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4. Diagnóstico de conservación

Lo Poyo y Punta de las Lomas y la Marina del Carmolí. Jumilla y Cieza incluyen sobre todo charcas, embalses y salinas interiores. Los municipios que han perdido humedales desde el IRH de 1990 son Mula (6) y Molina de Segura (1). El caso de Mula es destacable, ya que ha perdido el 60% de sus humedales desde 1990; se trataría de otro modo del municipio con mayor número de humedales (10 en total). 4.6. CLASIFICACIÓN URBANÍSTICA La gran mayoría de humedales están clasificados como suelo no urbanizable. Una excepción son los criptohumedales de La Manga (CR12) y Mazarrón (CR18), en parte urbanizables y sometidos a diversas tensiones por este motivo (rellenos, edificación, etc.). Dentro de los considerados como suelo no urbanizable, la diversidad de clasificaciones y normas de uso en los distintos municipios hace que algunos humedales estén a merced de procesos de transformación basados en los usos autorizados (roturaciones agrícolas, naves industriales o agropecuarias...). Algunos humedales tienen una protección urbanística específica, como los considerados como espacios naturales de especial protección en el nuevo PGOU del municipio de Murcia. Esto incluye al saladar de la Boquera de Tabala (CR19), a las salinas de Sangonera (SA6) y, por su pertenencia al Parque Regional de Carrascoy-El Valle, a la charca en la cumbre de Carrascoy (C1). 4.7. SÍNTESIS DEL DIAGNÓSTICO DE USO Y CONSERVACIÓN DE LOS DISTINTOS TIPOS DE HUMEDALES En este último apartado se va a realizar una lectura conjunta de las actividades humanas que se desarrollan en los humedales; en particular, de aquellas que han contribuido tradicionalmente a su creación, transformación o mantenimiento. Se pretende con ello trazar un esquema general de las relaciones entre actividades y humedales y sus implicaciones conservacionistas. Para ello se identificarán los tipos de humedales cuyo origen y evolución se asocian de forma característica a determinadas actividades, así como los valores naturales que éstas contribu-

Vista del humedal de la boquera de Tabala (Murcia)

yen a mantener y los principales impactos que guardan relación con ellas. Se citan algunos ejemplos de humedales representativos extraídos del IRH. 4.7.1. Humedales y ganadería La ganadería se relaciona con carácter general con la creación y mantenimiento de humedales seminaturales o artificiales como charcas y pozas y con el mantenimiento de humedales naturales como fuentes y manantiales, en ambos casos para abrevadero del ganado. También con la preservación de criptohumedales (saladares y pastizales halófilos) integrados en áreas de pastoreo extensivo, como zona de alimentación. En general, cabe esperar una distribución de estos tipos de humedales que guarde estrecha relación con las vías pecuarias y zonas de presencia de rebaños sedentarios, lo que se ha confirmado en bastantes casos para las charcas. Algunos manantiales conservados en un estado prácticamente natural, se asocian típicamente al uso ganadero (manantial de la cañada de la Carrasca), aunque también es frecuente que, una vez garantizado el suministro de los abrevaderos, se canalicen o entuben para derivar la mayor parte del caudal hacia otros usos. Valores naturales como la avifauna esteparia dependen estrechamente del uso ganadero que garantiza la conser vación de su hábitat (criptohumedales) y la introducción de cultivos forrajeros, integrados en el mosaico paisajístico, que les favorecen indirectamente proporcionando hábitats adicionales de alimentación (como ocurre

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Humedales y Ramblas de la Región de Murcia  
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