Page 79

5. Directrices de actuación

• La regeneración integral de la laguna, mediante el reforzamiento de los mecanismos naturales que regulan su funcionamiento, y la prohibición de las actividades que deterioran esos mecanismos (dragados, regeneración de playas, drenajes...). En particular, se deberán limitar de forma rigurosa todas aquellas actividades que provocan una reducción de las dimensiones de la laguna (construcción de espigones, playas artificiales...). • La creación de una infraestructura de conservación de la biodiversidad, mediante la conexión del Mar Menor con los espacios naturales protegidos y otras zonas de alto valor ecológico de su entorno, y la restauración de ecosistemas degradados, utilizando como base los terrenos de titularidad pública (vías pecuarias, dominio público hidráulico y litoral), siempre que sea posible. • La protección y restauración de paisajes culturales relevantes, como cultivos tradicionales, por su funcionalidad ecológica y como mejora de la calidad del Mar Menor, como destino turístico. • La regeneración e integración paisajísticas y ambientales de las áreas ribereñas más degradadas por un desarrollo urbanístico incontrolado, como base para la mejora de estas zonas como destino turístico, adoptando criterios de sostenibilidad. • La adopción de prácticas sostenibles, con códigos claramente definidos y objetivos cuantificables, por los sectores económicos con mayor impacto sobre el Mar Menor, fundamentalmente agricultura y turismo. • La puesta en marcha de una estrategia general de prevención de la contaminación orgánica y química, complementando las actuaciones convencionales (depuradoras y colectores), con mecanismos de depuración natural, mediante humedales creados o regenerados por el hombre en el entorno de la laguna y limitaciones en otras fuentes contaminantes (embarcaciones a motor). • El desarrollo de una zonificación interna de protección y uso de la laguna, con delimitaciones físicas, en su caso. La implementación de estas delimitaciones puede apoyarse en la experiencia de balizamiento y protección de zonas de baño. • La colaboración y coordinación de las distintas entidades públicas y privadas en la adopción de criterios de sostenibilidad, tanto en la adaptación de las actividades ya en curso como en la programación de futuros desarrollos.

• El fomento de la investigación y seguimiento, tanto de valores y procesos ambientales como de aspectos sociales y económicos, aplicando los resultados a la planificación y gestión del sistema y estableciendo mecanismos de evaluación de los progresos obtenidos. 5.2.2. Criptohumedales El diagnóstico de uso y conservación de los criptohumedales revela una fuerte dependencia de sistemas extensivos de aprovechamiento (ganadería, agricultura tradicional, caza...) que se han tornado marginales o evolucionan hacia situaciones de progresiva desvinculación con respecto a estos sistemas. Coincidiendo con esta tendencia, los criptohumedales experimentan fuertes presiones procedentes de actividades como la agricultura intensiva, el turismo, la edificación y la construcción de infraestructuras, que reducen su superficie o generan impactos indirectos (presión recreativa, drenaje, vertidos...). Su pérdida de superficie a lo largo de la última década es la más importante tanto en términos absolutos (más de 800 ha) como relativos (más de un 30% de la extensión original). Además, su fuerte degradación, como consecuencia de frecuentes vertidos de escombros, roturaciones, fragmentación y pérdida de valor biológico y paisajístico, les otorga una mala imagen que dificulta el reconocimiento público de su valor. A ello se unen unos mecanismos de protección débiles, debido al lastre que suponen los derechos de uso preexistentes (no pocos criptohumedales son suelo regable o urbaniza-

Señalizaciones en la marina de Punta Galera

81

Humedales y Ramblas de la Región de Murcia  
Advertisement