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Nº 1.813 Domingo 26 de junio de 2011

POR FIN SOY MAYOR

CON LOS 18 A CUESTAS Doce jóvenes nos dejan entrar en su vida a través de sus mochilas Inés estudia Psicología y se declara atea y progresista. Le molesta el cliché de juventud sin compromiso y aboga “por encontrar otro orden social”.


26.06.11

EL PAÍSSEMANAL

Intro 6

DEL BRAZO Y POR LA CALLE Por maruja torres

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LA PASIÓN INGLESA Por javier cercas

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JOLIN, LA MADONNA CHINA La reina del pop en el gigante asiático. Por zigor aldama

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CON EL ROSTRO POR DELANTE Las primeras tarjetas de visita con foto de la historia. Por Julia Luzán

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PSICOLOGÍA: EL DOLOR DE LAS DESPEDIDAS ¿Cómo afrontamos el proceso del duelo? Por Xavier Guix. Ilustración de Alberto Vázquez

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Reportajes 28 28

ENTREVISTA CON CLEMENS HELLSBERG Las metas del presidente de la Filarmónica de Viena. Por Jesús Ruiz Mantilla. Fotografía de sofía moro

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MI VIDA DENTRO DE UNA MOCHILA Qué llevan a cuestas 12 españoles con 18 años. Por lucas arraut. Fotografía de chus antón

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LA MAQUINARIA DEL PODER Vehículos que han marcado la historia de España. Por jesús rodríguez. Fotografía de jordi sarrà

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DOS MENTES ÚNICAS Krista y Tatiana, siamesas: si una bebe, la otra lo siente. Por susan Dominus. Fotografía de Stephanie Sinclair

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VENECIA, ENTRE EL ESPLENDOR Y EL ABISMO Un proyecto fotográfico para mantenerla a flote. Por miguel mora

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Estilos de vida EN PORTADA. Abrimos las mochilas de los jóvenes. A través de sus

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MODA El traje del año y del baño. COCINA Helados. En buena compañía. ELOGIOS A LA FAMILIA Por rosa montero CORTAR EL REVESINO Por javier marías

objetos y prendas retratamos las inquietudes de una docena de chicos y chicas cuando acaban de cumplir 18 años. En la imagen, Inés, rodeada de una selección de objetos de los participantes en el reportaje. Fotografía de Chus Antón

64 Edita: EDICIONES EL PAÍS, SL. Miguel Yuste, 40. 28037 Madrid. Teléfono 913 37 82 00. Consell de Cent, 341. 08007 Barcelona. Teléfono 934 01 05 00. Depósito legal: B. 41.111/1989. Presidente: Juan Luis Cebrián. Consejero delegado: José Luis Sainz. Director: Javier Moreno. Subdirector: Goyo Rodríguez. Directores generales: Jesús Ceberio y José Ángel García Olea. EDICIONES EL PAÍS, SL, es una sociedad del GRUPO PRISA. Presidente: Ignacio Polanco. Consejero delegado: Juan Luis Cebrián. Adjunto al consejero delegado: Fernando Abril-Martorell. Este suplemento se vende conjunta e inseparablemente con el diario. El precio de los ejemplares atrasados es el doble del de portada. IMPRESIÓN: Dédalo Heliocolor, SL. A-2, km 48,500. 19171 Cabanillas del Campo (Guadalajara). © Ediciones El País, SL. Madrid, 2011.

EL PAÍS SEMANAL

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CORREO

La lucidez de Sampedro

Olor republicano en Sol

CARTA DE LA SEMANA

Me ha encantado el recorrido que Almudena Grandes ha hecho por la Puerta del Sol. Allí también está mi alacena sentimental; con mi abuelo, los domingos, junto a una taza de chocolate y un suizo. Recuerdo aquel local tan novedoso en los años sesenta que se llamaba Tobogán. Creo que fue el primer self-service en Madrid, junto a la casa de Los Cordero, frente a la confitería La Mallorquina. Y también el olor republicano: al comienzo de Arenal y en la segunda planta estaba la sede de Radical Socialista, el partido de Victoria Kent que, junto con “la mujer olvidada” Clara Campoamor, tanto hicieron para que las mujeres dejáramos de escribir al dictado. Encar Jurado. Aranjuez (Madrid)

¡Qué lucidez y coherencia! De siempre he sido una gran admiradora de José Luis Sampedro. Leyendo la entrevista que le han hecho, corroboro esa admiración. Intento destacar algunas de las repuestas que me resultan más atractivas. Desisto, todo lo que contesta es tan lúcido, coherente y sensato que me vuelve a dejar atónita y asombrada. Con 94 años, lo imagino sereno, tranquilo y esperando llegar al mar porque “ya está tocando la sal”. Ojalá, cuando se aproxime ese momento, los que continuemos aquí sigamos sus pasos, defendamos sus ideales y recordemos siempre su defensa de la solidaridad, la justicia y la dignidad. Maravillosa entrevista. María ángeles pérez. Huércal-Overa (Almería)

Dijimos: “Ya está bien” Impactante el artículo sobre los indignados del 15-M. Por fin una sublevación de calado por parte de la sociedad que, en resumen, ha dicho: “Ya está bien, hasta aquí hemos llegado”. Con tantas frases que me han emocionado, creo que sería maravilloso, ejemplar y digno que fuesen entregadas a los principales políticos de este país y que en un congreso organizado conjunta y explícitamente para la ocasión, se fuesen turnando para que una a una, ante todos los micrófonos posibles, de forma alta y clara, fuesen leídas por estos a los que exigimos una corrección de nuestra democracia. Sería un atisbo de esperanza de que les importa algo el pueblo. Miguel Rodríguez. Carranque (Toledo)

El don de las palabras Soy italiano, y me gusta mucho leer EL PAÍS y El País Semanal. Me encanta saber que hay gente como vosotros, verdaderos periodistas, que hablan de la realidad y de las personas con sencillez, pero tocando el corazón de la cuestión,

‘El País Semanal’ invita a sus lectores a manifestar sus opiniones o comentarios acerca de los contenidos de la revista. Pueden enviar sus mensajes a elpaissemanalcartas@elpais.es o por correo a EL PAÍS SEMANAL. Miguel Yuste, 40. 28037 Madrid. Fax 913 37 82 72. Las cartas podrán ser editadas o abreviadas por necesidades de claridad o espacio. 4

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Miedo al VIH sin herir a nadie. En Italia, desafortunaSoy un cobarde. Acabo de leer el artículo damente, hay demasiadas personas que La vida en positivo de Guille y me he dado hablan de todo y de nada. Además, sé cuenta de que nunca me atreveré a decir: que una imagen puede decir más que mil palabras, pero creo también que “Tengo VIH”. Y sé que algún día tendré que decirlo, cuando tenga que acudir a la uruna palabra bien dicha puede cambiar la conducta en positivo de mil personas. gencia de un hospital por una torcedura de un pie o una apendicitis, nada que ver La palabra, después de la vida, es el don con el VIH, pero tendré que avisar a médimás grande. cos y enfermeras. Yo también soy paciente Mauro Guido. Correo electrónico del doctor Del Romero y gracias a su labor, ya no como profesional de la medicina sino como persona, mi mente sale reforzada de su consulta y así permanece durante Tengo 71 años y con su artículo La Puerta un tiempo hasta que vuelvo a darle vueldel Sol, Almudena Grandes me ha trans- tas: ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿por qué a mí?, portado a mi niñez. En un pueblo perdi- ¿qué pensará la gente?, no voy a tener una do al pie de los Andes, en Argentina, muerta digna… Como si no fuera más imtranscurrieron los primeros años de mi portante VIVIR que pensar en cómo vas a vida. Mi madre, que trabajaba en casa morir. Y entonces me toca volver a revisión, como modista, me sentaba en un ban- contar alguna cosa absurda para racanear quito a mi medida por las tardes y, mien- unas horas, pero que nadie sepa realmentras trabajaba, me contaba historias de te para qué las necesito, para que nadie su juventud, cantaba canciones o recita- sepa que te vas a pinchar, a revisar, a recoba poesías; pero lo más bello eran los ger resultados, siempre con la duda de si paseos que dábamos juntas por su ama- seguirán bien, tragándomelo todo yo solo, do Madrid. Siempre salíamos desde la pero que gracias a las personas que trabaPuerta del Sol, me explicaba cómo eran jan en el centro de Sandoval –Nati, Sonsolos tranvías y tomábamos este o aquel les, los analistas, la persona que coge el para ir aquí o allá. De este modo aprendí teléfono, el doctor Del Romero– te hacen a conocer Madrid saliendo siempre del nuevamente sentir persona. A la vida, te kilómetro cero. Con este artículo he vuel- toque lo que te toque, hay que sacarle lo to a sentir lo mismo que entonces, como mejor; y así vuelvo a mi oficina con las pisi mi madre estuviera a mi lado descri- las recargadas, pensando que realmente biendo detalles, olores, sonidos. Ella me soy como los demás, con mis cosas, ya enseñó lo que entonces se decía (¿se dice sean negativas o… positivas. Pero no voy a aún?): “De Madrid al cielo… y un aguje- firmar esta carta, soy un cobarde, nada que ver con Guille, un valiente. P rito pa verlo”. R. V. Correo electrónico María Elena Terson. Bonn

Desde la Puerta del Sol


intro PERDONEN QUE NO ME LEVANTE por

Maruja Torres

DEL BRAZO Y POR LA CALLE

as relaciones amistosas entre dos se definen, muchas veces, por la forma en que el dúo se manifiesta, en materia de contactos, cuando sale a la calle, va al cine o sube las escaleras. He conocido a gente –joven, sobre todo– que, debido a su inexperiencia y porque está tanteando la vida, no pasa del mucho darse con las palmas en las palmas o con las palmas en los hombros –ellos, claro: al grito de “¡Macho! ¿Qué hay, macho?–, y que inmediatamente conduce sus pinreles superiores a la seguridad de sus bolsillos. Las mujeres, quizá porque llegamos mucho más tarde a los tejanos –las modistas nos pusieron siempre los bolsillos cerca de la solidez de las caderas–, enhebramos –como dice Nuria Tesón– nuestros brazos instintivamente, entre nosotras.

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turas de mi detective Diana Dial en la novela que estoy empezando. De súbito caí en la cuenta de que muchas estaban tomadas desde lo alto de terrazas, a través de celosías situadas en pisos altos, revelando una instantánea, incluso, que cuando la tomé me encontraba casi a la altura del precioso minarete que adorna una de las mezquitas más hermosas y sobrias de la época mameluca. Fue el brazo de Adrián el que me condujo hasta allí. Mejor dicho, nos condujimos mutuamente: él también anda un poco flojo de remos. Debido a mi esplendor de rótulas he visitado Egipto después de múltiples incidentes y durante convalecencias bastante atroces: con dos férulas o con una, con dos muletas o con una, con bastón y sin bastón, pero a prudentes pasitos chicos; pero nunca había subido y bajado tanto como desde que volví a encontrarme con Adrián allí. De modo que, fíjate tú, la de escaleras empinadas y cairotas que hemos llegado a remontar y descender –eso es aún peor– Adrián y yo en busca de tesoros islámicos: de museo en madraza y de pequeña tienda en el bazar a gran mezquita. Eso sí, con precauciones y sin soltarnos del brazo.

“Lo mejor de nuestra amistad fue caminar por las calles beirutíes bien agarraditos”

A mí me gusta ir del brazo de los hombres. De las amigas, también. Naturalmente. Pero, sobre todo, de un hombre amigo. Eché mucho en falta esa costumbre mientras viví en Beirut, porque los árabes, incluso los más sueltos de cuerpo, no tienen el hábito de tocarnos con confianza: o creen que nos vamos a romper o creen que nos vamos a entusiasmar. Hay residentes extranjeros que, aliviados por las costumbres locales para camuflar en ellas sus propios embrollos, se han convertido entusiásticamente al sopor de miembros. Bueno, peor para ellos. En medio de aquella sequía de brazos cercanos hubo para mí un hombre: Adrián. Desde el principio de nuestra amistad lo mejor entre nosotros fue siempre –además de rajar a gusto mientras comíamos juntos casi a diario durante dos años e ir asentando nuestra amistad– caminar por las calles beirutíes bien agarradi- “Cuidado, peldaño camuflado”, advertía él. “Joder, pues tos del brazo. Nada eché más de menos cuando se jubiló y se re- anda que éste mide más del doble que los otros”, acotaba yo. Luetiró a su hogar tinerfeño. Por suerte, nos recuperamos en El Cairo, go caminábamos, del brazo, hasta un café. Y después de repostar, en donde vive la mitad del año. Él y su esposa egipcia, Violeta, otra escalada. Al atardecer, cuando Violeta nos recogía, terminado han trascendido Beirut, el lugar donde les conocí, y ahora tene- su trabajo de guía culta y exigente, y nos íbamos a cenar, éramos ya mos las cercanías del Nilo para disfrutar de nuestra amistad. un sexteto de brazos unidos, en varias combinaciones. “¿El baño, Volvamos a lo de tomarse por el brazo, y apretar esporádica- arriba o abajo?”, preguntaba yo. Y Violeta, sacudiendo resignadamente el codo del otro contra el costado: un “aquí estamos” mudo, mente la cabeza: “Abajo, querida, abajo”. “Vaya por Dios”. Y nos reconfortante. Se me ha ocurrido escribir hoy de ello porque he agarrábamos las dos, deslizándonos como dos sirenitas de edad estado mirando mi colección de fotos realizadas en Egipto –con madura, dispuestas a regresar a donde Adrián, en cuanto hubiéraesta gracia digital que la proveedora Providencia me ha otorgado– mos soltado las aguas, sin rompernos la crisma. P y que han de servirme para situar en el tiempo las próximas aven- www.marujatorres.com 6

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Ilustración de José Luis Ágreda


intro PALOS DE CIEGO por

Javier Cercas

LA PASIÓN INGLESA a fantasía central del nacionalismo consiste en creer que existe un alma de los pueblos y que todos los pueblos están dotados de ciertos rasgos que perviven, inmutables y eternos, desde el principio hasta el fin de los tiempos; para entendernos: los ingleses siempre han sido y siempre serán flemáticos; los franceses, petulantes; los alemanes, disciplinados; los italianos, cantamañanas; los rusos, borrachos; los españoles, anárquicos. Esta mentira monumental –y, sobra decirlo, venenosa– encierra sin embargo, como todas las “todos los animales excepto Napoleón…”. El motivo de ese cammentiras monumentales, una pequeña verdad, y es que, en de- bio es simple: la batalla entre hombres y animales representa en terminado momento de su historia, determinadas comunidades la ficción la guerra entre nazis y soviéticos y, como escribe Orwell, tienden a privilegiar determinados rasgos sobre otros. Es lo que Stalin “permaneció en Moscú durante el avance alemán”. Orwell ocurre, desde hace ya tiempo, con los ingleses y su pasión por la abominaba de Stalin, pero abominaba mucho más de la mentira, imparcialidad, por el juego limpio, que no por nada se conoce la injusticia y la parcialidad. en cualquier lengua con una expresión inglesa: fair play. No sé cuál fue el origen de esa virtud, pero seguro que está vinculada a Por supuesto, no todos los ingleses son como Orwell; tamsiglos de democracia ininterrumpida y de educación en la liber- bién existen los hooligans, exacto negativo futbolístico del fair tad. Porque lo cierto es que la pasión por la imparcialidad es una play y punto al que yo quería llegar. Dado que la final de la pasión de hombres fuertes, es decir, de hombres libres; para los Champions entre Barça y Manchester me pilló en un hotelito demás esa pasión es un lujo, y ni los esclavos ni los débiles se de la campiña británica, la vi en una cadena británica. El partipueden permitir lujos. No hace mucho do fue una confirmación de que el Barça puse en esta misma columna un ejemplo sabe jugar al fútbol como una orquesta del fair play británico, porque me acortocando La flauta mágica, pero no es a dé de una conversación que, según Bioy eso a lo que voy. A lo que voy es a una juCasares, Borges y él, mantuvieron el 3 de gada concreta. Ocurrió, si mal no recueroctubre de 1963. Aquella noche Borges do, en la segunda parte, cuando el Barça contó que en un College de Oxford hay ganaba ya 2-1. En ese momento Villa un memorial de guerra que registra en tocó el balón con la mano dentro del área mármol los nombres de sus estudiantes y Giggs pidió penalti. Era una jugada que muertos en la II Guerra Mundial; entre podía cambiar el curso del partido, inesos hombres figuran al parecer no sólo cluso –con el fútbol nunca se sabe- darle ingleses que lucharon contra Alemania, la vuelta, pero en la repetición se vio que sino también alemanes que lucharon no era la mano de Villa quien buscaba la contra Inglaterra. Borges y Bioy coincipelota sino la pelota quien buscaba la den en que esta ecuanimidad moral sería imposible en Alema- mano de Villa y que por tanto la mano era involuntaria y no nia, en Francia, en Argentina. ¿Por qué? Porque, asegura Borges, había penalti. Y fue entonces cuando ocurrió lo asombroso: los ingleses “son fair minded, lo contrario de fanáticos”. ¿gritaron los comentaristas ingleses que la mano de Villa era voluntaria y la jugada era penalti? ¿Insinuaron los comentarisHace unos días topé con otro ejemplo de esa pasión inglesa. tas ingleses al final del partido que la derrota era injusta, que los Figura en la correspondencia de George Orwell, un escritor que errores del árbitro habían decidido el partido y que la FIFA y no en los últimos años parece condenado a representar la quin- los defectos del Manchester y las virtudes del Barça era la restaesencia de lo inglés y a encaramarse en la incómoda peana de ponsable del resultado? No: sólo dijeron que la mano de Villa escritor nacional británico. Poco antes de que en 1945 se publi- era involuntaria y que la jugada no era penalti, y después del cara Rebelión en la granja –una parábola contra el estalinismo en partido lo remataron diciendo que el Barça había sido un camla que un cerdo llamado Napoleón representa a Stalin–, Orwell peón justísimo y que acaso era el mejor equipo de la historia, escribió a su editorial para pedir un favor de última hora. En el que es lo que al día siguiente repitieron los diarios británicos. capítulo VIII de la novela, cuando los hombres de una granja ve- Ahora, para ser justos, habría que preguntarse qué hubiera ocucina vuelan el molino construido por los animales, Orwell había rrido si ocurre lo mismo pero a la inversa, si no es la mano de escrito que “todos los animales incluyendo a Napoleón se tiraron Villa sino la de Giggs la que toca la pelota, si no gana el Barça sino el Manchester. No sé. Contesten ustedes. P bocabajo”, y ahora le pide a su editor que altere esa frase y ponga

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“Desconozco el origen de ‘fair play’, pero seguro que está vinculado a siglos de educación en la libertad”

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Ilustración de Gabi Beltrán


LA IMAGEN

OLER EL COLOR La ambigüedad de este mamífero-ave nos inquieta. No sabemos a qué atenernos. Es obra del diseñador Alexander McQueen, y se ha expuesto en el Metropolitan de Nueva York.

Por Juan José Millás

ongamos que tropezamos en el periódico con esta fotografía cuyo pie reza: “Abrigo de plumas de pato doradas”. Pongamos que recorremos la imagen de arriba abajo una y otra vez. Pongamos que nos conmueve ese híbrido entre ave y mamífero. Pongamos que se trata de una conmoción inquietante porque no sabemos si es buena o mala ni si debemos alimentarla o no. Pongamos que caemos en la cuenta de que quizá la mujer que viste la prenda no sea de carne y hueso, sino un maniquí de madera o resina sintética. Pongamos que esa ambigüedad nos proporciona también una experiencia ambivalente: ignoramos si nos gusta, pero ignoramos, sobre todo, si nos debería o no nos debería gustar. Pongamos que esa ambivalencia se multiplica cuando no tenemos otro remedio que reparar en la cabeza de la mujer, o del maniquí. Pongamos que sufrimos una reacción sinestésica, de modo que somos capaces de oler el color de las vendas y de las plumas de pato (una mezcla entre granja y hospital). Pongamos que el malestar nos empuja a buscar en la Wikipedia el nombre del creador de la prenda (Alexander McQueen). Pongamos que leemos: “El estilo de McQueen se caracterizaba por una brutalidad atemperada por el lirismo”. Pongamos que le damos la vuelta a la frase: El estilo de McQueen se caracterizaba por un lirismo atemperado por la brutalidad. Pongamos que recortamos la imagen y que la clavamos en el corcho de la pared. Pongamos que a medida que pasan los días, nos va conquistando y que cuanto mayor es la conquista, mayor es el disgusto que ésta nos proporciona. Pongamos que nos pegamos un tiro. P

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Fotografía de Chester Higgins (NYT)

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intro PERSONAJE

JOLIN, LA

MADONNA china Es la reina del pop en el gigante asiático. El modelo a imitar para decenas de millones de jóvenes. Toda una diva, que admira a Madonna, pero no tiene interés en el mercado occidental. Entrevistamos a la taiwanesa Jolin Tsai, de 30 años, antes de su multitudinario concierto en Shanghái. Por Zigor Aldama.

uando por fin hace su aparición estelar y más de 50.000 gargantas estallan en un rugido ensordecedor, cualquier escenario se le queda pequeño. Incluso el mayor campo de fútbol de Shanghái parece insuficiente para que Jolin Tsai (Taipei, 1980) se mueva a gusto. La indiscutible número uno del pop chino es una gigante que sabe explotar al máximo cada curva de su cuerpo. Sus extremidades parecen de goma. Salta y se contorsiona cual saltimbanqui sin perder el control de su voz, ni de un cuerpo de 1,61 de altura y 45 kilos. Ellos ni parpadean. Ellas toman buena nota del look, que tratan de copiar al día siguiente. Tienen dónde elegir, porque Jolin ha marcado un curioso récord: es capaz de cambiarse de modelito en solo 30 segundos. Un tiem-

CAMBIOS EN 30 SEGUNDOS. Sus conciertos son también un auténtico desfile de modelitos. Desde el ‘look’ de princesita hasta el de ‘dominatrix’. Se cambia en solo medio minuto. Arriba, en el concierto en junio en Shanghái. 12

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Fotografía de EMI Music | Zigor Aldama

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PERSONAJE

FRENTE A LA PIRATERÍA. La artista es capaz de vender millones de discos de cada trabajo suyo, un logro en el paraíso de la piratería. Abajo, recogiendo en 2007 dos de los Golden Melody Awards.

po en el que pasa de princesa de cuento de hadas que canta baladas con exceso de glucosa a dominatrix enfundada en cuero negro con luces en los pechos que se pasa la mano por la entrepierna antes de chuparse un dedo. Lady Gaga tiene en Asia una seria contrincante. Algunos de los diseños con los que Jolin aparece en el escenario coquetean con el surrealismo, lo mismo que el piano giratorio sobre el que se deja caer mientras el número uno del pop masculino, Jay Chou, trata de hacerse oír entre el rugido de un orgasmo colectivo. “¡Te quiero, Jay!”, exclama Jolin. Una plataforma hidráulica se los traga juntos, y se disparan los rumores sobre qué hay en esta pareja más allá de sus cameos profesionales. “He aprendido a pasar de lo que la gente dice de mí, de todos los cotilleos, que antes me afectaban mucho y hacían que me encerrase en mí misma”, asegura la reina del mandopop (pop en mandarín). Jolin debutó en 1998 en un concurso de la cadena televisiva MTV. En aquel precursor de Operación Triunfo dejó a todos boquiabiertos con su interpretación de The greatest love of all, de Whitney Houston. La Universal no dudó en contratarla, y al año siguiente la artista eclosionó con su primer álbum, Jolin 1019. Desde entonces, las principales discográficas del mundo se la rifan y ella ha ido creciendo con cada álbum, y ya suma 11, además de casi 60 premios; pruebas de que no es un producto de usar y tirar. No hay año en China sin un single de Jolin en el número uno de las listas de éxitos. Con su cuarto elepé, J-Game, consiguió vender un millón de copias en solo un mes, y en 2009, ya bajo el sello de Warner, que la representa ahora, rompió todos los récords: Butterfly ha colocado casi tres millones de copias en Asia, y la canción Slow life ha sustituido a la tradicional sirena del recreo en más de 3.000 escuelas taiwanesas. Según la prensa china, en 2010 se embolsó más de 14,5 millones de dólares, récord que en China solo supera Jay Chou. Basta con un vistazo a las carátulas de sus discos para intuir cuál ha sido la transformación de Jolin en la última década. De hecho, si

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no fuese por su característico tatuaje en el brazo izquierdo, uno podría pensar que las imágenes pertenecen a diferentes mujeres. En los cuatro álbumes editados por Universal domina un rostro angelical de niña que no ha roto un plato, y las pegajosas melodías están claramente dedicadas a un público adolescente que hace borrón y cuenta nueva con las generaciones anteriores. En 2003, ya con Sony, Jolin dio el primer estirón, como si hubiese pasado de la infancia a la juventud en un solo año. De repente, su cuerpo adquiere forma, y la actitud se debate entre lo aniñado y lo sexi. Nacen entonces los frenéticos bailes que se han convertido en su marca, y las baladas adquieren un ritmo más acorde con el que mueve a la economía y la sociedad. Tres años después, EMI Music confirmó la mutación: los pantalones se pegan a sus curvas y pierden casi toda la tela, sus labios se entreabren y la mirada adquiere un toque lascivo. Las ventas se dispararon hasta los 2,5 millones de copias, todo un récord para un territorio pionero en el terreno de la piratería, y Jolin copó el papel cuché del continente. La revista ‘AskMen’ le otorgó el año pasado el puesto número 39 de la lista de las 100 mujeres más sexis del mundo, uno por encima de Shakira, y 81 puntos –sobre una escala de 100– en el apartado de sex appeal. Quizá se les fue un poco la mano al describirla como “un cachorro sexual que se puede contorsionar para adquirir más formas que un globo”, pero lo cierto es que su nueva actitud le ha sumado seguidores. Este año no ha estrenado álbum, pero su fama no decae. Está a punto de acabar la gira de Myself, probablemente la más multitudinaria que haya llevado a cabo cantante asiática alguna. Ella explica su auge profesional con mesura: “He aprendido a controlar el espectáculo y a expresar mejor lo que siento. Cuando empecé no tenía ni idea de cómo funciona esta industria y estaba en la universidad, así que me dejé guiar por los profesionales. Luego he tomado las riendas para construir mi propia imagen. Me gusta enfrentarme a nuevos retos. Así el público no se aburre. Intento mantener ese punto de inocencia del principio, pero me hago mayor y quiero hacer un tipo de música más sexi, que, obviamente, tiene que ir ligada a mi apariencia”. A pesar de su dominio del inglés, Jolin no tiene intención de ampliar su horizonte. “No me interesa Occidente. Soy china y quiero triunfar en mi mercado, con el que ya me sobra, porque es gigantesco”. Internet parece darle la razón. Una búsqueda de Jolin Tsai en Google devuelve algo más de dos millones de resultados, mientras que su nombre en ideogramas chinos produce 26 millones. En el buscador del gigante asiático por excelencia, Baidu, esa cifra se multiplica por dos. “No tengo

Fotografía de Pichi Chuang (Reuters) | Zigor Aldama

“No me interesa Occidente. Soy china y quiero triunfar en mi mercado, con el que ya me sobra, porque es gigantesco”


PERSONAJE

“Madonna es una meta, el reflejo de una mujer que hace lo que se propone. Pero ella puede expresarse como quiera, y yo no”

ESTRELLAS INSPIRADORAS. Jolin Tsai, en el centro, entre dos estrellas occidentales a las que admira y en las que se inspira (por ejemplo, en los corsés): Lady Gaga (arriba) y Madonna.

intención de lanzar un álbum completamente en inglés, porque mi audiencia no lo entendería. Ni tengo la ambición de ir a Estados Unidos. Me da pena ver a otros artistas que sí lo desean y se ven obligados a ajustar su música y dejar de ser ellos mismos”. Jolin es un perfecto ejemplo de la cultura china. En autocensura, por ejemplo: “Para mí, Madonna es una meta. Tiene un carácter similar al que me gustaría tener a mí. Es el reflejo de que una mujer puede hacer lo que se proponga, lo mismo que un hombre. O más. Yo no puedo decir lo mismo. Ella puede expresarse como quiera, incluso utilizar la palabra F (por fuck, joder en inglés), algo que yo no puedo hacer. La sociedad, y sobre todo mi audiencia, que es mayoritariamente adolescente y joven, me mira y busca en mí un espejo en el que mirarse. Así que, en público, tengo que dar ejemplo”. Y en las letras de sus canciones, sin referencias políticas. A pesar de que Taiwán se rige por un sistema democrático capitalista, los artistas de la “provincia rebelde” de China, que es independiente de

facto, tienen muy presente que su mercado está en las entrañas del Gran Dragón. Y para actuar al otro lado del Estrecho las letras han de pasar por las manos de los censores chinos, así que es mejor dejar a un lado las convicciones sobre libertades y derechos humanos, elementos que el periodista ha de aparcar también en la entrevista. No obstante, Jolin apuesta por una música sin fronteras. No le importa que la comparen con Britney Spears o Lady Gaga, pero sí le molesta que la acusen de copiarlas. “La música ya es global, y no tiene las limitaciones que van ligadas a los Estados. Hablar de copia no tiene sentido, ni en China ni en España. Simplemente, las canciones tienen que gustar al público. No creo que haya que introducir elementos chinos para que suene china”. Lo que sí le preocupan son las copias y las descargas ilegales, otro fenómeno global en el que China toma la delantera. “Peligra el talento de los músicos. Queremos promover las descargas legales, pero el fenómeno de la piratería es imparable, y no podemos combatirlo dejando de crear. Porque la gente sí que paga por ir a un concierto. Así que tenemos que mejorar el espectáculo en vivo y superarnos en el escenario. Sin duda, este momento de transición puede ser una amenaza para los grupos más modestos, pero a largo plazo creo que Internet es una gran oportunidad que, como muchos otros sectores, la música tiene que aprender a rentabilizar”. P

Puede que China sea la fábrica del mundo, pero si hay algo que no produce son estrellas de la música. Mal que le pese, esas todavía las tiene que importar de Taiwán. Aunque este país solo suma 23 millones de habitantes, domina el panorama musical del mercado de más de 1.350 millones de ávidos consumidores que supone la China continental. Jolin Tsai, Jay Chou, S.H.E., Mayday o F.I.R. son algunos de los nombres que se han encumbrado a lo más alto de la música china para consumo de masas. “Es verdad que el marketing todavía importa más que la calidad de la música”, reconoce Ella, la E del acrónimo que da nombre a la girl band más exitosa de China, S.H.E., que se encuentra varada después de que Selina, la S, sufriera un accidente mientras grababa una serie de televisión. “La penetración de grupos extranjeros es menor, porque el público quiere productos que se adapten a su cultura”, apunta Hebe, la H que falta para cerrar el trío. Claro que eso no impide que fenómenos como Lady Gaga o Justin Bieber estén entre los que más tirón tienen en China, aunque difícilmente conseguirán vender un disco original, y que megaestrellas de estilos tan diferentes como Beyoncé o Bob Dylan incluyan al gigante asiático en sus giras mundiales. Y con gran éxito de público. Pero ni siquiera los más grandes de la música son capaces de competir con los grupos de la pequeña isla asiática, cuyos tentáculos llegan a países como Malasia, Singapur, Corea del Sur e Indonesia. “En Taiwán está el I+D de la música en mandarín, y en China, el mercado”, reflexiona Faye, voz de otro de los grupos número uno, F.I.R, acrónimo para fairytale in reality (fantasía en la realidad). A diferencia de otros, sus componentes se declaran cristianos y demócratas, y sí se ven como un engranaje del motor que puede impulsar cambios sociales. “No hay que escribir las canciones de forma explícita para hacer llegar el mensaje”, añade al ser preguntada por la censura. Sin embargo, como sucede en todos los aspectos de la economía, China también va acortando las distancias sobre el pentagrama musical. “Cada vez hay más bandas interesantes en el continente y puede que terminemos perdiendo la ventaja”, prevé Jolin. Pero, hasta ese momento, Taiwán reina en China. “No sé por qué, pero el público nos dice que nuestras letras conectan mejor con ellos que las de los del continente”, comenta Ella.

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EL PAÍS SEMANAL

Fotografía de Kevin Mazur | Warner | David McGough (Getty Images)

Taiwán, fábrica de estrellas para Asia


intro

10 PREGUNTAS A EUGENIO RECUENCO

“ME METÍ A HACER FOTOS PARA NO SALIR TAN FEO EN ELLAS” EUGENIO RECUENCO. Fotógrafo de moda y realizador madrileño, de 42 años. Famoso por la espectacularidad de sus producciones, es el responsable de las campañas de publicidad internacionales de Nina de Nina Ricci y Aire Loco de Loewe, entre otras.

¿Por qué se metió en esto? Para evitar salir tan feo en las fotos. ¿Cuándo se dio cuenta de que tenía una voz propia? Cuando los clientes dejaron de cogerme. No hacía lo que los demás. En la universidad me hicieron creer que era un artista. Los clientes se empeñaron en convencerme de que era una mierda. ¿Qué hay peor para usted que un creativo publicitario? Uno que no escuche. En todo caso, creo que nos tomamos demasiado en serio este trabajo. No estamos salvando vidas. ¿Por qué tantos fotógrafos de moda pasan tanto de la moda? Este puede ser un mundo bastante insoportable. ¿Se siente un ‘hippy’ en un mundo de pijos? Me siento un trabajador que aún no ha perdido la perspectiva de dónde viene. Si eso es ser hippy, soy uno de pancarta. ¿Y de dónde viene usted? De una familia obrera, como el 85% de los españoles. No has superado a tu padre por que él fuera en mono a una fábrica y tú lleves corbata. Seguimos siendo obreros, parte de la misma maquinaria. ¿Qué opina del fenómeno de los fotoblogueros? Hoy no se sabe bien qué es bueno, malo o hacia dónde vamos. Y ese desconcierto se aprovecha para colar cosas. No quiero decir que sea malo, solo que el tiempo lo juzgará. Como a todos. ¿Qué es lo que más odia de las revistas? El miedo a arriesgar. Si no podemos divertirnos trabajando en ellas, apaga y vámonos. ¿Los fotógrafos de moda en España están condenados a solucionar las superproducciones a base de chapuzas? Sí. Las revistas, gobernadas por comerciales, se aprovechan de la ilusión del fotógrafo, que acaba poniendo pasta de su bolsillo porque no puede evitar hacerlo lo mejor posible. Eso nunca tendrá solución. ¿También a usted le resulta tedioso retratar a celebridades? No me hacen esos encargos. Piensan que las voy a sacar feas. P

Por Lucas Arraut. Fotografía de Óscar Carriquí

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intro FOTOGRAFÍA

Rostro DELANTE

CON EL POR

Primero daban la mano, luego el cuerpo. La moda de las tarjetas de visita con foto arrasó a mediados del siglo XIX. Perseguidas por los coleccionistas, fueron un objeto codiciado, como este álbum personal del escritor Pedro Antonio de Alarcón. Por Julia Luzán. JACOBO LUIS FITZ-JAMES

EMILIO CASTELAR

MARÍA DE LAS MERCEDES DE ORLEANS

ÁNGEL DE SAAVEDRA

DOLORES DE ALCALÁ GALIANO

MARIANO SORIANO FUERTES


ALEJANDRO DUMAS

EL MARQUÉS DE SALAMANCA

omo en un juego de cartas. Repartir y ganar amigos. Una singular forma de ofrecer respeto y amistad sacando del bolsillo la propia identidad reflejada en una fotografía. Las cartes de visite (las tarjetas de visita) popularizaron la fotografía gracias a André Adolphe Eugéne Disdéri, un desconocido pintor y fotógrafo francés, quien patentó en 1854 una cámara de óptica múltiple, de ocho objetivos, con la que logró con la misma placa varios pequeños retratos. Toda una revolución. Hacerse una fotografía era un lujo, y caro. Con la nueva cámara, el proceso se abarató y la tarjetomanía invadió Europa. Aquel que aspirara a ser alguien en la sociedad de mediados del siglo XIX debía tener su retrato impreso. El método Disdéri alcanzó una enorme popularidad. Una fotografía costaba en 1862 100 francos, mientras que por 25 retratos-tarjeta con dos poses se cobraban 30 francos, y únicamente 70 francos por 100 tarjetas con cuatro poses. El negocio fue de los que hicieron época y proliferaron los profesionales del retrato especializados en vender fotos de personajes prominentes, ricos, famosos o, incluso, delincuentes.

C

MARQUÉS DE HEREDIA CARRIÓN

CAROLINA CORONADO

EL REY AMADEO I

Para fijar esa vieja estampa del tiempo se han unido un escritor costumbrista-realista, Pedro Antonio de Alarcón (Guadix, Granada, 1833-Madrid, 1891), y una colección de cartes de visite coleccionadas por el autor de Diario de un testigo de la guerra de África. 120 tarjetas conforman la exposición Una imagen para la memoria. La carte de visite, seleccionadas de entre las 500 que guarda la biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano, donadas en 1997 por el último antepasado del escritor, Miguel Valentín de Alarcón. “Recopilar estas tarjetas es EL PAÍS SEMANAL

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Reivindicación a la vez de la azarosa vida del autor granadino que evolucionó de las ideas liberales y revolucionarias a posiciones más tradicionalistas. Sus fotos recuerdo se ligan con episodios como los de la cuerda granadina, su grupo de amigos gamberros, luego trasplantados a Madrid, o las de los generales de la guerra de África de 1859, O’Donnell, Zavala, Ros de Olano, Prim. En el criterio de selección de las tarjetas de visita, Yeves ha escogido los rostros de aquellos que tuvieron un trato cercano con Alarcón. Por ejemplo, la carte de visite del papa Pío IX se ilustra con el texto del escritor cuando fue recibido en audiencia en Roma el 2 de enero de 1861: “Tiene 69 años. Es alto, fuerte, su apostura revela a un tiempo una marcial franqueza y una infinita bondad”. Cuenta que se cayeron bien, tanto que el Papa le despidió con un castizo “vaya usted con Dios”.

LA DUQUESA DE MEDINACELI

EL COMPOSITOR ROSSINI

FRANCISCO ARJONA, ‘CÚCHARES’

NAPOLEÓN III

Las tarjetas de visita se daban, pero también se compraban en los estudios de los fotógrafos. Posiblemente, Alarcón no conociera de primera mano al emperador de Francia Napoleón III, ni a su mujer, Eugenia de Montijo, pero se permitió hacer una valoración política de su persona y coleccionar su tarjeta de visita, adquirida en París: “Negando como negaba al pueblo sus derechos políticos, que al menos son una cosa digna por lo inmaterial, Napoleón III ha reconocido los derechos de los animales, y perdónenme la expresión, aunque os parezca dura. Napoleón estaba dando de comer al pueblo hace tres años como se da de comer a las bestias, el obrero no busca trabajo, se lo da el emperador, el pan no sube para el obrero; cuando sube, los ricos pagan el exceso de precio y el obrero sigue comiendo barato, así trabaja como un buey y así se le da el pienso, este remedio empírico no hace sino aumentar el materialismo grosero de aquella raza. Es decir, Napoleón ha convenido con la vil filosofía de la plebe en que lo esencial de esta vida se reduce a comer bien”. Cuando Alarcón escribía los libros de sus viajes sabía que estos debían ilustrarse y esa era la razón de que comprara algunas de las tarjetas de visita que luego llevaba a sus álbumes. Era un negocio próspero y los fotógrafos hacían caja vendiendo los retratos. Aunque Alarcón en contadas ocasiones recurría a ellos, a él le daban, sin pedirlo, cientos de tarjetas de visita, tal y como contaba en un artículo: “En el mismo coche viajaban un caballero y una señora jóvenes y recién casados que iban a Ancona, donde el marido tenía sus estados y familia. Y digo sus estados porque el marido es como si dijéramos

Nobles, aristócratas, políticos, artistas, escritores, la colección de Alarcón es rica en personajes que son a la vez amigos fruto de la curiosidad”, comenta Elena Hernando, directora de la Fundación Lázaro Galdiano, quien cogió al vuelo la idea de asociar la exposición con la edición de este año de PhotoEspaña, dedicada al retrato. Juan Antonio Yeves, director de la biblioteca de la fundación y comisario de la muestra, lleva meses husmeando entre papeles para dar con las señas de identidad de infinidad de personajes con poso histórico. En el despacho del palacete neorrenacentista de Parque Florido, la sede del Museo Lázaro Galiano en Madrid, entre el sillón ajado y la librería vitrina que fueron propiedad de Alarcón, Yeves comenta con pasión el itinerario de esta exhibición, de la que recalca que no es una colección de fotografías, sino “el álbum de los amigos del escritor”.


un conde reinante. Ya tengo en el bolsillo su retrato…”. No le volvió a ver en la vida. Nobles, aristócratas, políticos, artistas, escritores, la colección de Alarcón es rica en imágenes. De todos recibió su tarjeta y a muchos los tuvo por amigos. Yeves los ha identificado uno por uno viendo álbumes –un coleccionista le llevó 2.200 fotos para ayudar en la labor detectivesca–, revistas o grabados. Muchas se muestran con textos de Alarcón sacados de su correspondencia, como en la carta, fechada el 31 de diciembre de 1867, en la que Alarcón escribe a Juan Valera para felicitarle por su casamiento. “Mi querido amigo, sea enhorabuena y por muchos años… Dios le dé a usted prontito fruto de bendición y verá usted lo que es bueno. A trabajar, don Juan, verá usted ahora cuán fecundo es el tiempo, y todas las horas que perdía preguntando a los músicos de los bailes y a las cortinas de los gabinetes cómo se llamaría su futura compañera de usted, las podrá dedicar ahora a las musas, de quien nunca es rival ni se muestra celosa una compañera discreta como sé que es la de usted”. Un fotomontaje hecho por Disdéri muestra a los personajes que acudían a su estudio en París. Es un mosaico de los españoles ilustres, en el que aparecen entre otros la reina María Cristina, Narváez, la condesa de Montijo, la duquesa de Alba, Prim, Ventura de la Vega y, en primera fila, Alarcón. La admiración del escritor por el general Prim, duque de Reus, firmado por Nadar, uno de los mejores fotógrafos de su tiempo, queda patente en estas líneas enviadas a su amigo Juan Valera: “Imposible es que te defina la manera que tuvo el conde de Reus de pronunciar su discurso. Al principio le interrumpieron vivas y aclamaciones; al final, todo el mundo

lloraba, todos llorábamos, mientras que el gran batallador, al pie de los estribos del corcel, parecía transportado a los días de Jaimes y Berengueres”. O cuando conoce al compositor Rossini: “Cuál sería mi sorpresa, mi turbación y asombro al verme a dos pasos de él. Ver a Rossini delante del piano equivalía a ver a Mirabeaux en la tribuna, a Napoleón a caballo o a Lord Byron escribiendo”. Los mejores fotógrafos de su época firman las tarjetas de visita. En ellas se reconoce el estilo artístico de Nadar, el preciosismo de Laurent o Gustave Le Gray, de Alexandre Kent, de Pedro Martínez Hebert, y, por supuesto, el de Disdéri. La moda de las pequeñas tarjetas de visita termina hacia 1880. Los nuevos formatos de retratos se hacen más grandes y vistosos. Los álbumes de tarjetas de Pedro Antonio de Alarcón son su memoria más íntima, “no tanto una colección de celebridades, sino de sus amigos”, afirma Yeves. “Con ellas se puede JUAN PRIM, ver lo que significaba socialmente la fotografía, DUQUE DE REUS quién las compraba o cómo funcionaba el coleccionismo”. Alarcón dio en el clavo cuando reflejó su estado de ánimo al observar su retrato al óleo. “… Tal vez pienso que mañana, / cuando de mi edad lozana / rastros queden En el álbum de tarjetas solo en ti, /dirán mi vejez ufana / a mis hijos: de visita de Pedro Antonio de así fui. / Tal vez pienso que algún día / (cuando Alarcón figuran todos los Dios llamarme quiera) / buscará tu compañía / generales que combatieron en esta dulce esposa mía, / para decir: así era. Tal la guerra de África, donde el vez pienso que quizá, / al cabo de muchos escritor fue testigo directo. años, / nadie te conocerá, / y un extraño a otros Los militares respondían a sus extraños / dirá al verte: quién será / y que, al cartas con despedidas comprarte, atraído / por lo antiguo de tu traje / cariñosas para “Pedrito” o o por tu buen colorido, / les dirá: este personaje “Perico”. no debe de haber existido”. 쎲

Los amigos generales

‘Una imagen para la memoria’ se inaugura, dentro de PhotoEspaña 2011, el próximo día 29, en la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid.


intro PSICOLOGÍA

EL LAS

DOLOR DE

Despedidas

Sufrir pérdidas es motivo de lágrimas y exige un proceso de duelo para recomponer nuestra identidad. Por Xavier Guix. Ilustración de Alberto Vázquez

ada más nacer empezamos a morir. Es una manera de contemplar el inequívoco hecho de nuestra dualidad existencial. Vida y muerte como expresión de la radicalidad de nuestro vivir. El eros y el thánatos, la alegría y la tristeza, el caos y el orden, la conservación o el cambio. Por medio, toda una vida. Nunca llegamos a ser porque siempre estamos en movimiento, devenimos imparablemente. Sin embargo, nos agarramos a las cosas y a las personas en un intento de eternizar su existencia y vencer, ilusoriamente, el miedo a la muerte. Es una manera apegada de cerrar los ojos al hecho de que la vida es impermanente, y que, en su tránsito, vamos a perder unos cuantos equipajes. El camino de la renuncia y la aceptación, forzado por las pérdidas, suele estar adobado de duelos, de dolorosos desgarros del alma cuando se trata de seres queridos, que se llevan también algo de nosotros. Con los que se van, nos vamos en parte. No será suficiente con reconstruirnos, como se suele decir, porque lo que se fue era un vínculo tejido entre dos al me-

N

nos. La vida nos plantea un reto: asumir las tareas del duelo, como titula su libro la psicoterapeuta Alba Payás. La más importante, sin duda, convertir la destrucción en transformación personal. Ese es el sentido profundo de la experiencia de morir. DE PÉRDIDAS Y GANANCIAS

Nada nace ni nada perece. La vida es una agregación; la muerte, una separación (Anaxágoras) Todo lo que amamos, desde las personas hasta aquella estilográfica heredada, junto a toda clase de identificaciones, se convierte en extensiones de nosotros mismos. Aunque pertenecen a la vida, lo sentimos como propio y acaba por constituirnos. Se trata solo de un espejismo. No hay nada que nos pertenezca, más allá de la responsabilidad de ser sus depositarios durante un tiempo. Todo pasa a través nuestro, pero sin posesión. Sin embargo, creemos lo contrario. Al ponerle corazón sellamos afectivamente todo con lo que nos relacionamos. Lo confundimos como nuestro y luego lo sufrimos dolorosamente al perderlo.

La vida puede contarse por sus pérdidas y ganancias, aunque lo extraordinario es la interconexión que existe entre ambas. Limitarse a su contabilidad es como regalar la voluntad al azar. Entender que en la pérdida empieza la ganancia y que en la ganancia empieza la pérdida exige un cambio de visión sobre nuestra responsabilidad existencial. LAS TAREAS DEL DUELO

La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno (Calderón de la Barca)

Todo está interrelacionado y todo ocurre a la vez, solo que los sentidos ensalzan un extremo y desenfocan al otro. Es por eso por lo que ante las pérdidas escuchamos mensajes del tipo “esta puede ser una nueva posibilidad”. Es una música que tal vez suene fuera de lugar y sin sentido. Mas, en el fondo, es tan real como lo es el sentimiento de impotencia y desesperanza que asoma en ese instante. Quien esté sufriendo ahora mismo uno de esos azotes de la vida podría perfectamente decir que lo dicho hasta aho-

“Sellamos afectivamente todo con lo que nos relacionados, y luego lo sufrimos dolorosamente al perderlo” 24

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PSICOLOGÍA

“Nos pasamos el último tramo de la vida haciendo un honroso ejercicio de desapego para ir quedándonos en paz” PARA LLEGAR A

SABER MÁS 1. LIBRO – ‘Las tareas del duelo’, de Alba Payás Puigarnau. Ediciones Paidós. Se trata de uno de los trabajos divulgativos más extensos y elaborados sobre el tema del duelo, a partir del modelo terapéutico integrativo-relacional. Payás se formó en la Fundación E. Kubler-Ross, con quien compartió horas de estudio. 2. MÚSICA – ‘La misa de réquiem en re menor, K. 626’, de Mozart.

Necesidades relacionales básicas de las personas en duelo: 1. Ser escuchadas y creídas en toda su historia de pérdida. 2. Ser protegidas y tener permiso para expresar emociones. 3. Ser validadas en la forma de afrontar el duelo. 4. Estar en una relación de apoyo desde la reciprocidad. 5. Definirse en la forma individual y única de vivir el duelo. 6. Sentir que su experiencia de duelo tiene un impacto en el otro. 7. Estar en una relación donde el otro tome la iniciativa. 8. Poder expresar amor y vulnerabilidad.

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ra es mera literatura, conceptos abstractos e idealizados, puesto que nadie podrá entender la vivencia de un duelo aterrador: “lo que quiero es que me devuelvan a mi hijo”. Nuestras vidas parten de supuestos o convicciones sobre el funcionamiento del mundo a partir del cual ordenamos nuestro mapa mental: que el mundo es benevolente, ordenado y predecible, que la vida tiene un sentido y fin determinados y que somos capaces y valiosos. Pero cuando nos asola el misterio, el infortunio, la muerte antes de hora, súbitamente ese mundo se derrumba y se pierde el sentido. Se calcula que entre un 8% y un 10% de personas en duelo acaban presentando complicaciones. Mal adaptados a una cultura de la muerte, a menudo nos mostramos incapaces de identificar y responder al doliente, tanto en el momento de la muerte como en el tiempo posterior, lo que provoca una nueva pérdida. Nos falla la empatía, o la exageramos ante las expresiones de dolor, demandas y necesidades emocionales de la persona en el duelo. Con la buena intención de quitar sufrimiento o de buscar palabras y razonamientos oportunos, se producen expresiones de invalidación, desautorización, minimizaciones, rechazos, descalificaciones, impaciencia o desinterés. Complicamos aún más las tareas del duelo, que pasa por diferentes fases, siendo las más difíciles el aturdimiento y choque inicial, así como la evitación y negación posterior. Poco a poco, el duelo dará paso a un proceso de conexión e integración hasta llegar a la etapa de crecimiento y transformación. AFRONTAR EL DUELO

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene (Jorge Luis Borges)

Tendemos hacia dos tipos de mecanismos de afrontamiento: los orientados hacia la pérdida y los orientados hacia la restauración. Unas personas elaboran la muerte focalizando la atención en

la experiencia misma: expresan emociones, añoran, recuerdan y rumian acerca de la persona fallecida. Facilita la elaboración de la pérdida y contribuye a resituar la persona fallecida en la vida de uno mismo. Otras, en cambio, crean estrategias para manejar las situaciones de estrés que tienen lugar como consecuencia directa del duelo, como asumir un cambio de identidad, aprender nuevos roles o reestructurar creencias nucleares acerca de uno mismo en el mundo después de la pérdida. La clave para un buen proceso de duelo es la oscilación que tiene lugar entre estos dos tipos de afrontamiento. Hay otras maneras de reaccionar ante el dolor de la pérdida: el predominio de respuestas somático-sensoriales (agitación, temblor, sudoración) o respuestas emocionales (enfado, tristeza, sentirse culpable o buscar un culpable) o respuestas cognitivas (racionalizar, rumiar obsesivamente, subliminar la experiencia) o predominio de reacciones conductuales (mantenerse ocupado, ir deprisa, actividades de alto riesgo). Ante tales respuestas, incluso a veces los terapeutas caemos en la trampa de pretender eliminar esos síntomas, sin darnos cuenta de que el afrontamiento efectivo no es necesariamente aquel que mitiga la sintomatología, sino aquel que se revela eficaz en la promoción de la vivencia del duelo como proceso de desarrollo. Cuentan las mentes sabias que nos pasamos el último tramo de nuestra vida haciendo un honroso ejercicio de desapego de todo. Entre los varapalos sufridos, la perspectiva de un tiempo limitado y un conocimiento más profundo del ser humano, todo invita a ir quedándose en paz, con uno mismo, con los demás y con la existencia tal como ha sido. Por eso, algunas tradiciones espirituales contemplan el deseo de haber llegado a morir antes de que llegue la muerte. Probablemente sea una de las pocas maneras en que las pérdidas puedan elaborarse con serenidad. La misma que necesitamos ante el propio hecho de contemplar la muerte como un proceso propio de la vida. No puede existir lo uno sin lo otro. P


ENTREVISTA

Clemens

HELLSBERG “En la Filarmónica de Viena somos soberanos”

Preside la orquesta de referencia en el mundo y se encarga de guiarla hacia la modernidad. Su meta: que convivan el prestigio de la tradición y la innovación sin perder calidad. Por Jesús Ruiz Mantilla. Fotografía de Sofía Moro lemens Hellsberg nunca se toria comienza en 1842 rompiendo molplanteó otro destino que no des. Al principio, Otto Nicolai la constifuera el de ser músico y per- tuyó como una especie de academia. tenecer a la Filarmónica de Pero desde siempre se organizó soberaViena. Lo cumplió, como ahora hace na y democráticamente, y así lo ha hecho también su hijo mayor, que ha entrado hasta hoy. Todo lo que la afecta, a nivel en la orquesta. Y en su caso con creces. profesional y artístico, se debate en asamHellsberg es el presidente de la forma- bleas. Pero sus primeros pasos pioneros han ido dejando espacio a otros resquición desde 1997, año en que fue elegido por los músicos para representarlos des- cios de pesada tradición que a finales del siglo pasado hicieron que se encendiepués de haber ingresado en 1980 como sen ciertas señales de alarma. violinista y archivista. La orquesta más famosa del planeta Se trata de una orquesta atípica. De absoluta referencia, pero atípica. Su his- –la que todo el mundo reconoce por ser la

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CLEMENS HELLSBERG

encargada de inaugurar el año a ritmo de vals–, y una de las más prestigiosas, adolecía de una urgente puesta al día. Acusada con insistencia de racista y sexista, Hellsberg ha sido el encargado de dar paso a más mujeres y músicos de otras razas. Pero lentamente. No quieren perder cierta esencia vienesa y local, aunque el mundo de hoy, también el de la música clásica, debe mirar hacia delante. Aunque les pese a algunos. En el caso de la Filarmónica de Viena, actualmente patrocinada por Rolex, son conscientes de que necesitan cierta urgencia. Hasta 2001 no han admitido un miembro de origen asiático y hasta 2005 no les dirigió ninguna mujer. Simone Young fue la pionera, lo mismo que Anna Lelkes fue la primera miembro femenina en 1997, después de 20 años colaborando con ellos asiduamente como arpista. Legendaria en su sonido, con instrumentos fabricados y diseñados específicamente a sus reglas, colchón de directores históricos y casa fija de grandes como Gustav Mahler, que la dirigió durante 13 años, la Filarmónica sigue invitando hoy a las mejores batutas del mundo, desde los consagrados Valeri Gergiev, Zubin Mehta, Lorin Maazel o Daniele Gatti hasta nuevos valores como Gustavo Dudamel o Daniel Harding. Hellsberg recala en España asiduamente con sus colegas. En Madrid llevan una espina clavada que finalmente les ha reconciliado con su público. Hace 12 años sufrieron un pateo por una desconcertante interpretación del Bolero de Ravel que les obligó a debatir a fondo. Hace unos días, Hellsberg llegaba de Gaza, donde había ofrecido un concierto más que simbólico junto a Daniel Barenboim. Buscaba la paz de una afición que hace tiempo les había declarado la guerra. ¿Cómo fue su viaje a Gaza? Me resultó una experiencia agradable, intensa y emocionante. Me pareció un mosaico extraño, con mucha gente en la calle y las playas, nuevas mezquitas, nunca vi a nadie de mal humor, se mostraban curiosos, alegres, teníamos la sensación de que las fuerzas de Naciones Unidas tienen controlada la situación. Sentíamos que la gente sabía la importancia del momento. Había niños, fue crucial el gran discurso de Barenboim: valiente, diciendo soy palestino e israelí y puedo vivir con esas dos partes, ustedes tienen derecho a formar su propio país y alcanzar ese objetivo sin violencia. 30

EL PAÍS SEMANAL

Del violín al archivo

mente, abordaban el repertorio contemporáneo… Era todo muy novedoso. Debían conquistar el público para la música que se hacía en su época, lo que no era fácil. Se fundó en 1842, seis años antes de la revolución en nuestro país, y se comprometió políticamente, son corrientes. Pero cuando usted llegó, todo era distinto. Había un fuerte recelo para admitir mujeres y músicos de otras razas en sus filas. ¿Cómo podía ocurrir eso? No es una cuestión política o racial. Aun así hemos ido adaptándonos. No podemos comparar cómo estábamos hace 30 años y ahora. Los alumnos de otros países en los conservatorios han aumentado. Era muy raro encontrar un chino o un latino aprendiendo. Representaba toda excepción.

Clemens Hellsberg, de 57 años, ha dedicado su vida a la Filarmónica de Viena. Entró como primer violinista en la Orquesta de la Ópera Estatal, el cuerpo que forma la orquesta, en 1978, y desde 1997 la preside. También es archivero de la misma y como tal cuida toda la memoria de la formación. Hasta tal punto que es autor del libro ‘Democracy of kings’, una auténtica biografía de la orquesta vienesa creada en 1842. Su trabajo ha sido permanentemente reconocido como impulsor de una necesaria modernidad. Ha sido condecorado por el presidente austriaco, Thomas Klestil, y ha alentado durante su mandato la admisión de mujeres y músicos de otras razas en la orquesta. Su empeño en la admisión de la violinista búlgara Albena Danailova fue un claro ejemplo de su determinación a acabar con el sexismo en la misma.

Qué curiosa personalidad la de Daniel Barenboim: judío con pasaporte palestino, experto en Wagner… Está donde uno no se imagina que va a encontrarle. Cierto, es verdad. Como usted, cuando llegó a responsabilizarse de esta orquesta. Debía meterla en el siglo XXI, porque en muchos aspectos no es que estuviera en el XX, sino más atrás. Bueno, las cosas cambian. Se mueven, como las olas. Cuando la Filarmónica de Viena fue fundada era una orquesta avanzada, muy moderna. Sus miembros eran elegidos democrática-

Cierto, pero ahora es habitual y los músicos de la Filarmónica de Viena no creen que sean aptos todavía para el club. No, ya no es así. Nuestras audiciones se realizan tras una cortina desde hace 40 años. ¿Por ese y otros prejuicios? Bueno, no todas las orquestas lo hacen. En aquella época se adoptó esa decisión por eso y por no reconocer a alumnos de uno u otro maestro. Aportaba objetividad. Es mejor no saber quién está detrás. Sorprenderse. Como quiera verlo. Aunque en lo musical, lo que tampoco queremos son miembros que solo aporten virtuosismo técnico. ¿Cuáles son entonces las cualidades ideales para un músico de la Filarmónica? Técnica, pero también colores en el sonido, calidad humana y musical, personalidad. La perfección es fría y a veces solo eso no encaja en una orquesta. Me interesa mucho más la atracción que un músico me despierte muchas veces de forma irracional y luego trato de imaginar cómo encajará en la orquesta. Obviamente cuenta la relación que hayan mantenido previamente con nosotros en sustituciones, así vas aprendiendo nuestra propia manera de hacer y sentir la música. Desarrollar una sensibilidad para afrontar esa manera de interpretar es básico. Algunos se adaptan desde el principio; a otros les lleva más tiempo. Hay una especie de cuarentena. Pero muy activa. Usted la pasó. ¿Conoce los


trucos para superarla? Tenemos una audición en la Ópera Estatal. Después trabajan en la orquesta, hay una preparación de uno o dos años y después los miembros opinan sobre sus progresos y votan. Algunos entran, otros no y después existe la posibilidad de extender el periodo de prueba para un número. Repasemos las cifras. ¿Cuántos miembros extranjeros tienen? El 80% son austriacos, y el 20%, extranjeros. ¿Y mujeres? Actualmente siete. De entre… 148 miembros. Ya, ya sé, es poco. En fin. Hay que tener en cuenta que nosotros trabajamos en dos orquestas, la Filarmónica y la Ópera. Créame, si tienes familia… Nuestra profesión, con tantos viajes, cada noche una actuación. Eso se lo reprochará a usted su mujer en los mismos términos. ¡Clemens, déjate de conciertos y ven a casa! En fin, cuando fui elegido presidente hablé con ella y reflexionamos mucho. Los niños opinaban también. Ella estaba en contra, pero dijo que no quería ser un obstáculo para que lo aceptara. ¿También ella es músico? No, pero le interesa bastante. Mis hijos sí lo son. El mayor ya ha entrado, tiene 29 años y lleva cinco en la orquesta como violinista. La evolución de la Filarmónica de Viena siempre es interesante. Empezó como una formación avanzada y retrocedió. Pero ¿es algo propio de la institución o es la ciudad en sí, que se deja arrastrar por cierto conservadurismo? La ciudad es muy tradicional, es cierto. Pero es que también ha tenido sucesivos impulsos rompedores: la secesión, la Escuela de Viena, Freud… Sí, pero también es la ciudad de Sissi emperatriz, de los valses de Strauss; estoy convencido de que el arte nos aporta valores imperecederos y que la cuestión no es tanto si Mozart o Beethoven encajan en nuestro mundo sino si nosotros estamos capacitados para entender lo que ellos hacían en sus épocas concretas. Si uno se planta frente a La piedad de Miguel Ángel y no le cambia por dentro, o como dice Sarastro en La flauta mágica: quien no se muestra abierto a estas ideas no me-

rece ser humano. Si reflexionáramos a fondo sobre el arte, el mundo sería diferente. Uno tiende a ser muy escéptico con eso. Mire Hitler, conocía la música a fondo. Ya, pero no escuchaba el mensaje. La utilizaba para abusar. La música es objetiva, aire sonoro, dice Barenboim. A no ser que usted me diga que es subjetiva. ¿Qué cree? Le voy a contar una experiencia interesante. Referente a Wagner. Hace poco, tocando Tristán e Isolda caí en un detalle inmenso. Puedes perderte y sentir que estás metido en mitad de una obra grandiosa capaz de hacerte sentir individuo. Eres tú mismo, se recalca tu identidad en mitad de la grandeza. Cruzas una frontera curiosa.

pués. Puedo tener alguna explicación, pero no debo darla. ¡Hombre! ¡Han pasado 13 años! Creo que fue muy importante para nosotros porque nos dejó claro algo en lo que he insistido mucho: si tocamos muy bien es demasiado poco porque la gente espera de nosotros más que la excelencia. Debemos ser conscientes de que estamos obligados a sorprender. El problema es

“LA ORQUESTA DISCUTIÓ EN ASAMBLEA EL PATEO QUE SUFRIÓ EN MADRID”

Al pasar esa frontera, ¿es fácil emocionarse? ¿Llora usted a menudo o es todo un profesional? Como músico debes concentrarte en que funcione, cuánto debes poner de cabeza y cuánto de corazón. Pero habrá veces en que una desborde a la otra… A veces se te eriza la piel, sientes una experiencia física y emotiva. Parecida a la que te da leer un buen libro. Por ejemplo, he tocado la Heroica tres veces el otro día. Por la mañana, por la tarde y por la noche. Pero en ningún momento sentí que fuera música creada hace 200 años. Es que cada vez que se interpreta bien surge como algo nuevo. Es decir, se recrea. ¿Será esa la diferencia entre una buena y una mala interpretación? ¿La capacidad real de recrear? Imagino que esa es la meta, además de buscar una frescura constante. No habrá tenido esa sensación la noche que la Filarmónica de Viena fue pateada en Madrid cuando hicieron un ‘Bolero’ de Ravel desastroso. Puede volver a disculparse ahora. ¿Qué pasó? ¿Se acuerda? Hombre, claro, estuve allí. Fue una experiencia única. Se daría cuenta de que el público de Madrid no se anda con bromas. No pasan una. Ya, pero es que nunca habíamos tenido problemas antes y tampoco des-

que para ello es necesario arriesgar y no siempre salen las cosas bien por eso. Depende del grado de exigencia de los directores. Hace poco hemos hecho el ciclo de Beethoven con Thielemann en Berlín. Eso supone una enorme exigencia. A él no le importan los imprevistos, viene de la ópera y esas cosas pasan constantemente. Sabe controlarlo, superarlo. No le da miedo. Otros sí, algunos se asustan si ocurre algo. ¿Lorin Maazel se puso nervioso? No, tampoco fue eso. Pero se enfadó con ustedes. Y mucho. Ah, sí, sí. Mucho. Y en la siguiente asamblea importante de la orquesta lo discutimos a fondo y sacamos conclusiones. ¿Cuáles? El público tiene derecho a enterarse ya que aprendieron algo de aquello. Bueno, eso que le comentaba del nivel de exigencia. Vivir con esa obligación de estar por encima de la excelencia. En aquella noche la gente llegó a pensar que estaban ustedes borrachos. ¡No! Y no fue tampoco un desastre. Recuerdo conciertos peores. El problema con piezas así es que son demasiado conocidas. No habría pasado si se tratara de una sinfonía de Bruckner. Nadie podría controlar bien la salida y entrada de los instrumentos de viento, por ejemplo. El público de aquí es muy radical. Le viene de los toros. Si te mueves de sitio, te pitan. Regresamos tres o cuatro meses después con Zubin Mehta y fue un éxito impresionante. Le preguntaron si creía que el público se había reconciliado con la orquesta y fue él quien respondió: soEL PAÍS SEMANAL

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CLEMENS HELLSBERG

mos nosotros quienes nos hemos reconciliado con el público.

como Gergiev? Eso es lo maravilloso. Una vez nos dirigió, nos perdimos en un suspiro y lo agarró inmediatamente. La Filarmónica de Viena como observa- Cuando le pregunté la última vez que torio de directores es algo único. Por su- había hecho la pieza, me contestó: puesto, es una ventaja y un privilegio. “Hace 15 años”. Increíble su cabeza. Para ellos, supongo. Bueno, espero. Cuando hablas con otros músicos con orquestas que tienen titulares, nuestra ventaja es que estamos en contacto per-

Año Mahler. Entre el compositor y la orquesta tuvieron una relación intensa y conflictiva. Fue director de la Ópera, con la orquesta ofreció 44 conciertos en su vida. La relación tuvo sus más y sus menos. El sistema tenía sus problemas. Si el director era el encargado de la Ópera, puede funcionar, pero depende mucho de la personalidad y la psicología. Por la mañana estaban a sus órdenes y por la tarde él era el invitado.

“SI REFLEXIONÁRAMOS A FONDO SOBRE EL ARTE, EL MUNDO SERÍA DIFERENTE” manente con los 15 mejores y que no se quedan mucho tiempo. La prueba de que todo ha ido bien es cuando después de una gira se despiden y lo lamentan. En marzo y febrero hemos estado con Semyon Bychkov en Estados Unidos y Canadá. Tres programas agotadores, pero al final, bien, nos alegrábamos de volver a casa, pero no habría estado mal tocar tres o cuatro noches más. Eso es lo mejor. Me imagino que los directores que trabajan con ustedes llegan en una disposición muy humilde. ¿Lo notan? Nos tratan de forma diferente, saben que no hay intermediarios, sino que somos soberanos. Tratamos de tú a tú los programas, los ciclos, las grabaciones, y se esfuerzan por ser aceptados. Yo nunca fuerzo a la orquesta a aceptar un director; si noto que creen que no es el momento, lo dejamos. ¿Cómo se ponen de acuerdo en los directores que les acompañan? Lo discutimos en las asambleas. Los observamos, vamos a conciertos. Muchos actúan en Viena y podemos disfrutarlos. Además hablamos con gente de la que nos fiamos por el gusto que tienen, por su visión musical, como el propio Alfonso Aijón [promotor español, responsable de Ibermúsica]. ¿Y quién ha sido el más joven? Gustavo Dudamel. Y antes, Daniel Harding. Ambos son sorprendentes, pero el caso de Dudamel es excepcional. Nunca sabes de dónde va a brotar el talento. Por ejemplo, ¿quién pudo sospechar años antes que en Osetia surgiría uno de los músicos más deslumbrantes del presente, 32

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Algo un poco viciado. No era lo ideal. De ahí que otras orquestas hayan pasado a ser las tradicionales reservas de su sonido, como la Concertgebouw. Parece extraño cuando su lugar era Viena y la Filarmónica. ¿Qué pasó? Creo que el mismo Mahler lo evitó. Estoy convencido de que nuestra orquesta lo toca de forma apropiada. La relación fue complicada, pero él reconoció que Viena era su casa. Que por más que probaba otras a lo largo del mundo, la Filarmónica era la mejor. Y creo que nosotros lo interpretamos de la manera que él deseaba, es música esencialmente vienesa. Aun así, ¿no se sintió despreciado? Mientras estuvo en Viena, él fue increíblemente escrupuloso. Nunca se aprovechó de su situación para imponer a la orquesta sus composiciones. Estaba absolutamente volcado en la obra de otros, incluso de sus contemporáneos. Estrenó obras de Bruckner, Dvoˇrák… Cuando se hizo su Segunda sinfonía fue una proposición de la orquesta, no suya. Quizá, creen muchos, guardaba dentro de sí el deseo de que fuera la orquesta quien se lo pidiera y pocas veces se le hacía esa invitación. Puede, pero no abusaba nada. Lo hacía muy rara vez, a lo mejor una al año. En una ocasión, él pidió a la orquesta contratarla para ensayar antes de imprimir su Quinta sinfonía. Accedieron unánimemente y la orquesta rechazó cobrar nada. Fue en 1905, al año siguiente hicieron lo mismo con la Sexta. Y Mahler les escribió

una carta emocionante de agradecimiento. Una de las cartas más maravillosas recibidas nunca por la orquesta. Expresó su gratitud y dijo: “Estoy orgulloso de pertenecer a una comunidad que no solo se reúne por obligación, sino para estrechar los lazos comunes del arte, aquellos que conectan a gente completamente distinta”. Acaba de saltar una crisis entre el Festival de Pascua de Salzburgo y la Filarmónica de Berlín. Su director, Simon Rattle, ha renunciado a seguir haciéndolo a partir de 2013. Ustedes son la orquesta residente del festival en verano, ¿qué ha pasado ahí? ¿En qué les afecta? ¿Se harán cargo ustedes? Para mí siempre ha estado clara una cosa, no me gustaría meterme en esto, pero siempre creí que el Festival de Pascua fue algo centrado exclusivamente en Karajan. No tenía nada que ver con música religiosa ni nada parecido, estaba concebido para mayor gloria suya y de las óperas que programaba. Estaba claro que a su muerte debían haber intentado reconducirlo. Tanto Claudio Abbado como ahora Simon Rattle no se pueden comparar con él. Son directores distintos. Esa oportunidad se pasó. ¿No tiene sentido continuar? Fue un fallo del festival. Era una iniciativa privada en la que entraron la ciudad de Salzburgo y la región. Ahora Rattle dice que no hay presupuesto para lo que pretende. Las entradas son carísimas, mucho más que en verano. ¿Por qué pagar 180 euros por un espectáculo cuando en Aix-en-Provence puedes verlo por 108? Los sponsors se han ido retirando porque lo que les interesaba era apoyar a Karajan. La gente iba a verlo a él. Cuando desapareció debían haberlo reinventado. Hace dos años nos plantearon si queríamos hacernos cargo. Pero pedimos que nos dejaran hablarlo entre nosotros y con la Ópera Estatal. Creo que nos utilizaron para presionar a la Filarmónica de Berlín a alcanzar un acuerdo que finalmente consiguieron. Ahora no sé por qué se ha roto. Lo que sí me consta es que algunos políticos se han enfadado muchísimo. ¿Y han recurrido a ustedes de nuevo? No; de todas formas, nuestros compromisos en 2013 son muchos, sería imposible. P


CON LOS 18 A CUESTAS

MI VIDA DENTRO DE UNA MOCHILA Estrenan la mayoría de edad y lo expresan con lo puesto. Este es un retrato de las inquietudes de doce nuevos adultos españoles a través de los objetos y prendas con los que quieren presentarse al mundo. Por LUCAS ARRAUT. Fotografía de CHUS ANTÓN. Realización de NATALIA FERVIÚ

Aparte del monopatín, Aitor lleva siempre un espray “para pintar tonterías en la calle”, un iPod “de gran valor sentimental” con el que escucha a Justice y a Pink Floyd cuando patina, una gorra de Cobra Snake y una foto de colegas del club en el que trabaja.

AITOR

“En el futuro va a haber que comerse unos cuantos marrones” Estudia diseño gráfico, aunque ve complicado poder ejercer. No tiene paga y se saca unos 300 euros al mes haciendo de relaciones públicas en una discoteca. Parte va a ayudar a pagar el alquiler del piso en el que vive con su madre, y el resto, para gastos, música, skate y moda. Toca el sinte en Party Animal, “un grupo de indie mezclado con electrónica”. Y cuando puede, se da el capricho de ir a patinar a Barcelona. “Allí es una pasada, lo malo son las multas”. Su madre, separada, 20 años mayor, “es como una colega” y tiene una tienda de monopatines. Le regaló el primero con 7 años. No tiene novia, ni le obsesiona: “Ahora me da un poco de pereza”. Vota en blanco y, aunque cree que en el futuro “tocará comerse unos cuantos marrones”, de momento actúa “un poco al margen”. Le preocupa el calentamiento global, y en casa le obligan a reciclar. Cree que su generación “está jodida”: “Entre que no hay trabajo, que la mayoría ni estudia… Cuando reparto currículos me encuentro como mucho con cuatro personas, así que no sé si pasan, pero en apariencia…”.


L

legaron a la sesión de fotos tal como son. Con la ropa y los objetos con los que se gustan, con los que quieren presentarse al mundo. Nacho, deportista semiprofesional, modelo ocasional y con fama de ligón, muestra orgulloso su colección de revistas FHM y GQ y su arsenal de cremas y perfumes. No le importa que le llamen metrosexual. A Inés, estudiante de Psicología que lleva en el bolso un libro del neurólogo Oliver Sacks junto a un espray antivioladores, le repatea que la llamen pija. Cristina abomina del exhibicionismo de las redes sociales, carga con la plancha del pelo allá donde va y lleva muy a gala su feminidad. Son seis chicos y seis chicas diversos, cada uno de su padre y de su madre. Acaban de estrenar la mayoría de edad. Y quieren que les conozcamos. Por eso nos cuentan su vida y nos abren su mochila. Les divierte que les peinen y maquillen. Algunos, incluso, se sienten cómodos ante

Una Nintento DS, una seta de Mario Bros de peluche o la colección del manga Death Note (“que llevo hasta como collar”) dan cuenta de la fascinación por la cultura japonesa de Marina. “Aunque no te diré que me muera por ir allí, no me gusta el sushi”.

MARINA

“No me fascina el cliché de la vida bohemia” Califica a su generación de “pasiva”. Vota al PSOE, como su familia, aunque subraya que ella es “poco radical” y que “Zapatero se ha equivocado bastante en su segunda legislatura”. “Está mal que un socialista se plantee siquiera privatizar, aunque creo que con el PP sería peor”. Se define como friki y le encanta el cosplay, disfrazarse de personajes manga. “Pero en mi caso”, matiza, “no es un estilo de vida”. Ha tenido algún novio fugaz y cree que el mundillo cosplay es “de poco ligoteo”. La mayoría, dice, son chicas, y muchas de ellas, lesbianas. “No me molestaría si pensaran que lo soy. Mi generación lo tiene muy aceptado”. Su paga semanal es de 15 euros. Nunca se ha involucrado en una causa social, y aunque le preocupan cosas como el acceso a la vivienda, cree que no hay mucho que se pueda hacer. Detesta Telecinco y meterse en el chat de Tuenti. No está nada enganchada al móvil. “Estudio Bellas Artes y confío en poder ganarme la vida como ilustradora. Más que como pintora. No me fascina el cliché de la vida bohemia, lo que quiero es vivir de mi trabajo”. Le parece frustrante que haya tan pocos artistas jóvenes consagrados. 36

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Fan de Lady Gaga (“ha hecho partícipe de algo importante a mucha gente”), Cortázar (“me gusta que me reten”) y de sus amigos (“los llevo en foto, son lo más importante”), Daniel lleva hasta las llaves de la amiga que le aloja cuando está en Madrid.

DANIEL

“Viviré de lo que me gusta. No hay otra opción” Apasionado de la moda, un día emocionante en su vida fue el primero en el que se coló en la Pasarela Cibeles, aunque los desfiles no le parecieran “gran cosa”. Le bastan 5 euros (de los 20 de su paga) para pasar un finde en Madrid. A los 12 años ya tenía asumida su homosexualidad, “y si alguien trataba de molestar en el colegio, yo les decía: ‘Dime algo que no sepa’. Cuando lo vives de forma natural no hay sitio para que te hagan daño”. Agradece a su madre –“mi mejor amiga: puedo hablar con ella absolutamente de todo”– y a su familia que nunca le hicieran vivirlo como algo traumático. Las relaciones en casa, dice, son fantásticas. Ha repetido un curso y dice encontrar solo motivación en las asignaturas de filosofía, inglés y lengua. Le interesa la política, leer periódicos, y, tras varias noches acampando en la Puerta del Sol, se declara decepcionado por el Gobierno socialista y el sistema. Se define como “empático y solidario”, y cree que la gente de su edad “no se involucra”. Su sueño es trabajar de estilista en EE UU. “Por necesidad voy a tener que vivir de lo que me gusta, no hay otra opción. Aunque suene inmaduro”.

“CUANDO UNO VIVE SER GAY DE FORMA NATURAL NO HAY SITIO PARA QUE LE HAGAN DAÑO”

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CRISTINA

“Nos pasamos de exhibicionistas” No tiene Facebook ni Tuenti. “Nos pasamos de exhibicionistas. Veo fotos de niñas de 16 años y no lo entiendo. Prefiero conocer a la gente cara a cara”. No tiene padre, y vive con su hermana y su madre. “Estoy muy orgullosa de cómo nos ha sacado adelante”. En su casa, dice, se puede hablar de todo, “las tres juntas no solemos hacerlo, pero por separado, sí”. Se considera muy independiente, “pero al final me doy cuenta de que cuando estoy bien con mi familia es cuando más llena me siento”. Lleva dos años “muy felices” con su novio. Estudia primero de bachillerato y sopesa dedicarse a la psicología o al maquillaje, que le entusiasma. “La feminidad no la pierdo nunca”. Dispone de 20 euros semanales para sus gastos. “¿Si consigo administrarme? No me queda otra”. Opina que su generación es demasiado materialista. “Solo importa el aquí y ahora. Hay una gran ausencia de valores”. Desconfía de todos los políticos y no se define ideológicamente. Salvo los telediarios, la televisión le parece “lo peor”. “Dan valor a cosas que no lo tienen”.

ÁLVARO

“Mi generación no es culpable de su destino” Ha dejado la carrera de Ingeniera Agroambiental (“matricularme fue un error”) y se prepara para entrar en Psicología, aunque admite que le gustaría ser piloto, “pero es muy caro”. Se considera de derechas. “En casa comulgamos con las mismas ideas. Voto al PP. Por gustarme, no me gustan ni ellos ni el PSOE, ambos son mentirosos y corruptos, pero, puestos a elegir, elijo al PP. Aunque Rajoy me parece un blando”. Cree que su generación no tiene ningún futuro, aunque no la cree “culpable de su destino”. Se considera comprometido socialmente, “pero no con pancartas ni en manifestaciones”. Aclara que “el Foro de la Familia y esas movidas” le dan “un poco igual”. Antes salía por el moderneo, “pero paso del critiqueo. Salgo mucho menos ahora”. Uno de sus mayores tesoros es una vieja cámara de fotos de su abuelo con la que solo saca primeros planos. Ha viajado por EE UU, Canadá, Irlanda y Francia, país del que le apasiona su literatura. En especial Thérèse Raquin, de Émile Zola. “Me encanta el rollo torturado”. También ha leído la saga Harry Potter. Está enganchado a Facebook. “Un poco menos a Tuenti, que está de capa caída. Twitter aún no lo pillo mucho”. Opina que “si vas de bueno por la vida, te lo comes”.

ADRIANA

“No me interesan las broncas en el Parlamento” A los 13 años atravesó una “etapa hippy” que le hizo interesarse por Greenpeace. “Ya la pasé, pero las ideas pesan. Si la ecología falla, falla la economía y todo lo demás”. No le interesa la política, “y menos las broncas en el Parlamento. Si Platón, con su ideal de comunicación y de sociedad perfecta, levantara la cabeza y lo viera todo por lo suelos…”. Su sueño es participar en ferias importantes de arte. Ya ha expuesto sus pinturas en tres ocasiones. “En mi cuadros represento sentimientos. Me tomo a mí misma como modelo. No me gusta la idea de artista alejado de la realidad”. Su mote, Adriana Van-gógthica, alude a los estilos de ropa que le gusta combinar. “Emo, siniestro, colores chillones… Me viene de juntarme con gente emo-visual, que viste como los emo, pero no tiene esa visión tan fatalista de la vida”. No le “motiva” que la asocien con Crepúsculo. Le interesa mucho más La deshumanización del arte, de Ortega y Gasset. Con sus padres, dice, hay buena comunicación, pero cree que ser hija única hace que les cueste más hacerse a la idea de que se hace mayor. “Me protegen mucho, pero se fían: no les doy disgustos”. Cristina sopesa estudiar maquillaje, pero no lo tiene todavía claro. En todo caso, nunca olvida los cosméticos y la plancha del pelo. Pasa de marcas, “el bolso y el billetero son del chino”, y lleva unas entradas para el cine que le han regalado.

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Álvaro no se despega de una vieja cámara de fotos que le regaló su abuelo, que hoy tiene 95 años, con la que solo hace primeros planos. De amigos o desconocidos. La carpeta la encontró en la basura. “Me gusta llevar cosas que nadie lleva”. La calculadora es de la carrera que acaba de abandonar, Ingeniería Agroambiental.

Desde que nació, Adriana lleva su oso de peluche allá donde va. Eso incluye viajes al extranjero o a la playa. Pinta al óleo y carga hasta con el aguarrás en la mochila. El billetero se lo regaló una prima de Oxford. Era de Barbie, pero lo cubrió de trozos de revista y retales. La bola naranja es antiestrés, y también le sirve para guardar el móvil.

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INÉS

“El espíritu del 15-M resurgirá” Se considera atea, comprometida socialmente y progresista. Suspendió un examen por estar una semana acampando en Sol. “Vivimos en la sociedad del bienestar, y con el verano quizá haya disminuido, pero el espíritu del Movimiento 15-M resurgirá y yo estaré allí para apoyarlo activamente”. Recomendaría a los políticos que leyeran a Nietszche. “Habría que cambiarlos. Encontrar otro orden social. El capitalismo está obsoleto”. Estudia Psicología, le gusta leer a Oliver Sacks y a Orwell. Su madre quiso que fuera a un instituto público, “no querían darme nada hecho”, y explica que hay quienes a veces la prejuzgan. “No me hace gracia que crean que soy una pija, pero supongo que todos tendemos a estereotipar”. En su casa saben que toma la píldora anticonceptiva, “aunque no doy detalles”. Lleva un espray antivioladores en el bolso desde que un hombre intentó agredirla sexualmente. Lo denunció y está a la espera del juicio. Confía en el potencial de su generación y lamenta que la sociedad te venda que “solo los guapos y ricos triunfan”. Cree que sus padres “en el fondo están orgullosos de mí, pero no creo que lleguen a comprender mis expectativas”. Su madre le regaló un frasco de J’Adore, el perfume de Dior, y no lo ha abandonado en toda la vida. Aparte de sus muchas lecturas, Inés guarda una pluma y una foto como recuerdo de sus múltiples viajes por África.

“HABRÍA QUE CAMBIAR A LOS POLÍTICOS. Y EL ORDEN SOCIAL. EL CAPITALISMO ESTÁ OBSOLETO” 40

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“MUCHOS SOLO REPITEN LO QUE OYEN EN CASA. SI NO SABES, MEJOR NO OPINES”

NACHO

“Voy a misa por decisión personal” Juega a hockey sobre hielo con la selección Sub-20 y, tras un año en EE UU, se debate entre estudiar ADE o Publicidad. “Ganarte la vida con este deporte es imposible aquí”. También le interesa la moda, “pero familiares que trabajan en el sector no me lo recomiendan profesionalmente”. Tiene fama de ligón (por ahora pasa de tener novia formal) y de metrosexual, “y algo de razón tienen”, bromea. Ocasionalmente, ejerce de modelo. “Aunque hay quien me critique por ello. Me gusta el respeto que se respira en el mundillo”. Tiene una paga mensual de 60 euros, 20 de móvil aparte. Es consciente de que es un privilegiado. “Sobre todo, por mi familia. Son muy de ‘hazlo y date cuenta de qué te conviene y qué no”. Va a misa “por decisión personal: mis padres, por ejemplo, no van”. Votó en blanco, y prefiere no hablar de política: “Muchos de mi edad solo repiten lo que oyen en casa. Cuando pregunto por qué dicen que Zapatero o Rajoy son unos hijos de puta, pocos desarrollan una respuesta convincente. Si no sabes, mejor no opines, o muestra cierto respeto”. Nacho lleva la medalla de bronce que ganó en el Mundial Sub-20 de hockey sobre hielo el año pasado en Hungría, y su raqueta de pádel, su otra afición. Su colonia es Gucci Envy for Men, regalo de su madre. En el iPod tiene a los Arctic Monkeys o los Killers.

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Juan Manuel lleva la gorra de Chile (“mis raíces”), una taza del Barça (“superfan de Ronaldinho en su época culé y de Messi”) y un par de preservativos. Le encanta el fútbol, la natación, bailar break dance y estar sano, pero su máxima afición es la interpretación. En el folio, los verbos irregulares en inglés.

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Andrés usa el teclado Casio en su banda, Alarido Mongólico, “pop autoparódico con toques punkarras”. Es fan de Happy Together y Chungking Express, del director Wong Kar Wai. Y le gusta leer Nosotros, de Yevgueni Ivánovich Zamyatin, Trópico de cáncer, de Henry Miller, la revista Mondo Sonoro y el blog mexicano Chicos topo.

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JUAN MANUEL

“Me enerva el racismo” Vive en España desde los tres años y cuando visitó su Chile natal se sintió “extranjero”. Sus padres huyeron de la dictadura “y sienten cierto rechazo”, aunque a él le gusta decir que es chileno. Estudia bachillerato de artes escénicas y fue feliz cuando le dieron un papel de Romeo. Ve su futuro “prometedor”. Es un forofo del Barça, baila break dance (“he actuado en la calle, con la gorrita, pero nada serio”) y le gusta estar en forma. No bebe ni fuma. Gasta unos 90 euros al mes. Estuvo dos años con una chica y ahora cultiva cierta fama de rompecorazones. Lamenta haber sido algo mentiroso con sus padres, muy estrictos con las notas. “Una vez las falsifiqué, repetí curso y estuve un año castigado. Aprendí la lección”. En casa hablan de política, y no tiene claro a quién votar. “Nadie me parece mínimamente bien”. Le enervan “el racismo, el abismo entre economías ricas y pobres, y la falta de libertad de expresión en países poco democráticos”. Asistió a la manifestación contra la guerra de Irak, “la primera vez que actué por conciencia; fui con todas las ganas”.

ANDRÉS

“Tengo unos padres que no los merezco” Tiene ideas políticas “difusas”, pero el Movimiento 15-M, al que apoya activamente, ha supuesto un revulsivo. “Yo no voté”. Estudia Comunicación Audiovisual, toca en un grupo y vive en un colegio mayor, donde le cuesta administrar sus 200 euros mensuales. Heredó la cinefilia de su familia. Le tiran Hitchcock, Gus van Sant y el underground, y abomina de Sálvame,“aunque no hay en ello una actitud contestataria”. Sueña con filmar historias cotidianas que remuevan conciencias. En casa lo pasa “fatal” hablando de sexo o de política. “Más por mí que por ellos, yo soy muy reservado. Tengo unos padres que no los merezco”. Se confiesa demasiado tímido para salir a ligar. “Supongo que se me podría llamar bisexual, pero no creo en las etiquetas”. Describe su generación como “alcohólica, pasiva-agresiva y sin esperanza”. Ve “negro” su futuro, “porque seguiré con mi idealismo de querer vivir de lo que me gusta, me daré de bruces con la realidad y me moriré de hambre. O metido en televisión, cosa que me repatearía. Pero estaría dispuesto a hacerlo”.

NURIA

“Si tengo que darme una bofetada, ya me la daré” “Si me pudiera bajar del mundo, lo haría. Pero como no puedo, expreso mis ideas con mi imagen y estilo de vida, aunque suene utópico. Creo en un mundo sin jerarquías, con igualdad de oportunidades”, explica esta catalana que colabora con ONG y ha participado activamente en el Movimiento 15-M o en manifestaciones contra la tauromaquia y el Plan Bolonia. Sus padres le pagan la carrera de Bellas Artes, y sus gastos personales los financia con trabajos de verano. “A lo mejor gasto cinco euros por finde”. No está enganchada a Internet, “prefiero a la gente en persona”. Ha viajado por Argentina y México y le fascina la cultura árabe gracias a unos amigos saudíes que conoció en Londres. Aunque ha tenido pareja, cree en el amor libre ( “por ahora”, matiza). Plantea independizarse, pero está a gusto con su familia. En casa no habla de sexo (“tengo libertad, pero soy reservada”) y comprende que no estén encantados con su imagen. Disfruta discutiendo con su hermana, que estudia Ciencias Políticas y le cuestiona. “Igual peco de excesivo idealismo, pero lo prefiero a ser conformista. Dice que me daré una bofetada. Si tiene que ser, ya me la daré”.

La flauta es un recuerdo que le trajeron de Argentina y, al igual que la riñonera, simboliza la mezcla de culturas, el viaje y la artesanía que tan bien representan a Nuria. Fan del ska, también adora a Lluís LLach y leer Utopía, de Tomás Moro, o algunos de los títulos que publica Andreu Buenafuente.

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las cámaras, y casi todos, ante la grabadora. Han crecido documentando su vida online y viendo los medios. Salir en ellos no les impone especialmente. Dieciocho años en el mundo han sido suficientes para plantearse algunas preguntas y darse a sí mismos las respuestas: “Llevo toda la vida esperando llegar a esta edad, ¿y para qué? ¿Para poder beber legalmente? Pues ya me contarás”. “Barajo la idea de vivir mantenido por una pareja. Con este panorama, es hasta sensato”. “Nos movemos por modas. Es inevitable, aunque sea inconsciente”. “No tengo ninguna prisa por irme de casa. No por comodón, sino porque a mis padres les gustaría que estuviera con ellos mucho tiempo. Y, qué coño, a mí también me gusta estar con ellos”. “El problema es que hemos estado sobreprotegidos, sedados y faltos de estímulos. Lo que ha ocurrido en la Puerta del Sol ha sido un revulsivo”. Precisamente, una lección del Movimiento 15-M ha sido descubrir que la juventud española no estaba tan aletargada como muchos lamentaban. O como simplifica Inés, que por fin ha despertado. Sin más. La mayoría de los aquí entrevistados lo apoyaron, y un tercio de ellos hasta pernoctaron en alguna de sus acampadas durante varias noches. El individualismo, el exhibicionismo o la afiliación ciega a todo lo tecnológico quizá fueran la música, pero hoy resulta más evidente que no son la letra. La postal en blanco y negro que representó la anquilosada jornada electoral del 22 de mayo hizo que les colocaran el foco encima. Hoy, los jóvenes protagonizan una nueva fotografía borrosa y pixelada, pero de colores saturados y electrizantes. ¿Qué inquieta a los españoles que hoy estrenan la mayoría de edad? La extinción de la patria potestad ejercida por los padres, la

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Sara se acaba de sacar el permiso de conducir y guarda el carné y las llaves de su coche como un tesoro. El bolso se lo regaló su madre cuando cumplió los 18. Nunca sale de casa sin las gafas de sol, el rímel, el brillo de labios y el iPod.

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plena responsabilidad de sus actos, la capacidad jurídica de obrar o el derecho a votar (o a ser votado) no angustian particularmente a Andrés, un estudiante gallego de Comunicación Audiovisual que lleva novelas nihilistas en la mochila como síntoma de su “natural pesimismo”. “Tengo 18 y no quiero imaginar mi futuro. Me da miedo verme en la calle, sin techo. Lo veo negro porque seguiré con mi idealismo de querer vivir de lo que me gusta, me daré de bruces con la realidad y me moriré de hambre”.

curro, y la mayoría ni estudian. Cuando voy a repartir currículos para trabajar en vacaciones en Zara o H&M, como mucho me encuentro con cuatro como yo, así que no sé si pasan, pero en apariencia…”. El tópico de juventud indolente y vaga –y su máxima expresión, los nini, jovenes que ni estudian ni trabajan– y su amplia difusión en los medios de comunicación tiene un efecto desmoralizante bumerán. Un estudio de este año del Instituto de la Juventud (Injuve) desmonta el cliché: en la actualidad, de los 7.550.163 jóvenes entre 16 y 19 años, solo 80.358 estarían en esa situación de desorientación (56.352 menos que 15 meses antes). La postura de rebeldía, de oposición aparentemente injustificada al sistema, que se presupone, en mayor o menor grado, a la ju-

Con una tasa de paro juvenil superior al 40%, unos estudios devaluados que pierden la relevancia que tuvieron en el pasado, y con una sociedad que escruta cada decisión que toman en búsqueda del error, decidir qué hacer con su vida e integrarse plenamente como adultos en la sociedad es el mayor reto al que se enfrentan en la España actual. Lo cree Lorenzo Navarrete, decano del Colegio de Sociólogos de Madrid, que pone el foco en el exceso de proteccionismo y pedagogismo. “No les hemos dado lo que era realmente ne- ventud suele esconder un deseo de autoafircesario: cosas que hacer cuando no están en mación, la necesidad de forjar una personaclase. Algo que modelos educativos más lidad a partir de los elementos que avanzados como Francia, los países nórdicos encuentran a su alcance. Los padres de Mao EE UU sí han pactado con colegios, museos rina, que se autoproclama friki, la creen deo fundaciones. Instituciones que en España masiado mayor para hacer cosplay, disfrahan olvidado que también son agentes de so- zarse de personajes manga. Nuria es cialización. Ese vacío también lo cubre un ecologista, activista antitaurina y habitual en fenómeno como el botellón, que funciona. centros sociales autogestionados, y comVivimos en una sociedad sorda que acuerda prende que a sus padres no les guste su imacon los hijos que salgan de marcha para que gen, “pero también creo que ahora son ellos los padres también puedan hacerlo”. quienes tienen que tratar de entenderme”. Aitor ayuda a pagar el alquiler de casa “Si en la vida de adulto la profesión te define con lo que gana de relaciones públicas en socialmente, al adolescente le definirá su esuna discoteca, y acostumbra a llevar fotoco- tilo de vida”, resume Pilar Cisneros Britto, pias de su historial laboral en la mochila. profesora de Sociología de la Universidad “Mi generación está un poco jodida: no hay Complutense de Madrid.

Con todo, los jóvenes entre 15 y 24 años se llevan “considerablemente mejor” con sus padres que en anteriores generaciones. El modelo democrático de familia está más extendido, el autoritario se ha estancado y el permisivo ha retrocedido “levemente”. Lo defiende el informe Jóvenes españoles 2010, de la Fundación Santa María, con encuestas realizadas a 3.513 chicos y chicas. De unas relaciones asimétricas pasamos a otras más horizontales. Andrés admite que la comunicación con sus padres no es todo lo buena que podría ser, pero considera que la culpa es solo suya: “Soy muy reservado. Tengo unos padres que no los merezco”. Si Sara no habla de chicos con su padre es porque él la ve “como su princesa”. Cristina charla sobre todo, pero nunca con su familia al completo, prefiere hacerlo por separado. A Nuria le gusta discutir sus ideales con su hermana, que estudia Políticas y los cuestiona continuamente. “Hoy, las cuestiones familiares se negocian entre los miembros de la familia desde una posición mucho más constructiva, pues no solamente se ha modificado el papel de las mujeres (esposas, hijas y hermanas), sino que también se han racionalizado los nexos hasta convertir la familia en una unidad de intereses consensuados y no obligatorios”, señala Lorenzo Navarrete. La política es otro rasgo que acerca gradualmente a padres e hijos, a quienes 20 años después separa muchísimo más la brecha digital que la ideológica tradicional. Marina y Álvaro, de distinto signo, comulgan con lo que votan en casa, aunque se consideran menos radicales que sus padres. Inés conecta más con su madre, y Juan Manuel se declara en un lugar intermedio. En todo caso, las discusiones acaloradas de antaño se transforman cada vez más en debates integradores. La desafección hacia los políticos es, sin embargo, aplastante. La misma encuesta de la Fundación Santa María muestra que los jóvenes en España creen que los cargos públicos buscan antes sus propios intereses o los de su partido que el bien de los ciudadanos (71%), y anteponen los intereses de las multinacionales, los bancos y los grandes grupos de presión a los intereses de los ciudadanos (66,7%). Solo un 1% de los consultados consideran que sí tienen en cuenta sus ideas e inquietudes. Entre los 12 que participan en este reportaje no hubo ni uno. P

Maquillaje y peluquería: Fran Cabrera (Ana Prado) para Dior y Kerastase. Ayudante de fotografía: Lorena Quintana

VEINTE AÑOS DESPUÉS, LA BRECHA DIGITAL SEPARA MUCHO MÁS A PADRES E HIJOS QUE LA IDEOLÓGICA

SARA

“Sueño con descubrir algo que mejore la vida de la gente” Sus padres llegaron de China hace 25 años y montaron una cadena de restaurantes. “Una vida muy dura. Yo quiero hacer algo por mi cuenta. Me gusta el diseño de moda, pero estudio Farmacia, una opción más realista”. Se siente más española, pero le enorgullecen sus raíces. Habla mandarín y le fascina visitar Shanghái, una mezcla perfecta, dice, entre la China tradicional y Occidente. “Tengo amigos de todas las razas. Mis padres quizá se relacionan con más chinos, en su época las cosas eran distintas, pero se han adaptado muy bien. Comemos como allí, pero en lo demás somos como cualquier familia española”. Es agnóstica y no le interesa la política. Tiene pareja, se ve casada a los 28, y en casa solo habla de chicos con su madre. “Mi padre me ve como su princesa”. Su sueño es ser investigadora y “descubrir algo que mejore radicalmente la vida gente, como la vacuna contra el sida”. Lamenta que en España se desperdicie “dinero en cosas de relativa importancia, como campañas para reducir la velocidad de conducción y ahorrar en gasolina, cuando se podría invertir en investigadores”. “Y luego se quejan cuando se marchan al extranjero”. MI VIDA DENTRO DE UNA MOCHILA

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LA MAQUINARIA DEL PODER La Guardia Real conserva en El Pardo algunos de los lujosos vehículos más importantes de nuestra historia, muchos de los cuales aún se usan en las grandes ceremonias de Estado. Un recorrido por los 40 años de dictadura y los primeros pasos de la democracia a través de un legado único muy pocas veces visto. Por JESÚS RODRÍGUEZ. Fotografía de JORDI SARRÀ


Fotografía de Efe

LO QUE VA DE AYER A HOY. Abajo a la izquierda, el Buick Eight de 1949 descapotable con el que Franco iba a cazar; a la derecha, el Mercedes 540 G-4 que le regaló Hitler. Encima, el día de la entrega del coche, en el Palacio Real de Madrid, el 24 de enero de 1940. A su izquierda, un guardia real con los Cadillac de Estado.


a tentación es tumbarse en el catre del dictador. Aunque al capitán a nuestro cargo se le hiele la sonrisa. Resulta blando, estrecho e incómodo. Huele a polvo y humanidad. Sobre el cabecero, un crucifijo plateado. A su derecha, un sillón ajado y un escritorio en el que reposa una escribanía con tintero y secante repujada con el águila imperial y un teléfono de campaña. El conjunto se completa con un aseo con ducha, un sofá deslustrado y un armario empotrado. Es la primera autocaravana de la historia. Tiene la matrícula 000043. Albergó el puesto de mando móvil de Franco durante la Guerra Civil. Es un camión Ford V8 que entró en servicio en 1938 y formaba parte de un convoy denominado Términus, constituido por siete vehículos idénticos y con matrículas consecutivas que albergaban el apartamento del generalísimo; una enfermería, un dormitorio para sus ayudantes, otro para su Estado Mayor, una oficina, una cocina y un comedor. A bordo de este camión, el general dirigía las operaciones militares sobre el terreno. Cuando concluyó la contienda, lo utilizó para satisfacer su otra afición favorita (aparte de detentar el poder): las partidas de caza y pesca. Luego lo olvidó. ¿Cuántas penas de muerte firmaría sobre esta mesa antes de jubilarlo? Mejor no pensarlo. El camión, elegante, muy sobrio, forrado

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Fotografía de Efe

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de madera, de un caqui marcial y con el es- alabarderos y lanceros; jinetes a caballo y cudo de armas de Franco pintado a pincel en artilleros con cañones de opereta. Lucen un las puertas, aparenta un perfecto estado de variopinto catálogo de uniformes (como si salud.¿Anda? La respuesta la proporciona estuviéramos en un estudio de Hollywood), un cabo en traje de faena. Montamos. El ve- desde el actual modelo de camuflaje del hículo arranca con un alegre ronquido. El Ejército hasta primorosas reproducciones conductor se pelea con la rígida dirección, de la uniformidad de los escoltas de los remete primera, acelera, coge carrerilla y subi- yes del XIX con sable, alabarda, coraza, casmos dando tumbos la cuesta que conduce al co con plumero y botas que trepan al muslo. lavadero de coches del Cuartel El Príncipe, Hay perros adiestrados para localizar exploen El Pardo, a las afueras de Madrid. Unas sivos y buceadores de combate. También telarañas se balancean bajo el salpicadero. pulula por el recinto algún guardaespaldas Traquetea. El cabo suda. Hace unos pocos de traje marengo, gafas oscuras y pistolón al años, el capitán Mateo, el jefe de manteni- cinto conduciendo un coche negro, grande miento de la Guardia Real, reunió a sus 60 y brillante que pilota quemando rueda. mecánicos, les puso manos a la obra y admiLa Guardia Real no se parece a ninguna nistró a este vehículo (olvidado en un viejo otra unidad del Ejército. Para empezar, forgaraje de lo que fue el Regimiento de la GuarCUANDO TERMINÓ LA GUERRA, dia de Su Excelencia el Jefe del Estado y hoy FRANCO EMPLEÓ SU CAMIÓN DE Guardia Real) un comMANDO PARA IR DE CAZA pleto tratamiento antiedad. Lo puso al día. Así lo mantienen con celo militar. Cuestión de Estado. ma parte de la Casa de Su Majestad el Rey y Otro soldado enjabona y pega un man- está a las órdenes del jefe de la misma (el diguerazo al camión sin ceremonias. Nadie se plomático Alberto Aza) a través del jefe del detiene a contemplar la escena. Los guar- Cuarto Militar, un teniente general en activo, dias están acostumbrados. Este es un lugar el único cargo militar nombrado por el Rey; peculiar. Edificado sobre seis siglos de his- fue la primera unidad en tener profesionales toria. Aislado del mundo. En los tres acuar- de los tres ejércitos; está bien dotada de matelamientos de la Guardia Real en El Pardo terial y medios (con casi quinientos vehícu(El Rey, La Reina y El Príncipe) trabajan los); tiene un tamaño y organización dife1.700 militares jóvenes, en forma y de aspec- rentes al resto de las Fuerzas Armadas; to marcial; aviadores, marinos e infantes; cuenta con un Estado Mayor, su propia es-


CURIOSA POLÍTICA EXTERIOR. Según quien mandara en el mundo, Franco escogía la nacionalidad de su coche. A la izquierda, el Cadillac Fletwood de 1949, que adquirió tras la derrota de los nazis. Bajo estas líneas, su coche anterior, un Mercedes 770, similar al que usaban los jerarcas alemanes. Encima, cortejos oficiales en los años cuarenta y cincuenta.


Fotografía de Efe | G3online | Paco Torrente (Efe) | Efe

cuela de formación y está diseñada para velar por la seguridad del monarca, rendirle escolta y honores, custodiar (al menos de forma simbólica) el palacio de la Zarzuela y los Reales Lugares y estar a su disposición para lo que necesite. Es una unidad de élite, autosuficiente, con un estilo propio y ligeramente endogámica. Aquí la lealtad es la cualidad más apreciada. Los profesionales que hacen bien su trabajo en El Pardo suelen ser captados para desarrollar toda su carrera en la Guardia Real y, en algunos casos, acceden a los preciados puestos de responsabilidad de la Casa del Rey, desde ayudantes del monarca y el Príncipe a secretarios y encargados de planificación, seguridad, protocolo, comunicaciones e informática en La Zarzuela. Además de su función militar, la Guardia cuenta con una extensa plantilla de mecánicos, electricistas, chapistas, pintores, carpinteros, guarnicioneros, zapateros, cocineros y veterinarios al servicio de la Corona; se ocupa de la salud de la Familia y es una excelente cantera de empleados para la Casa, desde ordenanzas a camareros y conductores. Todos tienen la boca sellada. Como afirma su ideario: “El honor del guardia real es servir a nuestro Rey. Lo hacemos con lealtad a la Corona, extremada disciplina y absoluta discreción”. Así lo juran. Y por si fuera poco, es la depositaria de una EN 1990, CARMEN FRANCO de las mejores colecciones de coches del RECLAMÓ EL MERCEDES QUE mundo. Piezas únicas HITLER REGALÓ A SU PADRE que cuidan con devoción. Los vehículos históricos que Juan Carlos I heredó de Francisco Franco. Alguno se salvó de milagro del desguace e, incluso, del expolio por parte de la familia del dictador, como el Mercedes 540, regalo de Hitler, cuya propiedad reclamó judicialmente sin éxito Carmen Franco en 1990. Una fuente de Patrimonio Nacional, el organismo a cargo ROLLS-ROYCE, LA JOYA DE LA CORONA. del Ministerio de la Presidencia que admiTalleres de la Guardia Real en El Pardo donde se nistra los bienes de titularidad del Estado conservan los coches de Estado. A la izquierda, español a disposición del Rey, lo confirma: uno de los dos Rolls-Royce Silver Phantom IV que “Antes no se sabía el valor de este tipo de obusa el Rey y sus visitantes, como la jequesa de jetos; se tenía muy claro que la pintura era Catar (arriba). Sobre estas líneas, el modelo muy importante en las colecciones reales y descapotable que usaron los Príncipes en su había que protegerla, y los tapices, los reloboda (arriba). Y Franco en él en 1956 y 1970. jes…, pero otro tipo de objetos, como vajillas, mantelerías, alfombras y algunos coches, se fueron perdiendo”. Ese particular parque LA MAQUINARIA DEL PODER

móvil que se ha logrado preservar está depositado en el cuartel El Rey, a espaldas del palacio de El Pardo, en el que Franco vivió y desde el que gobernó 35 años. No es fácil contemplar estos vehículos que durante décadas han permanecido ocultos; menos aún circular en ellos. Existen. Son impresionantes. Funcionan. Y algunos todavía se usan en las grandes ceremonias del Estado. Con ese objetivo se les chequea y revisa a diario. a través de estos coches se pueden reconstruir décadas de la memoria de España. Suponen un peculiar manual de historia que nos muestra, por ejemplo, los saltos mortales de Franco en política exterior para eternizarse en el poder, que se materializaban en la nacionalidad del vehículo que usaba en cada momento para complacer a su aliado de turno. Desde su entrañable amistad con Adolfo Hitler (que le regaló por su cumpleaños en 1940 un Mercedes 540 todoterreno de seis ruedas similar al que obsequió a Mussolini) y su profunda admiración por el régimen nacionalsocialista (el otro imponente Mercedes que se conserva en El Pardo, un 770 Pullman blindado y con motor de avión, es idéntico al que usaban Himmler y los jerarcas de las SS), a su súbito acercamiento a los americanos en cuanto los nazis perdieron la contienda (que se concretó en la compra de un Cadillac Fleetwood de 1948 y varios Buick Eight); su aproximación a los británicos en los cincuenta (que se tradujo en la compra de tres Rolls-Royce Royal Phantom IV, como el que usaba Isabel II), hasta los intentos, en pleno desarrollismo, de presumir de poderío industrial (con un despampanante Chrysler Imperial que le fabricó a medida el empresario Eduardo Barreiros en 1964) hasta su vuelta al redil del complejo militar-industrial estadounidense, a partir de 1970, con sucesivas generaciones de Cadillac Fleetwood, El Dorado y Brougham, al estilo de los dictadores bananeros de la época, que conservaría hasta el final de sus días (uno lo heredaría la Reina). Además de la flexibilidad del junco en materia exterior del dictador, la colección de la Guardia Real aporta otras pistas sobre su personalidad. Para empezar, dada su escasa estatura, detestaba los coches altos. Tampoco le gustaba que el conductor fuera más cómodo que él, como era el caso del Chrysler Imperial; disfrutaba con los descapotables y, aunque España estuviera en la ruina, siempre adquirió los mejores modelos de la época, como el Mercedes 770, de 1942; el Cadillac Limusine, de 1948, o los tres Rolls-Royce Phantom IV, de 1952, de los que solo se fabricaron 18 ejemplares, todos destinados a reyes (excepto Franco). Cuando EL PAÍS SEMANAL

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Como todo dictador que se precie, otra de sus manías era su seguridad. Todos los vehículos de Franco están blindados, alguno, como el Cadillac de 1948, con rudimentarios cristales de cuatro dedos de grosor que le fabricaron en la factoría de armas de Trubia (Asturias), y otros, con planchas de acero propias de un carro de combate, como el Chrysler de 1964. La mayoría solo lo están en su parte posterior (donde viajaba Franco), dejando al chófer a la intemperie. Por contra, la gran mayoría son descapotables, lo que parece un sinsentido. Según el capitán Emilio Galindo, oficial a cargo de los vehículos históricos de la Guardia Real, “esa absurda idea sobre la seguridad que se limitaba a blindar los laterales y los bajos del coche y dejaba el techo descubierto duró hasta el atentado a Kennedy, en Dallas, en 1963, donde se demostró que un tirador apostado en una posición elevada podía acabar con un jefe de Estado. A partir de ahí se acabaron los descapotables. De hecho, cuando el Príncipe de Asturias contrajo matrimonio con doña Letizia, hubo que diseñar una pérgola de cristal a prueba de balas para cubrir el Ro52

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lls-Royce Phantom IV descapotable con el que iban a cruzar Madrid. Los atentados, desgraciadamente, nos dieron más lecciones de seguridad: era importante proteger la POMPA NACIONAL. zona del conductor, porque si este era alcan- Cocheras del cuartel El Príncipe, donde se zado, el automóvil quedaba inmovilizado y guardan los coches de las ceremonias. El parque el jefe del Estado a merced de los terroristas. móvil puesto a disposición de los jefes de Estado Y también era conveniente blindar el techo, extranjeros se concreta en una flotilla de porque alguien podía colocar un artefacto Cadillac Fleetwood y Brougham y motos Harley explosivo encima. Y lo mismo pasa con los Davidson. Arriba, el Rey en el Rolls el 27 de escoltas en moto, que no es una cuestión es- noviembre de 1975 y la mujer de Franco en 1947. tética, sino que son fundamentales para establecer una cápsula de seguridad en torno al jefe de Estado y que nadie pueda acercarse. Franco siempre temió por su vida. Cuando cruzó por primera vez el umbral del palacio de El Pardo, en la mañana del 15 de marzo de 1940, situó su dormitorio en el rincón más recóndito del edificio, con vistas a un patio sombrío, en el extremo opuesto de los impresionantes jardines que rodean la residencia. El conjunto palaciego, a siete kilómetros de Madrid, formaba parte del antiguo Patrimonio de la Corona y estaba inmerso en 15.000 hectáreas de bosques cercados y perfectamente conservados; un ecosistema único en Europa habitado por ciervos, gamos, jabalíes y gatos CUANDO DON FELIPE SE CASÓ, monteses, que suponía el último vestigio de las HUBO QUE CREAR UNA PÉRGOLA inmensas propiedades BLINDADA PARA EL ROLLS-ROYCE de los antiguos reyes de España, que rodeaban Madrid desde el palacio de Oriente a través de la Casa de este no podía vender, arrendar, regalar ni hiCampo, La Moncloa, Ciudad Universitaria y potecar, se le denominó Patrimonio Real Colmenar Viejo hasta alcanzar el Soto de Vi- hasta la Segunda República; entre 1931 y ñuelas y terminar en La Moraleja. Un legado 1939, Patrimonio de la República, y, desde del que también formaban parte otros bos- 1940, con Franco, Patrimonio Nacional, una ques, palacios, monasterios, conventos, fá- denominación que se ha mantenido con la bricas, y una cuarentena de colecciones for- monarquía constitucional. madas por más de 150.000 piezas que, desde Franco, monarca absoluto sin corona, comienzos del siglo XIX, fueron pasando de eligió como hogar tras la contienda una de las manos de los reyes al control del Estado. las joyas de ese legado, el palacio de El ParA ese legado, desde entonces un todo unita- do, iniciado en el siglo XV y ampliado y enririo al servicio del jefe del Estado, pero que quecido por Carlos III. Nada más acabar la LA MAQUINARIA DEL PODER

Fotografía de Efe | Vidal (Efe)

cogía manía a un coche oficial, se lo transfería a su mujer, Carmen Polo; por ejemplo, el Rolls-Royce Silver Wraith de 1950. La Señora (como se hacía llamar en su particular corte) más espigada que el general, prefería coches de techo más alto para acceder a ellos con sombrero o peineta. Hasta 1974, cuando Franco se hizo con una nueva flotilla de Cadillac Fleetwood, ninguno de sus vehículos incorporó aire acondicionado. De este conjunto de coches históricos se deduce que Franco era un obseso por la caza, hasta el punto de hacerse instalar en la parte trasera de un Buick Eight de 1949 dos sofisticados sillones tipo barbero que giraban 360 grados para poder disparar en todas las direcciones mientras el vehículo marchaba descapotado a toda velocidad. Esos asientos están delicadamente tapizados en piel roja y el respaldo de los delanteros está diseñado para que Franco colocara tres escopetas. A sus pies se conservan unas mantas escocesas ribeteadas de piel para que no cogiera frío. Su pasión cinegética llegó al extremo de que su chófer, José Gómez Gallego, que trabajó a su lado desde 1943, recordara antes de su reciente fallecimiento: “El Caudillo usaba el Mercedes que le regaló Hitler para ir al campo a cazar. Si veía un conejo o unas palomas, me hacía parar, apoyaba la escopeta en mi hombro y disparaba. Tenía una gran puntería”. El detalle piadoso lo añadía el mismo Gómez Gallego recordando que Franco también llevaba una capilla portátil en el maletero.


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El 20 de noviembre de 1975 moría el dictador. El día 25, un decreto creaba la Casa de Su Majestad el Rey en la que se integrarían todos los miembros de la organización del anterior jefe del Estado. Don Juan Carlos heredaba la espesa maquinaria del franquismo. Sin embargo, nunca viviría en el palacio de Franco, continuaría en La Zarzuela, un palacete del siglo XVII situado en el mismo monte de El Pardo, al que había llegado de recién casado. El joven Rey no solo heredaba las instalaciones y medios de seguridad, logística y honores del Caudillo, también se vio obligado a cargar (por prudencia) con sus gerifaltes. Los dos hombres fuertes del franquismo doméstico pasaban a ser los números dos y tres de la Casa del Rey: el general Ernesto Sánchez Galiano al mando de la estructura militar y el general Fernando Fuertes de Villavicencio de la Administración. Por si fuera poco, don Juan Carlos también se hacía cargo del jefe del Regimiento del Caudillo, el coronel ultraderechista Rafael Patero, y del jefe de Seguridad de Franco, el coronel de la Guardia Civil José Sánchez Alcaide, y su equipo. El 31 de enero de 1976, Carmen Polo y su familia abandonaban El Pardo entre lágrimas. El juramento de fidelidad del Regimiento de la Guardia (al que se habían limitado a cambiar la boina roja carlista por la azul borbónica) al monarca aún se retrasaría hasta casi un año después. La fecha elegida fue el aniversario del alzamiento, el 18 de julio. Sin embargo, la historia es irreversible. En los tres años siguientes, todos estos jerarcas del antiguo régimen irían tomando el camino de la puerta, recompensados con gobiernos civiles y ascensos al generalato y serían sustituidos por hombres de la confianza y la generación del Rey. Sabino Fernández Campo como secretario general; el general Joaquín Valenzuela, su antiguo preceptor, como jefe del Cuarto Militar; el coronel Manuel Blanco, el comandante Javier Pastor y el comandante de la Guardia Civil José Luis Ferreiro como responsables de seguridad, y el coronel Luis Fernández de Mesa como jefe de la Guardia Real. Todos seguirían cerca de él durante más de una década. El último vestigio del franquismo sería el incombustible Fuertes de Villavicencio, que había pasado 27 años junto a Franco antes de incrustarse en La Zarzuela hasta 1980 y seguir como mandamás del Patrimonio Nacional hasta diciembre de 1981. Ese año, el mismo del golpe de Estado del 23-F, el Rey se hacía con las riendas de su Casa. Por fin se había independizado de los albaceas del Caudillo. Se iniciaba un nuevo capítulo de la historia. P

Fotografía de Miguel Cortés (Efe)

construyó viviendas. Allí también situó, en el actual Cuartel El Rey, donde estamos, a unos metros de su alcoba iluminada con flexos de oficina sobre las mesillas de noche, a su guardia pretoriana (bautizada Regimiento de la Guardia de Su Excelencia), rehabilitando varios edificios que habían sido desde1869 asilo de beneficencia; un orfanato durante la República y un acuartelamiento de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil. Para su protección, Franco mezcló en una peculiar guardia de nuevo cuño a los disciplinados guardia civiles que se habían encargado de protegerle desde el golpe de Estado del 18 de julio, con tres centenares de fieros soldados moros que habían luchado a su lado en la Guerra Civil y con excombatientes de absoluta ortodoxia falangista y requeté. Mil hombres puros al mando de los oficiales más franquistas del nuevo Ejército; jóvenes de estricta observancia ideológica, bregados en las campañas de África, la Guerra Civil y la DiviEN TORNO AL NUEVO PALACIO sión Azul y que ocuparían a su muerte, ya DE FRANCO SE IRÍA CREANDO LA como generales, todos MODERNA VILLA DE EL PARDO los resortes del poder militar. Y que el 23-F cumplirían las órdenes del joven Rey escenificando su retirada. guerra, en menos de un año, su arquitecto Para sus escoltas moros, Franco habilitó de cabecera, Diego Méndez (que después en este cuartel unas acogedoras salas de estiproyectaría el Valle de los Caídos) le iba a devolver su esplendor. La decisión de Fran- lo árabe decoradas con muebles traídos del co (y su esposa) se basaba, según el historia- Protectorado, donde podrían vivir de acuerdo a sus costumbres, cocinar su comida y dor Paul Preston, en tres atractivos que tenía rezar en un oratorio musulmán. El regimienel enclave para la pareja: “Su pasado real, su to de Franco era mandado por un coronel de seguridad y el hecho de que el monte que confianza y el Servicio de Seguridad, por un rodeaba la finca era ideal para la caza”. jefe de la Guardia Civil. Se eternizarían en En torno al nuevo palacio de Franco, se sus puestos y llegarían a construir un podeiría creando la moderna villa de El Pardo, un enclave hermético y custodiado por la Guar- roso clan palaciego. Sobre él, resume Paul Preston: “Rodeado por una corte de aduladia Civil día y noche desde el Cuartel San Quintín (que hoy alberga el Servicio de Segu- dores, aislado del mundo real, vivió al amparo de El Pardo durante 35 años, salvo breves ridad del Rey), al que era imposible acceder visitas a las provincias, tres viajes al extranjea partir de cierta hora; un micromundo de ro para encontrarse con Hitler, Mussolini y militares, guardias, policías y empleados del Salazar, y las largas vacaciones que observaPatrimonio y sus familias hasta alcanzar un censo de 3.500 personas, para los que Franco ba con entusiasmo”. EL CONVOY ‘TERMINUS’. La Guardia conserva el Ford V8 usado por Franco, junto a otros seis similares, como puesto de mando durante la guerra. Bajo estas líneas, Franco junto a uno en 1938.


INSEPARABLES. Krista y Tatiana Hogan nacieron unidas por la cabeza. La singular conexión de sus cerebros ha despertado el interés de los científicos.


DOS MENTES ´ UNICAS SI UNA BEBE, LA OTRA LO SIENTE. SON GEMELAS Y ESTÁN UNIDAS POR LA CABEZA. PERO SU SINGULARIDAD VA MÁS ALLÁ QUE EN OTROS CASOS DE SIAMESES. SUS DOS CEREBROS PARECEN CONECTADOS POR UN PUENTE ESPECIAL QUE HACE DISTINTAS E INCOMPARABLES A ESTAS NIÑAS CANADIENSES. Por SUSAN DOMINUS Fotografía de STEPHANIE SINCLAIR

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s la hora de acostarse para Krista y Tatiana Hogan. Tienen cuatro años y son gemelas. Su abuela, Louise McKay, que vive con ellas y sus padres en Vernon, una pequeña ciudad de la Columbia Británica (Canadá), les habla en tono suave, pero ellas hacen lo mismo que todos los niños cuando tienen que irse a la cama: ganar tiempo. Ya en su habitación, se tienden boca abajo en su cuna inmensa, con los traseros levantados, y en silencio empiezan a meter y sacar un libro ilustrado de debajo de una manta, como si se hipnotizaran con el ritmo. De pronto, las niñas se sientan, con energía renovada, y Krista estira el brazo para coger un vaso. “Bebo muy , muy, muy,


muy deprisa”, anuncia. Tatiana está, como siempre, sentada a su lado, pero sin mirarla, y de repente abre mucho los ojos. Se pone la mano bajo el esternón y exclama: “¡Eh!”. En cualquier otra pareja de gemelos, la conclusión a esta reacción habría sido que era una coincidencia. Pero Krista y Tatiana no son como otras gemelas. Están unidas por la cabeza. Corren y juegan, pero todo lo hacen juntas, con las cabezas permanentemente inclinadas una hacia otra. Los siameses unidos por la cabeza –el término médico es craniópagos– constituyen una proporción de 1 de cada 2,5 millones. Pero, además, el modo en el que se formaron los cerebros de estas niñas las hace extraordinarias: su anatomía neuronal es única en los anales de la literatura científica. Su neurocirujano, Douglas Cochrane, del Hospital Infantil de Columbia Británica, explica que una tenue línea, que denomina puente talámico, va de un órgano a otro. El tálamo es una especie de centralita

niñas, aunque salen pocas veces de casa, pasan sus días igual que la mayoría de los preescolares, persiguiendo a un cachorro, viendo programas infantiles, o poniendo a prueba la paciencia de su abuela. Cuando Felicia Simms descubrió que su embarazo era muy especial, tenía 20 años y dos niños pequeños, vivía sola en un pequeño apartamento y dependía de las ayudas públicas del sistema de bienestar de Canadá. Tenía aún una relación intermitente con el padre de su hija mayor, que había sido su novio en el instituto, Brendan Hogan. La tarde siguiente a su primer examen prenatal, Simms, que acababa de enterarse de que iba a tener gemelas, recibió una llamada de su médico, que le pidió que volviera al día siguiente. Preocupada, fue con su madre, Louise, y con una cuñada. El médico les dijo sin rodeos que las gemelas estaban unidas. La habitación se quedó en silencio. Y las tres mujeres se pusieron a llorar. El tocólogo le informó de que una de sus opciones era interrumpir el embarazo. “Ni me lo planteé”, dice Simms, sentada en el comedor de su casa: “Creo que tengo mucho más respeto a la naturaleza que muchas otras personas”.

Al llegar la hora del parto, los médicos prepararon a Simms para lo peor. Pero las niñas nacieron sanas a las 34 semanas, milagrosamente estables y sin necesidad de ninguna intervención importante. Dos meses después, Simms y Hogan tuvieron que tomar otra decisión: separarlas o no. Cochrane, su neurocirujano, consultó con otros colegas que habían separado a siameses craniópagos y el equipo llegó a la conclusión de que la operación era muy peligrosa. “Podría haber sido letal”, explica James T. Goodrich, director de neurocirugía pediátrica en el Hospital Infantil de Montefiore, en el Bronx, al que se consultó sobre el caso. Goodrich sabe por experiencia lo impredecible y peligrosa que puede ser cualquier separación de siameses craniópagos. En 2003 empezó a practicar una serie de operaciones para separar a Clarence y Carl Aguirre, unos siameses craniópagos que tenían 18 meses en el momento de la primera intervención. Uno de ellos está hoy estupendamente, pero su hermano, que ahora tiene nueve años, empezó a sufrir convulsiones que van debilitándolo; debe tomar una medicación que disminuye su lucidez y su capacidad cognitiva.

SUS CEREBROS PARECEN UNIDOS POR UNA ESPECIE DE CABLE ELÉCTRICO que, desde hace mucho, se cree fundamental para los bucles neuronales que crean el conocimiento. Como el tálamo hace de relé, los médicos de las niñas creen que es perfectamente posible que la percepción sensorial que recibe una pueda cruzar, no se sabe cómo, el puente que va al cerebro de la otra. Una niña bebe, la otra lo siente. Lo que sucede en momentos como el que presencié son, por ahora, conjeturas teóricas fascinantes. Numerosos neurocientíficos se inclinan a pensar que los cerebros están seguramente unidos mediante una especie de cable eléctrico que quizá permita un tipo de conexión hasta ahora desconocido. Tatiana y Krista, que constituyen un caso incomparable para los neurocientíficos interesados en las vías neuronales, la maleabilidad del cerebro y la construcción del yo, son además un ejemplo de la sociología del sistema nervioso en su conjunto: el ciclo de retroalimentación consistente en cómo reacciona su familia a la diferencia, cómo reacciona el mundo exterior a la reacción de la familia y cómo, a su vez, reaccionan las niñas a esta última. Por ahora, en general, las 58

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Hoy, Simms, a los 25 años, es madre de cinco hijos: Rosa, ocho; Christopher, seis; Tatiana y Krista; y Shaylee, que tiene tres años. Viven con los abuelos maternos, tres En el caso de los hermanos Aguirre, primos, una tía, un tío y Hogan, que se mudó al hogar familiar el año pasado. ninguno de ellos habría sobrevivido sin la cirugía porque la disposición de sus sisteCuando les conocí, residían en un adosado mas vasculares ejercía una expresión excesubdividido en muchas habitaciones antes siva sobre el corazón de Clarence. Sin emde que llegara el clan Hogan-McKay. La familia vive fundamentalmente de los sub- bargo, en el caso de Tatiana y Krista no es sidios públicos. Simms cree que, en algu- así. Aunque Tatiana soporta más parte de la carga de hacer circular la sangre en los dos nos sentidos, a su familia le fue más fácil cuerpos, el sistema vascular es lo bastante aceptar la idea de las siamesas de lo que simétrico como para que los médicos las podría haberlo sido para una familia más convencional. “En mi casa, cuando era pe- consideren relativamente sanas. Desde el principio, los médicos se prequeña, no hacía falta que todo fuera perguntaron si las siamesas compartían las fecto”, explica. sensaciones; un vídeo hecho muy pronto Salvo que tengan algún problema de muestra cómo pinchan a una para hacerle salud o haya alguna cámara siguiéndolas un análisis de sangre y la otra empieza a llo(el canal de National Geographic emitió un rar. De recién nacidas, un chupete en una documental sobre ellas el año pasado), las de las dos bocas parecía calmar a las dos. niñas forman parte del barullo general de la A pesar del interés de la comunidad casa y dominan la vida familiar mucho menos que las acuciantes preocupaciones eco- científica, las niñas, por su edad, no han sido objeto de demasiadas investigaciones. nómicas. Los adultos suelen reunirse en Cochrane elogia a la familia por haber sido torno a la larga mesa de comedor, desde la que la abuela dirige a la vez un negocio de “capaces de lidiar con lo que les ha tocado… y ser conscientes de que esas niñas están reparto y el hogar. DOS MENTES ÚNICAS


UNA FAMILIA NO TAN CONVENCIONAL. En primer plano, Tatiana (la de la izquierda, más menuda) y Krista con sus padres, Felicia y Brendan (a la derecha), y sus otros tres hermanos: Shaylee, de tres años; Christopher, de seis, y Rosa, de ocho. Comparten un adosado con los abuelos maternos, tres primos y un tío y una tía. La numerosa familia vive básicamente de los subsidios públicos.


creciendo y desarrollándose. Y que no son tan distintas de los niños normales”. “Tengo dos hojas de papel”, anuncia Krista sentada junto a su hermana, con los rostros, como siempre, en ángulo, apartados el uno del otro. Cada una tiene una hoja. Así que me sorprende la seguridad de Krista: ¿tienes dos hojas? “Sí”, contestan las niñas al unísono. ¿Cuando Krista dice “yo” se refiere a su hermana y a ella? ¿Tatiana está de acuerdo en un plano cognitivo o pronuncia la misma palabra al mismo tiempo por razones que desconoce? Aunque las niñas pueden correr, jugar…, su desarrollo tiene un retraso aproximado de un año. Los cerebros de las niñas son tan especiales que los médicos no pueden predecir cómo va a ser su desarrollo: cada niña tiene un cuerpo calloso (el haz de fibras nerviosas que permite comunicarse a los dos hemisferios cerebrales) extraordinariamente corto, y el tamaño de los dos hemisferios también es distinto: el izquierdo de Tatiana y el derecho de Krista son mucho más pequeños de lo normal. “La asimetría suscita preguntas interesantes, como si una puede compensar lo que le falta a la otra gracias al puente cerebral”, dice Partha Mitra, neurocientífico en el laboratorio de Cold Spring Harbor, que estudia la arquitectura del cerebro. La cognición de las niñas también se enfrenta quizá a retos específicos que no tienen los demás: una especie de diálogo confuso que exige más energía para filtrarlo y procesarlo. Además de desentrañar las experiencias sensoriales del mundo habitual, los médicos creen que los cerebros de las niñas se han visto obligados a adaptarse a sensaciones que se originan en los órganos y las partes del cuerpo de otra persona. Por descabellado que suene, Cochrane está prácticamente seguro de que las niñas comparten ciertas impresiones sensoriales. Cuando tenían dos años, llevó a cabo un estudio en el que cubrió los ojos de Krista y le conectó unos electrodos al cráneo. Cuando proyectaba una luz estroboscópica sobre los ojos de Tatiana, Krista emitía una fuerte respuesta eléctrica en su lóbulo occipital, que es donde se agrupan las imágenes. Y la prueba dio el mismo resultado cuando las niñas cambiaron de puesto. Los resultados no se publicaron, y algunos neurólogos creen que ese tipo de prueba, que mide los cambios en la actividad cerebral por debajo 60

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UN CHUPETE EN UNA DE LAS DOS BOCAS CALMABA A LAS DOS CONDENADAS A ENTENDERSE. El estado de salud de Krista y Tatiana es en general bastante bueno, pero deben someterse a revisiones periódicas. Son distintas, dos niñas que cada una parece sentir lo que siente la otra, y que deben ponerse de acuerdo para hacer su vida más fácil.

del cráneo, no determina con precisión qué región del cerebro es la que está funcionando; pero casi todos están de acuerdo en que el hecho de que haya una reacción en el cerebro de la otra siamesa indica que hay, como mínimo, conectividad. La explicación que propone Cochrane es asombrosamente sencilla para un resultado tan extraordinario: que la percepción visual se produce a través de las retinas de una niña, llega a su tálamo y luego emprende dos rumbos diferentes. En la niña que DOS MENTES ÚNICAS

está mirando la luz estroboscópica o un animal de peluche en la cuna, la imagen continúa por las vías naturales, una de las cuales termina en el córtex visual. En el caso de la otra niña, el estímulo visual llega a su tálamo a través del puente talámico y entonces se introduce en su propio circuito nervioso visual, para acabar en los complejos centros de procesamiento de su propio córtex visual. Ella ve la imagen probablemente milésimas de segundo después que su hermana. Los resultados del test no sorprendieron


a la familia, que sospechaba desde hacía mucho tiempo que, incluso cuando una de las niñas no estaba viendo la televisión, se reía ante las imágenes que pasaban delante de los ojos de su hermana. Creen que el reparto sensorial llega a las papilas gustativas de las niñas: a Krista le gusta el kétchup y a Tatiana no, como descubrieron cuando Tatiana intentó rascárselo de la lengua pese a que no lo había comido.

gre y Krista “más matona”, tiende más a arañar o pegar a Tatiana cuando se siente frustrada. Y de aspecto son también muy distintas, pese a ser gemelas idénticas. El corazón y los riñones de Tatiana trabajan más que los de Krista, así que es más menuda que su hermana, más frágil, diminuta; Krista tiene la barriguita y las mejillas redondeadas de tantos niños de su edad. Krista posee un pequeño lunar rojo en el pecho; Tatiana, no. Krista es alérgica al maíz en lata; Tatiana, no. Ni las experiencias diarias idénticas, de gemelas, ni las percepciones sensoriales que tal vez comparten, las convierten en una misma persona. Cuando las niñas eran pequeñas, solían intentar separarse las cabezas, me cuenta Simms. “Y yo les decía: ‘No hagáis eso. Estáis pegadas. Estáis unidas”. Ahora, a veces, lo dicen las propias niñas. “Estoy pegada”, me dijo Krista una tarde, “quiero mucho a mi hermanita preciosa”. Un rato después, Tatiana anunció lo mismo, pero parecía más confusa: “Estoy pegada”, dijo, con aire quejumbroso. Era como si estuviese buscando respuesta a la pregunta fundamental. Es de suponer que las niñas tendrán

A pesar de saber lo de las pruebas y conocer la opinión de Cochrane, al escuchar las historias de la familia yo sentía cierto escepticismo. Pero en uno de los numerosos momentos muertos en los cinco días que pasé con ellos, las niñas estaban viendo la televisión y yo, sin pensarlo, hice cosquillas a Tatiana en el pie. Krista, que no lo podía ver, se volvió hacia mí, sonrió y dijo: “Ahora yo”. Otro día Simms coge un termómetro que alguien ha dejado sobre la mesa de la cocina y, por jugar, se lo pone a Krista en la boca. Casi de inmediato, Tatiana adopta una mirada distante. “En la boca no”, dice en tono enfadado. Luego empieza a mover la lengua de forma peculiar, doblándola. Me pregunto si estoy viendo visiones, pero Rosa, la hermana de ocho años, también se da cuenta: “¿Lo ha visto? El termómetro esta- una concepción complicada de lo que quiere decir “yo”. Si una niña ve un objeto con ba en la boca de Krista, pero la lengua que se sus ojos y la otra lo ve a través del enlace tamovía era la de Tatty”. Al principio, ver a la hermana pequeña, lámico, ¿están compartiendo una experiencia? Si las dos niñas son personas indiviShaylee, que camina sin problemas junto a las siamesas, me parecía doloroso, un recor- duales, lo que cada una experimenta de ese estímulo sería inevitablemente distinto; datorio constante de sus limitaciones, como pero no una especie de fusión de las mentes. si la libertad de la que ella disfruta fuera una afirmación constante de su superioridad. ¿Pero se consideran una misma persona cuando hablan al unísono, cosa frecuente, Sin embargo, con el tiempo, mis simpatías aunque no sea más que en frases muy brecambiaron: la unidad de las siamesas es tan ves? Cuando se unen sus voces, se convierfuerte que me pregunto si Shaylee siente que le falta una parte esencial de sí misma. ten en un solo ser complicado con dos juegos de cuerdas vocales. Pero luego, la Cuando las niñas quieren lavarse las manos en el lavabo, se mueven en silencio y arras- mente de cada una, perfectamente distintran la banqueta al cuarto de baño sin nece- guible, se hace sentir: Tatiana me sonríe mientras la hermana ve la televisión o Krissidad de ponerse de acuerdo. Pero quizá no ta responde “¿sí?” cuando digo su nombre. es un deseo común sino la resignación: la Al hablar, nunca les he oído decir “nofamilia les recuerda con frecuencia que no sotras”, a pesar de todo lo que hacen juntas. tienen más remedio que ceder, y Simms está segura de que tienen una lógica privada para “Es como si fueran una persona y dos al mismo tiempo”, dice Feinberg, el profesor de decidir a quién le toca decir dónde van. Tatiana y Krista representan una uni- psiquiatría en el Albert Einstein College of Medicine. ¿Qué pronombre expresa eso? dad mucho más sólida que la de cualquier par de gemelos idénticos. Aunque suelen Una persona normal suele recurrir a la moverse casi en sincronía, con gestos simé- noción del yo de la Ilustración –una mente, tricos, las niñas tienen personalidades dis- capaz de tener experiencias sensoriales y tintas. Simms dice que Tatiana es más ale- pensamientos privados– como rasgo carac-

terístico de la identidad. Sin embargo, he aquí dos niñas que tal vez pueden sentir cada una lo que siente la otra. ¿Podría la conexión entre ellas ir más allá de las impresiones sensoriales y alcanzar también a pensamientos superiores, tan sencillos como “quiero agua” o tan complejos como “estoy cansada de Buenas noches, luna”? La familia dice que, muchas veces, se levantan de pronto, sin decir nada, y van a coger, por ejemplo, un vaso, que Tatiana entrega de inmediato a Krista para que beba. Yo no vi ninguna escena así; pero, si es verdad, ¿quiere eso decir que una niña le dice en silencio a la otra que tiene sed, en forma de pensamiento superior? ¿O es que Tatiana experimenta de alguna forma la sed de su hermana, pero es consciente de que viene de otra persona? Si es intenso pensar que cada una sea capaz de observar la mente de la otra, también es asombrosa su capacidad de conservar su individualidad. A Feinberg le parece

“ESTÁN CONECTADAS, PERO CADA UNA ACTÚA COMO UNA UNIDAD EN SÍ”

DOS MENTES ÚNICAS

significativo el hecho de que las niñas tengan una distinción clara, pese a lo que él considera una filtración probable de impresiones sensoriales. “Con el cerebro dividido, en definitiva, está cortado por la mitad, pero la persona siente y actúa como si estuviera entero”, dice el profesor. “Estas niñas están conectadas, pero cada una actúa como una unidad en sí”. Para la familia, las preguntas sobre si las niñas son una o dos son tan absurdas que les parecen insultantes. Son “dos niñas normales que viven compartiendo una burbuja”, dice Simms. Les preocupa mucho más su salud física. “Cada día, al levantarme y ver que siguen vivas, pienso que es un gran día”, dice Simms. El viaje de enero a Vancouver para los chequeos médicos fue tranquilizador, en general. El cardiólogo les dijo que el corazón de Tatiana parecía más capaz de hacerse cargo de toda la sangre que debía bombear. El oftalmólogo no fue tan optimista. Las niñas tienen graves problemas de vista y los dientes de Tatiana están tan mal que este verano se tendrá que someter a una operación. En una cita con Hukin, su neuróloga, les EL PAÍS SEMANAL

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hizo varias pruebas rápidas. Sacó un pavo de peluche de una bolsa, y se lo dio a Tatiana por la derecha, para que Krista no lo viera. “Krista, ¿sabes qué tiene Tatiana en la mano?”, preguntó. Krista se lo pensó. “¿Un petirrojo?”. Hukin no dijo más que “muy bien”. Pero la respuesta, que se aproximaba mucho a la exacta, le pareció extraordinaria, según me dijo después, y la consideró una prueba clínica que apoya la conexión sensorial revelada por los electroencefalogramas de Cochrane. Durante los días que pasé con las niñas, les vi hacer cosas aparentemente espectaculares: decir el nombre exacto del juguete que solo la hermana podía ver, señalar con precisión, sin mirar, el punto del cuerpo en el que estaban tocando a la hermana. Otras veces, en cambio, la conexión teórica parece fallar. La familia cree que el esfuerzo que hacen para “sintonizar”, en ocasiones, las agota. David Carmel, neurocientífico del conocimiento en la Universidad de Nueva York, sugiere que, incluso cuando las niñas contestan bien, el fenómeno puede explicarse por factores que no son el puente nervioso. “Si están tan unidas, los movimientos

tima”, dice Doug McKay, el marido de la abuela. “Pero nosotros nos sentimos escogidos de entre millones de personas para ser su familia”. A medida que fue avanzando la velada, las niñas se fueron cansando. Alguien pidió también sobre las personalidades tan difefingers de pollo, y Krista dio un mordisco. De rentes que conviven en su hogar. La decipronto, Tatiana hizo un gesto. “Es asquero- sión de exponer a las niñas a la curiosidad so”, dijo, y empezó a llorar. El caos aumentó, del público norteamericano horroriza mey Tatiana se metió debajo de la mesa, lloran- nos de lo que podría pensarse a la familia. do, mientras Krista intentaba hacerla volver En parte, por motivos económicos, pero con la pura fuerza de su cuello. Krista trató también porque, en cualquier caso, es poco de meter el pollo directamente en la boca de probable que las niñas disfruten de una niTatiana. “¡A Krista le gusta!”, dijo. “¡Está muy ñez normal. La exposición constante, en rico!”. Tatiana escupió la comida y gritó: cierto modo, las mostraría tal como son, no “¡Déjame que me esconda!”. Las dos acaba- como las ven las personas que se cruzan ron llorando. Por encima del ruido se oía la con ellas por la calle. vana declaración de Tatiana: “¡Me voy de aquí!”, sollozaba. “Dejadme en paz”. Porque, precisamente, cuando más conComo pasa con cualquier otra pareja de movedoras resultan las niñas es cuando mehermanas, la relación entre ellas y con su nos conscientes son de sus diferencias. Una peculiar conexión es impredecible. Es posi- noche, poco antes de que se fueran a la ble que su unión sea, como predice su cama, estiré el brazo y toqué el pequeño luabuela, un modelo de empatía ilimitada y nar rojo que tiene Krista bajo su hombro. fantástica. Pero también es posible que sus “No me toques mi mancha”, dijo. Se lo tocó y vidas incluyan una avalancha de impresio- lo acarició con el dedo. Su hermana, que no nes confusas, que cada una tenga el sufi- tiene un lunar equivalente, se acarició el ciente sentido del yo como para resentirse mismo punto, de la misma forma exacta, de la intromisión de la otra. No existe más trazando una línea hacia abajo. Y con la misque una pareja de siameses que, de adultos, ma expresión ofendida que su hermana. Me pareció que, en el momento de acostarse, las dos niñas son más una sola que al levantarse, como si las fatigas del día derribara las barreras que las separan. A veces, Krista, la más fuerte de decidieron separarse, según cuenta One of las dos, parece metamorfosearse y deja de us, un libro de Alice Dreger que recorre la ser una siamesa para convertirse en una historia de las reacciones culturales ante los niña robusta que lleva un apéndice al que hermanos siameses. Ladan y Laleh Bijani considera parte de sí misma. Tal vez, al soeran siamesas craniópagas, nacidas y cria- meterse, Tatiana se siente aliviada, como das en Irán. A los 29 años, estaban tan de- nos sentimos todos al ceder el control a alseosas de vivir separadas que decidieron guien en quien confiamos. Pero también, al asumir el riesgo que les dijeron que corrían recordarlo, me invade una sensación de (alrededor del 50%). En 2003 se pusieron en pérdida: ¿dónde está Tatiana en su totalimanos de unos prestigiosos cirujanos de dad en esos momentos? Singapur, pero murieron tras la intervenLa noche que las vi dormirse, las dos nición. A pesar de las innumerables imágenes ñas se pusieron frente a la cama y Tatiana del cerebro que habían obtenido, los ciruja- empezó a subir por el costado con los pies, nos no habían visto una vena importante apoyándose en Krista. Luego, Krista saltó que compartían las dos mujeres. para unirse a su hermana como siempre. En otoño, Tatiana y Krista empezarán a Cada niña se metió la mano de dentro en la ir al jardín de infancia, su primera salida boca, con cuatro dedos doblados, y luego la importante al mundo exterior. Y es posible dejó caer. Cada una tenía una muñeca en la que su vida se transforme si Chuck Harris mano de fuera, se la puso sobre la cara y –un agente artístico que también lleva a las luego la apartó. Suspiraron a la vez. Krista hermanas Schappell, otras siamesas– se tardó poco en dormirse; un instante dessale con la suya. Harris está ayudando a la pués lo hizo Tatiana; para soñar, juntas o familia a conseguir un contrato para hacer por separado, sus sueños secretos. P un reality show en televisión, no solo sobre © The New York Times. las niñas (detalle en el que él insiste) sino Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

A VECES KRISTA SE HACE LA FUERTE Y TATIANA CEDE AL CONTROL, ALIVIADA casi imperceptibles que hace una –quizá algo típico que la hermana no ve, pero puede sentir–, la otra intuye una connotación. Tal vez asocia la reacción de su hermana a un petirrojo que les gustaba, no a un pavo”. En ese caso, la conexión podría carecer de importancia científica, pero seguiría siendo asombrosa para el observador superficial. Para Tatiana y Krista, Vancouver representa el mundo exterior: van al hospital, corren por el McDonald’s. En el hotel en el que suelen alojarse –su “casa hotel”, lo llaman– las adoran. En el viaje de enero, los huéspedes las miraban tal vez un instante más de lo normal, pero luego sonreían ante la alegría evidente de las niñas, igual que lo habrían hecho con cualquier otro niño. Simms, en el restaurante del hotel, donde estaban cenando, reconoce que está acostumbrada a que la gente le cuente sus tragedias familiares. Comprende el impulso, pero tiene la sensación de que están tratando de compenetrarse con una persona cuyos sentimientos no entienden. “Les damos lás62

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DOS MENTES ÚNICAS


VENECI ENTRE EL ESPLENDOR Y EL ABISMO


UN SUEÑO QUE AMENAZA CON CONVERTIRSE EN PESADILLA. POR INUNDACIÓN. PARA MANTENERLA A FLOTE, IVORYPRESS Y LA ORGANIZACIÓN VENECIA EN PELIGRO COLABORAN EN UN PROYECTO CON 14 GRANDES FOTÓGRAFOS QUE APORTAN SU MIRADA DE LA CIUDAD. AQUÍ, UNA SELECCIÓN. Por MIGUEL MORA

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PIERRE GONNORD. ‘Retratos venecianos’ (2010). Friedrich, Attia, Adriano, Charlotte, Nicola y Alexander. DIONISIO GONZÁLEZ. ‘Las horas luminosas’ (2011). ‘Memorial Masieri. F. L. Wright, 1953’.


V

enecia es como comerse una caja entera de chocolate relleno de licor de una sola vez”, dijo el gran Truman Capote. “Venecia es un embrollo que llena la cabeza solamente de fatalidad”, cantó el ilustre Francesco Guccini. “Bella lisonjera y ambigua, la ciudad, mitad fábula y mitad trampa, en cuya atmósfera corrupta, tiempo atrás, el arte se expandió exuberante”, matizó Thomas Mann. Lleva mil años siendo la reina del mun-

do, y Venecia sigue viva. Herida y dando que hablar. Algunos dicen que la Serenísima se muere. En realidad llevan décadas diciéndolo, pero lo cierto es que nadie ha podido todavía acabar con ella. Un par de siglos de turismo de masas (que ya se sabe que es actividad que mata lentamente, a quien lo practica y a quien lo sufre) y más de una década soportando la estela de mugre que destilan los grupos de viajeros de bajo coste han puesto en serio peligro a la

MIMMO JODICE. ‘Venecia’ (2010). ‘Galería de los Turcos’. HIROSHI WATANABE. ‘Comedia de doble sentido’ (2010). ‘Marco Andreatta como Pulcinella’.

VENECIA. ENTRE EL ESPLENDOR Y EL ABISMO

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TIM PARCHIKOV. ‘Suspense en Venecia’ (2005-2011). TIINA ITKONEN. ‘Scuola Grande di San Rocco’ (2011).

“BELLA LISONJERA Y AMBIGUA, LA CIUDAD MITAD FÁBULA Y MITAD TRAMPA”, ESCRIBIÓ THOMAS MANN Capilla Sixtina. Pero los venecianos, que en su esplendor republicano, multicultural y laico combatieron con ardor a las tropas pontificias, lo han visto todo, y todo lo soportan en silencio. Guerras, invasiones, incendios, agua salada, humedad, calentamiento global, bienales de arte, cine, arquitectura, teatro, incluso el mal de piedra y la inepcia de sus gobernantes. Ahí sigue Venecia, impertérrita y tan bonita que no parece real. Ni el hundimiento progresivo de sus palacios, ni la cada vez más asidua e insidiosa acqua alta, ni la contaminación de la laguna, ni siquiera el berlusconismo rampante que se está cargando Pompeya y la cultura italiana han logrado disuadir a los 50.000 venecianos, cada día más escasos, de abandonar la nave.

Venecia sigue estando habitada, y eso hace pensar que no todo está perdido. ¿Alguien se ha parado a pensar en lo incómodo que debe de ser vivir en Venecia? ¿Quedarse sin tabaco de madrugada? ¿Olvidarse los pañales en el supermercado? ¿Las llaves del barco en el bar? Un refrán local, que los laguneros pronuncian en su maravilloso dialecto de cadencia mexicana, lo expresa así: “A Venezia chi vi nasce mal si pasce, chi ci viene ci sta bene”, que vendría a ser algo así como: “En Venecia el que nace lo lleva crudo, pero el que viene está bien”. Probablemente, el proverbio se refiere a esa parte del tiempo en que la ciudad no está tomada por la Bienal de Arte, como ahora mismo. Cuando llegan la Bienal y el arte, Venecia se convierte en una feria de vanidades permanente, non stop. Los yates

y transatlánticos surcan el Canale Grande como si fuera Algeciras, y se diría que a la caja de bombones al licor de Capote el fabricante le ha añadido nueces, avellanas, caramelo y pistachos. Los pabellones, los críticos de arte, los artistas, los comisarios, los periodistas, las televisiones, los famosos, las familias y los amigos y recomendados de unos y de otros… Pero como Venecia es triste, pero también mágica, y como las masas tienden a apezuñarse siempre ante las mismas atracciones, basta caminar cinco minutos y uno se queda completamente solo. A solas con los pares venecianos: el esplendor y la ruina, la bruma y el calor, el frío y el sudor, el ruido y el silencio, la literatura y la vida, Oriente y Occidente, el carna-


ANTONIO GIRBÉS. ‘Delirious City’ (2011). ‘Biblioteca Nacional, de Antonio Rizzo’ (detalle en caleidoscopio).

SIGUE HABITADA POR 50.000 ALMAS, Y ESO HACE PENSAR QUE NO TODO ESTÁ PERDIDO


TIM PARCHIKOV. ‘Suspense en Venecia’ (2005-2011).

ESPLENDOR Y RUINA, BRUMA Y CALOR, RUIDO Y SILENCIO, TIERRA Y AGUA, CASANOVA Y TINTORETTO val y la Cuaresma, la tierra y el agua, la góndola y el vaporetto, Casanova y La Muerte en Venecia, Tintoretto y Canaletto… Metro abajo o arriba, la ciudad sigue siendo como era cuando venían los viajeros románticos, esos poetas salvajes como Lord Byron, que, según las crónicas, vivió aquí tres años de locura genial y desenfreno erótico, plagados de citas compulsivas con intelectuales y rameras, y de paseos a caballo por el Lido. Tres años de lujo, fornicación y escándalos, de noviembre de 1816 a diciembre de 1819; en la isla de San Servolo todavía se guarda el recuerdo. Una se tiró al agua, desesperada; otra huyó con él, una tercera envejeció de melancolía por la parte de Campo Sant’Angelo. George Gordon, el hijo del capitán Jack el Loco, vendió incluso el título de barón para poder seguir triunfando, y antes de escribir el Don Juan en una segunda estancia se pulió 5.000 esterlinas en unos meses, y acudía cada noche a su palco de La Fenice antes de irse a practicar el menage à trois (pagando) en el espléndido palacio Mocenigo. Lo cual no impidió que Goethe, con quien se escribía sin parar en esos años, le llamara “el genio más grande del siglo”, apostillando: “No es antiguo ni moderno, es el presente”. Cuentan que fue en la ópera donde los ojos del indómito loco escocés se cruzaron 72

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por primera vez con los de Stendhal, causando en el escritor francés una impresión inolvidable. Cosa, por cierto, que no le sucedió al inventor del síndrome de la belleza con Venecia, pues escribió poco o nada de la ciudad-sirena, y le dedicó el miserable desprecio de preferir, largamente, a Milán. Historias venecianas hay miles, millones. La asociación Venice in Peril (Venecia en Peligro), y tras algunos devaneos vamos llegando a la noticia, merece un capítulo aparte en la recuperación de la memoria y del patrimonio local. Desde 1970 rehabilita edificios, casas, calles, canales, puentes y obras de arte. En este momento tiene 50 proyectos en marcha, unos de investigación y otros de obra propiamente dicha. Uno de ellos ha consistido en restituir la historia y ubicación original a la Columna de la Infamia. En 2010 se cumplieron 700 años de la sangrienta conspiración de Bajamonte Tiepolo contra el Estado veneciano. El noble planeó matar al Doge Pietro Gradenigo para arrebatarle el poder en nombre de unas cuantas familias. Pero al fin triunfó la democracia contra la Mafia: Tiepolo fue exiliado, y su palacio, quemado, y el Estado erigió una Columna de la Infamia en el lugar donde habitaba el traidor, con la siguiente inscripción: “Esta tierra fue de Bajamonte. Y ahora, por su traición inicua, esto se pone aquí para asustar a otros, y para mostrar estas palabras VENECIA. ENTRE EL ESPLENDOR Y EL ABISMO

a todo el mundo, siempre”. Los Tiepolo mandaron un sicario para destruirla; logró romperla en tres pedazos, pero fue detenido; le cortaron una mano, le quitaron los ojos, arreglaron la piedra y la volvieron a dejar en su sitio. Cuatro siglos después, un rico se la compró, un anticuario se hizo con ella y acabó adornando el jardín de un duque en el lago de Como. Hasta el año pasado estaba en el almacén del Museo Correr. Ahora reposa en su sitio original. Desde el 31 de mayo, Venice in Peril expone en la abadía de San Giorgio Maggiore su última iniciativa dentro de la Bienal. Se trata de una exposición comisariada por Elena Foster, fundadora de Ivorypress, que ha invitado a 14 grandes fotógrafos internacionales a plasmar su mirada sobre Venecia. Son las fotos que ven en estas páginas. Nan Goldin, Hiroshi Watanabe, Mimmo Jodice, Pierre Gonnord, Philip-Lorca diCorcia, Lynne Cohen, Candida Hoefer, los españoles Antonio Girbés y Dionisio González… Las imágenes de Real Venice se han publicado en un catálogo-joya de CPhoto, y la muestra viajará en otoño a Londres, donde se hará una subasta de los originales para concienciar del alto riesgo que corre la ciudad y recaudar fondos para salvar a la maravilla que Byron llamó la “ciudad encantada de nuestro corazón”. P Todas las imágenes, por cortesía de Ivorypress


Estilos de vida Moda | Belleza | Decoración | Cocina | Internet

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EL TRAJE DEL AÑO Con permiso del vestido de novia, es el que más suspiros despierta. Anhelado y temido. Llevamos casi un año pensando en el momento de enfundarnos el bañador. Claves para elegirlo. Por Renée López de Haro. Fotografía de Cristina López

Bañador azulón con tirantes al cuello de Eres (350 euros ).

Surcado por plisados finos y asimétricos de Wolford.

Con top camiseta verde lima de Triumph (80 euros).

Estilo años cuarenta con drapeado en rosa chicle de Gant (105 euros).

Collar de plástico rojo de Camomilla (36,50 euros).

Turquesa con lazo de Emporio Armani (90 euros).

Biquini de H&M. Top (12,95 euros) y braga con calaveras (9,95).

Naranja con sujetador bandeau de Petit Bateau (45 euros).

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5 Biquini fucsia con lazos y strass de Pin-Up (262 euros) 74

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Biquini (560 euros), collar de flores y sandalias de tacón con cintas, todo de Dior. Gafas de sol de Roger Vivier y pulseras de Aita (25,90 euros).

EL FUCSIA QUE AMÓ EL NARANJA 1. Pamela turquesa de Gioseppo (12,95 euros). 2. La modelo lleva triquini de Triumph (70 euros). 3. Minivestido turquesa de Liu Jo (190 euros), pulseras de Plata de Palo (entre 157 y 269 euros) y gran collar azul con palos plateados de Dior. 4. Pamela de tela rosa de Roxy (35 euros) y gafas de sol de Roger Vivier. 5. Chancletas moradas y rosas de Havaianas (20 euros). 6. Bolsa de converse (45 euros). 7. Gafas de sol años 50 de Dior (260 euros). 8. Sandalias romanas de Melissa (75 euros). 9. Chanclas azulonas de piel con margaritas de Dior (450 euros).

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Color en bloque Máximo impacto 8

Maquillaje y peluquería: Pedro Cedeño (Talents) para Nars y Art Lab Áveda. Modelos: Marlijn Hoek y Juan Hortoneda (Uno). Localización: Deporte, Aventura, Naturaleza, Cultura, Ocio (DANCO). Finca Soto del Parral (Colmenar de Oreja, Aranjuez). www.danco-aventura.com y 639 20 87 75. 9

Fotografía de productos: Anel Fernández

Las combinaciones de colores estridentes dominan la ropa de este verano. Su influencia se deja sentir también en el baño. Para no marearse con el vaivén cromático, lo mejor es mantener un único color en el traje de baño y jugar a las mezclas con el resto del atuendo. En cuanto a las formas, se permiten atléticas, nostálgicas o tropicales.


MODA

Con rayas formando hojas de Emporio Armani (97 euros). 3

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EL SENTIDO DE LA LÍNEA 1. Vestido a rayas blancas y rosas de Tommy Hilfiger (150 euros), sandalias blancas de MBT (199 euros), pulseras esmaltadas de Pedro del Hierro y relojes de caucho de Swatch con correas larguísimas (38 euros cada uno). 2. Biquini a rayas marineras de Yamamay (24,90 euros el top), gafas de sol de Dior (260 euros) y bolso de Cortefiel (50 euros). 3. Gafas a rayas de Boss Orange (120 euros). 4. Alpargatas de loneta de Paez (39 euros). 5. Bolso de Marina Yachting (180 euros). 6. Pulsera multicolor de Aita (15,90 euros). 7. Biquini a rayas de Naf-Naf (59,90 euros), pareo de Maliparmi (103 euros) y chanclas rosas de Melissa por Vivienne Westwood (117 euros). 8. Sombrero de rafia con bolas de colores de Roxy (29 euros).

Biquini a líneas multicolores de Roxy (49 euros).

Bañador a rayas anchas de Cris Zarel (113 euros)

Dos piezas con top bandeau de Benetton (25,99 euros).

Rayas de inspiración digital. Dee First Company (106 euros).

Todo en raya

En punto algodón amarillo y blanco de Lacoste (65 euros).

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Imperio marinero Estos días es frecuente coincidir con un compañero de trabajo o con el que se sienta a su lado en el metro luciendo idéntico estampado a rayas. Es la dictadura de la tendencia marinera. Vista en Parad y también en Zara se ha convertido en el estampado esencial del verano. Imposible que la ropa pensada para el agua (o cercanías) escapara a este influjo. Se llevan en todos los colores y en el sentido que se prefiera. 6

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A la izquierda, modelo de Marina Yachting (230 euros). En el centro, de Springfield (19,95 euros el sujetador y 14,95 la braga). A la derecha, de Andrés Sardá (135 euros).


Cóctel de estampados

Triquini estampado cachemir de Vanity Fair (169,90 euros).

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Agitar y mezclar

Escote muy alto al cuello en punto de Missoni (426 euros).

Plátanos, flores, hojas, cuadros… Cualquier motivo es válido, y mejor si se tiñe de colores llamativos. La fórmula impone, además, mezclarlos sin reparos. Los lunares conviven con las manchas psicodélicas y los motivos escapan a cualquier límite geográfico. Un toque de descaro y excentricidad se impone en los tejidos y también en las formas. No es el mejor verano para los triquinis, pero si en algún momento hacen su aparición, es de la mano de provocativos estampados.

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DE FLORES Y PLÁTANOS 1. Biquini con lentejuelas de Agua Bendita (187 euros), rebeca naranja de Maliparmi (140 euros) y collar de Camomilla (44 euros). 2. Pamela de Bimba & Lola (35 euros). 3. Sandalia de Lotto (17 euros). 4. Gafas de Yves Saint Laurent (199 euros). 5. Bolso de Benetton (39,99 euros). 6. Bañador de Missoni (410 euros), bolso de Dior, brazalete de Aita (25 euros) y gafas de Chanel. 7. Biquini con estampado de plátanos de H&M (12,95 y 9,95 euros), bolso de Lacoste (125 euros), pamela de Gioseppo (12,95 euros) y reloj de Toy Watch (165 euros).

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Motivo de triángulos azules de Armand Basi (75 euros).

Flores naranjas, azules y negras de Etam (48 euros).

Cuadros escoceses azules, rojos y verdes de Gant (111 euros).

Estampado de hojas y letras de Desigual (49 euros).

Vegetal en rosa y verde de Gioseppo (24,95 euros).

Con tirantes dobles de Louis Vuitton (400 euros).

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MODA

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Ajustar las formas Muy cerca de la piel

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Bañador rojo tipo short con hojas y palmeras de Guess (54 euros).

Hojas verdes tropicales en un slip escueto de Calvin Klein (42,50 euros).

Este verano, la liga que prefiere los bañadores elásticos y ajustados no se define en cuanto a las formas. Conviven pacíficamente los modelos tipo slip con los breves pantalones. Sea cual sea la forma, se imponen los colores lisos o los estampados tropicales. Para los que quieran darse el capricho del estampado y mantener la sobriedad del traje, siempre puede echarse mano de los complementos salpicados de palmeras. Negro, minimalista y brillante de Dior Homme (140 euros).

Color rojo para un slip clásico de Jockey (24,95 euros).

9 Verde con rayas doradas en los costados de Bikkembergs (75 euros).

BANDOS ANTAGÓNICOS. 1. Gafas anatómicas amarillas de Oakley (200 euros). 2. Gorro con estampado de flores de Gant (56 euros). 3. Sandalias de Camper (125 euros). 4. Bañador azul marino con cintura a rayas blancas y negras de H&M (14,95 euros), reloj azulón de caucho de Swatch (50 euros). 5. Toalla con flores blancas de Tommy Hilfiger (60 euros). 6. Chanclas de caucho estampadas de Custo (69 euros). 7. Mocasines de Tod’s. 8. Camisa verde lima arrugada de MeltinPot (88 euros), bañador estampado de Calvin Klein (42,50 euros), sandalias negras de Bikkembergs (230 euros), gafas de sol de Louis Vuitton (400 euros), toalla naranja de Hakei (49,90 euros). 9. Reloj azulón acuático de ByBasi (49 euros). 78

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MODA

Azul marino por un lado y fucsia por el otro. De Lacoste (70 euros).

Largo y con estampado tipo Jackson Pollock de Converse (40 euros).

Hojas granates y burdeos sobre pequeños cuadros de Ted Baker (55 euros).

Flores sobre fondo blanco de Harmont & Blaine (139 euros).

Boxer corto azul marino con estamapdo amarillo de ByBasi (30 euros).

Rayas verticales finas rojas, blancas y azules de Canali (140 euros).

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Elogio de lo holgado Amplitud y cobertura Los clásicos boxer se diversifican. Largos y extragrandes evocan la cultura del surf; de tamaño medio sugieren elegancia atemporal, y cortos y algo menos amplios se acercan a latitudes atléticas habitualmente reservadas para sus primos elásticos. A diferencia de aquellos, los modelos en tela se permiten toda clase de licencias en colores y estampados esta temporada. Por una vez, resultan casi más atrevidos.

Verde lima con cintura ancha blanca de North Sails (60 euros).

4 Aazul marino con raya ancha blanca y borde rojo de Gant (105 euros). 3

AMIGOS DE TELA 5

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1. Bañador estampado naranja de Oakley (70 euros), gafas de Dior, toalla de Harmont & Blaine y chanclas de Geox (69,90 euros). 2. Gafas azules de Oakley (130 euros), camiseta turquesa de Jockey (24,95 euros) y bañador a rayas anchas de Pull-In (79 euros). 3. Gafas negras de Custo (175 euros). 4. Gorro de Springfield (15,95 euros). 5. Chanclas con planta azulón de Camper Together por Bernard Wilhem (199 euros). 6. Camisa en lino a cuadros de Maguen 11:11 (70 euros), bañador rojo de Coast to Coast por Calzedonia (29,50 euros), gorra de Gant (38 euros) y gafas de Oakley (200 euros).


MODA

Capricho sofisticado

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Por una playa de gala

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Tras varios veranos dominados por la fantasía, este se inclina por opciones más sencillas. Pero sigue habiendo lugar para imaginar una playa de gala. Brillos, formas sinuosas, plumas, encaje y flecos dan lugar a los trajes de baño más sofisticados del catálogo. Los bordados y las lentejuelas triunfan entre los que se apuntan a esta tendencia. En esta ocasión, los complementos se muestran más cautos para equilibrar la ecuación.

BRILLOS, PLUMAS Y ENCAJE 1. Bolso trenzado blanco con detalles dorados de Pin-Up Stars (105 euros). 2. Sandalias planas plateadas de Jimmy Choo (145 euros). 3. La modelo lleva triquini estampado con bordado de lentejuelas de La Perla (449 euros), sandalias de tacón con plumas moradas de Dior, pulseras esmaltadas azules de Chanel. 4. Biquini blanco con lentejuelas doradas de Calzedonia (50 euros), brazalete dorado con forma de estrella de mar de Bimba & Lola (35 euros) y pulseras doradas de Chanel. 5. Cesta cubierta de encaje azul de Dragonafly (69 euros). 6. Sandalias verdes planas con plumas de plástico de Malparmiu (145 euros). 7. Extravagantes gafas de sol de Prada (210 euros). 3

Bañador morado con Triquini negro con flecos anillas doradas de Pedro en el pecho de Guess del Hierro (105 euros). (146 euros).

Con lentejuelas bordadas de Calzedonia (69,50 euros).

Inspirado en un corsé en negro de Sportmax (166 euros).

Con bordado de cuentas y pedrería de Agua Bendita (178,20 euros)

Adornos transparentes sobre morado. De Calvin Klein (51,50 euros).

Metalizado y apliques de tachuelas de Red Point (76 euros).

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Con lentejuelas de colores de Promise (42 euros).

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Direcciones en la página 98 > 82

EL PAÍS SEMANAL


BELLEZA

BRASIL ES OTRO PLANETA Los yacimientos de la potencia emergente se convierten en la última fuente para elaborar cosméticos a base de piedras semipreciosas. Así es la nueva locura de M·A·C. Por Borja Bas

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EL PAÍS SEMANAL

mente dos de los yacimientos más grandes del mundo. Su objetivo era encontrar nuevos pigmentos con los que enriquecer la colección Mineralize, que había creado cuatro años antes a base de una mezcla de 77 minerales. Y se topó con todo un catálogo de piedras semipreciosas con los que experimentar en sus composiciones. Enseguida se sintió “como una niña en una tienda de chucherías, ¡no sabía con qué quedarme!”, cuenta a los periodistas invitados por la firma a la presentación organiza-

Fotografía de Xxxxxx | Xxxxxx | Xxxxxx

E

n el mundo del maquillaje, muchas marcas están dispuestas a llevar la locura creativa hasta el final, pero no todas logran equiparar los resultados a las fantasías que venden. M·A·C ha tomado esa bandera y en sus poco más de veinticinco años de vida se ha hecho un holgado hueco entre los fetichistas de la cosmética. La constante reinvención de fondo y forma es la clave. Ya sea acudiendo a Lady Gaga para dar imagen a Viva Glam, su línea benéfica contra el sida, o confeccionando una colección entera (accesorios para maquilladores profesionales incluidos) inspirada en el personaje comiquero de Wonder Woman. Su ultimísima aventura ha llevado a la niña mimada de Estée Lauder a Brasil. Y aquí su máximo reto ha sido esquivar los tópicos. Ni la Amazonia, ni el carnaval, ni las figuras del balompié. Ni los gigantes de la bossa nova, ni el sabor azucarado de la cachaza, ni las supermodelos esculturales. Las máximas estrellas de su nuevo ingenio son las piedras semipreciosas. Un paso que podría suceder a la fiebre del oro que ha asolado los tratamientos cosméticos en los últimos años. Aunque dar con la fórmula para casar la belleza con la minería siempre suponga un auténtico quebradero de cabeza. Jennifer Balbier, vicepresidenta de M·A·C, descubrió el verano pasado las maravillas extraídas de Minas Gerais y Bahía, posible-


MUNDO DE METAL. Fabiana Gomes, maquilladora insignia de M·A·C para Brasil, propone un ‘look’ fantasioso y atrevido para las noches de verano. “Como salida de una producción de moda de la película de los setenta ‘Los ojos de Laura Mars”. Para conseguirlo sugiere “jugar con las sombras de ojos Mineralize Semi Precious sin miedo”. Cada pieza de la colección es irrepetible gracias a su combinación de 77 minerales y cuatro piedras semipreciosas: pirita, broncita, lepidolita y turmalina negra. Para lograr un mejor acabado recomienda las brochas duales, como la de arriba: con pelo natural y sintético.


BELLEZA

EFECTO CARAMELO. La maquilladora Fabiana Gomes propone superponer colores de la misma familia para dotar de sofisticación a la monocromía. Arriba, barra de labios Gem of Roses y polvos de acabado mineralizado de M·A·C. Abajo, pirita, turmalina negra y lepidolita.

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EL PAÍS SEMANAL

da en Río de Janeiro. “Pero enseguida me encontré con el primer obstáculo: adquirir conciencia de lo realmente difícil que era trasladar nuestro sueño a la realidad. El impedimento técnico inmediato fue que no sabíamos que las piedras no estaban aprobadas para uso cosmético por la FDA [Food and Drug Administration, organización estadounidense conocida en español como la Agencia Americana del Medicamento]”. De su selección previa de 14 piedras, el material de trabajo quedó reducido a cuatro: la broncita, la lepidolita, la pirita y la turmalina negra. Fueron descartadas la amatista, el cuarzo rosa o el topacio. “Pero no desechamos seguir investigando para poder utilizarlas en un futuro, porque nos encantan”, insiste Balbier. Nick Gavrelis, responsable de desarrollo global de producto de M·A·C, añade: “Nuestra principal pregunta siempre fue: ‘¿Son seguras?’. Para conseguir la aprobación de las agencias reguladoras de todo el mundo realizamos pruebas médicas. La prioridad era asegurarnos de que estos cosméticos no provocaban ninguna reacción alérgica”. Según los responsables de H. Stern, la principal joyería de Brasil, las cuatro piedras que conforman la gama Semi Precious no se cotizan más allá de la artesanía

El efecto final nada tiene que ver con la colección Surf, lanzada por M·A·C también para este verano. Donde se despliega un derroche de color y luminosidad, Semi Precious indaga en tonos metalizados, brillantes y más fríos. Para Gordon Espinet, jefe artístico de M·A·C, “eso no supone ningún impedimento para lograr el efecto que tú quieras, ya busques un look más atemporal, a lo Audrey Hepburn, o algo más a la moda, como el revival discosetentero”. Espinet insiste en que la clave del éxito es la innovación. Sin perder el norte.“El Clear Lipglass nos costó cuatro años de desarrollo, pero logramos un producto definitivo. Ese es el objetivo. Hay firmas cosméticas que entienden por innovación renovar el packaging. Nosotros pensamos en la tecnología antes que en la forma. Aunque finalmente el prestigio de M·A·C se juegue en todos los campos simultáneamente. Tenemos los mejores críticos, o los peores, según se entienda: los maquilladores profesionales. Cada vez que lanzamos un producto o una línea se montan auténticos debates en Twitter sobre su calidad y sus posibilidades de uso”. P

Fotografía de Alessandro Mendes

“El primer impedimento con que nos topamos fue que no sabíamos que las piedras no estaban aprobadas para uso cosmético”

ornamental, por más que convivan en las canteras con otras variedades emblemáticas de este país, como la esmeralda, la aguamarina o el topacio imperial. Lo que sí se dibuja en el imaginario popular son los valores energéticos atribuidos a estos minerales semipreciosos, que subraya el propio Gavrelis. “La broncita es la piedra de la cortesía, promueve una actitud cariñosa y desprejuiciada. La turmalina negra es la piedra eléctrica, neutraliza las energías negativas. La pirita es la piedra de fuego e incentiva las habilidades comunicativas. Y la lepidolita es la piedra de la paz, ayuda a eliminar obstáculos”. Una mística añadida a sus sombras, polvos y coloretes, que apelan, además, al magnetismo de la individualidad. Cada pieza se presenta como única gracias a su original proceso de elaboración. “A nuestro compuesto mineralizado, biofermentado en una base de extracto de levadura, se añaden las piedras micronizadas. Cocinamos esa mezcla cuidadosamente para esculpir auténticas obras de coleccionista”, literaturiza Gavrelis.


DECORACIÓN

EN EQUILIBRIO ESTABLE Abierta y luminosa y compartimentada, como exige la vida cotidiana. La reforma de esta vivienda consigue la armonía e impacta por el protagonismo que se deja a las obras de arte y a su mobiliario. Por Susana Aréchaga y Luis

GAMA DE BLANCOS Y GRISES. En la zona de estar, una composición de resinas de Javier Romero protagoniza la pared tras el sofá Field, diseñado por Patricia Urquiola para Moro. La alfombra es de Moroso, y sobre ella, la mesa Shanghai Tip, también de Urquiola. La lámpara de pie es la Kelvin, diseñada por Antonio Citterio y producida por Flos.

M. Ambrós


IMPACTO VISUAL. El comedor se organiza frente a una estantería reticular de la serie System de Porro. La lámpara Flower of Life, diseñada por Hoets y Eliot para Willowlamp, se sitúa sobre la mesa Saarinen, de Knoll. Las sillas, con patas de madera teñidas en color carbón y asiento y respaldo tapizados en lana, son las Conference, también de Knoll.


DECORACIÓN

VIDA PRÁCTICA. Arriba, a la izquierda, el dormitorio principal, donde las paredes se han revestido con un fino papel nacarado de Cole & Son. Las mesillas son las Platner de Knoll, con cubierta de vidrio. Una cómoda escocesa restaurada convive con la lámpara de suspensión Ice, de Refer + Staer, y la lámpara de pie Swing 0515, de Vibia. En la imagen de la derecha, la cocina. Todo el mobiliario pertenece al programa Xila 0.9, de Boffi, que es la misma firma que ha realizado la campana extractora con acabado de espejo y la grifería. Abajo, el baño de los hijos, con lavabo realizado a medida en granito negro y grifería de Boffi. La ducha está revestida con material porcelánico con acabado plateado en espiga y todos los elementos de grifería son de La Torre.

N

aiara Moncada y Juan Marchante, los interioristas de Rosita Gallery, son los autores de la reforma de esta vivienda ubicada en un piso alto de una torre de los años setenta de Bilbao, que ha girado en torno a maximizar la luminosidad de un piso urbano sin renunciar a la compartimentación que exige la vida cotidiana de una familia con hijos. La vivienda, tal como atestigua la viga de acero que queda a la vista en el recibidor, se vació del todo para distribuir el espacio en dos mitades. Una para la zona común y otra para los dormitorios juveniles, con el dormitorio principal parcialmente integrado en la zona común. La vivienda exhibe hoy un perfecto equilibrio entre apertura y privacidad, logrado mediante el empleo de puertas correderas que van de techo a suelo y se convierten en verdaderos tabiques móviles. Actúan, así, a modo de compuertas que se abren o cierran para dejar fluir o concentrar el espacio. A partir de un núcleo que concentra la luz (el recibidor y el salón comedor), el espacio se

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EL PAÍS SEMANAL

divide o en su caso se unifica, compartiendo ventilación y luz natural. Es, por lo demás, una decoración en blancos y negros. Los elementos básicos del equipamiento, en especial la carpintería, están acabados siempre en tonos que les permiten fundirse en el espacio, para regalarle así amplitud y convertir el mobiliario y las obras de arte en protagonistas del programa decorativo. Las paredes y los rodapiés son blancos o, en su caso, en un gris casi negro, y las puertas correderas están lacadas en el mismo blanco brillante de los armarios. Los suelos, entarimados en roble, se han teñido de negro en toda la casa, el mismo tono que presenta el revestimiento de corcho de la pared del pasillo de la habitación juvenil, frente a un baño interior enteramente acabado en gris oscuro. La continuidad y la homogeneidad es la norma, y ni siquiera se rompe en la iluminación que se consigue a base de halógenos empotrados en el techo e instalados de forma regular y pautada. P Direcciones en la página 98 >


COCINA

EN BUENA COMPAÑÍA Cuando hace calor apetece refrescar el paladar a la vez que lo endulzamos. Un buen helado, salsa y una bonita presentación es una buena opción para conseguir un postre con personalidad. Por María Jesús Gil de Antuñano. Fotografía de Anel Fernández

TULIPA CON HELADO DE MANGO Para 8 personas: 1 litro de helado de mango. Tulipas: 125 gramos de mantequilla, 125 gramos de azúcar, 3 claras de huevo, 125 gramos de harina tamizada. Guarnición: la piel de una naranja, 3 cucharadas de azúcar. Salsa de menta: 1 manojo de menta fresca, 1 vaso de agua, 1 vaso de azúcar, 1 copa de peppermint, 1 cucharadita de Maizena.

FLOR DE ‘BRICK’ CON HELADOS VARIADOS Y SALSA ‘SUNDAY’ Para 8 personas: ¼ litro de helado de naranja, ¼ litro de helado de menta, ¼ litro de helado de chocolate, ¼ litro de helado de vainilla. Flor de brick: 1 paquete de hojas de brick redondas, mantequilla. Salsa sunday: 6 cucharadas de azúcar, ¼ litro de nata líquida, 1 cucharada de mantequilla salada, 2 cucharadas de cacao amargo (o 2 onzas de chocolate amargo). Granillos de chocolate. Flor de ‘brick’: quitar los papeles que separan las hojas de brick, montar dos hojas juntas, pintarlas por los dos lados con mantequilla y cortar los bordes como en tiras. Colocarlas sobre vasos que resistan el horno, sepa92

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rar los pétalos y dorarlas en el horno a 180º C durante 2-3 minutos. Enfriar. Salsa ‘sunday’: poner el azúcar en un cazo, salpicarlo de agua, acercarlo al fuego y mover hasta conseguir un caramelo dorado. Fuera del fuego, añadir la nata líquida y la mantequilla, mover a fuego flojo hasta que se disuelva el caramelo, con cuidado porque salpica. Añadir de golpe el cacao o el chocolate y cocer de nuevo hasta que se integre. Presentación: llenar las flores de brick con bolas de diferentes helados, salpicarlas de granillos de chocolate. Servir con la salsa sunday.

Tulipas: mezclar la mantequilla con el azúcar moviendo con una cuchara, añadir una a una las claras hasta que se integren e incorporar la harina. Mover hasta conseguir una masa blanda. Dejar caer cucharadas grandes de masa sobre una placa formando montoncitos separados. Extenderlos con la cuchara de forma redondeada y cocerlos en el horno a 200º C durante 4-5 minutos. Poner los vasos anchos boca abajo sobre la mesa, sacar la bandeja del horno y, en caliente para que no se endurezca la masa, poner cada tortita sobre un vaso y darle la forma de tulipa ajustándola con la mano. Dejar que se enfríen para que se endurezcan. Guarnición: lavar la naranja y pelarla sacando solo la piel amarilla, cortarla en juliana, darle un hervor de 3 minutos en agua con sal y escurrirla. Disolver el azúcar en el agua, hervir durante 5 minutos y cocer en este almíbar la juliana de naranja durante 10 minutos. Salsa de menta: disolver el azúcar en el agua y cocerlo con las hojas de menta durante 5 minutos. Añadir la Maizena disuelta en un poco de agua fría, dar un hervor para que espese ligeramente, añadir el peppermint y enfriar. Presentación: llenar las tulipas con el helado de mango, salpicar de menta fresca picada, colocar por encima la juliana de naranja confitada y acompañar de la salsa de menta.


COCINA

L

os helados se diferencian de los sorbetes en que los primeros lleva en su composición leche, nata y huevos, mientras que los segundos se hacen solo con zumo o pulpa de fruta y azúcar. Los granizados son el resultado de triturar hielo, azúcar y un sabor, por ejemplo, café o leche condensada. Son semilíquidos y se sirven en vaso para beber con paja. El biscuit helado es una mezcla de huevos, nata y el sabor deseado, bati-

do en crudo, a la que se añaden las claras a punto de nieve. Como no cristalizan, se pueden hacer guardándolos durante unas horas en el congelador. Hoy se pueden comprar excelentes helados y sorbetes que, aunque no necesitan que se les añada nada, redondean su sabor con una salsa que los potencie y servidos en una tulipa original y crujiente, o acompañados de frutas o bizcocho. Hay que tener en cuenta que el sorbete

se deshace antes que el helado y que ambos deben guardarse en el congelador nada más llegar a casa. También hay que recordar que si se van a emplear en forma de bolas, es bueno hacerlas con cierta antelación y guardarlas en el congelador para que adquieran más consistencia. Sin embargo, si el helado está muy duro y es una pieza grande, es mejor sacarlo un poco antes de consumir para que resulte más cremoso.

TARTALETA DE BARTOLILLO CON HELADO DE PISTACHO

COPA DE HELADO CON FRUTAS DEL BOSQUE Y PEINETA DE CARAMELO

Para 8 personas: 1 litro de helado de pistacho. Tartaletas de bartolillo: 8 obleas de empanadillas grandes, aceite para freírlas. Guarnición: palitos de Mikado, 2 cucharadas colmadas de miel.

Para 8 personas: 1 litro de helado de nata (también puede ser de yogur, de queso o leche merengada). Frutas: 1 tarrina de frutas rojas congeladas o frescas, 4 cucharadas de azúcar. Peineta de caramelo: 4 cucharadas de azúcar, gotas de agua.

Tartaletas: separar las obleas de empanadilla y quitar el papel que las recubre. Forrar el interior de moldes pequeños de brioche con las obleas de empanadilla, ajustarlas bien a las paredes presionando con los dedos para que tomen la forma del molde. Calentar el aceite en una sartén profunda o en la freidora y freír los moldes enteros, de forma que queden sumergidos. En cuanto se fríen, se suelta el molde de hojalata. Dejarlos enfriar. Presentación: rellenar las tartaletas de bartolillo con bolas de helado de pistacho, regarlos con un chorro de miel y pinchar en ellas unos palitos de chocolate de Mikado. 94

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Peineta de caramelo: poner el azúcar en un cazo, salpicarla de agua, acercar el cazo al fuego y dejar que se caramelice el azúcar sin que tome mucho color. Dejar caer a hilillo sobre el mármol, formando peinetas. Despegarlo cuando esté frío. Frutas: si son congeladas, espolvorearlas con el azúcar y meterlas en el microondas cinco minutos. Si son frescas, espolvorearlas con el azúcar, dejarlas en maceración durante una hora y después meterlas en el micro un minuto. Presentación: llenar las copas con el helado, colocar encima las frutas, clavar la peineta y un palo de canela.


COCINA

Aderezos SALSAS CALIENTES Natillas o crema inglesa: batir yemas con azúcar, incorporar leche hirviendo sin parar de mover y continuar haciéndolo hasta que se empañe la cuchara. Salsa de chocolate: hacer un almíbar 50% azúcar-50% agua, a punto de hebra floja, añadir cacao amargo y mover sobre el fuego hasta que se deshaga. Crema de café: hacer una natilla e incorporar en caliente café soluble. Rematar con nata líquida. Salsa de fresa o frambuesa naturales: cocer fruta triturada con su peso en azúcar, aclarar con agua y espesar con un poco de Maizena. Salsa de mermelada de frambuesa o fresa: cocer ½ lata de mermelada con ½ lata de agua y pasar por el colador chino. SALSAS FRÍAS ‘Coulis’ o salsas de frutas frescas: triturar la fruta con la mitad de su peso de azúcar y un chorrito de zumo de limón. Colar o no, al gusto. Salsa de menta: hacer una infusión con hojas de menta fresca, reposar 20 minutos, colarla y añadir la misma cantidad de azúcar que de líquido. Hervir cinco minutos y añadir una copa de peppermint. Salsa de naranja: cocer el zumo de naranja con la misma cantidad de azúcar durante cinco minutos, añadir Maizena disuelta en unas cucharadas de agua y dar unos hervores.

‘CASSATA NAPOLITANA’ CON FRUTAS CONFITADAS Y SALSA DE ‘TOFFEE’ Para 8 personas: 1 litro de helado cassata napolitana en molde rectangular. Bizcocho: 3 huevos, 3 cucharadas de azúcar, 3 cucharadas colmadas de harina, ralladura de limón, una pizca de sal, ½ lata de mermelada de albaricoque. Salsa de toffee: 4 cucharadas de azúcar, ¼ litro de nata líquida. Guarnición: frutas escarchadas mezcladas. Bizcocho: batir los huevos con el azúcar, la sal y la ralladura de limón durante 5 minutos. Fuera de la batidora, añadir la harina espolvoreada mientras se mueve la masa con movimiento envolvente para que no se bajen los huevos. Llenar un molde del tamaño de la cassata, engrasado y enharinado, con la preparación y cocerlo en el horno a 180º C durante 18-20 minutos. Comprobar que está cocido pinchándolo en el centro con una aguja que debe salir limpia. Desmoldarlo sobre la rejilla. Cuando se enfríe, cortarlo por la mitad y rellenarlo con la mermelada. Salsa de ‘toffee’: poner el azúcar en un cazo, salpicarlo de agua, acercarlo al fuego y mover hasta que se caramelice. Reservar y añadir la nata líquida y mover a fuego flojo hasta que se espese ligeramente. Presentación: desmoldar la cassata sobre el bizcocho relleno, cubrirlo de frutas escarchadas picadas y acompañarlo con el toffee. 96

EL PAÍS SEMANAL

TULIPAS O CESTILLOS De merengue: batir claras a punto de nieve, añadir dos cucharadas de azúcar por clara y formar círculos pequeños. Rodear cada uno de una barandilla, espolvorearlos de azúcar glas y cocerlos a 60º C durante 2-3 horas. De hojaldre: cortar dos círculos pequeños, quitarle a uno un círculo menor del centro, pegarlos y hornear a 200º C durante 10-15 minutos. Espolvorear con azúcar y una cucharadita de canela. De pasta de ‘choux’: hervir ¼ litro de agua con dos cucharadas de mantequilla, una de azúcar y una pizca de sal. Cuando hierva, añadir de golpe 125 gramos de harina, mover hasta que se despegue de las paredes, enfriar y mezclar tres huevos uno a uno. Llenar la manga, formar cestillos y cocerlos en el horno a 225º C durante 30 minutos. P


INTERNET 3. DE UN VISTAZO www.squidoo.com/ online-directory Para quien desee crear un directorio personalizado para exponer de un vistazo todo lo que ofrece su página web.

4. AL ARRANCAR www.vistastartmenu.com/es/ index.html Dennis Nazarenko llegó a la conclusión de que el menú de Inicio de Windows XP y Vista es bastante confuso. Por eso creó esta web, donde el usuario puede acceder a un programa para reorganizar la manera en que inicia una sesión en su PC.

INFORMACIÓN ORDENADA. En informática, organizarse importa.

Vayamos por partes Para gestionar nuestros numerosos archivos, atraer usuarios a nuestras páginas web y no perderse nada en la Red es esencial ser organizado. Por Antonio Fraguas Garrido.

5. EN LAS NUBES www.tagcrowd.com Los tags o etiquetas agrupan infinidad de contenidos en Internet mediante el uso de palabras clave. Esta web ofrece una aplicación para crear nubes de tags de cualquier otra web o texto. Así el usuario puede hacerse una idea de sobre qué versan esos contenidos.

1. CON TIEMPO www.instapaper.com

2. EN PÚBLICO www.gizapage.com

6. EXPRIMIR LOS DATOS http://event.gigaom.com/ bigdata

Esta web ofrece un servicio de marcapáginas. Cuando hay algo en Internet que queremos leer, pero no tenemos tiempo, basta con hacer clic en un icono para que este servicio recopile aquello que nos interesa.

Las empresas que quieran tener una presencia ordenada y activa en las redes sociales (un imperativo de estos tiempos) encontrarán en esta web un servicio integrado para lograrlo.

Empresas y particulares acumulan grandes cantidades de datos en sus ordenadores. GigaOm enseña cómo controlar y sacar partido a esa información: técnicas de almacenamiento, monetarización…

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8. UNA AGUJA EN UN PAJAR reviews.cnet.com/1990-3684_ 7-5536376-1.html Cuando buscamos un archivo en nuestro ordenador, muchas veces los resultados son frustrantes. Este artículo de Cnet.com evalúa y compara servicios externos de búsqueda en el disco duro: Copernic, HotBot, etcétera.

9. UNA BIBLIOTECA www.booktome.shanemca.com Los cada vez más numerosos usuarios de libros electrónicos agradecerán esta web en la que podemos organizar nuestra biblioteca: por autor, por título, por género…, además permite crear y compartir una lista de títulos deseados.

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42 42. MeltinPot’: 917 81 86 08. Missoni: 915 78 16 78 y 952 90 80 37. NafNaf: 972 59 68 00. Oakley: 00 800 62 55 39 38. Paez: 913 93 33 20. Pedro del Hierro: 915 75 69 06. Petit Bateau: 932 70 03 62. Pin-Up Stars: 39 05 16 25 70 71. Plata de Palo: 948 29 34 84. Plata Pura: www.platapura.es. Pull-In: www.pull-in.com. Red Point: 972 83 02 49; www.reddot-net-com. Relojes ByBasi: 938 17 48 17. Roger Vivier: 33 153 43 00 85. Roxy y Quiksilver: 932 09 84 09. Sportmax: 932 64 33 20. Springfield: 902 45 25 45. Ted Baker: 918 04 96 45. Tod’s: 915 77 63 43. Tommy Hilfiger: 914 29 81 13. Toy Watch, Benetton, Lotto, North Sails: 913 08 16 04. Triumph, Hom, Sloggi: 913 04 52 00. Vanity Fair: 938 05 23 00. Wolford: 915 77 56 63. Yamamay: www.yamamay.com. EN EQUILIBRIO ESTABLE (páginas 88 a 90). Rosita Gallery: polígono Irubide, s/n. Galdakao. 944 57 13 85; gallery@rositadesign.com.

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MANERAS DE VIVIR por

Rosa Montero

Elogio a la familia (con algunos gritos aterrados al fondo)

U

na de las noticias que más me han impresionado últimamente es una pequeña y acongojante historia que sucedió en Madrid, en Villaviciosa de Odón, hace unas semanas: una mujer de 62 años mató de un disparo a su padre, de 91, en mitad de la noche. La mujer se confesó culpable y al parecer el padre padecía demencia senil. Esto es todo lo que se sabe sobre el asunto porque los medios no han vuelto a tocar el tema, de lo cual me alegro. Es una tragedia demasiado íntima, demasiado esencial como para escarbar en ella. Bastante carga ha de sobrellevar la detenida sobre los hombros, esa culpa ancestral del parricidio. Sobre todo si, como yo me imagino, lo mató por piedad, porque estaba muy anciano y muy demente y lo veía sufrir. Pero, aun así, ¡qué terrible nudo gordiano roza esta historia de violencia y de muerte! En el hermetismo de la privacidad doméstica, las familias hacen y deshacen vidas a su antojo, establecen leyes inconfesables, otorgan premios y ordenan castigos, crean paraísos y atizan infiernos construidos a la medida de media docena de personas, o de cuatro, o de dos, justo ese pequeño grumo de individuos que componen lo que llamamos un hogar.

casas a aquellos que lo han perdido todo. Mientras que Inglaterra, por ejemplo, está llena de personas sin hogar, muchas de ellas sorprendentemente jóvenes. Releo lo que he escrito y advierto que estoy haciendo una especie de elogio a la familia. Pues sí, es verdad, reivindico la familia pese a todo, y más ahora, cuando, por fortuna, nos estamos librando del modelo tradicional, patriarcal, autoritario y represivo (sí, justo ese modelo de cartón piedra que tanto defiende la Iglesia católica). Pero esto no me impide reconocer que el núcleo familiar es una caldera hirviente en la que cabe todo, desde el cobijo, la complicidad y el amor más generoso y sin exigencias, hasta la barbarie y la crueldad. Me refiero a los terribles secretos de alcoba, que son todas esas perversiones emocionales que suceden en el sancta sanctórum más inexpugnable de la casa, en el interior del hogar y sin testigos. Desde los malos tratos físicos a las humillaciones, culminando, claro está, en los abusos sexuales. Es decir, en el incesto, ese gran secreto familiar que casi nadie se atreve a nombrar. Angélica Liddell lo gritaba furiosamente hace unos días sobre un escenario madrileño, en su contundente obra teatral Maldito sea el hombre que confía en el hombre. Y Montxo Armendáriz lo cuenta con estremecedora veracidad en su gran película No tengas miedo. Es un infierno real, mucho más común de lo que querríamos creer, desoladoramente próximo (quizá esté crepitando en estos momentos al otro lado de la puerta de tu vecino). Según un informe de 2008 de la prestigiosa Revista d’Estudis de la Violència, entre un 20%-25% de mujeres y un 10%-15% de hombres españoles confesaron en diversos estudios haber sufrido abusos sexuales en la infancia; en el 39% de los casos el agresor era el padre, y en el 30% otro familiar. Son unas cifras aterradoras. “El niño es el padre del hombre”, decía Wordsworth en un hermoso verso que me gusta citar. Y es verdad: lo que fue nuestra infancia (nuestra familia) influye decisivamente en lo que somos, esto es, en el resto de nuestra vida. Nunca acabamos de salir del todo de ese nido primero en el que nos formamos. La familia es una horma, un troquel. Arrastramos hasta el final la criatura que fuimos. Y, con noventa años, morimos llamando a nuestra madre. P

“Lo que fue nuestra infancia influye decisivamente en lo que somos, en el resto de nuestra vida”

La familia, sí. Palabra contradictoria, enorme en sus significados, aterradora y hermosa al mismo tiempo. Durante muchos años me quejé y despotriqué de la familia latina, de ese núcleo de convivencia tan pegajoso, del cariño y el odio que nos tenemos, de cómo los españoles no sabemos vivir, por lo general, sin estar entrañados con nuestra reata de sangre. Y, en mi juventud, envidié el desprendimiento de los anglosajones, su ligereza a la hora de volar del nido, su facilidad para desengancharse. Tuve que cumplir los treinta, residir un tiempo en Estados Unidos e impartir clase allí en la universidad, para darme cuenta de los estragos psíquicos que ese distanciamiento familiar había provocado en mis alumnos. Al cabo aprendí que, puestos a pagar un precio (siempre se paga), prefería el exceso emocional de la familia latina a la frialdad y la enloquecedora ausencia de la anglosajona. Cuando te peleas contra el otro (los padres, los hermanos) te construyes. Pero cuando no existe el otro, cuando nadie te refleja ni te limita, es el abismo. Por no hablar de lo que esto supone en cuanto a cohesión social: España, con su enorme porcentaje de parados, sigue siendo uno de los países con menos vagabundos callejeros, porque las familias se aprietan y acogen en sus 100

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Fotografía de Adrian Weinbrech (Gettyimages)


LA ZONA FANTASMA por

Javier Marías

Cortar el revesino

H

e hablado de este asunto en otras ocasiones, y me disculpo por la repetición. Pero es que también los vicios españoles se repiten hasta la saciedad desde hace siglos y nadie parece dispuesto a enmendarlos. Se reconocen, pero siempre como “cosa del pasado”, a la vez que quienes los condenan los reiteran infaliblemente en el presente, sin darse cuenta o con gran cinismo, en realidad no sé por qué otorgo el beneficio de la duda. Se habla, por ejemplo, de lo mal que sus contemporáneos –los colegas escritores, no los lectores– trataron a Cervantes, cuyos talento y éxito tardíos no pudieron perdonarse: recuérdese que a la publicación de la Primera Parte del Quijote su autor contaba cincuenta y siete años, que debía de ser como tener hoy setenta y cinco, y diez más cuando dio la Segunda Parte a la imprenta. Escandaliza el largo ostracismo a que fueron sometidos Clarín y su Regenta (hasta los años sesenta del siglo XX, como quien dice), o los pocos honores conferidos a Valle-Inclán en vida. Quienes los conceden ahora se rasgan las vestiduras ante los errores e injusticias de otros tiempos, y se aplican a perpetuarlos en la actualidad. Acaba de ocurrir una vez más al morir Jorge Semprún. Oigo a Javier Solana lamentarse del escaso reconocimiento habido en España a quien escribió buena parte de su obra en francés pero también buena parte en español; a quien, pese a vivir principalmente en París, nunca quiso perder su ciudadanía original y por ello no pudo ser elegido miembro de la Academia Francesa. Semprún fue español de principio a fin, y sólo los muy tontos o los muy patrioteros creen que la lengua en la que uno escribe es determinante de nada. Quienes hemos traducido sabemos que ese factor, con ser importante, es secundario; que las lenguas no son gran cosa en sí mismas: un vehículo, una herramienta para expresarse y entenderse, jamás un fin ni algo sagrado. Oigo también que, “a título póstumo”, a Semprún se le ha concedido “la Orden de las Artes y las Letras” en nuestro país. No sé qué Orden es esa. Ni siquiera sabía de su existencia, y, dado que llevo cuarenta años publicando, infiero que no es codiciada y que a nadie le importa. Pero seguro que al que menos le importa es a Semprún muerto. Cada vez que se da algo póstumamente se me llevan los demonios, sobre todo si el finado ha sido longevo y ha habido tiempo de sobra para honrarlo cuando aún podía disfrutarlo. Claro que tampoco me alegran mucho esos premios que tan frecuentemente se otorgan a la edad, y no al talento, y que resultan más una humillación que un agasajo para quienes los reciben. Parece que los jurados estén refunfuñando: “Bueno, como tiene usted más de ochenta años y no se ha muerto, vamos a celebrarle lo que escribió antes de los sesenta”. Porque a veces se da la circunstancia de que el octogenario en cuestión lleva ya un

par de decenios sin entregar nada que valga mucho la pena. Y uno se pregunta: ¿por qué no se lo premió en su mejor época, y cuando en verdad estaba activo? Para cortarle el revesino, por utilizar una expresión de tiempos de Cervantes (significaba “interrumpir el discurso o dificultar las pretensiones de alguien”), algo a lo que España siempre ha sido aficionada, y lo continúa siendo. “¿A ver qué se va a creer este? Ya ha subido mucho, hay que frenarlo”, parece ser el propósito nacional a través de los siglos. Propósito alcanzado numerosas veces. Algunos muy buenos escritores han sido galardonados con los premios oficiales –el Cervantes, el de las Letras, el Nacional–, pero también muchos medianos y malos. En cambio se murieron sin obtener ni siquiera el último –el de menor categoría– Juan Benet, Jaime Gil de Biedma y Juan García Hortelano, y los tres eran ya sexagenarios. Lo mismo le pasó a mi padre, Julián Marías, y él murió nonagenario. Estos premios les han sido esquivos siempre a autores como Eduardo Mendoza, que ya ha cumplido los sesenta y ocho, a Félix de Azúa, que cuenta uno menos, y a Francisco Rico, con uno más; a Leopoldo María Panero y a Enrique Vila-Matas, que andan por los sesenta y tres; a Arturo Pérez-Reverte y a Luis Antonio de Villena, que tienen casi sesenta; a Soledad Puértolas y a otros de valía y obra abundante. Es llamativo que ninguno de sus libros fuera visto jamás como “el mejor del año” en narrativa, poesía, ensayo o historia, según los casos. Sé, por un testigo, que cuando Gil de Biedma rondaba ya la sesentena, se le negó un Premio Nacional con el siguiente argumento: “No estamos aquí para juvenilia”. El poeta más influyente de nuestra época se murió poco después, como es sabido. Y la única vez que fui jurado de uno de esos galardones (el de las Letras, especie de “pre-Cervantes”), varios miembros se opusieron a la candidatura de Benet arguyendo que había que recompensar “primero a los viejos”. Benet murió seis meses más tarde, a la edad de sesenta y cinco. Todos ignorábamos –hasta él mismo– que estuviera enfermo, pero me aventuré a discutir con aquellos miembros: “Miren, nadie sabe el orden de la muerte, y, que yo sepa, la senectud no es un mérito literario”. En realidad es absurdo que en España haya tales premios, cuando este es un país al que le revienta reconocer el talento de nadie. Por eso se suele hacer póstumamente. Y si los escritores se empecinan en no morirse, como debieran, entonces se espera, al menos, a que sean gente decrépita y sin ilusiones; a que apenas puedan gastarse el dinero (si lo hay) ni sentir contento. Luego vienen las generaciones siguientes y exclaman: “Hay que ver qué ceguera tuvieron sus contemporáneos con Fulano o Mengano. Qué trato tan injusto le dieron”. Mientras ellos les dan el mismo a los creadores mejores de su tiempo, y les cortan el revesino a conciencia. P

“No me alegran esos premios que se otorgan a la edad, y no al talento”

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Ilustración de Sonia Pulido


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