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EL MUNDO / DOMINGO / 21 / OCTUBRE / 2012

Gao Ping frente a la gloriosa Plaza de Tiananmen, en una celebración por el día nacional de China. Atrás un coro canta un tema titulado «Mi Patria».

ELMILLONARIO B “EMPERADOR” QUECAYÓ COMOCAPONE

MARTÍN MUCHA

lanqueo de dinero. Usura. Bolsas de dinero. Extorsiones. Sicarios. Drogas. Prostitución. Corrupción de funcionarios… Gao Ping fue detenido el martes antes de que el sol saliera. Lo hizo un grupo especial de la Policía. Le permitieron apenas vestirse. Que se pusiera lo que tuviera a la mano. Acostumbrado a cuidar su apariencia, siempre con trajes hechos a medida y corbatas de seda, le tocó combinar rápidamente una chaqueta de piel marrón, un pantalón de chandal Nike oscuro y una camiseta celeste. Fue su primera humillación. La primera después de años, de décadas quizás, desde que consiguió ser el respetado —y temido— líder dentro de la próspera comunidad china. Dentro de los millonarios orientales que habían hecho fortuna en España, Gao Ping, 45 años, era el aspirante a emperador. Había superado a otros self made man. Lo demostraba con hechos. Él y su clan no sólo habían acaparado la gran distribución de los Todo a 100 en España y parte de Europa, acumulando una facturación que se estima en más de 1.000 millones de euros en los últimos cuatro años. También se había hecho con el control de la financiación. Se había convertido en el prestamista por excelencia. Eso derivó en más dinero en su poder. Dinero sucio que tenía que

Lo seguían por evasión fiscal y terminaron ante una de las mayores tramas criminales de los últimos tiempos. Gao Ping, mecenas, millonario, usurero, es sospechoso de «blanquear» más de 1.000 millones. Empezó con contenerores para el «Todo a 100» y ahora quería meter mano en Eurovegas

limpiar. Y así fue que tras varios hallazgos de aduanas, por empresas sospechosas que apenas tenían historial, los indicios señalaron a uno de los inmigrantes más poderosos e integrados del reino. Hasta tenía retrato con el monarca. Todo era una fachada. Sus empresas principales: Gold City e International Trade City (ITC), ubicadas en el polígono de Cobo Calleja, Madrid, estaban limpias. También la galería de arte Gao Magee / Fundación Arte y Cultura, al lado del museo Reina Sofía. Cuentas claras, envíos correctos. Pero bastaba con ver su volumen de ventas para descubrir que era una burla al sistema. Sólo siete millones de euros de facturación anual. Con su participación en una supuesta fundación —por ende, sin fines de lucro— y patrocinando eventos artísticos y culturales, apenas habría pagado impuestos. Según fuentes de Hacienda, «pagaba tan poco y era tan descarado que sólo faltaba que declarase a devolver. ¡Si en un sólo día le han encontrado 16 millones de euros en efectivo!». Gao Ping arribó a España en 1989. A los llegados entre ese año y principios de los 90 se les considera los precursores. Llegaron huyendo de la pobreza y se encontraron con una sociedad en crecimiento donde podían hacer negocios. Con 22 años, apenas sabía español. Lo comenzó a aprender en Sevilla, acogido por una tía acomodada, dueña de una cadena de restaurantes de comida asiática. Lo tenían de chico para todo. Para él fue frustrante, casi humillante. Poco a poco ascendió. Dejó de ser el joven un tanto huraño que llegó de Hangzhou, capital de la provincia china de Zhejiang, de donde llegan la mayoría de los inmigrantes chi-

nos. Montó un restaurante, que vendería. Después se mudó a Madrid, a ese emporio que se iba forjando en el polígono industrial de Fuenlabrada. Aprovechó la coyuntura. Se iniciaba el boom y compró barata su primera nave. Después, gracias a sus nexos en China, con un padre que sabía moverse allí, comenzó con la importación de productos para minoristas. Hasta ahí todo legal. A principios de siglo, su primer encuentro con la Policía fue por una pelea callejera. Después sería investigado por contrabando de tabaco chino que se reetiquetaba como español. A diferencia de otros compatriotas, nunca aprendería bien castellano. Tampoco lo necesitaba. El grueso de sus business, al principio, lo hacía con chinos. Dentro de la comunidad china hay dos facciones diferenciadas. Los que se integran y los que hacen negocios con los locales. Los segundos casi siempre son los que forman parte de familias con más de una generación aquí. Al casarse con Lizhen Yang, Gao Ping buscó acercarse a una sociedad que le era ajena. Lizzy, como llaman sus allegados a la esposa, era de esas familias chinas con buena posición en España. Heredera de varios negocios, el ambicioso chico de Hangzhou forjó un matrimonio con una chica con buena dote. El aspirante a emperador conoció a su reina y juntos forjarían su imperio. También serían claves Wei Lin y Haibo Li, sus esbirros, los ejecutores en la trama. La mesa tenía ya cuatro patas. Dos cosas tenía claro Gao Ping: Quería ser millonario. Y no quería pagar impuestos. La diferencia radical entre integrarse o no, en el mundo chino, también tiene este eje. Los recién llegados suelen tratar


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Quería llevarse al pintor Antonio López de evadir. Una vez consolidados, los suelen pagar con rigurosidad. Gao Ping, para el año 2005, ya era uno de los empresario chinos más ricos de España. Pero, de ningún modo, el más acaudalado. Un importante hombre de negocios de China comenta a Crónica que su vida cambiaría a partir del siguiente año. «Se le vio con los peores hombres de la comunidad, tú me entiendes». La mafia china ya estaba en España pero se convirtió en un magneto para las triadas cuando Cobo Calleja se asentó como el mayor centro de negocios oriental de Europa. Su crecimiento fue exponencial. Eso no figuraba en sus balances. Y empezaron a aparecer coches de alta gama frente a sus garajes. Sus marcas favoritas entonces eran BMW y Mercedes. Hasta que al polígono, en la calle Villablino, la misma donde estaban sus naves, comenzaron a aparcar Ferrari y Bentley. Su respuesta: un Maserati, hoy incautado. En 2008, el volumen de dinero que entraba a sus cajas registradoras era tan alto que apenas podía blanquearlo. Los cinco años anteriores le habían bastado un sistema de transferencias realizadas por distintos remitentes en distintas

pués. Comenzó a recurrir a los mejores abogados chinos de España, entre ellos uno que tiene su despacho en la Gran Vía madrileña. Era un paso adelante. Llevaba ya tiempo defraudando a Aduanas, enviando contenedores desde China a España con un valor declarado menor al que tenía. Oficialmente eran 150 al año, aunque serían miles en realidad. Una vez aquí vendía a su precio real. Ante el temor de ser descubierto, utilizando una nueva estrategia, creó empresas fantasma para realizar envíos a otros países de la Unión Europea con menores controles o con gente que ya hubiera sobornado. De los primeros serían Rumanía y Bulgaria. De los segundos era Holanda, específicamente el puerto de Rotterdam, donde operaba otro miembro de la red, aún no capturado. En 2009, estas artimañas eran suficientes para defraudar a Hacienda, pero no para que el dinero obtenido ilícitamente saliera del país. Ping no se sentía protegido y quería llevarse su dinero a China. Además —esto es una de las más graves sospechas— se habría encargado de gestionar los envíos de las mafias de drogas y prostitución

PROFESOREN UNA REPUTADA ESCUELA DE NEGOCIOS CHINA, TENDRÍA LA MAYOR PARTE DE SU FORTUNA ASALVO ALLÍ ciudades españolas a un mismo destinatario en China. Con eso, logró sacar cerca de 10 millones de euros. Minucias con lo que vendría des-

que operan desde España. De ahí que estos delitos formen parte del innumerable grupo de delitos que se le atribuyen a esta trama crimi-

DINERO Y DIAMANTES Según cálculos del fiscal jefe Anticorrupción, Antonio Salinas, se estimaba que entre 200 y 300 millones se sacaron de España en los últimos cuatro años. Funcionarios de Aduanas dicen a «Crónica» que aún es prematuro establecer ese cálculo. Podría ser bastante más considerando que abastecería al 50% de los «Todo a 100»... Blanqueaban dinero comprando desde bonos del Estado a diamantes. La trama liderada por Gao Ping está implicada en blanqueo de capitales, falsificación documental, amenazas, coacciones, extorsión, contrabando, cohecho, prostitución y tráfico de drogas.

ARTE CONTEMPORÁNEO El empresario chino soñaba con repetir la hazaña del mecenas multimillonario Solomon Guggenheim. Ping era dueño de la galería Gao Magee de Madrid, calle Doctor Fourquet, tras el Museo Reina Sofía. Tiene otra en el denominado Distrito 798 de Pekín, el Iberia Art Center. Logró tener espacio propio en la feria Arco. Ouka Leele y Soledad Sevilla tuvieron exposiciones en China en su selecto local que pretendía organizar una muestra de Antonio López.

UN MASERATI Y OTROS COCHES Se han intervenido más de 200 coches a la organización. De ellos, la joya era un Maserati cuyo valor de catálogo supera los 130.000 euros. Para su uso diario, el millonario oriental utilizaba toda clase de todoterrenos BMW X5, 87.700 euros. En su mansión de Somosaguas —pista de tenis, unos 2.000 m2 — también tenía un Mercedes clase M, 66.040, y el novísimo Mini Countryman, 28.950.

FAMILIA Y CLAN Su esposa, Lizhen Yang, participaba en la trama y formaba parte de, al menos 10 sociedades. Sus empresas «legales» son International Trade City, Gold City, Wooden Horse Press, Novena Finca S. L., Espacio Tao... Su alto nivel de vida les permitía llevar a sus tres hijos al colegio privado SEK. Su otra «familia» son sus socios Wei Lin y Haibo Li. Ellos organizarían lo que EL MUNDO denomina «el brazo armado [de Ping], llamado Shandong, que se dedicaba a dar palizas y romper piernas a los morosos. Fuentes policiales no descartan incluso algún asesinato». Se hacía a través de diferentes sociedades fantasmas a nombre de testaferros... Su clan vendería el derecho a «papeles» por 18.000 euros.

nal... Su ambición terminó por ser su ruina. Fueron cayendo sus peones. Tenía que sacar cientos de millones de euros. Por tierra, mar y aire. Por tierra iban los fajos hasta en los depósitos de combustible de los coches. Por mar, en contenedores, dentro de juguetes incluso. Por aire, en maletas con doble fondo, hasta en cajetillas de cigarrillos donde iban doblados billetes de 500 euros... Tal era el nivel de la cacería policial que se ha llegado a investigar a un pasaje completo de un vuelo directo España-China. Tuvo que corromper a funcionarios para que los suyos puedan operar con impunidad. A la par, la cara amable de Gao Ping se iba forjando. Se hizo con el puente aéreo del arte entre Pekín y Madrid. Su Iberia Art Center se convirtió en un referente en China. Tal era el prestigio del exitoso emprendedor y reputado galerista que llegó a dar clases maestras en el MBA de la Escuela de negocios de la Universidad de Jiangnan. Acudía a los cócteles más selectos e incluso logró estrechar la mano del todopoderoso presidente chino Hu Jintao. Se retrataba en la gloriosa plaza de Tiananmen, junto a los más exitosos emprendedores. Eso en su tierra. En estos lares, su caché, subiendo. Se fotografiaba en recepciones con el rey Juan Carlos , con el ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos, con el difunto Juan Antonio Samaranch e incluso con el seleccionador Vicente del Bosque... Alcanzó la plenitud cuando apareció en una entrevista en televisión en Antena 3. Mostró a millones que era riquísimo. Se jactaba en antena de abastecer a más de la mitad de los comercios minoristas chinos del país. Mintió al declarar que tenía un piso en Pozuelo, cuando vive en una mansión en Somosaguas. En verano de 2012, la Policía ya tenía identificados a todos los miembros de su clan. Se coordinaría el operativo para después de vacaciones: 500 policías, 60 agentes de aduanas [la plantilla al completo]... Mientras ultimaban los detalles, Gao Ping inauguraba las nuevas oficinas de su empresa ITC en su ciudad natal. También se había interesado mucho por Eurovegas, que estaría muy cerca de su área de influencia... Ya no se callaba. Se creía invulnerable. «En la crisis actual el Gobierno español es rápido y lento», escribió en la web de su compañía. No tenía dónde guardar más dinero. Sus hijos estudiaban en el colegio privado SEK. Los mimaba. Como los antiguos dueños del ladrillo español, llegó a patrocinar el equipo de Fuenlabrada, donde ellos jugaban. Su fortuna, aún después de las incautaciones podría permanecer casi intacta. Sus cuentas en China son, por ahora, intocables. Para cuantificar su ritmo de vida basta señalar que tenía medio millón de euros para gastos corrientes en efectivo en su mansión... Ping caería como Al Capone, por Hacienda. La Policía actuó con tal efectividad que ni sus sicarios, que tenían rifles en su poder —investigados por amenazas de muerte— pudieron actuar. Ni siquiera le dieron tiempo a Gao Ping de ponerse su mejor traje.

EL MILLONARIO “EMPERADOR” QUE CAYÓ COMO CAPONE  

Lo seguían por evasión fiscal y terminaron ante una de lasmayores tramas criminales de los últimos tiempos. Gao Ping, mecenas, millonario, u...