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nivel, los arcos que llevan a las escaleras espirales están marcados con un grifo (sobre la escalera del sol) y un unicornio (sobre la de la luna). Son los "corceles" del Sol y de la Luna y actúan como recordatorios de que el Yo Superior, representado como el santo Ángel Guardián en la clave del tarot, es el que realmente lleva a cabo la tarea de la Alquimia para lograr el equilibrio de las fuerzas. Frente a la Templanza está la puerta de la sala de Yesod. Es de cedro y tiene una placa que muestra el símbolo táttvico combinado de Akasha-Akasha. Sobre la puerta cuelga un escudo: tiene un campo verde con un feroz león rojo. El león, al igual que el grifo y el unicornio, nos recuerda que Yesod es la esfera del Nefesh, el alma "vital" o "animal", que recibe ese nombre porque la humanidad comparte con ella el reino animal, con todas sus formas de vida. Al entrar, encontrarás una cámara semicircular vacía, que es vestíbulo del lugar de poder en sí. No dejes que su vaciedad te engañe: sólo es la cualidad espaciosa de Akasha. El guardián (o guardiana) de esta cámara, cuando aparezca, será de vital importancia en los aspectos avanzados de la Obra. En la pared del este hay una representación, tamaño natural, de la Clave I del tarot, "El Mago". Está hecha de vitrales, como otras claves de la columna central, y está iluminada por detrás. La única manera de entrar a la Cámara Nupcial en sí, es convertirse en el Mago; adoptar la modalidad de conciencia que representa esta clave del tarot. El Sepher Yetzirah lo llama Beth, la letra hebrea que aparece en esta carta, "la inteligencia transparente". También enseña que la creación empezó por medio de esta letra (Barasith, "en el principio") puesto que también es la primera letra de la palabra hebrea, Barukah, que significa "bendición". La carta del Mago se asigna al duodécimo Camino del Árbol de

la Vida, que une a Kether, la Fuente, con Binah, el útero de la creación. "Convertirse" en El Mago significa abrirse con el objeto de llegar a ser un canal consciente para el flujo que desciende de Kether, con el fin de desarrollar una conciencia de todo lo que viene de arriba. Nada se origina al nivel de la personalidad; sólo hay reacciones y respuestas en los aspectos despierto y subconsciente de la mente. "Por mi mismo no hago nada". La modalidad transparente de la conciencia, que representa El Mago, es la de estar consciente, aunque sea de manera fugaz, de Quién es el que mira a través de tus ojos. Quién está experimentando la vida a través de tu instrumentalidad, y de Quién eres una expresión viviente en el mundo. Al aspirar a esta transparencia de la conciencia, eres atraído hacia el interior de la imagen de El Mago y, por un instante eres el mago en la escena del tarot. El Brillo Blanco fluye a través de la varita mágica que tienes en la mano, elevada como un instrumento de la Voluntad Prístina a favor de la bondad y a través de ti. Tu atención concentrada la dirige hacia la tierra del jardín (Edén), donde la influencia dadora de vida hace que crezcan y florezcan rosas y lirios. "Dios puso a Adán y a Eva en el Edén para que cultivaran rosas". En tu cabeza hay una banda blanca (la forma más antigua de una corona), para mostrar que tu voluntad personal está centrada en la voluntad de Dios. Y la figura horizontal del ocho que está sobre tu cabeza (en el lugar del centro Kether) indica que la fuerza secreta, el Kundalini, está operante. Será muy benéfico meditar en este tema y en otros aspectos de esta clave del tarot, como algo separado de esta práctica. Después de haber "tocado el borde de la vestidura" de la inteligencia de la transparencia, aunque haya sido por un momento, te sientes atraído hacia la sagrada Cámara Nupcial. Esta es la cámara donde la influencia de Malkuth, que es

Goddard David La Torre de La Alquimia  
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