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Piedra verde y el león verde, representa la condición natural, el punto de partida de la Obra. Los eruditos clásicos y los paganos modernos a menudo se confunden totalmente y siguen el camino equivocado, a causa de la forma en que los alquimistas usan a las deidades de los panteones de la antigüedad en sus fórmulas. Esto requiere una clarificación, para poder comprender, poseer y aplicar el simbolismo del Arte Real. La Alquimia, el yoga de Occidente, se formuló en Alejandría, la antigua capital del Egipto Helénico. Alejandría fue famosa entre las capitales de la antigüedad porque tenía las ventajas de ser un puerto excelente y de tener un sistema de transporte altamente desarrollado (el Río Nilo), y era el centro mercantil de las caravanas que viajaban entre el Lejano Oriente y el Occidente. En el mundo clásico, se conocía a Egipto como "la canasta de pan", la fuente de la riqueza. Las inundaciones del Nilo producían dos cosechas al año. En consecuencia, los cereales de Egipto producían alimentos para la mayor parte de la cuenca del Mediterráneo. La República de Roma, y más tarde el Imperio, se sostenía con el trigo de Egipto. A pesar de la romántica interpretación de Shakespeare, la guerra entre Cleopatra y Marco Antonio por una parte, y la de Octavio (que más tarde fue César Augusto) por la otra, no se relacionaron con el "amor", sino con el poder político que la riqueza de Egipto compraba y sostenía. Una analogía moderna sería la posición clave de los estados Árabes productores de petróleo en la economía del siglo XX. Alejandro Magno fundó Alejandría en la ubicación de un pequeño poblado del antiguo Egipto conocido como Rhakotis, después de liberar a Khem de la ocupación persa. Alejandría no tardo en convertirse en el centro comercial del Mediterráneo Y de regiones aun más lejanas. En consecuencia, la ciudad también llegó a ser el centro de reunión de todas las culturas y

filosofías del mundo conocido. Por su riqueza, Alejandría podía financiar instituciones notables. Su población multicultural valoraba y estimulaba la educación, la adquisición y el intercambio de ideas, y lo hizo a una escala sin precedente. Sus primeros gobernantes, los faraones de la dinastía Ptolemaica, fueron de origen macedonio. En particular Ptolomeo I Sóter y Ptolomeo II Filadelfo, fueron patronos de la filosofía, la ciencia, la arquitectura y las artes. En el Museion (literalmente, el "Templo de las Musas", de donde viene la palabra moderna "museo") estaba la Gran Biblioteca y fue la primera "universidad" en el sentido moderno de la palabra. El genio arquitectónico del Faro de Alejandría ha sido reconocido a lo largo de la historia como la última de las siete maravillas de la antigüedad. La visión de los primeros faraones de la dinastía Ptolemaica fue lo que hizo de Alejandría una "reina entre las ciudades". Su visión era realizar el "sueño" de Alejandro Magno, y hacer de la ciudad un lugar donde personas de todas las naciones del mundo pudieran vivir respetándose mutuamente. ¡Y lo sorprendente es que a menudo lo hicieron! Alejandría no era una Utopía ni un Shangri-La. Pero sí representó el máximo florecimiento de la cultura, la filosofía, la medicina, el arte y la literatura en el mundo clásico. La lista de los maestros de Alejandría es impresionante: Euclides, Plotino, Porfirio de Tiro, Iamblico, Hiparco, Ammonio, Saccas, Basílides e Hipatia, por nombrar sólo a algunos. El Neoplatonismo se fundó en Alejandría, y su doctrina de emanación tuvo una profunda influencia en el cuerpo de enseñanzas que ahora conocemos como la Cábala. Existe una leyenda de que las sagradas escrituras de los judíos (la Septuaginta) se tradujeron al griego por órdenes de Ptolomeo II. Se supone que ordenó que setenta traductores de Palestina fueran a Alejandría a traducir la Torah. Se dice que se dieron cuartos separados a estos rabinos y no se les permitió hablar

Goddard David La Torre de La Alquimia  
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