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antonio& vĂ­ctor dos aĂąos caminando juntos


antonio& vĂ­ctor dos aĂąos caminando juntos


Antonio y Víctor: dos años caminando juntos, muestra de manera cronológica, 24 imágenes que representan los 24 meses que el día 11 de febrero se cumplirían en nuestra relación. Aunque no tengamos motivos para celebrar, una fecha como ésta merece una conmemoración y buenos recuerdos. Dedicado completamente para ti, Víctor. Con amor.


Este día lo recuerdo bien, fuimos juntos al centro, entramos a una exposición en el Palacio de Cultura Banamex, luego caminamos hasta llegar a un café, ahí, a un lado del Barrio Chino y terminamos caminando de vuelta hacia Bellas Artes, donde estuvimos platicando un buen rato hasta que se hizo tarde y te llevé a casa. Un sábado increíble.


Este sábado me gustó demasiado, fuimos a patinar juntos sobre hielo; era mi primera vez y recuerdo que me halagabas diciéndome que aprendía muy rápido. Aunque me caí varias veces, me la pasé extremadamente bien y es de esos días que no olvidaré nunca. Espero que tu también lo recuerdes con gusto.


Este día no fue fin de semana, fue una vez que pasé por ti a casa de Enrique y nos fuimos juntos a Coyoacán. Era evidente que el deseo nos hacía entregarnos el uno al otro. Platicamos durante horas y disfrutamos de un delicioso chocolate del Jarocho. Estando juntos realmente no importaba si tomábamos Starbucks o Jarocho, todos los cafés sabían bien.


Este día fuimos juntos a la Purísima. Yo me veo cansadísimo, por que nos veíamos en la noche, cuando yo salía de trabajar para bailar toda madrugada. A pesar de que he bailado con muchas personas a lo largo de mi vida, bailar contigo era como electricidad, una fuerza que me elevaba a otro lugar. Aunque no pudiera más, siempre encontraba la manera de pasar las mejores noches a tu lado.


Uno de nuestros primeros Ciclotones. Para mi, era algo nuevo eso de salir los domingos a dar la vuelta en la ciudad en mi bicicleta, que, de hecho, compré para hacerlo contigo. Me fascinaba la manera en que siempre intentaba entender tus gustos y hacerlos míos, para poder convivir cada vez mas tiempo. Aunque te enojabas por que yo quería comprar helado en Roxy’s.


Ese domingo fue cuando nos fuimos juntos a Zacualpan, para alcanzar a tus amigos que se habían ido desde antes para participar en la Mojiganga. Ese día me enamoré de ti como no tienes una idea, me di cuenta de lo afortunado que era al tenerte a mi vida, aunque no nos entendíamos todo el tiempo, las horas eran deliciosas, no dudé nunca que quería pasar mis domingos a tu lado.


Nuestro primer viaje a otro país. Guatemala. Días apresurados pero llenos de pasión. Me encantaba acompañarte a cumplir tus sueños. Aunque te enojabas mucho conmigo por lo del dinero, todo salió bien y nos la pasamos increiblemente. Fue de las primeras veces en que me percaté de la envidia que causábamos entre nuestros conocidos. La verdad es que lo disfrutaba.


Otro domingo que salimos de la ciudad, planeé todo para que tuviéramos un poco de mi mundo y otro poco del tuyo. Nos elevamos en globo, montamos una bicicleta doble y luego nos pasamos al Museo del Virreinato, para después comer juntos y finalmente volver a la ciudad. ¿Te acuerdas que pasamos a Mundo E y me compraste un regalo?


Esta imagen me encanta, del mismo dĂ­a, en el Museo del Virreinato. Nos la pasĂĄbamos tan bien juntos, aunque no hubiera nada que hacer, encontrĂĄbamos la manera de siempre estar sonriendo.


El día que salí hacia New York, que era uno de mis sueños de toda la vida. Recuerdo que de pronto llegaste al aeropuerto a despedirme, me hiciste tan feliz, en verdad no lo esperaba. Ese viaje fue maravilloso, pero nunca había extrañado tanto a alguien como te extrañé a ti. Ahí conocí a tu mono y lo tuve que traer para que te acompañara cuando yo no podía hacerlo.


Una foto de nuestro viaje a la playa. Después de mucho postergarlo, por fin se nos hizo viajar y nadar en el mar juntos. Aun recuerdo a esa pareja que estaba cerca de nosotros y lo fácil que era pensar que nosotros podíamos tener lo mismo. Fue increíble. Criatura marina, que habita en la espuma, esperando el beso del verdadero amor.


Otra de ese mismo viaje. Aun recuerdo lo bonito que fue conocer a todas esas especies marinas, nadar entre ellas sin chaleco en altamar y poder snorkelear unos minutos para volver a la superficie. Era como si todo saliera bien para nosotros dos. Me encant贸.


Una visita que hicimos a tus amigos, Mariana y su novio Andrés. Ese día me gustó por que sentí que era parte de tu vida, platicando con ellos y llevándome bien con tus amigos era una parte esencial de mi vida. También en ese sentido, creo que todo siempre se dió solo. Lo disfruté a cada momento. Espero que tu también lo hayas hecho.


Otro fin de semana de viaje, ese día nos fuimos a Cacaxtla y ya que salimos de ahi, pasamos un par de horas por Puebla. Me encantó el hecho de haber compartido esos mini-viajes a tu lado. Sin lugar a dudas esa era la forma en la que prefería pasar mis días libres; supongo que por eso insistía tanto en verte e inventaba cosas.


Otro día de visita a La Purísima. Aunque ese día lamentablemente lo terminamos mal, me la pasé muy bien contigo, por que ya tenía mucho tiempo que no bailábamos. En verdad disfrutaba demasiado bailar contigo. Era sexy, divertido y también provocaba envidias. Me encantaba que me tomaras de la mano en los antros. Me sentía seguro.


Europa. Siempre me acordaré de nuestros días en Roma. Es lo más cerca que estuve de vivir contigo, de dormir, trabajar, desayunar, comer, pasear, cenar, pelear, disfrutar todo juntos. Esos días me marcaron para siempre. Muchas gracias por caminar a mi lado.


El día que subimos a la cúpula de la Basílica de San Pedro es un día que nunca olvidaré, recuerdo que desde la primera vez que nos vimos, me contaste de esa experiencia y yo pensaba, quisiera hacerlo contigo. Se me cumplió mi sueño y créeme que nunca lo voy a olvidar.


Viaje de fin de semana a Florencia. Me encant贸 que me contaras todo lo que me contaste durante nuestra visita al Palazzo Vechio. Era maravilloso conocer cosas a tu lado. Recuerdo a David y lo mucho que nos enamor贸. Todo era divertido.


París. Después de nuestra separación nos encontramos en París, cerca de la Gare du Nord. Recuerdo que te vi y tuve que correr a abrazarte. Te extrañaba tanto. Me enamoré de Paris, excesos por doquier, pero lo que me enamoró realmente fue conocerla contigo. En París fue donde te propuse matrimonio, primero en la Torre Eiffel y luego en Notre Dame. Completamente enamorado.


Londres. De las ciudades que mรกs me gustaron de Europa y estoy convencido de que fue por el hecho de que, a pesar de tener una serie de problemas, estuvimos juntos cuidรกndonos y sacรกndonos mutuamente de nuestros malos ratos. En el London eye, en el London eye. No nos importaba ni quedarnos sin Underground. El amor...


Barcelona. Tengo muchísimos recuerdos padrísimos de Barcelona, por que es la ciudad en la que realmente conocí a tus amigos. Asistimos a la hermosa boda de Marlene y Carles y aunque a veces no nos entendíamos, conocimos muchísimas partes de la ciudad. Nuestros viajes express. Recuerdo cómo provocábamos celos. La Sagrada Familia. Uff.


Granada. El día que visitamos la Alhambra. Nunca creí conocer tantas cosas que me marcarían tanto en tan poco tiempo. Nunca olvidaré Granada. Recuerdo a la gitana misteriosa y lo mucho que te enojaste conmigo. Yo solo quería pasarla bien a tu lado y comer kebabs y durums. ¿Recuerdas la catedral?


Lisboa. Cómo podríamos olvidar Lisboa. Yo creo que fueron de mis días favoritos, aunque a veces peleamos, caminábamos mucho para conocer lo más posible y disfrutamos demasiado. Chun-Li, las australianas, tus libros, los archivos, el avión perdido, esos días fueron maravillosos. Gracias por dejarme estar a tu lado.


La Torre de Tokyo. A pesar de haber tenido tantas experiencias negativas en Japón, tuvimos la madurez suficiente para pasar una noche maravillosa, que marcó toda mi estancia en ese maravilloso país. Monito, el único motivo por el cual fui a Japón, era para estar a tu lado y como siempre, me sorprendía que las cosas se dieran. Perdóname por esos días grises, no los merecías.


Como podrás ver, nuestra relación fue mucho más que un simple noviazgo, fue un periodo en el cual nuestras vidas estuvieron en perfecta sintonía y debo darte las gracias por haber permitido entrar a tu familia, con tus amigos, a tus secretos, tu corazón y tu alma. Nuestro amor nos permitió conocer muchas partes del mundo y creo que por todo lo bueno que vivimos, no debemos dejar que pase desapercibido el día de hoy.


El día que nos separamos y llegué a Münich, en Alemania, mientras esperaba a Gus, en la televisión de un Burger King donde comía, pasó el video de Videogames de Lana del Rey; a pesar de que ya la había escuchado, esa vez me di cuenta de que sentía todo eso por ti y estaba dispuesto a luchar con todo lo que fuera necesario para hacerlo funcionar. Por que a pesar de la distancia, heaven is a place on earth with you.



Antonio & Victor