Page 41

3. Resultados del inventario

sobrevive en contados enclaves como El Menjú, Azud de Ojós, Balneario de Archena, tramo La Algaida-Los Torraos, Llano de Molina y El Malecón. De ellos, sólo el segundo se incluye en el presente inventario como embalse. Otras formaciones riparias que se podrían incluir en este tipo son las olmedas (como la de Tobarrillas) y las galerías termomediterráneas (tarayales y adelfares). La extensión de estas últimas, de acuerdo con el inventario de hábitats, es de 1.469 ha. El bosque de ribera tiene un interés fundamentalmente biogeográfico, al representar el único bosque de frondosas que se desarrolla en el territorio semiárido del sureste, facilitando la llegada de especies que en zonas más septentrionales tienen una distribución generalizada (no ligada a los cauces). Las alamedas ribereñas características de la vega del Segura representan un puente de unión entre el bosque fluvial europeo y la vegetación de oasis del norte de África, con la que están estrechamente emparentadas (RÍOS y ALCARAZ, 1996). Otros valores y funciones destacables del bosque de ribera son la protección de las márgenes del río frente a la erosión y la de hábitat para la fauna, siendo de destacar la presencia en los tramos inventariados de la Nutria (Lutra lutra), y de una alta diversidad de aves e invertebrados. El bosque de ribera de Cañaverosa (BR1) era, antes del incendio que lo arrasó en 1994, el más extenso y mejor conservado de la Región. La vegetación arbórea, en proceso de recuperación, estaba compuesta fundamentalmente por una alameda de Populus alba acompañada de Tarays (Tamarix sp.) y Almeces (Celtis australis) y un sotobosque compuesto por enredaderas, zarzales, sauces y esparragueras (ESTEVE et al., 1995).

De acuerdo con la información incluida en la base de datos del IRH 2000, los bosques de ribera únicamente son utilizados para actividades recreativas (los dos ejemplos incluidos en este Inventario). Este tipo de uso se basa en la atenuación del rigor climático del entorno por la proximidad de agua (que además puede ser utilizada para el baño) y por la presencia de vegetación exuberante con densa cobertura arbórea. Aunque de este uso pueden derivar impactos relacionados con una excesiva presión recreativa, los que afectan con mayor intensidad a este tipo de humedales son los incendios y la regulación hídrica (cada uno de ellos afecta al 50% de la muestra incluída en el IRH 2000). Concretamente, Cañaverosa se ha visto afectada por un incendio, del que afortunadamente la vegetación riparia se recupera con facilidad por su alta capacidad de regeneración (crecimiento rápido y fácil propagación vegetativa), y Almadenes sufre especialmente la regulación hídrica que detrae caudales del cauce del río. Ambos tramos sufren períodos de interrupción del flujo debido a la derivación de caudales para la producción de electricidad. Históricamente, los principales impactos sobre el bosque de ribera son alteraciones irreversibles como las que han eliminado este ecosistema de la mayor parte de la cuenca del Segura: la transformación agrícola (y posteriormente, en muchos casos, urbanística) de los terrenos de vega y la consolidación de las riberas, creando cauces artificiales mediante diques y escolleras, que han sustituido a los pocos retazos lineales de arbolado. Todavía en la actualidad los proyectos de consolidación de riberas suponen una amenaza para este tipo de humedal.

43

Humedales y Ramblas de la Región de Murcia  
Advertisement