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Año de publicación 2000

Por Diego Restrepo Paris 500 copias físicas.


Mi sol negro al anochecer, mis ojos al amanecer, no puedo andar en un ciclo más, no puedo dar mi mano, sólo soy de ti la más mínima expresión al levantar la sabanas en tu cama y ves el frío de la vida, tal vez estarán mis ojos con conchas para adornar con un pensamiento. El tuyo. Tu cuerpo terso al sentimiento y yo siempre tan frío, soñarte, vivirte, convierte mi pelo en tu deseo. Sentirte y mirar como te estremeces en creces me enloquece lentamente, lentamente, cada frase se confunde en el ambiente. Ayer lloré por agradecimiento en el amor que me tienes, porque tú llegaste en el peor momento de mi vida a darme un poco de amor. Gracias por dejarte besar. Un sueno, una ilusión, que más da. sólo tu y yo, nadie más, un mundo, un sueño. Te encontré para que navegues, tus amarres serán de titanio y de adamantium, y tu madera será tu confianza, que es mas fuerte que el metal más duro encontrado y tus ojos son de diamantes que sacudirán los mares y te pondré una perla para que el océano te confunda con tu follaje.


Después de construirte lo que habrías perdido, la mitad que nunca encontré, porque labraré una mitad nueva para que se confunda el pasado que ya se hundió en el azul profundo. Luego intentare navegar a tu lado sosteniéndote con un ancla para que no nos perdamos con la marea alta y los vientos en contra, para construir una base de piedra, marfil y coral en mitad de los dos, en mitad... En mitad de mi te encuentras tu. Tus ojos de yo no fui, Tus labios que en tu risa crece aire, susurro materno y divergente, aquella estatuilla de barro viejo y resquebrajado, estas en aquella antigüedad cegada y estrecha, estas encima de mi mesita, al lado de mis recuerdos enrollados en tu pelo con cauchos de colores , rojo, amarillo y un poco de azul. Aquella noche te besaba como mi primera o ultima vez que pudiera hacerlo, te sentía como tu pelo liso , suave y tu cuerpo de blancos copos desteñidos con marcas corporales legibles , te leía como mi libro preferido, te olía para impregnar tu olor en mi memoria, te degusto y te amo, como si yo no amase mi vida. escribo como mi primera vez, te escribe cada palabra mía en tu cuerpo para hacer poseía en tus dedos siniestros.



Dracko