Page 100

has construido un aparato de control remoto. La torre es un medio en el que puedes concentrarte y dirigir energía a los chakras, sin concentrarte en los centros físicos en absoluto. Al trabajar en la cámara apropiada del castillo, puedes producir un efecto en los niveles internos. A partir de ahí, trabajas en forma natural llegando a la conciencia física que está despierta. De modo que esta estructura interna impide lesiones al cuerpo físico, pero al mismo tiempo permite que los poderes espirituales de los centros etéreos se desenvuelvan con mucha naturalidad. La mayoría de las personas que están encarnadas en la actualidad tiene un desarrollo interno aceptable y, si se crean los vínculos etéreos, éstos pueden producir en la conciencia despierta un volumen considerable de una conciencia astral y más elevada.

El Golem Los cabalistas de la antigüedad daban el nombre de Golem a una forma creada con el pensamiento y construida de manera específica como un vehículo para el nivel consciente. Este tipo de construcción mental no es igual a las formas de pensamiento mágicas más usuales, que están llenas de inteligencias artificiales o elementales. En un golem trabajamos exclusivamente con el vehículo sutil exteriorizado del practicante, el cual, al final de la sesión se absorbe de nuevo a una condición latente a nivel subconsciente. El relato más popular sobre un golem es el del “Golem de Praga”. Durante una época de severas persecuciones, el Rabino Loew creó un golem para proteger a la comunidad judía. Construyó con lodo y arcilla la forma de un hombre muy grande, y usando conocimientos cabalísticos secretos (tomados del Sepher Yetzirah) dio movimiento a la figura. Cuando

escribió la palabra hebrea Emeth, que significa "verdad" en la frente de la imagen, ésta cobró vida y hacía lo que el rabino le pedía. Pero más tarde, como en la mayoría de los relatos de este tipo, la figura se salió de su control y el rabino se vio obligado a destruirla. Lo hizo borrando la primera letra de Emeth, que es Aleph, de modo que las letras restantes formaron la palabra hebrea Meth que significa "muerte”. El golem se desintegró de inmediato haciéndose pedazos. La tradición popular todavía asegura que el polvo del golem está en el desván de la Sinagoga de Praga. Como en todas las leyendas persistentes, no existe humo si no hubiera fuego. El golem es una forma artificial (Un producto del Arte) construido con materia astral y etérea. Luego la conciencia del practicante lo anima. Esto es lo que en realidad significa la letra Aleph de la leyenda. Esta letra se atribuye al Necio, o como antes se le llamaba al Alquimista. El título esotérico de esta carta del tarot es El Espíritu del Éter, o la Quintaesencia. Aleph también representa el número 1, que indica unidad con Dios. Por eso todos los verdaderos libros de Alquimia declaran que el requisito para todo trabajo de Alquimia es la oración la dignificación, elevar la conciencia a la presencia de la Divinidad. Y este es el propósito de repetir los pasos preliminares en la práctica de ascender en el Árbol del Cuerpo e invocar los Nombres Divinos, con el fin de centrar la conciencia en el "lugar donde se encuentran los tres Mundos Inferiores”. Sólo cuando el nivel consciente del practicante (el espíritu, la Quintaesencia) se proyecta dentro del golem y habita en él, se convierte en Emeth, y puede estar verdaderamente vivo. Y cuando se retira la estrella de la conciencia, el golem queda inerte, muerto como un automóvil dentro del que no hay un ser humano que eche a andar el motor y lo conduzca.

Goddard David La Torre de La Alquimia