Page 155

presencia como la conciencia que habita en su interior. Ponte la túnica índigo sobre la túnica blanca y cálzate las zapatillas de plata. De la Cámara de la Fuerza Interior, ve a la escalinata de la luna y baja por ella. Siente la brisa húmeda y fría que sopla en tu rostro mientras bajas. Desciende por toda la escalinata hasta llegar a la Sala de la Novia de Malkuth. Ahí, haz tu dedicación al Eterno tratando de manifestar la Voluntad Divina en la Tierra. Dirígete a la escalinata espiral del sol, asciende por ella sintiendo la brisa seca Y cálida tras de ti. Sube toda la escalinata hasta el descansillo de Da'ath. Después, entra a la Sala de la Torreta y después de tirar del cordón púrpura, sube por la escalera dorada hasta los bastiones. Párate sobre la ventana que está en el piso. Estás de pie dentro del símbolo de la estrella de seis picos y a cada lado de tus pies están las dos letras sagradas del Tetragramatón: (iotwty) Yod-He-Vau-He ("Lo que era, es y será"), la Realidad Única, ya que leemos: "Tu Palabra es una luz para mis pies”. Mirando al Sol Blanco que está sobre ti, ábrete a su influencia de iluminación. Deja que la luz impregne Y sature todo tu ser hasta que todo sea luz. No tienes idea de cuánto tiempo ha pasado, "ya que mil años son sólo un momento para Ti”. Una presencia se da a conocer suavemente, con un sonido titilante, como de campanas de plata. Es la reina de los elfos del bosque encantado. "En los siglos del pasado”, dice, "antes del giro actual del zodiaco, en Mu, cuando incluso la Atlántida era un sueño que aun no había nacido, los Grandes Seres los Señores de la Luz, vinieron a la Tierra verde y zafiro, desde la esfera de la Estrella de la Mañana con el fin de iniciar a conciencia en el embrión de la humanidad”.

Al hablar, parece estar viendo las escenas que describe; y puedes captar imágenes de estos tiempos prístinos en sus ojos color violeta, mientras ella lee el registro imperecedero. "Después de establecer a la humanidad en el Camino de la Vida, muchos de estos seres ‘parteras’ se retiraron de nuevo detrás del velo de Ain-Soph-Aur; pero algunos se quedaron para guiar y proteger hasta el final. Uno de ellos ha estado en la tierra desde esos lejanos días. Es el Vigilante Oculto, el Rey espiritual del Mundo, que recibió las enseñanzas Kalachacra del Tiempo, y las ha transmitido a los Sabios y a sus discípulos. Tal vez un día puedas percibir al este de esta torre, la estrella de diamante que es su morada terrestre, el 'Lugar donde se conoce la Voluntad de Dios'. Venid ahora, Señor, vuestro reino ha estado abandonado por demasiado tiempo; ya que la tierra y su gobernante son una sola cosa”. Te lleva del brazo y juntos bajan por la escalera y regresan a la Sala de la Torreta. Notas que la túnica índigo de lo oculto ha desaparecido, y estás vestido del más puro color blanco. Al pasar por la Sala de la Torreta, ves un nombre escrito Con letras de fuego negro en el libro abierto. Recuérdalo pues es el Nombre para el Trono que se te ha otorgado. Ve ahora a las escalinatas y desciende, por el Canal de la Luna, al descansillo de Tiphareth. Ahí frente al arco velado con niebla del color del arco iris, te espera tu Regente. Sonríe cuando te acercas e inclina la cabeza. Escucha su consejo: "Recuerda, mi señor, que no es la distancia física sino las vibraciones emocionales y mentales egoístas donde yace la única 'distancia' verdadera entre tú y el resto de la vida. Ciertamente eres uno con todo lo que vive, ahora y siempre”.

Goddard David La Torre de La Alquimia