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Thomas H. Jukes, bioquímico, es profesor en el Space Sciences Laboratory de la Universidad de California, en Berkeley. Si una organización ecologista desea proteger la salud humana, sus prioridades deberían ser esta-blecidas. Las mayores amenazas provienen del tabaco, el alcohol, o el abuso de drogas. En vez de ello, a consecuencia de la publicación en 1962 del libro de Rachel Carson, Primavera Silenciosa, los principales grupos ambientalistas están preocupados por el inexistente problema de los residuos de pesticidas en los alimentos, cuando en realidad el uso de los pesticidas aumenta la provisión a bajo costo de frutas y verduras que son una garantía de mejor salud. El libro Primavera Silenciosa pre-senta un relato tan dramáticamente contrario a los hechos científicos, de manera tan elocuente y persuasiva, y tan permanentemente influyente, que su impacto negativo es difícil de sobreestimar. Durante el Siglo 20, la expectativa de vida en los Estados Unidos se ha incrementado de modo sostenido de 49 años en 1900, a 75 años en 1983. Parte de este aumento es el resultado del uso de pesticidas porque ellos destruyeron a los artrópodos vectores de enfermedades tales como la malaria. Estas enfermedades habían mantenido el llamado "balance de la naturaleza" matando a millones de personas. En la India, R. Pal informó en 1962 que desde 1953, se habían usado más de 147 millones de libras de DDT, más pequeñas cantidades de hexacloruro de benceno y dieldrin. [1] Pal estimó que durante esos nueve años, el promedio de vida en la India se había elevado de 32 a 47 años, y que durante ese período, la malaria se había reducido de 75 millones de casos a menos de 5 millones. Al mismo tiempo, una región que había sido abandonada por sus habitantes a causa de la malaria "se había convertido en un área próspera y hermosa". Como dijo en 1959 S. W. Simmons, jefe de la rama tecnológica del Centro de Enfermedades Transmisibles del Servicio Público de Salud de los EEUU: [2] El valor total del DDT para la humanidad es inestimable. La mayor parte de la gente en el mundo ha recibido beneficios de él, ya sea de manera directa por protección contra enfermedades infecciosas y plagas de insectos, o indirectamente por una mejor nutrición, alimentos más limpios y sanos, y una incrementada resistencia a las enfermedades. El descubrimiento del DDT permanecerá para siempre como un evento histórico en el campo de la salud pública y la agricultura. El mensaje del libro Primavera Silenciosa de Carson, en su brillante primer capítulo, "Una Fábula Para el Mañana", comienza así: [3] "Había una vez una ciudad en el corazón de los Estados Unidos donde toda la vida parecía transcurrir en armonía con su entorno. La ciudad estaba en medio de un tablero de prósperas granjas, con campos de grano y colinas de huertas donde en la primavera, blancas nubes vagaban encima de los verdes campos. En el otoño, robles, arces, y abedules ponían una llamarada de color que ardía y titilaba a lo largo de un fondo de pinos. Luego los zorros ladraban en las colinas y los ciervos cruzaban los campos, escondidos a medias en la bruma de la mañana otoñal.


A lo largo de los caminos, laureles, viburnos y alisos, grandes helechos y flores sal-vajes hacían las delicias del ojo del viajero a través de casi todo el año. Aún durante el invierno, los costados de los caminos eran lugares hermosos, donde innumera-bles pájaros venían a comer las bayas y las semillas de las hierbas secas que emer-gían de la nieve. Los campos eran famosos por su abundancia y variedad de pája-ros, y cuando las oleadas de migrantes se derramaban allí durante la primavera y el otoño, la gente viajaba desde grandes distancias para observarlas. Otros venían a pescar en sus arroyos donde yacían las truchas. Así había sido durante muchos años, cuando los primeros colonos alzaron sus casas, cavaron sus aljibes y Constru-yeron sus graneros. Este hermoso cuadro del pasado, "cuando toda vida parecía transcurrir en armonía con el entorno" es una ilusión. La vida es una constante lucha por la existencia contra la naturaleza. Los campos de granos eran mantenidos sólo por medio del trabajo contra las malezas, la isoca, las ratas, las enfermedades de hongos y las sequías, como todo granjero sabe. Las huertas necesita-ban ser rociadas para controlar la polilla pijota, la mosca de la fruta, y las plagas. Los pájaros más abundantes eran, y son, estorninos, gorriones caseros y mirlos, que se abalanzan sobre los culti-vos. Los "primeros colonos" eran atacados por enfermedades. La bacteria de la tifoidea estaba a menudo en el agua de beber. Otras enfermedades mortales era comunes; uno sólo tiene que examinar las lápidas de un viejo cementerio para darse cuenta. En ningún lugar Carson menciona los logros científicos contra las enfermedades contagiosas. Primavera Silenciosa sigue diciendo (pp. 13-14): Entonces, una extraña peste se arrastró sobre el área y todo comenzó a cambiar. Alguna maldición se había abatido sobre la comunidad: enfermedades misteriosas barrieron con bandadas de gallinas; el ganado y las ovejas enfermaban y morían. En todas partes estaba la sombra de la muerte. Los granjeros hablaban de muchas enfermedades entre sus familias. En la ciudad, los doctores estaban cada vez más confundidos por nuevas clases de enfermedades que aparecían en sus pacientes. Hubo varias e inexplicables muertes súbitas, no sólo entre los adultos sino también en los niños, que eran atacados de súbito mientras jugaban y morían en pocas horas. Habia una extraña quietud. Los pájaros, por ejemplo, –¿adónde se habían ido? Muchos hablaban de ellos, confundidos y perturbados. Las estaciones de comida en los patios estaban desiertas. Los pocos pájaros que se veían estaban moribundos; sólo temblaban violentamente y no podían volar. Era una primavera sin voces. En las mañanas que una vez palpitaban con el canto mañanero de los petirrojos, tordos chillones, palomas, grajos, chochines y muchas otros cantos de pájaros, no tenían ahora ningún sonido; sólo el silencio se extendía sobre los campos, bosques y ciénagas. En las granjas, las gallinas empollaban pero no nacían pollitos. Los granjeros se quejaban de que no podían criar ningún lechón – las lechigadas eran pequeñas y las crías sobrevivían sólo unos pocos días. Los manzanos estaban floreciendo, pero no había abejas volando entre sus flores, de modo que no habría polinación y no habría fruta. Los lados de los caminos, alguna vez tan atractivos, estaban ahora llenos de vegetación marrón y reseca como si el fuego hubiese pasado por allí. Los caminos también estaban desiertos, sin nada de vida. Aún los arroyos estaban ahora muertos. Los pescadores ya no los visitaban más porque todos los peces habían muerto. En las canaletas bajo los aleros y entre las tejas de los techos todavía se veían algunos parches de un polvo blanco y granular, que algunas semanas atrás había caído como nieve sobre techos y jardines, los campos y los arroyos. Ninguna brujería, ninguna acción del enemigo había silenciado el renacimiento de nueva vida en este golpeado mundo. La gente se lo había hecho a ella


misma.[3]

Las Elaboradas Falsedades de Carson Las elaboradas falsedades de Carson afirman que la diseminación del polvo granular de DDT produjo un "mal" que trajo la sombra de la muerte en todos lados: muerte a los seres humanos, gallinas, ganado y ovejas, aves silvestres, abejas, peces, y aún a la vegetación a los costados de las rutas. El hecho es que, para los seres humanos, el DDT fue un gran contribuyente a la explosión de la población. Las gallinas que empollan son resistentes al DDT, y la tasa de incubación de sus huevos se mantiene normal cuando las gallinas reciben 100 ppm (partes por millón) de DDT en sus dietas. El ganado y las ovejas están protegidas por el DDT de insectos portadores de enfermedades como, piojos, pulgas, garrapatas, y el ataque de la mosca azul. La vegetación "seca y marchita" en el costado de los caminos es el resultado de los herbicidas usados para matar las malezas. El DDT no es un herbicida. La cantidad de de la mayor parte de las aves silvestres aumentó durante el uso del DDT, y una especie, el mirlo de alas rojas, sufrió una explosión de población, quizás a causa de los efectos del DDT sobre la malaria de las aves. Las abejas mieleras son resistentes al DDT, pero son rápidamente aniquiladas por los insecticidas substitutos del DDT como el parathion y el carbaryl. Muchos peces son tan tolerantes al DDT, que desarrollan enormemente elevados niveles de tejidos sin efectos adversos aparentes, como en Triana, Alabama, donde el DDT en el río provenía de una fábrica del insecticida en la zona. ¿Por qué esta batería de mentiras de Rachel Carson? ¿Por qué no menciona ella al control de la malaria y la consecuente salvación de 500 millones de vidas gracias al DDT, en las dos décadas anteriores a la publicación de su libro? Aquí hay algunas sugestiones: Primero, solamente una "Gran Mentira" podía afectar la reputación del DDT. Una discusión que incluyese la mención de los beneficios del DDT no habría servido para vender al libro. Segundo es el uso del principio declarado por el Dr. Richard Rappolt, Sr. en 1969: "Cuando usted golpea a un rey, usted tiene que matarlo"[4] Tercero, ella odiaba a la ciencia y la tecnología. Cuarto, y quizá lo más importante, Carson quería hacerse de un gran nombre, alarmando al público. La publicación de "Primaver Silenciosa" fue un gran éxito. Prácticamente nadie cuestionó su veracidad. El Juez William Douglas lo llamó "la crónica más importante de este siglo para la raza humana" ... "en cada página aumenta el horror" según dijo. Jacqueline Kennedy lo elogió desde la Casa Blanca. Más recientemente, el vicepresidente Al Gore cuenta e su libro La Tierra en Balance, cómo su madre había impreso en su hijo la importancia de Primavera Silenciosa de Rachel Carson. Gore escribe: Este veneno casi invisible, que al principio había sido recibido como una bendición, se convirtió en un símbolo de la manera en que nuestra civilización pude dañar al mudno, casi sin darse de su propio poder ... El DDT puede ser ecológicamente peligroso, aún en mínimas cantidades". [5] La actual jefa de la Agencia de Protección del Ambiente de los Estados Unidos, (EPA), Carol Browner, dijo en un parte de prensa el 26 de abril de 1994: "Hacen 30 años, Rachel Carson nos previno de los pelgros de los residuos de pesticidas en los alimentos. Desde entonces, nuestro uso de los pesticidas se ha duplicado". Pero son los residuos, y no el uso de pesticidas, lo que puede afectar al público, y de acuerdo a los estudios de la Foods and Drug Administration (FDA) desde 1985 hasta 1991, menos del 0,5 por ciento de las muestras inspeccionadas violan los límites permitidos por las leyes federales para residuos de pesticidas en los alimentos. [6] No discutiré el resto de Primavera Silenciosa porque esto ya ha sido hecho, página por página, y en considerable detalle por el Profesor J. Gordon Edwards en su artículo "Las


Mentiras de Rachel Carson", (21st Century Science & Technology, Summer 1992, pp. 44-51). Después de la Segunda Geurra Mundial, los logros en control de plagas y enfermedades resultantes del uso del DDT eran tan extensos, que se escribió una gigantesca cantidad de literatura científica sobre el DDT y sus beneficios.[7] En 1961, un año antes de la publicación de Primavera Silenciosa, grandes áreas de Pennsylvania fueron rociadas con DDT, 1 libra por acre, para la erradicación de la polilla gitana. El Club de Aves de Scranton mantuvo un estricto control, y ni un solo caso de envenenamiento de pájaros, atri-buible al DDT, fue reportado. Los funcionarios de la National Audubon Society estaban satisfechos porque no se había causado ningún daño a la vida avial, incluyendo pájaros empollando. [8] Pero esta fue la última vez que alguna organización ecologista hizo una evaluación fáctica y científica del uso del DDT. Una vez que se publicó Primaver Silenciosa la campaña contra los pesticidas se convirtió en la "vaquita lechera", y una ayuda para la recaudación de dinero de los ecologistas. Esta práctica de recaudación de fondos continúa, como lo demuestra el terror al Alar de 1990, en donde "una modesta inversión del Natural Resources Defense Council (Consejo para la Defensa de Recursos Naturales, o NRDC) se amortizó a sí misma cientos de veces en la tremenda exposición en los medios y substanciales ingresos inmediatos para futuros trabajo sobre los pesticidas" como lo describió el publicista D. Fenton, quien había planeado la campaña en los medios del Alar.[9] Uno puede imaginarse los que serán "los futuros trabajos sobre los pesticidas"

MALARIA: UNA ENFERMEDAD QUE AÚN MATA MILLONES Malaria es la enfermedad tropical más importante y un mayor obstáculo para el desarrollo económi-co y social sw vastas áreas del mundo hoy día. A principios de los 40, antes de que el DDT fuese usado para matar a los mosquitos anofeles que transmiten la malaria, 300 millones de personas sufrían del mal todos los años, y 3 millones morían a consecuencia de ella. Gracias al DDT, millones de vidas fueron salvadas durante los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, y se esperaba que la malaria fuese totalmente controlada. La prohibición de 1972 cambió el curso de la enfermedad, y los casos de malaria comenzar a crecer nuevamente. Actualmente, más de 270 millones de personas en todo el mundo contraen la enfer-medad –con 100 millones de nuevos casos cada año– y millones de dolorosas muertes, a medida de que los parásitos inyectados por la saliva de los mosquitos devoran los glóbulos rojos de las vícti-mas. Aquellos que no mueren,


tienen ataques periódicos agudos y están debilitados crónicamente, lo que los hace presas de otras enfermedades porque el plasmodio de la malaria se hace parásito de sus hígados. De acuerdo al Centro de Control de Enfermedades, estas cifras son muy conserva-doras.

DDT es la abreviatura usada para el IUPAC 1,1,1-tricloro-2,2-bis(p-cloro-fenil)etano (C14H9CI3). Es un hidrocarburo clorado, producto de la combinación de cloral y clorobenceno. Es un insecticida de contacto, penetrando la superficie externa del cuerpo del insecto (o cutícula), para actuar como un veneno de los nervios. Es tan efectivo para el control de la malaria debido a sus efectos residuales. El producto metabólico más importante es el DDE, nombre corto para el DicloroDifenil-Etano [llJPAC 1,1-dicloro-2,2- bis (p-cloro-fenyl) etileno]. El DDE es producido como DDT, y es dehidroclorado en los insectos, microorganismos, aves, peces, mamíferos, y materia orgánica muerta. El DDE es el residuo más persistente del DDT porque es relativamente inerte. La mayoría de los "experimentos en DDT" en realidad miden las cantidades de DDE, ya que el DDT tiene una vida media tan corta –de horas a días, en la mayoría de las especies. El DDT controla más de 20 severas enfermedades humanas, incluyendo a la peste bubónica, fiebre amarilla, tripanosomiasis, elefantiasis, y encefalitis. Aumenta enormemente la producción de cosechas de alimentos al matar las plagas de insectos. En los países subdesarrollados los insectos hacen perder hasta el 40 por ciento de las cosechas. En los Estados Unidos el algodón, el maní y las papas aumentaron del 60 al 119 por ciento cuando se usaba el DDT, y la producción de semilla de alfalfase incrementó en un 300 a 600 por ciento.

Una Campaña de 10 Años La campaña contra el DDT lanzada por Primavera Silenciosa incluyó audiencias públicas. Una acusación era que el DDT "traería muerte a los océanos". Estaba basada en una nota publicada en 1969 por uno de los fundadores del Environmental Defense Fund (EDF), Charles F. Wurster, en la revista Science. [10] Esta nota describía el agregado de mensuradas cantidades de una solución alcohólica de DDT a culturas de algas marinas en agua de mar, seguido de una estimación fotosintética de la adquisición de dióxido de carbono radioetiquetado. (14CO2). El agregado de DDT varió en concentraciones de hasta 500 ppb (partes por billón) en los cultivos, usando al alcohol para forzar a la solución más allá de su punto de saturación. La adquisición de 14CO2 fue deprimida en las altas concentraciones, presuntamente a causa de la fitotoxicidad del DDT. La solubilidad máxima del DDT es de 1,2 ppb en agua de mar, y por encima de este nivel sería precipitado y se adheriría a las algas. En los niveles de 1 a 2 ppb no se encontró, en promedio, ninguna depresión de la fotosíntesis. Es sorprendente que Science, el semanario de la American Association for the Advancement of Science, editora de la revista, permitiese la publicación de un experimento tan mal diseñado. Sin embargo, la publicación fue tomada por el biólogo Paul Ehrlich, que lo usó para predecir "la muerte de los océanos" en los siguientes términos: "El fin de los océanos vino tarde en el verano de 1979, y vino más rápido de lo que los biólogos habían esperado. Hubo señales durante más de una década, comenzan-do con el descubrimiento en 1968 de que el DDT frena la fotosíntesis en las plantas marinas. Se anunció en un corto estudio de la revista técnica Science, pero a los ecologistas les golpeó como el Día del Juicio Final. Ellos sabían que toda la vida marina depende de la fotosíntesis, el proceso químico mediante el cual las plantas toman la energía del Sol y la hacen disponible a las cosas vivas. Y ellos sabían


que el DDT e hidrocarburos clorados similares habían contaminado toda la faz de la Tierra, incluyendo al océano". Las declamaciones de Ehrlich hicieron eco en U Thant, en su capacidad como cabeza de las Nacio-nes Unidas. Se expresaron miedos de que el DDT pudiese poner fin al abastecimiento de oxígeno del mundo al terminar con la fotosíntesis en el mar, cuando en realidad hay 60,000 mols de oxígeno por cada metro cuadrado de superficie de la Tierra, comparado con 8 mols por cada metro cuadrado producido anualmente por la fotosíntesis. Además, la saturación de los océanos con DDT requeriría 1,2 x 1010 kilos de DDT – una cantidad equivalente a más de 9,000 años de producción de DDT en los años pre-Carson! Y, como se hizo notar más arriba, la saturación no tendría ningún efecto sobre la fotosíntesis. Este es un ejemplo de la "ciencia" usada en la campaña para prohibir al DDT.

Los Pájaros En la campaña para prohibir al DDT se hizo un enorme énfasis sobre sus supuestos efectos sobre las aves. En 1955, el mismo Charles F. Wurster observó algunos petirrojos muertos en Hanover, New Hampshire, después del rociado de olmos para salvarlos de la enfermedad del Olmo Holandés. [12] Encontró una declinación del 70 por ciento en la población residente de 12 petirrojos. No consideró que los otros 8 petirrojos podrían haber abandonado la ciudad, y en una estadística alucinada extrapoló "la declinación del 70 por ciento" a una mortalidad de 350 a 400 pájaros en Hanover. Este estudio lanzó la carrera de Wurster como un "experto" sobre los efectos del DDT en especies "nontarget". En 1969, Wurster escribió un artículo sobre el DDT (Bioscience, Sept. 1969, Vol. 19) que decía: "Si los ecologistas ganan en el tema DDT, ellos adquirirán y, quizás retengan en otros asuntos ambientales, un nivel de autoridad que no habían tenido jamás. En un sentido, entonces, hay mucho más en juego que el DDT." Consideremos la biología de la población de petirrojos. Producen normalmente dos camadas anuales de de 4 o 5 crías, de manera que si el 50% de los jóvenes sobrevive hasta la adultez, y existen unos 5 millones de petirrojos en los Estados Unidos (una estimación muy baja; la bien conocida autoridad en pájaros, Roger Tory Peterson, dijo en 1963 que el petirrojo Americano es probable-mente "el pájaro Número Uno de Norteamérica" en términos de número), habría entonces un aumento anual de 11 millones de petirrojos. [13] Obviamente, la población debe mantenerse en equilibrio por las limitaciones naturales, tales como la pérdida de hábitat, competencia por lugares de anidación, abastecimiento de comida adecuado, conquistas territoriales, depredación, y enfer-medad. Si la población disminuye por alguna razón desusada, se mueve de regreso al equilibrio dictado por la biología poblacional. Qué fue lo que el DDT realmente provocó a los petirrojos, según el conteo real de pájaros – y no según Wurster o Primavera Silenciosa que afirma en la página 118 que el petirrojo "está al borde de la extinción"? Las cifras disponibles están en la siguiente Tabla, que compara el conteo de pájaros para la época pre-DDT con el conteo durante el clímax del uso del insecticida. La tabla ha sido abreviada, pero no se han omitido especies que muestren una reducción por observador. El conteo promedio total de pájaros por observador, incluyendo todas las especies, fue 1,480 en 1941 y 5,860 en 1960. Algunas de las especies que disminuyeron, tal como los cisnes, gansos, y patos, son cazadas, y se sabe que los azulejos (o bluebirds) son susceptibles a los inviernos fríos. El aumento de las golondrinas puede contrastarse con Primavera silenciosa, que dice en la pági-na 111: "Las golondrinas fueron golpeadas muy duro ... Nuestro cielo estaba cubierta de ellas hace apenas cuatro años. Ahora casi no vemos ninguna" El "silencio" en Primavera Silenciosa habría sido quebrado por la vociferante cháchara de los mirlos, que aumentaron 39 veces, y los estorninos, que


aumentaron 11 veces. Los estorninos pululan, 8 millones de ellos, en el Condado de Fresno, California, que usa más pesticidas que cualquier otro condado en los Estados Unidos. CONTEO ANUAL DE NAVIDAD DE LA AUDUBON SOCIETY, 1941 ( 2,331 observadores ), comparado con 1960, ( 8,928 observadores ) Especie observador

Águila

Cuenta por Relación 1941 1960 1960/1 941 .08

.10

1.25

Gaviota

53.40

72.00

1.33

Cuervo

.29

.30

1.03

Grajo

79.59

28.04

.35

Faisán

.88

1.15

1.31

Paloma

2.83

2.21

.75

Golondrinas

3.18

8.17

2.57

Zampullín

6.15

27.14

4.41

Pelícano

1.07

3.12

2.92

Cormorán

1.91

1.18

.62

Garza

.97

1.82

1.88

Airón

.63

1.88

2.98

Cisne

7.96

3.81

.48

Ganso

78.43

78.04

.99

916.81

306.85

.33

Mirlo negro

58.99

2,302.01

39.02

Grajo (Grackle)

10.70

1,407.98 131.59

Garrapatero (Cowbird)

17.17

368.09

21.44

Paro (Chickadee)

9.15

6.26

.68

Titmouse

2.16

2.05

.95

Trepatroncos (Nuthatch)

1.81

1.50

.83

Petirrojo

8.41

104.01

12.37

22.80

40.19

1.76

1.60

.77

.48

90.88

971.45

10.69

Pato

Gorrión Inglés Azulejo (Bluebird) Estornino

Fuente: "42nd Christmas Bird Count," Audubon Magazine, 1942; y "61st Christmas Bird Count," Audubon Field Notes 15, 1961.


Mi conclusión es que casi todos los pájaros se llevan bastante bien con el DDT en sus niveles normales de uso. Jamás hubo tal "Primavera Silenciosa"

Las audiencias duraron siete meses, durante los cuales se escucharon 125 testigos y se registraron 9,362 páginas de testimonios. El Juez Examinador de las audiencias emitió sus recomendaciones, conclusiones, y órdenes el 25 de abril de 1972. Sus conclusiones de Ley incluyen: [14] "El DDT no es un riesgo cancerígeno para el hombre ... El DDT no es un riesgo teratotégino ni mutagénico para el hombre ... Los usos del DDT bajo los registros involucrados aquí no tienen un efecto deletéreo sobre los peces de agua dulce, organismos estuarianos, aves silvestres, u otra vida silvestre ... Los efectos adversos por el uso del DDT sobre los anima-les benéficos, en los registros involucrados aquí, no son irrazonables en el balance con sus beneficios ... Existe una actual necesidad para el uso continuado del DDT para los usos esenciales definidos en este caso." El Jues Examinador de la EPA, Edmund Sweeney declaró: "En mi opinión, nadie cuestiona los testimonios sobre que el DDT es hallado en variados y remotos lugares. Del mismo modo, que su persistencia son al mismo tiempo una bendición y una maldición ... Para ser considerado en la determinación del destino de la ... inscripción ... debe haber una preponderante demostración de los usos actuales causan un irrazonable efecto adverso." Esa demostración no ha sido hecha ... aunque no es el asunto de fondo aquí, existe amplia evidencia que indica que el DDT no es el único ofensor en la familia de los pesticidas; y que los reemplazos necesarios tendrían, en muchos casos, efectos mucho más perjudiciales que los alegados daños causados por el DDT ... En mi opinión, la evidencia en este proceso apoya la conclusión de que en la actualidad existe una necesidad para los usos esenciales del DDT; que se están haciendo esfuerzos para suministrar un reemplazo satisfactorio para el DDT; y que un programa de coopera-ción de vigilancia puede dar por resultado una disminución de los riesgos involucrados. Estos pronunciamientos fueron recibidos con hostilidad por el New York Times, en un editorial del 29 de abril de 1972, titulado: Apologista para el DDT . El "Times" escribió: [15] "Mr. Sweeney llegó a su tarea sin conocimiento de los pesticidas, ninguna compren-sión sobre los problemas ecológicos. El Examinador de las audiencias ha emitido ahora la clase de informe que no merece llevar ningún peso con el administrador de la EPA, William Ruckelshaus [quien] no está de ninguna manera atado a la recomen-dación de Sweeney. Él puede, y seguramente lo hará, leer los testimonios por sí mismo." El New York Times describió más tarde a cinco científicos que hicieron notar que los conteos de pájaros de la Audubon Society se habían incrementado durante los años de pesado uso del DDT como "mentirosos a sueldo." Tal es el vehemente prejuicio de este diario contra el DDT. La revista Chemical News adoptó una visión más científica del asunto:[16]

El Dr. Paul Müller, aquí en su laboratorio, ganó en 1948 el Premio


Nobel de Medicina y Fisiología por sus descubrimientos de las propiedades letales del DDT sobre los insectos, porque tenía tan profundos efectos efectos sobre la salud de la humanidad. Müller estaba buscando de manera sistemática un insecticida agrícola que fuese ba-rato, fácil de hacer, e inofensivo para los huma-nos, plantas, y animales. El DDT fue sintetizado por primera vez por Zeidler en 1874 y resintetiza-do por Müller en 1939 mediante un método dife-rente, como parte de su sistemática búsqueda a partir de los primitivos principios Nos sacamos el sombrero ante Mr. Sweeney por su sabia y valiente decisión – basada en eviden-cias. Ël ha renovado así nuestra fé en que la razón finalmente prevalecerá sobre la emoción a la hora de dar forma a las políticas ambientales de la nación. Pero es aún demasiado temprano para cantar una decisiva victoria para la objetividad, aún en la limitada materia a mano... Y la industria tiene el derecho de esperar que el veredicto esté libre de cualquier tinte político, aunque sea éste un año de elecciones y millones de votante conocen y odian al DDT. Si Mr. Ruckelshaus y otras altas figuras de la Administración desean un modelo de buen sentido para sus deliberaciones ambientales, sugerimos que se inspiren en el Juez, Mr. Sweeney.

La Evidencia Científica Ignorada Sin embargo, el administrador de la EPA, Ruckelshaus, no leyó nada del voluminoso registro de las audiencias sobre el DDT. En vez de ello, fue en contra de los hallazgos y conclusiones de su propio juez examinador, rechazó las evidencias científicas presentadas en el juicio, y de manera arbitraria y personal, el 2 de junio de 1972 prohibió al DDT, diciendo:" [17] El DDT se concentra en organismos y se transmite a través de las redes alimentarias ... la acumulación en la cadena alimentaria y de los residuos en las cultivos dan por resultado la exposición de los humanos. Los humanos almacenan DDT. Los hechos mencionados constituyen un riesgo desconocido e incuantificable para el hombre y los organismos inferiores.” Muchos años más tarde, el 21 de marzo de 1994, Ruckelshaus declaró en una carta al The Wal! Street Journal:[18] "Los efectos ecológicos directos y la base para dicha decisión fue su probado impa-cto sobre el espesor de los huevos de los raptores, aves como el pelícano marrón, y el halcón peregrino. La evidencia del afinamiento de las cáscaras de los huevos de los halcones y pelícanos es cuestio-nable, pero ello está más allá del punto que quiere probar Ruckelshaus. Más aún, su declaración de 1994 se contradice con el texto de su prohibición de 1972. Uno se pregunta si habrá leído aunque sea su decisión de 1972! Ruckelshaus ignoró los reclamos para la continuación del uso del DDT hechas por los científicos de la nación y del mundo entero. Por ejemplo, durante las audiencias del EPA, la Organización Mundial de la Salud declaró: [19] El mejoramiento de la salud ocasionado por las campañas contra la malaria ha que-brado el círculo vicioso de pobreza y enfermedad en muchas áreas al prevenir la incapacidad y la muerte ... y reduciendo el alto costo del cuidado médico ... Al prese-nte, no existe ninguna alternativa económica para el DDT y .... las consecuencias del retiro del DDT serían sumamente graves ... el récord de seguridad del DDT para el


hombre resulta realmente admirable ... A pesar de la prolongada exposición de la población del mundo y de la alta exposición ocupacional de una substancial cantidad de personas, los únicos casos confirmados de perjuicio han sido el resultado de ingestión masiva accidental o de ingestiones suicidas ... El retiro del DDT sería una enorme tragedia en el capítulo de la salud mundial." A pesar de la evidencia científica, la campaña política en contra del DDT cambió la percepción del público sobre esta sustancia, de un seguro y eficiente insecticida a un veneno mortal.

Nuevas Historias de Miedo El Departamento de Salud de California estaba preocupado por los efectos del DDT sobre la reproducción, y en consecuencia la toxicóloga del Departamento, la Dra. Alice Ottoboni, llevó a cabo extensos estudios con ratas y perros durante los años 60 y 70s. [20] Se alimentó a las ratas con niveles de DDT de 0, 20, y 200 ppm en la dieta. No hubo efectos aparentes en la fecundación ni en la viabilidad de loas crías. Las hembras que recibieron 20 ppm de DDT en su dieta tuvieron una vida reproductiva significativamente más larga (14,55 meses) que las hembras del grupo de control (8,91 meses). Los estudios de Ottoboni sobre perros Beagle se hicieron a través de cuatro generaciones, y nacieron 650 cachorros de padres que recibieron diariamente 1, 5 y 10 miligramos (mg) de DDT por kilogramo de peso. No hubo efectos del DDT sobre la supervivencia, crecimiento y distribución de sexos entre los cachorros, como tampoco hubo influencia sobre la morbilidad o mortalidad, o hallazgos histológicos en ninguno de los perros. Las hembras tratadas con DDT tuvieron su primer ciclo estro dos o tres meses antes que los perros de control. El nivel más alto de DDT, en contraste con el grupo de control de 1 mg, estuvo asociado con la ausencia de infección por ásacaris en los cachorros. Más recientemente, Unnur P. Thorgeirsson y colegas informaron al Journal of Regulatory Toxicology and Applied Pharmacology sobre un estudio de 32 años de duración de carcinogénesis química usando monos del "Viejo Mundo", que viven alrededor de 30 años, para ensayar una variedad de substancias, incluyendo al DDT. [21] En este estudio, se alimentó con DDT a 25 monos, con dosis de 20 mg/kg de peso, cinco veces por semana durante 11 años. Hasta el momento, 11 monos habían muerto de diversas causas, y los otros 15, de edades entre 19 y 25 años, están en buen estado de salud. El único caso de cáncer ocurrido en un mono de 20 años de edad no puede ser atribuido al DDT a causa de la edad del mono y el hecho de que estos monos tienen una tasa de cáncer espontáneo de 3,2 por ciento. Por otro lado, el común contaminante de los alimentos, la aflatoxina B, y un compuesto producido en la carne cocida, IQ, indujeron cáncer en más del 60 por ciento de los animales. El mito del DDT persiste en las noticias, como también en la literatura científica. El 21 de abril de 1993, Mary G. Wolff y colegas publicaron un estudio sobre residuos de DDT en sangre y cáncer de mama en el Journal of the National Cancer Institute. [21] Informaron que 58 pacientes con cáncer de mama tenían niveles en suero de 11.0 + 9.1 nanogramos (ppb) de DDE por mililitro de suero de sangre, comparado con 7.7 + 6.8 nanogramos (ppb) de DDE en el grupo de control de pacientes libres de cáncer. No se hicieron otros tests para otras variables posibles como medicación con estrógenos. Las concentraciones de PCB eran también más elevadas en el grupo con cáncer de mama que en el de los controles, con menores márgenes de error que en el grupo de DDE (8.0 + 4.1 ppb vs 6.7 + 2.9), sugiriendo que compuestos almacenados en la grasa sanguínea eran movilizados en los pacientes de cáncer. Los hallazgos fueron recogidos por los medios, incluyendo a la Associated Press y la revista Time, con titulares: "El DDT Asociado con Riesgo de Cáncer de Mama" y "El Implacable DDT." El New Yorker, que había lanzado a Primavera Silenciosa en 1962, exultó el 6 de Junio de 1993, que "Rachel Carson Vive!".


Un año más tarde, un nuevo estudio hecho para corregir al primero fue publicado por N. Krieger y colegas, en el Journal of the National Cancer Institute, cubriendo a un grupo mucho más grande de sujetos (150 vs. los 58 pacientes de cáncer de mama del informe de Wolff), sacando miles de muestras de sangre recogidas y congeladas durantre los años 60s, cuando los niveles promedio de DDE eran cuatro o cinco veces más altos. El informe de 1994 mostró que no había ninguna asociación entre los niveles de DDE en suero y el riesgo de cáncer de mama. Las desmentidas a las anteriores afirmaciones no llegaron a los titulares. No hubo historias acerca de "El DDT No Está Asociado al Cáncer de Mama" o "El DDT Se Aplaca". El New Yorker no ha dicho que "Rachel Carson no sigue viva, después de todo". Se puede esperar que muchos activistas ignoren la desmentida del estudio de 1993, y que asocien falsamente al DDT con el cáncer de mama. El primer y deseado informe está ahora "acerrojado", y se ha vuelto parte de la evaluación mitológica de los críticos del DDT. El historiador Británico H.R. Trevor-Roper escribió en 1962: "cualquier cosa que la historia pueda decir del Dr. Joseph Goebbels, le debe acreditar una positiva contribución a la ciencia de la política – una terrible pero positiva contri-bución: él creó un sistema de propaganda, irónicamente llamada "iluminación espiri-tual pública", que persuadió a la gente creer que el negro era blanco

Rachel Carson hizo la misma contribución. Joseph Goebbels está hoy desacreditado, pero Primavera Silenciosa de Rachel Carson es todavía creído y ampliamente reverenciado, aunque su mensaje sobre el DDT es un ejemplo de "La Gran Mentira"

Último comentario de FAEC: Observe cuidadosamente su rostro. ¡Qué dulce abuelita parece ser! Pero Rachel Carson tiene un ranking superior al de Adolfo Hitler cuando contamos los muertos provocados en el mundo por las políticas que ella y sus seguidores consiguieron imponer!

Notas:

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

8.

R. Pal, 1962. World Review ot Pest Control,Vol. 1, p. 6. S.W. Simmons, 1959 (see note 7 for source). Rachel Carson, 1962. Silent Spring (New York Houghton Mifflin), p. 13. Dr. Richard T. Rappolt, Sr., en testimonio en las audiencias sobre el DDT en el estado deWashington, Octubre 1969. Al Gore, 1992. Earth in the Balance: Ecology and the Human Spirit (New York: Houghton Mifflin), pp. 3, 107. Thomas H. Jukes, 1992. "Do Pesticide Scares Increase the Risk of Cancer?" 21st Century Science & Technology (Fall), Vol. 5, No. 3, pp. 14-15 y referencias allí. Est literatura está pesquisada en un libro editado por el sintetizador del DDT, premio Nobel Paul Müller, DDT the Insecticide, Vol. 2: Human and Veterinary Medicine (Basel: Birkhauser Verlag, 1959). J.O. Nichols, 1961. The Gypsy Moth in Pennsylvania, Bulletin 4404, Pennsylvania Department of Agriculture.


9. D. Fenton, 1989. The Wall Street Joumal (Oct. 3), p. A22. 10. Chartes F. Wurster, 1968. "DDT Reducss Photosynthesis by Marins Phytoplankton," 11.

12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. 19. 20.

21. 22. 23. 24.

Science (March 29), Vol. 188, pp. 1474-1475. Paul Ehrlich, 1969. "Eco-Catastrophe!" Ramparts (September 1969), p. 25. Ehrlich es más conocido por La Bomba Poblacional (New York: Ballantine Books, 1968), que predijo incorrectamente que el mundo agotaría sus alimentos totalmente para los años 70s. Doris H. Wurster, Charles F. Wurster, Jr., and Walter N. Strickland, 1965. "Bird Mortality Following DDT Spraying for Dutch Elm Disease," Ecology (Summer), Vol. 46, pp. 488-499. Roger Tory Peterson, 1963. The Birds (New York: Life Nature Library). Edmund M. Sweeney, 1972. Hearing Examiner's Recommended Findings, Conclusions and Orders (40 CFR 164.32), issued April 25. The New York Times, 1972. "Apologist for DDT," editorial, April 29. Chemical Week, 1972. (August 18), p. 5. William D. Ruckelshaus, 1972. Report on EPA Consolidated DDT Hearings, Environmental Protection Agency (I.F.&R. Docket Nos. 63 et al., June 2, 1972). William D. Ruckelshaus, 1994. Cartas al Editor, The Wall Street Journal (March 21). World Health Organization, 1971. The Place of DDT in Operations Against Malaria and Other Vector-borne Diseases. Alice Ottoboni, 1969. "The Effect of DDT on Reproduction in the Rat," Toxicol. Appl. Pharmacol., Vol. 14, pp.79-81; also Ottoboni, et al. 1977. "Effects of DDT in Multiple Generations of Beagle Dogs," Arch. Environm. Contam. Toxicol., Vol. 6, pp. 83-101. Unnur P. Thorgeirsson, et al., 1994. "Tumor Incidence in a Chemical Carcinogenesis Study of Nonhuman Primates," Reg. Toxicol, and Pharmacol., (April), Vol. 19, No. 2, pp. 130-151. Mary S. Wolff et al., 1993. "Blood Levels of Organochlorine Residues and Risk of Breast Cancer," Joumal of the National Cancer Institute (April 21), Vol. 85, No. 8, pp. 648-652. Nancy Krieger et al., 1994. "Breast Cancer and Serum Organochlorines: A Prospective Study Among White, Black, and Asian Women," Joumal of the National Cancer Institute (April 20), Vol. 86, No. 8, pp. 589-599. H.R. Trevor-Roper, 1962. The Last Days of Hitler, 3rd edition (New York: Collier Books).

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