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