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el recuerdo, también podemos crear imágenes. Y en cierto sentido, cada vez que traemos un símbolo al nivel consciente y lo llenamos de energía mental a través del pensamiento, la meditación o la contemplación, le damos mayor poder. Esa es la razón de que los símbolos antiguos tengan tanto poder. Esta habilidad, que siempre usamos en forma inconsciente, es la acción del espíritu que habita en nuestro interior que concentra su energía espiritual en el tiempo y en el espacio. En cuanto empecemos a comprender que ésta es una energía espiritual (procedente de Briah, el mundo de la Creación), empezaremos a caminar en un universo expandido. En su tratado sobre Alquimia, The Salt of Nature Regenerated [La sal de la naturaleza regenerada] Alipili escribe: El que tiene conocimiento del Microcosmos no puede permanecer ignorante del Macrocosmos por mucho tiempo. Esto es lo que los egipcios, diligentes investigadores de la naturaleza a menudo dijeron y proclamaron con fuerza... cada persona debe conocerse. Sus obtusos discípulos (los griegos) tomaron esta afirmación en un sentido moralista, y en su ignorancia la fijaron a sus Templos. Pero yo te advierto, sin Importar quien seas, a ti que deseas sumergirte en las regiones más profundas de la naturaleza, que si no encuentras lo que buscas en tu interior nunca lo encontrarás en tu exterior. Si no conoces la excelencia de tu propia casa, ¿por qué buscas y anhelas la excelencia de otras cosas? El Orbe universal del mundo no contiene tantos misterios y excelencias como un pequeño Hombre, formado por Dios a su propia imagen. Y el que desee ser el primero entre los estudiosos de la

Naturaleza no encontrará en ningún lugar un campo de estudio más extenso m mejor que su propio ser. Por consiguiente seguiré el ejemplo de los Sabios, y hablaré a partir de todo mi corazón, y a partir de cierta experiencia verdadera que he comprobado, y en las palabras de los egipcios, y con voz fuerte, proclamo: "Oh Hombre, conócete a ti mismo, en ti está oculto el Tesoro de todos los tesoros" 23

La Mesa Redonda En una versión de los mitos de Arturo, la Mesa Redonda era parte de la dote de Guenivere en su matrimonio con el Rey Arturo. Según la tradición esotérica, la mesa se construyó según el diseño del Archimago Merlín, que se basaba en un modelo de uno de los templos de la sabiduría de la Atlántida. Esta tradición añade que se trajo originalmente de las estrellas, de Sirio, la "Lágrima de Isis". Este simbolismo estelar se fortalece con los símbolos de las doce constelaciones del zodiaco que están en el borde de la mesa. Es el mismo simbolismo que se encuentra en el cinturón que lleva El Necio en la primera carta del tarot. El zodiaco representa al tiempo y al espacio, lo que también es el significado del Edén, el jardín donde se puso a Adán y a Eva. En el mito, el Grial aparece sobre la Mesa Redonda cuando el rey y todos sus caballeros se reúnen en la corte para la fiesta de Pentecostés. Esta fiesta, que los ingleses también llaman 23

Alipili, "The Salt of Nature Regenerated" [La Sal de la Naturaleza Regenerada] en la obra de Herbert Silberer, Hidden Symbolism of Alchemy and the Occult Arts [El simbolismo oculto de la Alquimia y las artes ocultas] (Nueva York: Dover, 1971). p. 153

Goddard David La Torre de La Alquimia