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16 INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, febrero 2012


I N N O VA C I Ó N

Ideas que cambian el mundo FOTOGRAFÍAS DE DAN SAELINGER

Dk[lWijƒYd_YWigk[feZh‡Wdj[d[hkdW_dÓk[dY_WZ[Y_i_lW

Las revoluciones son, a menudo, fruto de las ideas más sencillas. Cuando el joven inventor Steve Jobs se propuso acercar la informática a personas sin experiencia con ordenadores, ni especial interés en adquirirla, nos llevó desde el engorroso sistema de los procesadores centrales e instrucciones por línea de comandos hasta la novedad y frescura del Macintosh y el iPhone. Las ideas de Jobs han contribuido a cambiar para siempre nuestra relación con la tecnología. ¿Qué otras ideas, elementales pero revolucionarias, se esconden aún en los laboratorios, esperando el momento oportuno para brotar con fuerza? En las páginas siguientes describimos algunas de ellas. Sirva esta colección de bienvenida al poder de las ideas sencillas. Febrero 2012, InvestigacionyCiencia.es 17


MEDICINA

Supervisor de salud

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9÷ĉÿĊąúąûĂăċĄúą÷ùċúû÷ĂăijúÿùąĉÿûĎĆûĈÿăûĄĊ÷úąĂąĈ obstante, los expertos en salud inalámbrica consideran que torácico o si descubre un bulto sospechoso. Pero cuando constituyen el amanecer de una era en la que los sistemas aparecen este tipo de signos ya suele ser demasiado tarde. móviles de supervisión médica funcionarán a coro y sin La detección precoz de síntomas exige una supervisión con- rupturas, y proporcionarán a los usuarios y a sus médicos tinua, tarea que podría realizar un teléfono móvil. Un sis- kdW_cW][dYed`kdjWZ[ikiWbkZ$»:[iZ[kdfkdjeZ[l_ij[cWZ[[nfbehWY_Œdgk[Wfhel[Y^Wi[[bYedj_dkeÑk`eZ[ ta técnico, es posible pulsar una tecla del teléfono y ordedatos de los teléfonos móviles contribuiría a eliminar el dWh0Å:[i[eYedeY[hc_iYedijWdj[il_jWb[i[dj_[cfeh[WbƼ" peligroso hiato que media entre la manifestación sintomá- asegura Eric Topol, director del Instituto Scripps de Cientica y el diagnóstico. Asimismo, los dispositivos móviles cia Traslacional. WokZWh‡WdWbeifhe\[i_edWb[iiWd_jWh_eiW_Z[dj_ÐYWhojhWEl gran obstáculo se halla en los sensores. Los monitar las dolencias antes de que se tornasen demasiado gra- tores de glucosa tradicionales no pueden actuar sin perves, y onerosas, para atenderlas con forar la piel, y pocas perso[ÐYWY_W$;dj[eh‡W"jWb[ii_ij[cWiZ[ nas están dispuestas a ir a toalerta permanente recortarían el 75 das partes con el manguito por ciento de los gastos asociados al Z[kd[iÐ]cecWdŒc[jhee tratamiento de las enfermedades crócon electrodos adheridos a la nicas. También prolongarían la vida piel. Pero la aparición de alde los pacientes, al atajar a tiempo ternativas menos incómodas millones de situaciones potencialresulta inminente. Hace poco mente críticas. se han creado en Japón unas La mayoría de las aplicaciones ÐXhWiÑkeh[iY[dj[i_do[YjWpara la salud que existen en el merbles que supervisan la glucocado de los móviles apenas son más sa en sangre. Topol afirma Mediciones sobre la marcha: que meros reclamos; pero entre ellas que en el futuro una batería El electrocardiógrafo para iPhone de sobresalen dos o tres que podrían de sensores basados en naAliveCor informa de los ritmos cardíacos. ayudar a los usuarios a gestionar ennopartículas, que actuarán \[hc[ZWZ[iYhŒd_YWie_Z[dj_ÐYWhi‡dde interfaz para teléfonos intomas graves. El electrocardiógrafo (ECG) para iPhone de j[b_][dj[i"fei_X_b_jWh|kdW_dif[YY_Œdc|iÐWXb[Z[bWi AliveCor consiste en una funda de plástico, provista en el constantes vitales. Y lo que es más interesante todavía, dorso de dos electrodos metálicos, que registra el ritmo permitirán la detección precoz de marcadores moleculares cardíaco del usuario cuando sostiene el aparato con ambas Z[[d\[hc[ZWZ"YeceY_[hjeiWdj_Yk[hfei$:[[ij[ceZe" manos o se lo aplica sobre el pecho. Los datos cardioeléc- beii[dieh[igk[_Z[dj_ÐYWhWd»cWhYWZeh[ijkcehWb[i¼fetricos «en tiempo real» se envían por vía inalámbrica a los drían enviar un aviso inmediato a los dispositivos móviles, pacientes, a sus familiares y a sus médicos, a quienes aler- lo que ofrecería a los pacientes la oportunidad de comentan de posibles arritmias. «No solo proporciona un pron- zar con quimioterapia antes de que las células cancerígeto aviso, sino que lo hace sin el coste que conlleva el ECG nas pudieran atrincherarse. Además, cuanto más sencilla [ij|dZWh¼"WÐhcW:Wl_Z7bX[hj"[b_d][d_[heX_ecƒZ_Yegk[ resulte la supervisión móvil de la salud, más probable será ha desarrollado el aparato. Análogamente, la compañía su contratación. Una encuesta realizada en 2010 indicaba francesa Whitings ha creado un dispositivo que funciona que un 40 por ciento de los estadounidenses estaría discon el iPhone para medir la tensión arterial. A los 30 se- puesto a pagar una suscripción mensual para un disposigundos de colocarse el usuario su esbelto manguito blan- tivo móvil que informara a sus médicos sobre su tensión co, saltan los valores en la pantalla del teléfono; si son anó- arterial, glucosa en sangre o ritmo cardíaco. malos, emite también una señal de aviso. Y la aplicación Paul Sonnier, vicepresidente de Wireless-Life Sciences :_WX[j[iCWdW][hZ[M[bb:eYfWhW[bYedjhebZ[bWZ_WX[- Alliance, señala que la corrección temprana de los problej[i"WfheXWZWfehbW:_h[YY_Œd<[Z[hWbZ[<|hcWYeio7b_- mas de salud resultará más fácil todavía cuando la supermentos de EE.UU., permite a los enfermos introducir en visión se integre con el análisis genético. Si una persona es su móvil varios datos en tiempo real, como las concentra- portadora de un gen que la predispone a la diabetes o al ciones hemáticas de glucosa, los carbohidratos consumi- cáncer en los primeros años de vida, se le podría colocar dos y los medicamentos tomados. El programa analiza un sensor poco molesto que comunicase a su teléfono móesa información y ofrece al enfermo una recomendación vil eventuales anomalías. «Podría injertársele un sensor («inyéctese insulina», «coma algo») para mantener su glu- para anticiparse al primer ataque contra las células de los cosa dentro de unos límites saludables. Según un ensayo islotes del páncreas, el primer tipo de célula cancerosa en clínico publicado en septiembre pasado, los usuarios de presentarse», explica Topol. Si los sistemas móviles de su:_WX[j[iCWdW][hck[ijhWdkdc[`ehYedjhebZ[bW]bkYe- pervisión médica alcanzaran todo su potencial, servirían sa a largo plazo que los no usuarios. de centinelas omnipresentes y nos protegerían antes incluPor el momento, esos nuevos sistemas operan por se- so de que nos supiéramos en peligro. parado, y muchos de ellos se hallan aún en desarrollo. No —Elizabeth Svoboda

CORTESÍA DE ALIVECOR (iPhone); ESTILISMO DE OBJETOS LAURIE RAAB, HALLEY RESOURCES; MAKOTO AOKI, SWELL NYC (circuito cerebral); ARREGLOS Y EFECTOS ESPECIALES: JANE CHOI, STOCKLAND MARTEL

Un teléfono inteligente podría explorar nuestras constantes vitales en todo momento y alertarnos de cualquier anomalía


HARMENDRA S. MODHA tal vez es el Ăşnico arquitecto de microcircuitos en todo el planeta que integra en su equipo a un psiquiatra, y no para conservar cuerdos a sus ingenieros. Sus colaboradores, un consorcio de cinco universidades y otros tantos laboratorios de IBM, estĂĄn trabajando en un microchip inspirado en las neuronas. Han denominado a la tĂŠcnica ÂŤcomputaciĂłn cognitivaÂť, y sus primeros productos, dos microchips integrados cada uno por 256 neuronas artiÂ&#x160;`Â&#x;D¨yĂĽjÂ&#x2020;Ăšyàš´mDmšüD`š´š`yĂ y´DÂ&#x2018;šüïšĂ&#x2C6;DĂĽDmšĂ&#x17D; Hasta ahora, lo mĂĄs que hacen es vencer a los visitantes en el juego del Pong o avanzar en un ¨DUyĂ Â&#x;´ïšĂĽy´`Â&#x;¨¨šĂ&#x17D;3ĂššUÂŚyĂŻÂ&#x;ÿšÂ&#x160;´D¨j´ššUĂĽĂŻD´ïyj yĂĽÂŽĂšÄ&#x201A;DÂŽUÂ&#x;`Â&#x;šüši`š´Â&#x160;´DĂ y´Ú´mDmšmyĂĽÂ&#x;¨Â&#x;`Â&#x;š la capacidad computacional del cerebro humano. ¨Ă&#x2C6;àšÂ&#x2018;Ă DÂŽDj3Ä&#x201A;% 03jÂ&#x160;´D´`Â&#x;DmšĂ&#x2C6;šà¨D Â&#x2018;y´`Â&#x;D de Proyectos Avanzados del Departamento de yÂ&#x2020;y´üDyĂĽĂŻDmšÚ´Â&#x;my´üyjyĂĽĂŻE`š´üïàÚÄ&#x201A;y´mšÚ´ microprocesador con 10.000 millones de neuronas y 100 billones de sinapsis, lo que equivale en escala DÚ´Â&#x203A;yÂŽÂ&#x;ĂĽÂ&#x2020;yĂ Â&#x;š`yĂ yUĂ D¨Â&#x203A;ڎD´šĂ&#x17D;3y`š´Â&#x2020; Dy´Ă&#x2022;Ăšy su volumen no pase de dos litros y que su consumo sea de 1 kilovatio. Modha insiste en que, a pesar de las apariencias, no se trata de crear un cerebro. Su equipo intenta desarrollar una arquitectura distinta a la que presentan casi todos los ordenadores desde su invenciĂłn. Los chips ordinarios hacen pasar sus instrucciones y datos a travĂŠs de un canal Ăşnico y estrecho, lo que limita su velocidad mĂĄxima. ´¨DÂ&#x;´ÿy´`Â&#x;º´my$šmÂ&#x203A;Dj`DmD´yÚàš´DDĂ ĂŻÂ&#x;Â&#x160;`Â&#x;D¨ `š´ïDĂ E`š´Ú´`D´D¨Ă&#x2C6;àšĂ&#x2C6;Â&#x;šĂ&#x17D;3yĂ yÚ´Â&#x;Ă EDü Ú´D colosal capacidad de procesamiento en paralelo desde el principio. ÂŤEstamos construyendo un üÚüïàDïšÚ´Â&#x;ĂżyĂ ĂĽD¨jÚ´DĂŻy`´š¨šÂ&#x2018; DmyĂ&#x2C6;¨DĂŻDÂ&#x2020;šàŽDj apta para un extenso repertorio de aplicacionesÂť, explica Modha. yĂŻy´yĂ zÄ Â&#x;ïšj¨DÂŽyïšmš¨šÂ&#x2018; DĂĽy¡D¨DĂ E¨D`Ú¨ŽÂ&#x;Â&#x17E; ´D`Â&#x;º´myĂąÄ&#x2C6;D¡šümyĂŻĂ DUDŒšy´¨DĂĽÂ&#x;ŽÚ¨D`Â&#x;º´my Ă ymyĂĽ´yÚàš´D¨yĂĽjĂĽyÂ&#x2018;ú´š´mÄ&#x20AC;DĂ mĂĽj´yÚàš`Â&#x;y´ï Â&#x160;`šmy¨D7´Â&#x;ĂżyĂ ĂĽÂ&#x;mDmyĂĽĂŻDĂŻD¨myyšàÂ&#x2018;Â&#x;DĂ&#x17D;DĂĽĂŻD los competidores de IBM estĂĄn impresionados. Â&#x2014;¨Ă&#x2C6;àš`yĂĽDÂŽÂ&#x;y´ïš´yÚàšŽºàÂ&#x160;`ššÂ&#x2020;Ă y`y¨DĂ&#x2C6;šüÂ&#x;Â&#x17E; UÂ&#x;¨Â&#x;mDmmyĂ yüš¨ÿyĂ Ă&#x2C6;àšU¨yÂŽDĂĽmÂ&#x;Â&#x2020; `Â&#x;¨yĂĽmyDUšàmDĂ  ÂŽymÂ&#x;D´ïyĂĽÂ&#x;ĂĽĂŻyÂŽDĂĽmymÂ&#x;ĂĽy¡šĂŻĂ DmÂ&#x;`Â&#x;š´D¨Â&#x2DC;jyÄ Ă&#x2C6;¨Â&#x;`D Barry Bolding, vicepresidente de Cary, con sede en Seattle. Modha hace hincapiĂŠ en que las arquitecturas de computaciĂłn cognitiva no van a reemplazar a los ordenadores actuales, sino a complementarlos. 0àš`yĂĽDĂ E´¨DÂ&#x;´Â&#x2020;šàŽD`Â&#x;º´šUĂŻy´Â&#x;mDmy¨Ă ĂšÂ&#x;mšüš ŽÚ´mšĂ yD¨Ä&#x201A;¨DĂŻĂ D´üÂ&#x2020;šàŽDĂ E´y´ü ŽUš¨šüÂ&#x;´ïy¨Â&#x;Â&#x17E; gibles para los ordenadores clĂĄsicos. El chip de $šmÂ&#x203A;DĂĽyyĂĽĂ&#x2C6;y`Â&#x;D¨Â&#x;Ä&#x2020;Dà DDü y´y¨Ă y`š´š`Â&#x;ÂŽÂ&#x;y´ïš my`š´Â&#x160;Â&#x2018;ÚàD`Â&#x;š´yĂĽj`šŽšmÂ&#x;ĂĽĂŻÂ&#x;´Â&#x2018;ĂšÂ&#x;Ă Ú´àšüïàš y´Ú´DŽÚ¨ïÂ&#x;ĂŻĂšmĂ&#x17D;my´ïÂ&#x;Â&#x160;`DmD¨DĂ&#x2C6;yàüš´DjĂĽy y´ÿÂ&#x;Dà D´üÚümDïšüDÚ´šàmy´Dmšà´šàŽD¨Ă&#x17D; Sin embargo, estos microcircuitos serĂĄn poco aptos para cĂĄlculos matemĂĄticos. Â&#x2014;Â&#x2018;ĂšD¨Ă&#x2022;ĂšyĂ yüÚ¨ïDmÂ&#x;Â&#x2020; `Â&#x;¨Ă yĂ&#x2C6;Ă yĂĽy´ïDĂ Ú´ cerebro mediante los ordenadores actuales, tambiĂŠn lo es plasmar en una red cerebroŽšàÂ&#x2020;D¨DyÄ ĂŻĂ DšàmÂ&#x;´DĂ Â&#x;DĂ DĂ&#x2C6;Â&#x;myÄ&#x2020;my¨šüšàmyÂ&#x17E; nadores actuales para realizar sumas y restas. Uno no puede reemplazar al otroÂť, asegura Modha. â&#x20AC;&#x201D;Christopher Mims

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Un chip que piensa como un cerebro Las computadoras neuronales resolverĂĄn tareas que las mĂĄquinas normales no pueden realizar

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DINERO

Billeteras en la piel Adiós a los pagos por teléfono. Para admitir un cargo, agite la mano

UANDO LOS ESTUDIANTES de las escuelas del condado de Pinella, cargadas sus bandejas en el autoservicio de la `D†yïyà DjåymŸàŸ‘y´D¨Då`D¦Dåày‘ŸåïàDm¹àDåj¨yåUDåïDåD¨ùmDà con la mano para seguir avanzando y almorzar con sus amigos. Las escuelas de este condado de Florida han instalado en las registradoras unos sensores biométricos, de unos 2,5 cm de ¨Dm¹jÕùyŸmy´ïŸŠ`D´D`DmDD¨ù®´¹ȹà¨D`¹´Š‘ùàD`Ÿº´my¨Då venas palmarias. Para abonar la comida no se requieren ni tarjetas ni dinero. El único portamonedas necesario es la mano. El sistema PalmSecure de Fujitsu empleado permite que la cola de estos jóvenes avance con rapidez (los tiempos de espera se han reducido a la mitad desde su introducción), un aspecto importante en escuelas donde el descanso del almuerzo es de solo 30 minutos. Carolinas Healthcare System, organización que gestiona más de 30 hospitales, se vale del ®Ÿå®¹®zï¹m¹ÈDàDŸmy´ïŸŠ`DàÀj~®Ÿ¨¨¹´yåmyÈD`Ÿy´ïyåj hállense estos conscientes o no. La técnica se utiliza también `¹´†ù´`Ÿ¹´yåmy`yà`D`Ÿº´àymù´mD´ïymyïàD´åD``Ÿ¹´yå y´y¨ D´§¹†5¹§Ă¹ž$ŸïåùUŸå›Ÿ7 Î %ù®yà¹å¹åàD呹冠åŸ`¹åÈyடïŸà D´Ÿmy´ïŸŠ`DàDù´ individuo mediante máquinas, pero solo unos cuantos poseen ¨D埴‘ù¨DàŸmDmĂD``yåŸUŸ¨ŸmDmåùŠ`Ÿy´ïyå`¹®¹ÈDàDȹmyà sacar provecho de ellos. Ni los rostros ni las huellas dactilares å¹´ïD´ù´ ÿ¹`¹å`¹®¹åy´¹å›D›y`›¹`àyyàjȹਹÕùy Èùymy´Èà¹ÿ¹`Dà†D¨å¹åȹåŸïŸÿ¹åÎ my®Eåjåy†D¨åŸŠ`D´`¹´ †D`Ÿ¨ŸmDmΨŸàŸåmy¨¹å¹¦¹åå `¹´åïŸïùĂyù´àD呹mŸåïŸÿ¹j pero para captarlo la persona debe dirigir la vista a un dispoåŸïŸÿ¹my¨y`ïùàDĂ®ŸàDਹŠ¦D®y´ïyj埴ÈyåïD·yDàjmùàD´ïy ÿDàŸ¹ååy‘ù´m¹åj¨¹ÕùyD®y´ùm¹´¹†ù´`Ÿ¹´DĂjDmy®Eåj àyåù¨ïDŸ´`º®¹m¹Î"D`¹´Š‘ùàD`Ÿº´ïàŸmŸ®y´åŸ¹´D¨my¨Dåÿy´Då my¨D®D´¹ÿDà D®ù`›¹myù´DÈyàå¹´DD¹ïàDĂyåmy†E`Ÿ¨ ¨y`ïùàD`¹´¨ùĆŸ´¹`ùDmy¨Ÿ´†àDà๦¹`yà`D´¹Î å Èùyåj×ȹàÕùz seguimos pagando con tarjetas de crédito? ¨ú´Ÿ`¹¹UåïE`ù¨¹†ày´ïyDyåïD—UŸ¨¨yïyàDmŸ‘ŸïD¨˜¨¹ `¹´åïŸïùĂy´¨¹åUD´`¹åèDåy®ÈàyåDåmyïy`´¹¨¹‘ DjÕùyåy muestran renuentes a adoptarla, explica Bruce Schneier, gurú my¨Dåy‘ùàŸmDmŸ´†¹à®EïŸ`DΗ7´DïDà¦yïDmy`àzmŸï¹´¹yå®Eå que una llave que permite entrar en una base de datos», argumenïDΗ0¹åyyù´D†¹à®Dày`ïD´‘ù¨Dà®ùĂ`º®¹mDjÈy๴¹ïŸy´y Õùyåyàȹà†ùyàĆDDå Î"DåUDààyàDåÈDàDy¨D``yå¹`¹´y¨¨D´¹ yåïE´y´†¹`DmDå›D`ŸD¨Dåy‘ùàŸmDmjÈùyåy´yåïy`D幨Dåy‘ùž ridad representa una consideración secundaria.» 3Ÿù´D‘àD´`¹®ÈD· D¹ù´¹à‘D´Ÿå®¹‘ùUyà´D®y´ïD¨ ÈùåŸyàDy´ÈàE`ïŸ`Dù´åŸåïy®DïD¨€Ÿ®D‘ ´yåyȹmyày´ïàDà y´y¨®yïà¹`¹´幨¹y´åy·Dà¨D®D´¹€jÈà¹UDU¨y®y´ïyåy ï¹à´Dà DùUŸ`ù¹Î"Dåy®ÈàyåD労D´`ŸyàDåï¹mDÿ Dåù†ày´ Ÿ®È¹àïD´ïyå†àDùmyåÆD¨å¹åȹåŸïŸÿ¹åjèDDm¹È`Ÿº´my åŸåïy®DåUŸ¹®zïàŸ`¹åÕùŸĆE´¹D¨ŸÿŸyyåD`Dà‘DÎ0yà¹å ›DàE Õùy`¹®ÈàDààyåù¨ïyïD´†E`Ÿ¨`¹®¹D‘ŸïDà¨D®D´¹Î —Christopher Mims

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I N F O R M ÁT I C A

Ordenadores que no se bloquean

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Nuevos programas administrarían los recursos que consumen las computadoras y las mantendrían en servicio ;ĄČûĈú÷ú"ûĂĊûĂijüąĄą»ÿĄĊûĂÿýûĄĊû¼úû@ÿă>ąĂĊĄąûĉĊ÷ĄĂÿĉĊą$JÿûĄûċĄ÷÷ĆĂÿù÷ùÿĶĄù÷ĈĊą]h|ÐYWgk[b[i_hl[fWhW[dYedjhWhh[ijWkhWdj[i"f[heYkWdZe>ebjj[hc_dWbWX‘igk[ZW"bWWfb_cación continúa consumiendo tanta energía y memoria que ni siquiera puede hacer algo tan sencillo como enviar un SMS. Holt es ingeniero en Freescale Semiconductor, y su teléfono evidencia un problema habitual en los sistemas informáticos actuales. Mientras los distintos programas consumen todos los recursos que pueden, el sistema operativo no se percata de que la aplicación que el usuario desea utilizar en ese momento apenas tiene con qué actuar. El problema no solo afecta a los teléfonos, sino también a ordenadores personales y supercomputadoras, y se agravará cuantas más máquinas con procesadores multinúcleo existan. A menos que los diversos componentes de un ordenador aprendan a comunicarse unos a otros sus disponibilidades y necesidades, puede que el futuro de la computación no llegue a la altura de su glorioso pasado. Holt y sus colaboradores del Proyecto Angstrom, un consorcio de investigación encabezado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), han dado con una solución: el ordenador «consciente de sí mismo». En los ordenadores clásicos, el hardware, el software y el sistema operativo (el correveidile entre uno y otro) apenas saben lo que están haciendo los otros componentes, a pesar de que todos están funcionando en la misma máquina. Un sistema operativo, por ejemplo, desconoce si una aplicación de reproducción de vídeo está forcejeando por recursos, aunque quienes lo estén viendo se den perfecta cuenta de que la imagen va a trompicones. El equipo del MIT dio a conocer el año pasado Application Heartbeat, un programa que suf[hl_iWbWcWhY^WZ[bWiZ_\[h[dj[iWfb_YWY_ed[i$:[j[YjW"feh[`[cfbe"gk[bWWfb_YWY_ŒdZ[l‡deo está operando a 15 fotogramas por segundo, y no a 30, el valor óptimo. BW_Z[W"[dZ[Ðd_j_lW"Yedi_ij[[dbe]hWhi_ij[cWief[hWj_leigk[_Z[dj_Ðgk[di_bWiWfb_YWciones están funcionando con una lentitud inaceptable y, en consecuencia, propongan posibles remedios. Tal vez, con la batería del ordenador a plena carga, el sistema operativo asignaría a bWWfb_YWY_ŒdkdWcWoehYWfWY_ZWZZ[YŒcfkje$:[dei[hWi‡"b[feZh‡WehZ[dWhgk[kj_b_pWi[ kdYed`kdjeZ[_dijhkYY_ed[iZ[c[dehYWb_ZWZ"f[hec|i[ÐY_[dj[$;bi_ij[cWef[hWj_lefedría adquirir experiencia, de modo que la segunda vez que surgiera el problema lo solucionaría con mayor rapidez. Y un ordenador «consciente» resolvería situaciones complejas, como «haz funcionar estos tres programas, pero concede prioridad al primero» o «ahorra tanta energía como sea posible, mientras no estorbe la reproducción de la película que deseo ver». El paso siguiente consiste en diseñar un sistema operativo que ajuste los recursos a las necesidades del programa. Si la reproducción del vídeo fuese lenta o con saltos, el sistema operativo le asignaría más potencia. Sin embargo, si estuviera corriendo a 40 fotogramas por segundo, el ordenador podría desviar potencia hacia otro componente, porque el ojo humano no Wfh[Y_Wc[`eh‡WWbfWiWhZ[)&W*&\eje]hWcWifehi[]kdZe$I[]‘d>[dho>e¢cWdd"ZeYjerando en informática del MIT que trabaja en el programa, la estrategia permitiría ahorrar el 40 por ciento de la energía que se consume con las prácticas actuales. Los sistemas conscientes no solo harán que los ordenadores se vuelvan más «inteligentes», sino que podrían resultar esenciales para gestionar los futuros ordenadores, cada vez más complejos, opina Anant Agarwal, director del proyecto. A lo largo del decenio pasado, los ingenieros han ido añadiendo cada vez más unidades básicas de cómputo, o núcleos, a los ordenadores. Los ordenadores de hoy suelen contar con dos o cuatro núcleos, pero las máquinas futuras podrán utilizar desde docenas a millares de ellos. La distribución de las tareas de cómputo, que los programadores actuales efectúan explícitamente, se tornará casi imposible. Un sistema consciente ahorraría tal esfuerzo al programador, al adaptar de forma automática el uso de los núcleos al programa. La capacidad para gestionar tantos núcleos permitiría alcanzar una mayor velocidad de YŒcfkjeofhei[]k_hYedbWj[dZ[dY_WZ[Yh[Whc|gk_dWiYWZWl[pc|ih|f_ZWi$»:WZegk[j[nemos un gran número de núcleos, hemos de contar con sistemas que posean cierto grado de YedY_[dY_WZ[i‡c_icei¼"WÐhcW@e^dL_bbWi[deh"fhe\[iehZ[_d][d_[h‡W[bƒYjh_YW[dbWKd_versidad de California en Los Ángeles y participante en el Proyecto Angstrom. «Creo que veremos algunos ejemplos dentro de un par de años.» —Francie Diep

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DINERO

Divisas sin fronteras La primera moneda digital elimina al intermediario y mantiene el anonimato de los usuarios ?ă÷ýīĄûĉûûĂĂûùĊąĈćċûûĄĊĈ÷ûĄċĄø÷ĈďĆÿúûûĂøąù÷úÿĂĂąúû la casa. Al pagar con algunos euros, la cajera le indica: «Muchas gracias, pero necesito su nombre y dos apellidos, NIF, dirección postal, número de teléfono y los diez dígitos de su cuenta bancaria». Casi todos protestaríamos vivamente ante una exigencia así. Sin embargo, así es como pagamos los bienes o servicios que adquirimos por Internet. No hay en la Red una moneda que posea el anonimato y acepjWY_ŒdZ[bei[kheiebeiZŒbWh[i$DeiÐWcei[dYWcX_eZ[ikY[Z|d[eiÐdWdY_[hei"YecebWiYecfW‹‡WiZ[jWh`[jWiZ[YhƒZ_to, para gestionar nuestras transacciones (que se embolsan un porcentaje de la venta, además de quedarse con nuestra información personal). Todo esto podría cambiar con el nacimiento del bitcoin, una moneda numérica con tanta liquidez y anonimato como el dinero en efectivo. «Es como si tomásemos un euro, lo introdujésemos en nuestro ordenador y lo enviásemos por Internet a donde nos conviniera», asegura Gavin Andresen, uno de los líderes de la red Bitcoin. BeiX_jYe_diiedYWZ[dWiZ[X_ji"h_ijhWiYeZ_ÐYWZWigk[ pueden ser enviadas de un usuario a otro por una red p2p, de igual-a-igual. Mientras que la gran mayoría de las cadenas de bits pueden ser copiadas cuantas veces se quiera —lo que dejaría sin valor a cualquier clase de dinero—, los usuarios solo pueZ[dkj_b_pWhbeiX_jYe_dikdWl[p$I_ij[cWiYh_fje]h|ÐYeicko robustos protegen a los bitcoins frente a posibles robos, y la red entre iguales elimina la necesidad de una central de compensa-

ción, como Visa o PayPal. El sistema dota de poder a los usuah_ei"deWbei_dj[hc[Z_Wh_eiÐdWdY_[hei$ Bitcoin se inspira en ideas bien conocidas en los programas de criptografía. El programa le asigna a cada usuario dos códigos sin copia: una clave privada, que se oculta en el ordenador del usuario, y una dirección pública que todos pueden ver. La clave y la dirección se hallan vinculadas matemáticamente, pero averiguar la clave privada a partir de su dirección resulta casi imposible. Si poseo 50 bitcoins que deseo transferir a una persona, el softwareYecX_dWc_YbWl[YedbWZ_h[YY_ŒdZ[bX[d[Ðciario. Otras personas de la red pueden utilizar la relación enjh[c_YbWl[fh_lWZWoc_Z_h[YY_Œdf‘Xb_YWfWhWl[h_ÐYWhgk[ oefei[ebeiX_jYe_digk[Z[i[e]WijWh"jhWibeYkWbjhWdiÐ[h[d esos bitcoins mediante un algoritmo que abre el mensaje codiÐYWZe$7bfh_c[hehZ[dWZehgk[j[hc_dWbeiY|bYkbeii[b[fh[mia de cuando en cuando con unos bitcoins, lo que recluta a un variopinto colectivo de usuarios que mantiene el sistema. La primera compra efectuada con bitcoins de la que se tiene constancia fue una pizza, vendida por 10.000 bitcoins a princif_eiZ[b(&'&$:[iZ[[djedY[i"bWijWiWiZ[YWcX_e[djh[[bX_jYe_d o[bZŒbWh[ijWZekd_Z[di[^Wd_ZeÑkYjkWdZeYecebWidejWiZ[ kdiebeZ[`Wpp$:[X_ZeWbWlebWj_b_ZWZZ[[ijWZ_l_iW"h[ikbjWh| difícil hallar un comerciante que acepte ser pagado en bitcoins. En este momento la comunidad Bitcoin es pequeña, pero sumamente entusiasta. Como los primeros en adoptar Internet. —Morgen Peck

M AT E R I A L E S

Mineros microbianos Bacterias que extraen metales y limpian desechos B÷ăÿĄûĈī÷Ąąþ÷ù÷ăøÿ÷úąýĈ÷Ąùąĉ÷úûĉde la Edad de Bronce: para extraer metal de la mena, aplíquese calor y un agente reductor, como el carbón vegetal. Pero esta técnica exige muchísima energía, por lo que resulta demasiado cara cuando la concentración del metal es baja. Los mineros están recurriendo cada vez más a bacterias que extraen metales de menas pobres, de forma económica y a temperatura ambiente. Se consigue así extraer hasta el 85 por ciento de un metal cuya concentración en el mineral no alcanza el uno por ciento. Basta con sembrar con microbios una pila de escoria y regarla con ácido diluido. En el interior de la pila, las bacterias Acidithiobacillus

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o Leptospirillum oxidan hierro y azufre para obtener energía. Al nutrirse, generan hierro férrico y ácido sulfúrico, sustancias que a su vez degradan los materiales rocosos y liberan el metal valioso. Las técnicas biológicas están empleándose también para limpiar derrames ácidos de minas agotadas, proceso que permite extraer los últimos y preciosos restos del metal. Las bacterias Desulfovibrio y Desulfotomaculum neutralizan ácidos y crean sulfuros que, al enlazarse con cobre, níquel y otros metales, separan estos de la disolución. La biominería ha experimentado un crecimiento sin igual en años recientes, por la escasez, cada vez más acusada, de

menas ricas. Casi el 20 por ciento del cobre mundial procede de biominería, y la producción se ha duplicado en los últimos gk_dY[W‹ei"WÐhcW9ehWb[8h_[hb[o"Yedsultora de minas. Según ella, «lo que las compañías mineras solían desechar como escombro, hoy lo llamamos mena». El paso siguiente consistirá en soltar bacterias limpiadoras en los desechos mid[hei$:Wl_Z8Whh_[@e^died"Z[bWKd_l[hsidad de Bangor, en Gales, que investiga soluciones biológicas para el drenaje de ácidos procedentes de las minas, estima que se tardará unos 20 años hasta que la limpieza bacteriana compense los gastos. :WZegk[[bckdZei[ck[l[^WY_WkdW sociedad menos dependiente del carbón, debemos buscar estrategias que consuman menos energía y sean más respetuosas con el ambiente, opina Johnson. «Ese es el objetivo a largo plazo. Y ya se han iniciado movimientos en esa dirección.» —Sarah Fecht


A G R I C U LT U R A

Cultivos plurianuales

CORTESÍA DE JIM RICHARDSON

Las variedades perennes pueden estabilizar los suelos y aumentar las cosechas. Y mitigar incluso el cambio climático

Sol de invierno: Este girasol es un híbrido entre una variedad anual del girasol y un pariente silvestre perenne.

7ĄĊûĉúûĂ÷÷ýĈÿùċĂĊċĈ÷"Ă÷ă÷ďąĈĆ÷ĈĊûúûĂĆĂ÷ĄûĊ÷ĉûþ÷ĂĂ÷ø÷ùċøÿûĈĊ÷ĆąĈČûýûĊ÷Ăûĉ que vivían durante años. Estas plantas perennes se fueron sustituyendo gradualmente por cultivos alimentarios que es preciso volver a sembrar tras la cosecha. Pero ahora se está estudiando la posibilidad de invertir la situación mediante la creación de variedades perennes de cultivos tan comunes como el trigo y el maíz. Si se lograse, podrían obtenerse cosechas mucho más abundantes en las tierras cultivables de algunos de los lugares más pobres del mundo. Y las plantas podrían también secuestrar parte del exceso de carbono que contiene hoy la atmósfera terrestre. Los agrónomos llevan decenios soñando con reemplazar los cultivos, anuales o de temporada, perecederos, por cultivos permanentes. Pero, hasta hace solo diez o quince años, no se disponía de las técnicas genéticas que lo hicieran posible, explica el agroecólogo Jerry Glover. Las plantas perennes ofrecen numerosas ventajas sobre los cultivos que deben sembrarse todos los años: sus hondas raíces protegen el suelo frente a la erosión, que así retiene elementos esenciales como el fósforo, y exigen menos fertilizantes y agua que los cultivos anuales. Mientras que los monocultivos tradicionales contribuyen a aumentar las emisiones carbónicas a la atmósfera, las plantaciones perdurables, al no requerir ser aradas, constituyen un sumidero de carbono. Los campesinos de Malawi están obteniendo cosechas muy superiores plantando hileras de guandúes (Cajanus cajan, una leguminosa arbustiva perenne) entre las hileras de su principal alimento, el maíz. Los guandúes constituyen no solo una fuente de proteínas, tan necesarias en una agricultura de subsistencia, sino que aumentan también la retención de agua en el suelo y duplican en él los contenidos de nitrógeno y carbono, sin reducir los rendimientos del cultivo primario. DeeXijWdj["Z[X[h|h[Wb_pWhi[kd_cfehjWdj[[i\k[hpeY_[dj‡ÐYefWhWbb[lWhbeiYkbtivos perennes al siguiente nivel, esto es, su adopción a una escala que los equipare a los tradicionales. Ed Buckler, experto en genética vegetal de la Universidad Cornell, se propone desarrollar una versión perenne del maíz. Opina que harán falta unos cinco W‹eifWhW_Z[dj_ÐYWhbei][d[ih[ifediWXb[iokdZ[Y[d_ec|ifWhWYedi[]k_hkdWY[fW viable. «Incluso si se aplican todos los recursos técnicos disponibles estaríamos hablando, casi con certeza, de unos 20 años, a contar desde el presente, para obtener un maíz perenne», añade Glover. El desarrollo de cultivos permanentes ha experimentado un empuje gracias a las jƒYd_YWifkdj[hWiZ[][dej_f_ÐYWY_Œd$;dbWWYjkWb_ZWZi[fk[Z[dWdWb_pWh[dfeYej_[cpo los genomas de plantas dotadas de características deseables y buscar asociaciones entre los genes y dichos rasgos. Cuando una primera generación de plantas produce semillas, se secuencian directamente las plántulas para buscar entre millares de ellas las pocas que retienen las propiedades deseadas, en lugar de esperar al estado adulto, que puede tardar años. Cuando se obtengan las variedades perennes de los cultivos anuales, su implantación podría implicar grandes efectos sobre las emisiones carbónicas. La clave reside en ikii_ij[cWihWZ_YkbWh[i"gk[i[Yk[ijhWh‡Wd"[dYWZWc[jheY‘X_YeZ[ik[beikf[hÐY_Wb" kdWYWdj_ZWZZ[YWhXede[gk_lWb[dj[Wb'fehY_[djeZ[bWcWiWZ[[iWj_[hhW$:ek]bWi Kell, presidente del Consejo Británico de Investigación en Ciencias Biológicas y Biotecnológicas, ha calculado que si cada año se sustituyera el 2 por ciento de los cultivos anuales de todo el mundo por cultivos perennes, se podría retirar de la atmósfera suÐY_[dj[Z_Œn_ZeZ[YWhXedeYecefWhWZ[j[d[hikWkc[dje$Oi_jeZWibWij_[hhWiYkbj_vables se dedicasen a cultivos perennes, el secuestro de dióxido de carbono alcanzaría bWi''.fWhj[ifehc_bbŒd"YWdj_ZWZikÐY_[dj[fWhWh[ZkY_hbWYedY[djhWY_ŒdWjcei\ƒh_ca de gases de efecto invernadero a valores preindustriales. —Christopher Mims

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ENERGÍA

Combustible líquido para vehículos eléctricos Un nuevo tipo de batería permitiría sustituir los combustibles fósiles por «crudo nanotécnico»

L

A CLAVEÈDàDÕùy¨¹åÿy› `ù¨¹åy¨z`ïàŸ`¹åÈùyž dan recorrer cientos de kilómetros sin recargar åy›D¨¨Dy´y¨myåDà๨¨¹myUDïyà Dåmy®DĂ¹à `DÈD`ŸmDmÎ0yà¹`¹´¨Dïy`´¹¨¹‘ DyāŸåïy´ïyj los progresos en esa dirección solo se producen de †¹à®D‘àDmùD¨Ă¨¹å‘àD´myåDÿD´`yåÈDày`y´¨y¦D´¹åÎ No obstante, un cambio en la composici��n interna my¨DåUDïyà D容myà´D幆ày`y¨DȹåŸUŸ¨ŸmDmmymùž ȨŸ`Dà¨Dy´yà‘ DÕùyÈùymyD¨®D`y´Dàåyy´y¨¨DåÎ "DŸmyDåy¨y¹`ùààŸºD¨Èๆyå¹à?yïž$Ÿ´‘ ›ŸD´‘j my¨´åïŸïùï¹my5y`´¹¨¹‘ Dmy$DååD`›ùåyïïåjmùàD´ïy ù´D·¹åDUEïŸ`¹y´ À÷ñ3Ăåïy®åj`¹®ÈD· Dmy¨DÕùy yåå¹`Ÿ¹†ù´mDm¹àÎ×?埛ùUŸyàDù´D†¹à®Dmy`¹®UŸ´Dà ¨Då®y¦¹àyå`DàD`ïyà åïŸ`Dåmy¨DåUDïyà DåmyŒù¦¹jÕùy Ÿ´ïà¹mù`y´y¨y`ï๨Ÿï¹å¨ ÕùŸm¹åy´¨D`z¨ù¨Dj`¹´¨D my´åŸmDmy´yà‘zïŸ`Dmy¨DåUDïyà Dåmy¨ŸïŸ¹j`¹®¹¨Då usadas en la electrónica de consumo? "DåUDïyà DåmyŒù¦¹D¨®D`y´D´¨Dy¨y`ïàŸ`ŸmDmy´ myȺåŸï¹åmyy¨y`ï๨Ÿï¹¨ ÕùŸm¹Î0yà¹ȹåyy´ù´Dyå`DåD my´åŸmDmy´yà‘zïŸ`Djyåï¹yåj¨D`D´ïŸmDmmyy´yà‘ D almacenada por unidad de masa. Su mayor ventaja reside en la posibilidad de aumentar la capacidad: basta construir tanques mayores para los electrolitos. Chiang y sus colaboradores han creado un prototipo myUDïyà DÕùyȹåyyïD´ïDmy´åŸmDmy´yà‘zïŸ`D`¹®¹ la de litio, pero cuyo medio de almacenamiento es esen`ŸD¨®y´ïy¨ ÕùŸm¹j`¹®¹y´¨DmyŒù¦¹Î ›ŸD´‘¨¹¨¨D®D «crudo de Cambridge»: una emulsión negra integrada ȹà´D´¹ÈDàï `ù¨DåĂȹà‘àE´ù¨¹å®yïE¨Ÿ`¹åÕùyD¨®Dž cenan electricidad. Si pudiéramos observar el crudo my D®UàŸm‘yD¨®Ÿ`à¹å`¹ÈŸ¹y¨y`ïິŸ`¹ÿyà D®¹å ÈDàï `ù¨DåÈù¨ÿyàù¨y´ïDåjmy¨¹å®Ÿå®¹å®DïyàŸD¨yåÕùy `¹®È¹´y´®ù`›DåUDïyà Dåmy¨ŸïŸ¹j`¹®¹ºāŸm¹my¨ŸïŸ¹ Ă`¹UD¨ï¹ÊÈDàDy¨E´¹m¹ËĂ‘àDŠï¹ÊÈDàDy¨`Eï¹m¹ËÎ ´ïyà`D¨DmDåy´ïàyyåïDåÈDàï `ù¨Dåày¨DïŸÿD®y´ïy ‘àD´myåjåùåÈy´mŸmDåy´ù´¨ ÕùŸm¹jmyå`ùUàŸà D®¹å ´D´¹ÈDàï `ù¨Dåmy`DàU¹´¹jy¨Ÿ´‘àymŸy´ïyåy`àyï¹ de esta innovación. ´yåïy®ymŸ¹åy†¹à®D´—Š¨D®y´ï¹å¨ ÕùŸm¹å˜ ÕùyjDȟ·Dm¹åj`àyD´ù´DyåÈy`Ÿymyïy¦Ÿm¹yåȹ´¦¹ž å¹Õùy`¹´y`ïD¨¹å‘àE´ù¨¹åmy¨DUDïyà Dj®ù`›¹ mayores, donde se almacenan los iones y electrones. ¨àyåù¨ïDm¹yåù´¨ ÕùŸm¹jy´y¨ÕùyjŸ´`¨ùå¹D¨ŒùŸàj sus componentes nanométricos mantienen sin cesar sendas por las que viajan los electrones entre gránulos de almacenamiento.

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MEDICINA

ÂŤSe trata de un material compuesto con Ă&#x2C6;àšĂ&#x2C6;Â&#x;ymDmyĂĽy¨z`ĂŻĂ Â&#x;`DĂĽyÄ `yĂ&#x2C6;`Â&#x;š´D¨yĂĽÂ&#x2DC;jDÂ&#x160;Ă ÂŽD Chiang. ÂŤNo conozco nada que se le parezca.Âť šŽš¨DUDĂŻyà DÂ&#x2020;Ú´`Â&#x;š´D`š´Ú´¨ Ă&#x2022;ĂšÂ&#x;mšj aparecen varias posibilidades interesantes; entre y¨¨DĂĽjĂ&#x2022;ĂšyĂżyÂ&#x203A; `Ú¨šüyĂ&#x2022;ĂšÂ&#x;Ă&#x2C6;Dmšü`š´ĂŻD¨yĂĽUDĂŻyà DĂĽ puedan repostar crudo de Cambridge en la estaciĂłn de servicio para renovar su carga. W. Craig Carter, tambiĂŠn del MIT y colaborador de Chiang en el proyecto, sugiere que en lugar de repostar en üÚàïÂ&#x;mšàyĂĽjĂĽyĂ&#x2C6;šmà DĂ yyÂŽĂ&#x2C6;¨DÄ&#x2020;DĂ Ú´Ă y`Â&#x;Ă&#x2C6;Â&#x;y´ïy Ă&#x160;D¨Â&#x2018;šDü `šŽšÚ´DUšŽUš´DmyUÚïD´šĂ&#x2039;Ă&#x2C6;šàšïàš de electrolito cargado. 0yàš¨DĂŻĂ D´üÂ&#x2020;yĂ y´`Â&#x;Dmyy¨y`ïàš¨Â&#x;ïš`DĂ Â&#x2018;Dmš D¨DĂĽUDĂŻyà DĂĽ´šyĂĽ¨Dú´Â&#x;`DDĂ&#x2C6;¨Â&#x;`D`Â&#x;º´`šŽyĂ `Â&#x;D¨ que Chiang persigue. En asociaciĂłn con Carter Ä&#x201A;y¨yÂŽĂ&#x2C6;Ă yĂĽDĂ Â&#x;š5Â&#x203A;àššĂ&#x2C6;=Â&#x;¨myĂ jÂ&#x203A;DÂ&#x2020;Ú´mDmšÚ´D ´ÚyĂżD`šŽĂ&#x2C6;D¡ DjáÂ&#x17D;$5y`Â&#x203A;´š¨šÂ&#x2018;Â&#x;yĂĽjĂ&#x2C6;DĂ D¨¨yĂżDĂ  al mercado el trabajo del equipo. Carter y Chiang no desvelan cuĂĄl serĂĄ el primer producto que se lance; no obstante, subrayan la idoneidad de estas UDĂŻyà DĂĽĂ&#x2C6;DĂ DDĂ&#x2C6;¨Â&#x;`D`Â&#x;š´yĂĽmyD¨ŽD`y´DÂŽÂ&#x;y´ïš y´¨DĂ ymy¨z`ĂŻĂ Â&#x;`DĂ&#x17D;´`¨ÚüšÚ´DĂ&#x2C6;yĂ&#x2022;Ăšy¡D`D´ïÂ&#x;mDm myy´yĂ Â&#x2018; DD¨ŽD`y´DmDĂ&#x2C6;ĂšymyÂŽyŒšàDĂ myÂ&#x2020;šàŽD ´šïDU¨yy¨Ă y´mÂ&#x;ÂŽÂ&#x;y´ïšmyÂ&#x2020;Ăšy´ïyĂĽy´yĂ Â&#x2018;zĂŻÂ&#x;`DĂĽ Â&#x;´ïyĂ ÂŽÂ&#x;ĂŻy´ïyĂĽj`šŽš¨Dyº¨Â&#x;`DÄ&#x201A;¨Düš¨DĂ jDÂ&#x160;Ă ÂŽD Â&#x203A;Â&#x;D´Â&#x2018;Ă&#x17D;"DĂĽUDĂŻyà DĂĽĂ&#x2C6;DĂ DyĂĽĂŻD`¨DĂĽymyĂĽyĂ ĂżÂ&#x;`Â&#x;šü Ă&#x2C6;šüyyà D´D¨ÂŽy´šümÂ&#x;yÄ&#x2020;Ăży`yĂĽÂŽEĂĽmy´üÂ&#x;mDmy´yĂ Â&#x17E; Â&#x2018;zĂŻÂ&#x;`DĂ&#x2022;Ăšy¨DĂĽUDĂŻyà DĂĽmyÂ&#x152;ڌšD`ĂŻĂšD¨yĂĽj¨šĂ&#x2022;Ăšy ¨DĂĽÂ&#x203A;Dà DÂŽEĂĽ`šŽĂ&#x2C6;D`ĂŻDĂĽÄ&#x201A;jĂ&#x2C6;šüÂ&#x;U¨yÂŽy´ïyjÂŽEĂĽ econĂłmicas. Sin embargo, el crudo de Cambridge ha de recorrer un largo camino antes de ser comercialÂŽy´ïyĂżÂ&#x;DU¨yĂ&#x17D;Â&#x2014;7´yĂĽ`zĂ&#x2C6;ĂŻÂ&#x;`šĂ&#x2C6;šmà Dmy`Â&#x;Ă Ă&#x2022;Ăšyy¨ nĂşmero de inconvenientes que presenta el invento ĂĽĂšĂ&#x2C6;yĂ D¨DĂĽĂ&#x2C6;šüÂ&#x;U¨yĂĽĂży´ïDÂŚDĂĽĂ&#x2022;ĂšyĂĽyšUĂŻy´mà D´y´ caso de solucionarlosÂť, opina el director de un importante programa de investigaciĂłn sobre D¨ŽD`y´DÂŽÂ&#x;y´ïšmyy´yĂ Â&#x2018; DmyÚ´DÚ´Â&#x;ĂżyĂ ĂĽÂ&#x;mDmj Ă&#x2022;Ăšy´šĂ yĂży¨DĂĽĂšÂ&#x;my´ïÂ&#x;mDmĂ&#x2C6;DĂ D´ššÂ&#x2020;y´myĂ DÚ´ `š¨yÂ&#x2018;DĂ&#x17D;5šmD¨DÂŽDĂ&#x2022;ĂšÂ&#x;´Dà D´y`yĂĽDĂ Â&#x;DĂ&#x2C6;DĂ DUšŽUyDĂ  y¨Â&#x152;ĂšÂ&#x;mšDĂŻĂ DĂżzĂĽmy¨DĂĽ`z¨Ú¨DĂĽmy¨DUDĂŻyà DD¡Dmy al sistema masa no deseada. ÂŤEl peso y el volumen my¨DĂĽUšŽUš´DĂĽÄ&#x201A;`š´mĂš``Â&#x;š´yĂĽjDü `šŽšmy¨ y¨y`ïàš¨Â&#x;ïšÄ&#x201A;¨šüDmÂ&#x;ĂŻÂ&#x;ÿšümy`DĂ Uš´šjĂ&#x2C6;šmà D´Â&#x203A;D`yĂ  que la tĂŠcnica resultara mĂĄs engorrosa que las mejores ya disponibles.Âť AdemĂĄs, con el paso del tiempo y la repeticiĂłn de ciclos de carga y descarga, ĂŻD¨yĂĽUDĂŻyà DĂĽĂ&#x2C6;šmà D´´šĂĽyĂ ĂŻD´yĂĽĂŻDU¨yĂĽ`šŽš¨DĂĽ de litio actuales. 7´DšUÂŚy`Â&#x;º´myÂŽEĂĽĂ&#x2C6;yüšyĂĽy¨Ă&#x2C6;yࠚmšmy `DĂ Â&#x2018;Dmy¨DĂĽ´ÚyĂżDĂĽUDĂŻyà DĂĽjmymšüD`ĂšDïàšĂży`yĂĽ ĂĽĂšĂ&#x2C6;yĂ Â&#x;šàD¨my¨DĂĽUDĂŻyà DĂĽ`¨EĂĽÂ&#x;`DĂĽjyÄ Ă&#x2C6;¨Â&#x;`D DĂ ĂŻyĂ Ă&#x17D; ´y¨`DüšmyĂżyÂ&#x203A; `Ú¨šüĂ&#x2022;ĂšyyÄ Â&#x;Â&#x2018;y´ĂŻĂ D´üÂ&#x2020;yĂ y´`Â&#x;DĂĽ y´yĂ Â&#x2018;zĂŻÂ&#x;`DĂĽĂ EĂ&#x2C6;Â&#x;mDĂĽjy¨¨šĂĽĂšĂ&#x2C6;š´mà DÚ´Ă&#x2C6;àšU¨yÂŽDĂ&#x17D; 7´DÂ&#x2020;šàŽDmyyĂżÂ&#x;ĂŻDਚ`š´üÂ&#x;ĂĽĂŻÂ&#x;à Dy´D`šĂ&#x2C6;¨Dà¨DĂĽ`š´ UDĂŻyà DĂĽ`¨EĂĽÂ&#x;`DĂĽjš`š´򬕈D`DĂ&#x2C6;D`Â&#x;ïšàyĂĽjĂ&#x2022;ĂšyĂĽy cargan o descargan en cuestiĂłn de segundos, lo Ă&#x2022;ĂšyĂ&#x2C6;yĂ ÂŽÂ&#x;ĂŻÂ&#x;à D¨DĂŻĂ D´üÂ&#x2020;yĂ y´`Â&#x;Dmyy´yĂ Â&#x2018; DmÚàD´ïy y¨Â&#x2020;Ă y´DmšÄ&#x201A;¨DD`y¨yĂ D`Â&#x;º´Ă&#x17D; š´ïšmšjy¨´ÚyÿšmÂ&#x;ĂĽy¡šĂ yüÚ¨ïDĂ&#x2C6;àšŽyĂŻymšàĂ&#x17D; 7´ĂĽÂ&#x;ĂĽĂŻyÂŽDĂ&#x2022;ĂšyD¨ŽD`y´yy´yĂ Â&#x2018; Dy´Â&#x2014;¨ Ă&#x2022;ĂšÂ&#x;mšü Ă&#x2C6;DĂ ĂŻÂ&#x;`Ú¨DmšüÂ&#x2DC;myUyà DĂĽyĂ `šŽĂ&#x2C6;DĂŻÂ&#x;U¨y`š´¨DĂ&#x2022;Ú ŽÂ&#x;`D my`DĂĽÂ&#x;`ĂšD¨Ă&#x2022;ĂšÂ&#x;yĂ ĂŻÂ&#x;Ă&#x2C6;šmyUDĂŻyà Dj`š´üÂ&#x;myĂ D?ÚàÄ&#x201A; Gogotsi, ingeniero de materiales en la Universidad Ă yÄ y¨j¨šĂ&#x2022;ĂšyŽÚ¨ïÂ&#x;Ă&#x2C6;¨Â&#x;`DüÚüÂ&#x2020;ÚïÚàDĂĽDĂ&#x2C6;¨Â&#x;`D`Â&#x;š´yĂĽy´ este campo. SegĂşn ĂŠl, ÂŤse abre una nueva era en el mÂ&#x;ĂĽy¡šmyUDĂŻyà DĂĽÂ&#x2DC;Ă&#x17D; â&#x20AC;&#x201D;Christopher Mims

Germicidas nanomĂŠtricos Diminutos bisturĂ­es permitirĂ­an terminar con los bacilos resistentes IÝýİÄ&#x201E;Ä&#x201A;áEÄ&#x2C6;ýáÄ&#x201E;ĂżÄ?áÚÿĜÄ&#x201E;CÄ&#x2039;Ä&#x201E;úÿáÄ&#x201A;úÝÄ&#x201A;áIálud, la tuberculosis farmacorresistente estĂĄ haciendo estragos en Europa. Las opciones para su tratamiento son escasas, porque beiWdj_X_Â&#x152;j_Yeih[ikbjWd_d[Ă?YWY[iYedjhW estas cepas sumamente evolucionadas. Alrededor del 50 por ciento de quienes contraen la enfermedad fallecen por su causa. JWdbWc[djWXb[i_jkWY_Â&#x152;dh[Ă&#x2018;[`WbWbkY^W contra otras enfermedades farmacorresistentes, caso de la infecciĂłn por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), que estĂĄ costando ya, solo en Estados Unidos, 19.000 vidas al aĂąo. La esperanza llega en forma de un bistuhÂ&#x2021;dWdecÂ&#x192;jh_Ye$9_[djÂ&#x2021;Ă?YeiZ[?8C#H[i[WhY^ Almaden han diseĂąado una nanopartĂ­cula que podrĂ­a destruir cĂŠlulas bacterianas por perforaciĂłn de sus membranas. Las cĂĄpsulas de esas nanopartĂ­culas tienen carga positiva, por lo que se adhieren a las membranas bacterianas dotadas de carga negativa. ÂŤLa partĂ­cula alcanza la cĂŠbkbW"i[kd[Wikikf[hĂ?Y_[o"Wblebl[hi[Z[b revĂŠs como un guante, perfora la membranaÂť, explica Jim Hedrick, experto en materiales de IBM que trabaja en el proyecto junto con investigadores del Instituto de BioingenierĂ­a y NanotecnologĂ­a de Singapur. Con la membrana alterada, la bacteria se arruga y se encoge como un globo pinchado. Las nanopartĂ­culas resultan inocuas para los humanos (no afectan, por ejemplo, a los glĂłbulos rojos) porque las membranas de sus cĂŠlulas poseen una carga distinta a las de las bacterias. Las nanoestructuras, cumplida su misiĂłn, son descompuestas por enzimas, y el organismo se encarga de eliminarlas. Hedrick confĂ­a en que se realicen ensayos clĂ­nicos de las nanopartĂ­culas en humanos en los prĂłximos aĂąos. Si la metodologĂ­a resulta viable, se podrĂ­a rociar o untar la piel de los pacientes con geles o lociones infundidos con nanopartĂ­culas, y poner asĂ­ freno a las infecciones por SARM. TambiĂŠn podrĂ­an inyectarse en la circulaciĂłn sanguĂ­nea para detener organismos sistĂŠmicos resistentes a los fĂĄrmacos, como los estreptococos, que pueden producir infecciĂłn general y muerte. Un tratamiento tal, aĂşn con ĂŠxito, tendrĂ­a que superar los posibles temores que despertarĂ­an las perforaciones nanotĂŠcnicas en el torrente circulatorio. Pero los microbios mĂĄs peligrosos del planeta no van a sucumbir fĂĄcilmente. â&#x20AC;&#x201D;Elizabeth Svoboda

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Ideas que cambian el mundo