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SUICIDIO ¿Para que vivir? Por. Lic. Gina Franco Raffo Si estas leyendo estas palabras, es porque quizás has contemplado o aún intentado cometer suicidio. No te sientas mal, estas entre los miles a través del mundo que intentan lo mismo. Esto no es algo nuevo, sino es algo que ha sucedido a través de los tiempos. Casos de personas famosas cuya fama, riquezas y poder podrían ser envidiables llenan las páginas de la historia. Un caso muy conocido fue el de la actriz y cantante famosa Marilyn Monroe, quien trataba de llenar el vacío de su corazón y la soledad en que se encontraba con alcohol y drogas. Su adicción eventualmente la llevó al suicidio, aunque algunos opinan que fue una sobredosis de droga. El gran filósofo Sócrates fue condenado a muerte por un tribunal ateniense. En aquel momento la condena consistía de un veneno que el condenado debía tomar por su propia mano. En vez de negarse a beber o pedir que fuera ejecutado por mano ajena, o de huir de la cárcel por medio de un plan ideado por sus amigos, Sócrates decidió beber el veneno y se suicidó. El pensaba que si trataba de evadir su muerte estaría traicionando sus propias declaraciones. Sus enseñanzas filosóficas de "Buscarse uno Mismo”, eventualmente lo llevaron a ese destino final. Judas - El gran traidor muy conocido que traicionó al Maestro decidió colgarse de un árbol por el gran remordimiento que sentía al saber que contribuyó a la muerte del Hijo de Dios. (Tu nombre) - ¿Estará tu nombre en las páginas de la historia? Rogamos a Dios que no sea así y aquellos que tienen esa idea fija navegando en su mente, martillando en su cerebro, cambien de parecer y esto no suceda. ¿Qué es lo que lleva a una persona a enfrentarse con el mas allá y cruzar el túnel de la muerte quitándose su propia vida? He aquí algunas de las razones que probablemente sean la causa de esta equivocada decisión: • Depresión • Pesimismo • Un sentir de no tener propósito en la vida • No tengo por qué o por quien vivir • Desesperación • Soledad • Heridas del alma • Remordimiento • Problemas amorosos • Creencias • Enfermedad terminal • Incapacidad física • Drogadicción y alcoholismo Estos son solo algunos ejemplos de las razones más comunes, pero cualquiera que sea tu razón, lo mejor es pensar que hay esperanza para ti. El hecho de estar leyendo este escrito muestra la gran misericordia de Aquel que te dio la vida. Únete a lo que el rey David le dijo al Creador de los cielos y la tierra en el Salmo 139:13-16: "Porque tu formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo. Bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más


profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que luego fueron formadas, sin faltar una de ellas." Cuán maravilla es saber que eres muy importante para alguien que realmente se interesa por nosotros. Saber que un ser supremo puso sus ojos sobre mí. Aunque tu padre y tu madre te hayan rechazado y tu familia te haya dicho: "¡no sirves para nada, no vales un centavo"!, Dios te amó tanto que te dio la vida y dio a su propio Hijo para que pudieras vivir con esperanza en el mañana y del futuro. Ese que te dio la vida te dice: ¡DETENTE! porque yo he venido para que tengas vida y vida en abundancia. Hoy se abre una puerta de salida a tu desesperación. Ahora mismo mientras lees estas palabras, esta entrando un rayito de esperanza a tu corazón. Esa luz es Jesús el Salvador, quien dijo: "He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a él y cenaré con él, y él conmigo." Aunque Jesús murió, la noticia más maravillosa de aquel tiempo fue que al tercer día resucitó. Su tumba está vacía. El venció la muerte para darte vida, venció el pecado para que pudieras acercarte a Dios. El llevó tu tristeza, tu dolor, tu angustia, tu desesperación y las clavó en la cruz para darte paz, esperanza, la vida eterna y una razón para vivir. El no te ofrece religión. Es más, Jesús llamó a los religiosos de su época hipócritas, porque sabía que la religión ni salva ni puede cambiar al ser humano. Solo lo que él te pide es que lo invites a venir a tu vida y corazón y el cambiará las circunstancias, borrará tus pecados, te dará esperanza para vivir, podrás realmente experimentar el verdadero amor y la paz que hasta ahora no has tenido. Una paz que sobrepasa todo entendimiento humano y borrará definitivamente esa terrible decisión de atentar contra tu vida.

El suicidio