Page 106

CONOCE UN ARTÍCULO CIENTÍFICO CHIMPANCÉS APICULTORES Esto reveló una enorme flexibilidad en los comportamientos, además de una gran capacidad para relacionar causas y efectos. Donde sí encontraron diferencias individuales fue en la preferencia por los distintos tipos de agarres al perforar el suelo con el palo. Estos agarres podían llevarlos a cabo usando solo las manos, solo los pies o combinando ambos. Además, podía combinarse con el agarre a un punto de apoyo, incrementando la fuerza al perforar. Así, probablemente por una mayor eficacia, muchos prefirieron combinar manos y pies, usando frecuentemente el punto de apoyo. Sin embargo, algunos tenían más preferencia por usar solo las manos o, menos frecuentemente, solo los pies. Esto reveló la existencia de idiosincrasias o «formas de ser» de cada chimpancé. Además, también se pudieron determinar diferencias entre machos y hembras al extraer la miel. Concretamente, los machos utilizaron mayor número de acciones distintas (como hacer palanca o remover con el palo) que las hembras. Esto no sorprendió puesto que se considera que las hembras de chimpancé son más hábiles en el uso de herramientas. Ello les permite conseguir un mismo objetivo utilizando un menor repertorio de acciones que los machos. Sin embargo, tampoco se descarta que estas diferencias se deban al mayor tamaño de las manos de los machos. Según esta explicación alternativa, unas manos mayores requieren un agujero más grande y, por tanto, mayor esfuerzo al perforar.

106

Por último, encontraron que algunos de los chimpancés llevaban a cabo secuencias de acciones no aleatorias. Es decir, no alternaban entre las diferentes posibles acciones de forma aleatoria, sino que algunas transiciones entre acciones eran más frecuentes que otras. Por tanto, las acciones que llevaban a cabo estos sujetos estaban determinadas, con una alta probabilidad, por la acción anterior. Para entender esto, imaginemos que un carpintero o carpintera quiere fabricar una silla. Para hacerlo exitosamente deberá llevar a cabo una serie de acciones con un orden concreto; es decir, de forma no aleatoria. Primero, teniendo una idea previa en la cabeza, deberá medir los tablones de madera. En segundo lugar tendrá que cortarlos y, por último, deberá ensamblarlos. Si estas tres acciones (medir, cortar y ensamblar) las llevara a cabo de forma totalmente aleatoria, podría empezar por cortar los tablones, después tal vez los ensamblaría y por último tomaría las medidas. Al hacer la última acción, se daría cuenta de que debió haber llevado a cabo la secuencia de acciones de forma no aleatoria. Si analizáramos las acciones llevadas a cabo por varios carpinteros haciendo sillas nos daríamos cuenta de que, con una alta probabilidad, la acción «cortar» vendría precedida por la acción «medir». Esto mismo se hizo para determinar la no aleatoriedad en la secuencia de acciones. Lo fascinante de esto es que los chimpancés, probablemente, fueron capaces de organizar sus acciones intencionadamente, teniendo una idea en la cabeza, para obtener una recompensa largo plazo. Igual que el profesional de la carpintería.

Profile for Asociación Primatológica Española

Boletín APE nº25 (1) | Primavera - Verano 2018  

Boletín APE nº25 (1) | Primavera - Verano 2018  

Profile for apespain
Advertisement