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3. Resultados

el Alto de las Cañadas o Cañadas de Romero (Mazarrón), entre otras. En la parte baja de la cuenca, la salinidad de las ramblas que discurren por margas puede alcanzar valores medios de 16 – 20 g/l. Los cauces se ensanchan considerablemente 20-30 m y la abundancia de materiales finos permite el desarrollo de tarays de elevado porte. Es aquí, en la zona de descarga de la cuenca, donde con mayor frecuencia aparecen los humedales asociados a los cauces. Asimismo, es donde mayor efecto tiene la extensión de las tierras de regadío, siendo común la proliferación masiva del carrizo, que llega a cubrir totalmente el cauce de la rambla, como consecuencia del descenso de la salinidad (3-5 g/l) y el aporte de nutrientes procedentes del lixiviado de los suelos agrícolas. En aquellas ocasiones en las que la rambla desemboca en un cauce de menor salinidad, como es el caso de las ramblas de Agua Amarga (Cieza), Judío y Moro (Cieza-Jumilla), que vierten sus aguas al río Segura, es típica la presencia de carrizo en el tramo final de la rambla, junto con la caña (Arundo donax), e incluso de algún chopo (Populus nigra), como es el caso de la desembocadura de la rambla del Judío. La tipología de las ramblas litorales que discurren entre margas, como las de la cuenca de la rambla de las Moreras (Mazarrón): rambla del Reventón, rambla de Murcia, Salada, etc., es muy semejante a la descrita, con la salvedad de que dada su proximidad al mar la fuerza erosiva de éstas es aún mayor. Presentan, por tanto, cauces más amplios que las ramblas de interior (30-80 m) con abundantes sedimentos gruesos (grandes bloques, cantos y gravas) de distribución muy heterogénea y escasa vegetación, dada la fuerza con que circula el agua; la salinidad de estas ramblas varía entre 7-13 g/l, incrementándose durante los meses de verano. Importancia de los humedales asociados a ramblas Como ya ha sido comentado anteriormente, la presencia de humedales asociados a las redes de drenaje es un fenómeno común en las zonas bajas de las cuencas margosas, principal área de descarga de las aguas de escorrentía superficial y subsuperficial. Es precisamente esta estratégica localización lo que les otorga un elevado po-

tencial para actuar como filtros verdes, al ser capaces de interceptar, retener, transformar y eliminar una parte importante de los nutrientes (nitrógeno y fósforo) que a ellos llegan, transportados en el agua de escorrentía (GÓMEZ, 1995). El hecho de que las actividades agrícolas, principal fuente externa de nutrientes, tiendan a concentrarse en las zonas bajas de las cuencas de drenaje, resalta el importante papel que estos humedales juegan en el control de la eutrofización de las aguas. Sin embargo, acciones tales como la roturación de los cauces, canalizaciones, vertidos y la sobreexplotación de acuíferos inciden de forma decisiva no sólo en el funcionamiento del humedal (GÓMEZ, 1995), sino en su permanencia. Las ramblas hipersalinas En el extremo superior del gradiente de salinidad que se puede encontrar entre las ramblas que discurren por cuencas margosas, se encuentran las ramblas hipersalinas. Se trata de ramblas, permanentes o temporales, que transportan aguas de una elevada salinidad, (> 30 g/l.). En la Región de Murcia son abundantes los ejemplos de este tipo de ramblas: Rbla. de Salinas (Alcantarilla), Rbla. Salada (Fortuna); Rbla. de las Salinas (Molina); Rbla. de Salinas (Jumilla), entre otras (tabla 4). Debido a la elevada salinidad que pueden llegar a alcanzar sus aguas (190-280 g/l.), el componente vegetal de estas ramblas queda limitado a la presencia de algún taray aislado y a las halonitrófilas como Sarcocornia fruticosa, Suaeda vera y varias especies de Limonium, estando la vegetación acuática completamente ausente. Entre los macroinver tebrados, únicamente Octhebius glaber, especie diminuta de escarabajo acuático, es capaz de tolerar las condiciones de salinidad existentes en estas aguas. Esta especie de Coleóptero fue descrita por primera vez para la Ciencia en 1988 (MONTES Y SOLER, 1988) en una de las ramblas hipersalinas que desembocan en la margen derecha del embalse del Quípar (salinas de la Ramona, Calasparra). Desde el punto de vista de su composición iónica, estas aguas se clasifican como cloruradosódicas, con una proporción de cloruros de entre el 80-95 % y de sulfatos del 15-18 %. Asociado a las ramblas hipersalinas existió desde antiguo y

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Humedales y Ramblas de la Región de Murcia  
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