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DARÍO SÁNCHEZ CARBALLO


I ELLA ES como una muñeca rusa siempre tiene una excusa por dentro a su vez otra adentro. Se parece a mi nevera donde sólo hay instrucciones y por supuesto hielo con más hielo adentro.


3 FUE SIEMPRE la fantasía erótica hallarse de súbito en un hospital inerme ante hermosas enfermeras. Era el hospital eran las enfermeras ¿Mas quién iba a calcular en medio del paraíso una herida? ¿Cómo pensar en sexo cuando apenas se puede respirar? Pero así son las desgracias los sueños se vienen abajo con el absurdo que es la vida.


4 DESPUÉS del cuchillo el diagnóstico fue elemental neumotórax del 30% me sentí parte de la sociedad del medio pulmón pero yo no estaba en la Montaña Mágica ni había compañera o paciente con el rostro de Clawdia Chauchat. A pesar del tubo que se hundía en mi pecho los aires aquí parecían buenos no tenía los paisajes suizos pero sí televisión por cable aunque habría sido mejor si a alguien se le hubiese ocurrido dejar ¡El maldito control remoto cerca de mi mano! Con seguridad ese detalle no lo hubiese olvidado nuestro queridísimo Thomas Mann.


5 DE REPENTE se estrella la mirada contra las piedras hay muros. Sólo queda a través de la ventana buscar un sitio en el horizonte lejano y sin pájaros posar en él la mirada por cinco o diez minutos evitando así la miopía según el optómetra y Whitman.


6 SE ESTÁ rodeado de lo intangible que de cualquier modo es cierto. Leonor es una enfermera muerta en las noches cuida a sus pacientes mientras golpea con rabia a los doctores. Leo la sediciosa la inagotable cómo te necesitamos quienes tenemos asideros tan impalpables como el aire.


10 A Robinson Quintero Ossa

NO SIEMPRE se es Ulises, Marco Polo o Martinson aunque a veces se esté a la deriva mientras la vida sea un barco agitándose al vaivén de cada segundo. No siempre se está libre de lastres cuando apenas se ha navegado unas cuantas millas para que el agua alcance la cubierta. Supongo que la luna es la misma aquí o en medio del desierto que los cadáveres de los mosquitos flotan de la misma manera en cualquier estanque. No siempre hay una carretera un cigarrillo frente a un amanecer. A veces basta cerrar los ojos dibujarse el círculo del mundo en el globo ocular sentir la lluvia en la mente saber que el viaje ha comenzado.


11 LO EXTRAÑO es cruzar la noche encontrarse de pronto envuelto en un espacio ajeno a nuestras sábanas o regresar a casa herido por el brillo como quien despierta del coma sosteniendo besos babosos todo el día. Hambre que sólo busca el sosiego de las duchas. Lo extraño es escuchar tanta luz al levantar el teléfono esa blancura que significa no oírte. Se entiende el suicidio de las polillas.


15 TODAS LAS NOCHES escucho una piedra caer sobre el techo ¿Acaso Sísifo y su insistencia o la amante de otro mundo que no atina en la ventana? Lanzo mi piedra al aire mientras el dolor se cuela en el pecho hay que llamar a la enfermera ser el polvo ardiendo en sus ojos. También hay rocas en mis pupilas pero yo no soy una Leonor yo no sé a dónde mirar. Ojalá las palabras tuviesen el calor de quien decide cuidar el tiempo de los otros.


17 CASI ME MUERO de risa cuando la fisioterapeuta al ver la rapidez con que se recuperaban mis pulmones me preguntó: Si soy atleta nadador si llevo una vida debidamente sana si en vez de cigarrillos uso vegetales. La verdad no sé qué tenga que ver una cosa con la otra en mi modesta existencia he visto más deportistas caer fulminados en campos verdes y entre comidillas que gente realmente explotada por una sobredosis.


18 ANOCHE LEONOR vino a consolarme hubo caricias en el bajo vientre juro que mis manos estaban sostenidas por agujas y mรกquinas que monitorean el latido. Pero ella tocaba mi cuello con sus labios. Cada noche que pasa me enamoro mรกs del aire.


19 EL PUNTO donde convergen tres planos esa esquina donde ni el dedo de un niño llega ese más íntimo rincón alejado de las moscas. Así eres conmigo por cosas como éstas odio las metáforas.


21 ESTE ESPACIO íntimo este rincón donde hay muertos congela hasta la nieve y su belleza. Los lobos hacen el amor bajo el invierno aquí morirían de frío. Un niño reclama caricias de padre pero nadie canta en esta oscuridad innombrable. Delírium tremens. Frasco irrompible coagula todas las sangres. Es un hueco mi corazón.


23 QUIÉN NO HA TENIDO una Leonor a su lado alguien que se acerca sólo cuando quiere para amarnos limpiando nuestras heridas. Acaso no sería preferible evitar ese mareo que duele cuando ellas o ellos se despiden en un taxi a la madrugada llevándose todos los analgésicos. Además siempre se les queda algo un encendedor una prenda de vestir difícilmente ellos mismos.


25 A Rafael del Castillo

CUANDO SE SALTA de casa en casa es necesario elegir con cuidado el camión para el trasteo. No debe tener astillas saliendo por los lados pueden romper el colchón las cobijas que ya había rasgado la noche. Debe ser un vehículo sucio que camufle las manchas en las sábanas humedades del propio hogar del forastero. También es importante elegir unos buenos brazos no para cargar sino para recibir la incalculable mudanza. Pues para el que salta constantemente de cuerpo en cuerpo existe un particular espacio donde fácilmente se rompen los platos. Y algo... en la garganta.


27 SI TAN SOLO lloviera mojarse bajo un cielo oscuro tremendo de belleza mas esa maldita manĂ­a de sentir dolor. Tanto dolor no se lo endilgues a las nubes la tristeza existe aquĂ­ contigo entre los dos bajo este techo lleno de goteras.


37 AGARRÓ mi corazón quiso metérselo entre las piernas sentir su suave palpitar en la cuántica de sus pliegues. Ella sabía dónde se encontraba mi amor lo sabía. No era en el centro de mi pecho.


38 AQUÍ NO HAY letreros que dicen prohibido fumar, estacionarse en este corazón todo cae todo vuela. También hay muertes por congelamiento aunque afuera el mundo esté caliente. No tengo ventanas solamente una herida para que entre el humo y salga el aire.


42 PENSÉ que había visto una nube desplomarse no calculé bajo tus cejas semejante estética en la tristeza. Deseamos llorar bajo este cielo gris sentirnos un poco amargos porque sí porque creemos en una playa congelada. Aunque en verano los desprendimientos son más fáciles dice un ensayo sobre los casquetes polares. En fin… desde la otra acera alguien te llama: ¡Señorita! Nos miramos y no aguantamos tanta risa.


46 APARTAMENTO de alquiler que se respete tiene o goteras en los techos o cucarachas los hay también con goteras y con cucarachas no tengo nada contra esos insectos ellos lo tienen todo contra mí los he visto riéndose de mis depresiones en la carne he sentido su lengua. Envidia es lo que tienes diría mi madre ¿Por qué negar el bello carmesí en su lomo junto al delicioso salto de su vuelo? Miedo es lo que me produce ver tanta vida en esos coágulos que no se petrifican ni siquiera en mi corazón.


47 INTENTO palabras que abracen edificios recojo la soledad de las ventanas la línea curva de los semáforos el sonido de la luz bajo las lámparas el ir y venir de otros canes en esta noche pálida. Ahora sólo veo niebla la luz de una vela sofocándose la luna naranja de las urbes. El tiempo huye en puntos rojos automóviles glóbulos. Perro solo que lame la ciudad en busca de postes y encontrando allí escondido a dios y dios… patea animales: ¡Chiiite perro!


Darío Sánchez-Carballo. Poeta y arquitecto. Cofundador y director del periódico de poesía El Aguijón. Colaborador de la Revista Ulrika, de la revista virtual www.babab.com de España y de la Revista Metrópolis de Villavicencio. Ha sido invitado a los Festivales Internacionales de poesía de Bogotá, de Medellín y a encuentros en Pereira, Cúcuta y Villavicencio. Poemas suyos han sido publicados en revistas como Golpe de Dados, Ulrika, Luna de Locos, Prometeo y en periódicos de Nicaragua y Ecuador. Su libro 49 habitaciones (El Zahir Editorial, 2009) obtuvo mención especial en el Concurso María Mercedes Carranza del año 2007 y se presentó en Buenos Aires (Argentina).


Sobre el autor “Este primer libro de poesía de Darío Sánchez-Carballo contiene las características de un buen y decoroso poemario, condiciones que por sí solas no lo hacen poesía, pero que si son fundamentales para poder llegar a ella. Es el inicio de su voz particular lo que vincula el libro a la poética, porque más allá de tener un estilo narrativo, surrealista, en parábola, la poesía es un concepto intuitivo acerca de la experiencia humana, presentada a partir de una única voz, intransferible. En todas las 49 habitaciones el poeta se ha internado y ha hablado con su Leonor y han intercambiado opiniones, cuando llegó el momento se acercó a la ventana que da la calle”. Pachón, Carlos. Comentario tomado de la revista virtual www.babab.com número 34. “La variedad y la fluidez del recorrido hacen de estas 49 habitaciones un viaje exquisito por lugares donde la razón es menos imperativa y los sentidos gozan del don añadido de la reflexión. Darío Sánchez-Carballo ha conseguido rellenar de historias los tabiques que abandona la memoria y lo ha hecho a base de poemas bien comunicados, espaciosos, cómodos y elegantes. Con versos perfectamente alicatados hasta el techo, calefacción central, portero automático y sobre todo, excelentes y profundas vistas en cada habitación.” Madrid, Luis Miguel tomado del prólogo a 49 habitaciones (El Zahir Editorial, 2009).


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