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5. Directrices de actuación

por la normativa de conservación de la naturaleza y una muy superior que gozan de la protección genérica que otorga la Ley de Aguas. No obstante, existe una minoría de humedales gestionados atendiendo a sus requerimientos ecológicos –más allá de la mera acumulación de figuras de protección superpuestas– y una intervención muy desigual de los responsables y agentes implicados en la adopción de medidas efectivas de conservación y gestión. Esto se debe, en ocasiones, a que la protección tiene un carácter “sobrevenido”, no motivada por el humedal, pero en otros casos es este el objetivo primario de la medida de conservación. En el primer caso, no cabe esperar una gestión específica. No obstante, la contribución de los humedales a la diversidad ambiental del espacio protegido debería ser valorada. La protección legal no ha impedido cambios ecológicos y, en algunos casos, la degradación del humedal en una amplia extensión, aunque puede que la haya en cierta medida “ralentizado”. En este contexto son escasas las actuaciones desarrolladas, tanto en el ámbito de la gestión estrictamente conservacionista como en el más amplio de la promoción del uso racional, o sostenible, de los humedales. Pero se pueden citar algunas acciones que desarrollan parcialmente las directrices expuestas en los apartados anteriores: Los humedales protegidos del entorno del Mar Menor (salinas costeras y criptohumedales) son objeto de un seguimiento biológico regular desde 1994, que también se desarrolló entre 1994 y 1997 en los criptohumedales del paisaje protegido de Ajauque-Rambla Salada y en los saladares del Guadalentín. Por lo que se refiere al seguimiento de características fisicoquímicas de los humedales, la administración ambiental financió un seguimiento hidrológico detallado del humedal de Ajauque, desarrollado entre 1994-98 (GÓMEZ et al., en prensa). Recientemente se vienen utilizando los resultados del seguimiento de los humedales del Mar Menor como base para determinadas medidas de gestión, entre las que se puede citar el control de niveles hídricos en un estanque salinero recuperado, el control de predadores oportunistas (Gaviota Patiamarilla) y la construcción de is-

lotes artificiales en zonas de nidificación de aves y el control del carrizal y la creación de pequeñas masas de agua libre en la periferia de la Marina del Carmolí. Algunos humedales incluidos en parques regionales (salinas y arenales de San Pedro y Calblanque, monte de las Cenizas y peña del Águila) y paisajes protegidos (Ajauque y Rambla Salada) se integran en programas e información al visitante e interpretación. Concretamente, las salinas de San Pedro (H3) y Rasall (H1), y las salinas de Rambla Salada (SA8). En San Pedro del Pinatar y Rambla Salada existen centros de interpretación y circuitos de visita con una orientación temática muy relacionada con los humedales, que cubren aquellos que se encuentran en su ámbito cercano: los anteriores, más el Mar Menor, el embalse de Santomera (E10) y los criptohumedales de Ajauque (CR14) y Derramadores (CR15). Sin llegar a contar con este tipo de infraestructuras, otros humedales tienen senderos, observatorios y/o señalización interpretativa: salinas del Rasall (H1) y Marina del Carmolí (CR10). Además de estas actuaciones existen algunas que desarrollan directamente los Ayuntamientos, como proyectos de recuperación y adecuación de humedales para uso público (charco del Zorro, C38; Jumilla), campañas de información (Fuente Caputa, F3; Mula), itinerarios o senderos interpretativo-turísticos (varios municipios). Como iniciativas de recuperación de actividades tradicionales compatibles, o de reconversión a la producción ecológica, se puede citar la recuperación de la pesca en las encañizadas del Mar Menor y la incorporación gradual de los agricultores del coto arrocero de Calasparra a la producción integrada o ecológica. Pueden citarse también las iniciativas de comercialización de determinados productos de los humedales bajo la etiqueta del espacio natural en el que se localizan, como ocurre con la sal marina envasada por Salinera Española en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar o el agua embotellada del manantial de Fuente Dueñas, en el Parque Regional de Sierra Espuña.

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Humedales y Ramblas de la Región de Murcia  
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