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COMPRENDER

BEBIDAS DIURÉTICAS © El agua representa más de la mitad de nuestro peso total corporal y desempeña un papel importante en la mayor parte de la funciones del organismo. Asegura, por ejemplo, la eliminación de desechos a través de la orina, etc. Para que nuestro cuerpo conserve la cantidad de agua que necesita, y compensar de esta manera las cantidades que se pierden con la transpiración, la orina, etc., es necesario beber agua regularmente. Es difícil indicar el número exacto de litros necesarios ya que el metabolismo, los hábitos alimentarios y el modo de vida (si practica algún tipo de ejercicio) de cada persona son diferentes. En general, es aconsejable beber entre 1,5 y 2 litros al día. Tomando alimentos como frutas y verduras nos aseguramos también un aporte de agua complementario y, además, nuestro organismo produce igualmente una cantidad de agua. Pero, ¿todas las bebidas que tomamos sirven para completar nuestras reservas de agua? Algunas tienen la reputación de ejercer un efecto diurético, es decir, que sirven más para eliminar agua que para reconstituir las reservas. En otras palabras, hacen que aumente el volumen de la orina.

CAFÉ, TÉ,…: UN EFECTO LIMITADO El café, el té, la cola y la leche chocolateada son cuatro ejem38

plos de bebidas que tienen un ligero efecto diurético. Todas contienen cafeína o bien teobromina que son dos sustancias diuréticas. Un reciente estudio revela que el efecto diurético del café y del té es insignificante si se bebe regularmente y en concentraciones normales. En estas condiciones, estas bebidas simplemente contribuyen a aportar la cuota diaria de agua que se necesita.

ALCOHOL: UN EFECTO MAYOR No ocurre lo mismo con las bebidas alcohólicas. El efecto diurético de las bebidas alcohólicas es más elevado. A grandes rasgos se puede decir que, por cada mililitro de alcohol (no de bebida alcohólica) que se consuma, se eliminan 10 ml de agua a través de la orina. Con la cerveza, este efecto se refuerza debido a la acción diurética que se le atribuye al lúpulo (planta cuyos frutos, una vez desecados, se emplean para aromatizar y dar sabor amargo a la cerveza). Una comida copiosa regada con un buen vino significa, aunque parezca mentira, dar un golpe bajo a nuestras reservas de agua corporales. El fenómeno de la lengua de trapo o boca seca es, de hecho, una señal de nuestro organismo para advertirnos de que es necesario que intervengamos rápidamente o podremos sufrir una deshidratación.

OCU-SALUD N°38 OCTUBRE-NOVIEMBRE 2001

LAS PLANTAS MEDICINALES Las plantas medicinales como, por ejemplo, la cola de caballo, las hojas de abedul, la raíz de la gatuña, el ortosifon… se sitúan en un lugar intermedio entre las bebidas y los medicamentos diuréticos. Generalmente, estos productos se venden en las farmacias o en las herboristerías. El efecto diurético de algunas de estas plantas está indicado en el envase. Sin embargo, este efecto en muy pocas ocasiones ha sido estudiado en profundidad. Así pues, el consumidor no tiene muchas garantías en cuanto a la veracidad de las afirmaciones que se reivindican en estos productos. Se ha probado que puede ser peligroso tomarlas en grandes cantidades, ya que, entonces, pueden tener efectos secundarios comparables a los de los medicamentos diuréticos.

Si usted toma plantas medicinales, hágalo con precaución. Comuníqueselo a su médico y a su farmacéutico, ya que pueden tener interacciones con otros medicamentos o con otras plantas medicinales. Como precaución, no tome más de dos tazas al día, y tampoco durante un periodo superior a los dos o tres meses.

NADA COMO UN MEDICAMENTO El efecto diurético de las bebidas en ningún modo es comparable con el de los medicamentos diuréticos. Éstos pueden sernos útiles en circunstancias muy concretas (tensión arterial muy alta, insuficiencia cardiaca, etc.) pero no son inofensivos y tienen efectos secundarios importantes. Siempre deben tomarse bajo el control del médico. ■


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