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Reporte de visita al Hospital del Niño Poblano Por Arturo Pérez Torres Cultura y Responsabilidad Social El Hospital del Niño Poblano es un centro de atención para niños hasta de 18 años,

que

no

tienen

recursos

económicos

suficientes para un médico especializado. Como todo hospital tiene diferentes áreas de tratamiento, como área de quemados o pacientes con cáncer, pero la importancia radica en que es uno de los pocos hospitales especializados para niños y que llega a ser accesible para ellos, pues no se les cobra la totalidad de los servicios, se les cobra en base a un estudio de sus condiciones económicas, siendo esto un gran alivio para muchas familias. El hospital recibe a niños del estado de Puebla así como de otras entidades federativas, y se mantiene con donativos de empresas o de personas y actividades que el mismo hospital hace para obtener recursos como por ejemplo bazares. En cuanto a personal como doctores, reciben una remuneración, pero existe otro grupo de personas que es igual de importante que ellos, el voluntariado, personas que se encargan de ayudar al hospital en lo que se requiera, desde recaudar fondos y jugar con los pacientes, hasta concientizar a las personas, como fue nuestro caso. Este grupo de personas también ayuda a los familiares de los niños, entienden que es un momento difícil para ellos, y les tienden la mano para darles apoyo con unas simples palabras o brindándoles la oportunidad de pasar el tiempo que dure la enfermedad del paciente en un albergue, donde pueden dormir, comer y lavar su ropa con la simple condición de convivir pacíficamente.


Como todo hospital, es fuerte visitarlo, y más porque los pacientes son niños, que no están totalmente conscientes de lo que les pasa o de la gravedad de su enfermedad. Es una manera de ver la realidad que día a día enfrenta muchas personas, pero es increíble ver lo que se puede lograr si se trabaja por una buena causa. Niños sonriendo a pesar de las dificultades es lo que pude observar, claro no faltó el llanto de algún otro, pero ahí se ve la buena voluntad de las personas que se esfuerzan por aligerar la carga física y emocional a la que están sujetas las familias y su paciente. También pude observar que la gente no busca aprovecharse, al contrario, tanto los que necesitan ayuda, como los que la dan, tratan de ser lo más justos que pueden. Cuando estas en la entrada principal puedes ver niños sanos esperando en la sala de juegos, pero también observas la contra

parte,

padres

afligidos

y

preocupados, y no por el dinero, sino por su hijo o hija, que creo que es lo más noble que pude ver el tiempo que estuvimos en el hospital aunque hubo bastantes cosas que entran en esa categoría. Pero vuelvo a repetir, todo esto logrado por el apoyo de gente con buena fe, que da todo lo que puede con tal de ayudar a ese niño y a su familia a salir delante del mal que sufren en el momento, desde los doctores hasta los voluntarios.


Esta ayuda, que muchas veces significa mucho para las familias, creo que en gran medida es lograda por la disposición de diversos grupos de la sociedad para ayudar. Nos contaron que varias empresas dan donativos económicos, con lo cual van de alguna manera u otra, sobrellevando los gastos del hospital; en el hospital organizan bazares, y bueno, repito, los voluntarios también son grandes artífices de esta obra social.

Y aunque no se trata de una beneficencia como muchos querrían o esperarían, creo que es positivo, porque definitivamente, si estuviéramos en un caso así, nos volvería agradecidos por la ayuda que se nos brindaría, y del otro lado, despierta nuestro lado más humano y sensible que tenemos, no porque se trate de ayudar a niños, sino porque se trata de ayudar, práctica que hemos perdido porque creemos que merecemos una recompensa por ayudar a alguien.

Pienso que el camino que se debe seguir es ese, incitar a las personas que ayuden, que se tenga más difusión, y no solo se creen conciencias ecológicas u de otro tipo, sino que también nos creemos una conciencia social, que al fin de cabo, nos terminará desarrollando como persona integral y sabremos que hemos hecho algo mejor que solo mirar TV.

Visita HNP  

Ensayo de la visita al Hospital del Niño Poblano